Machete@rte
Martes 27 de Noviembre del 2001
Numero 247
Bin Laden,
Pretexto de Bush para Perpetuar la Guerra
Ante la recesión económica americana la guerra se convierte en una
posibilidad de dinamizar la economía. La mejor muestra de que esto funciona
fueron las dos guerras mundiales donde Estados Unidos se convirtió en potencia,
primero contribuyendo a destruir Europa y después acumulando capitales durante
la reconstrucción.
Por ello George Bush apueesta a la guerra como forma de atacar la
recesión americana y más allá de quienes hicieron los atentados del 11 de
septiembre en Nueva York, los imperialistas aprovecharon ese hecho para meter a
toda la humanidad en una guerra sin enemigo, o mejor dicho, donde el enemigo es
la humanidad misma.
Por ello George Bush, que representa los grandes capitales transnacionales,
ahora que ha devastado Afganistán, se prepara para continuar la destrucción de
otros países. Lo mismo le da que sea Irak, Somalia, o aliados suyos como
Filipinas; de lo que se trata es masacrar, destruir, hacer la guerra.
Y lo peor es que el pueblo norteamericano, y muchos pueblos,
aplauden la matanza. Ya se acostumbraron a ver en la televisión a niños
mutilados o familias enteras asesinadas. Ahora se llaman errores lamentables el
bombardear hospitales, o asesinar en un solo día a casi mil prisioneros.
Como si se estuviera viendo una película de ficción, aviones
lanzan “bombas inteligentes” que fallan y cometen lamentables errores. Marines
rubios perfectamente equipados (y desde luego bien comidos) desembarcan y
pelean contra famélicos afganos que declaran que lo único que tienen es su vida
y que no vacilan en darla para defenderse.
Ahora le toca al mundo occidental ver la matanza de esos
“terroristas”, quizá mañana ellos, los afganos, vean a los mismos raquíticos “terroristas” caer como moscas, sólo
que serán hambrientos campesinos colombianos, o indígenas chiapanecos.
Ya lo dijo Bush: los terroristas están en más de 60 países y
aunque no dio nombres, bien se le puede ocurrir que sea México, no hay que
olvidar que somos el octavo productor de petróleo a nivel mundial. O Colombia
donde ya tienen preparado el famoso Plan Colombia. O Cuba, donde miles de
gusanos les harían el trabajo sucio a los yanquis, mientras los aviones
norteamericanos bombardean la isla.
El atrapar a Osama Bin Laden, por décadas aliado gringo, es sólo
el pretexto para perpetuar la guerra.
Allí está Afganistán devastado con decenas de miles de civiles
asesinados para atestiguar que lo de Osama no importa, se trata de hacer
negocio guerreando, produciendo bombas, asesinando seres humanos, imponiendo
gobiernos pro occidentales. En la televisión ahora se ve a un George Bush
orgulloso de asesinar impunemente y se comprueba que el asunto de Bin Laden fue
sólo un teatrito para posicionarse políticamente en la zona. Allí en Asia
Central, junto a Rusia y China, donde está el 65 % de las reservas mundiales de
petróleo y gas.
En esta guerra sólo ganarán los imperialistas. Ni siquiera el
pueblo norteamericano ganará pues en la medida en que avancen los planes
guerreristas, ellos, el pueblo, tendrá que poner miles de muertos. Esa será
otra ganancia para el imperio, pues lo que sobra en el mundo es fuerza de
trabajo y su destrucción también ayuda a nivelar la economía capitalista.
Pero no todo es miel sobre hojuelas para los yanquis. Aunque
parezca que no hay poder que los detenga, la guerra, la verdadera, la de la
resistencia, esa todavía no ha empezado. Ahora los muertos sólo son de un lado,
mañana los ataúdes que empezarán a llegar a los Estados Unidos van a ir
despertando a ese pueblo y verá en “tecnicolor”, en vivo, la mentira que les
han vendido los grandes medios de comunicación.
Andrés Manuel López Obrador oficializó ayer que a partir del 1 de
enero del próximo año el costo del pasaje del transporte público subsidiado
aumentará de 1.50 a 2 pesos. De manera tan fácil y sencilla, el gobierno
capitalino aprobó al vapor el aumento al costo del boleto del Metro, Tren
Ligero, camiones de la Red de Transportes de Pasajeros y Trolebuses. Con unas
cuantas y simples llamadas anónimas se decidió tajantemente encarecer en 33 por
ciento el precio del pasaje del transporte público del DF.
El gobierno del Distrito Federal acaba de dar una de las lecciones
más torpes, viles y mediocres de seudodemocracia. La encuesta telefónica
realizada el sábado y domingo pasados fue una farsa democrática en toda la
extensión de la palabra. De principio a fin se trató de una encuesta mañosa,
tramposa y mal intencionada. El gobierno de la ciudad hizo uso de la más sucia
campaña propagandística y publicitaria para hacer pasar su decisión de
incrementar a como fuera el costo del pasaje del transporte que usan muchos
trabajadores, estudiantes y demás gente humilde.
López Obrador y el PRD capitalino mataron cuatro pájaros de un
solo tiro. La más grave falta antidemocrática consistió en haber hecho una sola
encuesta para aprobar el aumento no nada más al Sistema de Transporte Colectivo
Metro, sino también al Tren Ligero y para colmo a los camiones
"naranjas" y a los trolebuses. Los spots televisivos y los
desplegados impresos destacaban que la consulta sería para opinar sobre el
aumento en el precio del boleto del Metro, no destacaron que la misma opinión
serviría para aumentar el precio del pasaje en todo el sistema de transporte
público subsidiado. Pero las oscuras intenciones de los lopezobradoristas así
lo tenían contemplado.
A parte de que la seudoencuesta consistió en una llana pregunta y
una sola llamada telefónica, el nivel de participación de la ciudadanía fue muy
reducida. La encuesta no fue
representativa. Aquí estuvo otro gran error. Según los resultados
finales de la consulta, se recibieron 47 mil 835 llamadas, de las cuales 28 mil
078 fueron a favor del aumento y 19 mil 757 en contra. Más del 60 por ciento se
manifestó en pro del incremento y el 30 por ciento en contra. ¡Sólo 28 mil
personas aprobaron el incremento! Las autoridades del Distrito Federal
esperaban la participación de un
millón de capitalinos, pero no participaron ni 50 mil. ¡El Metro
transporta casi cinco millones de usuarios diarios! En la consulta perredista
no participó ni el uno por ciento de los usuarios de este sistema de
transporte.
Qué contradictorio. ¡Los usuarios del Metro no tuvieron acceso a
la encuesta! Al menos nada garantizó que quienes participaran en la consulta
fueran únicamente la gente que viaja en este gusano naranja.
Un gran error consistió en no hacer una consulta cerrada sino
abierta a todos los capitalinos, independientemente de si viajan o no el Metro.
Además nada garantizó que la gente pobre que usa el Metro para transportarse
estuviera bien informada sobre la consulta y se viera motivada a participar, a
sabiendas, por ejemplo, que el costo de la llamada telefónica era gratuita. La
consulta debió haber sido dirigida exclusivamente a quienes viajan en Metro. En
este sentido debió levantarse una encuesta directa en las instalaciones de este
sistema de transporte, practicada desde las 05:00 hasta las 24:00 horas,
midiendo y tomando en cuenta a los diferentes estratos sociales que confluyen
en toda la red naranja. Pero eso no se hizo.
En el Metro se desplazan tanto habitantes del DF como del estado
de México. Una gran mayoría de los usuarios de este sistema de transporte son
de la zona conurbada a la capital o de lugares más alejados. ¡Pero a ellos no
les preguntaron y les negaron participar en la consulta! Por el hecho de vivir
fuera del DF y tener credencial de elector de aquella entidad no fueron tomados
en cuenta. Otro error fue no haber consultado a los nezahualcoyoletenses,
ecatepenses, naucalpenses, chalquenses, etcétera, etcétera.
Por otro lado, nadie le preguntó a los pasajeros de la Red
(naranja) de Transportes de Pasajeros si estaban de acuerdo o no en el aumento
al precio del pasaje de los camiones tipo ex Ruta 100 cuyo boleto cuesta
también 1.50 pesos. Tampoco le preguntaron a los pasajeros de los trolebuses.
Es muy probable que otros que no usan ese tipo de transporte hayan decidido por
ellos. Igualmente, la consulta debió hacerse sólo entre los usuarios de esta
red de transporte y no de manera abierta incluyendo a aquellos que no viajan
tanto en uno como en otro transporte.
La última vez que se dio un incremento en la tarifa del Metro fue
en 1997 cuando el precio del boleto pasó de 1.30 a 1.50 pesos. Desde entonces,
el costo real del boleto del Metro pasó de 2.63 pesos a 4.60 pesos, con lo que
el subsidio ha sido entre uno y tres pesos por usuario. Con el aumento de 1.50
a 2.00 pesos por boleto, el subsidio a este sistema de transporte, otorgado por
el gobierno local disminuirá de 3 mil 500 millones de pesos a alrededor de 3
mil millones de pesos, pues los ingresos adicionales alcanzarán los 750
millones. El subsidio, pues, no desaparecerá. En tanto, por este concepto los
camiones naranjas, los trolebuses y el Tren Ligero recibirán 300 millones
extras.
Desde luego que el aumento en el costo del pasaje en el transporte
público subsidiado es cuestionado y puede ser discutido. Pero lo que no se vale
es que el gobierno capitalino se haya valido de una de las más burdas, engañosas e injustas campañas
propagandísticas para dejar hacer dejar pasar una de las medidas
gubernamentales que van a afectar mucho a los más pobres.
López Obrador minimizó el que la consulta no haya alcanzado ni
siquiera las cien mil participaciones, a pesar de que dijo que la idea
fundamental era que la gente participara en las decisiones del gobierno
capitalino. "A mí me da mucho gusto el que se haya llevado esta consulta
porque muestra el nivel de responsabilidad de la gente..." "Me
interesa la opinión de la gente..." "Mi propósito es que la decisión
se tome con la participación de la gente.
Aunque sean mil, son más que uno", dijo. En la consulta que
hicieron las autoridades capitalinas apenas opinaron 47 mil 800 personas. Y de éstas,
sólo 28 mil estuvieron a favor de subir la tarifa del transporte público. Pero en el Distrito Federal vivimos cerca de
ocho millones de capitalinos, que sumados a los habitantes de las zonas
conurbadas somos 25 millones.
El gobierno capitalino acaba de darnos una lección de
seudodemocracia, al más puro estilo oportunista y autoritario. El aumento a la
tarifa del Metro, Tren Ligero, trolebuses y camiones es una imposición al más puro
estilo neoliberal.
Interesados en colaborar con el Movimiento Antirreleccionista y por la Renuncia de Vicente Fox, pueden apuntarse en el teléfono 5592-3328. Sólo tienen que dejar un número telefónico donde localizarlos para avisarles de la próxima reunión informativa.
Ayer, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) envió su
informe sobre desapariciones en la guera sucia de los cuerpos represivos entre
1970 y 1980, junto con la primera recomendación a Vicente Fox desde que éste
subió al poder. Uno de los puntos recomendados es la creación de una comisión
especial que investigue los casos de los desaparecidos. Por otro lado, la
lideresa del comité “Eureka”, Rosario Ibarra de Piedra, descalificó el informe
ofrecido por la comisión, afirmando que no hay nada nuevo.
El documento elaborado por la CNDH, según Rosario Ibarra, es una
burla, pues lejos de esclarecer el paradero de los desparecidos, sólo contiene
la misma información que fue entregada en 1988 a Fernando Gutiérrez Barrios,
secretario de Gobernación en ese momento. Rechazó el informe, además de
anunciar que no iría a su presentación.
La CNDH registra 532 casos de desaparecidos, de los cuales la
mayoría son campesinos, maestros rurales y estudiantes. La conclusión del
informe es que se violaron los derechos humanos, a lo que Ibarra contestó:
“Creen que están descubriendo el café con leche ... ¡Pues obviamente que se
violaron, si yo lo estoy diciendo desde hace 26 años!”
Sin duda alguna, los derechos humanos son un discurso en el que se
ha querido montar su principal violador, el propio Estado. Vicente Fox habla y
habla de que se respetan los derechos humanos, pero la sensación que tiene la
población al respecto, va muy por el contrario de la que quiere hacer creer el
gobierno. El aún impune asesinato de Digna Ochoa, el viciado proceso con el que
encarcelaron y torturaron a los hermanos Cerezo Contreras, el injusto
encarcelamiento del Gral. Francisco Gallardo y una infinidad de sucesos más, incluidos
los cientos de desaparecidos de los que no se tiene ni rastro, o su paradero no
se quiere dar a conocer, evidencian la terrible fragilidad de los derechos
humanos en México. Incluso, la complicidad que existe entre el gobierno y los
grupos institucionalizados no le dan al pueblo la garantía de que sus derechos
sean plenamente respetados, pues después asesinar a una de las más respetables
defensoras de derechos humanos, ¿a que seguridad puede aspirar cualquier
ciudadano mexicano de que sus derechos fundamentales no sean violados?
Alonso Aguilar Zínser, abogado que consiguió la libertad de los
delincuentes Carlos Cabal Peniche y Oscar Espinosa Villarreal, informó que será
el nuevo defensor de Raúl Salinas de Gortari, presunto responsable del
asesinato de José Francisco Ruiz Massieu. Nuevamente, el abogado actuará
buscando amparos a favor de quien considera “un hombre que ha sufrido muchísimo
... por un delito que no cometió”.
Con ese antecedente, seguro que cuando se mueran los tipos, ese
abogado se encargaría de evitar que se fueran al infierno. Es más, así viniera
Bin Laden o el mismo diablo a México, de volada les conseguiría unos amparitos
para que la “justicia infinita”, sea de Bush o de Dios ni los pelos les
tocaran.
El precio promedio del barril de petróleo Organización de los
Países Exportadores de Petróleos, OPEP, alcanzó la semana pasada un nuevo nivel
mínimo en su cotización, informó ayer la secretaría del cartel en Viena.
El barril (que contiene 159 litros) de la OPEP costó la semana
pasada un promedio de 16.87 dólares, contra 18.43 dólares de la anterior.
El precio promedio en octubre fue de 19.64 dólares por barril. El
año pasado, alcanzó los 27. 60 dólares. La OPEP busca que la cotización fluctúe
entre los 22 y los 28 dólares por barril.
La caída de los precios es atribuida a la sobreoferta en el
mercado petrolero internacional de 1.5 millones de barriles diarios.
La OPEP planea reducir su producción de 23.5 millones de barriles
en 1.5 millones a partir de enero, con la condición de que los no miembros como
Rusia, Noruega y México hagan lo propio en medio millón.
La oferta de los países productores que no pertenecen al cartel de
recortar 300 mil barriles diarios fue rechazada como insuficiente por la OPEP,
aunque las negociaciones no han sido abandonadas.
El crudo mexicano cotiza en alrededor de 13 dólares, lo que baja el nivel de recaudación de los recursos
públicos provenientes por este concepto y disminuye los recursos destinados al
sector social.
Hay que ver quién se los cree. Al darse por terminada la 18
Asamblea Nacional del “Partido Revolucionario Institucional”, su presidente,
Dulce María Sauri, en nombre de su partido, pidió perdón a la sociedad mexicana
y una nueva oportunidad para gobernar al país, también dijo “... aprendimos la
lección, aprendimos que entre servir al gobierno y servir al pueblo hay que
optar, hay que decidir siempre por el pueblo...", "No se debe
convivir con la corrupción, estamos decididos a desterrar ese fenómeno y a
combatirlo de todas las esferas públicas, habremos de eliminar la soberanía de
nuestro comportamiento, cancelar los excesos que alimentan intereses personales
o de grupo”.
Con estas afirmacioness sólo nos queda claro que lo únicos excesos
que deberían cancelar son los del cinismo y la demagogia. ¿Cómo pueden pensar
estos priistas que se dicen arrepentidos, que el pueblo está para rendirles
tributo; que la gente no tiene memoria, que con una simple y demagógica
asamblea que le llaman cambio se pueden borrar 70 años de agravios, de
corrupción y de 60 millones de pobres; de miseria, de represión, de crímenes,
de perversidades, enriquecimientos ilícitos y muchos más? Pues resulta que
ahora que perdieron la Presidencia de la República ya descubrieron que hicieron
mal, que están arrepentidos y muy dispuestos a ser diferentes como la
honestidad fuera un artículo de mercado que se puede adquirir un día y otro no,
menos, pero mucho menos, se les puede creer tal gesto cuando el cambio lo
pregonan los mismos de siempre, los vividores de la política, los beneficiarios
de los gobiernos priistas a los que les rindieron tributo con desfachatez, cinismo
y servilismo, cuando ellos, los mismos de ahora, desprestigiaron a la política
que sólo usaron como modus vivendi, convirtiéndose en parias del pueblo,
sangrándolo hasta la exageración y pasando a servirse del público en vez de ser
servidores públicos.
Pero en la 18 Asamblea encontraron que los malos, los corruptos
del PRI, por fortuna, ya no están en México; que Zedillo y Salinas tendrán que
pagar por sus fechorías. ¡Qué cinismo! A ver quién se los cree, piensan que
hemos olvidado ese viejo truco cuando a daca final de sus sexenios nos decían
que “ahora sí van a mejorar las cosas con el nuevo Presidente”, siempre al
saliente (valores entendidos) se le cargaban las culpas para renovar la
esperanza de un pueblo cada vez más decepcionado de un régimen podrido hasta la
médula, y les llegó la hora, la sociedad, dolida por tanta barbaridad cometida
en su contra, se las cobró y qué poca... visión tienen ahora que creen que en
unos meses todo se olvida; pero no, el cambio para que nada cambie, las
afrentas que el nuevo gobierno federal está cometiendo contra la nación; los
intereses ilegítimos de Vicente Fox que sólo pretende servir a los millonarios;
sus políticas entreguistas al imperio norteamericano, el poco respeto a la
soberanía de nuestro país, su reforma fiscal contra los más
pobres, el poco respeto a la soberanía de nuestro país, su reforma fiscal
contra los más pobres, en fin, la continuidad del sistema neoliberal
implementado a partir de 1982 y que no lo hace en casi nada diferente a la
negra noche priista de tantos sexenios de decepción, no les devuelve a los
“arrepentidos priistas”, la calidad moral para pretender presentarse ahora como
la nueva opción que representa los verdaderos intereses de las mayorías quienes
por años jamás les importaron, lo viejo es viejo; genio y figura hasta la
sepultura, corrupto eres, corrupto has sido, corrupto serás y así morirás; no
se puede ser honesto un día y al otro no; no se puede renegar ahora de lo que
se beneficiaron, y mucho, en el pasado; los mismos que ahora pretenden ser
paladines de la justicia y de la democracia, antes la denostaron, ellos, los de
ahora, son los que rindieron tributo y vivieron sumisos por intereses
personales ante los salinas y zedillos, a quienes no se cansaron y defendieron
rabiosamente las políticas neoliberales impuestas por sus presidentes priistas,
ellos, los Miguel Alemán, José Murat, Manuel Andrade Díaz, Dionisio Pérez
Jácome, Emilio Chuayffet, Mariano Palacios Alcocer, la Carlos Rojas, Roberto
Madrazo, Emilio Gamboa Patrón, María de los Ángeles Moreno, César Camacho,
Pedro Ojeda Paullada, Guillermo Jiménez Morales, Beatriz Paredes, Francisco
Labastida, por citar sólo algunos, son los que hoy se dicen enemigos de la
corrupción y representantes de los intereses del pueblo; ellos son los que le
quieren dar el nuevo rostro al PRI; no señores; la trampa histórica del 2 de
julio del 2000 que representa Vicente Fox no los hace mejores a ustedes ni les
cambia la cara, vamos, ni siquiera el gesto; “polvo eres y en polvo te
convertirás”.
* Pedimos una disculpa a Benito Mirón, ya que por cuestiones
técnicas, este artículo no fue publicado el sábado, sino hasta hoy. Atte. La
Redacción.
¿Cómo
se llamó la obra?
Obra
numero uno
1 acto:
Un avión bombardea el Vaticano.
2 acto:
10 aviones bombardean el Vaticano.
3 acto:
100 aviones bombardean el Vaticano.
¿Cómo
se llama la obra?... Puré de Papa.
Obra
numero dos
1 acto:
Un cura se tropieza con una piedra.
2 acto:
El mismo cura se tropieza con la misma piedra.
3 acto:
El mismo cura se tropieza con la misma piedra.
¿Cómo
se llama la obra?... Reverendo Pen...
(que
sigue después del dos asi...) Obra numero tres
1 acto:
Una gorda con una granada.
2 acto:
Una gorda con una granada y una escopeta.
3 acto:
Una gorda con una granada, una escopeta y un
tanque
de guerra.
¿Cómo
se llama la obra?... Se armó la gorda.
¡Vaya “populismo neoliberal” el de López Obrador! Ahora impone de
manera “antidemocrática” el alza del metro, pues resulta obvio que los que ni
teléfono tienen no pudieron votar. Junto con esto el alza fue preparada con
acarreos a la vieja usanza priista, con la gente “adulta mayor”.
El alza significa el 33% de aumento al Metro, trolebús, Red de
Transportes de Pasajeros y Tren Ligero. ¿Habrá pensado López Obrador que ningún
aumento salarial alcanza ese porcentaje, ya no digamos este año,
sino en el último decenio?, ¿O por qué no preguntar si se bajaba el precio o se
hacia gratuito?
Sería más cómodo para nuestros impuestos pagar el transporte
público que pagar el IPAB-Fobaproa o el alto gasto en la policía y cuerpos de
represión.
Para los que cotidianamente ocupan el metro, y que por ejemplo,
gastan 3 pesos (ida y vuelta) al año, el alza significará gastar 365 pesos más,
o sea casi 10 días de salario mínimo al año; para los que necesitan dos boletos
para el transborde, será el doble. Si la pregunta hubiera incluido esta
deducción, nadie más que los sectores acomodados estarían de acuerdo.
Para el DF no hay remedio, la democracia no se lleva con el
neoliberalismo y ahora Obrador anda muy de la mano con Carlos Slim, al igual
que su compañero de partido, Cárdenas Batel. Slim fue el que privatizó
Teléfonos de México durante el mandato de Salinas, y al ver en riesgo sus
intereses con Fox y Gil Díaz, ha decidido hacer mancuerna con el tabasqueño,
pero no para luchar contra Fox, sino simplemente para asegurar la acumulación
de las riquezas en la capital. Obrador, olvidándose de sus promesas de campaña,
ahora defiende “primero a los ricos”, con teléfono, claro está y si es dueño de
la compañía y el hombre más rico de Latinoamérica, pues mucho mejor. Si tanto
pregona las consultas, Obrador debería preguntar si estamos de acuerdo en sus
operativos hacia los vendedores ambulantes, o sobre su proyecto Alameda-reforma
con Slim, si estamos de acuerdo o no.
Y por último nuestros mayores no necesitan limosnas, lo que
necesitan es ser respetados en sus derechos como la jubilación y pensión
ganados por su trabajo y no por sumarse al acarreo del primer populista
neoliberal: López Obrador.
El 24 de noviembre se conmemoró el Día Internacional por la No
Violencia en Contra de las Mujeres. Irónicamente, se desarrolló bajo el
contexto de una serie de sucesos que lo ensombrecieron, entre ellos la
reanudación de los asesinatos en Ciudad Juárez; asesinatos en los que los
familiares, amigos de las víctimas y la sociedad en general no vislumbramos una
pronta solución.
Y no es que éste sea el único o el más importante problema que
aqueja en este momento en general a la mujer mexicana, como lo señalaría la
situación de la mujer indígena, el hecho es que estos asesinatos han tomado un
rumbo especial, principalmente por dos cosas: lo aparatoso de los asesinatos y
la indiferencia e ineficacia que ha mostrado el sistema de justicia mexicano.
Es en ese sentido que representantes de distintos grupos políticos
y civiles presentarán los casos ante dos organismos internacionales: Naciones
Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, misma que también está
dando seguimiento al caso del general Francisco Gallardo, apresado por pugnar
por una comisión de derechos humanos a lo interno del ejército. El caso de los
asesinatosviolaciones en
Ciudad Juárez es uno de tantos donde sólo se ha mostrado un
profundo desinterés por parte de la autoridad, lo cual, ha obligado a quienes
están sobre el caso a buscar en otros lugares el interés y la eficacia.
Ante este hecho, sólo podemos preguntarnos para qué están
sirviendo los aparatos de justicia cuando se tiene que acudir a organismos
internacionales para encontrar soluciones. Tal vez ocurrirá lo mismo que en el
caso de Digna Ochoa, es decir, esperaremos a la presión internacional para que
el gobierno tome cartas en el asunto. Después de todo, se ha dicho en repetidas
ocasiones que el gobierno mexicano no obedece al pueblo, sino las órdenes del
extranjero, especialmente de Estados Unidos.
Pero una posibilidad de la causa de los asesinatos, la dio Teresa
Ulloa, presidenta de la Asociación Defensoras Populares, quien afirma la no muy
remota situación de que los asesinatosviolaciones estén siendo utilizados para
hacer películas, las conocidas como cine “snuf”, además de señalar que esos
videos son distribuidos en Estados Unidos y que están llegando a México.
El principal problema de este asunto no son sólo los ineficaces e
indiferentes aparatos de justicia. En estos asesinatos se está reflejando una
verdadera degeneración en que ha caído la sociedad capitalista.
La desvalorización que ya han advertido diversos pensadores
modernos tiene aquí una de sus tantas manifestaciones. Si fuera el caso de los
videos, sería una muestra de esto, pues las cintas las producen para vender,
convirtiendo a la víctima en un mero objeto comercializable. La pregunta es: en
un tipo de sociedad donde se exaltara la convivencia por encima de la
competencia o el sometimiento al prójimo, valores supremos del capitalismo
neoliberal, ¿ese tipo de atrocidades ocurriría? Lo más probable es que no. Pero
eso amerita un análisis más extenso.
Por lo mientras, ubiquémonos en algo claro: la justicia mexicana ha demostrado
indiferencia en estos horribles sucesos, lo que está provocando un clima de
impunidad e inseguridad entre la población de por sí atemorizada.
El lengualarga Vicente Fox, presentó el Programa Nacional de Vivienda 2001-2006, donde les prometió a los trabajadores al servicio del Estado, el otorgamiento de cien mil créditos para vivienda, los cuales serían entregados en diciembre a través del Fovisste. Además ratificó su promesa de entregar 475 mil créditos y subsidios de viviendas, lo cual representaría un gasto de 90 mil millones de pesos. Independientemente de si entrega los créditos o no, ya casi nadie le cree a este mentiroso, y menos cuando le empieza a prometer el cielo y las estrellas al pueblo.
Claro, no faltará por ahí el que sigue creyendo en sus palabras,
pero afortunadamente cada vez son más los que se van dando cuenta de los
engaños. Simplemente hay que revisar lo que ha prometido durante su campaña y a
lo largo del año que lleva de presidente y cuánto de eso ha cumplido; a ver si
alguien le sigue creyendo.