Número 324
El
Pueblo Ya No lo Quiere
Vicente Fox se queda solo.
Primero, una encuesta realizada por el diario Reforma ubica que ya está
reprobado, pues ahora obtuvo una calificación de 5.8. Luego, en la CTM le
apagaron los focos del auditorio donde se encontraba y le exigieron detener el
aumento a la luz.
Y no es para menos. No hace
falta ser un agudo analista político para deducir que Fox se está quedando solo
porque todos aquellos que votaron por el cambio, que fue la mayoría, se están
sintiendo desilusionados al ver que Fox es más de lo mismo: subir impuestos y
quitar servicios.
La caída de su popularidad
desde hace un año es elocuente: de 7.5 de calificación en febrero del año
pasado, ahora ya está reprobado. En diciembre aún tenía 6.6, y en tres meses
cayó a 5.8.
Según los analistas, el
descenso en la popularidad del presidente se debe concretamente al descontento
con la Reforma Fiscal y al alza en las tarifas eléctricas.
En la pequeña isla que se le desmorona a Fox se encuentra su gabinetazo y las ratas con las que ha pactado, como lo es el líder petrolero Carlos Romero Deschamps, acusado de desviar millonarios recursos a la campaña de Labastida. Romero estuvo en la ceremonia de inauguración de la 125 Asamblea General de la CTM, se paró enfrente del presidente de la manera más fácil, y nadie le dijo nada.
El apagón que le hicieron a
Fox refleja la inconformidad del pueblo, y sí, por qué no decirlo, intereses de
los partidos, que aprovechan la inconformidad social para aglutinar. En este caso,
los priístas representados por “la güera” Rodríguez Alcaine, quien por cierto,
no asistió al evento.
Pero aprovechando las pugnas
entre los partidos políticos, y sobre todo, el charrismo sindical, los medios comerciales
aprovechan para arremeter contra los peores enemigos de los patrones: los
sindicatos. Mas en ello va de por medio la reforma laboral que impulsa el
foxismo y que, así sean perredistas, priístas, o lo que sean, los trabajadores
son los que saldrán más jorobados. Para aprobarla, necesitan tener nula
oposición.
Por todo eso, porque Fox no
representa al pueblo mexicano y sólo está sirviendo a los intereses de un
pequeño grupo de ricos, la gente ya no lo quiere, y no resulta tan descabellado
exigir su renuncia. Si no cumple como funcionario público, y se ha manifestado
diciendo que no lo hará (“gobierno de, por y para empresarios”) lo más
coherente es exigir su destitución.
Burros, Castañeda Y Fox
Nuevamente Castañeda
volvió a meter la pata
y cometió una errata
que usó la gusanera
pa´ volver escupidera
la Embajada mexicana….
… sí Fox se reunió en la Habana
con algunas comadrejas
declaraciones pen…. tontas
traen consecuencia malsanas.
En fin, error tras error
han hecho que al Presidente
en una encuesta la gente
lo repruebe sin rubor
pues Fox es un impostor
que burló a sus electores
¡pasen a verlo señores
con sus orejas de burro!
hay que darle ¡duro! ¡duro!
apunten bien chambeadores.
Hay que mandarlo muy lejos
por farsante y por tirano
pero sería de … conejos
tan sólo cambiar de amo.
Luego de los lamentables incidentes ocurridos en la embajada mexicana en Cuba, en los que un par de decenas de individuos tomaron por asalto el inmueble y fueron desalojados a las 4 y media de la mañana de ayer, varios legisladores mexicanos exigen la renuncia del canciller Jorge Castañeda. Mientras tanto, el PAN defiende al funcionario.
El secretario de Relaciones Exteriores seguramente tendrá que rendir cuentas de sus irresponsables declaraciones, no sólo las que provocaron el amotinamiento, sino aquella en la que dijo que "dejaron de existir las relaciones de México con la Revolución cubana y han comenzado con la República de Cuba".
Y es que detrás de todas esas palabras, se puede leer el servilismo de Castañeda a Estados Unidos. ¿O no fue él mismo quien ofreció “todo el apoyo” a la matanza gringa en Afganistán? Ahora, pasándose por el arco del triunfo el hecho de que México sea de los pocos países que no rompieron relaciones con la heroica isla luego de que Estados Unidos impuso su bloqueo, busca cambiar la relación a una en la que se critica la forma en la que se conduce el gobierno cubano, pero casualmente son las mismas críticas que ha hecho Estados Unidos desde que Cuba se declaró socialista. Aunque la intención de todos esos ataques es defender el sistema capitalista y su formas.
Pero claro, el PAN, uno de los
principales enemigos de las ideas que gobiernan Cuba, defiende férreamente al
canciller, diciendo que los que exigen su renuncia no tienen fundamentos. Otros
partidos, entre ellos el PRI y el PRD, promoverán un juicio político contra
Castañeda, exigiendo su remoción.
Neoliberalismo:
Medicina o Veneno
Por Benito Mirón Lince
Como nos
comprometimos en nuestro pasado articulo y en relación a las declaraciones del
Presidente Fox en cuanto a que “el neoliberalismo no es culpable de los males
que nos aquejan, sino por el contrario, nos ha permitido avanzar y crecer hasta
el nivel que hoy tenemos”, seguiremos haciendo algunas reflexiones y mostrando
datos que nos demuestran con toda claridad lo contrario.
El “zorro” miente, no obstante que se esmeran
en convencernos de que el escenario es distinto, no sólo a los mexicanos, pues
ahora resulta que el gobierno federal en voz del Secretario de Economía, Luis
Ernesto Derbez, se ofreció ante altos funcionarios de 21 países miembros del
mecanismo de cooperación Asia-pacifico (APEC) para ser “interlocutor válido”
ante las naciones en vías de desarrollo y convencerlos de los beneficios de la
globalización; que triste papel el del citado funcionario quien tiene ahora que
demostrar que el mundo no es como es; que el neoliberalismo y la globalización
es la medicina que necesitan los pobres del mundo.
Pues
bien, seguro estoy que la inmensa mayoría de los mexicanos y sobre todos los
lectores del Machetearte no se tragarán semejante mentira, que la realidad es
más terca y clara que cualquier intento por desvirtuarla; la demagogia pierde
ante la creciente necesidad de una vida
digna que la economía globalizada no ha dado a la mayoría de los habitantes de
este planeta. Los grandes avances tecnológicos han producido mayor
concentración de riqueza y por ende mayor pobreza; por supuesto que la solución
no es oponerse a estos avances, sino que los mismos se reflejen en beneficio de
la comunidad, que la productividad sea para bien de todos; que haya una
verdadera distribución de la riqueza que ahora impide esa política económica
que nos quieren vender como remedio a nuestros males, sólo para continuar con
la desmedida explotación de los pocos sobre los muchos.
El
neoliberalismo, como bien lo señala el escritor portugués José Saramago, ha
provocado una nueva y terrible enfermedad, “la angustia de perder el empleo” y
ante ello el secretario del trabajo sólo se le ocurre decir que la perspectiva
económica se vislumbra “muy difícil” y que
por lo tanto la prioridad para los mexicanos es “conservar el empleo”
antes que buscar la recuperación salarial, o lo que es lo mismo: trabaja sin
importar lo que te paguen que suerte tienes de tener un empleo. ¿Será por eso
que en el caso de la huelga de los trabajadores de “Euzkadi” les dijo a estos
que si aceptaban las condiciones que la empresa imponía no arriesgaban su
fuente de trabajo?
Por
todo el mundo hay recortes de personal; desempleo, pobreza, degradación del
medio ambiente y muerte; en América Latina una de cada tres personas vive en la
miseria, en 1998 había 179 millones de pobres que es el 36% de la población
total. El mundo requiere por ahora 500 millones de nuevos empleos; la 3ª. Parte
de los 3 mil millones de personas activas en el mundo están en el subempleo y
el desempleo, trabajan 250 millones de niños y el 80% con insuficiente
protección social; hay regiones de Honduras, Guatemala y el Salvador en las que
el salario apenas alcanza 25 centavos de dólar por hora; en los últimos 25 años
las 500 empresas más grandes del mundo han despedido a 5 millones de
trabajadores; el 95% de los flujos monetarios mundiales es capital financiero
especulativo.
Por
lo que hace a México podemos presumir que tenemos el número uno de ricos en
América latina; el joven y la mujer más ricos del continente, pero no todo es
bueno, recordemos que estamos hablando del neoliberalismo, doctrina económica
defendida por el “el zorro” y por lo tanto nos encontramos con que en nuestro
país, después de siete años de libre mercado salinista, zedillista, foxista, la
pobreza alcanza a 70 millones de gentes y el salario mínimo perdió el 75% de su
poder adquisitivo. Además, la mitad de la población económicamente activa (PEA)
vive con $80 diarios o menos, el 50% es ya trabajo informal, 97% de nuestras
exportaciones las hacen compañías transnacionales y grandes corporativos de
grupos industriales financieros que controlan el mercado interno y los precios;
asciende a $ 29,263 millones de dólares anuales lo que pagamos a los estados
unidos por concepto de intereses de la deuda externa; 163,701 inversionistas
tienen el 20% del producto interno bruto (PIB) del país que equivale a un
billón 190,230.5 millones de pesos (confieso no tener idea del mundo de dinero
que eso significa) y para el primer mes del año en curso ya se perdieron casi
130,000 fuentes de trabajo.
En
un estudio económico del Colegio de México se menciona que si los fondos que se
mueven en las bolsas de Nueva York y Londres se gravaran con 0.5%, en un año se
obtendría lo que pide el Banco Mundial para erradicar la pobreza en el mundo,
pero desde luego “los zorros” y defensores del neoliberalismo sólo piensan en
la concentración y no en la distribución de la riqueza.
Esto
es para el Presidente Fox motivo de agradecimiento a su doctrina
neoliberal que según quiere convencer
ha permitido que crezcamos y avancemos hasta el nivel que hoy tenemos. ¿A esto
se le puede llamar crecimiento?
Lo
que verdaderamente nos ha dejado el neoliberalismo que en beneficio de unos
cuantos defiende “el zorro” es, entre otros lastres:
Estancamiento
y recesión económica, aumento de la deuda pública; pérdida de soberanía; crecimiento
excepcional de la pobreza; desempleo y desigualdad social; auge de la
delincuencia y la inseguridad y un estado democrático simulado.
Las
mentiras de “el zorro” no pasarán.
... a un paso de
Wall Street, en el barrio negro de Harlem, mueren de hambre, Sida o cocaína y
crack, cientos de niños y niñas?
... según la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
el mismo día de los ataques a EEUU, el 11 de septiembre, murieron también de
hambre 35.615 niños sin que de ello informaran los medios de comunicación, sin
manifestaciones de solidaridad ni conmemoraciones de las víctimas, ni
movilizaciones de ejércitos, con los países ricos como probables ordenantes del
crimen?
El Lector Opina
Sobre el Universal y las Fotos del 68
Que bueno que el universal esté al fin ventilando los hechos sangrientos del 68. Ya era tiempo, pero quiero hacer al respecto algunos comentarios:
-- Ya antes se habían publicado muchas otras fotografías sobre la matanza, una semana después en el semanario que valientemente dirigían los hermanos Mario y Roger Menéndez Rodríguez y que se llamaba “Por Qué”.
-- “Por Qué” fue la única publicación que durante todo el movimiento del 68 tuvo una posición valiente, con verdadero sentido del honor y moral periodística. Esto les valió a sus directivos y trabajadores consecuencias tan graves como la intimidación, la muerte de algún trabajador y la quema de la editorial.
-- Es inocultable la responsabilidad moral de todos los medios de información (prensa, radio, t.v. etc.)que en el 68 no supieron superar las presiones del gobierno y en vez de informar se dedicaron a malinformar, a mal interpretar y además a denostar al movimiento del 68 tal y como hicieron con el movimiento del 99-2000 (y de éste último hasta la fecha lo siguen haciendo).
-- A los participantes del movimiento los acusaban de vendepatrias, traidores, comunistas y todo calificativo que sirviera para construir una imagen negativa de ellos.
-- Es la misma actitud que tomaron 31 años después contra el movimiento encabezado valientemente por el CGH al cual se han dedicado a atacar rabiosamente malinformando al público sobre las verdaderas razones de éste movimiento estudiantil haciendo nuevamente una imagen de porros, vándalos y malvivientes a los muchachos del CGH.
-- Que bueno que aunque sea con un retraso de 33 años (la verdad siempre aflora) se armen de valor, (¿será acaso el cambio de partido en el poder?) y decidan publicar las fotografías que durante tanto tiempo guardaron. Que bueno que 33 años después corrigen, pero... y ¿en el caso del movimiento 99-2000?, ¿deberán pasar otros 33 años?. Espero que por bien de la justicia, de la moral y sobre todo del honor no sea así.
Arturo
Villanueva.
El abogado de Raúl Salinas de
Gortari, interpuso un amparo contra la sentencia de 26 años en prisión por el
asesinato de José Francisco Ruiz Massieu.
Este verdadero abogado del diablo ya ha salvado de la prisión a personajes tan nefastos como Oscar Espinosa Villarreal y Carlos Cabal Peniche. Ahora va por sacar de la cárcel a este delincuente. Y en un mundo donde vale más el dinero que la justicia, lo más probable es que vuelva a poner las patotas peludas en la calle.
EU Acusa a las FARC de
Narcotráfico
Primero los acusan de terrorismo; ahora
de narcotraficantes. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, organismo
político-militar que aglutina a varios miles de colombianos está tomando tanto
auge, que cada día representan un peligro mayor para el imperialismo yanquee.
Alrededor de 17 mil militantes no es para menos.
Para extender su guerra contra el
terrorismo, que no es otra cosa que el medio a través del cual están exterminando
a todo aquel grupo que atente contra sus intereses, tiene que haber todo un
bombardeo informativo, antes que hacer el bombardeo bélico.
Y eso es lo que están haciendo,
promoviendo ante todo el mundo que las FARC secuestran, y que las FARC matan, y
que las FARC hacen esto y hacen lo otro. Aunque no lo comprueben, como en el
caso de un avión secuestrado recientemente, las FARC tienen la culpa.
Pero lo que no dicen es que quién sabe
por qué, un significativo porcentaje de la población colombiana apoya a la
guerrilla más importante de América Latina. Ahí hay gato encerrado.
Los líderes guerrilleros se oponen al
narcotráfico, como lo revela la entrevista publicada hace un par de días en
Machetearte, por lo que es una mentira más de la CIA para justificar otra
intervención gringa, lo cual es la verdadera intención detrás de acusar a las
FARC de terrorismo y narcotráfico.
Solo en internet :
A unos 80 kilómetros en línea recta de las monumentales ruinas de la ciudadela de Machu Picchu, han sido encontrados los restos de la mítica capital perdida de los incas, Vilcabamba la Grande, identificada tras cuatro expediciones dirigidas por el historiador gallego Santiago del Valle. En esta ciudad fortaleza se refugió Manco Inca y desde ahí lideró un movimiento de insurgencia contra la dominación española, hasta ser vencidos.
Las ruinas de Vilcabamba la
Grande se encuentran ocultas entre una espesa vegetación y las alturas de una
escarpada montaña flanqueada por dos grandes ríos a unos 80 kilómetros de Machu
Picchu, en el departamento peruano de Cusco. Un lugar casi inaccesible desde el
que Manco Inca, heredero del trono incaico, dirigió un movimiento insurgente
que lo sobrevivió y duró cerca de cuatro décadas. La ciudad permaneció oculta
en la selva y los españoles no pudieron acceder a ella hasta 1572, cuando la
encontraron incendiada y abandonada ante la inminencia del ataque.
Buena parte de esta historia
se conoce gracias al hallazgo de un manuscrito perdido durante cuatro siglos,
la crónica de Juan de Betanzos, encontrada en 1987 por la historiadora María
del Carmen Martín Rubio en unos archivos de Mallorca. Betanzos fue el
negociador enviado por los españoles para dialogar con los incas rebeldes.
Hemos encontrado el
emplazamiento de la ciudad contrastándolo con los datos de las crónicas de la
época y la constatación de esos datos sobre el terreno', explica Santiago del
Valle, director técnico de las expediciones de los años 1988, 1999 y 2001.
'Hemos ido acompañados por un arqueólogo del Instituto Nacional de Cultura de
Perú, Luis Guevara, que ha certificado el hallazgo y ahora lo que falta es
limpiar la zona, de unos 15.000 metros, y empezar la exploración a la que
contribuirá el Gobierno peruano'.
De momento no hay muchos
indicios sobre lo que se podrá encontrar en esta zona de aproximadamente una
legua y media en forma de media luna. Se han encontrado varias tumbas intactas
que todavía no han sido abiertas y restos de cinco plataformas de construcción
piramidal. 'Fue un centro de poder político y religioso y, aunque huyeron
llevándose todo lo que pudieron, seguramente habrá restos importantes', añade
Del Valle. 'Arquitectónicamente no creo que sea tan espectacular porque no les
dio tiempo de realizar una talla noble en las piedras, pero una de las cosas
más interesantes de los incas era no sólo las edificaciones, sino las redes
viales privilegiadas que construyeron'.
Del Valle, que pertenece a una
asociación de recuperación de antiguos caminos en Galicia,comenta que para una
civilización que no tuvo caballos ni carretas los caminos se hacían de acuerdo
a las características naturales. 'En la estructura de los caminos incas se da
una conjunción única porque, por su creencia en los espíritus ocultos en las
rocas, la tierra y ciertas plantas y animales, llamados apus, los hacía escoger
para su localización parajes extraordinarios, casi mágicos'.
Las primeras pistas certeras
del hallazgo las tuvieron gracias a una serpiente de piedra y un oso. 'El hijo
del único campesino que vive en la zona encontró hace unos años unos restos de
construcciones en donde había una cabeza de una serpiente de piedra', relata
Del Valle. 'Es gente muy supersticiosa y no les gusta acercarse a sitios como
ése. Un tiempo después el muchacho murió y la familia no quería saber del
asunto'. Más adelante dieron con las huellas de un camino de osos. 'Resultó que
el oso utilizaba un antiguo camino de los incas'.
Vilcabamba la Grande sirvió de
refugio a Manco Inca, quien después de actuar como gobernante títere a las
órdenes de los españoles se rebeló y fue a refugiarse a la selva con 30.000
guerreros, donde construyó Vilcabamba como sede del movimiento insurgente, para
morir unos años después a manos de desertores. A él le sucedieron sus hijos
Sayri Túpac (que firmó la paz y murió en 1561), Tito Cusi que reinició con
virulencia la lucha rebelde y fue envenenado, quizá por sus allegados, al
querer firmar la paz con los españoles, y finalmente Túpac Amaru, que gobernaba
cuando los españoles decidieron atacar la ciudad secreta. Fue capturado y
decapitado.
La ciudad cayó en el olvido hasta que en el siglo XIX revivió la leyenda. El norteamericano Hiram Bingham la buscaba en esa zona cuando dio casualmente con las ruinas de Machu Picchu.
Los intelectuales y la guerra: de la retirada a la
rendición
Por James Petras
Introducción
La oposición de los
intelectuales izquierdistas occidentales a la devastadora guerra de Washington
en Afganistán se ha prácticamente desintegrado. Esto nos hace preguntarnos si
el fin de una tradición de oposición intelectual requiere un nuevo comienzo, el
que por su parte necesita severas reflexiones sobre el pasado reciente.
Ya hubo claras señales de un
repliegue intelectual a mediados de los años 60, cuando numerosos intelectuales
apoyaron la guerra de EE.UU. en Vietnam, hasta que se vio claramente que no se
ganaría la guerra, y entonces comenzaron a oponerse a ella. A principios de los
años 70, muchos intelectuales de izquierda abandonaron su breve amorío con los
movimientos sociales independientes contra la guerra y contra el racismo, para
volver al Partido Demócrata y a su portaestandarte liberal, George McGovern.
El primer cambio inconfundible
hacia un redescubrimiento de la naturaleza virtuosa del imperialismo, ocurrió
durante la Presidencia Carter. Después del derrocamiento de los dictadores y
gobernantes coloniales respaldados por EE.UU. en Etiopía, Nicaragua, y
especialmente en Irán, y con nuevos gobiernos izquierdistas radicales en
Afganistán, Angola, Mozambique y Guinea Bissau, la administración Carter lanzó
una nueva ofensiva militar contrarrevolucionaria, acompañada por la retórica
sobre los derechos humanos. La presidencia Carter armó y organizó una serie de
fuerzas reaccionarias para destruir o debilitar a los nuevos gobiernos. Cientos
de millones de dólares en armamentos fueron canalizados a Savimbi en Angola, a
los contras en Nicaragua, a Renimo en Mozambique y a los señores de la guerra
tribales en Afganistán. A pesar de todo, numerosos intelectuales occidentales
se intoxicaron con la retórica sobre los derechos humanos de Carter.
La contraofensiva
imperialista, que devastó los países contra los que se dirigía y que revirtió las
reformas progresistas, se justificó como parte de una campaña por los derechos
humanos y fue endosada por un sector importante de la izquierda. La masiva
intervención de EE.UU. en Afganistán fue respaldada por el dictador militar
paquistaní, el general Zia y su policía secreta, así como por el tesoro de
Arabia Saudita. EE.UU. y sus estados-clientes reclutaron a decenas de miles de
voluntarios fundamentalistas en todo el mundo árabe, Procedieron a destruir las
escuelas mixtas, las instituciones seculares, y a degollar a cientos de mujeres
que enseñaban en las escuelas rurales y a los campesinos que habían recibido
tierras del programa de reforma agraria del gobierno secular. La insurrección
reaccionaria, auspiciada por EE.UU., de los señores de la guerra tribales y los
mercenarios extranjeros, obligaron al régimen secular izquierdista de Kabul a
apelar a la URSS para que suministrara ayuda militar y soldados.
La intervención de EE.UU. y la
contrarrevolución tenían un doble propósito: derrocar a un régimen izquierdista
y provocar la entrada de la Unión Soviética en una guerra de desgaste. La
secuencia de los acontecimientos provee un contexto importante para comprender
la traición de los intelectuales occidentales. La verdadera secuencia del
establecimiento de un régimen izquierdista secular en Afganistán, seguido por
el terrorismo auspiciado por EE.UU. contra la población civil y, finalmente, la
intervención soviética, siguiendo la invitación de un aliado y vecino bajo
ataque, fue totalmente obliterada por la maquinaria de propaganda de
Washington. La insurrección auspiciada por EE.UU. fue etiquetada como "la
invasión soviética de Afganistán," la intervención de los mercenarios
fundamentalistas extranjeros fue bautizada como lucha por la liberación de los
muyahidin afganos. Zbigniew Brzezinski, el consejero de seguridad nacional del
presidente Carter, se ha vanagloriado abiertamente de que la intervención
militar de EE.UU. comenzó seis meses antes del ingreso de tropas soviéticas en
Afganistán y que fue preparada para debilitar el régimen de Kabul y obligar a
pedir con urgencia la presencia de tropas terrestres soviéticas.
La izquierda occidental en su
casi totalidad -y la mayor parte de la izquierda en el Tercer Mundo- se alineó
con Washington en el ataque contra "la intervención soviética."
Prácticamente no hubo intelectuales occidentales apoyando el régimen secular
sitiado en sus campañas por la igualdad de los géneros a través de la educación
y la reforma agraria.
Mientras los diversos señores
de la guerra retrógrados avanzaban contra las tropas afganas y soviéticas
combinadas, violaban y asesinaban a miles de mujeres trabajadoras, obligaban a
miles de doctoras y maestras a huir de los campos y a confinarse en sus casas y
a vestir la burka.
Ninguna de las organizaciones
feministas occidentales, ni las dirigentes feministas marxistas, denunciaron la
contrarrevolución auspiciada por EE.UU. y la destrucción de las reformas por el
avance de los señores de la guerra fundamentalistas. En lugar de hacerlo, se unieron
al "coro antisoviético." La mayor parte de las sectas de izquierda,
la sopa de letras de los grupúsculos trotskistas, maoístas y anarquistas,
agregaron su retórica antisoviética a la campaña orquestada por EE.UU. Algunos,
desde luego, criticaron a los muyahidin por sus excesos y trataron de encontrar
a un señor de la guerra tribal progresista que postulara la "Tercera
Vía".
La retirada de los
intelectuales izquierdistas occidentales (IIO) confrontados con
"Afganistán I" fue estratégicamente importante. Al encontrar una base
común con los intereses y las políticas estadounidenses, los IIO comenzaron el
proceso de socavar toda la noción de imperialismo como el principal carácter
definitorio de EE.UU.
La "nueva forma de
pensar" que comenzó en 1980 levó a muchos intelectuales occidentales de
izquierda a considerar el imperialismo sólo como una política, no como una
estructura de poder y de expansión económica. Según esa visión, una política
imperial era sólo el producto de una constelación específica de funcionarios
gubernamentales que competían con otros funcionarios. El resultado era que la
política imperial o humanitaria dependía del contexto, los valores y de
políticos influyentes. Los "nuevos pensadores" entre los IIO
procedieron a atacar a la izquierda antiimperial por ser
"antiestadounidense" o "marxistas ortodoxos" porque los
antiimperialistas nunca encontraban nada positivo en la política de EE.UU. Uno
de los aspectos positivos, por ejemplo, fue la oposición de Washington contra
la "invasión soviética de Afganistán". Los IIO suspendieron todo
juicio crítico o investigación seria sobre la secuencia en el levantamiento
tribal auspiciado por EE.UU. y el ingreso soviético. Después de
"Afganistán I" un importante sector de los IIO se unió a las filas
del imperialismo humanitario.
Los estrategas políticos en
Washington sintieron que valía la pena repetir su exitosa fórmula para lograr
el apoyo de los intelectuales occidentales en la guerra afgana. Tenían razón.
Washington justificó su
intervención en Granada, citando una toma del poder "estalinista" de
un gobierno populista. En Panamá, EE.UU. justificó su invasión pretendiendo su
oposición contra el "narco-dictador" Noriega. En la Guerra del Golfo,
EE.UU. entró a la guerra para oponerse a "un nuevo Hitler". El
imperialismo humanitario se ganó a otros pocos IIO. Flaquearon en su oposición,
pretendiendo que se "oponían" tanto a las fuerzas invasoras de EE.UU.
como al dictador. Se olvidaron de que una invasión imperial destruye a un país
y su derecho a la autodeterminación, una condición previa para toda lucha
contra un régimen dictatorial.
Esta ecuación simplista, igualando a los ejércitos imperialistas con dictaduras locales que se oponen a la ocupación del país, se convirtió en el distintivo de la evasión y de la decadencia moral de los IIO. La "teoría del doble demonio" fue un punto de tránsito entre un antiimperialismo consecuente y la apología del imperialismo humanitario. La naturaleza del régimen que se opone a la invasión imperial es secundaria frente a la conquista imperial del poder, especialmente para los intelectuales en los estados imperiales. La alternativa no es el imperialismo humanitario o las dictaduras del Tercer Mundo, sino la autodeterminación o la recolonización.
La discusión sobre la guerra
comienza con esta alternativa básica dentro del sistema entre estados. La
dinámica histórica de la conquista imperial exitosa en una región lleva
inevitablemente a más agresión y conquista en otras regiones. Resulta en
continuas guerras y en el saqueo de países y continentes. Es el motivo por el
cual la oposición a los dictadores locales está subordinada a la lucha
antiimperialista.
Antes de y durante el siglo
XX, y sobre todo durante los últimos veinticinco años, las principales guerras
han sido de naturaleza antiimperialista. Washington comenzó con Granada,
seguido por Panamá e Irak, y luego los Balcanes, Afganistán y numerosos otros
países por venir. El ejercicio del poder imperial por Washington es cada vez
más devastador en su aplicación y más destructivo en sus consecuencias.
La dinámica del imperialismo
histórico no es comprendida por los IIO, que consumen la propaganda humanitaria
con la que Washington y sus portavoces mediáticos bombardean el mundo,
perdiendo de vista la interrelación entre una guerra imperial y la otra.
El momento crucial para los
IIO fue la Guerra del Golfo. Fue la "última batalla" de la izquierda
antes de su colapso durante los salvajes bombardeos de la OTAN y su ocupación
de los Balcanes. Sólo días antes de que el presidente Bush padre lanzara su
ataque militar contra Irak, la mayor parte de los intelectuales de izquierda se
oponían a la guerra. Exigían una solución diplomática y un retiro pacífico de
las tropas iraquíes de Kuwait, o simplemente se oponían a la intervención de
EE.UU. como parte de una estrategia motivada por el petróleo. La rápida y
abrumadora victoria militar de Washington - con la ayuda de sus socios
comanditarios europeos- sin sufrir pérdidas importantes, convirtió a un público
dividido en una inmensa mayoría a favor de la guerra. El grueso de los IIO que
se oponían a la guerra fue silenciado. Muchos se retiraron o se unieron al
ruidoso coro pro-guerra de los intelectuales ex-izquierdistas, acoplados a la
política exterior israelí a los que no les bastaba con aplaudir la guerra, sino
que exigían que se marchara sobre Bagdad.
La demonización de Sadam
Husein en la propaganda de los medios estatales (un "Hitler árabe")
fue repetida por los izquierdistas arrepentidos. Renunciaron convenientemente a
su inteligencia crítica para abrazar la partición y ocupación del espacio
terrestre, marítimo y aéreo iraquí, y un bloqueo económico genocida que ha
llevado a la muerte de 500.000 niños.
La fusión de los sentimientos pro-israelíes
y pro-imperialistas alimentó un nivel intelectual particularmente vitriólico,
que encontró un amplio espacio en los principales medios de comunicación
impresos y electrónicos. Sus ataques personales contra intelectuales de
izquierda de principios, sirvieron para intimidar o para restringir la crítica
de colegas indecisos.
Una vez más, reapareció la
retórica del "doble demonio". El asesinato en masa de cientos de
miles de iraquíes, la colonización de facto del país, el bloqueo económico, la
legalización del espionaje para identificar objetivos de bombardeo a través de
los inspectores de armamentos de la ONU, fueron equiparados con el régimen
dictatorial de Sadam Husein, que estaba defendiendo su país de la destrucción
total. La política perversa de los "equivalentes morales" pasó por
alto la lógica histórica de la escalada de la expansión imperial y el creciente
poderío y la disposición a destruir toda resistencia a esa expansión.
Irak fue el primer terreno de
pruebas para el uso de un poder militar masivo contra una potencia de segunda
línea -en comparación con estados marginales como
Granada y Panamá. El bombardeo
y la invasión de Yugoslavia por EE.UU. y la OTAN, extendió los parámetros de
intervención a un régimen europeo que no había realizado invasión alguna, que
tenía una economía de mercado y un gobierno multi-partido elegido. En este
caso, un conflicto entre etnias, azuzado por políticos separatistas, y alentado
por las potencias de la OTAN, sirvió como pretexto para la intervención imperial.
Washington se alineó con los musulmanes bosnios y con el régimen pro-fascista
de Croacia, mientras que Alemania apoyaba a los eslovenos, y el régimen mafioso
de Albania apoyaba a un sector de los kosovares albaneses anexionistas - todos
opuestos a la multi-étnica República Yugoslava, gobernada por serbios.
"Historias de
atrocidades" publicitadas por Washington, tendenciosas, exageradas, o
inventadas, estaban saturadas con la sangre de la limpieza étnica serbia.
Deliberadamente omitieron los degüellos de civiles serbios por musulmanes
fundamentalistas en Bosnia, o la expulsión de 200.000 serbios de la región
Krajina ocupada por el ejército croata.
El aluvión propagandístico de
Washington y la OTAN, con intensas imágenes de atrocidades reales o falsificadas,
hicieron un impacto masivo en el público y particularmente sobre los IIO. Casi
la totalidad de los IIO apoyaron la guerra humanitaria de Washington y sus
masivos bombardeos de objetivos civiles en Belgrado, Kosovo y otras partes.
Hospitales, fábricas, puentes, trenes de pasajeros, estaciones de radio y
televisión fueron bombardeados. Los IIO no dudaron, gimoteando a favor de las
víctimas bosnias en Sarajevo, de los albanos en Kosovo.
La ceguera moral e intelectual
de los IIO les impidió reconocer que la mayor atrocidad cometida en Sarajevo
fue tramada por los musulmanes bosnios: el bombardeo de su propio mercado,
matando a una multitud de personas, para lograr la simpatía de Occidente y dar
a la OTAN el pretexto necesario para la intervención militar "para salvar
a los musulmanes del genocidio serbio". La ceguera moral y política
aseguró a los intelectuales de las ONGs un certificado de 'Ética Política' de
la OTAN y les ayudó a embolsarse millones de dólares en el período de
'reconstrucción'. Los IIO con su certificado ético se hicieron los ciegos
durante la intervención de EE.UU. y la OTAN en Kosovo y su subsiguiente
armamento del Ejército de Liberación de Kosovo terrorista y el asesinato y
brutal expulsión de cientos de miles de civiles serbios, roma, albaneses
cristianos, turcos, bosnios, y judíos. El silencio ensordecedor y las excusas
abyectas de los IIO para los bombardeos terroristas de la OTAN contra
Yugoslavia y para la limpieza étnica del ELK, fueron la señal del fin de la
política intelectual de izquierda occidental, tal como la habíamos conocido
durante los cincuenta años previos.
El strip-tease moral de los IIO comenzó con la primera guerra afgana, cuando los intelectuales se despojaron de sus vestimentas exteriores, rehusando apoyar al régimen secular en Kabul y respaldando la insurrección fundamentalista respaldada por EE.UU. Después, se despojaron de sus camisas y pantalones, dando un apoyo subrepticio a la conquista imperial de Irak ("¡Había que hacer algo para detenerlo!") En los Balcanes se despidieron de la ropa interior: el apoyo de los IIO para la masiva guerra destructiva contra Yugoslavia, repitiendo como papagayos la línea del Pentágono de la guerra humanitaria. (Algunas sectas trotskistas llegaron a proponer que se compraran armas para los tratantes de blancas, traficantes de drogas, y autores de limpiezas étnicas del ELK.) Un caso de reacción política combinada con una psicosis.
De dobles
demonios y del gran demonio.
La actual guerra de Washington
contra Afganistán evocó el menor disenso de cualquiera de las recientes guerras
imperiales. El silencio y la complicidad se han convertido en un hábito. En la
guerra de los Balcanes, los IIO habían entregado sus principios morales y
políticos. Ya no podían analizar la secuencia de las guerras imperiales
destructivas; en lugar de hacerlo consideraban cada guerra como otra respuesta
humana a tiranos, traficantes y terroristas. Lo que es igualmente reprensible,
igualaban la agresión global de un tirano imperialista con la resistencia de un
autoritario local.
Las bases intelectuales y
morales para la capitulación política fueron establecidas mucho antes de que
las primeras bombas de 7.000 kilos (corta-margaritas en el morboso léxico del
Pentágono), cayeran sobre Afganistán. La cobardía moral estaba enraizada en el
silencio intelectual sobre la lucha palestina. Renunciando a la responsabilidad
moral y a los principios políticos los IIO simularon su horror ante la
"violencia" en el Oriente Próximo. La tortura, la expulsión, el asesinato
y la mutilación de cerca de 20.000 palestinos -cristianos, musulmanes,
izquierdistas seculares- y la destrucción de miles de casas, miles de hectáreas
de olivares y huertos frutales, para establecer asentamientos coloniales,
fueron "igualados" con el repudio de los atentados suicidas contra
autobuses y bares por individuos oprimidos por el colonialismo, incapacitados
para combatir contra tanques, helicópteros artillados y misiles teleguiados. La
cobardía tanto como la vacuidad moral, condujeron al silencio, a la ambigüedad
moral y al abandono de los principios anticoloniales más elementales. La
cobardía nacida del temor de ser calificado de "antisemita" por
fanáticos intelectuales judíos y partidarios incondicionales de la colonización
israelí de los territorios ocupados y de la expulsión de la población cautiva.
La cobardía intelectual ante los asesinatos cotidianos y la tortura
institucionalizada - y nada de esto oculto tras chimeneas humeantes y
malolientes. Los IIO que temen las recriminaciones de sus colegas pro-israelíes
agresivos dirán, "Después de todo el conflicto del Oriente Próximo es
importante para ellos, no es mi prioridad". Es lo que dicen muchos IIO
cuando están entre ellos, sin sus colegas pro-israelíes. "Palestina"
no es una prioridad, por el temor de ser descalificado políticamente y quedar
aislado en los medios y en las esferas profesionales.
El temor también proviene de
la propaganda de los medios estatales y de la multitud enfurecida agitando
banderitas en el caso de Afganistán. Cuando el 11 de septiembre llevó al 7 de
octubre, cuando el presidente, respaldado por ambos partidos, el Congreso y
todos los medios de comunicación de masas declaró la guerra contra Afganistán y
confrontó al mundo con su agresivo "o están con nosotros o están con los terroristas,"
la mayor parte de los IIO ni pensaron en dudar. Se pusieron sus uniformes,
saludaron y procedieron a discutir objetivos bélicos, el terrorismo y la
seguridad nacional. "La guerra total" (el bombardeo indiscriminado de
todas las instalaciones civiles y militares), se convirtió en una parte
aceptada, aunque no declarada, del discurso antiterrorista que dominaba a los
IIO. Muchos críticos, que solían ser izquierdistas, aceptaron las premisas
básicas de la guerra: que bin Laden y una conspiración internacional apoyada
por Afganistán eran responsables por el 11 de septiembre y que Washington tenía
derecho a "defender su pueblo" -bombardeando al pueblo afgano. Lo que
fue crucial para la conversión de los IIO a la II Guerra Afgana fue el hecho
que los atentados terroristas del World Trade Center en Nueva York y el
Pentágono fueron exagerados hasta llegar a convertirlos en eventos de
importancia en la historia mundial, "sin precedentes en los tiempos
modernos" según los hiperbólicos pronunciamientos que emanaban de
Washington y de los medios de masas de EE.UU. y eran repetidos por sus pares en
el resto del mundo. En realidad, la muerte de entre 2500 y 3000 personas no fue
ni con mucho un acontecimiento sin precedentes. Aproximadamente la misma
cantidad de serbios fue asesinada o 'desaparecida' por los terroristas del ELK
en Kosovo durante la ocupación de la OTAN, Los bombardeos de EE.UU. y Gran
Bretaña y el bloqueo de Irak, causaron cientos de miles de muertos entre los
niños de menos de diez años -unas mil muertes por semana. Se podrían citar
muchos otros ejemplos de la violencia política dirigida por EE.UU. con mayores
tasas de mortalidad que el 11 de septiembre. En una palabra, el número de
víctimas mortales no constituye precisamente una tragedia humana "sin
precedentes". Sin embargo, los IIO se alinearon dócilmente, repitiendo las
invocaciones de los medios de masas y difundiendo el mensaje de que la guerra
de EE.UU. y la OTAN contra Afganistán era una "guerra justa," con la
piadosa advertencia de que la guerra debería evitar víctimas civiles. Era la
deshonestidad derivada de la cobardía -intelectuales que sabían perfectamente
que la guerra sería total, que habría masivos bombardeos de todos los
objetivos, incluyendo hospitales, hogares, campos de refugiados, etc. Sus
reservas fueron ahogadas por el coro celebrando una "guerra justa".
Entre los intelectuales de
Nueva York el ataque del 11 de septiembre hizo aflorar valores totalitarios
derivados de su apoyo incondicional al estado terrorista israelí. Seymour
Hersh, y otras figuras consagradas de la izquierda literaria liberal, abogaron
por la tortura de los miembros de las familias de los sospechosos de
terrorismo, citando y elogiando los infames métodos practicados a diario por la
policía secreta israelí. El izquierdista convertido al terror estatal del
imperio, conjuró el fantasma paranoico de una inminente acometida terrorista
que, afirmaba, justificaba la tortura como una política de 'defensa nacional'.
El Secretario de Defensa
Rumsfeld y el Fiscal General Ashcroft no llegaron tan lejos como esos
intelectuales neoyorquinos -ellos 'sólo' arrestaron a cientos de sospechosos
árabes, suspendieron los derechos de hábeas corpus y defendieron la proposición
del presidente Bush de utilizar tribunales militares secretos y ejecutar a los
condenados en juicios secretos.
Las ambigüedades en las que se
han empecinado durante años los intelectuales de Nueva York -su apoyo a la
represión israelí contra los palestinos y su crítica a la intervención militar
de EE.UU. en otras partes- se resolvieron: ahora podían apoyar la guerra de
EE.UU. contra Afganistán y la matanza de palestinos por parte de Israel. La
sinergia de este abrazo de la violencia, eliminó sus últimas dudas críticas.
Los intelectuales neoyorquinos apoyaron plenamente la guerra total. Propagaron
una visión paranoica de un terrorismo omnipresente para exacerbar la guerra
permanente. Eran los totalitarios culturales que escuchaban a Bach y elogiaban
los B-52, que publicaban revistas culturales en papel satinado y se sonreían
ante Kabul en ruinas, que elogiaban a la Orquesta Sinfónica de Israel e
ignoraban a los 6000 niños palestinos mutilados en el último año de represión.
Su visión es y será siempre el totalitarismo cultural.
Si los intelectuales de Nueva York,
por sus vinculaciones pro-israelíes, se encontraban en el último extremo de la
comitiva belicista de los IIO, hubo muchos otros que descubrieron sus propias
razones para justificar su capitulación ante la máquina de guerra imperial.
Feministas que apoyaron originalmente la guerra, desde Carter a Clinton, contra
el régimen afgano secular, progresista respecto a los problemas de género
(todas se opusieron a la 'invasión soviética'), cambiaron de trinchera y
apoyaron la guerra de EE.UU. contra los talibán. La guerra de EE.UU. se
convirtió, desde su punto de vista, en una oportunidad para liberar a las
mujeres de la opresión, olvidándose de que todos los dirigentes afganos de la
Alianza respaldada por EE.UU. eran partidarios de la opresión de las mujeres. La
constante en el ala feminista de los IIO no es su apoyo a la igualdad de los
géneros, sino su leal apoyo al poder global de EE.UU., esperando extraer fondos
y sitios en la cola de las ONGs para recibir prebendas.
No todos los IIO apoyaron la
guerra, por lo menos abiertamente. Algunos recurrieron, como era de esperar, al
argumento del doble demonio, comparando el ataque del 11 de septiembre con el
continuo bombardeo terrorista de un país empobrecido. La muerte de unos 2.500
ciudadanos estadounidenses por un cerebro gris -lo que aún queda por probar-,
fue comparada con el bombardeo terrorista de 27 millones de personas, el
asesinato y la tortura de miles de civiles y prisioneros de guerra, y el
desplazamiento de 3,5 millones de refugiados de sus aldeas y hogares arrasados.
Los teóricos del doble demonio argumentan que lo que importa es el
"principio" del terror, no la cantidad de víctimas. Para los que
deciden la política imperial, el criterio no es la cantidad, sino la calidad:
una víctima estadounidense vale por 100.000 refugiados afganos; veinte agentes
de bolsa valen por 20.000 hospitales, clínicas, escuelas, almacenes y mercados.
La perversión fundamental de
la equivalencia moral se encuentra en los dos factores de la ecuación: El
terror estatal de EE.UU. es evidente para todos; el otro factor es un gran
signo de interrogación, pero con un asterisco -nadie sospecha al régimen afgano
de ser responsable de los ataques. Lo más lejos que han llegado las acusaciones
es que ha brindado refugio al presunto terrorista Osama bin Laden. El régimen
afgano ofreció negociar y entregar el acusado a un tribunal internacional
independiente si se presentaba una evidencia objetiva. No se ha presentado
jamás alguna evidencia que podría servir para fundamentar una condena en algún
tribunal que valga su nombre, como admitió Tony Blair después de presentar una
lista de "pruebas" circunstanciales.
El aspecto teórico y moral es
que no hay una culpa equivalente en lo que respecta a la guerra y el terror a
"ambos lados". Por un lado, Washington es culpable de terrorismo en
masa en aras de una victoria militar; por otro lado, jamás se ha probado que el
régimen afgano haya estado implicado en el incidente terrorista en EE.UU. y ha
estado dispuesto a considerar una resolución judicial del sospechoso en su
territorio. El uso del terror estatal por la administración Bush es inmoral. La
proposición de negociaciones diplomáticas sobre la evidencia judicial de los
talibán, fue una propuesta civilizada y humana para enfrentar conflictos entre
estados.
Si el ardid de los IIO de
basarse en la equivalencia moral está plagado de suposiciones falsas y de
conclusiones inmorales, ¿para qué sirve? A los IIO les suministra una tapadera
política. Les permite distanciarse de los defensores de la independencia afgana
y asegurar al estado imperial y a su coro de partidarios, que ellos también
están de acuerdo con que los talibán fueron parte del atentado en EE.UU. Sobre
todo, piensan que la equivalencia les otorga protección política, mientras
critican la guerra como el medio erróneo de confrontar el "crimen" de
los talibán. El resultado es legitimar la causa de la agresión imperial,
condenando al mismo tiempo la reacción belicosa. En el mundo real, la
asociación que hacen los IIO entre el régimen afgano y bin Laden y el incidente
terrorista del 11 de septiembre exacerbó la sensación de que se trataba de un
imperio herido. Después de que han nutrido el frenesí del terror de los medios
de comunicación, la crítica de la guerra que declaran los IIO resulta intrascendente.
Habiendo reforzado la justificación difundida por el estado, las dudas de los
IIO respecto a la guerra llegan a pocos y convence aún a menos.
Como en toda guerra imperial
anterior, la izquierda oportunista evita los temas fundamentales, concentrándose
en aspectos secundarios para justificar su hipocresía política. Se concentran
en, y amplían, cualquier y todo defecto en las políticas y prácticas del
régimen que se opone al poder imperial. Citan la opresión de las mujeres, el
analfabetismo, las tasas de mortalidad infantil, el autoritarismo, las
prácticas religiosas restrictivas. Las políticas reaccionarias de los talibán
son analizadas con un microscopio y se pregonan repetidamente a los cuatro
vientos. El verdadero mensaje es que el régimen merece ser destruido, que los
bombardeos de área de los B52 representan un evento liberador... Los IIO no
apoyan realmente a los B52, sólo contextualizan el acto de violencia y luego se
retuercen las manos en señal de desesperación. Las fuerzas retrógradas apoyadas
por EE.UU. y la masiva destrucción de la mínima estructura social existente en
Afganistán es contemplada a través de un telescopio, lo que provoca aún más
retorcimiento de manos. Los IIO evitan los temas fundamentales: la
autodeterminación, el anticolonialismo, la imposición imperial de un régimen
cliente, y la lógica de las invasiones imperiales pasadas, presentes y futuras.
Estos problemas son enterrados y en su lugar los medios de masas presentan una
discusión de la libertad del cambiador de divisas en Kabul, de los vendedores
de vídeos en Kandahar y de los propietarios de prostíbulos en todas partes.
Si los intelectuales
neoyorquinos uniformados aconsejan a los interrogadores de la policía, aplauden
los bombardeos y llaman a nuevas guerras contra "los árabes," en Los
Ángeles, los patrones culturales y los actores de Hollywood se presentan como
voluntarios para servir a los conquistadores militares. El 3 de diciembre de
2001, más de 40 ejecutivos superiores y dirigentes sindicales del cine y la televisión,
se reunieron con Karl Rove, consejero político de la Casa Blanca, y con Jack
Valenti, jefe de la Asociación de la Industria Cinematográfica de EE.UU. para
considerar cómo la industria cultural podría movilizar el apoyo para la guerra
en EE.UU. y entre las tropas en ultramar, mientras hacen propaganda en el resto
del mundo. El primer batallón de soldados rasos de Hollywood -incluyendo a
George Clooney, Matt Damon, Andy Garcia y Julia Roberts- viajó a las bases
militares de EE.UU. para levantar la moral. "Estrellas" de cine,
representantes de la cultura mediática de EE.UU., están jugando un papel
importante como herramientas propagandísticas en la guerra imperial. En un
ejemplo simbólico del salvajismo de la guerra, David Keith, estrella de
"Tras las líneas enemigas," una película militar- dijo a los marinos
estadounidenses en un portaaviones en el Mar de Omán: "ustedes son los
puños para destrozar sus bocas... y nuestros dientes para desgarrar sus
gargantas", (Financial Times, 2 de diciembre de 2001, p. 9).
Hollywood está preparando una
serie de películas que en estilo y sustancia van a transmitir explícitamente la
línea de Washington sobre la guerra. El propósito es convencer a los
estadounidenses de que apoyen la expansión de la guerra a otras regiones,
preparar al público de EE.UU. para que acepte futuras víctimas (si es
necesario), presentando las invasiones de EE.UU. como guerras justas con altas
probabilidades de victoria. Las películas de propaganda
"recontextualizarán" los hechos de una guerra pasada según un
productor hollywoodense. Una película basada en la invasión de Somalia por
EE.UU. presentará a los africanos como agresores y a las tropas invasoras de
EE.UU. como liberadores. El papel de Hollywood en las guerras de conquista es
importante. El mensaje político de las películas de Hollywood complementará la
retórica imperial de Washington, glorificando a los depredadores imperiales,
"personalizando" a los conquistadores, incluyendo romances entre los
conquistadores y los conquistados y ennobleciendo la conquista al omitir la
tortura y la destrucción civil. Las películas convertirán a las víctimas en
verdugos y a los conquistadores en liberadores, y elogiarán a los
colaboracionistas locales como si fueran patriotas.
¿Qué obtiene Hollywood por
esta colaboración "voluntaria" con el estado? Como corporaciones de
miles de millones de dólares, comparten los intereses y la ideología de los
responsables de la política imperial. También esperan aprovechar la fiebre
bélica para atraer inmensas audiencias y beneficios lucrativos. En una palabra,
esperan que la transmisión de la propaganda del estado valga la pena. La radio
y la televisión se unieron desde el 11 de septiembre a las filas de la
maquinaria de guerra. Uno de los principales presentadores de
"noticias," Daniel Rather de CBS, declaró públicamente que está
"listo para recibir las órdenes del presidente Bush". La televisión
saturó los hogares y las oficinas de imágenes, entrevistas y comentarios
apoyando el bombardeo de Afganistán. Excluyeron toda "información
negativa" y restaron importancia o justificaron las víctimas civiles y
reprobaron la oposición tanto en Afganistán como en el resto del mundo. Las
fuentes de las "noticias" de la televisión y la radio provenían
invariable y exclusivamente de funcionarios estadounidenses, de expertos
favorables a la guerra o de señores de la guerra clientes. Estos comentarios
parciales reforzaron la posición política oficial de Washington. Los medios de
masas eliminan cualquier mención de la complicidad o la responsabilidad de
EE.UU. por atrocidades pasadas o presentes - tales como la tortura y el
asesinato de 600 prisioneros en Mazar-i-Sharif. Ningún medio menciona el apoyo
de EE.UU. a los fundamentalistas en su guerra contra el régimen secular afgano
en los años 80. No se incluye una sola palabra sobre la activa cooperación de
Washington con los fundamentalistas en Bosnia, Kosovo, Chechenia y Macedonia
durante toda la década del 90 y a comienzos del nuevo milenio. No hay discusión
alguna en los medios sobre el subsidio de 40 millones de dólares de Washington
a los talibán en mayo de 2001 - para eliminar el cultivo y el transporte del
opio. Ante todo, los medios evitan relacionar la huida de millones de
refugiados afganos con los bombardeos estadounidenses de ciudades y aldeas.
Confrontados con esta
arremetida mediática, la mayor parte de los intelectuales occidentales se
retiran a su "horror del 11 de septiembre" - como una excusa para el
hecho de que no están dispuestos a declarar públicamente su oposición a la
guerra total.
Ante la tragedia del pueblo
afgano, causada por los masivos bombardeos y los ataques asesinos de los
señores de la guerra clientes, el reparto del país y el desencadenamiento de
los traficantes de drogas y forajidos que saquean todo lo que no forma parte de
caravanas armadas de comerciantes que hacen largos recorridos, la mayor parte
de los intelectuales izquierdistas occidentales, que no han sucumbido a la
tentación totalitaria, se retiran a sus libros, bibliotecas y oficinas. ¿Es por
cinismo o por cobardía? Ante monstruosos crímenes contra la humanidad, se
tornan hacia sus estudios de temas arcanos y se absorben en sus tareas
rutinarias.
Hay intelectuales y
periodistas disidentes y valerosos. El periodista británico, Robert Fisk, es un
brillante ejemplo de esta minoría. Pregunta si debería establecerse un Tribunal
de Crímenes de Guerra para los perpetradores de la Guerra Total. Seguimos
esperando una reacción de los IIO.
Los manifestantes contra la
guerra protestan, sin ser tomados en cuenta por los medios de masas, y son
calumniados por los derechistas del Nuevo Totalitarismo, intelectuales
franceses como Bernard-Henry Levy y Jacques Julliard por su
"anti-americanismo". Esos intelectuales "amigos de EE.UU."
conocen sólo el EE.UU. del imperio e ignoran su linaje revolucionario
antiimperialista.
Muchos antiguos IIO mitigan
sus ansiedades repitiendo las banalidades patrioteras y celebrando una
"guerra justa". Otros vacilan mediante la equivalencia moral. La
mayoría se retira a reflexiones apolíticas.
Los intelectuales
izquierdistas occidentales han llegado a un callejón moral sin salida. La
rendición intelectual de hoy tiene sus raíces en el reflejo anticomunista de principios
de los años 80 y en el apoyo auto-ilusorio de las guerras imperiales
humanitarias de los 90. Su transvaloración de la guerra total como una
·"guerra justa" es una perversión de los imperativos morales al
servicio del imperio. Las guerras imperiales, como escribió Jean Paul Sartre,
son el cáncer de la democracia.
El renacimiento de la práctica intelectual de la izquierda occidental requerirá más que una inteligencia crítica, requerirá un coraje moral capaz de resistir la fácil elección entre dobles demonios y equivalencias morales. Los nuevos intelectuales izquierdistas tendrán que decir lo indispensable sobre los estados coloniales, a pesar de las sensibilidades étnicas de sus colegas. Ante todo, reconocerán que viven en un imperio y que tienen la singular responsabilidad de reconocer que los imperios no hacen guerras humanitarias, sólo guerras contra la humanidad.
Convocatoria
al II Encuentro Internacional de Solidaridad y por la Paz en Colombia y América
Latina
México D. F. el 4 y 5 de marzo de 2002
Cumpliendo las conclusiones
del Primer Encuentro Internacional de Solidaridad y por la Paz en Colombia y
América Latina desarrollado en El Salvador el 20, 21 y 22 de Julio del 2001,
adelantando las tareas del Encuentro Hemisférico contra el ALCA, realizado en
La Habana, Cuba, del 13 al 16 de Noviembre del 2001 y en desarrollo de los
acuerdos del X Encuentro del Foro de Sao Paulo, efectuado en La Habana, Cuba
del 4 al 7 de diciembre del 2001. Se invita al:
Segundo Encuentro Internacional de Solidaridad y por
la Paz en Colombia y América Latina
1. Que el Plan Colombia y su
complemento la Iniciativa Regional Andina significa, de nueva cuenta, la
intervención militar directa estadounidense en los asuntos internos de un
Estado soberano latinoamericano, la República de Colombia, dentro de los
lineamientos de la Doctrina Monroe, del Corolario de Roosevelt, de la
destrucción del gobierno legítimo de Salvador Allende en Chile, de las
continuas agresiones al gobierno Sandinista en Nicaragua, de la participación
directa en la guerra centroamericana y de la continua hostilidad a Cuba,
manteniendo el criminal bloqueo, a pesar de los pronunciamientos de las
Naciones Unidas, cada año.
2. Que dicha intervención
constituye una flagrante violación al derecho internacional, al derecho de
autodeterminación de los pueblos y una amenaza a la paz y estabilidad de la
región.
3. Que por su naturaleza de
contrainsurgencia, el Plan Colombia y su complemento la Iniciativa Regional
Andina, se dirigen primordialmente contra la población civil de Colombia y
tiene por fin inmediato, destruir o neutralizar la resistencia de todo sujeto
social opuesto al proyecto de reestructuración neoliberal de la economía
colombiana y latinoamericana.
4. Que el Plan Colombia y su
complemento la Iniciativa Regional Andina, en la realidad es un plan militar
que involucra a los países de la región - a través de la llamada Iniciativa
Regional Andina- y los compromete de diversas maneras en la intervención y se
dirige, sin ninguna duda al control de la cuenca amazónica, afectando la
soberanía de los países que la
integran. Pone en peligro la consolidación, en Venezuela, del proceso de
que lidera el Comandante Hugo Chávez y afecta a los países centroamericanos
comprometidos en el desarrollo democrático por vías distintas a la guerra.
5. Que el Plan Colombia, como
plan de guerra se constituye en el principal obstáculo en la búsqueda de
soluciones diferentes a la guerra para el conflicto colombiano.
6. Que además produce el
desplazamiento masivo hacia países vecinos, de la población civil que ocupa
áreas agredidas.
7. Que el uso de las más
modernas tecnologías de guerra, incluyendo el de armas biológicas contra las
plantaciones de coca, constituye un impredecible y grave peligro para la
ecología de la zona de biodiversidad más importante del mundo, la Amazonía.
8. Que el plan de intervención
militar regional "Colombia" debilita tanto la integración como las
buenas relaciones entre vecinos y prepara escenarios de guerra, creando
incertidumbre y angustia a los pueblos de la región.
Resuelven
1.- Convocar a la opinión
pública internacional y a las fuerzas democráticas del mundo, a apoyar y
participar en el Segundo Encuentro Internacional de Solidaridad y por la paz en
Colombia y América Latina, a realizarse en México D. F. el 4 y 5 de marzo de 2002.
2. Denunciar y rechazar el
Plan Colombia y su anexo la Iniciativa Andina, como planes de intervención
militar estadounidense que afectaran negativamente la convivencia pacífica, la
estabilidad democrática y el desarrollo económico de los pueblos y Estados
latinoamericanos.
3. Promover la solidaridad
internacional de los pueblos y gobiernos con las luchas del pueblo colombiano
que busca una salida diferente a la guerra para el conflicto social y armado
que padece.
4. Generar posibilidades de
fortalecimiento de los lazos de amistad, integración y buena voluntad, que
permitan buscar el desarrollo con justicia social y paz.
5. Respaldar los procesos de
diálogos entre el gobierno colombiano y las fuerzas insurgentes.
6. Apoyar propuestas de
sustitución de cultivos ilícitos y la lucha contra el narcotráfico, sin el
empleo de la guerra, por ser este un fenómeno económico y social que afecta a
toda la humanidad.
Campamento Juvenil "Simón Bolívar"
En el marco y como parte
integral del Segundo Encuentro Internacional de Solidaridad y por la Paz en
Colombia y América Latina, a realizarse en México el 4 y 5 de Marzo de 2002, se
convoca al Campamento Juvenil "Simón Bolívar" en La Universidad
Nacional Autónoma de México.
Los temas a desarrollar en
este campamento son:
- ALCA, Plan Colombia, Iniciativa Regional Andina y Plan
Puebla Panamá y su incidencia en: Las políticas y planes de estudio e
investigación en América Latina. La vida y el desarrollo de los jóvenes y sus
movimientos.
- Propuestas concretas de solidaridad y acción
Comité Organizador
Organizaciones políticas y
sociales de México Partido del Trabajo de México PT, Partido de la Revolución
Democrática PRD, Partido Popular Socialista de México, Partido Popular
Socialista, Movimiento de los Comunistas Mexicanos -PCM, PRS, PRP, PCR, PCM,
MEP-, PRT-Convergencia Socialista, Agrupación Política Nueva Democracia,
Movimiento Mexicano por la Paz, el Antiimperialismo y la Solidaridad MOMPAS,
MOMPADE, Movimiento Mexicano Juarista Bolivariano, Alianza Nacional de
Trabajadores ANT, Central Unitaria de Trabajadores CUT, Movimiento del
Sindicalismo Revolucionario
Adherentes:
El envío de esta convocatoria
significa también la apertura de la lista de adherentes al Segundo Encuentro Internacional
por la paz y en solidaridad con Colombia y América Latina, a realizarse en
México D. F.,México el 4 y 5 de marzo de 2002.
Esperamos sus mensajes de
adhesión al correo: eventopaz@hotmail.com
Visite la pagina web del
evento: http://www.geocities.com/eventopaz
Brasil: Entrevista com José
Dirceu presidente nacional do Partido dos Trabalhadores (PT)
«Não há hipótese de uma
aliança PT-PL mudar o caráter do governo petista»
Correio da Cidadania. Brasil, março de 2002.
Abaixo, a entrevista que o
presidente nacional do Partido dos Trabalhadores, José Dirceu, concedeu ao
Correio da Cidadania, comentando a controvertida aliança do PT com o PL.
Correio: Tem havido uma forte
resistência dentro do Partido dos Trabalhadores à realização de uma aliança com
o Partido Liberal, cuja história e princípios seriam antagônicos àqueles do PT.
O que você teria a dizer sobre isto?
José Dirceu: Houve um debate
no PT, de junho a setembro, quando nós percorremos todo o Brasil, debatendo a
política de alianças, o programa e as candidaturas à presidência pelo partido.
Por fim, o encontro de Recife decidiu fazer alianças com partidos que não sejam
de esquerda, mas se posicionem em oposição ao governo FHC, decidindo também um
programa de governo. As discussões com o PL, portanto, estão dentro dessa
resolução, pois é um partido que não é de esquerda, mas é oposição ao governo,
e aceita a candidatura do PT, bem como os pontos básicos do nosso programa.
Todavia, se não aceitar o programa, não haverá aliança.
Correio: Há um comentário de
que, por meio da aliança com o PL, o PT ganharia 300 votos, mas perderia 800
petistas. Qual seria, assim, o fundamento para a realização dessa aliança?
JD: O fundamento seria o nome
do vice-presidente, a base política parlamentar que o PL tem, a base eleitoral
e a necessidade de fazer alianças para vencer e governar. Quanto à questão dos
votos, as pesquisas até agora não indicam isso. Porém, se isso for confirmado
fato, precisa ser reavaliado. Ou seja, da mesma maneira que, caso haja uma
proposta de mudança do nosso programa, não dará para fazer aliança, se for fato
que há uma perda significativa, uma rejeição do eleitorado, é preciso reavaliar
a aliança.
Correio: Houve uma proposta de
consulta às bases do partido quanto à realização da aliança, que foi negada
pelo Diretório. Qual a razão dessa oposição?
JD: Já foi feita uma consulta ao
partido. O partido votou diretamente, em setembro, quando 230 mil filiados do
PT escolheram uma política de alianças, um programa e um presidente. Primeiro,
seria um golpe fazer outra consulta. Segundo, a discussão continuará. Essa
decisão será tomada somente em maio, se for tomada. E o encontro delegou ao
Diretório Nacional definir o vice e a política de alianças. Quer dizer, até foi
proposto no encontro fazer consulta e um encontro extraordinário, mas essa
proposta perdeu. Desse modo, essa proposição de fazer consulta não é
democrática, pois ela já foi feita.
Na verdade, é um tapetão. Eu
defendi abertamente, pelo Brasil todo, a política de alianças com o centro, com
o PL, com setores do PMDB. E os opositores - alguns não radicalmente, como o
deputado Ricardo Berzoini -, como Raul Pont, Júlio Quadros e Marcos Sokol,
foram contrários à aliança. Só que o partido tomou outra decisão.
Correio: Caso o partido venha
a vencer as eleições com a realização dessa aliança, em que medida as
composições necessárias poderiam afetar a condução do governo pelo PT?
JD: Não há nenhuma hipótese de
uma aliança do PT com o PL mudar o programa e a orientação do governo. O PT tem
um candidato, um programa e é um partido hegemônico.
Eu considero essa discussão legítima. Muitos são contrários por razões políticas, ideológicas ou éticas. Todavia, uma grande parte dos que não aceitam a aliança é contrária também à aliança com o PSB do Garotinho, com o PPS do Ciro Gomes. Então, dentro desse grupo, há uma parcela que é contra a aliança especificamente com o Partido Liberal, mas há uma grande parte que é contra qualquer aliança. Quer dizer, se se indicar o Garotinho como vice do Lula, esses que estão falando contra a aliança com o PL ficarão contra de novo. Assim, fica difícil fazer aliança.
EL CHIDO
La
Caída del Halcón Negro E.U. Salvador y Víctima
George Monbiot
Traducido por: Germán
Leyens
Tomado de
www.eurosur.org/rebelión
Mientras más poderosa se vuelve una nación, más afirma su calidad de víctima. En los ojos británicos contemporáneos, las peores atrocidades de los siglos XVIII y XIX fueron aquellas perpetradas contra sus compatriotas en el Black Hole de Calcuta o durante el motín indio y el sitio de Jartum. Como extremas manifestaciones de la carga que sobrelleva el hombre blanco, esos acontecimientos llegaron a simbolizar la barbarie y la ingratitud de las razas salvajes que los británicos trataban de rescatar de la oscuridad.
En la actualidad, el ataque contra Nueva York
es discutido como si fuera lo peor que le haya sucedido a alguna nación en los
tiempos recientes. Pocos negarán que fue una gran atrocidad, pero se nos exige
que ofrezcamos al pueblo de EE.UU. una compasión única y exclusiva. Ahora se
está ampliando esa exigencia a otras pérdidas estadounidenses anteriores.
Black Hawk Down parece estar orientada a
convertirse en una de las películas con el mayor éxito de ventas de todos los
tiempos. Como todas las películas hechas por el director britanico, Ridley Scott,
es apasionante, intensa, y maravillosamente fotografiada. También es una
deformación sorprendente de lo que sucedió en Somalia.
En 1992, Estados Unidos llegó a Somalia con
buenas intenciones. George Bush padre anunció que EE.UU. había ido a hacer "la
labor de Dios" en una nación devastada por la guerra de clanes y el
hambre. Pero, como muestra la primera visión de Scott Peterson, "Yo contra
mi hermano," la misión estaba condenada por fallas en la inteligencia,
despliegues partidarios y, en última instancia, la creencia de que se puede
bombardear a una nación para que alcance la paz y la prosperidad.
Antes de que el gobierno de EE.UU. entregase la
administración de Somalia a las Naciones Unidas en 1993, ya había cometido
varios errores garrafales. Había respaldado a los jefes de clanes Mohammad
Farrah Aidid y Ali Mahdi contra otro señor de la guerra, reforzando su poder
cuando ya había comenzado a derrumbarse. No se dio cuenta que los jefes de
clanes en competencia estaban dispuestos a aceptar un desarme en gran escala,
si era realizado de manera imparcial. Lejos de resolver el conflicto entre los
clanes, EE.UU. lo acentuó.
Después del traspaso, las fuerzas de pacificación paquistaníes de la ONU
trataron de capturar la estación de radio de Aidid, que estaba transmitiendo
propaganda contra la ONU. El ataque fracasó, y 25 soldados fueron muertos por
los partidarios de Aidid. Unos pocos días más tarde, soldados paquistaníes
dispararon contra una multitud desarmada, matando a mujeres y niños. La fuerza de
las Naciones Unidas, comandada por un almirante de EE.UU. fue conducida a una
sangrienta vendetta con la milicia de Aidid.
Mientras la contienda escalaba, llegaron las
fuerzas especiales de EE.UU. para que se encargaran del hombre que ahora es
descrito por los servicios de inteligencia de EE.UU. como "el Hitler de
Somalia". Aidid, que era ciertamente un hombre implacable y peligroso,
pero sólo uno de los numerosos jefes de clanes que competían por el poder en el
país, fue culpado por todos los males de Somalia. La misión de pacificación de
la ONU fue transformada en una guerra partidaria.
Las fuerzas especiales, demasiado suficientes y
perdidamente mal informadas, atacaron, en rápida sucesión, las oficinas del
Programa de Desarrollo de la ONU, la caridad World Concern y las oficinas de
Médicos sin Fronteras. Lograron capturar, junto con una infinidad de civiles
inocentes y colaboradores asistenciales, al jefe de la fuerza de policía de la
ONU. Pero la farsa se repitió pronto como una tragedia. Cuando algunos de los
miembros más importantes del clan de Aidid se reunieron en un edificio en
Mogadiscio para discutir un acuerdo de paz con las Naciones Unidas, las fuerzas
de EE.UU., los hicieron volar por los aires, matando a 54 personas. De esa
manera lograron convertir a todos los somalíes en enemigos. Las fuerzas
especiales fueron atacadas por francotiradores por todos lados. Por su parte,
las fuerzas de EE.UU. en el recinto de la ONU comenzaron a disparar misiles
contra las áreas residenciales.
Así que el ataque contra los edificios de Aidid
el 3 de octubre de 1993, que llevó a la destrucción de dos helicópteros Black
Hawk y a la muerte de 18 soldados estadounidenses, fue sólo otra vuelta en el
ajuste de cuentas de EE.UU. con el señor de la guerra. Los soldados que
capturaron a los funcionarios de Aidid fueron atacados por todos: hubo
tiradores que vinieron incluso de las milicias rivales para vengar las muertes
de civiles asesinados por los estadounidenses. Las fuerzas especiales de
EE.UU., con una consideración comprensible pero implacable, encerraron a
mujeres y niños somalíes en la casa en la que eran sitiados.
Ridley Scott dice que llegó al proyecto sin
ideas políticas, que es lo que la gente dice a menudo cuando se adaptan al
punto de vista dominante. La historia que relata (con la ayuda del Departamento
de Defensa de EE.UU. y del antiguo presidente de los jefes de estado mayor) es
la historia que el pueblo estadounidense necesita contarse.
El propósito del ataque del 3 de octubre, según
la película, fue impedir que las fuerzas asesinas de Aidid condujeran Somalia a
la muerte por inanición. No se mencionan las rencillas entre él y la ONU
(cualquier coincidencia con la relación entre los EU y Osama es...), con la
excepción del ataque inicial contra los mantenedores de la paz paquistaníes. No
se reconoce que lo peor de la hambruna había pasado, o que las tropas de EE.UU.
habían dejado hace tiempo de formar parte de la solución. La toma de rehenes
por EE.UU., e incluso el papel crucial jugado por los soldados malasios en el
rescate de los Rangers, han sido eliminados de la historia. En su lugar -y ya
que desde el 11 de septiembre esto se ha convertido en un tema familiar- el
intento de capturar a los lugartenientes de Aidid fue una batalla entre el bien
y el mal, la civilización y la barbarie.
Los somalíes de Black Hawk Down hablan sólo
para condenarse. No muestran emociones fuera de la codicia y de la sed de
sangre. Sus apariciones son acompañadas por una siniestra música árabe tecno,
mientras que las fuerzas de EE.UU. son respaldadas por violines, oboes, y
música vocal inspirada por Enya. Los soldados estadounidenses muestran
horribles heridas. Tienen en sus manos las fotos de sus seres queridos y piden
que se les recuerde a sus padres o a sus hijos al morir. Los somalíes caen como
moscas, muertos limpiamente, prescindibles, sin causar pesar alguno.
Lo que estamos viendo tanto en Black Hawk Down
como en la actual guerra contra el terrorismo es la creación de un nuevo mito
nacional. EE.UU. se está presentando simultáneamente como el salvador y la
víctima del mundo; un Mesías propiciatorio, con una misión de liberar al mundo
del mal. Este mito contiene peligros incalculables para todo el resto del orbe.
No es ninguna coincidencia que Somalia esté tan
cerca del tope de la lista de naciones que podría estar dispuesto a atacar.
Esta guerra, si se materializa, será conducida no sólo por los generales en sus
búnkeres, sino por la gente que arma la historia. La nación decidirá que creer.
por Alfredo Alt
A
continuación veremos en la práctica lo que hemos estado mencionando en
anteriores colaboraciones. En este caso particular será sobre una pintura de
Andy Warhol.
Antes
que nada, identifiquemos qué plano comunicativo busca destacar el artista, sí
el semántico, el pragmático o el sintáctico. Aunque las fotografías son fácilmente identificables con
algo conocido en la realidad, en este caso Jacqueline Onassis que fuera esposa
del presidente Kennedy, con lo que se destacaría el plano semántico, se nota a
primera vista que la composición es lo que tiene preferencia, por lo que
destaca el plano sintáctico. De esto podemos darnos cuenta, por el cuidado que
tiene al distribuir el color de las fotografías, lo que rompe con lo simétrico
con que están colocadas.
Ahora pasemos a identificar los elementos primarios y secundarios.
Empecemos por identificar los puntos en la pintura. Éstos los podemos ubicar en
donde se unen cuatro fotografías. La línea las encontramos en los bordes de las
fotografías y que forman la cuadrícula en la que está dividido el plano de la
pintura. Hay un plano en la obra, ya que las fotografías no están colocadas una
sobre otra, por lo que no hay sensación de profundidad. Los colores ayudan a
percibir la falta de planos, ya que al no haber tonos, al ser “parejos”
acentúan el plano. El volumen no se da por lo que habíamos mencionado en el
plano. Los colores armonizan, son los que le dan ritmo a la lectura.
Los elementos secundarios, como las formas, vemos que se trata de cuadrados repetidos colocados en columnas. Como figuras, notamos que se trata de rostros de una mujer en distintas poses. La composición, si bien es simétrica por la disposición de las fotos en forma de cuadrícula, gana en lectura por los distintos colores que están distribuidos de manera salteada lo que le da ritmo a la composición.
Esto sería un ejemplo de análisis formal de la pintura, pero no debemos
dejar de lado el contexto histórico y el estilo artístico, a la cual se le
identifica a la obra y al artista. En este caso se trata de una pintura que
pertenece al estilo del Arte Pop. Este estilo se dio a finales de los años 50´s
y principios de los 60´s en Inglaterra y en los Estados Unidos. Plásticamente
fue una respuesta al expresionismo abstracto que identificamos como esas
pinturas que sólo son “manchas” y “rayas” sin ton ni son aparentemente, pero
que hacen énfasis en el gesto y la autoexpresión. Ante esas manchas los
artistas del pop usan imágenes de uso cotidiano como son los cómics, anuncios
publicitarios, personajes del gusto popular. Con esto realizan una crítica a la
sociedad de consumo.
Si bien se critica a la sociedad de consumo, principio de la sociedad capitalista, tiene gran auge debido a que por esos años, en plena guerra fría, Inglaterra y sobre todo Estados Unidos buscan establecerse como potencias mundiales ante el bloque soviético. Y en este posicionamiento el arte es básico como formador ideológico. La capital mundial del arte se muda de París a Nueva York.
Más o menos éste sería el ejemplo de un análisis de una obra básico. En
próximas colaboraciones analizaremos esculturas, dibujos, grabados y fotografías (que por cierto no había
mencionado).
josealfredo@machetearte.zzn.com
* Puede
consultar los artículos anteriores de esta sección en la página de internet.
Tradiciones Gastronómicas Y Resistencia Cultural En San
Salvador Atenco
Las tradiciones,
las festividades y la alimentación de los pueblos, además de las formas
de organización, constituyen, hoy en día, para los pueblos una forma de
autoafirmación como pueblos geográfica e históricamente determinados, y
fortalecen el sentido de unidad e identidad, ante un modelo económico que
arrolla todo en pos de su reproducción nociva. !No hay que oponerse al avance
del progreso y de la modernidad¡ grita el potentado, el empresario y el
agachón. Pero también el pueblo grita, y grita fuerte, y pregunta: ¿por qué el
costo de ese progreso siempre lo tienen que pagar los de abajo, los del salario
mínimo?
¿Y por qué ese progreso y tecnología, en la
mayoría de los casos, sólo beneficia a unos cuantos?
La lucha en San Salvador Atenco es por la tierra y
por la multitud de oficios que dan forma y sentido a su trabajo. Por el lado
gastronómico, los oficios que podemos encontrar es el de los tamaleros, los
merengueros, los neveros, el que hace los helados de cono, los flaneros, además
de los ricos tlacoyos de frijol.
Un oficio característico es el de los merengueros, para lo cual nos dirigimos con la familia Flores, que nos dijo cómo se preparan: "Hay que tener hartas fuerzas", dice Ramón Ramírez Flores, mientras vaciaba en una cazuela de barro partes iguales de pulque y clara de huevo, y empezaba a batir con una cuchara de madera haciendo movimientos circulares y cambiando de mano de vez en vez; previamente vació 750 mililitros de agua 1 kilo de azúcar y lo puso al fuego para que caramelizara; después de 25 a 30 minutos en que el batido está a punto de turrón, fue agregando, sin dejar de batir, el azúcar caramelizada. Esto se hace poco a poco. Después continua batiendo otros 15 o 20 minutos. Su padre, Don José Ramírez de la Rosa, prepara los gaznates y los vasitos de merengue, antes de salir él mismo a venderlos, mientras nos cuenta que él conoce el oficio desde muy chico, pues vendía en las colonias Sta. María La Rivera, Nonoalco, y en Tlatelolco, donde el tres de octubre de 1968, un día después de la masacre, vio a decenas de padres de familia en busca de sus hijos desaparecidos.
El merengue se bate con azúcar glass y se forman
los turrones antes de meterlos al horno por unos minutos con el fin de que
endurezcan. El barquillo del gaznate se prepara con huevo y harina de trigo, la
masa se extiende y se enrolla una parte en un molde metálico y tubular que se
sumerge en el aceite caliente, se escurre, y está listo para rellenarse.
Toda la familia interviene en el proceso de
preparación. A Ramón y a Don José es a quienes les toca la tarea de salir a
venderlos, y cuando se presenta la oportunidad se retoma la tradición de
echarse unos volados con la clientela a cambio de los merengues. Esta
actividad, junto con el trabajo en el campo, ayuda a complementar los ingresos
de la familia Ramírez de la Rosa. Ramón también trabaja con un familiar en el
sonido que se llama igual que su pequeña hija: FANNY. Me despedí de ellos, no
sin antes darles las gracias y ellos obsequiarme un kit completo de
merengues y gaznates, que está por demás decirlo; estaban riquísimos.
¡Aprendamos Náhuatl!
Introducción:
El Náhuatl es un idioma vivo, no una lengua muerta ni un dialecto
olvidado. Es el idioma que se hablaba en nuestra tierra cuando llegaron los
españoles y aún se habla como idioma principal en muchas comunidades de al
menos 10 estados, como son: Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí, Veracruz,
Morelos, Michoacán, Querétaro, Tlaxcala, Distrito Federal y Estado de México.
Habemos más de 1,200,000 mexicanos que hablamos náhuatl y contigo seremos más.
Hablar náhuatl no sólo nos permite comunicarnos con todos estos paisanos en su
propia lengua, sino que también nos conecta con nuestras raíces y con la
riquísima cultura azteca, que nunca ha sido totalmente vencida ni conquistada.
Además, aprender náhuatl
es fácil por que:
Ø No hay acentos.
Ø No hay “h”.
Ø No hay “v” ni “b”.
Ø No hay “c” ni “z”.
Ø Se escribe como se escucha.
Ø Su alfabeto es de sólo 18 letras.
Ø Muchas de las palabras que usamos actualmente son de origen náhuatl.
Vocabulario de hoy:
En esta primera clase,
vamos a ver algunas de las palabras de origen náhuatl que utilizamos
cotidianamente.
Náhuatl |
Español |
|
Amatl Atoli Auakate Axolotl Chauistli Chapopotli Chapoli Chikiuitl Chili Elotl Epasotl Ixtli Komali Koyotl Malakatl Metatl Olotl Papalotl Pepenas Tamali Tekiskitl Tekolotl Tepetatl Tsapotl |
Papel Atole Aguacate Ajolote Chahuistle Chapopote Chapulín Chiquihuite Chile Elote Epazote Ixtle Comal Coyote Malacate Metate Olote Mariposa Recoger, seleccionar Tamal Tequesquite Tecolote Tepetate Zapote |
Tarea:
Ø Tomar la firme decisión de aprender náhuatl y conseguir “El Chido” todos
los sábados o leerlo por internet.
Ø Invitar a sus amigos y compañeros para que estudien juntos. Así es más
fácil y divertido.
Ø Aprenderse las palabras que aparecen en el vocabulario de hoy, al derecho
y al revés.
Próxima clase:
En la próxima clase
veremos el alfabeto náhuatl, la pronunciación y algunos verbos. También daremos
más vocabulario.
roaroa@hotmail.com
El viernes 8 de marzo es el Día Internacional de
la Mujer. Gracias a la lucha de millones de mujeres alrededor del mundo, este
día toma mayor fuerza año con año. Por eso el próximo número de será especial sobre el día de la mujer
Y DIOS ME HIZO MUJER
Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen
mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.
GIOCONDA BELLI
Nicaragua,
Para reflexionar
¿Te sientes solo? ¡Hazte esquizofrénico!
Grafitti
*
Nunca me enfado por lo que la gente me pide sino por lo
que me niega.
Antonio Cánovas del Castillo
*
Nada se olvida más despacio que una ofensa; y nada más
rápido que un favor. Martín Luther King
*
He preferido estudiar los
libros que a los hombres. (Francis Bacon).
*
Yo nací un día que Dios estuvo
enfermo. (César Vallejo).