Número 350
Ayer López Obrador avaló definitivamente la
presencia de la Policía Federal Preventiva, corporación militar disfrazada de
policía, y lo hizo ante su jefe Vicente Fox. Anteriormente Obrador accedió a
meter a la PFP a las calles de la capital y terminó aceptando que se quedara
indefinidamente. Pero ayer en el zócalo capitalino, durante una ceremonia de
Fox, Obrador entregó, junto con su cuate de Los Pinos, cientos de patrullas y
miles de armas y fusiles para los policías militares de la PFP.
Ante la complacencia y complicidad del jefe
de Gobierno del DF, así como de sus secretarios de Seguridad, Fox entregó 650 patrullas, 70 camionetas, 40 motos y 30
camionetas (en total 790 vehículos), además de 4 mil 300 armas, entre fusiles y
pistolas automáticas.
El hecho no hubiera tenido mayor
trascendencia, de no ser porque ocurrió en territorio perredista, y más porque
sucedió en el que es considerado el principal bastión perredista, asiento del
cardenismo, y porque se dio con el consentimiento de uno de los personajes más
cercanos al Ingeniero Cárdenas y su hija política Rosario Robles.
La Policía Federal Preventiva fue una
creación del priismo y está integrada con soldados, aunque constitucionalmente
no está permitido sacar a los militares de sus cuarteles a las calles del país,
así sea para realizar labores de supuesto servicio social o de procuración de
seguridad, excepto en tiempos de guerra o de seria inestabilidad interna.
Es muy grave que ni Obrador --de quien se
esperaba que tomara una actitud diferente--, pero tampoco Robles ni Cárdenas,
no ya Amalia García o Jesús Ortega --es
decir la dirigencia nacional perredista--, hayan manifestado ninguna oposición
a la militarización del que está siendo proyectado como el cuerpo policiaco más
activo del gobierno foxista.
Desde que Obrador acordó no manchar la figura
presidencial, ha hecho tregua con Fox, a pesar de las estulticias que ha
cometido el texano de Los Pinoles. Pareciera que Obrador le apuesta a hacer
alianza con el Presidente, dejando de lado sus presuntos principios de ética y
honorabilidad gubernamental en beneficio de los pobres. El trasfondo parece ser
que Obrador mira hacia la Presidencia del 2006, lo que explica sus condescendencias
con su señoría presidencial. Obrador seguramente sabe que él no podrá aspirar a
la silla de la Presidencia, pues todo apunta que el gallo del PRD para las
próximas elecciones presidenciales será, no ya "La Chayo" sino el
nieto del general Lázaro y retoño de Cárdenas, Lazarito Batel, recientemente
electo gobernador de Michoacán. De ahí que El Peje esté dispuesto a aliarse al
foxismo y a los ricos neoliberales del país para ganar respaldo, peso y
presencia como presidenciable.
Por otra parte, Fox dijo que su gobierno
acepta el reto de la inseguridad y que está librando la batalla más radical
contra el delito. Además señaló que los resultados en materia de seguridad son
claros, pues se ha reducido en 12 por ciento el delito federal con relación al
año 2000, y la Policía Federal Preventiva ha recuperado dos mil 457 vehículos,
con lo que aumentó 41 por ciento la eficacia de la recuperación, entre otros
datos. Sin embargo, lo cierto es que
Vicente Fox ha sido reprobado de manera tajante tanto por la opinión pública y
la iniciativa privada, pues no se perciben resultados en asuntos de seguridad,
por más que el foxismo diga que se ha detenido a dos o tres narcotraficantes
regordetes.
La ceremonia de ayer en el Zócalo no fue un
evento de menor importancia, pues estuvieron funcionarios de muy alto nivel por
parte de los dos gobiernos. En la entrega de patrullas también estuvieron los
secretarios de Gobernación, Santiago Creel; de Marina, Marco Antonio Peyrot; de
la Defensa Nacional, Ricardo Clemente Vega; el Procurador General de la
República, Rafael Macedo de la Concha, y el titular de la Secretaría de
Seguridad Pública federal, Alejandro Gertz Manero. Mientras que de la
administración del DF hicieron presencia el Procurador, Bernardo Bátiz; y los
secretarios de Seguridad Pública, Marcelo Ebrard, y de Gobierno, José Agustín
Ortiz.
Más allá de que el gobierno capitalino no ha
demostrado la presunta eficiencia de la PFP, el hecho es que López Obrador,
Bátiz y Ebrard claramente avalan la existencia y presencia de la Policía
Federal Preventiva, y a su vez están avalando la represión de los movimientos
sociales.
En México para subir
hay que ser de oposición
denunciar la corrupción
para después transigir.
Luego se vale escupir
sobre lo antes defendido
y afiliarse a un partido
pa´l FOBAPROA denunciar
para después arribar
al grupo de los bandidos.
Se quedó la PeFePé
con la venia de Obrador
la verdad que este señor
cual gallón del perredé
dio su bracito a torcer
pues quiere ser Presidente
por ello olímpicamente
abandonó convicciones
le faltaron pantalones
y se le agachó a Vicente.
Más la cotorra borracha
le dijo a un perico verde
que todo aquel que se agacha
hasta el... prestigio pierde.
Arafat
Elogia Resistencia de Palestinos
El presidente Yasser Arafat elogió ayer jueves a los
palestinos de Cisjordania por la resistencia que han mostrado a las tropas
israelíes que han reocupado las principales ciudades y poblaciones de la
Autoridad Palestina.
Arafat dijo que los palestinos que enfrentan a las
fuerzas israelíes en las ciudades cisjordanas de Jenin y Naplusa eran héroes
"que se levantan contra la salvaje agresión israelí".
"El pueblo de ustedes los mira con orgullo y
confianza por su tenacidad y determinación para desafiar la maquinaria israelí
de destrucción", dijo Arafat.
"Tenemos confianza de que la ocupación
inevitablemente terminará. Perseveren, perseveren. Sólo hace falta una hora de
perseverancia", agrego invocando un versículo del Corán, el libro sagrado
del Islam.
Arafat se encuentra en sus oficinas de Ramallah
rodeado por tanques desde el viernes.
El dirigente palestino dijo que los palestinos
deberían cerrar filas y prepararse para una resistencia prolongada.
Además hizo un llamado "a todo el mundo que
tenga la posibilidad de utilizar cualquier medio disponible para ayudar a la
resistencia", dijo la declaración.
Por otra parte Israel dijo ayer que permitirá al
enviado de Estados Unidos al Oriente Medio, Anthony Zinni, reunirse con el
líder palestino, Yasser Arafat, quien está sitiado por fuerzas israelíes en su
cuartel general en Cisjordania desde hace una semana.
El primer ministro Ariel Sharon impidió antes a
Zinni y otros enviados de Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia ver a
Arafat, alegando que lo mantendría aislado como parte de una ofensiva dirigida,
según Israel, contra los militantes y atacantes suicidas palestinos.
En tanto el presidente George W. Bush pidió ayer
mismo a Israel que comience a retirarse de las áreas controladas por los
palestinos y anunció que enviará a la región a su secretario de Estado, Colin
Powell --cuya llegada a la región del conflicto será hasta la próxima semana--
para concretar un supuesto cese el fuego.
"Las tormentas de violencia no pueden
continuar", dijo Bush. "Ya es suficiente".
Hasta ahora el gobierno foxista no ha
promovido ningún documento de resolución contra Cuba ante la Comisión de
Derechos Humanos de la ONU y se reserva la postura que adoptará a mediados de
abril hacia el país caribeño. Mientras tanto Fox se reunió ayer con el primer
ministro de la República Checa, país que el año pasado fue manipulado por
Estados Unidos para atacar y condenar a Cuba en la reunión que organiza
anualmente en abril la ONU en Ginebra, Suiza.
Como sea, Cuba está librando hasta ahora la
batalla, pues Fox dijo ayer que aún se reserva su postura respecto a Cuba, en
tanto que el primer ministro checo, Milos Zeman, señaló que su país no
promoverá ningún voto contra ese país, ya que considera que Fidel Castro crea
las condiciones para salir avante de situaciones difíciles como las
recriminaciones sobre derechos humanos que se hacen año con año desde la nación
europea, y que son auspiciadas por, ante y desde la Organización de las
Naciones Unidas y su mediocre papel en la defensa de los pobres.
La realidad es que ningún país sobre la faz
del globo terráqueo tiene la autoridad moral para condenar a Cuba y su régimen
socialista. Que los países ricos del mundo y sus mandaderos del tercer mundo
condenen a los responsables de los genocidios en Afganistán y Palestina. Que
los países que cuestionan los derechos humanos, condenen la miseria en que se
está hundiendo a México, por ejemplo.
Por Ángel M.
Si como dicen, el árbol se conoce por sus frutos, los del PRD están a
la vista y no dejan lugar a dudas sobre la naturaleza de ese partido...
En lo que va de la semana, el
grupo conformado por Rosario Robles y Cárdenas (la ROSCA) han desplegado una
serie de acciones en las que queda claro su decisión de hacerse
de la dirección nacional de ese partido, con todo y el costo del ignominioso
espectáculo electoral ofrecido desde el 17 de marzo pasado. La decisión,
tomada luego de un par de fracasos mediáticos de Robles al pretender presentarse
como una “ganadora con dignidad”, estuvo precedida por dos hechos muy
significativos:
a) el hipócrita sainete representado por un grupo
de “nobles perredistas” encabezados por Paco Ignacio Taibo II, en el que éste
preguntó que “¿quién querría militar en un partido que reproduce las prácticas
fraudulentas priístas contra las que... ?, etc.”, siendo que la respuesta era
obvia (él), por que el PRD de ahora, en el que milita, es el mismo PRD de
siempre, y
b) un
intercambio de declaraciones entre Jesús Ortega y Cuauhtémoc Cárdenas, en las
que éste exigió a Amalia García que “asumiera su responsabilidad” en el cochinero,
ratificó su “dedazo” a Robles, y refrendó, además de su desvarío político, su
calidad de “dueño” del PRD.
Ambos
hechos, junto a la decisión de asumir “así” la Presidencia del PRD, dejan ver
bien claro la calidad moral e intelectual de quienes, de facto, siempre han
conducido al PRD: la pobre estrategia a instrumentar, de acuerdo al anuncio
hecho por la propia Robles el pasado miércoles, es crear un par de ridículas Comisiones,
una de transición y otra de ética (encabezada nada menos que por
Samuel del Villar) para limpiar las dichosas elecciones.
¡Qué ingenio¡, y ¡qué dignidad¡; cuando de todos es conocido que en este país
–ya desde Plutarco Elías Calles--, cuando el gobierno quería que un caso jamás
se aclarara se creaba una “Comisión Especial”. Ahí está la marca del PRD. Un
caudillo, como Calles –pero tonto--; y la creación, no de una, sino de DOS,
“comisiones especiales”... para que no se resuelva nada, y no quepa duda de la
naturaleza del PRD: por que a nadie escapa la calaña del caudillismo
caprichoso, mediocre, nepotista y gangsteril de Cuauhtémoc Cárdenas y su papel
dentro de ese partido; por más que ahora se quiera hacer el ofendido y el digno
–junto a Robles-, y achacarle toda la responsabilidad del cochinero a
los amalichuchos (esa otra podrida, lastimosa y cínica mafia que todavía
usufructúa la Presidencia del PRD). ¿De qué Partido habla entonces Paco Ignacio
Taibo II, quien además, para colmo, es de todos conocido que se alinea con
Cárdenas y Robles, y su quesque rebeldía da más lástima y pena,
que tristeza o lamento?.
Y sin
embargo, la cuestión de fondo no es esa: si hasta ahora la intención de los
rosaricardenistas es asumir “así” la Presidencia de ese cadáver putrefacto que
se llama PRD, creyendo que podrán limpiar la dichosa elección, es por
que ese cadáver vale casi 300 millones de pesos anuales (dinero del erario
público, es decir, del pueblo), y por que es el acceso más fácil al poder en
virtud del artículo 41Constitucional (que impone a los Partidos como una casta
privilegiada, reservándoles el acceso exclusivo a los cargos de elección
popular). Esa es la cuestión de fondo. Más allá de sus invariablemente
desprestigiados dirigentes, su programa político funcional al neoliberalismo,
su desempeño en el Gobierno (a Robles los universitarios la conocen con el
alias despectivo de “la granadera de falda corta”, por su afecto al tolete y la
represión), y su calidad –como ya se dijo-- de ser una “oposición cordial”,
hacen del PRD un instrumento más del poder, en contra del pueblo. Desde
el voto de sus senadores (incluido el de Lázaro Cárdenas, junior del junior)
en contra de los pueblos indios y el EZLN, sus propuestas de privatizar la
electricidad y el petróleo (inútil y torpemente enmascaradas), hasta su
complicidad “cómoda” frente al PAN y el PRI; pasando por un sinfín de ofensas y
demagogias populares. Los agraviados sobran: desde Michoacán hasta Chiapas
--cuyo Gobierno perredista se sumó inmediatamente al acoso contra los indígenas
rebeldes--, pasando por los estudiantes del Consejo General de Huelga que
fueron difamados hasta el fin y reprimidos con sangre y cárcel por el poder
perredista, hasta una muy buena cantidad de organizaciones sociales que fueron
desechadas primero y combatidas después, luego de ser usadas para llegar a los
cargos de elección popular.
Esa es la
cuestión, y no cómo limpian su cochinero electoral y entronan a Robles,
a quien la palabra “cochino” parece perseguirla denodadamente. Por que esto
último –el dedazo a Robles-- a nadie le importa. Provecho.
Luego de que dejaron de ser
presidentes, Salinas y Zedillo fueron recibidos con pompa y platillos en
Estados Unidos, a pesar de haber arruinado al pueblo mexicano.
Pero no sólo son bien
recibidos, a pesar de haber defraudado a su país, sino que Salinas es floreado
y reverenciado por las instituciones gringas, y a Zedillo le han dado varios
puestos laborales. Los yanquis reconocen y premian a los ex mandatarios, pues
durante sus administraciones trabajaron servilmente para EU. Allá, Salinas es
mostrado como un ejemplo de ex presidente. A Zedillo lo acaban de premiar con
la dirección del Centro para Estudios sobre la Globalización de la Universidad
de Yale, institución que le otorgó el año pasado al ex mandatario un doctorado
honoris causa, y en donde el mandatario obtuvo un doctorado en 1981. Antes a
Zedillo le dieron chamba en el consejo de administración de una importante
empresa ferroviaria a la cual el ex presidente le remató una parte de la
industria ferrocarrilera mexicana.
Antes le dieron chamba en
Procter And Gamble, empresa líder en productos de higiene y limpieza y a la que
el ex presidente favoreció. Luego le dieron un puesto en la ONU, en Nueva York.
Mientras que hace unas semanas Salinas fue recibido abiertamente en una universidad gringa, desde donde vislumbró
otros tiempos para él y su familia en México.
Ahora, desde la Universidad de
Yale seguirá defendiendo los vicios que encierra la globalización del
neoliberalismo y el libre mercado.
MMSC se Adhiere a Legisladores por
Renuncia de Castañeda
El Movimiento Mexicano de
Solidaridad con Cuba (MMSC) se solidarizó ayer con los diputados y senadores
del Congreso de la Unión que se manifiestan por la destitución inmediata del
secretario de Relaciones Exteriores Jorge Castañeda.
Asimismo, exigió que la
representación de México ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en
Ginebra, Suiza, se pronuncie en contra de la iniciativa estadounidense de
condena a Cuba.
El MMSC hizo una enérgica
protesta por el curso que ha tomado la política exterior del gobierno de
Vicente Fox en los últimos meses hacia la República de Cuba, ante los
incidentes que se han presentado entre los dos gobiernos y que han tensado las
relaciones entre ambas naciones.
El Movimiento de Solidaridad
con Cuba reprochó el alineamiento cada vez más notorio de la política exterior
mexicana con la de Estados Unidos, una orientación desde luego nunca aprobada
por el Congreso de la Unión ni mucho menos avalada por el pueblo mexicano,
sostuvo.
El MMSC recordó que
tradicionalmente México ha basado su política exterior en la Doctrina Estrada,
que se fundamenta en el respeto irrestricto a la soberanía y autodeterminación
de los pueblos, así como en la no injerencia en los asuntos internos de las
naciones, de acuerdo con el artículo 89 de la Constitución.
En mitin efectuado frente al Senado de la República, el MMSC advirtió
que la opción del gobierno mexicano es respetar la Doctrina Estrada u obedecer
los dictados de Washington.
Convencidos de que hay que
pagar más por los servicios públicos, los foxistas y los panistas van sobre el
agua también. Éste es el planteamiento del gobierno federal y hasta de los
panistas del Distrito Federal. Ayer la dirigencia del PAN capitalino se
manifestó a favor de reducir los subsidios en el servicio del agua y duplicar
su costo real. El alegato que dan es el de sacar más recursos para mejorar el
servicio.
José Luis Luege Tamargo
consideró necesaria la participación de la iniciativa privada para lograr que
el servicio cueste y la ciudadanía tomé conciencia y valore la importancia del
vital liquido. Pero más allá de este alegato, se apunta a la privatización del
sector y la medida de reducir el subsidio del agua y luego subir las cuotas de
la misma son el primer paso. Así hicieron con Teléfonos de México, por ejemplo,
y así están haciendo con la luz.
Aunque el PAN diga otra cosa,
la medida de aumentar el precio del agua responde a las imposiciones del Banco
Mundial, más allá de que se diga que no hay recursos para mejorar el servicio
de agua.
¿Quién es Ariel
Sharon?
La noche del 14-15 de Octubre de 1953, el pueblo de Qibya fue objeto de
un ataque Israelí, el cual fue llevado a cabo por unidades del ejército
regular, y en él fueron usados varios tipos de armas. En la tarde del 14 de
Octubre, se estima que alrededor de 600 soldados de la fuerza militar Israelí avanzaron
hacia el pueblo. Al momento de su llegada, lo rodearon y lo aislaron de todos
los otros pueblos árabes. El ataque comenzó con un concentrado e indiscriminado
fuego de artillería a las casas de la población. Éste continuó hasta que la
fuerza principal alcanzó las afueras de la villa. Mientras, otras fuerzas
avanzaron a las ciudades árabes más cercanas, como Shuqba, Badrus y Na’lin con
la intención de distraerlos e impedir cualquier ayuda para la gente en Qibya.
Plantaron minas en varios caminos por lo que el pueblo fue aislado por
completo. El ataque continuó. Unidades de la armada Israelí atacaban a los
residentes del pueblo, unidades de ingenieros militares situaban explosivos
alrededor de algunas casas y las explotaban con todos adentro. A las 4:00 AM
del 15, las fuerzas israelíes se retiraron a las bases de donde habían
comenzado.
En este ataque terrorista arrojó la destrucción de 56 casas, la
mezquita , la escuela del pueblo y del tanque de agua. Más de 67 ciudadanos
perdieron su vida, hombres y mujeres, con muchos otros heridos.
El terrorista Ariel Sharon, comandante de la unidad “101” que llevó a
cabo la agresión terrorista, declaró que sus superiores habían sido claros con
respecto a cómo los residentes del pueblo debían ser tratados. “Las órdenes
fueron absolutamente claras: Qibya debía ser un ejemplo para todos”, dijo.
El gobierno de Israel clamó
que la masacre fue llevada a cabo por los colonos civiles judíos. Pero cintas
mostraron como el Primer Ministro Moshe Sharret fue aprobó la acción, misma que
fue planeada por el Ministro de Defensa, Pin Has Lavon, el Jefe de Personal
General Mordacai Maklet y el Jefe de Operaciones, el General Moshe Dayan. El 26
de octubre, el General Van Bennike testificó ante el Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas. Dio evidencia irrefutable de que el ataque en Qibya fue
realizado por unidades de la armada regular de Israel, y no por irregulares,
como fue dicho por las fuentes oficiales israelíes.
El Lector Opina
En verdad llena
de orgullo y satisfacción saber que en México existan grupos como el CGH que a
pesar de los pesares, contra viento y
marea, soportando toda clase de injurias, de difamaciones, de medidas de
represión y de cooptación; que a pesar de que se ha declarado contra ellos una
verdadera conspiración de silencio tramada, acordada y además signada por Juan
Ramón de la Fuente y la prensa oficial, a pesar de todo eso, hacen acto de
presencia para hacer escuchar su voz en todos los eventos de lucha popular.
Así, los vimos
“robar” a los periódicos notas y fotografías durante la llamada Cumbre de
Monterrey; hasta allá se fueron a protestar en contra de los poderosos.
Lo digo con
gran admiración: que gallardía, que pantalones, cuanta dignidad en esos
muchachos y muchachas, ellas solas y solos son representantes de la dignidad de
un estudiantado en su mayoría agachón , mediatizado y convenenciero. Hasta allá
se fueron y se hicieron escuchar: por ellos se supo que en México también el
estudiantado protesta.
Del mismísimo
grupo ( del CGH), el día lunes 1 de abril, por la tarde, en un noticiero
radiofónico escuché una entrevista con el Mosh protestando contra la forma
indecente en que se está conformando el “Congreso” de Alí Ramón y sus 40
ladrones. Con su característica energía y su (odiado por rectoría) claro verbo,
Alejandro tomó por unos segundos el micrófono de Formato 21 y causando alegría
a muchos radioescuchas hizo oír su voz.
Al otro día los
periódicos daban la noticia, destacando casi exclusivamente las palabras del
niño mimado Ramoncito. Dos diarios publicaron sendas fotografías de los
muchachos valientes protestando: en una se ve al Mosh y a otro chico
increpando, no a Bolívar Zapata como el reportero lo escribe, sino al tenebroso
judas, René Druker.
En otro
periódico, en una cintilla, sin la menor relevancia, se informa que hubo
disidencia en esa reunión del Consejo Universitario: el consejero titular de
Filosofía, J. M. Contreras Colín reclamó atinadamente la forma como se quiere “integrar” la CECU.
Arturo Villanueva
Testimonios Del Genocidio En Palestina (II)
RAMALA. Lowi Toubasi está entre dos tanques, de rodillas en una acera, junto a otros 13 compañeros. Con la cara contra el muro, las muñecas atadas a la espalda con un cordón de plástico blanco y sin la camisa del uniforme de la policía palestina que llevaba puesta hasta hace un rato. Hace poco que los detuvieron los soldados israelíes. Lowi, que tiene 30 años, traga saliva y espera a que se lo lleven.
Pregunta.
¿Cómo lo capturaron?
Respuesta.
Ya lo ve. Comenzaron a disparar como enloquecidos. Si un tanque te dispara no
tienes nada que hacer.
P.
¿Usted también disparó?
R. Yo
disparé para defenderme. ¿Qué debo hacer, si alguien viene a mi casa con sus
tanques? Este es mi deber y el deber de todo hombre.
P.
¿Es un francotirador?
R. No,
no soy un francotirador. Sólo soy un militar que sirve a Palestina. Trabajo en
los servicios de Inteligencia. Mi oficio no es disparar, pero tengo que
defenderme de los que me atacan.
P.
También atacan
a Israel los kamikazes y los francotiradores.
R. El
terrorismo de un Estado provoca el terrorismo de la gente. Mírenlos: ¿Le
parecemos terroristas? ¿Nos dejaríamos apresar si fuésemos terroristas?
P.
¿Quiénes son, pues?
R. Este chaval que está a mi lado, de
gafas, se llama Yussef. Tiene 23 años. Es un estudiante de psicología de la
Universidad árabe. A aquel otro, el primero de la fila, lo conozco bien, es un
padre de familia.
P.
¿Ahora, tiene miedo?
R. Pregúnteselo a él (y señala a un
soldado israelí que nos apunta con su ametralladora). Sé muy bien cómo tratan a
los prisioneros.
En la celda de
Raúl Salinas fueron encontradas, no una, ni dos, sino tres botellas de licor,
pero no se trataba de unas cheves, tampoco de ron, el señor tenía en su posesión whisky.
Por dicha falta
el consejo técnico del reclusorio de Santiaguito deslindó a sus carceleros y
sancionó a Raúl Salinas con 15 días en otra celda aislado de los demás presos y
sin visitas familiares.
Raúl Salinas
apeló a la comprensión de las autoridades y expresó sus disculpas, asegurando
que no volvería a pasar, por lo que no se llegó al extremo de prohibirle las
visitas de sus abogados y tampoco las conyugales.
Solo
en internet :
¡Semana Continental de
Acción contra el Maíz Transgénico!
A
partir de la confirmación de contaminación genética del maíz mexicano
declaramos del 10 a 17 de abril de 2002 la "Semana Continental de Acción
contra el Maíz Transgénico".
Se
llevarán a cabo actividades, protestas y talleres en todo el Continente
Americano, culminando las acciones el 17 de abril de 2002 con una jornada de
movilización en varios países en toda las Américas.
México
y toda la región de Mesoamérica es el centro de origen y diversidad del maíz,
patrimonio de la humanidad, y está siendo convertido en un bien privado,
controlado por un grupo de empresas multinacionales. La crisis del maíz
transgénico afecta no nada más productores campesinos e indígenas, sino la
salud de los consumidores, la biodiversidad y la seguridad alimentaria de los
pueblos.
El
Tratado de Libre Comercio América del Norte que entró a vigor en 1994, ha
ocasionado el desplazamiento del campesinado, la erosión genética del maíz y la
facilitación del "dumping" o venta del maíz debajo de su costo de
producción hacia México, debido a los grandes subsidios del gobierno
norteamericano a las corporaciones. Aunque no se sabe la fuente de
contaminación del maíz mexicano, lo más probable es que proviene de los 6
millones de toneladas de maíz importado de los Estados Unidos. Entre 35-40% del
maíz sembrado en los Estados Unidos es transgénico.
La
contaminación del maíz mexicano amenaza la seguridad alimentaria no nada más de
México, sino todo los cientos de millones de personas quienes dependen del maíz
como fuente principal de alimentos. Por eso hacemos una llamada a todos los
pueblos del Continente a movilizarse en su localidad. Protestas y
movilizaciones se enfocarán en las sedes y oficinas de Cargill, Archer Daniels
Midland, Monsanto, Grupo Pulsar, Syngenta, Pioneer/DuPont y Dow; los Mercados
de Granos Básicos en Chicago, Minneapolis y Winnipeg; las embajadas/consulados
de México y los Estados Unidos. También se llevarán conferencias de prensa, talleres
sobre los impactos de los transgénicos; campaña de llamadas y faxes a empresas
como Maseca y Bimbo para exigir productos "libres de transgénicos";
cartas, llamadas, faxes al Congreso mexicano, SAGARPA y SEMARNAT.
Para
más información sobre otras acciones, favor de consultar la pagina web
www.laneta.apc.org/biodiversidad/maiz
Por
lo tanto, nos manifestamos sobre tres ejes principales: 1) Contra el maíz
transgénico; 2) Contra el "dumping" o la venta del maíz (convencional
y transgénico) bajo el costo de producción; y 3) Por un precio justo de maíz.
Convocantes:
México:
Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria
(CIEPAC); Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (RMALC); Red de
Acción sobre Plaguicidas y Alternativas en México (RAPAM); Consejo de
Organizaciones de Médicos y Pateras Indígenas Tradicionales de Chiapas
(COMPITCH); Desarrollo Económico y Social de los Mexicanos Indígenas, A. C.
(DESMI); Estudiantes Tzeltales de Guaquitepec" Chilón, Chiapas; Las Abejas
y Centro de Derechos Humanos Tepeyac del Istmo de Tehuantepec. Honduras:
Coordinación de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH).
Guatemala: Plataforma por la Vida- Consejo de Investigaciones para el
Desarrollo de Centroamérica Asociación (CIDECA); Fundación para el Desarrollo
Educativo Social y Económico (CIEBA); Centro de Estudios de la Frontera
Occidental de Guatemala (CEDFOG); Instituto Meso Americano de Permacultura
(IMAP); Pastoral Social de la Tierra Huehuetenango; Asociación de Mujeres
LEMNA; Mamá Maquín; Derechos en Acción y Oxfam Australia Brasil: Movimiento de
los Trabajadores Rurales sin Tierra (MST); MPA; ANMTR; CPT; FEAB y MAB. El
Salvador: Foro Agropecuario. Haití: Platfom Ayisyen pu Pledwaya pou yon Devlopman
Alternatif (RAPDA). República Dómicana:
Colectivo de Organizaciones Populares. Paraguay: Sobrevivencía-Amigos de la
Tierra Paraguay. Colombia: Organizaciones Indígena de Colombia. Ecuador: ECUARUNARI.
Canadá: ETC Group y Canadian Catholic Organization for Development and Peace
(CCODP). Estados Unidos: Organic Consumers Association; Global Exchange; Food
First; Rights Action; Centro para la Justicia Económica; South West Organizing
Project; First Nations North and South; Pesticide Action Network; Center for
Food Safety; National Environmental Trust; Institute for Agriculture and Trade
Policy; State Public Interest Research Groups y Friends of the Earth-US. Redes Continentales: La Convergencia de Movimientos de los
Pueblos de las Américas (COMPA)
Por
mas información, a sumarse al llamado de acción o avisar sobre las acciones se
harían :
www.laneta.apc.org/biodiversidad/maiz
mailto:biodiversidad@lanet.apa.org
Una red Militar Global
Por Juan Carlos Galindo
La presencia militar de los Estados
Unidos en el mundo ha aumentado un 20 por ciento desde los atentados del 11 de
septiembre. Cerca de 300.000 soldados presentes en más de 140 países velan por
los intereses de la única potencia mundial. Podrían existir, y de hecho se
argumentan, otras razones. Sin embargo, un análisis de la distribución de las
bases militares norteamericanas no deja lugar a dudas. Estados Unidos ha
aprovechado la cobertura de la operación militar conocida como "Libertad
Duradera" para instalar bases en Uzbekistán (1.000 soldados), Tayikistán y
Kirguizistán (más de 3.000). Presencia que se ve fortalecida por los 5.000
soldados estacionados en las bases de Afganistán. De esta manera Estados Unidos
se asegura una influencia decisiva y cierta capacidad de control en la zona del
Mar Caspio: la región con las reservas de recursos naturales sin explotar más
rica del mundo. ¿Casualidad? ¿Altruismo de los Estados Unidos? ¿Defensa mundial
de la democracia?
En el Golfo Pérsico, Estados Unidos, en
connivencia con las despóticas monarquías que gobiernan la zona, mantiene más
de 20.000 soldados. Más de 1.000 entre Omar, Emiratos Árabes Unidos y Qatar;
otros 1.000 en Bahrein, que además alberga al Estado Mayor de la Quinta Flota
de la Marina, y 4.800 en Kuwait. Pero sin duda, el caso más significativo es el
de Arabia Saudita, emirato en el que Estados Unidos tiene tres bases militares
y más de 5.000 soldados, cazas F-15 y F-16, aviones "invisibles"
F-117 y aviones de espionaje U-2 y Awacs. Si exceptuamos la base "Príncipe
Sultán" que se encuentra cerca de Riad, la capital, las dos restantes se
sitúan en el inicio o la desembocadura de los dos gaseoductos que cruzan el
país. Es más, una de ellas, la base militar de Al Khobar, se encuentra junto al
puerto petrolífero de Ras Tanûra. Parece evidente, pues, el principal valor que
guía la estrategia militar de los Estados Unidos en el Golfo Pérsico. El
control militar de la zona se completa con la base Diego García. Estas
instalaciones militares, situadas en la pequeña isla del Océano Índico que las
da nombre, albergan la presencia de 4.000 soldados norteamericanos, cazas y
superbombarderos B-52. Los habitantes originarios de la isla, de propiedad
británica y explotada conjuntamente por los Estados Unidos y Gran Bretaña desde
los acuerdos confidenciales firmados por las dos potencias en 1964, fueron
"trasladados" en 1971 a Isla Mauricio, a 1.500 kilómetros de la isla
Diego García.
Sin embargo hay ocasiones en las que las
instalaciones militares de los Estados Unidos en el extranjero no se establecen
para controlar los recursos de una zona o asegurarse su acceso a ellos. Existen
otros muchos intereses. Así por ejemplo, las bases militares de Morón y Rota
(España) y Aviano (Italia) realizan una labor logística indispensable para las
operaciones de Estados Unidos en Oriente Próximo y Europa. Lo mismo ocurre con
los 2.000 soldados que la armada norteamericana mantiene en Turquía, lugar del
que despegan los cazas que bombardean el norte de Irak.
En América Latina y el Caribe, se
encuentran las bases militares de Aruba-Curaçao (Antillas Holandesas) Comalapsa
(El Salvador) y Manta (Ecuador). Esta última, situada al noroeste de Ecuador,
permite a la armada norteamericana controlar toda la región andina y realizar
labores de vigilancia en colaboración con el ejército colombiano, al tiempo que
sirve de apoyo para el despliegue norteamericano en Colombia. Peor aún es el
caso de la Isla de Vieques, al sureste de Puerto Rico, utilizada desde hace
sesenta años como polígono de tiro de la fuerza aérea norteamericana y como
zona de ensayo para las operaciones anfibias de las fuerzas especiales de la
Marina. A causa de estas acciones, la salud y la calidad de vida de sus
habitantes se ha visto enormemente deteriorada.
El control indirecto del Canal de Panamá
es el objetivo de las instalaciones militares de Estados Unidos en este país.
Además, la armada norteamericana cuenta con bases en suelo cubano (Guantánamo),
Honduras y Barbados.
Por otro lado, a las ya mencionadas
bases de Italia y España, hay que unir otros emplazamientos de fuerzas
militares norteamericanas en Europa: Alemania por razones estratégicas -que han
quedado obsoletas desde el fin de la bipolaridad- alberga una importante
presencia militar norteamericana, a la que se suma la presencia de tropas en
Grecia, Hungría, Islandia, Dinamarca, Noruega, Holanda, Luxemburgo,
Portugal..., etc. Asimismo es significativa la presencia militar norteamericana
en Albania desde la Guerra de Kosovo. En definitiva, más de 100.000 soldados
repartidos por todo el continente.
En África, Estados Unidos mantiene
tropas en Egipto, socio tradicional de la superpotencia, que además es, después
de Israel, el segundo beneficiario de las ayudas financieras norteamericanas.
El mapa de la presencia de tropas de los
Estados Unidos en el mundo se completa con las desplazadas al Sudeste Asiático.
El dominio de las aguas del Pacífico es un objetivo estratégico tradicional de
los Estados Unidos, acentuado en la actualidad por el aumento de la importancia
de China. El ejército norteamericano mantiene 37.000 hombres y 100 aviones de
combate de última generación en Corea del Sur; 50.000 soldados en Japón (sobre
todo en la base de Okinawa) y 600 soldados, entre ellos 130 de los cuerpos de
elite, desplazados recientemente a Filipinas. Operaciones como la realizada al
sur de Filipinas, se han repetido en Yemen y Georgia, donde más de 200 soldados
norteamericanos instruyen al ejército en la lucha contra los "extremistas
islámicos".
Este espectacular y global despliegue
militar se ve fortalecido y potenciado por dos aspectos esenciales: la
capacidad de ubicuidad de las tropas norteamericanas y el apoyo logístico. Este
último se realiza a través de los grandes portaviones (como el "USS
Theodor Roosevelt" o el "USS Enterprise"), sin olvidar la
capacidad de vigilancia global de la red de satélites de los Estados Unidos. Es
decir, presencia física y tecnológica, con tropas, bases militares y portaviones,
grandes destructores y satélites; pero sobre todo, con capacidad de acción en
cualquier parte del globo.
La presencia militar norteamericana en
el mundo aumentará aún más si finalmente Estados Unidos decide intensificar sus
ataques a Irak y realizar una operación a gran escala para derrocar al régimen
de Sadam Hussein. George W. Bush, republicano, aislacionista, que llegó a la
presidencia de la única potencia planetaria con serias dificultades para situar
en el mapa cualquier país que no fuese el suyo, prepara ahora, guiado por
quienes fueron los directos colaboradores de su padre, la intensificación del
despliegue internacional norteamericano. El objetivo es difuso, no así los
intereses que se encuentran detrás de esta operación global.
FMI, BM y OMC: El
Triunvirato del Mal
Ignacio
Ramonet (Le Monde Diplomatique, marzo
de 2002)
Necesitamos
entender a cabalidad que el neoliberalismo está atacando el orden social
existente en tres frentes. El frente económico, que es el más importante debido
a las consecuencias que tiene para toda la humanidad, está dirigido por el
Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organización
Mundial de Comercio (OMC): estas tres organizaciones forman el verdadero eje
del mal [i]. Teniendo en cuenta hechos tales como el fraude que rodea la
quiebra de Enron, la crisis monetaria de Turquía, el colapso de Argentina y la
devastación ambiental, este abominable triunvirato ha sobre la preeminencia del
sector privado, los mercados y la ganancia.
Para
acabar de echarle sal a la herida, la conferencia internacional para el
desarrollo, recomienda indudablemente que el sector privado dirija y supervise
el desarrollo de las naciones del Sur. Es escandaloso que nuestros dirigentes,
particularmente aquellos que representan a la Unión Europea, se rehúsen a
actuar a favor de la liberación y el desarrollo de las dos terceras partes de
la humanidad que se encuentran sumidas en la pobreza.
Lo
que se necesita es la condonación total de la deuda de los países del Tercer
Mundo, crear un sistema justo que controle la amortización de las deudas de
estas naciones, garantizar que las condiciones de financiación sean adecuadas y
que se utilice para el desarrollo, garantizar que las naciones ricas destinen
por lo menos el 0,7% de sus presupuestos a financiar este desarrollo, restaurar
el equilibrio comercial entre el Norte y el Sur, implementar políticas que
aseguren que cada país tenga soberanía sobre su seguridad alimentaria, regular
la irracionalidad del flujo mundial de capitales, ilegalizar el secreto
bancario, abolir los paraísos fiscales, y crear un sistema de impuestos a las
transacciones financieras internacionales.
El
segundo frente es el ideológico, que es silencioso e invisible. Hay todo un
montaje cuyo objetivo es convencer a la humanidad de que la globalización
traerá la felicidad universal. Para la consecución de este objetivo se cuenta
con la activa colaboración de las universidades, los centros de investigación
(tales como la Heritage Foundation, el American Enterprise Institute y el Cato
Institute) y la cooperación de los principales medios de comunicación (tales
como CNN, el Financial Times, el Wall Street Journal y The Economist), los
cuales son imitados por periodistas de todo el mundo. Armados con el monopolio
de la información, los guerreros ideológicos de la globalización han
constituido una dictadura que depende de la complicidad pasiva de aquellos a
quienes subordina.
La
manipulación de los medios de comunicación se inició oficialmente cuando el
Pentágono abrió la Oficina de Influencia Estratégica, inmediatamente después de
los ataques del 11 de septiembre. La función explícitamente orwelliana de esta
oficina es la de diseminar información engañosa con el fin de hacerle un lavado
de cerebro a la prensa internacional e "influenciar la opinión pública y
los dirigentes políticos, tanto en los países amigos como en los poco
amistosos" Lo cual nos hace recordar los oscuros años del maccartismo y de
la guerra fría, cuando Mac Carthy actuaba como un ministro virtual de desinformación
y propaganda, que operaba bajo la guía del Departamento de Estado de los
Estados unidos y fue acusado de propagar una "versión oficial de la
verdad". Actividad que siempre ha estado asociada con las más grotescas
dictaduras del mundo.
El
tercer frente es el militar. La ofensiva que se inició después del 11 de
septiembre busca suministrar al movimiento de la globalización un aparato de
seguridad que sea muy efectivo. Estados Unidos estuvo tentado de asignarle la
responsabilidad a la OTAN, pero decidió asumirla totalmente, pues tiene los
medios para hacerlo con espectacular eficacia. La guerra en Afganistán contra
los talibán y Al Qaeda convenció a Washington de que sería fútil, dado el
tamaño de la tarea, pedir algo más que ayuda simbólica a sus principales
aliados militares (tales como Inglaterra y Francia) - o aún a la OTAN.
Washington
decidió no consultar a sus aliados antes de declarar que su ataque contra Irak
era inminente, demostrando su desdén por ellos. El alto nivel inicial de las
protestas europeas ha venido perdiendo volumen, y no han sido tenidas en cuenta
por la administración Bush. Se supone que los vasallos se arrodillen para
suplicar ya que USA aspira a ejercer un poder político absoluto. "De
alguna manera es el proto-Estado global," anota el periodista William
Pfaff. "Los Estados Unidos son ya potencialmente la cabeza de una versión
moderna de un imperio universal - un imperio deseado cuyos miembros son
voluntarios" .
El
imperio norteamericano quiere imponer la globalización neoliberal como una
realidad. Todos los que se opongan deben tener conciencia plena de que Estados
Unidos los combatirá. La era del respeto a los derechos humanos se terminó,
como lo podemos ver en las vergonzosas condiciones que se aplican en la colonia
penal de Guantánamo en Cuba, donde muchos europeos (incluyendo franceses,
ingleses y españoles) han sido confinados en jaulas. El eje del mal,
constituido por el FMI, el BM y la OMC, había ocultado su verdadera naturaleza.
Pero ahora puede verse lo que realmente es.
El Terrorismo de Estado Gringo
Saul Landau
El gobierno norteamericano, sus asesores e
ideólogos se presentan ante la opinión pública como los campeones de la lucha
contra el terrorismo. Desde del 11 de septiembre, tal fachada se ha utilizado
hasta la saciedad. ¿Pero en verdad la actuación de todos ellos justifica la
imagen de antiterroristas que nos venden por los medios? La verdad es muy otra,
como lo muestra este texto de Landau que Memoria ofrece a sus lectores.
Mientras nuestros líderes lanzan advertencias
a los países que albergan terroristas, ¿quién les advierte a ellos acerca del
albergue que numerosos terroristas encuentran en los Estados Unidos?
Hace 20 años, el 21 de septiembre de 1976,
agentes del dictador chileno Augusto Pinochet, asesinaron mediante un coche
bomba a Orlando Letelier en Washington DC. Ronni Moffit, joven colega de
Letelier en el Instituto de Estudios Políticos, también murió en el atentado.
Letelier había sido Ministro de Defensa en Chile durante el Gobierno del Dr. Salvador
Allende, hasta que éste fue
derrocado en 1973.
El FBI descubrió que Pinochet había
identificado a Letelier como un enemigo clave. Tres meses antes de que sus
asesinos atacaran, Pinochet había sacado dos veces a colación el nombre de
Letelier ante Henry Kissinger, refiriéndose al Ministro como la fuente de los
problemas de su régimen en Washington. El senador Ted Kennedy había presentado
un proyecto de ley para prohibir los suministros militares de Estados Unidos a
violadores de los derechos humanos. En esta conversación, según un
"Mencom" del Departamento de Estado, Kissinger había asegurado al
dictador chileno que se le ayudaría para obtener aviones F5 y que
"aprobaban sus métodos". Kissinger sabía que los métodos de Pinochet
iban mas allá de la tortura y asesinato de miles de oponentes políticos en
Chile. De hecho, en 1974 oficiales de inteligencia norteamericanos ayudaron a
Pinochet a establecer la operación Cóndor, una red de agencias de policías
secretas latino americanas que espiaban y asesinaban a sus enemigos en terceros
países.
Una semana después del asesinato en
Washington, el agente del FBI Robert Scherer informó en un cable a la oficina
de campo del FBI en Washington, que la operación Cóndor podría haber matado a
Letelier. La CIA había nombrado a Pinochet como Cóndor I, a modo de indicación
de su importancia en la red terrorista. Miles de documentos descubiertos en
Paraguay, indican una participación de alto nivel de los Estados Unidos en esta
red terrorista que operó durante más de una década en varios países del mundo.
El FBI, finalmente, halló a los asesinos de
Letelier y Moffit y el Departamento de Justicia les imputó, incluyendo al jefe
de la policía secreta de Pinochet. Pero Pinochet, el jefe terrorista, eludió
las acusaciones. Los agentes del FBI y los asistentes de los fiscales
declararon públicamente que era "inconcebible" que el asesinato de
Letelier hubiese ocurrido sin la autorización de Pinochet.
Aún así, la acusación contra Pinochet
permanece sin firmar en la oficina del fiscal de Washington DC. ¿Por qué?
¿Quién lo protege? ¿Quiénes temen que Pinochet pueda testificar en un tribunal
y nombre a prominentes norteamericanos como sus colaboradores terroristas?
Este año, los amigos anticastristas del
Presidente Bush, a quienes Bush les debe mucho, cabildearon exitosamente para
liberar a Virgilio Paz y José Dionisio Suárez, dos de los asesinos de Letelier
y Moffitt, quienes se declararon culpables y cumplieron varios años de condena.
Después de que la Corte Suprema decidiera que el INS no podía retener
extranjeros indefinidamente para deportación, estos dos terroristas -- cuyas
acciones no se limitaron al asesinato de Letelier y Moffitt - pasaron a
merodear nuevamente por las calles junto con Michael Townley, el
"terrorista jefe" de la policía secreta de Pinochet. Townley se había
jactado ante el FBI de las variadas formas que conocía de asesinar personas.
Estos terroristas disfrutan de protección en Estados Unidos frente a la
extradición por sus restantes acciones terroristas --incluyendo el atentado con
un coche bomba en Buenos Aires contra el exiliado Jefe del Estado Mayor
chileno, el General Carlos Prats y su esposa en 1975, y el tiroteo contra el
político chileno exiliado Bernardo Leighton y su esposa en Roma. Townley
confesó haber desempeñado un papel clave en ambos complots de asesinato. Sin
embargo, el Fiscal General de los Estados Unidos aún les da cobijo.
Orlando Bosch, quien alardeó de su papel en
el atentado bomba contra un avión comercial cubano que se encontraba sobre las Barbados,
con 73 personas a bordo, disfruta su retiro en Florida gracias al presidente
Bush, quien dio la bienvenida a estos terroristas a Estados Unidos, cuando
enfrentaban cargos en Venezuela por sus cobardes acciones. El Teniente Coronel
Oliver North, contrató gustosamente a Luis Posada Carriles, el cómplice de
Bosch en el atentado contra el avión cubano, y el subsecuente organizador de
los atentados contra turistas en Cuba, en la década de los 90.
Altos oficiales estadounidenses, como Eliot
Abrams, quien maneja la cartera de Latinoamérica en el Consejo de Seguridad
Nacional, tiene negocios frecuentes y amistosos con gente que colocó minas en
puertos nicaragüenses y llevó a cabo asesinatos. La lista incluye gente que
ordenó atentados, asesinatos y campañas de violencia terrorista en otros
países. El caso contra Pinochet en España, a medida que llegaba a la Cámara de
los Lores para la apelación final, estableció un punto importante para aquellos
que hablan en contra del terrorismo pero se comportan de manera oportunista
cuando los terroristas están en su administración. Hay una clara diferencia,
establecida en las leyes y tratados, entre un acto político y uno criminal.
Mientras se recuerda el terrible atentado con
el coche bomba el 21 de septiembre de 1975 en Washington, las incontables
víctimas de los asesinatos de Pinochet y a aquéllos que iban en el avión
cubano, también deberíamos empezar a examinar el cobijo que se está otogando a
un hombre que ha sido etiquetado como uno de los más importantes terroristas
mundiales: Henry Kissinger.
Demandan al Vaticano
por Abusos Sexuales
Amy
Driscoll y Jay Weaver (The Miami Herald)
Un abogado que ha demandado a la Iglesia
Católica en cientos de casos de abuso sexual presentará hoy dos nuevos casos,
pero esta vez, mencionará al Vaticano en una alegada conspiración para proteger
a sacerdotes pedófilos al transferirlos a través de las fronteras estatales y
nacionales para evitar su procesamiento.
El abogado de Minnesota Jeff Anderson
someterá las demandas en forma simultánea; una en la corte del condado Pinellas
y la otra, un juicio federal, en un tribunal de Portland, Oregón. En las
demandas se mencionará al Vaticano, a dos órdenes religiosas y a tres diócesis:
St. Petersburg, Portland y Chicago.
Anderson presentó acusaciones similares hace
dos semanas, al acusar a la Iglesia Católica de violar las leyes federales de
asociación ilícita en un patrón de encubrimiento de abuso sexual que implica el
ex obispo de la Diócesis de Palm Beach, Anthony J. O'Connell.
O'Connell renunció el 8 de marzo, luego de
que un periódico publicó que abusó sexualmente de un estudiante adolescente
hace más de 25 años en el Seminario Santo Tomás de Aquino en Hannibal,
Missouri. El religioso era rector del seminario. Desde entonces, otros dos
hombres han presentado demandas.
Las dos nuevas demandas, sin embargo, llevan
las acusaciones un poco más lejos, al ligarlas al Vaticano y al papa Juan Pablo
II, una acción legal que los expertos llamaron sumamente inusitada. ''Es un
gran salto en el océano --en forma figurada y literal-- alegar que el propio
pontífice tuvo un papel directo en la protección de los sacerdotes pedófilos'',
indicó Bob Sherman, abogado de Greenberg Traurig en Boston, que ha manejado
cientos de casos de abuso sexual por sacerdotes. ``Decir que el Papa tuvo
complicidad es el tipo de extralimitación que podría afectar otros reclamos''.
En el caso de Pinellas, el acusador afirma
que fue objeto de abuso en la diócesis de St. Petersburg en los 80, a manos de
un cura que fue trasladado. El demandante ahora vive en California, abandonó el
anonimato y se le mencionará en la demanda. El acusador en el caso de Portland
vive en Oregón. Alega que sufrió abuso en los 60, en una parroquia aún sin
mencionarse.
En otro caso, el sacerdote William White, de
69 años, fue obligado a renunciar a un seminario en Boynton Beach el pasado 13
de marzo por abusar de un adolescente en los 70.
Hipótesis: el 11 de Septiembre autoatentado
Una hipótesis macabra: el autogolpe como
mecanismo de política exterior
Fernando Montiel T.*
Introducción
En
el presente ensayo se realiza un análisis de los acontecimientos del 11 de
septiembre del 2001, cuando aviones comerciales estadounidenses fueron
utilizados como proyectiles contra blancos civiles y militares: las Torres
Gemelas y el Pentágono. La hipótesis central del trabajo es que los sucesos del
11 de septiembre favorecieron en términos absolutos a la élite política
estadounidense tanto en materia de política interior como en materia de
economía y política exterior. De aquí se desprende la segunda hipótesis: en el
mejor de los casos, la élite política estadounidense tuvo conocimiento de lo
que ocurriría y lo permitió, aunque, en el peor de los escenarios, los más
altos dirigentes políticos estadounidenses estuvieron involucrados directamente
en la planeación y ejecución del atentado al menos en el nivel de autoría
intelectual.
En
la primera parte del análisis se contienen algunas reflexiones en torno a lo
que tradicionalmente se entiende como terrorismo. En esta sección se hace una
revisión conceptual con la intención de demostrar que lo que popularmente las
masas consumen como "terrorismo" no siempre es tal, y que por el
contrario, los mecanismos mediante los cuales se les hace creer esto se
aproximan más a la lógica terrorista que aquellos actos a los que normalmente
se les endilga el adjetivo. En este mismo tenor se hace una rápida revisión de
la naturaleza de los actos que emprendieron los Estados Unidos que siguieron al
atentado y que paradójicamente precisamente por su naturaleza- no fueron
considerados como actos terroristas.
En
el siguiente apartado del ensayo se desarrollan algunos ideas respecto a las
razones que tuvieron países de los cinco continentes para apoyar las acciones
que emprendió la administración Bush para lidiar con la crisis. Contra lo que
los medios de información presentaron hasta el hartazgo, la solidaridad expresa
de gobiernos ricos y pobres en todo el globo poco si no es que nada- tiene que
ver con el "combate al terro-rismo" para "erradicar al maldad
del mundo" (Bush).
En
el tercer apartado se aborda de lleno el planteamiento central del análisis: la
autoría del atentado. En esta sección se hace un repaso de los posibles autores
y las razones por las que podrían o no tenido la capacidad material de realizar
los atentados del 11 de septiembre. Por muy macabro que parezca que lo es sin
duda-, la tesis del autogolpe no puede ser descartada con facilidad, pues como
señalaba Víctor E. Frankl en El Hombre en
Busca de Sentido, las respuestas extraordinarias a situaciones
extraordinarias, son ordinarias; este postulado lógico por supuesto no es solo
válido para las consecuencias, sino también para las causas. El desarrollo de
esta hipótesis es el tema del cuarto apartado.
Para
argumentar las tesis del presente trabajo se hace un repaso de los antecedentes
históricos pertinentes para dar una lectura adecuada a los sucesos del 11 de
septiembre. Entre estos antecedentes se incluye un recuento de datos
biográficos de algunos de los funcionarios claves de la administración de
George W. Bush que podrían arrojar luces respecto al modo como han operado
tradicionalmente los halcones cuando
se han encontrado en el poder. Del análisis de estos datos encontramos que
existen elementos suficientes para señalar que la ejecución de un atentado como
el realizado contra las Torres Gemelas y contra el Pentágono, y la posterior
respuesta del gobierno estadounidense es congruente con la forma de actuar que
se podía esperar de una administración como la que está en funciones en los
Estados Unidos. Además de estos antecedentes históricos y biográficos, se
incluye un recuento de los motivos internos y de política exterior que pudieron
haber tenido los dirigentes políticos estadounidenses para organizar un atentado
como el ocurrido; de estos motivos se destaca la importancia de Afganistán como
punto geoestratégico y es por ello que se le dedica un espacio también.
En
tanto que la política de convencimiento en torno al asunto de los atentados fue
dirimida en los medios de información nacionales e internacionales, se le
dedica una sección al análisis de la función que desempeñaron dichos medios en
la tarea de manipular a la opinión pública con el objeto de respaldar la
agresión estadounidense contra Afganistán. El punto de referencia de este
último tema son los postulados del Choque
de Civilizaciones de Samuel P. Huntington que funcionaron como el
fundamento ideológico sobre el que se diseño la campaña propagandística, de
forma silenciosa aunque sistemática.
Algunos apuntes sobre el Terrorismo
El
fenómeno del terrorismo no solo es una realidad en las relaciones
internacionales, sino también, en muchos casos y por desgracia, una costumbre.
Dentro del debate semántico sobre lo que puede ser considerado como "terrorismo",
es pertinente poner sobre la mesa tres líneas de pensamiento: a) que es el
terrorismo, b) los tipos de terrorismo, c) la naturaleza del terrorismo.
Que es el Terrorismo
En
primer lugar sería importante definir que criterios son los que deben ser
cumplidos para que un acto pueda ser denominado como terrorista. Para los fines
del presente ensayo, los siguiente nos parecen importantes para tratar de
establecer una definición: 1) atenta contra la vida de personas inocentes, 2)
es realizado con el objeto de influir en acontecimientos políticos, 3) es
violatorio del derecho nacional y/o internacional.
De
estos criterios se desprenden algunas cuestiones altamente controversiales,
como por ejemplo ¿si un acto cumple con los puntos 2 y 3 pero le cuesta la vida
a personas culpables podría ser considerado como terrorismo?, o ¿si un acto
cumple con los puntos 1 y 2 y es congruente con la legislación nacional e
internacional puede ser considerado como terrorismo? En tanto que las
repercusiones políticas de un acto son intrínsecas al fenómeno del terrorismo
como lo intentamos definir, el que un acto cumpla con los criterios 1 y 3
solamente, podríamos definirlo, no tanto como terrorismo, sino más bien como
delincuencia común. En cuanto al resto (las primeras dos situaciones), la
respuesta a preguntas como estas no es sencilla como veremos a continuación.
En
el caso de la primera pregunta lo que encontramos es que dentro de los
principios del derecho comúnmente aceptados se reconoce la figura del
tiranicidio, por lo cual la respuesta sería negativa y aún controversial: no se
debe asesinar a un asesino si existen los mecanismo para procesarlo de forma
segura e imparcial por la vía judicial. La discusión en este caso se debería
centrar en las posibilidades reales
de juzgar a un asesino y de hacerlo pagar por sus crímenes, pues cabe recordar
que personajes de negra memoria como Idi Amin, Henry Kissinger y toda una serie
de ex dictado-res latinoamericanos -entre otros- todavía se pasean por las
calles. En este caso el problema central entonces es de que forma se puede
hacer funcionales las instituciones jurídicas ya existentes; si existe un modo real de conseguir esto -de acuerdo con
las condiciones objetivas de las estructuras de poder sociales- entonces el
tiranicidio no tendría razón de existir y debería desaparecer como figura
jurídica, pero si no como ocurre en la realidad-, entonces el homicidio de una
persona con estas características no es tan condenable: ese fue el caso del
dictador nicaraguense Anastasio Somoza o el de Rafael Leonidas Trujillo en la
República Dominicana.
En
el caso de la segunda pregunta lo que tenemos es un problema que se encuentra
con frecuencia en las sociedades "democráticas" occidentales: lo que
es justo no es legal, y lo que es legal suele no ser justo.
La
discusión podría ser abordada desde la perspectiva de la filosofía del derecho
en cuanto a lo que puede ser considerado como justo. Para los fines del
presente ensayo, consideraremos justo, todo aquello que resulte del cumplimiento
de la disposición del siguiente enunciado: tratar igual a los desiguales, por
medio de mecanismos jurídicos imparciales, para dar a ca-da quien lo que le
corresponde de acuerdo con las consecuencias de sus actos.
Ahora
bien, aunque por definición los primeros beneficiados por los principios
legales son los más débiles, tenemos que reconocer la posibilidad real de
manipulación de los instrumentos jurídicos existentes (Ver nota 1) como deja
claro el siguiente ejemplo: las sanciones impuestas a Irak tras la Guerra del
Golfo son legales, pero no son justas pues a quien se castiga es a la población
civil iraquí que es totalmente inocente y no a Saddam Hussein y a su séquito
que son los verdaderos culpables de las atrocidades cometidas contra kurdos,
kuwaitíes e iraquíes por igual. Los antecedentes en este sentido son
abundantes. Así como en el caso de Irak, la asistencia que el gobierno de los
Estados Unidos daba a sus gobiernos clientes en América Central en tiempos de
las dictaduras era un muchos casos legal, sin embargo, eso no significaba que
fuera justo en tanto que gran parte de estos recursos eran utilizados para la
creación y equipamiento de cuerpos militares y paramilitares que reprimían por
la vía violenta y mediante técnicas infames a la mayor parte de la población de
dichos países. En otras palabras, es práctica común en los gobiernos despóticos
que el diseño del sistema legal está hecho a la medida de los intereses de
quienes gobiernan para hacer legal independientemente de la justicia- todo lo que
de ellos derive.
Por
otra parte se tiene la cuestión de que lo que es justo no es legal. Este sería
el caso de la deuda externa de la gran mayoría de los países del tercer mundo.
Justo y legal sería que aquellos gobernantes que solicitaron préstamos en
nombre del Estado, se les obligara a pagar dichos préstamos en caso de que se
les compruebe que el dinero no fue utilizado adecuada-mente en detrimento del
bienestar público (en nombre del cual fue solicitado).
Así
pues, por la ambigüedad que existe en torno al diseño, interpretación y
aplicación de los sistemas jurídicos, la respuesta a la pregunta planteada
respecto a si un acto puede ser considerado como terrorista en cuanto a si
viola alguna disposición jurídica nacional o internacional de-penderá en gran
medida de la respuesta de las primeras dos condicionantes señalamos líneas
arriba, a saber: 1) la muerte de inocentes y 2) su influencia política.
De
todas estas reflexiones, podemos sacar una definición que sirve como conclusión
preliminar: terrorismo es todo aquel acto que atente contra la vida de personas
inocentes y que tenga por objeto influir políticamente, independientemente de
si existe una justificación legal nacional, o internacional. Es decir, basta
que un acto cumpla con las disposiciones 1) y 2) para que pueda ser considerado
como terrorista; en caso de que un acto cumpla además con la disposición 3),
entonces esta deberá ser consi-derada como una agravante pero nunca como un
criterio definitivo.
Cubierta
ya la primera línea de discusión y hecha ya la definición de lo que en adelante
habremos de definir como terrorismo, podemos abordar la segunda línea de
pensamiento: los tipos de terrorismo.
Los Tipos de Terrorismo
En
materia de terrorismo a grosso modo
podrían distinguirse tres diferentes tipos: 1) terrorismo individual, 2)
terrorismo de grupo y 3) terrorismo de Estado.
El
tipo 1) de terrorismo al que hacemos referencia en el párrafo anterior no
entrañan mayor complejidad para el presente estudio, puesto que por definición
tuvo que haber sido una organización la que realizó los atentados del 11 de
septiembre. El problema entonces radica en definir, en primer lugar, si la
organización era un grupo terrorista independiente (como Al-Qaeda) o estatal
(como el gobierno de los Estados Unidos). Antes de abordar esta cuestión, dada
la naturaleza de la hipótesis que nos hemos propuesto defender, consideramos
necesario profundizar en el terrorismo de Estado en particular, sus
características y las variantes que puede presentar.
Tras
la caída de las dictaduras militares en América del Sur, ya poco se habla en
este hemisferio del terrorismo de Estado, aunque, paradójica-mente, es el más
común y sistemático; de hecho, pareciera que la sobre-exposición de la sociedad
a este fenómeno la ha vuelto ciega al mismo, no obstante que lo padece todos
los días. Por terrorismo de Estado entendemos los actos terroristas
patrocinados por entidades gubernamentales, aunque la realización de dichos
actos no dependa directamente de las de-pendencias del gobierno patrocinador.
Dentro
del terrorismo de Estado, encontramos dos variantes: 1) el que va dirigido
contra la sociedad que gobierna y 2) el que va dirigido contra otros gobiernos
y sus sociedades. Dentro de estas variantes podemos encontrar todavía otras dos:
a) mediante acciones abiertas o b) mediante acciones encubiertas.
En
tanto que las acciones de terrorismo de Estados son las más frecuentes además
de las más complejas nos detendremos en ellas por un momento. Como ejemplo del
primer caso (terrorismo de Estado dirigido a su sociedad) tenemos el caso
colombiano: desde hace décadas, el gobierno colombiano se ha empeñado en la
creación y equipamiento de escuadrones de la muerte (llamados
"paramilitares") con el objeto de agredir a la base social de la oposición
política. En este punto es importante destacar que los escuadrones de la muerte
no se enfrentan salvo en contadas excepciones- a las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo (FARC-EP)-, sino que atacan
poblaciones de simpatizantes de las FARC que no son necesariamente militantes
políticos o cuadros militares de los revolucionarios. Las actividades de las
Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) cumplen con creces los criterios que
hemos definido como básicos para la definición del terrorismo, y, en la medida
en que son apoyadas y protegidas por el gobierno de forma extraoficial, es este
el responsable último de sus acciones, aunque no exista ningún vínculo
jurídico-institucional formal (aunque si real) entre ellos. Este es un ejemplo
de terrorismo de Estado, dirigido a su propia población, realizado por un
agente no gubernamental, que por igual se ha dado de forma abierta que mediante
acciones encubiertas.
Como
ejemplo del segundo caso (terrorismo de Estado dirigido a otros gobiernos y sus
poblaciones) tenemos una muestra contundente: Estados Unidos y Cuba. Desde que
el Movimiento 26 de julio tomó triunfante La Habana en 1959, los Estados Unidos
han patrocinado, por igual de forma abierta que de forma encubierta, actos
terroristas contra el régimen de Fidel Castro. Desde atentados bacteriológicos
hasta intentos de asesinato pasando por atentados con explosivos a
instalaciones de todo tipo: civiles, turísticas, gubernamentales y militares.
La mayor parte de estos actos de terrorismo de Estado han tenido una naturaleza
encubierta, aunque también los ha habido de forma abierta. El ejemplo más
notable de este último caso es el llamado bloqueo económico que padecen los
habitantes de la isla. La agresión económico-comercial cumple, como en el caso
anterior, con los requisitos básicos que hemos definido para calificar a una
acción como terrorista ya que: atenta contra la vida de inocentes y busca
influir geopolíticamente a favor de los intereses de política exterior de los
Estados Unidos. Por si esto fuera poco además tiene la agravante de ser injusto
con creces e ilegal por su naturaleza extraterritorial.
Por
todo lo mencionado en este apartado podemos decir que el terrorismo de Estado
ha sido una constante en nuestro hemisferio aunque paradójicamente, como ya se
señalaba, muy poco se habla de él desde el fin de las dictaduras en la década
de los ochenta. Además del caso cubano, han existido otros casos recientes de
terrorismo de Estado; algunos que fueron silenciados hasta que fue imposible
ocultarlos, y algunos más que nunca existieron en la realidad pero que trataron
de ser inventados en el imaginario popular mediante la utilización de métodos
estos sí- terroristas más complejos.
Resuelta
la segunda línea de pensamiento que trazamos al principio del texto, ahora,
junto con la definición conceptual del terrorismo, contamos con una explicación
de las generalidades más relevantes del terrorismo de Estado que es el que más
nos interesa de acuerdo con la naturaleza del presente estudio. Con esto
podemos pasar finalmente a la última línea de pensamiento antes de comenzar con
el análisis del caso que nos ocupa.
La Naturaleza del Terrorismo
La
tercera línea de pensamiento que se debe considerar cuando se habla de
terrorismo es ciertamente una de las más controvertidas: hasta que punto es
condenable un acto terrorista (es decir, que cumple con los dos requisitos
básicos, e incluso con el agravante legal) si surge como respuesta a una
situación de desesperación y de opresión cuando no hay ya caminos de expresión
o de diálogo. Este sería el caso del conflicto árabe-israelí en Palestina,
lugar donde los palestinos han sufrido por décadas la invasión y las políticas
de exterminio del gobierno israelí apoyado por los Estados Unidos (terrorismo de
Estado).
Para
la población palestina en general es ya de por sí difícil negociar en una
situación de desventaja objetiva, de tal suerte que conseguir que el gobierno
israelí respete los acuerdos alcanzados, es casi imposible: las autoridades
israelíes se han dedicado a violentar de forma casi sistemática por igual los
acuerdos a los que se han llegado con la Autoridad Nacional Palestina en lo
local que las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y del
Consejo de Seguridad en lo internacional. ¿Qué se hace si se padecen políticas
de exterminio y la vía del diálogo es estéril en los hechos?: se recurre al
terrorismo para la defensa, muchas veces incluso, mediante la autoinmolación.
Si un palestino se hace estallar cargado de dinamita en un mercado judío ese
es, técnicamente, un acto terrorista, porque mata a judíos inocentes y porque
tiene un motivo socio-político, además de que es a todas luces ilegal; sin
embargo ¿se puede condenar moralmente del mismo modo un acto como este que un
ataque del régimen israelí contra población civil palestina con aviones F-116?.
La
respuesta es no. Pese a que la muerte de judíos inocentes es tan dolorosa como
la de palestinos inocentes, la diferencia se encuentra en la naturaleza del
acto: el acto del palestino es un acto extremo que responde a un ímpetu mal
orientado- de liberación (no debemos olvidar que los judíos invadieron su
territorio y sometieron, vejaron y expulsaron a los palestinos por la fuerza),
mientras que el acto de la élite política judía responde pura y sencillamente a
un interés de dominación. Las consecuencias pueden ser las mismas pero las
causas son diametralmente diferentes: ambos son ataques, y como tal son
condenables, si, pero a la hora de emitir un juicio al respecto vale la pena
considerar que unos son ataques ofensivos
mientras que otros son ataques defensivos
Finalmente,
de la discusión de este apartado lo que podemos extraer es que para hacer una
evaluación más equilibrada de hasta que punto es condenable un acto de terrorismo,
en cualquiera de las tres variantes que delineamos en cualquiera de sus
combinaciones y apegándonos al marco conceptual que hemos definido, por una
cuestión de justicia, es necesario considerar el origen del acto y no solo sus
consecuencias de la misma forma es que es necesario hacer la evaluación mental
de un acusado de asesinato antes de someterlo a un proceso judicial.
Terrorismo vs. Terrorismo
En
el libro Estados Unidos y el Terrorismo
Internacional diversos analistas coinciden en que, ajustándose al sentido
estricto de la palabra Terrorismo,
los Estados Unidos son el principal gobierno terrorista del mundo, superando
con creces a los denominados Rogue States
(Estados violentos) como Irán, Irak, Libia, Siria, Corea del Norte, o
incluso en tiempos de Reagan- Cuba. Los hechos posteriores al atentado del 11
de Septiembre del 2001 parecen confirmarlo. Dos declaraciones de George W. Bush
llaman la atención en este sentido: "Declaramos la guerra al
terrorismo" y "Se está con nosotros o con los terroristas". La
lógica de estas declaraciones entrelazadas se erige como una manipulación pues
cierra opciones al resto de los países en tanto coarta su libertad de disentir.
El mensaje es claro: todo aquel Estado que se niegue a cooperar con la
"venganza" de los Estados Unidos es, por definición, un "Estado
terrorista", luego entonces es candidato a ser bombardeado.
Si
dentro de la definición de terrorismo
se incluyen los actos contrarios a la proscripción de la amenaza internacional,
entonces la retórica belicista con la que se condujeron tanto el gobierno
estadounidense como sus aliados de entre los que destaca el gobierno británico-
los ubicarían indiscutiblemente dentro de lo que semánticamente puede ser
llamado Estados terroristas. El
terrorismo verbal que ha conseguido sembrar en el pueblo estadounidense un
sentimiento de nacionalismo a ultranza -por el cual dentro de la lógica
belicista que distingue a la actual administración es válido hacer polvo a
quien sea- es muy similar a los incendiarios discursos con los que Adolfo
Hitler arengaba a sus huestes en el periodo de entre guerras para conseguir el lebensraum (espacio vital), idea que a
la postre desataría la Segunda Guerra Mundial. Hoy, no son los sentimientos de
pureza racial ni las necesidades de "espacio vital" los que mueven a
los habitantes que están a favor de la guerra en el país más poderoso del
mundo, sino los sentimientos patrioteros que no patriotas- que su élite en el
poder consiguió despertar en el pueblo que gobierna. Paradójicamente, la catástrofe
humanitaria que se acentuó porque ya existía- en Afganistán a partir de las
declaraciones de George W. Bush, es mayor y peor que la del atentado que las
motivó. Así pues, Bush pretende atacar el terrorismo con terrorismo,
incurriendo así en los mismos excesos ideológicos ("fundamentalistas"
dirían algunos) que pretende combatir.
Tras
los sucesos del 11 de septiembre, la vigencia del derecho internacional brilló
por su ausencia y de ahí la necesidad de abordarlo. Contra cualquier
explicación jurídica, la coalición dirigida por los Estados Unidos agredió
Afganistán sin declarar la guerra, acto que, en términos legales puede ser
entendido como una guerra de agresión. De acuerdo con el derecho internacional
la utilización de la fuerza armada es ilegal salvo en tres circunstancias, a
saber: 1) cuando se han puesto las fuerzas armadas al servicio de las Naciones
Unidas, 2) cuando se ponen al servicio de una organización regional para el
mantenimiento de la paz y 3) en defensa propia contra un ataque de otro Estado.
El
gobierno estadounidense y sus aliados han justificado a Justicia Infinita primero y a Libertad
Duradera después como una guerra contra el terrorismo, por la libertad y
para "acabar con el mal del mundo". Sin embargo, si tan loables son
sus objetivos y justos los medios que utilizan para alcanzarlos ¿por qué
entonces son tan contrarios a las disposiciones que la lógica y el derecho
internacional establecen? Los operativos en Afganistán se iniciaron al margen
del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que es la única figura
internacional acreditada para autorizar el inicio de un ataque como el que se
está realizando en el Asia Central de tal suerte que la primera condición para
la legalidad de Libertad Duradera no
se cumple. En segundo lugar, los Estados Unidos invocaron el artículo quinto de
la Carta de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que
establece que el ataque a uno de sus miembros se codificará como un ataque a
todos los países agrupados. Se podría alegar que la OTAN sí esta autorizada
para iniciar un ataque como el que se cuestiona, sin embargo no es así. En
teoría, la vigencia de la Alianza Atlántica ya expiró, no así su vigencia
práctica como se puede apreciar.
La
OTAN, a diferencia de los Cuerpos de Paz de las Naciones Unidas, no tiene como
objetivo el mantenimiento de la paz, de hecho, a más de una década del fin de
la Guerra Fría, bien a bien no a quedado todavía clara la razón por la que la
OTAN sigue existiendo. Con esto, por la naturaleza misma de la OTAN, queda
claro que la segunda circunstancia legal que podría avalar la agresión contra
Afganistán tampoco es válida. En tercer lugar y por último, se alega que los
operativos de Libertad Duradera son
en legitima defensa frente a una
agresión recibida. La agre-sión es real no así la "legítima defensa". La legítima defensa se
lleva a cabo como acto a priori ante
una amenaza potencial inevitable. En
este caso las acciones se realizaron a
fortiori y con el objeto de imponer
un castigo (ante una afrenta de autor dudoso todavía), característica esta
que es una condicionante de no validez
de la legítima defensa.
Los
Estados Unidos iniciaron una guerra de agresión contra un Estado sin presentar
una sola prueba contundente que demostrara su culpabilidad. Esta situación
entraña una grave contradicción, pues a un acto de terrorismo grupal lo han
pretendido combatir por medios terroristas- como si fuera un acto de terrorismo
de Estado patrocinado por el régimen talibán; y, en el último de los casos, son
los afganos talibanes o no, terroristas o no- quienes padecen el infierno. Esto
es tan absurdo como pensar que af-ganos, talibanes y terroristas son todos
conceptos sinónimos; por desgracia, para la lógica de George W. Bush y su staff, las cosas sí son así, como puede
verse en sus acciones y sus palabras en sus acciones y sus palabras.
Así
pues, queda claro que al no cumplirse tampoco la tercera condición para avalar
legalmente las acciones de Libertad
Duradera, jurídicamente toda la Operación y lo que de ella derive entra
dentro de lo que puede ser definido como uso ilegal de la fuerza (terrorismo)
por parte de un Estado, que para no variar y romper la tradición histórica, es
el país más poderoso del mundo: Estados Unidos.
Los Límites de la Solidaridad
¿Que
se puede decir de los países que han demostrado su apoyo a los Estados Unidos?,
Ellos no pueden apelar a un sentimiento nacionalista para apoyar a los Estados
Unidos en su nueva aventura militar contra un pueblo despedazado por 20 años de
guerra. ¿Qué explica el respaldo del resto de las naciones al militarismo
internacional decretado por la superpotencia unipolar?. Para explicar esta
cuestión conviene hacer dos aclaraciones.
Primero.
Muchos de los gobiernos que demostraron un apoyo incondicional a los Estados Unidos
en su nueva "cruzada" contra el "terrorismo" expresaron el
apoyo de la élite dirigente de una nación y no la voluntad de los pueblos que
gobernaban. Esto es evidente incluso dentro de Estados Unidos mismo, donde se
organizaron grandes manifestaciones de repudio a la guerra; manifestaciones que
también se organizaron en Pakistán y México por poner solo algunos ejemplos,
ambas, naciones cuyos gobiernos llegaron incluso a asegurar apoyo
"incondicional". Esto significa que el apoyo oficial que recibieron los
Estados Unidos por parte de la comunidad internacional no son apoyos populares
internacionales, sino tan solo de las élites. Estas élites por obvias razones
son numéricamente inferiores a la cantidad de personas que en todo el mundo se
han pronunciado en contra de la guerra. Así pues, que los proyectos
militaristas de la élite estadounidense reciba el apoyo de sus contrapartes de
otras naciones del mundo no es extraño.
Segundo.
Dentro del amplio espectro de los países que han demostrado su abierto apoyo a
los Estados Unidos en su política de "venganza", (como si lo más
conveniente para el sistema internacional es que fuera regido de acuerdo a
sentimientos viscerales y no por principios lógicos de convivencia
internacional), hay que distinguir dos grandes grupos y uno no tan grande: el
de los países ricos, el de los países pobres y el de los países con legítimos
intereses "antiterroristas" en la región. Dentro del primero de estos
grupos encontramos a naciones como España, Francia, Gran Bretaña, Canadá y Alemania
que muy poco tardaron en ofrecer a los George W. Bush un apoyo incluso militar,
que es, con mucho, el más difícil de ofrecer. En el caso de estos países las
expresión de apoyo son congruentes con intereses de clase: son países ricos que
quieres seguir siéndolo, y para defender esa meta común hacen un frente único
contra las naciones del tercer mundo independientemente de si existe una
justificación o no. Esta no es la primera vez que ocurre algo así. De otro modo
no se explica que sean precisamente los países más ricos a excepción de los
países escandinavos por razones históricas- quienes demostraron un apoyo
fervoroso a las intenciones de invasión en Afganistán de los Estados Unidos. Un
antecedente particularmente revelador es el caso de la guerra de las Malvinas.
En teoría -y con la Doctrina Monroe y el Tratado Interamericano de Asistencia
Recíproca (TIAR) como marcos de referencia- cuando Inglaterra se lanzó a la
guerra contra Argentina para mantener el control de su colonia americana, la
reacción lógica de los Estados Unidos tenía que haber sido apoyar al régimen
militar argentino que además era uno de los tantos gobiernos clientes atroces
que tenía en la región- contra la Corona Británica. No fue así. Los Estados
Unidos prefirieron dar apoyo logístico y de inteligencia a los británicos para
que derrotaran a la dictadura militar del país sudamericano. Estratégicamente,
el gobierno estadounidense sabía que, en el largo plazo, era más conveniente
apoyar a una nación rica y aliada con alcance global para llevar a cabo
cualquier proyecto expansionista que echársela de enemiga por apoyar a un país
en desarrollo que, de por sí, ya estaba bajo su control geopolítico. Inglaterra
le pagó el favor a Estados Unidos en la Guerra del Golfo primero, en Kosovo (Serbia)
después, y ahora en Afganistán. De esto se saca la con-clusión de que es
evidente que frente a las prioridades de la economía política internacional,
los principios de la ideología política regional pueden esperar en aras de la
defensa de un interés de clase.
En
el segundo grupo el de los países pobres que han dado su apoyo a los Estados
Unidos- la respuesta es también sencilla: ellos ofrecen su apoyo por puro y
simple miedo. ¿Cuántos países subdesarrollados se arriesga-rían a resistir una
feroz carnicería como la que presagiaba la "guerra sucia" con la que
amenazó Bush?. El respaldo de los países en desarrollo entonces no surge del
deseo irrefrenable de "combatir al terrorismo", como tampoco sale del
espíritu solidario internacional para con los Esta-dos Unidos. Ese respaldo
nace simple y sencillamente por el lógico temor a ser bombardeados hasta
"quedar convertidos en una nueva Albania" como llegaron a afirmar
funcionarios de la administración Reagan refiriéndose a Nicaragua, o hasta "hacerlos
retroceder a la edad media" como funcionarios de George W. Bush expresaron
en su momento respecto a la cuestión en Afganistán. Si a la amenaza militar so
pena de no alinearse se agregan los mecanismos políticos, económicos y
financieros de los que puede echar mano el Imperio, sin duda resultaba bastante
difícil no ofrecer "voluntarimente" el apoyo a favor de la defensa de
las banderas del "bien" y de la "civilización" que ondeó
fervorosamente el presidente estadounidense.
En
el tercer grupo tenemos a lo países que de algún modo, tienen legítimos
intereses en combatir lo que entienden como terrorismo como sería el caso de
Tadjikistán, Uzbekistán, Rusia y China. Estos países -unos más que otros- han
expresado su apoyo a Libertad Duradera
en tanto les conviene políticamente pues no es un misterio que las los
movimientos revolucionarios islámicos en el Asia Central se alimentaban en gran
medida del régimen talibán en Afganistán, del mismo modo como en el pasado lo
habían hecho de la CIA. Estos países son los únicos que pueden levantar
legítimamente la bandera del antiterrorismo semánticamente hablando, aunque, al
igual que los Estados Unidos ahora, hagan uso de métodos terroristas para
combatir a los movimientos de liberación.
Además
de estos tres grandes grupos en los que hemos dividido a los países que
apoyaron la intervención militar, podríamos agregar un cuarto grupo que fue muy
discutido en materia de política nacional, pero no en materia de política
internacional, pues su actitud se daba por sentada. Este cuarto grupo lo
conforman las naciones que ofrecieron su apoyo, no por solidaridad
internacional para con los Estados Unidos, sino por puro y llano servilismo. El
ejemplo más claro de esto países fue México.
Así
pues, en resumen lo que encontramos es que es por solidaridad de clase, por
miedo a las represalias o por interés político -pero no por que tengan la
razón, la legalidad y la justicia- que los Estados Unidos han recibido el apoyo
de gobiernos en todo el globo para llevar a cabo sus proyectos militaristas en
el corazón del mundo islámico: Afganistán.
¿Quién fue?
A
simple vista, pareciera importante preguntarse quien es el responsable de los
sucesos del 11 de Septiembre, sin embargo, no lo es. Para fines prácticos,
independiente de quien haya sido el responsable, la evolución que tuvieron los
eventos favorecieron en términos absolutos a la élite gobernante estadounidense
como veremos más adelante. Aún así, conviene explorar, aunque sea de forma muy
escueta, las diferentes hipótesis que se manejan respecto a la autoría de dicho
suceso, pues como se ha visto, se está haciendo pagar a justos por pecadores.
El abanico de los sospechosos podría estar conformado por los siguientes
elementos: 1) los rogue states, 2)
grandes grupos terroristas formalmente establecidos, 3) grupos terroristas
marginales 4) grupos estadounidenses de ultraderecha, 5) el propio gobierno
estadounidense, y 6) la combinación de algunas de las anteriores.
Dentro
del primer grupo ubicaríamos a países como Irán, Irak, Libia, Siria o Corea del
Norte, pues son algunos de los países que más han sufrido las agresiones de la
política exterior estadounidense y muchos de los cuales, en efecto han
patrocinado actos terroristas. El principio lógico sobre el que descansa una
acusación contra alguno de los rogue
states sería el siguiente: como son algunos de los países que han sido más
agredidos por los Estados Unidos, es "lógico" pensar que serían los
primeros interesados en orquestar represalias. Este es un sofisma valido y
efectivo tan solo para fines propagandísticos, mas no en la realidad. En primer
lugar porque se parte de la idea de que todos los países actúan en función de
la venganza, presupuesto que encuentra sustento tan solo en un dicho popular
"El león cree todos son de su condición"; y en segundo lugar la
realidad que padecen la mayor parte de estos países por las políticas que
contra ellas ha implementado el imperio, les imposibilitan materialmente la
realización de un atentado como el que nos ocupa. El análisis de dos casos es
significativo para demostrar que ni todos los países actúan en función de la
venganza, ni los acusados "lógicos" podrían organizar materialmente
con facilidad un atentado como el del 11 de septiembre. Primero. países como
Cuba -a diferencia de los Estados Unidos- se han distinguido por la solidaridad
y la integridad moral de su política exterior no obstante la agresión de la que
ha sido objeto: para el régimen cubano la "venganza" contra los
Estados Unidos por más de 40 años de terrorismo sistemático que además de seiscientos
intentos de asesinato a su presidente, incluyen atentados de carácter químico y
bacteriológico- no tiene lugar en sus proyectos políticos. Segundo. Por poner
un ejemplo, el caso de Irak es significativo. El otrora aliado de los Estados
Unidos hoy padecen represalias brutales de parte de los
"antiterroristas". Para muestra basta un botón: en Irak de 1991 a la
fecha han muerto más de un millón y medio de hombres, mujeres y niños por
hambre y enfermedades curables por el "bloqueo" organizado por los
Estados Unidos e impuesto por las Naciones Unidas. Similares son los casos de
Libia, Siria y Corea del Norte aunque claro, con su respectivas
particularidades. En síntesis lo que tenemos es que los "Estados
violentos" con dificultad podrían haber planeado y realizado el ataque del
11 de septiembre pues son Estados que, si bien es cierto no les faltan motivos
para organizar algo así, están altamente vigilados por los servicios de
inteligencia estadounidenses, británicos e israelitas. Si a esta situación agregamos
el hecho de que padecen graves penurias sociales y económicas y que además
sufren una carencia de prácticamente todo lo imaginable, lo que encontramos es
que la organización y realización de un acto como el del 11 de septiembre se
antoja casi imposible.
En
el segundo grupo entrarían organizaciones terroristas establecidas dentro de la
definición dogmática que se tiene del término- como el Septiembre Negro de los palestinos, el IRA irlandés o el Terrorismo contra Terrorismo judío.
Evidentemente, muchos de estos grupos son apoyados por Estados (como sería el
caso de Al Fatah que es apoyado por
la Organización para la Liberación de Palestina) pero esto no ocurre en todos
los casos, de tal suerte que existe la posibilidad de que estos grupos actúen por
su propia cuenta. En este caso, la realización de un acto como el ocurrido
contra las Torres Gemelas y el Pentágono se dificulta aún más, pues la
infraestructura y los recursos de los que se dispone son mucho más limitados.
De hecho, técnicamente, que un grupo civil terrorista- pudiera organizar algo
de esta magnitud sin apoyo estatal implica un grado de dificultad casí
infranqueable haciendo prácticamente necesaria la intervención, si no de un
Estado como tal, al menos si de una agencia semiestatal como el Mossad o la CIA.
En
el tercer grupo encontraríamos a todas aquellas organizaciones minúsculas pero
radicales con disposición a realizar un atentado con los resultados que tuvo el
del 11 de septiembre. Se argumenta que alguna de estas organizaciones podría
ser la responsable ya que, dado que los servicios de inteligencia
estadounidenses se encuentran concentrados en las organizaciones terroristas
establecidas, entonces estas pequeñas organiza-ciones no se encuentran tan
vigiladas por lo que podrían, en un momento dado, tener el espacio suficiente
como organizar un atentado de este tipo, espacio que de hecho les proveería su
propia -relativamente insignificante- existencia. Nos parece que esta misma
limitante, -la insignificancia de la organización- haría imposible la
realización de algo como lo ocurrido el 11 de septiembre para cuya realización
se necesitó una planeación experta por un largo periodo de tiempo probablemente
años- además de una logística que solo expertos son capaces de desarrollar. Así
pues, cualquier organización incluida en este tercer grupo puede ser descartada
de antemano.
Si
tomamos el caso de Timothy Mc.Veigh como antecedente, se abre la posibilidad de
que el autor del atentado del 11 de septiembre haya sido uno de los tantos grupos
de la ultraderecha estadounidense que integran el cuarto apartado que hemos
definido. Sin embargo, en este caso, la opción parece remota por la complejidad
que implica el secuestro coordinado de cuatro aviones en los Estados Unidos, ya
que definitivamente no es lo mismo realizar una operación de este tipo que
poner una bomba frente a un edificio. En alguna medida, las limitantes
analizadas líneas arriba que encontramos para el caso de los grupos terroristas
establecidos y marginales, se hacen efectivas aquí también, y más aún, se
agudizan. Así pues, también podemos descartar la posibilidad de que alguno de
los integrantes del cuarto grupo haya planeado y realizado por su cuenta y sin
asistencia estatal o semiestatal los atentados contra las Torres Gemelas y
contra el Pentágono.
La Hipótesis del Autogolpe
En
la primera mitad del siglo XIX el orgullo de la flota estadounidense, el Acorazado Maine, fue hundido provocando con ello la guerra entre Estados
Unidos y el Imperio Español. Estados Unidos ganó la guerra y esto le permitió
extender su dominio sobre Cuba, el resto de las antillas y hasta las Filipinas.
Con el tiempo se descubrió que la acusación contra el Imperio Español de haber
atacado el buque estadounidense era infundada pues los propios Estados Unidos
habían hundido dicha embarcación con el objeto de declarar la guerra al Imperio
y hacer realidad con ello, la tesis de la "Gravitación Política"
expresada por John Quincy Adams en 1823. La historia se repitió en el siglo XX
en 1941 cuando los servicios de inteligencia estadounidenses, tras descifrar el
Código Púrpura de los japoneses,
informaron al Presidente Roosvelt del inminente ataque a Pearl Harbor.
Roosvelt, a sabiendas de lo que ocurriría, permitió el ataque y con ello
consiguió entrar a la Segunda Guerra Mundial, de la que Estados Unidos salió
sin un solo ataque a su territorio y como una potencia económica sin igual
frente a una Europa devastada. Este fue un acto crímen por omisión: se pudo
hacer algo pero no se hizo, por lo cual existe una corresponsabilidad en los
hechos. Del mismo modo, el 1 de diciembre 1981 se echó a andar por una orden
secreta de Ronald Reagan la operación que pretendía vender armas a Irán para
financiar a la Contra nicaragüense.
En esta operación estaban inmiscuidos diversos personajes del narcotráfico
internacional y era organizada logísticamente por la CIA. Esto implicaba apoyar con armamento a un gobierno abiertamente
declarado por Reagan como "violento" y "terrorista", con lo
que, paradójicamente, se oficializaba de facto
el apoyo a un gobierno "enemigo" de los Estados Unidos... por los
Estados Unidos. Técnicamente esto podría ser considerado un autoatentado con el
objeto de conseguir un bien mayor: derrotar al gobierno popular del Frente
Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) tras la muerte de Anastasio Somoza.
Los tres episodios aquí descritos tienen una constante: la participación
directa como en el primer y el tercer caso expuesto- o indirecta como en el
segundo- de los Estados Unidos en dichos episodios de "agresión".
Estos no son los únicos pero si algunos de los más significativos.
Estos
antecedentes son en los hechos, pruebas de la posibilidad real de que los
eventos ocurridos el 11 de septiembre del 2001 no hayan sido precisamente un atentado, sino más bien, un autoatentado. A favor de este escenario
tenemos el hecho de que si fue el gobierno estadounidense el responsable del
ataque terrorista, entonces el problema de la dificultad técnica de organizar
el golpe queda resuelta. Con un presupuesto de alrededor de 30 mil millones de
dólares anuales, resulta difícil que más de una docena de servicios de
inteligencia estadounidenses no pudieran detectar la planeación de un atentado
de esta magnitud, y sin embargo, con ese mismo presupuesto muy bien podría coordinarse
un golpe como el que su-frieron las Torres Gemelas y el Pentágono.
Por
otra parte, tenemos el hecho de que está en la esencia misma de un atentado
terrorista el influir en la evolución de un evento o un proceso político
específico. Con este objetivo, tenemos que mientras el atentado al Pentágono
pareciera tener un contenido más simbólico que homicida, el ataque a las Torres
Gemelas tiene un componente simbólico el hecho de que en esas torres se
encontraban las oficinas del World Trade Center- aunque es más poderoso su
contenido homicida: aproximadamente 4 mil personas perdieron la vida. En este
punto conviene detenerse por un momento y distinguir lo que fue de lo que pudo
haber sido.
Si
consideramos que en las Torres Gemelas trabajaban de base no menos de 50 mil
personas entonces tenemos que esta es la cantidad mínima de personas que eran
víctimas potenciales del atentado cantidad a la que habría que agregar el
número de visitantes promedio- y entonces hay tenemos que preguntarnos ¿por qué
murieron cerca de 6 mil personas y no más de 50 mil?. La respuesta es sencilla:
por el modo como fue realizado el atentado. El primer avión se estrelló contra
una de las torres prácticamente en la parte más alta alrededor de las 8:30 de
la mañana. Este hecho que primero se pensó que había sido un accidente- provocó
la evacuación inmediata del personal que ya se encontraba en esa torre. Cerca
de 18 minutos después se estrella el segundo avión en la parte más baja del
tercio más alto de la segunda torre y es entonces que queda claro que no es un
accidente, sino un atentado. Cerca de 30 minutos después, ambos edificios se
desploman.
Así
las cosas, tres preguntas son válidas: 1) ¿por qué los aviones se estrellaron
en la parte superior de los edificios y no en la parte más baja posible?, 2)
¿por qué los aviones se estrellaron con 18 minutos de diferencia y no al mismo
tiempo? Y 3) ¿por qué el atentado se realizó a las 8:30 de la mañana y no, por
ejemplo, a la 1 de la tarde?. Si se hubieran cumplido estas tres condiciones la
cantidad de víctimas habría significado una tragedia humana para los Estados
Unidos superior a la que les significó la muerte de 60 mil soldados en la
guerra de Vietnam. Si los aviones se hubieran estrellado contra las Torres
Gemelas, uno tras otro con pocos minutos de diferencia, o casi al mismo tiempo,
en la parte más baja posible de los edificios a la 1 de la tarde -y no a las
8:30 de la mañana cuando apenas están llegando los trabajadores y cuando
todavía se encuentran cerradas oficinas y muchos de los locales comerciales-
los edificios se habrían desplomado de inmediato sin dar tiempo a que las
construcciones fuesen evacuadas y en el momento en el que se encuentran
saturados de personas. Si el perpetrador se había ya tomado la molestia de
secuestrar no uno, ni dos, sino cuatro aviones comerciales en territorio
estadounidense tomando por sorpresa a todos los servicios de inteligencia y
seguridad, es inexplicable que no hubiera podido cumplir con las tres
condiciones arriba expuestas siendo relativamente sencillas considerando la
dificultad que implicaba la planeación del secuestro y la ejecución del
atentado per se; indudablemente, para
la lógica de un atentado terrorista convencional, 50 mil muertes habrían sido
preferibles que 6 mil. Así pues, en el dado caso de que el ataque haya ocurrido
del modo como fue planeado, entonces casi podríamos decir que se procuró
ocasionar la menor cantidad de muertes lo cual ni por asomo significa que
fueron pocas- de la forma más espectacular posible (esto explicaría que no haya
sido de noche).
En
este punto y ya entrados de lleno en la tesis del autoatentado, las preguntas
que es necesario contestar son: 1) ¿quién en los servicios de inteligencia
estadounidenses pilotearía los aviones sabiendo que moriría en la operación?, y
2) ¿qué justificaría la realización de un atentado de esta magnitud con todas
sus implicaciones simbólicas, materiales y humanas?. En cuanto a la primera
pregunta hay que reconocer que por las características suicidas-homicidas del
atentado podría suponerse de gente con mentalidad definitivamente extremista no
necesariamente musulmanes- dispuestos a morir por una causa, que, al no ser
material, tendría que ser ideológica. Este tipo de compromiso sería difícil
encontrarlo en el personal de la CIA o en el de organizaciones del mismo tipo,
de tal suerte que es improbable que el gobierno estadounidense hubiera hecho
una cosa así por sus propios medios: materialmente hablando, necesitarían de
alguien que les hiciera el trabajo difícil:
pilotear el avión y morir con él. Con esto queda descartada la tesis de un
autoatentado planeado y efectuado por elementos puramente estadounidenses, lo
cual nos da pauta a la última opción que señalamos anteriormente: la
posibilidad de que una combinación de actores sea la responsable. En este caso,
por supuesto, tan solo podemos especular pues la falta de datos y la cercanía
de los eventos impiden hablar con certeza.
Suponiendo
que el atentado hubiera sido planeado y efectuado por diversos actores, la
participación de la élite política estadounidense es un requisito indispensable
para que los atentados se hubieran llevado a cabo del modo como efectivamente
ocurrieron. Así pues, aunque se desecha la tesis del autoatentado puramente estadounidense, parece
factible la posibilidad de que las más altas esferas de la clase política en
los Estados Unidos hubieran urdido dicho atentado utilizando a algún grupo
extremista para su realización. Dentro de esta lógica no es incompatible la
autoría intelectual de los Estados Unidos, con la autoría material de
militantes pertenecientes a un grupo como el de Osama bin Laden, quien de
inmediato fue señalado como el responsable sin presentarse ninguna prueba que
avalara dicha acusación. Cabe recordar que no sería la primera vez que trabajan
lado a lado los Estados Unidos con bin Laden. Ya en el pasado le apoyaron por
medio de la CIA contra los soviéticos, y después contra los rusos fomentando
las guerrillas musulmanas en Chechenia y los Esta-dos del Asia Central. La
tesis se hace aún más factible si a esto agregamos el hecho de que, como
veremos a continuación, en este momento son los halcones quienes se encuentran en el poder en Estados Unidos, es
decir, políticos de ultraderecha que están por la militarización de las
relaciones internacionales que además son los responsables de muchas de las más
atroces masacres de la historia mundial contemporánea. A ellos no les duelen la
muerte de inocentes siempre y cuando las ganancias en términos de poder
político, económico y de control social así lo requieran. Aún así, todavía
queda por contestar la segunda pregunta que planteamos en el párrafo anterior
¿qué justificaría la realización de un atentado de esta magnitud con todas sus
implicaciones simbólicas, materiales y humanas? Para responder a esta cuestión,
conviene hacer un recuento de la situación que privaba al interior de los
Estados Unidos y en el contexto internacional.
Reagan, Bush y Bush Jr. o la Continuidad Política
La
ferocidad con la que fue atacado -culpable o no- el régimen talibán era
perfectamente previsible si se tomaban en cuenta los antecedentes de quienes
orquestaron la matanza: la familia Bush y su séquito. El perfil internacional
que habrá de distinguir a la era de George W. Bush en la política internacional
fue inaugurado con bombo y platillo por los sucesos del 11 de Septiembre del
2001, y curiosamente, dicho perfil, no es nada nuevo. La lucha contra el
"terrorismo" efectiva solamente en el discurso- ya había sido
utilizada en el pasado, durante la administración Reagan, como eje de la
política exterior estadounidense. Por este motivo -y como ejercicio
prospectivo- conviene establecer los paralelos que existen entre una y otra
administración para tratar, en la medida de lo posible, de proyectar un
escenario en el mediano plazo de lo que se podría esperar de la administración
de Bush II en términos de política exterior, a partir de la invasión en
Afganistán de Septiembre del 2001.
En
una primera aproximación, encontramos las administraciones Reagan, Bush y Bush
II llegaron al poder respaldados por los mismos votantes, a saber, sectores más
poderosos y conservadores de la clase política estadounidense de entre los que
destacan los corporativos petroleros y el complejo militar industrial.
Continuando con las similitudes tenemos que en el discurso "Combatir al
Imperio del Mal" fue la razón de ser de Reagan del mismo modo como hoy el
presidente de los Estados Unidos habla de "acabar con el mal del
mundo", con la pequeña diferencia de que en tiempos de Reagan, el enemigo
eran los "comunistas", mientras que hoy con George W. Bush son los
"terroristas musulmanes" de quienes se tiene que librar al mundo. Del
mismo modo en que Fuentes de la Conducta
Soviética (texto que George Kennan publicó en 1947 bajo el seudónimo de
"X") guió el pensamiento propagandístico de los Estados Unidos por
más de cuarenta años, ahora, entrando el siglo XXI, George W. Bush apela aunque
con más discreción- a los postulados del Choque
de Civilizaciones de Samuel P. Huntington para dar algún sustento a su
agresión contra Afganistán.
Las
presidencias de Reagan y de George Bush padre e hijo se entrelazan también por
la composición de sus gabinetes y sus acciones de política exterior como
veremos a continuación. Reagan tuvo a Manuel Noriega (terrorista de Estado en
Panamá y traficante de drogas a gran escala), Bush II tiene a Osama bin Laden.
Tanto Noriega como bin Laden fueron personajes ligados con la CIA ambos en
tiempos en los que George Bush padre era director de la misma- con amplios
antecedentes de prácticas terroristas contra aquellos que eran los enemigos de
la "libertad", la "justicia", la "democracia" y
la "civilización" como la entienden los Estados Unidos, ¿por qué no
se les echó encima toda la maquinaria "justiciera" que si se hizo
efectiva injustamente en el caso de la Nicaragua de los Sandinistas o en el
Chile de Salvador Allende (ambos, gobiernos ampliamente legitimados por sus
respectivas poblaciones), cuando era evidente que vivían al margen de la
legalidad? Por una simple razón: efectivamente eran terroristas, pero eran nuestros terroristas, es decir, de los
Estados Unidos. Luego entonces podían ser tolerados, ellos y sus abusos.
Como
ya mencionábamos, la conformación de los gabinetes de las dos administraciones
Bush y la de Reagan es muy similar. George Bush había sido el director de la Central Intelligence Agency (CIA) cuando
Ronald Reagan era presidente, y posteriormente ocupó el cargo de
vicepresidente. Ya con ese cargo, Bush fue el directo responsable del operativo
que al ser ventilado públicamente sería conocido como el "escándalo
Irán-Contras". Naturalmente, después de Reagan, Bush fue elegido
presidente de los Estados Unidos y durante su mandato se llevó a cabo la Operación Tormenta del Desierto en Irak
a principios de la década de los noventa. Mientras fue director de la CIA, Bush
conocía muy bien el desempeño que tenía Osama bin Laden y no tuvo mayor reparo
cuando Reagan lo llegó a denominar, junto con el resto de los muyahidines, freedom fighter (lucha-dor por la
libertad) ofreciendo todo el respaldo necesario.
Pero
la cosa no terminó aquí. Después de los dos periodos en los que William Clinton
fue presidente, George W. Bush asumió el cargo tras un virtual golpe de Estado.
Ya como presidente, Bush Jr. se encargó de insta-lar en el gabinete a miembros
de la ultraderecha más recalcitrante y a personajes de negra trayectoria
reciclados de las administraciones de su padre y de Ronald Reagan. Entre los
primeros encontramos a gente como John Ashcroft. El actual Procurador de
Justicia es un reconocido miembro de la ultraderecha estadounidense; educado en
escuelas abiertamente racistas, de hecho, el "fundamentalismo" de
ultraderecha de Ashcroft llegó a meter en problemas al propio George W. Bush
con un Congreso que se negaba a ratificarlo en el cargo por sus conocidos
antecedentes y su retórica semi-fascista. Entre los segundos es decir entre
aquellos personajes reciclados de administraciones anteriores- encontramos a
gente como Collin Powell, John Negroponte y Otto Reich. El actual Secretario del
Departamento de Estado no solo fue uno de los principales promotores de la Contra nicaragüense en la administración
Reagan, sino que además fue el jefe del Estado Mayor que organizó y recomendó
la intervención a Panamá durante la administración de George Bush padre; en
esta misma administración, Powell jugó también un papel determinante en la
instrumentación de la Operación Tormenta
del Desierto contra Irak. Con antecedentes similares tenemos a John
Negroponte. El hoy Embajador de los Estados Unidos en las Naciones Unidas fue
el "jefe de operaciones" en Honduras entre 1980 y 1982, durante el
mandato de Ronald Reagan, precisamente cuando Honduras se convirtió el la mayor
base de agresión militar contra Nicaragua, pues desde allí se lanzaban los ataques
de la Contra. Finalmente, tenemos a
Otto Reich. Durante la administración Reagan, Reich, entre muchas otras cosas,
fue el encargado de la llamada Oficina para la Diplomacia Pública (ODP). Esta
oficina no era más que un órgano de propaganda gubernamental cuyo objeto era
conseguir mediante engaños y por medios ilegales- el respaldo del pueblo
americano a las actividades que estaba teniendo Estados Unidos en El Salvador
y, por medio de la Contra, en
Nicaragua. Hoy, Reich es el flamante secretario asistente del Departamento de
Estado para América Latina, es decir, el funcionario estadounidense de mayor
poder en cuanto a política exterior para América Latina. Es evidente que los
funcionarios de las tres administraciones se entrelazan y eso solo puede
indicar continuidad práctica e ideológica en materia de política exterior.
Estos son tan solo los antecedentes de la administración en turno del país más
poderoso del globo. Reagan y Bush padre tienen un amplio historial en materia
de violaciones a derechos humanos y decenas de miles de muertos en sus
armarios, el primero en América Central y el segundo en Medio Oriente
principalmente aunque no de forma exclusiva.
Las Causas Internas
Suponiendo
entonces que altas esferas del gobierno estadounidense estuvieron involucradas
en la planeación-ejecución del atentado del 11 de septiembre, además de los
antecedentes de crimen internacional que ya hemos repasado y que caracterizan a
la actual administración, tendríamos que explicar los motivos que tuvieron para
realizar un acto como el que nos ocupa.
La
primera situación que debemos considerar como motivo para desatar un operativo
como el que está en práctica sobre Afganistán es las situación electoral que le
dio el triunfo a George W. Bush, pues no fue particularmente la más conveniente.
Tras un controvertido empate técnico y un alegato de fraude por parte del
candidato demócrata, Al Gore, precisamente en el Estado gobernado por Jeb Bush
hermano de su contrin-cante-, la Suprema Corte decidió -del modo más
antidemocrático posible por cierto- que Bush II iba a ser el presidente. De
este modo terminó un trance que mantuvo a la nación más poderosa del mundo sin
primer mandatario por varias semanas. Como acertadamente se llegó a afirmar en
su momento: Bush II se convirtió en uno de los presidentes más ilegítimos en la
historia de los Estados Unidos, pues tomó la presidencia marcado por un doble
estigma: 1) la decisión arbitraria de los jueces de la corte que lo ungieron
como presidente y 2) tras recibir la mayor cantidad de votos en contra por parte de la ciudadanía
estadounidense. La debilidad política de origen que le significó esta situación
al régimen de George W. Bush hacía prever la conformación no solo de un
gabinete como el que repasamos de forma superficial líneas arriba, sino también
de una acción como la que se desató sobre Afganistán (aunque evidentemente, no
era muy seguro en aquel momento sobre quien recaería dicho operativo). En otras
palabras, George W. Bush tenía la necesidad de conseguir por cualquier medio
posible la legitimidad que la sociedad estadounidense no le dio en las urnas.
Para comprender mejor este argumento conviene poner sobre la mesa un
antecedente similar. A finales del Verano de 1999 estalla la segunda guerra
ruso-chechena. El gatillo de este nuevo conflicto bélico fueron unos atentados
terroristas ocurridos en Moscú y por los cuales los chechenos fueron señalados
como responsables. A decir del Dr. Pablo Thelman:
"La
segunda guerra ruso-chechena... fue concebida por el Kremlin con el objetivo de
asegurar al candidato presidencial Vladimir Putin... su triunfo en las
elecciones presidenciales celebradas en marzo del 2000. en ese momento era necesaria y útil políticamente para el
Kremlin una guerra de ese tipo pues una
victoria militar en Chechenia se convertía en la vía más idónea para asegurar
la victoria política de Putin en Moscú."
Aunque
los atentados terroristas que funcionaron como disparador de la segunda guerra
ruso-chechena fueron atribuidos a las guerrillas chechenas, lo cierto es que
jamás se demostró su culpabilidad como tampoco se demostró fehacientemente la
culpabilidad de bin Laden- además de que existió siempre una fuerte sospecha de
que los atentados que tanto ayudaron a Putin, no fueron en realidad atentados, sino autoatentados, cosa que por supuesto, tampoco se consiguió nunca
demostrar. Dicho todo lo anterior encontramos que en este sentido, la
diferencia más notable entre ambas guerras Chechenia y Afganistán- es que,
política y electoral-mente, mientras la guerra de Chechenia fue utilizada por
Putin como tratamiento preventivo para asegurarse la victoria, la de
Afganistán, fue utilizada por Bush de forma terapéutica con el mismo fin.
En
segundo lugar tenemos la diferencia de proyectos políticos que se barajaban
dentro de la política estadounidense, de entre los cuales los de Bush tenían
una posición poco favorable. Después del súbito viraje en la correlación de
fuerzas en el Congreso que significó la conversión a independiente del Senador
republicano James Jeffords, la administración Bush y el Partido Republicano
perdieron el control absoluto del congreso lo que favoreció a los demócratas.
El momento ciertamente fue el menos adecua-do pues la divergencia de proyectos
entre los dos partidos era abismal. Mientras los demócratas defendían la idea
de incrementar el gasto social, (salud, vivienda etc.) los republicanos estaban
con la idea de elevar el monto presupuestal destinado a la defensa y a los
proyectos militares socavando con ello la viabilidad de aquellos de corte
eminentemente social. El abandono de las filas republicanas de Jeffords implicó
a los republicanos la necesidad de negociar con los demócratas, situación que
ponía en entredicho su posibilidad de cumplir en términos absolutos con los
compromisos contraídos con las industrias que componen el complejo
militar-industrial estadounidense; compromisos que, dicho sea de paso, al
"triunfar" Bush dejaron de ser exclusivos de los republicanos para
convertirse en compromisos políticos de Estado. El repentino fortalecimiento de
los demócratas sentó mal en el ánimo de la nueva administración pues la
limitaba enormemente para cumplir los compromisos contraídos. De entre los
compromisos más importantes seguramente se encontraban aquellos respecto a las
negociaciones de los proyectos energéticos para explotar los recursos del Asia
Central particularmente los de Azerbaiyán en el Mar Caspio- y el del despliegue
del denominado Sistema Nacional de Defensa Antimisil (National Missile Defense).
Al
la ilegítima administración de George W. Bush y a la limitante política que
acabamos de revisar tendríamos que sumar una más: la situación económica del
los Estados Unidos. Lo que propagandísticamente era conocido y escondido como
una "desaceleración" estaba a punto de convertirse en una auténtica
recesión de grandes proporciones. La necesidad de reactivar la economía y
proteger a los sectores industriales claves para la administración Bush (es
decir, el petrolero y el armamentista en ese orden) eran, por sí mismas, causas
suficientes para hacer el esfuerzo para desatar una conflagración bélica. La
cuestión era sencilla-mente averiguar contra quien y de que modo. En resumen,
podemos afirmar que existía una agenda interna atorada que no podía
desarrollarse por otros medios que no fueran bélicos, de ahí la necesidad de,
si no intervenir en un conflicto ya existente, inventar uno.
Las Causas Externas
Desde
su inicio, la administración de Bush Jr. se distinguió por su hostilidad para
con la comunidad internacional. Si bien es cierto esta hostilidad es ya
habitual en el gobierno estadounidense independiente-mente si se encentra en el
poder un gobierno demócrata o republicano, la dinastía Bush no solo parece
padecer aquello que en términos siquiátricos se conoce como actitudes
pasivo-agresivas, sino que incluso busca la franca confrontación adoptando con
ello siempre dentro de la siquiatría- un comportamiento francamente antisocial
o sicopático. Estas son afirmaciones que tienen sustento en la realidad como lo
demostraron hechos como los siguientes, que si bien no son los más importantes,
si son los más recientes: 1) La negativa a ratificar el Protocolo de Kyoto para
la protección del medio ambiente. La ratificación de dicho estatuto
internacional perjudicaría a las grandes transnacionales estadounidenses al obligarlas
a reducir su emisión de contaminantes. Esto por supuesto se traduciría no solo
en graves erogaciones económicas de dichas compañías para modernizar y sanear
sus sistemas productivos en aras de cumplir con el Estatuto, sino que además
limitaría su capacidad de crecimiento pues tendrían que adquirir tecnología
mucho más costosa pero menos contaminante- si quisieran abrir nuevas plantas
con la "agravante" de tener que someterse a la auditoría y revisión
de agentes externos; 2) el abandono de la delegación estadounidense -junto con
la de Israel- de la Conferencia Mundial contra el Racismo en Durban, Sudáfrica.
Durante el periodo inmediatamente anterior a dicha conferencia, el Estado
israelí había implementado -con el apoyo logístico y militar estadounidense-
una política homicida para responder a la Intifada palestina (movimiento de
rebeldía popular que siguió a la provocación del Primer Ministro israelí, Ariel
Sharon; 3) la negativa a respetar el Anti-Ballistic
Missile Treaty (ABM) de 1978 a la que se encontraban obligados los Estados
Unidos. Este tratado se ha erigido como un obstáculo legal importante para el
despliegue del Sistema Nacional de Defensa Antimisil, ya que este último, no
solo atenta contra los intereses de seguridad nacional rusos y chinos
(principalmente) al romper el equilibrio nuclear prevaleciente, sino que atenta
también contra la seguridad internacional de cualquier Estado en todo el globo
pues implica una escalada militar nuclear unilateral en el espacio, es decir,
implica una revitalización mejorada de la Iniciativa para la Defensa
Estratégica (IDE) o "Guerra de las Galaxias" propuesta por Ronald
Reagan en la década de los ochenta. Si a estos tres eventos agregamos el
conflicto diplomático que se suscitó entre China y Estados Unidos a raíz de la
caída de un avión espía estadounidense en territorio chino, entonces tenemos
que la confrontación abierta y peligrosa con el mundo entero era perfectamente
previsible como constante en la política exterior de la nueva administración
estadounidense.
Esta
hostilidad por parte de la élite política estadounidense tiene primordialmente
dos objetivos en materia de política exterior relacionados con el atentado-: 1)
dar una demostración de poder al tercer mundo, no solo por parte de los Estados
Unidos, sino también por sus aliados del primer mundo al conformar una alianza
para defender un interés de clase común; 2) fortalecer políticamente la
posición estadounidense en el Asia Central. Para comprender el primero de estos
objetivos tenemos que recordar que la cita de que en política "la forma es
también fondo", lo cual es eternamente real. En un mundo en el que la
globalización como proceso se ha erigido contra lo que cualquier persona
medianamente racional desearía-, no como vehículo, sino como conductor del
"desarrollo" internacional, las demostraciones de poder de los
fuertes son aún más necesarias para mantener a los débiles como tales. Es
decir, la agresión de la alianza militar más poderosa de la historia -dirigida
por el país más rico y poderoso del globo- contra uno de los países más pobres
y socialmente más atrasados tiene un gran contenido simbólico que no puede ser
dejado de lado: así pues, la forma, efectivamente, es fondo también. Por otra
parte tenemos Afganistán como pieza geoestratégica en el Asia Central. Su
importancia es tal para la política exterior estadounidense que se desarrollará
a continuación con más calma.
Afganistán: Una joya Geopolítica
Los
medios de comunicación pusieron énfasis en la idea de que la reacción que habrían
de tener los Estados Unidos como respuesta al atentado del 11 de septiembre
sería una "venganza". Este énfasis fue tan acentuado y tan centrado
en los aspectos viscerales que habría de tener la contesta-ción de los Estados
Unidos, que permitió a los medios de comunicación dejar de lado un hecho
fundamental: cualquier acción que determinara llevar a cabo el gabinete de
George W. Bush no sería irreflexiva y por moti-vos viscerales como se trató de
hacer creer a la opinión pública-, sino que sería fríamente pensada y, lo más
importante, sería congruente con los principios y con los objetivos de política
exterior de los Estados Unidos.
Afganistán
es un país en miseria devastado por la guerra, habitado por 21 millones de
personas con uno de los PIB per cápita más bajos del mundo. Sus tierras áridas
apenas dan para la siembra de unos cuantos pro-ductos agrícolas y para la
alimentación de los rebaños de los pastores de la región, además de que la
sociedad afgana en su conjunto vive en condiciones similares a las que existían
antes de la revolución industrial. A diferencia de Colombia país cuyo control
se ha vuelto estratégico por los recursos de la Amazonia-, Afganistán es
probablemente una de las regio-nes menos solicitadas para la inversión
productiva pues no es una tierra atractiva en lo absoluto para la actividad
industrial y/o económica más allá de un débil sector primario. Siendo esta la
situación de la región del conflicto ¿qué interés podrían tener los Estados
Unidos en controlar militar-mente, si no todo el país, al menos un sector de la
tierra afgana?. Por sí mismo, Afganistán es un objetivo militar fácil pero sin
mayor importancia. La resistencia que los talibanes son capaces de oponer
contra el ejército más poderoso del mundo apoyado por una alianza militar sin
precedente (la Organización del Tratado del Atlántico Norte) es insignificante
en el más amplio de los sentidos. La pregunta de fondo entonces es :¿qué ganan
los Estados Unidos con el ataque al talibán?, y la respuesta es sencilla: una
posición geopolítica importantísima. Pese a que la tierra afgana es pobre en
recursos de todo tipo, su posición geopolítica la hacen clave para influir en
la política internacional pues es un punto de presión interna y regional tanto
contra China como contra Rusia; además, desde Afganistán se puede muy bien
monitorear la evolución política regional pues no debemos olvidar que existen
diversos actores regionales con armamento nuclear y que se encuentran en
conflicto. Por si esto fuera poco, el control total, o incluso parcial de
Afganistán abre nuevas posibilidades para la explotación de los recursos
petroleros del Mar Caspio que son algunos de los más cuantiosos en todo el
globo y cuya explotación se encuentra monopolizada actualmente por Rusia pese a
la serie de proyectos alternativos que ya existen.
Un
primer dato que conviene tomar en cuenta es el hecho de que Afganistán se
encuentra en el corazón del mundo islámico. Como es bien sabido la región del
Asia Central esta compuesta por un mosaico de culturas cuyas diferencias pueden
ser fácilmente exacerbadas por las potencias occidentales con fines políticos.
Esto ya ocurrió en pasado y puede ocurrir de nuevo. Una posición militar
estadounidense en Afganistán sería un foco de desestabilización para grandes
potencias regionales como China y Rusia, y también repercutiría en el
equilibrio de fuerzas de las potencias regionales del Medio Oriente como Iran e
Israel, y de aquellas en el subcontinente indio en el que se encuentran
Pakistán y la propia India. Como prueba basta ver el caso de Chechenia, donde
la CIA, apoyaba al movimiento separatista checheno para debilitar internamente
al Estado ruso. Este es el mismo peligro que corre China pues en la provincia
occidental de Xing Kiang existen guerrillas musulmanas ya establecidas que
enarbolan la bandera del separatismo tal como en Chechenia. La situación en
Chechenia y Xing Kiang se agrava si consideramos que no son movimientos
aislados y que tienen fuertes nexos entré sí, con el talibán en Afganistán y
con muchos otros movimientos separatistas en el resto del Asia Central como el Islamic Movement of Uzbekistán (IMU).
Estos movimientos separatistas integracionistas en el Asia Central tienen tal
importancia para los países en la región que les han llevado incluso a firmar
acuerdos militares para combatirlos. De todo esto se desprende que, de acuerdo
con las enseñanzas de la real politik,
lo que menos les conviene a los Estados Unidos es combatir al terrorismo en el
Asia Central, porque de hecho les es favorable en términos absolutos en tanto
que desangra internamente a sus competidores políticos en la región (China y
Rusia): si no se posee estabilidad interna, con dificultad se puede proyectar
fortaleza en el exterior. Causarle problemas tanto a los chinos como a los
rusos se encuentra ciertamente en la agenda de política exterior estadounidense
pues no podemos ni debemos olvidar los acercamientos evidentes entre ambas
potencias con vías a conformar un bloque político para oponerse a la agenda
militarista que representaba el despliegue del Sistema Nacional de Defensa
Antimisil. Es importante considerar todo lo anterior pues casi todos los
jugadores aquí mencionados cuentan con armamento nuclear, además de que en el
caso de China y Rusia, no se puede dejar de lado que poseen asientos
permanentes en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con derecho a veto.
Por otra parte tenemos que una posición militar en Afganistán sería ideal para
cubrir el flanco oriental del Mar Caspio cuyos recursos petroleros son
codiciados por todas las potencias occidentales (actualmente, todo el petróleo
que sale del puerto de Bakú en Azerbaiyán tiene que pasar por territorio ruso).
Afganistán en fin, por su ubicación, es una joya que los Estados Unidos no
podían dejar ir.
Los Medios y la Propaganda
Uno
de los mecanismos que más auxilió al gobierno estadounidense en su tarea de
despertar la histeria, el racismo y la xenofobia necesarios para comenzar Libertad Duradera fue la utilización de
la propaganda en los medios masivos de información. La manipulación ideológica
que dominó el inconsciente colectivo mundial no terminó a principios de la
década de los noventa con la disolución del la URSS, de hecho, ocurrió todo lo
contrario. Como se demuestra desde la hipótesis de Francis Fukuyama de "el
fin de la historia" (en la que se aseguraba que la democracia liberal y el
libre mercado habían llegado para quedarse), hasta el Choque de Civilizaciones de Samuel P. Huntington, los mecanismos
propagandísticos estadounidenses están más vivos que nunca. El trato mediático
que se dio a los acontecimientos del 11 de septiembre no fueron ni objetivos ni
mesurados: la intoxicación informativa y las campañas de desinformación que se
utilizaron para acusar a Osama bin Laden sirvieron para avalar, dentro y fuera
de los Estados Unidos, las iniciativas bélicas con los que la élite
estadounidense habría de llevar a cabo sus proyectos geoestratégicos
internacionales, su política de reactivación económica y sus proyectos de
dominación política interna.
La
utilización de los medios de comunicación para la consecución de objetivos
políticos tiene una larga historia y existe una amplia bibliografía al
respecto. De entre todos los libros escritos sobre el tema destaca el de Edward
S Herman y Noam Chomsky, Los Guardianes
de la Libertad. Considerados como los paradigmas de la prensa libre,
crítica y objetiva, en este texto, Chomsky y Herman ponen al desnudo el apoyo
que prestaron el New York Times y el Washington Post entre otros- a los
objetivos de la administración en turno, omitiendo, exagerando o distorsionando
la información -según fuera el caso- con el objeto de mantener bajo control a
la opinión pública doméstica e internacional. En el caso que nos ocupa los
medios no actuaron de forma diferente, y de hecho, no tenían porque hacerlo ya
que la desinformación y la "manufactura del consenso" por parte de
los medios de información más importantes han sido constantes a todo o largo de
la historia de forma casi sistemática y prácticamente sin excepción. Existen
antecedentes lo suficientemente importantes al respecto como para avalar esta
afirmación pues como bien sostiene Martha Montaño:
"En
materia de conflictos étnicos e internacionales, mientras que unos son
exagerados, como Irak, otros corren, tal vez la suerte, de ser ignorados. Los
kurdos en Turquía, oprimidos con violencia, son menos importantes que los
establecidos en Irak cuyo idioma es oficial. Haití no es más importante que
Sudán, el país más grande de África donde tiene lugar la guerra más olvidada
del planeta. Un millón de muertes en Ruanda en una semana no contaron con la
atención y los recursos que provocaron 200 mil en Bosnia-Herzegovina en tres
años."
Para
los fines del presente ensayo me centraré a modo de ejemplo en cuatro casos
particulares: Irak, Ruanda, Serbia y Somalia. Esto con el ob-jeto de enmarcar
el trato mediático que dan los medios a los sucesos internacionales y que se
hizo efectivo desde el primer momento también en los atentados del 11 de
septiembre, que habré de analizar también más adelante.
Irak,
tras la Guerra del Golfo, perdió muchas más cosas de las que el observador no
familiarizado con esta cuestión supone. No solo perdió el control de más de la
mitad de su territorio con el establecimiento de las llamadas "zonas de
exclusión" bajo control británico-estadounidense, sino que también perdió
y sigue perdiendo- algo aún más importante: millones vidas inocentes. Como ya
había mencionado las sanciones impuestas al país por medio de la ONU aunque por
mandato estadounidense- ha provocado a la fecha la muerte de casi 2 millones de
personas por la falta de alimentos y medicinas; es decir, la
"solución" impuesta por los Estados Unidos ha ocasionado más muertes
por hambre y enfermedad que la cantidad de personas que asesinó el propio
Saddam Hussein durante la Guerra del Golfo. ¿Qué medio masivo de información en
los Estados Unidos ha denunciado públicamente de forma reiterada este hecho
criminal acusando directamente a los responsables?. Ninguno. Si bien es cierto
Saddam Hussein es un gobernante atroz, los Estados Unidos han matado
directa-mente en Irak muchas más personas con bombardeos y por medio del
bloqueo- que aquel sátrapa al que acusan de asesino. ¿Cuántos
"críticos" en los medios han denunciado esta situación?. La
distorsión que tiene la opinión pública sobre lo que ocurre en Irak ha
posibilitados que tanto los comandantes británicos como los estadounidenses
puedan afirmar sin tapujo con toda naturalidad que en Irak se realizan
bombardeos "periódicos" sin que nadie se alarme o recrimine esta
política de exterminio. ¿Acaso los hombres, mujeres y niños iraquíes que
padecen diariamente este infierno son más culpables que quienes murieron en el
ataque del 11 de septiembre?. Humanamente hablando ¿acaso es más tolerable la
muerte de iraquíes inocentes que la de estadounidenses inocentes?. ¿Por qué el
hecho de que habitualmente estén muriendo hombres, mujeres y niños en Irak ya
no es importante para los medios de información?. Por una simple razón: no son
estúpidos y tampoco son suicidas; y es que en este caso los directos
responsables no son solo Saddam Hussein y quienes le apoyan, sino también
quienes diseñan la política exterior de los Estados Unidos hacia aquel país y
los propios medios de información.
En
este mismo tenor encontramos otro ejemplo importante como es el caso de Ruanda.
En la guerra civil de Ruanda entre hutus y tutsis, cerca de un millón de
personas se aniquilaron mayormente con piedras, palos y machetes en el lapso de
una semana. De este evento hoy ya muy pocos se acuerdan, aunque el infierno
continúa: Amnistía Internacional ha denunciado que a la fecha se pueden contar
más de 2 millones y medio de muertes relacionadas con la guerra civil. Como en
el caso de Irak, la situación en Ruanda tampoco a interesado demasiado a los
medios de comunicación estadounidenses por la doble atenuante racista con la
que se manejan: no solo son "negros", sino también africanos, y por
eso, estas notas no levanta demasiado el rating.
Comparado con este infierno sobre la tierra, la tragedia que lo fue- del 11 de
septiembre parece realmente minúscula, y sin embargo el caso de Ruanda no ha
merecido mayor espacio en las principales cadenas de televisión o en
influyentes diarios y revistas. Muchas personas de hecho, jamás se dieron por
enteradas de la situación por la que pasó Ruanda y por la que todavía
atraviesa. En este caso, los medios de comunicación se han comportado como si
la tragedia humana que esta ocurriendo en aquel lugar no existiera, o como si
no fuera importante en lo más mínimo. Como en el caso de Irak, la manipulación
de los medios de comunicación es evidente aunque de diferente forma.
En
el primer caso el de Irak- se trata de acostumbrar al público a una nota (el
asesinato de iraquíes por las fuerzas aliadas británico-estadounidenses) al
grado de que sea aceptada como algo natural y sin importancia; en cambio, en el
segundo caso el de Ruanda- el intento es hacer como si no existiera los hechos
ignorándolos a propósito para que la opinión pública no les preste demasiada
atención dentro de una lógica de que "ojos que no ven, corazón que no
siente". Los casos aquí expuestos no son más que dos de los muchos
ejemplos con los que se puede exhibir la manipula-ción informativa por parte de
Estados Unidos y sus aliados.
En
contraste con estos ejemplos en los que los medios fomentan la indiferencia y
el desconocimiento respectivamente, encontramos la otra cara de la moneda: la
histeria colectiva y la exaltación de los sentimientos excluyentes y
condenatorios del público que por ellos se "informa". A este respecto
conviene recordar dos episodios más que tuvieron lugar reciente-mente: Serbia y
Somalia.
Al
estallar el conflicto en Kosovo, al fin de la década de los noventa, comenzó
una campaña militar por parte de la OTAN en la que se arrojaron 3,300 misiles Tomahawk diarios sobre Belgrado. Esto
provocó una destrucción prácticamente total de la capital serbia matando a
muchos miles de inocentes. Esto no preocupó demasiado a los medios de
comunicación que prefirieron fomentar una histeria global cuando un F-117 Stealth fue derribado por las baterías
antiaéreas serbias. La vida de los prisioneros de guerra estadounidenses fue
respetada y al fin, fueron devueltos a su patria. Si el ataque de la OTAN fue
por motivos "humanitarios" para detener las atrocidades que los
serbios cometían contra los albanos kosovares ¿por qué la intervención de la
OTAN provocó más muertos que aquellos que habían causado las fuerzas serbias?
¿Por qué nada de esto importó a los medios de comunicación que defendieron a la
OTAN como un paradigma de justicia y valentía? ¿Vale acaso más la vida de dos
soldados estadouni-denses que la de miles de serbios inocentes? Para los medios
la respuesta es incuestionable: si.
Una
situación similar ocurrió en Somalia, cuando marines estadounidenses fueron asesinados por milicianos locales
entrenados por Al-Qaeda; el mundo entero se consternó por las notas que
presentaron la prensa escrita y los medios electrónicos por la muerte de
militares estadounidenses y por el macabro festejo que realizaron los asesinos
por lo ocurrido, sin embargo, ninguno de todos ellos alzó la voz para protestar
con la misma vehemencia por la muerte por hambre de decenas de miles de
somalíes que para esa fecha ya habían ocurrido y que continúan hoy en día.
Como
es evidente, la actitud que tuvieron los medios en Serbia y Somalia fue
totalmente otra de la que tuvieron en Irak y Ruanda. Tanto en Serbia como en
Somalia, los medios masivos de información consiguieron provocar la
consternación mundial magnificando y exagerando de forma desproporcionada las
notas sobre la captura y muerte de soldados "occidentales", actuación
que, como es claro, era congruente con los intereses del gobierno
estadounidense.
Estos
fenómenos demuestran algo muy importante: para el público estadounidense victima
de la intoxicación y la desinformación de sus propios medios de información y
de su propio gobierno- lo que vale no es la vida humana ni las tragedias
sociales, sino el peligro de que todo aquello que porta barras y estrellas
pueda ser mancillado. Obviamente, el ciudadano común estadounidense no actúa
así por naturaleza, sino que lo hacen reaccionar de este modo, ¿como? mediante
complejos mecanismo de control sicosocial como lo fue en su momento la Oficina
para la Diplomacia Publica (ODP) durante la administración Reagan.
En
el caso del atentado del 11 de septiembre la nueva Oficina para la Diplomacia
Pública fueron los medios de comunicación. Inmediatamente después del atentado,
por todo el mundo circularon imágenes de la CNN en la que se veía a niños y
mujeres palestinas "festejando" los sucesos en Washington y Nueva
York. Como es natural, estas imágenes hirieron en lo más profundo a la
ciudadanía estadounidense que, agraviada, no estaba dispuesta a soportar
también la burla. El efecto fue inmediato y pocas horas después de los
acontecimientos había ya un consenso casi absoluto en la población
estadounidense respecto a la necesidad
de atacar militar-mente a alguien, a quien fuera. Pocos días después del
atentado comenzó a circular información que señalaba que las imágenes que había
mostrado la CNN en las que se veía el supuesto festejo de palestinos, eran
manipuladas. En este sentido habían dos versiones. La primera sostenía que las
imágenes eran legítimas, es decir, los niños palestinos y las mujeres si estaban festejando, pero no el
atentado, sino la invasión a Kuwait de 1991 por parte de Irak. La segunda de
estas versiones sostenía que a las mujeres y a los niños palestinos se les
ofreció una paga para que festejaran, cosa que hicieron inocentemente (y
decimos inocentemente porque no estaban al tanto del uso que se le darían a
esas imágenes). Después del desmentido oficial de la CNN las imágenes no fueron
transmitidas más y se tendió un velo de silencio en torno al asunto. Si las
imágenes fueron adaptadas a la
circunstancia, si toda la escena fue un montaje, o si las imágenes eran
legítimas tomas de un festejo por la atrocidad del 11 de septiembre no tiene ya
mucha importancia, así como tampoco lo tiene el hecho de que esas mismas
imágenes no hayan sido transmitidas más pues la temprana transmisión de las
mismas consiguió su cometido inmediato: indignar y enfurecer al pueblo
estadounidense para avalar una respuesta militar,. Si una enseñanza dejó a los
gobernantes de los Estados Unidos la guerra de Vietnam con su consecuente
"Síndrome de Vietnam"- es que para llevar a cabo un acto de agresión
duradera, es indispensable contar con el apoyo de la opinión pública para lo
cual es importante la complicidad de los medios Esto es valido no solo al interior
de los Estados Unidos sino para todo el mundo cristiano en el que lo que dice
el New York Times, CNN y el Washington Post es dogma de fe.
Osama bin Laden y el ´Choque de Civilizaciones´
Los
pilares ideológico-propagandísticos sobre los que se apoyó la élite
estadounidense en el caso del atentado del 11 de septiembre fueron precisamente
los expuestos por Huntington en su Choque
de Civilizaciones. De acuerdo con el profesor de Harvard, los próximos
conflictos bélicos habrán de estar regidos por las diferencias entre
civilizaciones y no tanto por los intereses políticos de la naciones. El
contenido del texto en esencia no es más que la propuesta ideológica de que el
enemigo a vencer a partir del fin de la Guerra Fría son las civilizaciones
diferentes pues su otredad atenta
contra "nuestros sus- principios y valores más fundamentales". En
esencia, y para fines políticos, la propuesta de Huntington es que el ene-migo
a vencer no son ya los "comunistas", sino los "musulmanes",
ya que, a decir de Huntington: "las fronteras del islam se encuentran
bañadas en sangre". De acuerdo con esta propuesta siempre dentro de un
marco propagandístico-, de ahora en adelante, los responsables de todo lo
terrible que ocurra en las relaciones internacionales puede ser atribuidos a
"los is-lamicos" (what ever
that means); a partir de este momento, ya no importa que los
"rusos" o los "comunistas" hayan desaparecido con el Imperio del mal (Reagan), pues ya
existe un nuevo chivo expiatorio que puede justificar la inyección directa de
recursos en el complejo militar-industrial estadounidense y los proyectos
bélicos que de él deriven. Aunque cualquier analista serio de asuntos
internacionales da a los postulados de Huntington el valor que tienen como lo
que son (propaganda), el bombardeo mediático -ya en películas, artículos o
comentarios de "expertos" en los medios masivos de información-, ha
creado un cerco que, además de ser difícil de evitar, ha distorsionado la
percepción que tiene el ciudadano común de la realidad. Esta es una campaña de
guerra sicológica permanente que les ha sido muy efectiva hasta el momento:
"los árabes" son la nueva amenaza internacional, ergo, tenemos todo el mundo cristiano- que combatirlos. A la luz de
estos antecedentes es que tiene que ser estudiado el trato mediático del
atentado y sus consecuencias socio-políticas. Evidentemente, esta propaganda
ideológica es para consumo interno es decir, para todos los países no
musulmanes-. Con este fundamento ideológico (intoxicación propagandística),
vender la idea al mundo occidental de que autores de los atentados al Pentágono
y las Torres Gemelas son de origen musulmán es cosa fácil.
Según
la propaganda oficial la intervención en Afganistán es un medio para alcanzar un objetivo,
que es, acabar con Osama bin Laden. En la realidad, las cosas son al revez:
acusar a Osama bin Laden es un medio
que les va a permitir a los Estados Unidos conseguir los objetivos que ya hemos repasado. Osama bin Laden fue señalado como presunto responsable del atentado, lo
que quiere decir que, en primera instancia, no pasa de ser un sospechoso; sin embargo, el trato que
guió las acciones posteriores de los Estados Unidos y sus aliados respecto a
bin Laden y Al-Qaeda no fue el que se daría aun sospechoso, sino el que se le daría a un culpable. La distinción es importante porque tras los sucesos que
hicieron a bin Laden el hombre más buscado del mundo, Estados Unidos y sus
aliados nunca mostraron nada más que sospechas
y "pruebas" tan endebles de su culpabilidad que su utilización para
una condena en un juzgado serio y formal sería ridícula. Esto no quiere decir
que el saudita esté lleno de bondades, tan solo quiere decir que señalarlo como
el culpable sin presentar pruebas contundentes como efectivamente ocurrió- es
muy fácil, como es también que el público lo crea (cosa que también ocurrió).
Todos
aquellos que sin pensarlo condenan a bin Laden no hacen mayor reparo en el
hecho de que, además de que tiene nexos personales-empresariales con la familia
Bush, fue además un agente destacado de la CIA mientras se trataba de combatir
al Imperio del Mal en Afganistán. Así
como en el pasado el gobierno estadounidense lo utilizó contra un amigo externo
y después como un enemigo, hoy lo utiliza como chivo expiatorio para justificar
los objetivos internos y de política exterior que repasamos líneas arriba.
Cierto es que bin Laden dirige una organización de terrorista responsable de
una serie considerable de graves atentados terroristas, sin embargo, vale la
pena reflexionar en respecto a la conveniencia real que tendría para bin Laden
la realización de aquellos atentados. Quienes lo tachan como responsable
directo de la acción del 11 de septiembre están obviando un dato revelador.
Al-Qaeda, la organización de Osama bin Laden, opera en al menos 60 países de entre
los cuales Pakistán y Afganistán forman parte. ¿Qué sentido tendría realizar un
atentado como el de el 11 de septiembre si la reacción inmediata de los Estados
Unidos sería bombardear Afganistán, probablemente el único país en el mundo en
el que bin Laden tenía un refugio seguro por su afinidad con el talibán?. Se
podría alegar que la visión política de bin Laden se limita al ámbito regional,
sin embargo, con dificultad podría ser de este modo si consideramos el alcance
internacional que tiene Al-Qaeda. Como algunos analistas llegaron a afirmar
correctamente: después del 11 de septiembre, quien qui-era que haya sido el
autor del atentado se convirtió inmediatamente en el mejor aliado de los
estadounidenses y en el peor enemigo del Islam, pues este último es el que
resultó más perjudicado.
Curiosamente,
dentro de un uso excesivo de términos como "fundamentalismo" y
"radicalismo" (propagandísticamente utilizados para descalificar a
"los musulmanes"), la posición más mesurada la demostró el talibán e
incluso el propio bin Laden, siendo ellos los "intolerantes musulmanes
radicales fundamentalistas" por excelencia. En alguna de sus primeras
declaraciones, Osama bin Laden, llegó a asegurar que si se le ofrecían pruebas
nótese que pidió pruebas -que
indicaran que fue él el autor, estaba dispuesto a entregarse a un tribunal
internacional imparcial. Por su parte, el régimen talibán en todo momento tuvo
la disposición de negociar para evitar una confrontación bélica. Hasta aquí,
tanto la afirmación de bin Laden como la de los talibán son todo menos
radicales y/o fundamentalistas. De hecho, son propuestas por demás racionales
que tuvieron como respuesta la negativa sistemática a la negociación por parte
de los Estados Unidos y sus aliados, y la agresión sin fundamento contra el
pueblo afgano.
El Triunfo
Si
la hipótesis que me he propuesto defender es correcta la del autoatentado-
entonces los sucesos que ocurrieron poco después del 11 de septiembre
significaron un éxito prácticamente absoluto para George W. Bush. Los
beneficios para la clase política en el poder en los Estados Unidos fueron
inmediatos. Pocas horas después del atentado fue aprobado casi por unanimidad
pues tan solo se opuso una congresista afroamericana- un presupuesto de 40 mil
millones de dólares para enfrentar la crisis, de los cuales 20 mil millones
tendrían un uso estrictamente militar. Esta acción tuvo diversos resultados: 1)
se daba por terminado el debate interno entre republicanos y demócratas
respecto a la orientación que deberían de tener las asignaciones
presupuestales. Hay que recordar que mientras los demócratas pretendían un
presupuesto que fortaleciera la política social, los republicanos estaban por
un presupuesto más enfocado a las cuestiones militares y de seguridad interna.
Como vimos líneas arriba, al perder los republicanos el control absoluto del
congreso la posi-bilidad de sacar adelante sus proyectos era incierta. Tras los
atentados, este problema quedó resuelto. 2) Tener disponibles no menos de 20
mil millones de dólares listos para contratos con la industria militar se
traduce, en primer lugar, en un salvavidas para las firmas que forman parte de
esta industria, pues no podemos olvidar que la desaceleración económica que
sufrían los Estados Unidos estaba a punto de convertirse en una recesión, que
desataría como consecuencia una crisis económica de grandes proporciones. Así
pues, si una industria tenía que ser salvada, tenía que ser la militar por la
afinidad política que existe entre estas empresas y la ideología y los antecedentes
de George W. Bush y su gabinete. 3) Tener un cheque en blanco por más de 20 mil
millones de dólares para contratos con las firmas de la industria militar es
sin duda una gran oportunidad para saldar las deudas electorales que
contrajeron Bush y todo su equipo con estos sectores que, abiertamente, les
dieron todo su respaldo durante el periodo electoral. Así pues, resuelto el
problema del congreso y de la falta de fondos para gastos militares, no hay
razón para no saldar las deudas de campaña. 4) Intervenir militarmente en
Afganistán es la punta de lanza de lo que posteriormente puede ser el
aseguramiento de las fuentes energéticas del Mar Caspio 5) El shock sicológico
que fue para el pueblo estadounidense ver en todos los canales de televisión
como se derribaban las Torres Gemelas y como se encontraba herido el centro de
su poder militar; además de observar con rabia como se "festejaba" en
Palestina, fue demasiado, aunque positivo para los proyectos intervensionistas
de los republicanos ya que con esto se superabaaunque de forma de transitoria-
el llamado "Síndrome de Vietnam", es decir, la oposición de un pueblo
a emprender una guerra de agresión contra una nación más débil. Este problema
se venía arrastrando desde la década de los setenta, pero tras el atentado, el
"Síndrome de Vietnam" fue superado por los sentimientos racistas,
xenófobos y patrioteros (que no
patriotas) que el gobierno a través de los medios- consiguió despertar en su
población. 6) Las restricción de las libertades civiles como medida de
"seguridad" que fueron implementadas por George W. Bush le dieron
carta blanca a las agencias de seguridad y espionaje político para hacer
prácticamente lo que quieran dentro de los Estados Unidos. Tras los atentados y
de acuerdo con las nuevas disposiciones, en Estados Unidos la sola sospecha de
terrorismo da la facultad a cualquier agente de seguridad estadounidense de
detener a cualquier persona por más de 72 horas para interrogarla- sin la
obligación de presentarla ante un juez; del mismo modo, esta misma sospecha de
terrorismo abre la posibilidad de allanar el domicilio de cualquier persona sin
la necesidad de una orden de cateo; así también se aprobaron disposiciones
jurídicas para enjuiciar a personas sospechosas en secreto y condenarlas
incluso a pena capital en ausencia y sin su conocimiento. La aplicación de
todas estas medidas de corte fascistoide trae consigo el peligro de estas
puedan ser utilizadas como mecanismos de represión de la disidencia política
interna con la excusa del combate al terrorismo. 7) Finalmente, el coraje
popular del pueblo estadounidense justificado sin duda, aunque manipulado
políticamente- exigía una respuesta rápida y contundente de George W. Bush, por
lo que era la oportunidad perfecta para el nuevo presidente de legitimarse ante
una sociedad que no votó por él y que, de hecho, no creía en él como
presidente. El ataque a Afganistán es una acción a todas luces violatoria no
solo de los derechos humanos más fundamentales sino también contraria a los
principios más básicos del derecho internacional establecidos en la carta de
las Naciones Unidas. Esta acción permitió a Bush demostrar la ferocidad de la
que era capaz "por defender la patria" buscando Justicia Infinita"primero, y Libertad Duradera después. Más allá de la retórica, la guerra de
agresión emprendida contra Afganistán permitió a George W. Bush obtener de su
público interno la legitimidad que no consiguió en las urnas.
Como
se puede observar, la respuesta que dio la élite estadounidense a la crisis
originada por el atentado es totalmente congruente con sus necesidades
políticas internas y externas de la clase política en el poder. Es por esto que
conviene reafirmar lo que ya se expresó con anterioridad: quien quiera que haya
sido el responsable de los atentados en Washington y Nueva York le hizo un gran
favor al régimen de George W. Bush y a los sectores más conservadores de la
clase política estadounidense. Ellos fueron los beneficiarios absolutos de un
atentado que al islam y a sus seguidores en general no les trajo nada bueno en
ningún sentido.
Conclusiones
Por
todo lo aquí visto podemos sacar una serie de conclusiones que, sin ser
definitivas (tendrían que ser avaladas por los sucesos futuros), si pueden
servir como pautas de referencia para decodificar el atentado del 11 de
septiembre y la posterior agresión a Afganistán como lo que son: lecciones de real politik.
Los
Estados Unidos respondieron a un acto de terrorismo con medios terroristas
totalmente prohibidos por la legislación internacional hecho por el cual se
colocan ellos y quienes les apoyan- a la misma altura de quienes cometieron el
atentado del 11 de septiembre.
El
respaldo de las naciones a las operaciones militares en Afganistán responde a
intereses de clase en el caso de los países ricos, a miedo en el caso de las
naciones pobre, y a intereses de estabilización política en el caso de los
países del Asia Central, y Rusia y China en alguna medida.
Los
antecedentes de política exterior estadounidense le han hecho acreedor a la
posibilidad real de ser objetivo de atentados terroristas de gran envergadura.
Debido a que muchos países han sido agredidos y han sufrido violaciones severas
a sus derechos humanos, esos mismos países podrían ser sospechosos de la
autoría de los atentados del 11 de septiembre, sin embargo, ninguno de ellos
tiene la capa-cidad real para organizar y ejecutar un golpe con las
características del ocurrido el 11 de septiembre.
La
participación de las más altas esferas del poder estadounidense en la
realización de los atentados del 11 de septiembre es un requisito infranqueable
para la ejecución de un atentado como el que tuvo lugar en esa fecha, en tanto
que ningún grupo aislado -o incluso con el apoyo de algún Estado- habría tenido
la capacidad por sí solo de ejecutarlo tal y como fue. En otras palabras, la
complicidad interna a altos niveles resulta indispensable.
Las
condiciones políticas internas así como el contexto internacional que rodearon
al atentado son antecedentes que, junto con las ventajas que trae aparejadas a
mediano y largo plazo la "venganza" contra los
"terroristas" en Afganistán, son importantes pues demuestran que la
élite estadounidense tenía motivos políticos reales y de peso para montar un
autotentado, como ya ha ocurrido en el pasado. Además de que la naturaleza del
gobierno en funciones fortalece esta posibilidad como una opción real.
El
hecho no se hallan dado a conocer pruebas jurídicamente contundentes que sirvan
para demostrar la culpabilidad de Osama bin Laden y su organización Al-Qaeda, y
de que se haya emprendido ya una acción militar -que jurídicamente puede
interpretarse como una guerra de agresión-, fortalecen la tesis de que los
Estados Unidos no buscaron culpables sino chivos expiatorios que les
permitieran hacer lo que tenían que hacer para preservar el status quo. En otras palabras, no se
buscó quien la hizo, sino quien la pague; y no para ejecutar una
"venganza" sino más bien para conseguir, con mayor facilidad, los
objetivos políticos de la nueva administración en los Estados Unidos.
Los
medios de información sirvieron como el mecanismo idóneo para despertar
sentimientos de xenofobia, racismo, chovinismo e incluso de actitudes
neo-fascistas al hacer uso sistemático de la des-información y de la
intoxicación informativa por medio de estímulos propagandísticos basados en los
esquemas establecidos por Samuel P. Huntington para la post-guerra fría. Dentro
de estos esquemas, Osama bin Laden era muy fácil de vender como el culpable
independientemente de si era culpable en realidad o no.
Las
características políticas que privan en la región de Eurasia hacen de
Afganistán una joya en términos geopolíticos. Por su localización, la
posibilidad de establecer un complejo militar estadounidense en Afganistán,
hacían de este país la llave para el control geopolítico y geoeconómico de la
región; así, el ataque y el muy probable- control de Afganistán por parte de
Estados Unidos es congruente con sus objetivos y sus estrategias de dominio de
recursos y de contención de sus adversarios políticos en la región.
La
agresión del la alianza militar más poderosa de la historia contra uno de los
países más pobres del globo no es algo nuevo y tiene como objetivo, además del
control regional, el aleccionamiento de las naciones del tercer mundo por parte
de las naciones ricas: como ocurrió en Nicaragua, Guatemala Vietnam entre
otros, la lección es que el tercer mundo no puede ni debe hacer nada que no
coincida con los intereses de las naciones del primer mundo sin correr el
riesgo de ser agredido por este.
Los
sectores más duros y conservadores de la élite política en los Estados Unidos
resultaron ser los más beneficiados por los sucesos del 11 de septiembre, del
mismo modo en que también los sectores más duros de los grupos
anti-estadounidenses resultaron beneficia-dos. Los más perjudicados resultaron
ser los sectores moderados y racionales, así como el derecho internacional y
todos los avances que se habían conseguido como los principios de resolución
pacífica de las controversias y de proscripción de la amenaza internacional.
La
forma como ocurrieron los sucesos del 11 de septiembre, los antecedentes que
pesan sobre el gobierno estadounidense, la naturaleza de la administración que
está actualmente en funciones, el comporta-miento que tuvo la administración
Bush frente a la crisis y las oportunidades que en el corto, mediano y largo
plazo trajeron consigo las tragedias de Washington y Nueva York son elementos
suficientes para afirmar que lo que se exhibe como un atentado fue en realidad un autoatentado.
La
lógica que puede explicar las guerras y lo que se conoce como
"terrorismo" en el Siglo XXI no es muy diferente a aquella que se
aplica para entender los mismos fenómenos en el Siglo XX: Los ricos contra los
pobres, los fuertes contra los débiles y los que tienen más de lo que quieren
contra los que no saben ni siquiera si se tienen a sí mismos.
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(http://www.un.org)
Puerto Rico es
una colonia de Estados Unidos
Por José R. Bas García
Revista de Ciencias
Sociales de la Universidad de Puerto Rico
El Partido Independentista
Puertorriqueño fundamenta su lucha a favor de la independencia de Puerto Rico
en la convicción de que seguimos siendo una colonia de los Estados Unidos y por
tanto, nos cobija el derecho de los pueblos a su libertad y soberanía. Desde
el momento en que las fuerzas invasoras norteamericanas, dirigidas por el
General Nelson Miles, desembarcaron en Puerto Rico en el 1898, se sentaron las
bases de nuestra relación con los Estados Unidos. El famoso discurso que
el General pronunció al llegar termina con unas declaraciones que al día de hoy
tienen vigencia:
“....and to bestow upon you the immunities and
blessings of the liberal institutions of our government….. to give to all within
the control of its military and naval forces the advantages and blessings
of the enlightened civilization.” [1]
Todo estaría bajo el control
del aparato militar y las fuerzas navales de los Estados Unidos. A partir
de entonces, nuestras relaciones con la metrópoli norteamericana han tenido
algunos cambios cosméticos que solo tienen que ver con la administración de la
colonia y la organización de un gobierno interno, pero nunca se le ha
otorgado a los puertorriqueños el control total sobre su vida y destino.
Nunca se nos han transferido los poderes soberanos para poder decidir en todas
aquellas áreas que afectan la vida colectiva de nuestro pueblo.
Ha quedado demostrado
recientemente que los puertorriqueños no tenemos ninguna autoridad para decidir
sobre asuntos tan vitales como por ejemplo, el uso que la Marina de Guerra de
los Estados Unidos le da a nuestras tierras en Vieques. Hemos tenido que
luchar contra viento y marea, hasta ir a la cárcel, para llamar la atención del
gobierno civil de los Estados Unidos, el presidente y los congresistas norteamericanos,
para que ejerzan su autoridad y resuelvan una situación que para nosotros es
fundamentalmente injusta. Hemos tenido que batallar para lograr poner en
la balanza del poder el interés nuestro como pueblo contra el interés de la
metrópoli, representado hoy igual que en el 1898, por la Marina de Guerra de
Estados Unidos. A la fecha de este escrito no ha habido el más mínimo
asomo de voluntad por parte del gobierno norteamericano de satisfacer las
demandas de los puertorriqueños.
Nos preguntamos si estas son
las circunstancias típicas en que los países soberanos resuelven sus
diferencias. La contestación es obvia. No puede ser, a menos que
sean enemigos. Entonces, tenemos que concluir que Puerto Rico está
totalmente subordinado al poder, a la soberanía, al control de los Estados
Unidos sin su consentimiento.
En la segunda mitad del siglo
XX, la Organización de las Naciones Unidas se propuso liquidar el colonialismo
en el mundo. Así vimos surgir a la comunidad de pueblos libres muchas
naciones que estaban más atrasadas que Puerto Rico. Nadie que se respete
a sí mismo sería capaz de justificar el colonialismo con los argumentos
trillados de inmadurez política o insuficiencia económica. En todos los
círculos internacionales ha sido aceptada la opinión de que mientras el
colonialismo impide el proceso de madurez política para el gobierno propio y
frena la capacidad de un pueblo para fijar sus propias metas de desarrollo, la
independencia desarrolla un nuevo espíritu nacional y abre nuevas posibilidades
a la capacidad creadora de los pueblos.
La Resolución 1514-XV de la
Naciones Unidas que se aprobó el 14 de diciembre de 1960 dice:
“La continuación del
colonialismo impide el desarrollo de la cooperación económica internacional y
entorpece el desarrollo social, cultural y económico de los pueblos
dependientes.”
También dice más adelante:
“La falta de preparación en el
orden político, económico, social y educativo no deberá servir de pretexto para
retrasar la independencia.”
Al tratar de ilustrar lo que sería
Puerto Rico bajo la independencia es imposible anticipar todas las
circunstancias que se darán una vez obtenida ésta. Por lo tanto no es
posible hacer un análisis detallado y veraz de beneficios y de costos bajo la
independencia. La independencia supone una reestructuración económica con
nuevas dimensiones y posibilidades que incluyen eventos tan complejos y tan
impredecibles como las relaciones económicas internacionales futuras. El
derecho de los pueblos a la independencia es irrenunciable.
En el pasado distintas
personas han descrito las relaciones entre Puerto Rico y los Estados Unidos de
distintas formas. Unos han dicho que existen deficiencias de
democracia. Otros le llamamos con su nombre crudo: la colonia. En
ambos casos están implícitas una limitaciones, unas faltas de poderes para
podernos desenvolver como pueblo. Veamos de qué se tratan algunas, según
nos las menciona y explica el Dr. Antonio J. González:
Servicio
Militar
En el momento en que el Dr.
González dio su disertación (1966), existía el Servicio Militar obligatorio en
los Estados Unidos. Bajo esta disposición los hijos de Puerto Rico tenían
que ir a las guerras que los Estados Unidos declaraban a otros países. De
esa forma los puertorriqueños pelearon en las dos guerras mundiales, como
también en Corea y en Vietnam. Posteriormente, el gobierno norteamericano
dispuso que su ejército fuera de voluntarios y desde entonces solamente
aquellos puertorriqueños que optaran por servir lo harían. Lo importante
es que el poder para cambiar esta ley reside en el gobierno de la metrópoli, no
en el de Puerto Rico. No tenemos opción. Si en el futuro
Estados Unidos necesitara hacer que el servicio militar sea obligatorio
nuevamente, los puertorriqueños, que no participamos en las discusiones
diplomáticas, ni en la elaboración de la política exterior de los Estados
Unidos, tendríamos que volver a pelear sus guerras en contra de nuestra
voluntad.
Regulación de
la emigración
Todos los pueblos necesitan
poder regular los movimientos migratorios por razones sociales, por razones de
seguridad y por razones económicas. La autoridad absoluta en materia de
emigración descansa en el gobierno federal. En virtud de lo anterior,
Puerto Rico tiene que admitir a todo aquel que el gobierno de los Estados
Unidos autorice a residir en su territorio, con lo cual pierde el control sobre
cualquier medida de protección económica que pudiera establecer.
Sistema de
Comunicaciones
Puerto Rico no tiene autoridad
para regular asuntos relacionados con el establecimiento de sistemas de
comunicación con el exterior. El gobierno de Estados Unidos es quien
tiene esta autoridad en forma exclusiva. La Agencia Federal de
Comunicaciones es la que tiene poder para otorgar y cancelar licencias para
establecer y operar estaciones de radio y de televisión en la isla. Aún
el gobierno de Puerto Rico tiene que someterse a esta agencia para operar una
estación pública.
Comercio
exterior
El gobierno de Puerto Rico
carece de personalidad jurídica y por tanto está impedido de hacer tratados
comerciales con el resto del mundo. El comercio que podamos establecer
con otros países tiene que hacerse por conducto de los Estados Unidos y
sujetarse a las condiciones de los tratados internacionales que Estados Unidos
haya pactado con estos, sin que Puerto Rico haya tenido ninguna participación.
Obviamente, Puerto Rico no puede abrirse campo en los mercados del mundo
ni puede establecer planes de desarrollo económico orientados al comercio
exterior debido a esta limitación.
Transporte
marítimo
Una de las disposiciones de la
Ley Foraker de 1900 que aún están vigentes es la relacionada con las leyes de
cabotaje de Estados Unidos. Estas obligan a que el tráfico de toda
mercadería entre puertos dentro de territorio de ese país tenga que
transportarse en barcos de la marina mercante norteamericana. Puerto Rico
está obligado a cumplir con esta disposición y no puede beneficiarse de los
costos más bajos que ofrecen los barcos con matrícula de otros países. De
esta manera se encarecen, al añadírsele costos excesivos de transportación, los
productos que llegan y salen de la isla. Se estima que para 1999 los
costos añadidos a la mercancía por concepto de transportación en barcos de
Estados Unidos ascendieron a $500 millones.[2]
Mercado común
obligado
La incapacidad del gobierno de
Puerto Rico para ordenar su comercio internacional de conformidad con los
objetivos del desarrollo económico, la ausencia de poderes para regular las
importaciones y exportaciones mediante política arancelaria y su incapacidad
para poder organizar una marina mercante propia son limitaciones de orden legal
que imponen a Puerto Rico un mercado común forzado con los Estados
Unidos. Si bien es cierto que los productos de Puerto Rico entran libres
de impuestos al mercado de los Estados Unidos, también es cierto que los
productos de Estados Unidos entran a Puerto Rico libres de controles de
aduana. Sin embargo, los Estados Unidos pueden establecer límites y
restricciones al mercado de nuestros productos en su territorio. El
volumen de ventas de productos importados de los Estados Unidos es mayor que el
volumen de nuestras exportaciones; el balance neto ha sido siempre a favor de
ellos. En el 1999 Puerto Rico exportó artículos y servicios por un valor
de $43,335 millones, mientras que sus compras de artículos y servicios o
importaciones fueron de $59,292 millones.[3]
Salarios
En Puerto Rico rigen las
disposiciones de la ley de Salarios Mínimos Federales. El gobierno
nuestro no puede implementar una política de salarios para todos los sectores
económicos en armonía con sus planes de desarrollo.
Sistema
monetario
Puerto Rico está limitado en
su poder para establecer una política monetaria y bancaria a tono con su
política de desarrollo económico. No tenemos poder para regular la oferta
monetaria de conformidad con las oscilaciones económicas. Este control es
necesario para regular las presiones de la inflación que retardan el
crecimiento económico.
Además de los anteriores, hay
otros poderes que mencionaré a continuación que por ley ostenta el Congreso de
los Estados Unidos sobre Puerto Rico. Estos son: el poder sobre
expropiación forzosa, el poder sobre declaración de guerra, el poder sobre
aviación y fletes, poder sobre el espacio aéreo, poder sobre la nacionalidad y
ciudadanía, poder sobre la bancarrota, poder sobre crímenes penados por leyes
federales y sobre el castigo a los mismos, límites marítimos y guardia
costanera, poder para determinar la constitucionalidad de las leyes y
procedimientos, poder sobre las patentes y más.[4]
Hemos mencionado solamente
algunas de las limitaciones que tiene Puerto Rico y que están impuestas o
regidas por la relación de subordinación política a los Estados Unidos.
Las condiciones descritas anteriormente fueron establecidas desde el principio
de la dominación norteamericana y modificadas según la autoridad que reside en
el Congreso de los Estados Unidos para regir y gobernar unilateralmente sobre
los territorios que pertenecen a ese país. Estas no son cláusulas
negociadas entre Puerto Rico y los Estados Unidos. Estas son cláusulas
que tienen sus raíces en las leyes orgánicas que aprobó el Congreso de los
Estados Unidos para Puerto Rico a partir de 1900 y que permanecen en vigor
hasta hoy.
El hecho de que Puerto Rico
tenga que aceptar las disposiciones de leyes impuestas por otro país, sin su
consentimiento pone al relieve el carácter colonial de nuestra relación con los
Estados Unidos. En Puerto Rico, a esto se le llama “Estado Libre
Asociado”. En el derecho internacional se le llama “colonia”.[5]
¡Atrévete a Ser Libre!
------------------------------------------------------------------------
[1]
Diffie, Bailey W. and Justine, Porto Rico: A Broken Pledge, 1931,
Chapter 1
[2] Irizarry Mora, Dr. Edwin, Economía
de Puerto Rico, Evolución y Perspectiva, 2001, Cap. 5, pág 113
[3] Irizarry Mora, Dr. Edwin,
igual, Cap 5, pág 116.
[4] Berríos Martínez, Rubén, La
independencia de Puerto Rico, razón y lucha, 1983, Discurso sobre el
coloniaje en Puerto Rico ante las Naciones Unidas, pronunciado en agosto de
1973.
[5] Berríos Martínez, Rubén, La
independencia de Puerto Rico, razón y lucha, 1983, Discurso sobre el
coloniaje en Puerto Rico ante las Naciones Unidas, pronunciado en agosto de
1973.
General Argentino no Descarta
el Uso del Poder Militar
El
general de División pasó revista a los efectivos del Regimiento de Infantería
de Monte 9 "Coronel Pagola", con asiento en Iguazú. Dijo que al
Ejército le preocupa e inquieta la situación de la República. Aseguró que el
uso de la fuerza militar no es “en éste momento hipótesis de trabajo”
Por Fernando Oz
El
general del Ejército Hernán Guillermo Olmos no descartó que se llegue a una
instancia de crisis social donde “haya que decidir el empleo del poder
militar”, aunque aseguró que “por ahora” es una hipótesis que no está siendo
analizada en la fuerza. Asimismo, justificó los encuentros entre militares y
hombres del sector político y económico porque al Ejército “preocupa” la
situación de la sociedad.
El
inicio del día se mostraba caluroso en la Plaza de Armas del Regimiento de
Infantería de Monte 9 "Coronel Pagola", con asiento en la localidad
de Puerto Iguazú. El Comandante del segundo Cuerpo de Ejercito, General de
División Hernán Guillermo Olmos, terminaba de pasar revista a los efectivos de
la unidad a la cuál visitaba por primera vez desde que fue puesto en su cargo.
Antes
del inicio de la entrevista con Olmos, un suboficial entrega un prolijo papel
en donde consta algunas de las preguntas que los periodistas presentes pueden
hacerle al flamante jefe del segundo Cuerpo, bajo el título de "Probable
Cuestionario". Al final del listado de siete preguntas, se destaca una
diplomática aclaración: "Teniendo en cuenta la personalidad del señor
Comandante, toda otra pregunta que ustedes consideren, seguramente será
respondida sin ningún otro particular".
El
General Olmos acepta con agrado una entrevista en privado con Misiones On Line.
Tres oficiales más escuchan atentamente la corta entrevista.
MOL-
En el Segundo Cuerpo de Ejercito, a su mando, la unidad del Regimiento 9 se
encuentra en una zona particular, más precisamente en la llamada Triple
Frontera. Hay versiones que indican que del otro lado de la frontera se
encontrarían células terroristas dormidas. ¿Usted cree que el ejército debe
participar de la tan mentada lucha contra el terrorismo? ¿Tiene alguna opinión
al respecto?
-
Por el momento ninguna. Es un problema de las fuerzas de seguridad y de las
fuerzas policiales, no tenemos previsión alguna al respecto.
-
¿Cómo ve la crisis nacional desde su ámbito en las Fuerzas Armadas?
-
Bueno... no voy a opinar políticamente. Lo único que le puedo decir es que para
el Ejército es un año muy difícil, con muchas incógnitas sobre todo de
ejecución presupuestaria que es nuestro talón de Aquiles.
-
Hace unos días atrás un jefe de unidad me decía que administraban miseria.
¿Usted qué cree?
-
Y... podríamos cambiar algunas palabras pero el resultado sería más o menos el
mismo.
-
Distintos medios nacionales, hace algunas semanas atrás, hacían referencia
sobre distintas reuniones que el jefe del Ejército, teniente general Ricardo
Brinzoni, mantuvo con altos dirigentes del establishment empresarial. Reuniones
similares mantuvo el general Daniel Manuel Reimundes. Hay muchas especulaciones
al respecto y seguramente usted está al tanto. ¿Tiene alguna opinión sobre el
tema?
-
Son reuniones normales donde los jefes militares toman contacto con distintos
sectores del país para compartir opiniones sobre la situación nacional.
Nosotros además de soldados somos ciudadanos y nos preocupa, nos inquieta la
situación de la República. Dentro de nuestras misiones, ésta es una de
aquellas, que es el apoyo a la comunidad, por lo tanto cómo está la comunidad
que rodea a los asentamientos militares es para nosotros muy importante
conocerlo porque en todas las emergencias, allí esta el Ejército.
- En
los cursos que se brinda a los oficiales del Ejército en la Escuela de Guerra,
ya en el año '99 dentro del los programas existían hipótesis de conflictos sociales
dentro del territorio nacional. También se manejaban hipótesis de guerra contra
el terrorismo en la Zona de la Triple Frontera. ¿Usted tiene conocimiento de
esto? ¿Qué dice al respecto?
- A
mí no me consta. Yo no he estado en la Escuela de Guerra en esos años, de modo
que... siempre es una posibilidad, no se descarta que la situación pueda
llevarnos a una... un momento tal en el que haya que decidir el empleo del
poder militar, pero no es en éste momento hipótesis de trabajo de la duodécima
Brigada ni del segundo Cuerpo de Ejército.
-
¿Cree que el Ejército debe participar en misiones contra el terrorismo en otros
países?
-
Esa es una decisión política del Estado. Nosotros somos soldados y cumplimos
misiones.
-
¿Usted cree que la situación de Colombia afecta la región?
-
Pienso que puede tener repercusiones, que hasta el momento nosotros no las
hemos vivido.
El FBI Espía Correos Electrónicos
Tomado de Clarín
La
polémica sobre cómo, cuándo y con qué fines se puede o no controlar Internet
sigue dividiendo a usuarios y gobiernos. La batalla legal en torno al
"Carnivore", un programa secreto del FBI, encendió otra vez la
siempre acalorada disputa sobre la intrusión de los servicios de inteligencia
en las casillas de correo electrónico. Se espera que la publicación de los
detalles de funcionamiento del programa aclaren algunas de las sospechas que
los organismos dedicados a la protección de la privacidad tienen sobre el FBI.
El
"Carnivore", Jaqueado Por La Justicia Federal De Los Ee.Uu.
Un
juzgado federal de los Estados Unidos ordenó al FBI dar a conocer los detalles
de funcionamiento del sistema "Carnivore"
(www.fbi.gov/hq/lab/carnivore/carnivore.htm), un software que el Buró de
Inteligencia viene instalando en distintas compañías proveedoras del servicio
de Internet (ISPs) para monitorear e-mails que podrían contener información
sobre posibles actos criminales. Por el momento, la decisión de la Corte da por
tierra con los argumentos del gobierno, que se escudaba en que el carácter de
la tecnología empleada (precisamente el software "Carnivore") tiene
categoría de "secreto de Estado".
Apoyándose
en la Ley de Procedimientos relacionados con Información Clasificada y, más
tarde, en la llamada "Patriot Act", que sobrevino a los atentados del
11 de septiembre, el Gobieno de los EE.UU. excluyó la posibilidad de que el
público y los abogados defensores de distintas causas en las que estaba
implicado el software conocieran cómo funciona el programa, lo que según la
entidad demandante, el Centro de Información Sobre la Privacidad Electrónica
(www.epic.org), constituye un "abuso potencial" a la privacidad.
No
es la primera vez que este Centro obtiene un resultado favorable contra el FBI,
aunque, hasta el momento, el organismo de inteligencia nunca contestó todos sus
pedidos. Sin embargo, ahora, la Justicia declaró que el demandante debe conocer
"todos los expedientes del FBI referentes a los sistemas de intercepción
y/o revisión de mensajes del correo electrónico".
(www.techlawjournal.com/courts/epicvdoj/20020325order.asp). Y da plazo hasta el
24 de mayo para que el FBI acate el mandato.
Esta
nueva orden judicial es, hasta hoy, el último capítulo de la batalla que el
mencionado Centro de Información Sobre la Privacidad Electrónica (EPIC)
sostiene con el Departamento de Justicia, cuyos miembros han fallado varias
veces a favor de la implementación de esta tecnología "en determinados
casos". Su trascendencia deriva de que, seguramente, estos fallos sentarán
las bases que garanticen (o no) la injerencia que el Gobierno estadounidense
pretende tener en Internet, y también sus criterios de control y tipos de
supervisión.
Hasta
aquí, el FBI daba por sentado que había cumplido con los requerimientos de
EPIC, y entendía que la petición que se le hacía (la publicación de algunos
expedientes del programa) estaba saldada. Pero los abogados privacistas fueron
más allá y demandaron la ampliación de la información: "Hemos obtenido
datos técnicos sobre su funcionamiento, pero también debemos tratar los asuntos
legales y las implicancias políticas", reclamaron.
David
Sobel, vocero de EPIC dijo que, "como crece la probabilidad de que el uso
de este tipo de técnicas aumente, es cada vez más importante que conozcamos más
de ellas, de cómo se están utilizando y de cómo está considerando el
Departamento de Justicia las cuestiones legales al respecto". ¿Qué hizo el
Departamento de Justicia? Ante la cantidad de reclamos y demandas de las ONGs
dedicadas a la custodia de la privacidad, comisionó al Instituto Illions de Tecnología
para que hiciera una revisión del "Carnivore".
Después
de dos meses de análisis, se llegó a la conclusión de que el programa "no
proporciona más información que a la que se puede acceder con una orden
judicial" y, por lo tanto, no constituye un riesgo para los proveedores de
servicios de Internet. Pero la discusión no terminó allí, ya que los
investigadores enfrentaron muchas restricciones a la hora de trabajar, razón
por la que varias universidades se negaron a realizar el estudio e, incluso,
dudaron acerca de la independencia del mismo.
Carta del Partido Comunista Cubano: A los Amigos de
Cuba
Con el triunfo de la Revolución el primero de
enero de 1959, los malversadores del
tesoro público cubano, los asesinos y
torturadores de la policía de Batista, sus jefes militares corruptos, que
habían ordenado el bombardeo indiscriminado de población civil, la mafia que
controlaba los casinos de juego y la prostitución en Cuba, encontraron
inmediato asilo en territorio norteamericano y con el patrocinio generoso de
fondos federales suministrados por sucesivas Administraciones republicanas y
demócratas, han reproducido en la ciudad de Miami el poder criminal que
ejercieron en nuestro país en el pasado.
Desde inicios de la década del 60 la CIA
integró, organizó y entrenó a todos esos personajes en decenas de
organizaciones terroristas utilizándolos para su guerra de más de cuarenta años
contra Cuba: invasión mercenaria
derrotada en Bahía de Cochinos; organización de bandas armadas en las montañas;
ataques y sabotajes contra naves, aeronaves, instalaciones económicas,
diplomáticas, turísticas; introducción deliberada de enfermedades como el
dengue hemorrágico, de plagas en los cultivos y de virus para diezmar el
ganado; violaciones de nuestro espacio aéreo y marítimo, así como cientos de
planes para el asesinato de nuestros dirigentes.
Gerardo Hernández, René González, Ramón
Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González son cinco jóvenes cubanos que
lucharon, a riesgo de sus vidas, contra esos grupos terroristas que operan
libremente en Miami y cuyas actividades criminales constan en documentos
oficiales del gobierno de Estados Unidos,
han sido reflejadas en la prensa de ese país e incluso han sido
reconocidas públicamente por sus propios autores.
Ellos son inocentes. Pero un tribunal, precisamente de Miami, los
ha condenado. No por sus actos, sino
por su fidelidad a la Patria.
Al respecto, deseamos destacar algunas de las
violaciones e irregularidades que han acompañado todo este proceso:
---
Violación de la VI Enmienda de la Constitución de Estados Unidos al
realizar el juicio en un lugar Miami-
Durante todo el proceso hubo una intensa y permanente campaña en la
prensa local para estigmatizar a los acusados y presionar a la jueza y al
jurado.
--- Violación de la VIII Enmienda, al
mantenerlos en condiciones de reclusión crueles e inusuales, en confinamiento
solitario por dos períodos, el primero de 17 meses y el segundo de 48 días, lo
que obstaculizó su defensa y les ha ocasionado a ellos y a sus familiares
sufrimientos que constituyen violaciones de sus derechos humanos.
---
Manipulación de pruebas y El
gobierno clasificó todas sus pruebas como secretas e hizo que fueran tratadas
de acuerdo con la Ley de Procedimiento de la Información Clasificada (CIPA), lo
que complicó el proceso e hizo más difícil la labor de la defensa.
---
Se ignoró la Ley de Libertad de Información (FOIA) al no accederse a
solicitudes de la defensa para que fuesen considerados documentos oficiales
relevantes al esclarecimiento de los hechos.
---
En un caso sin precedentes, fueron condenados por supuesto espionaje
contra Estados Unidos sin que fueran presentadas pruebas o testimonios que
mostrasen que habían obtenido o buscado
informaciones para perjudicar a ese país. Por el contrario, importantes testigos específicamente negaron
que ellos hubiesen realizado espionaje:
el general James R. Clapper, ex
jefe de la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa; general
Charles Wilhelm, ex comandante en jefe
del Comando Sur; general Edward Atkeson, ex -vicejefe del Estado Mayor del Ejército para Inteligencia; almirante Eugene
Carrol, ex vicejefe de quien ocupó
una posición destacada en el Comando del Sistema de Defensa Aérea de
Norteamérica.
Carece de precedentes también la condena a
Gerardo Hernández por asesinato premeditado, sin haberse presentado pruebas o
testigos, ni siquiera evidencias circunstanciales, que lo vincularan
personalmente con el supuesto crimen.
Se le condenó por un acto - el incidente del 24 de febrero de 1996 que
provocó el derribo de dos avionetas de la organización
contrarrevolucionaria de Miami Hermanos
al Rescate - en el que no tuvo
participación alguna. Al juzgar la decisión tomada ese día por la República de
Cuba en legítima defensa, el tribunal violó la Doctrina del Acto de Estado que
ha sido claramente reconocida por la Corte Suprema de Estados Unidos. Al juzgar la conducta del Estado cubano.
El carácter vengativo e irracional de las
sentencias, desproporcionadas respecto a las pruebas fabricadas contra ellos,
demuestra hasta qué punto estamos ante un hecho de absoluto desprecio por las
propias leyes de Estados Unidos: Ramón
a una cadena perpetua más 18 años; Antonio
a una cadena perpetua más 10
años; Fernando a 19 años y
René a 15 años.
Una de las consecuencias más graves y
peligrosas de todo este proceso es el respaldo que se le ha dado a los grupos
terroristas que operan en Miami y el estímulo a que continúen sus acciones
criminales contra Cuba.
Al denunciar estos hechos, el Partido
Comunista de Cuba expresa su profunda convicción sobre la justeza de la causa
que estos cinco jóvenes han defendido y espera la contribución de todas las
fuerzas amigas y de aquellas que simplemente respetan la ley y la justicia, al esfuerzo que realiza hoy
nuestro pueblo para que ellos regresen a su Patria.
COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La
Habana, abril del 2002
AÑO
DE LOS HÉROES PRISIONEROS DEL IMPERIO
Acusan
a Grupos Económicos de Alentar Paro en Petrolera Venezolana
Caracas, 4 abr (PL) El diputado del
gubernamental Movimiento V Republica de Venezuela Nicolás Maduro acusó hoy a
grupos económicos de alentar la paralización de la industria petrolera.
Maduro, quien participó en una comisión
parlamentaria mediadora en el conflicto existente en Petróleos de Venezuela
(PDVSA), denunció a elementos que responden a sectores transnacionales como
responsables del diferendo.
Miembros de la nómina mayor y ejecutiva de la
empresa están encabezando un paro hasta ahora parcial, fundamentalmente en las
áreas administrativas, en rechazo a la nueva Junta Directiva de la corporación.
El parlamentario apuntó que las
transnacionales apuestan a destruir a la primera industria nacional y junto a
ellos siguen quienes pretenden derrocar al gobierno del presidente Hugo Chávez.
Señaló como participantes de esa conjura a
Pedro Carmona, presidente de la organización empresarial Fedecámaras, y a
Carlos Ortega, impugnado presidente de la Confederación de Trabajadores
Venezolanos (CTV).
Ellos representan a los grupos económicos y
políticos a los cuales interesa el caos e imponer en Venezuela una dictadura de
corte derechista, añadió Maduro.
El legislador recordó que, desde el día
anterior, advirtió a algunos gerentes de PDVSA de la escalada organizada en esa
dirección, lo cual se comprobó con las acciones desestabilizadoras emprendidas
durante esta jornada.
Por su parte, Freddy Morales, de la gerencia
de Finanzas de esa corporacion, dijo que son irresponsables quienes falsamente
levantan la bandera de una supuesta meritocracia para impulsar una agenda de
carácter político contra la nación.
Los trabajadores petroleros, agregó,
expresamos la fidelidad a los valores y principios institucionales de la
corporación y rechazamos manifestaciones que sólo tienen como objetivo la
oposición al gobierno, agregó.
Mientras el grupo de gerentes anunció que
mañana continuarán las paralizaciones y aseguro que afectarán el suministro de
combustible a nivel nacional, se esperan las disposiciones de la Junta
Directiva.
De acuerdo con las palabras de su presidente,
Gastón Parra, se adoptarán medidas para restaurar la disciplina en PDVSA y
evitar lo que calificó de maniobra política.
Sobre la Iglesia de la
Natividad en Belén
Lo
envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos
en el mesón." (Lucas 2:7)
La
actual Basílica de la Natividad fue construida por el emperador Justiniano
(527-565), en el lugar de la anterior basílica de Constantino (siglo IV) que
había resultado severamente dañada durante la revuelta de los samaritanos en
529. La basílica está dedicada a la Santa Madre de Dios (Theotokos). El
tradicional lugar de la Natividad está conservado en la gruta ubicada debajo
del coro.
Durante
el período de los reinos cruzados, cuando ellos controlaban efectivamente el
área de Jerusalén (1099-1187), la Basílica de la Natividad en Belén fue
utilizada para las ceremonias de investidura real.
Ingreso Cruzado a la Gruta de la Natividad
El
contorno del edificio es el de una basílica clásica, con un narthex, una nave,
cuatro pasillos (dos a cada lado), un coro, cruceros y un ábside.
La
orientación es este-oeste, con el ábside y el santuario hacia el oriente.
Monumentales escaleras a ambos lados del coro conducen hasta la gruta de la
Natividad.
El
Altar del Pesebre situado donde estuvo el pesebre de Jesús.
Las
puertas en el lado sur de la basílica conducen a los adyacentes monasterios
armenio y griego; las puertas en el lado norte del edificio conducen a la
iglesia franciscana (católica romana) de Santa Catalina de Alejandría.
La
entrada principal a la basílica se encuentra en el lado oeste. Dos de las
entradas originales del siglo VII fueron tapiadas. El portón norte está
disimulado por un contrafuerte; el portón sur, por una pared del adyacente
monasterio armenio. El tamaño del restante portón central fue reducido varias
veces y la actual entrada tiene sólo 1,2 m de altura.
Arquitectónicamente,
el resto de la basílica permaneció igual desde el momento de su construcción,
con algunos pequeños remanentes de las decoraciones originales o medievales. En
lo alto de las paredes de la nave aún se pueden ver fragmentos de mosaicos
bizantinos del siglo XII. También son visibles restos de la decoración cruzada
en los pilares que separan los pasillos en el cuerpo principal de la iglesia.
Las partes superiores de estos pilares están pintadas con imágenes de diversos
santos de las iglesias de Occidente y Oriente (entre los que se cuentan San
Sabas, San Eutimio, San Olaf de Noruega, San Canuto de Dinamarca y San Catal de
Irlanda).
El Techo De La Basílica Data Del Siglo XIV.
Desde las Cruzadas, partes de la iglesia pasaron a ser propiedad
de las comunidades ortodoxa griega, ortodoxa armenia y católica romana. Los
derechos, privilegios y posesiones de estas comunidades están protegidos por el
Status Quo de los Santos Lugares (1852), tal como está garantizado en el
artículo XII del Tratado de Berlín (1878).
El cuerpo principal de la basílica, incluida la nave, los
pasillos, el katholicon (el coro y el santuario), el crucero sur y el Altar de
la Natividad en la gruta pertenecen a la Iglesia Ortodoxa Griega.
La Iglesia Ortodoxa Armenia tiene la propiedad del crucero norte y
el altar en ese lugar. Tiene también el uso en algunas ocasiones del altar
ortodoxo griego de la gruta.
La Iglesia Latina (católica romana) tiene la propiedad exclusiva
del Altar de la Adoración de los Reyes Magos en el área de la Gruta de la
Natividad, conocida como "la Gruta del Pesebre". La Iglesia Latina
conserva también la propiedad de la estrella de plata debajo del adyacente
Altar de la Natividad, con la inscripción "Hic de Virgine Maria Jesus
Christus Natus Est".
Tanto los armenios como los latinos tienen derecho de paso y de
procesión en la nave.
Combatientes Palestinos en la Iglesia de Belén
BELEN, Cisjordania (AP) -
Veintenas de combatientes palestinos continuaban ocultándose el miércoles en
uno de los santuarios más venerados de la cristiandad, la Iglesia de la
Natividad en Belén, para refugiarse de las tropas israelíes que invadieron la
ciudad.
Por otra parte, los tanques
israelíes entraron en Naplusa, la mayor ciudad en Cisjordania, dijeron testigos
palestinos.
El estruendo de los
proyectiles de los tanques se escuchaban en Naplusa a medida que los tanques
entraban. Entre 300 y 400 tanques rodeaban la ciudad y algunos disparaban
contra barricadas erigidas por los palestinos.
Por las calles corrían
palestinos armados que ya antes habían colocado sacos de arena, minas
rudimentarias y cestos de basura en las intersecciones principales.
Las fuerzas israelíes
expandieron su ofensiva en Cisjordania el miércoles en la madrugada tomando
control de las ciudades palestinas de Jenín y Salfit, y rodeando el campamento
de refugiados de Jenín, bastión de elementos militantes.
Los tanques y helicópteros
artillados se tirotearon con centenares de hombres armados en el campamento.
Tres milicianos, un enfermero y un niño de 13 años murieron en el
enfrentamiento, dijeron líderes militantes.
En Belén, ni Israel ni los
palestinos han logrado poner fin a la situación en que gran número de policías
y militantes palestinos se refugiaron en la Iglesia de la Natividad, construida
sobre en que la tradición sitúa el nacimiento de Jesús. Los hombres armados se
abrieron paso hasta el santuario el martes luego de horas de intensos combates
con las fuerzas israelíes.
En la iglesia, los
sacerdotes se vieron obligados a dar refugio a policías y milicianos
palestinos. Mientras los soldados israelíes rodeaban la iglesia, los palestinos
descansaban en el piso de piedra y en los banquillos, dijo Samir, un policía
palestino en el interior del templo.
Samir, quien sólo
proporcionó un nombre, negó las acusaciones israelíes de que ellos disparaban
desde la iglesia. "En primer término, la mayoría se quedó sin balas, y en
segundo lugar estábamos completamente rodeados", dijo Samir por teléfono.
El vocero del ejército,
general brigadier Ron Kitrey dijo que Israel no usará la fuerza para sacar a
los palestinos de la iglesia, pero que tampoco los dejará libres. Raanan
Guissin, asesor del primer ministro israelí Ariel Sharon, dijo que los
combatientes "abusan de las iglesias y lugares sagrados en Belén como
refugios y como plataformas de ataques a nuestras fuerzas".
El gobernador palestino de
Belén, Mohamed Madani, dijo que Israel no ha respondido a las peticiones de
alimentos y medicinas para los cerca de 200 personas en el interior de la
iglesia, incluidos sacerdotes, monjas y civiles palestinos. Diez de los
combatientes estaban heridos, incluyendo uno grave, dijo Madani.
Los cadáveres de cuatro
combatientes muertos el martes permanecían en la calle porque los servicios de
rescate no podían llegar al lugar. Dos cuerpos más fueron hallados la noche del
miércoles, uno en una mezquita y otro en una iglesia.
Entre los cuatro palestinos
muertos en el campamento de refugiados había un niño de 13 años, un enfermero
de 27 e Izad Amer, líder local del grupo Brigada de Mártires Al Aqsa, una
milicia asociada con el movimiento Fatah del líder palestino Yaser Arafat.
En Ramala, Cisjordania,
Arafat permanecía confinado en sus oficinas por las tropas y tanques israelíes.
El complejo de oficinas del líder palestino está ahora rodeado de alambradas de
púas.
Sacerdote Confirma
Voladura De Puerta De Basílica De La Natividad
Los pobrecitos judíos del
Holocausto han bombardeado la puerta trasera de la Basílica de la Natividad de
Belén, donde se refugiaron hace dos días 200 milicianos palestinos, según el
padre Anthony Salman desde el interior del recinto. "Los israelíes han
volado la puerta que da al patio de la Basílica, lo único que falta es que
empujen la puerta principal con el pie y entren", dijo el padre Salman. Y
agregó que "escuchamos explosiones y disparos a nuestro alrededor, pero no
vemos lo que pasa".
Sin embargo, un portavoz
militar de los pobrecitos judíos del Holocausto aseguró poco antes que el
ejército judío se ha limitado a volar con explosivos varias puertas de
viviendas que rodean la Basílica y confirmó que se registran intensos combates
alrededor de la Iglesia porque los 200 palestinos refugiados en el templo
intentan huir y no podían matarlos.
El padre Salman explicó
que en el interior de la Basílica hay unas 240 personas, entre milicianos y
civiles, y que -dada la situación- los hombres están considerando la
posibilidad de rendirse, que los maten y así evitar que las tropas judías
entren y mueran civiles.
En su interior hay
también una treintena de religiosos y cuatro monjas que atienden a once hombres
heridos, dos de ellos en estado grave. Cuatro periodistas italianos, que
permanecían en el interior del templo, fueron recogidos ayer por miembros de la
legación diplomática de Italia, a pesar de los requerimientos de los religiosos
para que se quedaran porque consideraban que constituían la única garantía para
impedir que los ´pobrecitos judíos del Holocausto maten a todo el mundo en un
ataque como los que nos tienen acostumbrados.
El máximo representante
de la Iglesia católica en Tierra Santa, el Patriarca Latino de Jerusalén,
Michel Sabah, aseguró ayer que los milicianos palestinos fueron asilados por
los frailes en la Basílica de la Natividad "al igual que hubiéramos hecho
si hubieran sido israelíes".
La Basílica de la
Natividad, el santuario cristiano más importante del mundo, fue erigida en
tiempos del emperador Constantino sobre la gruta donde según la tradición nació
Jesucristo en Belén, la segunda ciudad sagrada para el mundo cristiano después
de Jerusalén. La ciudad bíblica de Belén fue invadida durante la madrugada del
martes con tanques norteamericanos por los pobrecitos judíos del Holocausto,
que ha declarado la Ciudad Santa de Jerusalén como "zona militar
cerrada" expulsando con gases lacrimógenos a los periodistas para que no
haya testigos del genocidio.
Cuba Anuncia A Erradicação Da Dengue Após
Intensa Campanha De Saneamento
Havana (Cuba) – O
presidente cubano, Fidel Castro, proclamou a erradicação da dengue na ilha após
75 dias de intensa campanha que mobilizou milhares de pessoas e na qual o Estado
gastou US$ 12,5 milhões. Os cubanos foram mobilizados em todo o país, encarando
como uma “guerra” a luta contra o mosquito transmissor da doença, que assola
atualmente diversas nações latino-americanas.
Em ato público quarta-feira à noite no Teatro Karl Marx de Havana e
diante de cerca de 6 mil pessoas, Fidel fez o balanço da campanha contra o
mosquito Aedes aegypti em uma jornada transmitida pela televisão estatal que se
prolongou até a madrugada de ontem.
– A dengue foi erradicada em Cuba e o mosquito Aedes aegypti (vetor da
doença) foi praticamente eliminado – disse ele.
Essa “batalha foi a resposta a uma situação desagradável constatada a
princípios deste ano”, afirmou o mandatário, lembrando que em janeiro passado
150 casos da doença foram notificados. “Tivemos de atuar rapidamente e destinar
recursos não previstos para combater esses focos”, advertiu.
Em 12 de janeiro, Fidel Castro ordenou a mobilização popular em massa
para lutar contra o mosquito transmissor da dengue, que se tornou o “inimigo
público número um” no país, identificado com foto nas capas dos jornais na qual
o Aedes aparecia na mira de uma arma de guerra.
Preparados como se fosse para uma guerra, cientistas, estudantes,
operários, militares e até soldados das Forças Armadas foram convocados para
integrar grupos de combate equipados com aparelhos de fumigação, conhecidos
como “bazucas”, para vistoriar todas as cidades cubanas e eliminar o vetor da
doença.
Esses grupos de combate usavam camisetas vermelhas, verdes ou amarelas estampadas
com a frase “Campanha contra o Aedes aegypti” como identificação para entrar
nas casas e eliminar os possíveis criadouros do vetor, mediante a
desinsetização das residências.
Na campanha nacional contra a dengue foram recolhidos mais de 2,5 milhões
de metros cúbicos de lixo e detritos; foram localizadas 21.800 residências com
larvas e foi feita fumigação em 700 mil residências.
Segundo Fidel Castro, “os organismos internacionais de saúde podem tirar
lições desta campanha empreendida pelos cubanos” contra o Aedes aegypti.
No final de fevereiro, Castro ofereceu a ajuda de cientistas cubanos aos
países latino-americanos que enfrentam a epidemia de dengue.
– Se os brasileiros precisarem de ajuda, é só ligar. Se os peruanos
precisarem de ajuda, é só ligar – assinalou o presidente cubano, dizendo estar
orgulhoso de poder anunciar que Cuba ficou livre do vetor da dengue.