Machete@rte

Viernes 05 de abril de 2002

Número 350

 
 

 

Se Alinea al Texano de Los Pinos

Ante Fox Obrador Avala a la PFP

 

Ayer López Obrador avaló definitivamente la presencia de la Policía Federal Preventiva, corporación militar disfrazada de policía, y lo hizo ante su jefe Vicente Fox. Anteriormente Obrador accedió a meter a la PFP a las calles de la capital y terminó aceptando que se quedara indefinidamente. Pero ayer en el zócalo capitalino, durante una ceremonia de Fox, Obrador entregó, junto con su cuate de Los Pinos, cientos de patrullas y miles de armas y fusiles para los policías militares de la PFP.

 

Ante la complacencia y complicidad del jefe de Gobierno del DF, así como de sus secretarios de Seguridad, Fox entregó  650 patrullas, 70 camionetas, 40 motos y 30 camionetas (en total 790 vehículos), además de 4 mil 300 armas, entre fusiles y pistolas automáticas.

 

El hecho no hubiera tenido mayor trascendencia, de no ser porque ocurrió en territorio perredista, y más porque sucedió en el que es considerado el principal bastión perredista, asiento del cardenismo, y porque se dio con el consentimiento de uno de los personajes más cercanos al Ingeniero Cárdenas y su hija política Rosario Robles.

 

La Policía Federal Preventiva fue una creación del priismo y está integrada con soldados, aunque constitucionalmente no está permitido sacar a los militares de sus cuarteles a las calles del país, así sea para realizar labores de supuesto servicio social o de procuración de seguridad, excepto en tiempos de guerra o de seria inestabilidad interna.        

 

Es muy grave que ni Obrador --de quien se esperaba que tomara una actitud diferente--, pero tampoco Robles ni Cárdenas, no ya Amalia García o Jesús Ortega  --es decir la dirigencia nacional perredista--, hayan manifestado ninguna oposición a la militarización del que está siendo proyectado como el cuerpo policiaco más activo del gobierno foxista.

 

Desde que Obrador acordó no manchar la figura presidencial, ha hecho tregua con Fox, a pesar de las estulticias que ha cometido el texano de Los Pinoles. Pareciera que Obrador le apuesta a hacer alianza con el Presidente, dejando de lado sus presuntos principios de ética y honorabilidad gubernamental en beneficio de los pobres. El trasfondo parece ser que Obrador mira hacia la Presidencia del 2006, lo que explica sus condescendencias con su señoría presidencial. Obrador seguramente sabe que él no podrá aspirar a la silla de la Presidencia, pues todo apunta que el gallo del PRD para las próximas elecciones presidenciales será, no ya "La Chayo" sino el nieto del general Lázaro y retoño de Cárdenas, Lazarito Batel, recientemente electo gobernador de Michoacán. De ahí que El Peje esté dispuesto a aliarse al foxismo y a los ricos neoliberales del país para ganar respaldo, peso y presencia como presidenciable.    

 

Por otra parte, Fox dijo que su gobierno acepta el reto de la inseguridad y que está librando la batalla más radical contra el delito. Además señaló que los resultados en materia de seguridad son claros, pues se ha reducido en 12 por ciento el delito federal con relación al año 2000, y la Policía Federal Preventiva ha recuperado dos mil 457 vehículos, con lo que aumentó 41 por ciento la eficacia de la recuperación, entre otros datos.  Sin embargo, lo cierto es que Vicente Fox ha sido reprobado de manera tajante tanto por la opinión pública y la iniciativa privada, pues no se perciben resultados en asuntos de seguridad, por más que el foxismo diga que se ha detenido a dos o tres narcotraficantes regordetes.  

 

La ceremonia de ayer en el Zócalo no fue un evento de menor importancia, pues estuvieron funcionarios de muy alto nivel por parte de los dos gobiernos. En la entrega de patrullas también estuvieron los secretarios de Gobernación, Santiago Creel; de Marina, Marco Antonio Peyrot; de la Defensa Nacional, Ricardo Clemente Vega; el Procurador General de la República, Rafael Macedo de la Concha, y el titular de la Secretaría de Seguridad Pública federal, Alejandro Gertz Manero. Mientras que de la administración del DF hicieron presencia el Procurador, Bernardo Bátiz; y los secretarios de Seguridad Pública, Marcelo Ebrard, y de Gobierno, José Agustín Ortiz.

 

Más allá de que el gobierno capitalino no ha demostrado la presunta eficiencia de la PFP, el hecho es que López Obrador, Bátiz y Ebrard claramente avalan la existencia y presencia de la Policía Federal Preventiva, y a su vez están avalando la represión de los movimientos sociales.  

 

El que se Agacha Pierde

 

En México para subir
hay que ser de oposición
denunciar la corrupción
para después transigir.
Luego se vale escupir
sobre lo antes defendido
y afiliarse a un partido
pa´l FOBAPROA denunciar
para después arribar
al grupo de los bandidos.
Se quedó la PeFePé
con la venia de Obrador
la verdad que este señor
cual gallón del perredé
dio su bracito a torcer
pues quiere ser Presidente
por ello olímpicamente
abandonó convicciones
le faltaron pantalones
y se le agachó a Vicente.
Más la cotorra borracha
le dijo a un perico verde
que todo aquel que se agacha
hasta el... prestigio pierde.

 

 

 

 

 

 

Arafat Elogia Resistencia de Palestinos

 

El presidente Yasser Arafat elogió ayer jueves a los palestinos de Cisjordania por la resistencia que han mostrado a las tropas israelíes que han reocupado las principales ciudades y poblaciones de la Autoridad Palestina.

 

Arafat dijo que los palestinos que enfrentan a las fuerzas israelíes en las ciudades cisjordanas de Jenin y Naplusa eran héroes "que se levantan contra la salvaje agresión israelí".

 

"El pueblo de ustedes los mira con orgullo y confianza por su tenacidad y determinación para desafiar la maquinaria israelí de destrucción", dijo Arafat.

 

"Tenemos confianza de que la ocupación inevitablemente terminará. Perseveren, perseveren. Sólo hace falta una hora de perseverancia", agrego invocando un versículo del Corán, el libro sagrado del Islam.

 

Arafat se encuentra en sus oficinas de Ramallah rodeado por tanques desde el viernes.

 

El dirigente palestino dijo que los palestinos deberían cerrar filas y prepararse para una resistencia prolongada.

 

Además hizo un llamado "a todo el mundo que tenga la posibilidad de utilizar cualquier medio disponible para ayudar a la resistencia", dijo la declaración.

 

Por otra parte Israel dijo ayer que permitirá al enviado de Estados Unidos al Oriente Medio, Anthony Zinni, reunirse con el líder palestino, Yasser Arafat, quien está sitiado por fuerzas israelíes en su cuartel general en Cisjordania desde hace una semana.

 

El primer ministro Ariel Sharon impidió antes a Zinni y otros enviados de Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia ver a Arafat, alegando que lo mantendría aislado como parte de una ofensiva dirigida, según Israel, contra los militantes y atacantes suicidas palestinos.

 

En tanto el presidente George W. Bush pidió ayer mismo a Israel que comience a retirarse de las áreas controladas por los palestinos y anunció que enviará a la región a su secretario de Estado, Colin Powell --cuya llegada a la región del conflicto será hasta la próxima semana-- para concretar un supuesto cese el fuego.

 

"Las tormentas de violencia no pueden continuar", dijo Bush. "Ya es suficiente".

 

 

 

Fox Aún se Reserva Voto Sobre Cuba

 

Hasta ahora el gobierno foxista no ha promovido ningún documento de resolución contra Cuba ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y se reserva la postura que adoptará a mediados de abril hacia el país caribeño. Mientras tanto Fox se reunió ayer con el primer ministro de la República Checa, país que el año pasado fue manipulado por Estados Unidos para atacar y condenar a Cuba en la reunión que organiza anualmente en abril la ONU en Ginebra, Suiza.   

 

Como sea, Cuba está librando hasta ahora la batalla, pues Fox dijo ayer que aún se reserva su postura respecto a Cuba, en tanto que el primer ministro checo, Milos Zeman, señaló que su país no promoverá ningún voto contra ese país, ya que considera que Fidel Castro crea las condiciones para salir avante de situaciones difíciles como las recriminaciones sobre derechos humanos que se hacen año con año desde la nación europea, y que son auspiciadas por, ante y desde la Organización de las Naciones Unidas y su mediocre papel en la defensa de los pobres.

 

La realidad es que ningún país sobre la faz del globo terráqueo tiene la autoridad moral para condenar a Cuba y su régimen socialista. Que los países ricos del mundo y sus mandaderos del tercer mundo condenen a los responsables de los genocidios en Afganistán y Palestina. Que los países que cuestionan los derechos humanos, condenen la miseria en que se está hundiendo a México, por ejemplo.

 

 

 

Las Lecciones del PRD

 

Por Ángel M.

 

Si como dicen, el árbol se conoce por sus frutos, los del PRD están a la vista y no dejan lugar a dudas sobre la naturaleza de ese partido...

           

En lo que va de la semana, el grupo conformado por Rosario Robles y Cárdenas (la ROSCA) han desplegado una serie de acciones en las que queda claro su decisión de hacerse de la dirección nacional de ese partido, con todo y el costo del ignominioso espectáculo electoral ofrecido desde el 17 de marzo pasado. La decisión, tomada luego de un par de fracasos mediáticos de Robles al pretender presentarse como una “ganadora con dignidad”, estuvo precedida por dos hechos muy significativos:

 

a) el hipócrita sainete representado por un grupo de “nobles perredistas” encabezados por Paco Ignacio Taibo II, en el que éste preguntó que “¿quién querría militar en un partido que reproduce las prácticas fraudulentas priístas contra las que... ?, etc.”, siendo que la respuesta era obvia (él), por que el PRD de ahora, en el que milita, es el mismo PRD de siempre, y

 

b) un intercambio de declaraciones entre Jesús Ortega y Cuauhtémoc Cárdenas, en las que éste exigió a Amalia García que “asumiera su responsabilidad” en el cochinero, ratificó su “dedazo” a Robles, y refrendó, además de su desvarío político, su calidad de “dueño” del PRD.

 

Ambos hechos, junto a la decisión de asumir “así” la Presidencia del PRD, dejan ver bien claro la calidad moral e intelectual de quienes, de facto, siempre han conducido al PRD: la pobre estrategia a instrumentar, de acuerdo al anuncio hecho por la propia Robles el pasado miércoles, es crear un par de ridículas Comisiones, una de transición y otra de ética (encabezada nada menos que por Samuel del Villar) para limpiar las dichosas elecciones. ¡Qué ingenio¡, y ¡qué dignidad¡; cuando de todos es conocido que en este país –ya desde Plutarco Elías Calles--, cuando el gobierno quería que un caso jamás se aclarara se creaba una “Comisión Especial”. Ahí está la marca del PRD. Un caudillo, como Calles –pero tonto--; y la creación, no de una, sino de DOS, “comisiones especiales”... para que no se resuelva nada, y no quepa duda de la naturaleza del PRD: por que a nadie escapa la calaña del caudillismo caprichoso, mediocre, nepotista y gangsteril de Cuauhtémoc Cárdenas y su papel dentro de ese partido; por más que ahora se quiera hacer el ofendido y el digno –junto a Robles-, y achacarle toda la responsabilidad del cochinero a los amalichuchos (esa otra podrida, lastimosa y cínica mafia que todavía usufructúa la Presidencia del PRD). ¿De qué Partido habla entonces Paco Ignacio Taibo II, quien además, para colmo, es de todos conocido que se alinea con Cárdenas y Robles, y su quesque rebeldía da más lástima y pena, que tristeza o lamento?.

 

Y sin embargo, la cuestión de fondo no es esa: si hasta ahora la intención de los rosaricardenistas es asumir “así” la Presidencia de ese cadáver putrefacto que se llama PRD, creyendo que podrán limpiar la dichosa elección, es por que ese cadáver vale casi 300 millones de pesos anuales (dinero del erario público, es decir, del pueblo), y por que es el acceso más fácil al poder en virtud del artículo 41Constitucional (que impone a los Partidos como una casta privilegiada, reservándoles el acceso exclusivo a los cargos de elección popular). Esa es la cuestión de fondo. Más allá de sus invariablemente desprestigiados dirigentes, su programa político funcional al neoliberalismo, su desempeño en el Gobierno (a Robles los universitarios la conocen con el alias despectivo de “la granadera de falda corta”, por su afecto al tolete y la represión), y su calidad –como ya se dijo-- de ser una “oposición cordial”, hacen del PRD un instrumento más del poder, en contra del pueblo. Desde el voto de sus senadores (incluido el de Lázaro Cárdenas, junior del junior) en contra de los pueblos indios y el EZLN, sus propuestas de privatizar la electricidad y el petróleo (inútil y torpemente enmascaradas), hasta su complicidad “cómoda” frente al PAN y el PRI; pasando por un sinfín de ofensas y demagogias populares. Los agraviados sobran: desde Michoacán hasta Chiapas --cuyo Gobierno perredista se sumó inmediatamente al acoso contra los indígenas rebeldes--, pasando por los estudiantes del Consejo General de Huelga que fueron difamados hasta el fin y reprimidos con sangre y cárcel por el poder perredista, hasta una muy buena cantidad de organizaciones sociales que fueron desechadas primero y combatidas después, luego de ser usadas para llegar a los cargos de elección popular.

 

Esa es la cuestión, y no cómo limpian su cochinero electoral y entronan a Robles, a quien la palabra “cochino” parece perseguirla denodadamente. Por que esto último –el dedazo a Robles-- a nadie le importa. Provecho.

 

 

 

 

 

A Zedillo le Dan Puesto Globalifílico en EU

 

Luego de que dejaron de ser presidentes, Salinas y Zedillo fueron recibidos con pompa y platillos en Estados Unidos, a pesar de haber arruinado al pueblo mexicano.

 

Pero no sólo son bien recibidos, a pesar de haber defraudado a su país, sino que Salinas es floreado y reverenciado por las instituciones gringas, y a Zedillo le han dado varios puestos laborales. Los yanquis reconocen y premian a los ex mandatarios, pues durante sus administraciones trabajaron servilmente para EU. Allá, Salinas es mostrado como un ejemplo de ex presidente. A Zedillo lo acaban de premiar con la dirección del Centro para Estudios sobre la Globalización de la Universidad de Yale, institución que le otorgó el año pasado al ex mandatario un doctorado honoris causa, y en donde el mandatario obtuvo un doctorado en 1981. Antes a Zedillo le dieron chamba en el consejo de administración de una importante empresa ferroviaria a la cual el ex presidente le remató una parte de la industria ferrocarrilera mexicana.

 

Antes le dieron chamba en Procter And Gamble, empresa líder en productos de higiene y limpieza y a la que el ex presidente favoreció. Luego le dieron un puesto en la ONU, en Nueva York. Mientras que hace unas semanas Salinas fue recibido  abiertamente en una universidad gringa, desde donde vislumbró otros tiempos para él y su familia en México.

 

Ahora, desde la Universidad de Yale seguirá defendiendo los vicios que encierra la globalización del neoliberalismo y el libre mercado.

 

 

 

MMSC se Adhiere a Legisladores por Renuncia de Castañeda

 

El Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba (MMSC) se solidarizó ayer con los diputados y senadores del Congreso de la Unión que se manifiestan por la destitución inmediata del secretario de Relaciones Exteriores Jorge Castañeda.

 

Asimismo, exigió que la representación de México ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, Suiza, se pronuncie en contra de la iniciativa estadounidense de condena a Cuba.

 

El MMSC hizo una enérgica protesta por el curso que ha tomado la política exterior del gobierno de Vicente Fox en los últimos meses hacia la República de Cuba, ante los incidentes que se han presentado entre los dos gobiernos y que han tensado las relaciones entre ambas naciones.

 

El Movimiento de Solidaridad con Cuba reprochó el alineamiento cada vez más notorio de la política exterior mexicana con la de Estados Unidos, una orientación desde luego nunca aprobada por el Congreso de la Unión ni mucho menos avalada por el pueblo mexicano, sostuvo.

 

El MMSC recordó que tradicionalmente México ha basado su política exterior en la Doctrina Estrada, que se fundamenta en el respeto irrestricto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos, así como en la no injerencia en los asuntos internos de las naciones, de acuerdo con el artículo 89 de la Constitución.

 

En mitin efectuado frente al Senado de la República, el MMSC advirtió que la opción del gobierno mexicano es respetar la Doctrina Estrada u obedecer los dictados de Washington.

 

 

 

Propone PAN-DF Cortar Subsidio al Agua

 

Convencidos de que hay que pagar más por los servicios públicos, los foxistas y los panistas van sobre el agua también. Éste es el planteamiento del gobierno federal y hasta de los panistas del Distrito Federal. Ayer la dirigencia del PAN capitalino se manifestó a favor de reducir los subsidios en el servicio del agua y duplicar su costo real. El alegato que dan es el de sacar más recursos para mejorar el servicio.

 

José Luis Luege Tamargo consideró necesaria la participación de la iniciativa privada para lograr que el servicio cueste y la ciudadanía tomé conciencia y valore la importancia del vital liquido. Pero más allá de este alegato, se apunta a la privatización del sector y la medida de reducir el subsidio del agua y luego subir las cuotas de la misma son el primer paso. Así hicieron con Teléfonos de México, por ejemplo, y  así están haciendo con la luz. 

 

Aunque el PAN diga otra cosa, la medida de aumentar el precio del agua responde a las imposiciones del Banco Mundial, más allá de que se diga que no hay recursos para mejorar el servicio de agua.

 

 

 

 

¿Quién es Ariel Sharon?

 

La noche del 14-15 de Octubre de 1953, el pueblo de Qibya fue objeto de un ataque Israelí, el cual fue llevado a cabo por unidades del ejército regular, y en él fueron usados varios tipos de armas. En la tarde del 14 de Octubre, se estima que alrededor de 600 soldados de la fuerza militar Israelí avanzaron hacia el pueblo. Al momento de su llegada, lo rodearon y lo aislaron de todos los otros pueblos árabes. El ataque comenzó con un concentrado e indiscriminado fuego de artillería a las casas de la población. Éste continuó hasta que la fuerza principal alcanzó las afueras de la villa. Mientras, otras fuerzas avanzaron a las ciudades árabes más cercanas, como Shuqba, Badrus y Na’lin con la intención de distraerlos e impedir cualquier ayuda para la gente en Qibya. Plantaron minas en varios caminos por lo que el pueblo fue aislado por completo. El ataque continuó. Unidades de la armada Israelí atacaban a los residentes del pueblo, unidades de ingenieros militares situaban explosivos alrededor de algunas casas y las explotaban con todos adentro. A las 4:00 AM del 15, las fuerzas israelíes se retiraron a las bases de donde habían comenzado.

 

En este ataque terrorista arrojó la destrucción de 56 casas, la mezquita , la escuela del pueblo y del tanque de agua. Más de 67 ciudadanos perdieron su vida, hombres y mujeres, con muchos otros heridos.

 

El terrorista Ariel Sharon, comandante de la unidad “101” que llevó a cabo la agresión terrorista, declaró que sus superiores habían sido claros con respecto a cómo los residentes del pueblo debían ser tratados. “Las órdenes fueron absolutamente claras: Qibya debía ser un ejemplo para todos”, dijo.

 

El gobierno de Israel clamó que la masacre fue llevada a cabo por los colonos civiles judíos. Pero cintas mostraron como el Primer Ministro Moshe Sharret fue aprobó la acción, misma que fue planeada por el Ministro de Defensa, Pin Has Lavon, el Jefe de Personal General Mordacai Maklet y el Jefe de Operaciones, el General Moshe Dayan. El 26 de octubre, el General Van Bennike testificó ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Dio evidencia irrefutable de que el ataque en Qibya fue realizado por unidades de la armada regular de Israel, y no por irregulares, como fue dicho por las fuentes oficiales israelíes.

 

 

 

El Lector Opina

 

Felicita al CGH

 

En verdad llena de orgullo y satisfacción saber que en México existan grupos como el CGH que a pesar de los pesares, contra  viento y marea, soportando toda clase de injurias, de difamaciones, de medidas de represión y de cooptación; que a pesar de que se ha declarado contra ellos una verdadera conspiración de silencio tramada, acordada y además signada por Juan Ramón de la Fuente y la prensa oficial, a pesar de todo eso, hacen acto de presencia para hacer escuchar su voz en todos los eventos de lucha popular.

 

Así, los vimos “robar” a los periódicos notas y fotografías durante la llamada Cumbre de Monterrey; hasta allá se fueron a protestar en contra de los poderosos.

 

Lo digo con gran admiración: que gallardía, que pantalones, cuanta dignidad en esos muchachos y muchachas, ellas solas y solos son representantes de la dignidad de un estudiantado en su mayoría agachón , mediatizado y convenenciero. Hasta allá se fueron y se hicieron escuchar: por ellos se supo que en México también el estudiantado protesta.

 

Del mismísimo grupo ( del CGH), el día lunes 1 de abril, por la tarde, en un noticiero radiofónico escuché una entrevista con el Mosh protestando contra la forma indecente en que se está conformando el “Congreso” de Alí Ramón y sus 40 ladrones. Con su característica energía y su (odiado por rectoría) claro verbo, Alejandro tomó por unos segundos el micrófono de Formato 21 y causando alegría a muchos radioescuchas  hizo oír su voz.

 

Al otro día los periódicos daban la noticia, destacando casi exclusivamente las palabras del niño mimado Ramoncito. Dos diarios publicaron sendas fotografías de los muchachos valientes protestando: en una se ve al Mosh y a otro chico increpando, no a Bolívar Zapata como el reportero lo escribe, sino al tenebroso judas, René Druker.

 

En otro periódico, en una cintilla, sin la menor relevancia, se informa que hubo disidencia en esa reunión del Consejo Universitario: el consejero titular de Filosofía, J. M. Contreras Colín reclamó atinadamente la forma como se  quiere “integrar” la CECU.

 

 

Arturo Villanueva

 

 

 

 

Testimonios Del Genocidio En Palestina (II)

 

RAMALA. Lowi Toubasi está entre dos tanques, de rodillas en una acera, junto a otros 13 compañeros. Con la cara contra el muro, las muñecas atadas a la espalda con un cordón de plástico blanco y sin la camisa del uniforme de la policía palestina que llevaba puesta hasta hace un rato. Hace poco que los detuvieron los soldados israelíes. Lowi, que tiene 30 años, traga saliva y espera a que se lo lleven.

 

Pregunta. ¿Cómo lo capturaron?

Respuesta. Ya lo ve. Comenzaron a disparar como enloquecidos. Si un tanque te dispara no tienes nada que hacer.

 

P. ¿Usted también disparó?

R. Yo disparé para defenderme. ¿Qué debo hacer, si alguien viene a mi casa con sus tanques? Este es mi deber y el deber de todo hombre.

 

P. ¿Es un francotirador?

R. No, no soy un francotirador. Sólo soy un militar que sirve a Palestina. Trabajo en los servicios de Inteligencia. Mi oficio no es disparar, pero tengo que defenderme de los que me atacan.

 

P. También atacan a Israel los kamikazes y los francotiradores.

R. El terrorismo de un Estado provoca el terrorismo de la gente. Mírenlos: ¿Le parecemos terroristas? ¿Nos dejaríamos apresar si fuésemos terroristas?

 

P. ¿Quiénes son, pues?

R. Este chaval que está a mi lado, de gafas, se llama Yussef. Tiene 23 años. Es un estudiante de psicología de la Universidad árabe. A aquel otro, el primero de la fila, lo conozco bien, es un padre de familia.

 

P. ¿Ahora, tiene miedo?

R. Pregúnteselo a él (y señala a un soldado israelí que nos apunta con su ametralladora). Sé muy bien cómo tratan a los prisioneros.

 

 

Agarraron a Raúl Salinas Chupando en su Celda

 

En la celda de Raúl Salinas fueron encontradas, no una, ni dos, sino tres botellas de licor, pero no se trataba de unas cheves, tampoco de ron, el  señor tenía en su posesión whisky.

 

Por dicha falta el consejo técnico del reclusorio de Santiaguito deslindó a sus carceleros y sancionó a Raúl Salinas con 15 días en otra celda aislado de los demás presos y sin visitas familiares.

 

Raúl Salinas apeló a la comprensión de las autoridades y expresó sus disculpas, asegurando que no volvería a pasar, por lo que no se llegó al extremo de prohibirle las visitas de sus abogados y tampoco las conyugales.

                                                             

Solo en internet :

 

¡Semana Continental de Acción contra el Maíz Transgénico!

 

A partir de la confirmación de contaminación genética del maíz mexicano declaramos del 10 a 17 de abril de 2002 la "Semana Continental de Acción contra el Maíz Transgénico".

 

Se llevarán a cabo actividades, protestas y talleres en todo el Continente Americano, culminando las acciones el 17 de abril de 2002 con una jornada de movilización en varios países en toda las Américas.

 

México y toda la región de Mesoamérica es el centro de origen y diversidad del maíz, patrimonio de la humanidad, y está siendo convertido en un bien privado, controlado por un grupo de empresas multinacionales. La crisis del maíz transgénico afecta no nada más productores campesinos e indígenas, sino la salud de los consumidores, la biodiversidad y la seguridad alimentaria de los pueblos.

 

El Tratado de Libre Comercio América del Norte que entró a vigor en 1994, ha ocasionado el desplazamiento del campesinado, la erosión genética del maíz y la facilitación del "dumping" o venta del maíz debajo de su costo de producción hacia México, debido a los grandes subsidios del gobierno norteamericano a las corporaciones. Aunque no se sabe la fuente de contaminación del maíz mexicano, lo más probable es que proviene de los 6 millones de toneladas de maíz importado de los Estados Unidos. Entre 35-40% del maíz sembrado en los Estados Unidos es transgénico.

 

La contaminación del maíz mexicano amenaza la seguridad alimentaria no nada más de México, sino todo los cientos de millones de personas quienes dependen del maíz como fuente principal de alimentos. Por eso hacemos una llamada a todos los pueblos del Continente a movilizarse en su localidad. Protestas y movilizaciones se enfocarán en las sedes y oficinas de Cargill, Archer Daniels Midland, Monsanto, Grupo Pulsar, Syngenta, Pioneer/DuPont y Dow; los Mercados de Granos Básicos en Chicago, Minneapolis y Winnipeg; las embajadas/consulados de México y los Estados Unidos. También se llevarán conferencias de prensa, talleres sobre los impactos de los transgénicos; campaña de llamadas y faxes a empresas como Maseca y Bimbo para exigir productos "libres de transgénicos"; cartas, llamadas, faxes al Congreso mexicano, SAGARPA y SEMARNAT.

 

Para más información sobre otras acciones, favor de consultar la pagina web

www.laneta.apc.org/biodiversidad/maiz

 

Por lo tanto, nos manifestamos sobre tres ejes principales: 1) Contra el maíz transgénico; 2) Contra el "dumping" o la venta del maíz (convencional y transgénico) bajo el costo de producción; y 3) Por un precio justo de maíz.

 

Convocantes:

 

México: Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria (CIEPAC); Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (RMALC); Red de Acción sobre Plaguicidas y Alternativas en México (RAPAM); Consejo de Organizaciones de Médicos y Pateras Indígenas Tradicionales de Chiapas (COMPITCH); Desarrollo Económico y Social de los Mexicanos Indígenas, A. C. (DESMI); Estudiantes Tzeltales de Guaquitepec" Chilón, Chiapas; Las Abejas y Centro de Derechos Humanos Tepeyac del Istmo de Tehuantepec. Honduras: Coordinación de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH). Guatemala: Plataforma por la Vida- Consejo de Investigaciones para el Desarrollo de Centroamérica Asociación (CIDECA); Fundación para el Desarrollo Educativo Social y Económico (CIEBA); Centro de Estudios de la Frontera Occidental de Guatemala (CEDFOG); Instituto Meso Americano de Permacultura (IMAP); Pastoral Social de la Tierra Huehuetenango; Asociación de Mujeres LEMNA; Mamá Maquín; Derechos en Acción y Oxfam Australia Brasil: Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra (MST); MPA; ANMTR; CPT; FEAB y MAB. El Salvador: Foro Agropecuario. Haití: Platfom Ayisyen pu Pledwaya pou yon Devlopman Alternatif (RAPDA). República Dómicana: Colectivo de Organizaciones Populares. Paraguay: Sobrevivencía-Amigos de la Tierra Paraguay. Colombia: Organizaciones Indígena de Colombia. Ecuador: ECUARUNARI. Canadá: ETC Group y Canadian Catholic Organization for Development and Peace (CCODP). Estados Unidos: Organic Consumers Association; Global Exchange; Food First; Rights Action; Centro para la Justicia Económica; South West Organizing Project; First Nations North and South; Pesticide Action Network; Center for Food Safety; National Environmental Trust; Institute for Agriculture and Trade Policy; State Public Interest Research Groups y Friends of the Earth-US. Redes Continentales: La Convergencia de Movimientos de los Pueblos de las Américas (COMPA)

 

Por mas información, a sumarse al llamado de acción o avisar sobre las acciones se harían :

www.laneta.apc.org/biodiversidad/maiz

mailto:biodiversidad@lanet.apa.org

 

Una red Militar Global

Por  Juan Carlos Galindo

 

      La presencia militar de los Estados Unidos en el mundo ha aumentado un 20 por ciento desde los atentados del 11 de septiembre. Cerca de 300.000 soldados presentes en más de 140 países velan por los intereses de la única potencia mundial. Podrían existir, y de hecho se argumentan, otras razones. Sin embargo, un análisis de la distribución de las bases militares norteamericanas no deja lugar a dudas. Estados Unidos ha aprovechado la cobertura de la operación militar conocida como "Libertad Duradera" para instalar bases en Uzbekistán (1.000 soldados), Tayikistán y Kirguizistán (más de 3.000). Presencia que se ve fortalecida por los 5.000 soldados estacionados en las bases de Afganistán. De esta manera Estados Unidos se asegura una influencia decisiva y cierta capacidad de control en la zona del Mar Caspio: la región con las reservas de recursos naturales sin explotar más rica del mundo. ¿Casualidad? ¿Altruismo de los Estados Unidos? ¿Defensa mundial de la democracia?

 

      En el Golfo Pérsico, Estados Unidos, en connivencia con las despóticas monarquías que gobiernan la zona, mantiene más de 20.000 soldados. Más de 1.000 entre Omar, Emiratos Árabes Unidos y Qatar; otros 1.000 en Bahrein, que además alberga al Estado Mayor de la Quinta Flota de la Marina, y 4.800 en Kuwait. Pero sin duda, el caso más significativo es el de Arabia Saudita, emirato en el que Estados Unidos tiene tres bases militares y más de 5.000 soldados, cazas F-15 y F-16, aviones "invisibles" F-117 y aviones de espionaje U-2 y Awacs. Si exceptuamos la base "Príncipe Sultán" que se encuentra cerca de Riad, la capital, las dos restantes se sitúan en el inicio o la desembocadura de los dos gaseoductos que cruzan el país. Es más, una de ellas, la base militar de Al Khobar, se encuentra junto al puerto petrolífero de Ras Tanûra. Parece evidente, pues, el principal valor que guía la estrategia militar de los Estados Unidos en el Golfo Pérsico. El control militar de la zona se completa con la base Diego García. Estas instalaciones militares, situadas en la pequeña isla del Océano Índico que las da nombre, albergan la presencia de 4.000 soldados norteamericanos, cazas y superbombarderos B-52. Los habitantes originarios de la isla, de propiedad británica y explotada conjuntamente por los Estados Unidos y Gran Bretaña desde los acuerdos confidenciales firmados por las dos potencias en 1964, fueron "trasladados" en 1971 a Isla Mauricio, a 1.500 kilómetros de la isla Diego García.

 

      Sin embargo hay ocasiones en las que las instalaciones militares de los Estados Unidos en el extranjero no se establecen para controlar los recursos de una zona o asegurarse su acceso a ellos. Existen otros muchos intereses. Así por ejemplo, las bases militares de Morón y Rota (España) y Aviano (Italia) realizan una labor logística indispensable para las operaciones de Estados Unidos en Oriente Próximo y Europa. Lo mismo ocurre con los 2.000 soldados que la armada norteamericana mantiene en Turquía, lugar del que despegan los cazas que bombardean el norte de Irak.

 

      En América Latina y el Caribe, se encuentran las bases militares de Aruba-Curaçao (Antillas Holandesas) Comalapsa (El Salvador) y Manta (Ecuador). Esta última, situada al noroeste de Ecuador, permite a la armada norteamericana controlar toda la región andina y realizar labores de vigilancia en colaboración con el ejército colombiano, al tiempo que sirve de apoyo para el despliegue norteamericano en Colombia. Peor aún es el caso de la Isla de Vieques, al sureste de Puerto Rico, utilizada desde hace sesenta años como polígono de tiro de la fuerza aérea norteamericana y como zona de ensayo para las operaciones anfibias de las fuerzas especiales de la Marina. A causa de estas acciones, la salud y la calidad de vida de sus habitantes se ha visto enormemente deteriorada.

 

      El control indirecto del Canal de Panamá es el objetivo de las instalaciones militares de Estados Unidos en este país. Además, la armada norteamericana cuenta con bases en suelo cubano (Guantánamo), Honduras y Barbados.

 

      Por otro lado, a las ya mencionadas bases de Italia y España, hay que unir otros emplazamientos de fuerzas militares norteamericanas en Europa: Alemania por razones estratégicas -que han quedado obsoletas desde el fin de la bipolaridad- alberga una importante presencia militar norteamericana, a la que se suma la presencia de tropas en Grecia, Hungría, Islandia, Dinamarca, Noruega, Holanda, Luxemburgo, Portugal..., etc. Asimismo es significativa la presencia militar norteamericana en Albania desde la Guerra de Kosovo. En definitiva, más de 100.000 soldados repartidos por todo el continente.

 

      En África, Estados Unidos mantiene tropas en Egipto, socio tradicional de la superpotencia, que además es, después de Israel, el segundo beneficiario de las ayudas financieras norteamericanas.

 

      El mapa de la presencia de tropas de los Estados Unidos en el mundo se completa con las desplazadas al Sudeste Asiático. El dominio de las aguas del Pacífico es un objetivo estratégico tradicional de los Estados Unidos, acentuado en la actualidad por el aumento de la importancia de China. El ejército norteamericano mantiene 37.000 hombres y 100 aviones de combate de última generación en Corea del Sur; 50.000 soldados en Japón (sobre todo en la base de Okinawa) y 600 soldados, entre ellos 130 de los cuerpos de elite, desplazados recientemente a Filipinas. Operaciones como la realizada al sur de Filipinas, se han repetido en Yemen y Georgia, donde más de 200 soldados norteamericanos instruyen al ejército en la lucha contra los "extremistas islámicos".

 

      Este espectacular y global despliegue militar se ve fortalecido y potenciado por dos aspectos esenciales: la capacidad de ubicuidad de las tropas norteamericanas y el apoyo logístico. Este último se realiza a través de los grandes portaviones (como el "USS Theodor Roosevelt" o el "USS Enterprise"), sin olvidar la capacidad de vigilancia global de la red de satélites de los Estados Unidos. Es decir, presencia física y tecnológica, con tropas, bases militares y portaviones, grandes destructores y satélites; pero sobre todo, con capacidad de acción en cualquier parte del globo.

 

      La presencia militar norteamericana en el mundo aumentará aún más si finalmente Estados Unidos decide intensificar sus ataques a Irak y realizar una operación a gran escala para derrocar al régimen de Sadam Hussein. George W. Bush, republicano, aislacionista, que llegó a la presidencia de la única potencia planetaria con serias dificultades para situar en el mapa cualquier país que no fuese el suyo, prepara ahora, guiado por quienes fueron los directos colaboradores de su padre, la intensificación del despliegue internacional norteamericano. El objetivo es difuso, no así los intereses que se encuentran detrás de esta operación global.

 

 

FMI, BM y OMC: El Triunvirato del Mal

 

Ignacio Ramonet  (Le Monde Diplomatique, marzo de 2002)

 

Necesitamos entender a cabalidad que el neoliberalismo está atacando el orden social existente en tres frentes. El frente económico, que es el más importante debido a las consecuencias que tiene para toda la humanidad, está dirigido por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial de Comercio (OMC): estas tres organizaciones forman el verdadero eje del mal [i]. Teniendo en cuenta hechos tales como el fraude que rodea la quiebra de Enron, la crisis monetaria de Turquía, el colapso de Argentina y la devastación ambiental, este abominable triunvirato ha sobre la preeminencia del sector privado, los mercados y la ganancia.

 

Para acabar de echarle sal a la herida, la conferencia internacional para el desarrollo, recomienda indudablemente que el sector privado dirija y supervise el desarrollo de las naciones del Sur. Es escandaloso que nuestros dirigentes, particularmente aquellos que representan a la Unión Europea, se rehúsen a actuar a favor de la liberación y el desarrollo de las dos terceras partes de la humanidad que se encuentran sumidas en la pobreza.

 

Lo que se necesita es la condonación total de la deuda de los países del Tercer Mundo, crear un sistema justo que controle la amortización de las deudas de estas naciones, garantizar que las condiciones de financiación sean adecuadas y que se utilice para el desarrollo, garantizar que las naciones ricas destinen por lo menos el 0,7% de sus presupuestos a financiar este desarrollo, restaurar el equilibrio comercial entre el Norte y el Sur, implementar políticas que aseguren que cada país tenga soberanía sobre su seguridad alimentaria, regular la irracionalidad del flujo mundial de capitales, ilegalizar el secreto bancario, abolir los paraísos fiscales, y crear un sistema de impuestos a las transacciones financieras internacionales.

 

El segundo frente es el ideológico, que es silencioso e invisible. Hay todo un montaje cuyo objetivo es convencer a la humanidad de que la globalización traerá la felicidad universal. Para la consecución de este objetivo se cuenta con la activa colaboración de las universidades, los centros de investigación (tales como la Heritage Foundation, el American Enterprise Institute y el Cato Institute) y la cooperación de los principales medios de comunicación (tales como CNN, el Financial Times, el Wall Street Journal y The Economist), los cuales son imitados por periodistas de todo el mundo. Armados con el monopolio de la información, los guerreros ideológicos de la globalización han constituido una dictadura que depende de la complicidad pasiva de aquellos a quienes subordina.

 

La manipulación de los medios de comunicación se inició oficialmente cuando el Pentágono abrió la Oficina de Influencia Estratégica, inmediatamente después de los ataques del 11 de septiembre. La función explícitamente orwelliana de esta oficina es la de diseminar información engañosa con el fin de hacerle un lavado de cerebro a la prensa internacional e "influenciar la opinión pública y los dirigentes políticos, tanto en los países amigos como en los poco amistosos" Lo cual nos hace recordar los oscuros años del maccartismo y de la guerra fría, cuando Mac Carthy actuaba como un ministro virtual de desinformación y propaganda, que operaba bajo la guía del Departamento de Estado de los Estados unidos y fue acusado de propagar una "versión oficial de la verdad". Actividad que siempre ha estado asociada con las más grotescas dictaduras del mundo.

 

El tercer frente es el militar. La ofensiva que se inició después del 11 de septiembre busca suministrar al movimiento de la globalización un aparato de seguridad que sea muy efectivo. Estados Unidos estuvo tentado de asignarle la responsabilidad a la OTAN, pero decidió asumirla totalmente, pues tiene los medios para hacerlo con espectacular eficacia. La guerra en Afganistán contra los talibán y Al Qaeda convenció a Washington de que sería fútil, dado el tamaño de la tarea, pedir algo más que ayuda simbólica a sus principales aliados militares (tales como Inglaterra y Francia) - o aún a la OTAN.

 

Washington decidió no consultar a sus aliados antes de declarar que su ataque contra Irak era inminente, demostrando su desdén por ellos. El alto nivel inicial de las protestas europeas ha venido perdiendo volumen, y no han sido tenidas en cuenta por la administración Bush. Se supone que los vasallos se arrodillen para suplicar ya que USA aspira a ejercer un poder político absoluto. "De alguna manera es el proto-Estado global," anota el periodista William Pfaff. "Los Estados Unidos son ya potencialmente la cabeza de una versión moderna de un imperio universal - un imperio deseado cuyos miembros son voluntarios" .

 

El imperio norteamericano quiere imponer la globalización neoliberal como una realidad. Todos los que se opongan deben tener conciencia plena de que Estados Unidos los combatirá. La era del respeto a los derechos humanos se terminó, como lo podemos ver en las vergonzosas condiciones que se aplican en la colonia penal de Guantánamo en Cuba, donde muchos europeos (incluyendo franceses, ingleses y españoles) han sido confinados en jaulas. El eje del mal, constituido por el FMI, el BM y la OMC, había ocultado su verdadera naturaleza. Pero ahora puede verse lo que realmente es.

 

 

 

El Terrorismo de Estado Gringo

 

Saul Landau

 

El gobierno norteamericano, sus asesores e ideólogos se presentan ante la opinión pública como los campeones de la lucha contra el terrorismo. Desde del 11 de septiembre, tal fachada se ha utilizado hasta la saciedad. ¿Pero en verdad la actuación de todos ellos justifica la imagen de antiterroristas que nos venden por los medios? La verdad es muy otra, como lo muestra este texto de Landau que Memoria ofrece a sus lectores.

 

Mientras nuestros líderes lanzan advertencias a los países que albergan terroristas, ¿quién les advierte a ellos acerca del albergue que numerosos terroristas encuentran en los Estados Unidos?

 

Hace 20 años, el 21 de septiembre de 1976, agentes del dictador chileno Augusto Pinochet, asesinaron mediante un coche bomba a Orlando Letelier en Washington DC. Ronni Moffit, joven colega de Letelier en el Instituto de Estudios Políticos, también murió en el atentado. Letelier había sido Ministro de Defensa en Chile durante el Gobierno del Dr. Salvador Allende, hasta que éste fue

derrocado en 1973.

 

El FBI descubrió que Pinochet había identificado a Letelier como un enemigo clave. Tres meses antes de que sus asesinos atacaran, Pinochet había sacado dos veces a colación el nombre de Letelier ante Henry Kissinger, refiriéndose al Ministro como la fuente de los problemas de su régimen en Washington. El senador Ted Kennedy había presentado un proyecto de ley para prohibir los suministros militares de Estados Unidos a violadores de los derechos humanos. En esta conversación, según un "Mencom" del Departamento de Estado, Kissinger había asegurado al dictador chileno que se le ayudaría para obtener aviones F5 y que "aprobaban sus métodos". Kissinger sabía que los métodos de Pinochet iban mas allá de la tortura y asesinato de miles de oponentes políticos en Chile. De hecho, en 1974 oficiales de inteligencia norteamericanos ayudaron a Pinochet a establecer la operación Cóndor, una red de agencias de policías secretas latino americanas que espiaban y asesinaban a sus enemigos en terceros países.

 

Una semana después del asesinato en Washington, el agente del FBI Robert Scherer informó en un cable a la oficina de campo del FBI en Washington, que la operación Cóndor podría haber matado a Letelier. La CIA había nombrado a Pinochet como Cóndor I, a modo de indicación de su importancia en la red terrorista. Miles de documentos descubiertos en Paraguay, indican una participación de alto nivel de los Estados Unidos en esta red terrorista que operó durante más de una década en varios países del mundo.

 

El FBI, finalmente, halló a los asesinos de Letelier y Moffit y el Departamento de Justicia les imputó, incluyendo al jefe de la policía secreta de Pinochet. Pero Pinochet, el jefe terrorista, eludió las acusaciones. Los agentes del FBI y los asistentes de los fiscales declararon públicamente que era "inconcebible" que el asesinato de Letelier hubiese ocurrido sin la autorización de Pinochet.

 

Aún así, la acusación contra Pinochet permanece sin firmar en la oficina del fiscal de Washington DC. ¿Por qué? ¿Quién lo protege? ¿Quiénes temen que Pinochet pueda testificar en un tribunal y nombre a prominentes norteamericanos como sus colaboradores terroristas?

 

Este año, los amigos anticastristas del Presidente Bush, a quienes Bush les debe mucho, cabildearon exitosamente para liberar a Virgilio Paz y José Dionisio Suárez, dos de los asesinos de Letelier y Moffitt, quienes se declararon culpables y cumplieron varios años de condena. Después de que la Corte Suprema decidiera que el INS no podía retener extranjeros indefinidamente para deportación, estos dos terroristas -- cuyas acciones no se limitaron al asesinato de Letelier y Moffitt - pasaron a merodear nuevamente por las calles junto con Michael Townley, el "terrorista jefe" de la policía secreta de Pinochet. Townley se había jactado ante el FBI de las variadas formas que conocía de asesinar personas. Estos terroristas disfrutan de protección en Estados Unidos frente a la extradición por sus restantes acciones terroristas --incluyendo el atentado con un coche bomba en Buenos Aires contra el exiliado Jefe del Estado Mayor chileno, el General Carlos Prats y su esposa en 1975, y el tiroteo contra el político chileno exiliado Bernardo Leighton y su esposa en Roma. Townley confesó haber desempeñado un papel clave en ambos complots de asesinato. Sin embargo, el Fiscal General de los Estados Unidos aún les da cobijo.

 

Orlando Bosch, quien alardeó de su papel en el atentado bomba contra un avión comercial cubano que se encontraba sobre las Barbados, con 73 personas a bordo, disfruta su retiro en Florida gracias al presidente Bush, quien dio la bienvenida a estos terroristas a Estados Unidos, cuando enfrentaban cargos en Venezuela por sus cobardes acciones. El Teniente Coronel Oliver North, contrató gustosamente a Luis Posada Carriles, el cómplice de Bosch en el atentado contra el avión cubano, y el subsecuente organizador de los atentados contra turistas en Cuba, en la década de los 90.

 

Altos oficiales estadounidenses, como Eliot Abrams, quien maneja la cartera de Latinoamérica en el Consejo de Seguridad Nacional, tiene negocios frecuentes y amistosos con gente que colocó minas en puertos nicaragüenses y llevó a cabo asesinatos. La lista incluye gente que ordenó atentados, asesinatos y campañas de violencia terrorista en otros países. El caso contra Pinochet en España, a medida que llegaba a la Cámara de los Lores para la apelación final, estableció un punto importante para aquellos que hablan en contra del terrorismo pero se comportan de manera oportunista cuando los terroristas están en su administración. Hay una clara diferencia, establecida en las leyes y tratados, entre un acto político y uno criminal.

 

Mientras se recuerda el terrible atentado con el coche bomba el 21 de septiembre de 1975 en Washington, las incontables víctimas de los asesinatos de Pinochet y a aquéllos que iban en el avión cubano, también deberíamos empezar a examinar el cobijo que se está otogando a un hombre que ha sido etiquetado como uno de los más importantes terroristas mundiales: Henry Kissinger.

 

 

Demandan al Vaticano por Abusos Sexuales

Amy Driscoll y Jay Weaver (The Miami Herald)

 

Un abogado que ha demandado a la Iglesia Católica en cientos de casos de abuso sexual presentará hoy dos nuevos casos, pero esta vez, mencionará al Vaticano en una alegada conspiración para proteger a sacerdotes pedófilos al transferirlos a través de las fronteras estatales y nacionales para evitar su procesamiento.

 

El abogado de Minnesota Jeff Anderson someterá las demandas en forma simultánea; una en la corte del condado Pinellas y la otra, un juicio federal, en un tribunal de Portland, Oregón. En las demandas se mencionará al Vaticano, a dos órdenes religiosas y a tres diócesis: St. Petersburg, Portland y Chicago.

 

Anderson presentó acusaciones similares hace dos semanas, al acusar a la Iglesia Católica de violar las leyes federales de asociación ilícita en un patrón de encubrimiento de abuso sexual que implica el ex obispo de la Diócesis de Palm Beach, Anthony J. O'Connell.

 

O'Connell renunció el 8 de marzo, luego de que un periódico publicó que abusó sexualmente de un estudiante adolescente hace más de 25 años en el Seminario Santo Tomás de Aquino en Hannibal, Missouri. El religioso era rector del seminario. Desde entonces, otros dos hombres han presentado demandas.

 

Las dos nuevas demandas, sin embargo, llevan las acusaciones un poco más lejos, al ligarlas al Vaticano y al papa Juan Pablo II, una acción legal que los expertos llamaron sumamente inusitada. ''Es un gran salto en el océano --en forma figurada y literal-- alegar que el propio pontífice tuvo un papel directo en la protección de los sacerdotes pedófilos'', indicó Bob Sherman, abogado de Greenberg Traurig en Boston, que ha manejado cientos de casos de abuso sexual por sacerdotes. ``Decir que el Papa tuvo complicidad es el tipo de extralimitación que podría afectar otros reclamos''.

 

En el caso de Pinellas, el acusador afirma que fue objeto de abuso en la diócesis de St. Petersburg en los 80, a manos de un cura que fue trasladado. El demandante ahora vive en California, abandonó el anonimato y se le mencionará en la demanda. El acusador en el caso de Portland vive en Oregón. Alega que sufrió abuso en los 60, en una parroquia aún sin mencionarse.

 

En otro caso, el sacerdote William White, de 69 años, fue obligado a renunciar a un seminario en Boynton Beach el pasado 13 de marzo por abusar de un adolescente en los 70.

 

 

 

Hipótesis: el 11 de Septiembre autoatentado

 

Una hipótesis macabra: el autogolpe como mecanismo de política exterior

 

Fernando Montiel T.*

 

 

Introducción

 

En el presente ensayo se realiza un análisis de los acontecimientos del 11 de septiembre del 2001, cuando aviones comerciales estadounidenses fueron utilizados como proyectiles contra blancos civiles y militares: las Torres Gemelas y el Pentágono. La hipótesis central del trabajo es que los sucesos del 11 de septiembre favorecieron en términos absolutos a la élite política estadounidense tanto en materia de política interior como en materia de economía y política exterior. De aquí se desprende la segunda hipótesis: en el mejor de los casos, la élite política estadounidense tuvo conocimiento de lo que ocurriría y lo permitió, aunque, en el peor de los escenarios, los más altos dirigentes políticos estadounidenses estuvieron involucrados directamente en la planeación y ejecución del atentado al menos en el nivel de autoría intelectual.

 

En la primera parte del análisis se contienen algunas reflexiones en torno a lo que tradicionalmente se entiende como terrorismo. En esta sección se hace una revisión conceptual con la intención de demostrar que lo que popularmente las masas consumen como "terrorismo" no siempre es tal, y que por el contrario, los mecanismos mediante los cuales se les hace creer esto se aproximan más a la lógica terrorista que aquellos actos a los que normalmente se les endilga el adjetivo. En este mismo tenor se hace una rápida revisión de la naturaleza de los actos que emprendieron los Estados Unidos que siguieron al atentado y que paradójicamente precisamente por su naturaleza- no fueron considerados como actos terroristas.

 

En el siguiente apartado del ensayo se desarrollan algunos ideas respecto a las razones que tuvieron países de los cinco continentes para apoyar las acciones que emprendió la administración Bush para lidiar con la crisis. Contra lo que los medios de información presentaron hasta el hartazgo, la solidaridad expresa de gobiernos ricos y pobres en todo el globo poco si no es que nada- tiene que ver con el "combate al terro-rismo" para "erradicar al maldad del mundo" (Bush).

 

En el tercer apartado se aborda de lleno el planteamiento central del análisis: la autoría del atentado. En esta sección se hace un repaso de los posibles autores y las razones por las que podrían o no tenido la capacidad material de realizar los atentados del 11 de septiembre. Por muy macabro que parezca que lo es sin duda-, la tesis del autogolpe no puede ser descartada con facilidad, pues como señalaba Víctor E. Frankl en El Hombre en Busca de Sentido, las respuestas extraordinarias a situaciones extraordinarias, son ordinarias; este postulado lógico por supuesto no es solo válido para las consecuencias, sino también para las causas. El desarrollo de esta hipótesis es el tema del cuarto apartado.

 

Para argumentar las tesis del presente trabajo se hace un repaso de los antecedentes históricos pertinentes para dar una lectura adecuada a los sucesos del 11 de septiembre. Entre estos antecedentes se incluye un recuento de datos biográficos de algunos de los funcionarios claves de la administración de George W. Bush que podrían arrojar luces respecto al modo como han operado tradicionalmente los halcones cuando se han encontrado en el poder. Del análisis de estos datos encontramos que existen elementos suficientes para señalar que la ejecución de un atentado como el realizado contra las Torres Gemelas y contra el Pentágono, y la posterior respuesta del gobierno estadounidense es congruente con la forma de actuar que se podía esperar de una administración como la que está en funciones en los Estados Unidos. Además de estos antecedentes históricos y biográficos, se incluye un recuento de los motivos internos y de política exterior que pudieron haber tenido los dirigentes políticos estadounidenses para organizar un atentado como el ocurrido; de estos motivos se destaca la importancia de Afganistán como punto geoestratégico y es por ello que se le dedica un espacio también.

 

En tanto que la política de convencimiento en torno al asunto de los atentados fue dirimida en los medios de información nacionales e internacionales, se le dedica una sección al análisis de la función que desempeñaron dichos medios en la tarea de manipular a la opinión pública con el objeto de respaldar la agresión estadounidense contra Afganistán. El punto de referencia de este último tema son los postulados del Choque de Civilizaciones de Samuel P. Huntington que funcionaron como el fundamento ideológico sobre el que se diseño la campaña propagandística, de forma silenciosa aunque sistemática.

 

Algunos apuntes sobre el Terrorismo

 

El fenómeno del terrorismo no solo es una realidad en las relaciones internacionales, sino también, en muchos casos y por desgracia, una costumbre. Dentro del debate semántico sobre lo que puede ser considerado como "terrorismo", es pertinente poner sobre la mesa tres líneas de pensamiento: a) que es el terrorismo, b) los tipos de terrorismo, c) la naturaleza del terrorismo.

 

Que es el Terrorismo

 

En primer lugar sería importante definir que criterios son los que deben ser cumplidos para que un acto pueda ser denominado como terrorista. Para los fines del presente ensayo, los siguiente nos parecen importantes para tratar de establecer una definición: 1) atenta contra la vida de personas inocentes, 2) es realizado con el objeto de influir en acontecimientos políticos, 3) es violatorio del derecho nacional y/o internacional.

 

De estos criterios se desprenden algunas cuestiones altamente controversiales, como por ejemplo ¿si un acto cumple con los puntos 2 y 3 pero le cuesta la vida a personas culpables podría ser considerado como terrorismo?, o ¿si un acto cumple con los puntos 1 y 2 y es congruente con la legislación nacional e internacional puede ser considerado como terrorismo? En tanto que las repercusiones políticas de un acto son intrínsecas al fenómeno del terrorismo como lo intentamos definir, el que un acto cumpla con los criterios 1 y 3 solamente, podríamos definirlo, no tanto como terrorismo, sino más bien como delincuencia común. En cuanto al resto (las primeras dos situaciones), la respuesta a preguntas como estas no es sencilla como veremos a continuación.

 

En el caso de la primera pregunta lo que encontramos es que dentro de los principios del derecho comúnmente aceptados se reconoce la figura del tiranicidio, por lo cual la respuesta sería negativa y aún controversial: no se debe asesinar a un asesino si existen los mecanismo para procesarlo de forma segura e imparcial por la vía judicial. La discusión en este caso se debería centrar en las posibilidades reales de juzgar a un asesino y de hacerlo pagar por sus crímenes, pues cabe recordar que personajes de negra memoria como Idi Amin, Henry Kissinger y toda una serie de ex dictado-res latinoamericanos -entre otros- todavía se pasean por las calles. En este caso el problema central entonces es de que forma se puede hacer funcionales las instituciones jurídicas ya existentes; si existe un modo real de conseguir esto -de acuerdo con las condiciones objetivas de las estructuras de poder sociales- entonces el tiranicidio no tendría razón de existir y debería desaparecer como figura jurídica, pero si no como ocurre en la realidad-, entonces el homicidio de una persona con estas características no es tan condenable: ese fue el caso del dictador nicaraguense Anastasio Somoza o el de Rafael Leonidas Trujillo en la República Dominicana.

 

En el caso de la segunda pregunta lo que tenemos es un problema que se encuentra con frecuencia en las sociedades "democráticas" occidentales: lo que es justo no es legal, y lo que es legal suele no ser justo.

 

La discusión podría ser abordada desde la perspectiva de la filosofía del derecho en cuanto a lo que puede ser considerado como justo. Para los fines del presente ensayo, consideraremos justo, todo aquello que resulte del cumplimiento de la disposición del siguiente enunciado: tratar igual a los desiguales, por medio de mecanismos jurídicos imparciales, para dar a ca-da quien lo que le corresponde de acuerdo con las consecuencias de sus actos.

 

Ahora bien, aunque por definición los primeros beneficiados por los principios legales son los más débiles, tenemos que reconocer la posibilidad real de manipulación de los instrumentos jurídicos existentes (Ver nota 1) como deja claro el siguiente ejemplo: las sanciones impuestas a Irak tras la Guerra del Golfo son legales, pero no son justas pues a quien se castiga es a la población civil iraquí que es totalmente inocente y no a Saddam Hussein y a su séquito que son los verdaderos culpables de las atrocidades cometidas contra kurdos, kuwaitíes e iraquíes por igual. Los antecedentes en este sentido son abundantes. Así como en el caso de Irak, la asistencia que el gobierno de los Estados Unidos daba a sus gobiernos clientes en América Central en tiempos de las dictaduras era un muchos casos legal, sin embargo, eso no significaba que fuera justo en tanto que gran parte de estos recursos eran utilizados para la creación y equipamiento de cuerpos militares y paramilitares que reprimían por la vía violenta y mediante técnicas infames a la mayor parte de la población de dichos países. En otras palabras, es práctica común en los gobiernos despóticos que el diseño del sistema legal está hecho a la medida de los intereses de quienes gobiernan para hacer legal independientemente de la justicia- todo lo que de ellos derive.

 

Por otra parte se tiene la cuestión de que lo que es justo no es legal. Este sería el caso de la deuda externa de la gran mayoría de los países del tercer mundo. Justo y legal sería que aquellos gobernantes que solicitaron préstamos en nombre del Estado, se les obligara a pagar dichos préstamos en caso de que se les compruebe que el dinero no fue utilizado adecuada-mente en detrimento del bienestar público (en nombre del cual fue solicitado).

 

Así pues, por la ambigüedad que existe en torno al diseño, interpretación y aplicación de los sistemas jurídicos, la respuesta a la pregunta planteada respecto a si un acto puede ser considerado como terrorista en cuanto a si viola alguna disposición jurídica nacional o internacional de-penderá en gran medida de la respuesta de las primeras dos condicionantes señalamos líneas arriba, a saber: 1) la muerte de inocentes y 2) su influencia política.

 

De todas estas reflexiones, podemos sacar una definición que sirve como conclusión preliminar: terrorismo es todo aquel acto que atente contra la vida de personas inocentes y que tenga por objeto influir políticamente, independientemente de si existe una justificación legal nacional, o internacional. Es decir, basta que un acto cumpla con las disposiciones 1) y 2) para que pueda ser considerado como terrorista; en caso de que un acto cumpla además con la disposición 3), entonces esta deberá ser consi-derada como una agravante pero nunca como un criterio definitivo.

 

Cubierta ya la primera línea de discusión y hecha ya la definición de lo que en adelante habremos de definir como terrorismo, podemos abordar la segunda línea de pensamiento: los tipos de terrorismo.

 

Los Tipos de Terrorismo

 

En materia de terrorismo a grosso modo podrían distinguirse tres diferentes tipos: 1) terrorismo individual, 2) terrorismo de grupo y 3) terrorismo de Estado.

 

El tipo 1) de terrorismo al que hacemos referencia en el párrafo anterior no entrañan mayor complejidad para el presente estudio, puesto que por definición tuvo que haber sido una organización la que realizó los atentados del 11 de septiembre. El problema entonces radica en definir, en primer lugar, si la organización era un grupo terrorista independiente (como Al-Qaeda) o estatal (como el gobierno de los Estados Unidos). Antes de abordar esta cuestión, dada la naturaleza de la hipótesis que nos hemos propuesto defender, consideramos necesario profundizar en el terrorismo de Estado en particular, sus características y las variantes que puede presentar.

 

Tras la caída de las dictaduras militares en América del Sur, ya poco se habla en este hemisferio del terrorismo de Estado, aunque, paradójica-mente, es el más común y sistemático; de hecho, pareciera que la sobre-exposición de la sociedad a este fenómeno la ha vuelto ciega al mismo, no obstante que lo padece todos los días. Por terrorismo de Estado entendemos los actos terroristas patrocinados por entidades gubernamentales, aunque la realización de dichos actos no dependa directamente de las de-pendencias del gobierno patrocinador.

 

Dentro del terrorismo de Estado, encontramos dos variantes: 1) el que va dirigido contra la sociedad que gobierna y 2) el que va dirigido contra otros gobiernos y sus sociedades. Dentro de estas variantes podemos encontrar todavía otras dos: a) mediante acciones abiertas o b) mediante acciones encubiertas.

 

En tanto que las acciones de terrorismo de Estados son las más frecuentes además de las más complejas nos detendremos en ellas por un momento. Como ejemplo del primer caso (terrorismo de Estado dirigido a su sociedad) tenemos el caso colombiano: desde hace décadas, el gobierno colombiano se ha empeñado en la creación y equipamiento de escuadrones de la muerte (llamados "paramilitares") con el objeto de agredir a la base social de la oposición política. En este punto es importante destacar que los escuadrones de la muerte no se enfrentan salvo en contadas excepciones- a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo (FARC-EP)-, sino que atacan poblaciones de simpatizantes de las FARC que no son necesariamente militantes políticos o cuadros militares de los revolucionarios. Las actividades de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) cumplen con creces los criterios que hemos definido como básicos para la definición del terrorismo, y, en la medida en que son apoyadas y protegidas por el gobierno de forma extraoficial, es este el responsable último de sus acciones, aunque no exista ningún vínculo jurídico-institucional formal (aunque si real) entre ellos. Este es un ejemplo de terrorismo de Estado, dirigido a su propia población, realizado por un agente no gubernamental, que por igual se ha dado de forma abierta que mediante acciones encubiertas.

 

Como ejemplo del segundo caso (terrorismo de Estado dirigido a otros gobiernos y sus poblaciones) tenemos una muestra contundente: Estados Unidos y Cuba. Desde que el Movimiento 26 de julio tomó triunfante La Habana en 1959, los Estados Unidos han patrocinado, por igual de forma abierta que de forma encubierta, actos terroristas contra el régimen de Fidel Castro. Desde atentados bacteriológicos hasta intentos de asesinato pasando por atentados con explosivos a instalaciones de todo tipo: civiles, turísticas, gubernamentales y militares. La mayor parte de estos actos de terrorismo de Estado han tenido una naturaleza encubierta, aunque también los ha habido de forma abierta. El ejemplo más notable de este último caso es el llamado bloqueo económico que padecen los habitantes de la isla. La agresión económico-comercial cumple, como en el caso anterior, con los requisitos básicos que hemos definido para calificar a una acción como terrorista ya que: atenta contra la vida de inocentes y busca influir geopolíticamente a favor de los intereses de política exterior de los Estados Unidos. Por si esto fuera poco además tiene la agravante de ser injusto con creces e ilegal por su naturaleza extraterritorial.

 

 

Por todo lo mencionado en este apartado podemos decir que el terrorismo de Estado ha sido una constante en nuestro hemisferio aunque paradójicamente, como ya se señalaba, muy poco se habla de él desde el fin de las dictaduras en la década de los ochenta. Además del caso cubano, han existido otros casos recientes de terrorismo de Estado; algunos que fueron silenciados hasta que fue imposible ocultarlos, y algunos más que nunca existieron en la realidad pero que trataron de ser inventados en el imaginario popular mediante la utilización de métodos estos sí- terroristas más complejos.

 

Resuelta la segunda línea de pensamiento que trazamos al principio del texto, ahora, junto con la definición conceptual del terrorismo, contamos con una explicación de las generalidades más relevantes del terrorismo de Estado que es el que más nos interesa de acuerdo con la naturaleza del presente estudio. Con esto podemos pasar finalmente a la última línea de pensamiento antes de comenzar con el análisis del caso que nos ocupa.

 

La Naturaleza del Terrorismo

 

La tercera línea de pensamiento que se debe considerar cuando se habla de terrorismo es ciertamente una de las más controvertidas: hasta que punto es condenable un acto terrorista (es decir, que cumple con los dos requisitos básicos, e incluso con el agravante legal) si surge como respuesta a una situación de desesperación y de opresión cuando no hay ya caminos de expresión o de diálogo. Este sería el caso del conflicto árabe-israelí en Palestina, lugar donde los palestinos han sufrido por décadas la invasión y las políticas de exterminio del gobierno israelí apoyado por los Estados Unidos (terrorismo de Estado).

 

Para la población palestina en general es ya de por sí difícil negociar en una situación de desventaja objetiva, de tal suerte que conseguir que el gobierno israelí respete los acuerdos alcanzados, es casi imposible: las autoridades israelíes se han dedicado a violentar de forma casi sistemática por igual los acuerdos a los que se han llegado con la Autoridad Nacional Palestina en lo local que las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad en lo internacional. ¿Qué se hace si se padecen políticas de exterminio y la vía del diálogo es estéril en los hechos?: se recurre al terrorismo para la defensa, muchas veces incluso, mediante la autoinmolación. Si un palestino se hace estallar cargado de dinamita en un mercado judío ese es, técnicamente, un acto terrorista, porque mata a judíos inocentes y porque tiene un motivo socio-político, además de que es a todas luces ilegal; sin embargo ¿se puede condenar moralmente del mismo modo un acto como este que un ataque del régimen israelí contra población civil palestina con aviones F-116?.

 

 

La respuesta es no. Pese a que la muerte de judíos inocentes es tan dolorosa como la de palestinos inocentes, la diferencia se encuentra en la naturaleza del acto: el acto del palestino es un acto extremo que responde a un ímpetu mal orientado- de liberación (no debemos olvidar que los judíos invadieron su territorio y sometieron, vejaron y expulsaron a los palestinos por la fuerza), mientras que el acto de la élite política judía responde pura y sencillamente a un interés de dominación. Las consecuencias pueden ser las mismas pero las causas son diametralmente diferentes: ambos son ataques, y como tal son condenables, si, pero a la hora de emitir un juicio al respecto vale la pena considerar que unos son ataques ofensivos mientras que otros son ataques defensivos

 

Finalmente, de la discusión de este apartado lo que podemos extraer es que para hacer una evaluación más equilibrada de hasta que punto es condenable un acto de terrorismo, en cualquiera de las tres variantes que delineamos en cualquiera de sus combinaciones y apegándonos al marco conceptual que hemos definido, por una cuestión de justicia, es necesario considerar el origen del acto y no solo sus consecuencias de la misma forma es que es necesario hacer la evaluación mental de un acusado de asesinato antes de someterlo a un proceso judicial.

 

Terrorismo vs. Terrorismo

 

En el libro Estados Unidos y el Terrorismo Internacional diversos analistas coinciden en que, ajustándose al sentido estricto de la palabra Terrorismo, los Estados Unidos son el principal gobierno terrorista del mundo, superando con creces a los denominados Rogue States (Estados violentos) como Irán, Irak, Libia, Siria, Corea del Norte, o incluso en tiempos de Reagan- Cuba. Los hechos posteriores al atentado del 11 de Septiembre del 2001 parecen confirmarlo. Dos declaraciones de George W. Bush llaman la atención en este sentido: "Declaramos la guerra al terrorismo" y "Se está con nosotros o con los terroristas". La lógica de estas declaraciones entrelazadas se erige como una manipulación pues cierra opciones al resto de los países en tanto coarta su libertad de disentir. El mensaje es claro: todo aquel Estado que se niegue a cooperar con la "venganza" de los Estados Unidos es, por definición, un "Estado terrorista", luego entonces es candidato a ser bombardeado.

 

Si dentro de la definición de terrorismo se incluyen los actos contrarios a la proscripción de la amenaza internacional, entonces la retórica belicista con la que se condujeron tanto el gobierno estadounidense como sus aliados de entre los que destaca el gobierno británico- los ubicarían indiscutiblemente dentro de lo que semánticamente puede ser llamado Estados terroristas. El terrorismo verbal que ha conseguido sembrar en el pueblo estadounidense un sentimiento de nacionalismo a ultranza -por el cual dentro de la lógica belicista que distingue a la actual administración es válido hacer polvo a quien sea- es muy similar a los incendiarios discursos con los que Adolfo Hitler arengaba a sus huestes en el periodo de entre guerras para conseguir el lebensraum (espacio vital), idea que a la postre desataría la Segunda Guerra Mundial. Hoy, no son los sentimientos de pureza racial ni las necesidades de "espacio vital" los que mueven a los habitantes que están a favor de la guerra en el país más poderoso del mundo, sino los sentimientos patrioteros que no patriotas- que su élite en el poder consiguió despertar en el pueblo que gobierna. Paradójicamente, la catástrofe humanitaria que se acentuó porque ya existía- en Afganistán a partir de las declaraciones de George W. Bush, es mayor y peor que la del atentado que las motivó. Así pues, Bush pretende atacar el terrorismo con terrorismo, incurriendo así en los mismos excesos ideológicos ("fundamentalistas" dirían algunos) que pretende combatir.

 

Tras los sucesos del 11 de septiembre, la vigencia del derecho internacional brilló por su ausencia y de ahí la necesidad de abordarlo. Contra cualquier explicación jurídica, la coalición dirigida por los Estados Unidos agredió Afganistán sin declarar la guerra, acto que, en términos legales puede ser entendido como una guerra de agresión. De acuerdo con el derecho internacional la utilización de la fuerza armada es ilegal salvo en tres circunstancias, a saber: 1) cuando se han puesto las fuerzas armadas al servicio de las Naciones Unidas, 2) cuando se ponen al servicio de una organización regional para el mantenimiento de la paz y 3) en defensa propia contra un ataque de otro Estado.

 

El gobierno estadounidense y sus aliados han justificado a Justicia Infinita primero y a Libertad Duradera después como una guerra contra el terrorismo, por la libertad y para "acabar con el mal del mundo". Sin embargo, si tan loables son sus objetivos y justos los medios que utilizan para alcanzarlos ¿por qué entonces son tan contrarios a las disposiciones que la lógica y el derecho internacional establecen? Los operativos en Afganistán se iniciaron al margen del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que es la única figura internacional acreditada para autorizar el inicio de un ataque como el que se está realizando en el Asia Central de tal suerte que la primera condición para la legalidad de Libertad Duradera no se cumple. En segundo lugar, los Estados Unidos invocaron el artículo quinto de la Carta de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que establece que el ataque a uno de sus miembros se codificará como un ataque a todos los países agrupados. Se podría alegar que la OTAN sí esta autorizada para iniciar un ataque como el que se cuestiona, sin embargo no es así. En teoría, la vigencia de la Alianza Atlántica ya expiró, no así su vigencia práctica como se puede apreciar.

 

La OTAN, a diferencia de los Cuerpos de Paz de las Naciones Unidas, no tiene como objetivo el mantenimiento de la paz, de hecho, a más de una década del fin de la Guerra Fría, bien a bien no a quedado todavía clara la razón por la que la OTAN sigue existiendo. Con esto, por la naturaleza misma de la OTAN, queda claro que la segunda circunstancia legal que podría avalar la agresión contra Afganistán tampoco es válida. En tercer lugar y por último, se alega que los operativos de Libertad Duradera son en legitima defensa frente a una agresión recibida. La agre-sión es real no así la "legítima defensa". La legítima defensa se lleva a cabo como acto a priori ante una amenaza potencial inevitable. En este caso las acciones se realizaron a fortiori y con el objeto de imponer un castigo (ante una afrenta de autor dudoso todavía), característica esta que es una condicionante de no validez de la legítima defensa.

 

Los Estados Unidos iniciaron una guerra de agresión contra un Estado sin presentar una sola prueba contundente que demostrara su culpabilidad. Esta situación entraña una grave contradicción, pues a un acto de terrorismo grupal lo han pretendido combatir por medios terroristas- como si fuera un acto de terrorismo de Estado patrocinado por el régimen talibán; y, en el último de los casos, son los afganos talibanes o no, terroristas o no- quienes padecen el infierno. Esto es tan absurdo como pensar que af-ganos, talibanes y terroristas son todos conceptos sinónimos; por desgracia, para la lógica de George W. Bush y su staff, las cosas sí son así, como puede verse en sus acciones y sus palabras en sus acciones y sus palabras.

 

Así pues, queda claro que al no cumplirse tampoco la tercera condición para avalar legalmente las acciones de Libertad Duradera, jurídicamente toda la Operación y lo que de ella derive entra dentro de lo que puede ser definido como uso ilegal de la fuerza (terrorismo) por parte de un Estado, que para no variar y romper la tradición histórica, es el país más poderoso del mundo: Estados Unidos.

 

Los Límites de la Solidaridad

 

¿Que se puede decir de los países que han demostrado su apoyo a los Estados Unidos?, Ellos no pueden apelar a un sentimiento nacionalista para apoyar a los Estados Unidos en su nueva aventura militar contra un pueblo despedazado por 20 años de guerra. ¿Qué explica el respaldo del resto de las naciones al militarismo internacional decretado por la superpotencia unipolar?. Para explicar esta cuestión conviene hacer dos aclaraciones.

 

Primero. Muchos de los gobiernos que demostraron un apoyo incondicional a los Estados Unidos en su nueva "cruzada" contra el "terrorismo" expresaron el apoyo de la élite dirigente de una nación y no la voluntad de los pueblos que gobernaban. Esto es evidente incluso dentro de Estados Unidos mismo, donde se organizaron grandes manifestaciones de repudio a la guerra; manifestaciones que también se organizaron en Pakistán y México por poner solo algunos ejemplos, ambas, naciones cuyos gobiernos llegaron incluso a asegurar apoyo "incondicional". Esto significa que el apoyo oficial que recibieron los Estados Unidos por parte de la comunidad internacional no son apoyos populares internacionales, sino tan solo de las élites. Estas élites por obvias razones son numéricamente inferiores a la cantidad de personas que en todo el mundo se han pronunciado en contra de la guerra. Así pues, que los proyectos militaristas de la élite estadounidense reciba el apoyo de sus contrapartes de otras naciones del mundo no es extraño.

 

Segundo. Dentro del amplio espectro de los países que han demostrado su abierto apoyo a los Estados Unidos en su política de "venganza", (como si lo más conveniente para el sistema internacional es que fuera regido de acuerdo a sentimientos viscerales y no por principios lógicos de convivencia internacional), hay que distinguir dos grandes grupos y uno no tan grande: el de los países ricos, el de los países pobres y el de los países con legítimos intereses "antiterroristas" en la región. Dentro del primero de estos grupos encontramos a naciones como España, Francia, Gran Bretaña, Canadá y Alemania que muy poco tardaron en ofrecer a los George W. Bush un apoyo incluso militar, que es, con mucho, el más difícil de ofrecer. En el caso de estos países las expresión de apoyo son congruentes con intereses de clase: son países ricos que quieres seguir siéndolo, y para defender esa meta común hacen un frente único contra las naciones del tercer mundo independientemente de si existe una justificación o no. Esta no es la primera vez que ocurre algo así. De otro modo no se explica que sean precisamente los países más ricos a excepción de los países escandinavos por razones históricas- quienes demostraron un apoyo fervoroso a las intenciones de invasión en Afganistán de los Estados Unidos. Un antecedente particularmente revelador es el caso de la guerra de las Malvinas. En teoría -y con la Doctrina Monroe y el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) como marcos de referencia- cuando Inglaterra se lanzó a la guerra contra Argentina para mantener el control de su colonia americana, la reacción lógica de los Estados Unidos tenía que haber sido apoyar al régimen militar argentino que además era uno de los tantos gobiernos clientes atroces que tenía en la región- contra la Corona Británica. No fue así. Los Estados Unidos prefirieron dar apoyo logístico y de inteligencia a los británicos para que derrotaran a la dictadura militar del país sudamericano. Estratégicamente, el gobierno estadounidense sabía que, en el largo plazo, era más conveniente apoyar a una nación rica y aliada con alcance global para llevar a cabo cualquier proyecto expansionista que echársela de enemiga por apoyar a un país en desarrollo que, de por sí, ya estaba bajo su control geopolítico. Inglaterra le pagó el favor a Estados Unidos en la Guerra del Golfo primero, en Kosovo (Serbia) después, y ahora en Afganistán. De esto se saca la con-clusión de que es evidente que frente a las prioridades de la economía política internacional, los principios de la ideología política regional pueden esperar en aras de la defensa de un interés de clase.

 

En el segundo grupo el de los países pobres que han dado su apoyo a los Estados Unidos- la respuesta es también sencilla: ellos ofrecen su apoyo por puro y simple miedo. ¿Cuántos países subdesarrollados se arriesga-rían a resistir una feroz carnicería como la que presagiaba la "guerra sucia" con la que amenazó Bush?. El respaldo de los países en desarrollo entonces no surge del deseo irrefrenable de "combatir al terrorismo", como tampoco sale del espíritu solidario internacional para con los Esta-dos Unidos. Ese respaldo nace simple y sencillamente por el lógico temor a ser bombardeados hasta "quedar convertidos en una nueva Albania" como llegaron a afirmar funcionarios de la administración Reagan refiriéndose a Nicaragua, o hasta "hacerlos retroceder a la edad media" como funcionarios de George W. Bush expresaron en su momento respecto a la cuestión en Afganistán. Si a la amenaza militar so pena de no alinearse se agregan los mecanismos políticos, económicos y financieros de los que puede echar mano el Imperio, sin duda resultaba bastante difícil no ofrecer "voluntarimente" el apoyo a favor de la defensa de las banderas del "bien" y de la "civilización" que ondeó fervorosamente el presidente estadounidense.

 

En el tercer grupo tenemos a lo países que de algún modo, tienen legítimos intereses en combatir lo que entienden como terrorismo como sería el caso de Tadjikistán, Uzbekistán, Rusia y China. Estos países -unos más que otros- han expresado su apoyo a Libertad Duradera en tanto les conviene políticamente pues no es un misterio que las los movimientos revolucionarios islámicos en el Asia Central se alimentaban en gran medida del régimen talibán en Afganistán, del mismo modo como en el pasado lo habían hecho de la CIA. Estos países son los únicos que pueden levantar legítimamente la bandera del antiterrorismo semánticamente hablando, aunque, al igual que los Estados Unidos ahora, hagan uso de métodos terroristas para combatir a los movimientos de liberación.

 

Además de estos tres grandes grupos en los que hemos dividido a los países que apoyaron la intervención militar, podríamos agregar un cuarto grupo que fue muy discutido en materia de política nacional, pero no en materia de política internacional, pues su actitud se daba por sentada. Este cuarto grupo lo conforman las naciones que ofrecieron su apoyo, no por solidaridad internacional para con los Estados Unidos, sino por puro y llano servilismo. El ejemplo más claro de esto países fue México.

 

Así pues, en resumen lo que encontramos es que es por solidaridad de clase, por miedo a las represalias o por interés político -pero no por que tengan la razón, la legalidad y la justicia- que los Estados Unidos han recibido el apoyo de gobiernos en todo el globo para llevar a cabo sus proyectos militaristas en el corazón del mundo islámico: Afganistán.

 

¿Quién fue?

 

A simple vista, pareciera importante preguntarse quien es el responsable de los sucesos del 11 de Septiembre, sin embargo, no lo es. Para fines prácticos, independiente de quien haya sido el responsable, la evolución que tuvieron los eventos favorecieron en términos absolutos a la élite gobernante estadounidense como veremos más adelante. Aún así, conviene explorar, aunque sea de forma muy escueta, las diferentes hipótesis que se manejan respecto a la autoría de dicho suceso, pues como se ha visto, se está haciendo pagar a justos por pecadores. El abanico de los sospechosos podría estar conformado por los siguientes elementos: 1) los rogue states, 2) grandes grupos terroristas formalmente establecidos, 3) grupos terroristas marginales 4) grupos estadounidenses de ultraderecha, 5) el propio gobierno estadounidense, y 6) la combinación de algunas de las anteriores.

 

Dentro del primer grupo ubicaríamos a países como Irán, Irak, Libia, Siria o Corea del Norte, pues son algunos de los países que más han sufrido las agresiones de la política exterior estadounidense y muchos de los cuales, en efecto han patrocinado actos terroristas. El principio lógico sobre el que descansa una acusación contra alguno de los rogue states sería el siguiente: como son algunos de los países que han sido más agredidos por los Estados Unidos, es "lógico" pensar que serían los primeros interesados en orquestar represalias. Este es un sofisma valido y efectivo tan solo para fines propagandísticos, mas no en la realidad. En primer lugar porque se parte de la idea de que todos los países actúan en función de la venganza, presupuesto que encuentra sustento tan solo en un dicho popular "El león cree todos son de su condición"; y en segundo lugar la realidad que padecen la mayor parte de estos países por las políticas que contra ellas ha implementado el imperio, les imposibilitan materialmente la realización de un atentado como el que nos ocupa. El análisis de dos casos es significativo para demostrar que ni todos los países actúan en función de la venganza, ni los acusados "lógicos" podrían organizar materialmente con facilidad un atentado como el del 11 de septiembre. Primero. países como Cuba -a diferencia de los Estados Unidos- se han distinguido por la solidaridad y la integridad moral de su política exterior no obstante la agresión de la que ha sido objeto: para el régimen cubano la "venganza" contra los Estados Unidos por más de 40 años de terrorismo sistemático que además de seiscientos intentos de asesinato a su presidente, incluyen atentados de carácter químico y bacteriológico- no tiene lugar en sus proyectos políticos. Segundo. Por poner un ejemplo, el caso de Irak es significativo. El otrora aliado de los Estados Unidos hoy padecen represalias brutales de parte de los "antiterroristas". Para muestra basta un botón: en Irak de 1991 a la fecha han muerto más de un millón y medio de hombres, mujeres y niños por hambre y enfermedades curables por el "bloqueo" organizado por los Estados Unidos e impuesto por las Naciones Unidas. Similares son los casos de Libia, Siria y Corea del Norte aunque claro, con su respectivas particularidades. En síntesis lo que tenemos es que los "Estados violentos" con dificultad podrían haber planeado y realizado el ataque del 11 de septiembre pues son Estados que, si bien es cierto no les faltan motivos para organizar algo así, están altamente vigilados por los servicios de inteligencia estadounidenses, británicos e israelitas. Si a esta situación agregamos el hecho de que padecen graves penurias sociales y económicas y que además sufren una carencia de prácticamente todo lo imaginable, lo que encontramos es que la organización y realización de un acto como el del 11 de septiembre se antoja casi imposible.

 

 

En el segundo grupo entrarían organizaciones terroristas establecidas dentro de la definición dogmática que se tiene del término- como el Septiembre Negro de los palestinos, el IRA irlandés o el Terrorismo contra Terrorismo judío. Evidentemente, muchos de estos grupos son apoyados por Estados (como sería el caso de Al Fatah que es apoyado por la Organización para la Liberación de Palestina) pero esto no ocurre en todos los casos, de tal suerte que existe la posibilidad de que estos grupos actúen por su propia cuenta. En este caso, la realización de un acto como el ocurrido contra las Torres Gemelas y el Pentágono se dificulta aún más, pues la infraestructura y los recursos de los que se dispone son mucho más limitados. De hecho, técnicamente, que un grupo civil terrorista- pudiera organizar algo de esta magnitud sin apoyo estatal implica un grado de dificultad casí infranqueable haciendo prácticamente necesaria la intervención, si no de un Estado como tal, al menos si de una agencia semiestatal como el Mossad o la CIA.

 

En el tercer grupo encontraríamos a todas aquellas organizaciones minúsculas pero radicales con disposición a realizar un atentado con los resultados que tuvo el del 11 de septiembre. Se argumenta que alguna de estas organizaciones podría ser la responsable ya que, dado que los servicios de inteligencia estadounidenses se encuentran concentrados en las organizaciones terroristas establecidas, entonces estas pequeñas organiza-ciones no se encuentran tan vigiladas por lo que podrían, en un momento dado, tener el espacio suficiente como organizar un atentado de este tipo, espacio que de hecho les proveería su propia -relativamente insignificante- existencia. Nos parece que esta misma limitante, -la insignificancia de la organización- haría imposible la realización de algo como lo ocurrido el 11 de septiembre para cuya realización se necesitó una planeación experta por un largo periodo de tiempo probablemente años- además de una logística que solo expertos son capaces de desarrollar. Así pues, cualquier organización incluida en este tercer grupo puede ser descartada de antemano.

 

Si tomamos el caso de Timothy Mc.Veigh como antecedente, se abre la posibilidad de que el autor del atentado del 11 de septiembre haya sido uno de los tantos grupos de la ultraderecha estadounidense que integran el cuarto apartado que hemos definido. Sin embargo, en este caso, la opción parece remota por la complejidad que implica el secuestro coordinado de cuatro aviones en los Estados Unidos, ya que definitivamente no es lo mismo realizar una operación de este tipo que poner una bomba frente a un edificio. En alguna medida, las limitantes analizadas líneas arriba que encontramos para el caso de los grupos terroristas establecidos y marginales, se hacen efectivas aquí también, y más aún, se agudizan. Así pues, también podemos descartar la posibilidad de que alguno de los integrantes del cuarto grupo haya planeado y realizado por su cuenta y sin asistencia estatal o semiestatal los atentados contra las Torres Gemelas y contra el Pentágono.

 

La Hipótesis del Autogolpe

 

En la primera mitad del siglo XIX el orgullo de la flota estadounidense, el Acorazado Maine, fue hundido provocando con ello la guerra entre Estados Unidos y el Imperio Español. Estados Unidos ganó la guerra y esto le permitió extender su dominio sobre Cuba, el resto de las antillas y hasta las Filipinas. Con el tiempo se descubrió que la acusación contra el Imperio Español de haber atacado el buque estadounidense era infundada pues los propios Estados Unidos habían hundido dicha embarcación con el objeto de declarar la guerra al Imperio y hacer realidad con ello, la tesis de la "Gravitación Política" expresada por John Quincy Adams en 1823. La historia se repitió en el siglo XX en 1941 cuando los servicios de inteligencia estadounidenses, tras descifrar el Código Púrpura de los japoneses, informaron al Presidente Roosvelt del inminente ataque a Pearl Harbor. Roosvelt, a sabiendas de lo que ocurriría, permitió el ataque y con ello consiguió entrar a la Segunda Guerra Mundial, de la que Estados Unidos salió sin un solo ataque a su territorio y como una potencia económica sin igual frente a una Europa devastada. Este fue un acto crímen por omisión: se pudo hacer algo pero no se hizo, por lo cual existe una corresponsabilidad en los hechos. Del mismo modo, el 1 de diciembre 1981 se echó a andar por una orden secreta de Ronald Reagan la operación que pretendía vender armas a Irán para financiar a la Contra nicaragüense. En esta operación estaban inmiscuidos diversos personajes del narcotráfico internacional y era organizada logísticamente por la CIA. Esto implicaba apoyar con armamento a un gobierno abiertamente declarado por Reagan como "violento" y "terrorista", con lo que, paradójicamente, se oficializaba de facto el apoyo a un gobierno "enemigo" de los Estados Unidos... por los Estados Unidos. Técnicamente esto podría ser considerado un autoatentado con el objeto de conseguir un bien mayor: derrotar al gobierno popular del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) tras la muerte de Anastasio Somoza. Los tres episodios aquí descritos tienen una constante: la participación directa como en el primer y el tercer caso expuesto- o indirecta como en el segundo- de los Estados Unidos en dichos episodios de "agresión". Estos no son los únicos pero si algunos de los más significativos.

 

 

Estos antecedentes son en los hechos, pruebas de la posibilidad real de que los eventos ocurridos el 11 de septiembre del 2001 no hayan sido precisamente un atentado, sino más bien, un autoatentado. A favor de este escenario tenemos el hecho de que si fue el gobierno estadounidense el responsable del ataque terrorista, entonces el problema de la dificultad técnica de organizar el golpe queda resuelta. Con un presupuesto de alrededor de 30 mil millones de dólares anuales, resulta difícil que más de una docena de servicios de inteligencia estadounidenses no pudieran detectar la planeación de un atentado de esta magnitud, y sin embargo, con ese mismo presupuesto muy bien podría coordinarse un golpe como el que su-frieron las Torres Gemelas y el Pentágono.

 

Por otra parte, tenemos el hecho de que está en la esencia misma de un atentado terrorista el influir en la evolución de un evento o un proceso político específico. Con este objetivo, tenemos que mientras el atentado al Pentágono pareciera tener un contenido más simbólico que homicida, el ataque a las Torres Gemelas tiene un componente simbólico el hecho de que en esas torres se encontraban las oficinas del World Trade Center- aunque es más poderoso su contenido homicida: aproximadamente 4 mil personas perdieron la vida. En este punto conviene detenerse por un momento y distinguir lo que fue de lo que pudo haber sido.

 

Si consideramos que en las Torres Gemelas trabajaban de base no menos de 50 mil personas entonces tenemos que esta es la cantidad mínima de personas que eran víctimas potenciales del atentado cantidad a la que habría que agregar el número de visitantes promedio- y entonces hay tenemos que preguntarnos ¿por qué murieron cerca de 6 mil personas y no más de 50 mil?. La respuesta es sencilla: por el modo como fue realizado el atentado. El primer avión se estrelló contra una de las torres prácticamente en la parte más alta alrededor de las 8:30 de la mañana. Este hecho que primero se pensó que había sido un accidente- provocó la evacuación inmediata del personal que ya se encontraba en esa torre. Cerca de 18 minutos después se estrella el segundo avión en la parte más baja del tercio más alto de la segunda torre y es entonces que queda claro que no es un accidente, sino un atentado. Cerca de 30 minutos después, ambos edificios se desploman.

 

Así las cosas, tres preguntas son válidas: 1) ¿por qué los aviones se estrellaron en la parte superior de los edificios y no en la parte más baja posible?, 2) ¿por qué los aviones se estrellaron con 18 minutos de diferencia y no al mismo tiempo? Y 3) ¿por qué el atentado se realizó a las 8:30 de la mañana y no, por ejemplo, a la 1 de la tarde?. Si se hubieran cumplido estas tres condiciones la cantidad de víctimas habría significado una tragedia humana para los Estados Unidos superior a la que les significó la muerte de 60 mil soldados en la guerra de Vietnam. Si los aviones se hubieran estrellado contra las Torres Gemelas, uno tras otro con pocos minutos de diferencia, o casi al mismo tiempo, en la parte más baja posible de los edificios a la 1 de la tarde -y no a las 8:30 de la mañana cuando apenas están llegando los trabajadores y cuando todavía se encuentran cerradas oficinas y muchos de los locales comerciales- los edificios se habrían desplomado de inmediato sin dar tiempo a que las construcciones fuesen evacuadas y en el momento en el que se encuentran saturados de personas. Si el perpetrador se había ya tomado la molestia de secuestrar no uno, ni dos, sino cuatro aviones comerciales en territorio estadounidense tomando por sorpresa a todos los servicios de inteligencia y seguridad, es inexplicable que no hubiera podido cumplir con las tres condiciones arriba expuestas siendo relativamente sencillas considerando la dificultad que implicaba la planeación del secuestro y la ejecución del atentado per se; indudablemente, para la lógica de un atentado terrorista convencional, 50 mil muertes habrían sido preferibles que 6 mil. Así pues, en el dado caso de que el ataque haya ocurrido del modo como fue planeado, entonces casi podríamos decir que se procuró ocasionar la menor cantidad de muertes lo cual ni por asomo significa que fueron pocas- de la forma más espectacular posible (esto explicaría que no haya sido de noche).

 

En este punto y ya entrados de lleno en la tesis del autoatentado, las preguntas que es necesario contestar son: 1) ¿quién en los servicios de inteligencia estadounidenses pilotearía los aviones sabiendo que moriría en la operación?, y 2) ¿qué justificaría la realización de un atentado de esta magnitud con todas sus implicaciones simbólicas, materiales y humanas?. En cuanto a la primera pregunta hay que reconocer que por las características suicidas-homicidas del atentado podría suponerse de gente con mentalidad definitivamente extremista no necesariamente musulmanes- dispuestos a morir por una causa, que, al no ser material, tendría que ser ideológica. Este tipo de compromiso sería difícil encontrarlo en el personal de la CIA o en el de organizaciones del mismo tipo, de tal suerte que es improbable que el gobierno estadounidense hubiera hecho una cosa así por sus propios medios: materialmente hablando, necesitarían de alguien que les hiciera el trabajo difícil: pilotear el avión y morir con él. Con esto queda descartada la tesis de un autoatentado planeado y efectuado por elementos puramente estadounidenses, lo cual nos da pauta a la última opción que señalamos anteriormente: la posibilidad de que una combinación de actores sea la responsable. En este caso, por supuesto, tan solo podemos especular pues la falta de datos y la cercanía de los eventos impiden hablar con certeza.

 

Suponiendo que el atentado hubiera sido planeado y efectuado por diversos actores, la participación de la élite política estadounidense es un requisito indispensable para que los atentados se hubieran llevado a cabo del modo como efectivamente ocurrieron. Así pues, aunque se desecha la tesis del autoatentado puramente estadounidense, parece factible la posibilidad de que las más altas esferas de la clase política en los Estados Unidos hubieran urdido dicho atentado utilizando a algún grupo extremista para su realización. Dentro de esta lógica no es incompatible la autoría intelectual de los Estados Unidos, con la autoría material de militantes pertenecientes a un grupo como el de Osama bin Laden, quien de inmediato fue señalado como el responsable sin presentarse ninguna prueba que avalara dicha acusación. Cabe recordar que no sería la primera vez que trabajan lado a lado los Estados Unidos con bin Laden. Ya en el pasado le apoyaron por medio de la CIA contra los soviéticos, y después contra los rusos fomentando las guerrillas musulmanas en Chechenia y los Esta-dos del Asia Central. La tesis se hace aún más factible si a esto agregamos el hecho de que, como veremos a continuación, en este momento son los halcones quienes se encuentran en el poder en Estados Unidos, es decir, políticos de ultraderecha que están por la militarización de las relaciones internacionales que además son los responsables de muchas de las más atroces masacres de la historia mundial contemporánea. A ellos no les duelen la muerte de inocentes siempre y cuando las ganancias en términos de poder político, económico y de control social así lo requieran. Aún así, todavía queda por contestar la segunda pregunta que planteamos en el párrafo anterior ¿qué justificaría la realización de un atentado de esta magnitud con todas sus implicaciones simbólicas, materiales y humanas? Para responder a esta cuestión, conviene hacer un recuento de la situación que privaba al interior de los Estados Unidos y en el contexto internacional.

 

 

Reagan, Bush y Bush Jr. o la Continuidad Política

 

La ferocidad con la que fue atacado -culpable o no- el régimen talibán era perfectamente previsible si se tomaban en cuenta los antecedentes de quienes orquestaron la matanza: la familia Bush y su séquito. El perfil internacional que habrá de distinguir a la era de George W. Bush en la política internacional fue inaugurado con bombo y platillo por los sucesos del 11 de Septiembre del 2001, y curiosamente, dicho perfil, no es nada nuevo. La lucha contra el "terrorismo" efectiva solamente en el discurso- ya había sido utilizada en el pasado, durante la administración Reagan, como eje de la política exterior estadounidense. Por este motivo -y como ejercicio prospectivo- conviene establecer los paralelos que existen entre una y otra administración para tratar, en la medida de lo posible, de proyectar un escenario en el mediano plazo de lo que se podría esperar de la administración de Bush II en términos de política exterior, a partir de la invasión en Afganistán de Septiembre del 2001.

 

En una primera aproximación, encontramos las administraciones Reagan, Bush y Bush II llegaron al poder respaldados por los mismos votantes, a saber, sectores más poderosos y conservadores de la clase política estadounidense de entre los que destacan los corporativos petroleros y el complejo militar industrial. Continuando con las similitudes tenemos que en el discurso "Combatir al Imperio del Mal" fue la razón de ser de Reagan del mismo modo como hoy el presidente de los Estados Unidos habla de "acabar con el mal del mundo", con la pequeña diferencia de que en tiempos de Reagan, el enemigo eran los "comunistas", mientras que hoy con George W. Bush son los "terroristas musulmanes" de quienes se tiene que librar al mundo. Del mismo modo en que Fuentes de la Conducta Soviética (texto que George Kennan publicó en 1947 bajo el seudónimo de "X") guió el pensamiento propagandístico de los Estados Unidos por más de cuarenta años, ahora, entrando el siglo XXI, George W. Bush apela aunque con más discreción- a los postulados del Choque de Civilizaciones de Samuel P. Huntington para dar algún sustento a su agresión contra Afganistán.

 

Las presidencias de Reagan y de George Bush padre e hijo se entrelazan también por la composición de sus gabinetes y sus acciones de política exterior como veremos a continuación. Reagan tuvo a Manuel Noriega (terrorista de Estado en Panamá y traficante de drogas a gran escala), Bush II tiene a Osama bin Laden. Tanto Noriega como bin Laden fueron personajes ligados con la CIA ambos en tiempos en los que George Bush padre era director de la misma- con amplios antecedentes de prácticas terroristas contra aquellos que eran los enemigos de la "libertad", la "justicia", la "democracia" y la "civilización" como la entienden los Estados Unidos, ¿por qué no se les echó encima toda la maquinaria "justiciera" que si se hizo efectiva injustamente en el caso de la Nicaragua de los Sandinistas o en el Chile de Salvador Allende (ambos, gobiernos ampliamente legitimados por sus respectivas poblaciones), cuando era evidente que vivían al margen de la legalidad? Por una simple razón: efectivamente eran terroristas, pero eran nuestros terroristas, es decir, de los Estados Unidos. Luego entonces podían ser tolerados, ellos y sus abusos.

 

Como ya mencionábamos, la conformación de los gabinetes de las dos administraciones Bush y la de Reagan es muy similar. George Bush había sido el director de la Central Intelligence Agency (CIA) cuando Ronald Reagan era presidente, y posteriormente ocupó el cargo de vicepresidente. Ya con ese cargo, Bush fue el directo responsable del operativo que al ser ventilado públicamente sería conocido como el "escándalo Irán-Contras". Naturalmente, después de Reagan, Bush fue elegido presidente de los Estados Unidos y durante su mandato se llevó a cabo la Operación Tormenta del Desierto en Irak a principios de la década de los noventa. Mientras fue director de la CIA, Bush conocía muy bien el desempeño que tenía Osama bin Laden y no tuvo mayor reparo cuando Reagan lo llegó a denominar, junto con el resto de los muyahidines, freedom fighter (lucha-dor por la libertad) ofreciendo todo el respaldo necesario.

 

Pero la cosa no terminó aquí. Después de los dos periodos en los que William Clinton fue presidente, George W. Bush asumió el cargo tras un virtual golpe de Estado. Ya como presidente, Bush Jr. se encargó de insta-lar en el gabinete a miembros de la ultraderecha más recalcitrante y a personajes de negra trayectoria reciclados de las administraciones de su padre y de Ronald Reagan. Entre los primeros encontramos a gente como John Ashcroft. El actual Procurador de Justicia es un reconocido miembro de la ultraderecha estadounidense; educado en escuelas abiertamente racistas, de hecho, el "fundamentalismo" de ultraderecha de Ashcroft llegó a meter en problemas al propio George W. Bush con un Congreso que se negaba a ratificarlo en el cargo por sus conocidos antecedentes y su retórica semi-fascista. Entre los segundos es decir entre aquellos personajes reciclados de administraciones anteriores- encontramos a gente como Collin Powell, John Negroponte y Otto Reich. El actual Secretario del Departamento de Estado no solo fue uno de los principales promotores de la Contra nicaragüense en la administración Reagan, sino que además fue el jefe del Estado Mayor que organizó y recomendó la intervención a Panamá durante la administración de George Bush padre; en esta misma administración, Powell jugó también un papel determinante en la instrumentación de la Operación Tormenta del Desierto contra Irak. Con antecedentes similares tenemos a John Negroponte. El hoy Embajador de los Estados Unidos en las Naciones Unidas fue el "jefe de operaciones" en Honduras entre 1980 y 1982, durante el mandato de Ronald Reagan, precisamente cuando Honduras se convirtió el la mayor base de agresión militar contra Nicaragua, pues desde allí se lanzaban los ataques de la Contra. Finalmente, tenemos a Otto Reich. Durante la administración Reagan, Reich, entre muchas otras cosas, fue el encargado de la llamada Oficina para la Diplomacia Pública (ODP). Esta oficina no era más que un órgano de propaganda gubernamental cuyo objeto era conseguir mediante engaños y por medios ilegales- el respaldo del pueblo americano a las actividades que estaba teniendo Estados Unidos en El Salvador y, por medio de la Contra, en Nicaragua. Hoy, Reich es el flamante secretario asistente del Departamento de Estado para América Latina, es decir, el funcionario estadounidense de mayor poder en cuanto a política exterior para América Latina. Es evidente que los funcionarios de las tres administraciones se entrelazan y eso solo puede indicar continuidad práctica e ideológica en materia de política exterior. Estos son tan solo los antecedentes de la administración en turno del país más poderoso del globo. Reagan y Bush padre tienen un amplio historial en materia de violaciones a derechos humanos y decenas de miles de muertos en sus armarios, el primero en América Central y el segundo en Medio Oriente principalmente aunque no de forma exclusiva.

 

 

 

Las Causas Internas

 

Suponiendo entonces que altas esferas del gobierno estadounidense estuvieron involucradas en la planeación-ejecución del atentado del 11 de septiembre, además de los antecedentes de crimen internacional que ya hemos repasado y que caracterizan a la actual administración, tendríamos que explicar los motivos que tuvieron para realizar un acto como el que nos ocupa.

 

La primera situación que debemos considerar como motivo para desatar un operativo como el que está en práctica sobre Afganistán es las situación electoral que le dio el triunfo a George W. Bush, pues no fue particularmente la más conveniente. Tras un controvertido empate técnico y un alegato de fraude por parte del candidato demócrata, Al Gore, precisamente en el Estado gobernado por Jeb Bush hermano de su contrin-cante-, la Suprema Corte decidió -del modo más antidemocrático posible por cierto- que Bush II iba a ser el presidente. De este modo terminó un trance que mantuvo a la nación más poderosa del mundo sin primer mandatario por varias semanas. Como acertadamente se llegó a afirmar en su momento: Bush II se convirtió en uno de los presidentes más ilegítimos en la historia de los Estados Unidos, pues tomó la presidencia marcado por un doble estigma: 1) la decisión arbitraria de los jueces de la corte que lo ungieron como presidente y 2) tras recibir la mayor cantidad de votos en contra por parte de la ciudadanía estadounidense. La debilidad política de origen que le significó esta situación al régimen de George W. Bush hacía prever la conformación no solo de un gabinete como el que repasamos de forma superficial líneas arriba, sino también de una acción como la que se desató sobre Afganistán (aunque evidentemente, no era muy seguro en aquel momento sobre quien recaería dicho operativo). En otras palabras, George W. Bush tenía la necesidad de conseguir por cualquier medio posible la legitimidad que la sociedad estadounidense no le dio en las urnas. Para comprender mejor este argumento conviene poner sobre la mesa un antecedente similar. A finales del Verano de 1999 estalla la segunda guerra ruso-chechena. El gatillo de este nuevo conflicto bélico fueron unos atentados terroristas ocurridos en Moscú y por los cuales los chechenos fueron señalados como responsables. A decir del Dr. Pablo Thelman:

 

 

"La segunda guerra ruso-chechena... fue concebida por el Kremlin con el objetivo de asegurar al candidato presidencial Vladimir Putin... su triunfo en las elecciones presidenciales celebradas en marzo del 2000. en ese momento era necesaria y útil políticamente para el Kremlin una guerra de ese tipo pues una victoria militar en Chechenia se convertía en la vía más idónea para asegurar la victoria política de Putin en Moscú."

 

Aunque los atentados terroristas que funcionaron como disparador de la segunda guerra ruso-chechena fueron atribuidos a las guerrillas chechenas, lo cierto es que jamás se demostró su culpabilidad como tampoco se demostró fehacientemente la culpabilidad de bin Laden- además de que existió siempre una fuerte sospecha de que los atentados que tanto ayudaron a Putin, no fueron en realidad atentados, sino autoatentados, cosa que por supuesto, tampoco se consiguió nunca demostrar. Dicho todo lo anterior encontramos que en este sentido, la diferencia más notable entre ambas guerras Chechenia y Afganistán- es que, política y electoral-mente, mientras la guerra de Chechenia fue utilizada por Putin como tratamiento preventivo para asegurarse la victoria, la de Afganistán, fue utilizada por Bush de forma terapéutica con el mismo fin.

 

En segundo lugar tenemos la diferencia de proyectos políticos que se barajaban dentro de la política estadounidense, de entre los cuales los de Bush tenían una posición poco favorable. Después del súbito viraje en la correlación de fuerzas en el Congreso que significó la conversión a independiente del Senador republicano James Jeffords, la administración Bush y el Partido Republicano perdieron el control absoluto del congreso lo que favoreció a los demócratas. El momento ciertamente fue el menos adecua-do pues la divergencia de proyectos entre los dos partidos era abismal. Mientras los demócratas defendían la idea de incrementar el gasto social, (salud, vivienda etc.) los republicanos estaban con la idea de elevar el monto presupuestal destinado a la defensa y a los proyectos militares socavando con ello la viabilidad de aquellos de corte eminentemente social. El abandono de las filas republicanas de Jeffords implicó a los republicanos la necesidad de negociar con los demócratas, situación que ponía en entredicho su posibilidad de cumplir en términos absolutos con los compromisos contraídos con las industrias que componen el complejo militar-industrial estadounidense; compromisos que, dicho sea de paso, al "triunfar" Bush dejaron de ser exclusivos de los republicanos para convertirse en compromisos políticos de Estado. El repentino fortalecimiento de los demócratas sentó mal en el ánimo de la nueva administración pues la limitaba enormemente para cumplir los compromisos contraídos. De entre los compromisos más importantes seguramente se encontraban aquellos respecto a las negociaciones de los proyectos energéticos para explotar los recursos del Asia Central particularmente los de Azerbaiyán en el Mar Caspio- y el del despliegue del denominado Sistema Nacional de Defensa Antimisil (National Missile Defense).

 

Al la ilegítima administración de George W. Bush y a la limitante política que acabamos de revisar tendríamos que sumar una más: la situación económica del los Estados Unidos. Lo que propagandísticamente era conocido y escondido como una "desaceleración" estaba a punto de convertirse en una auténtica recesión de grandes proporciones. La necesidad de reactivar la economía y proteger a los sectores industriales claves para la administración Bush (es decir, el petrolero y el armamentista en ese orden) eran, por sí mismas, causas suficientes para hacer el esfuerzo para desatar una conflagración bélica. La cuestión era sencilla-mente averiguar contra quien y de que modo. En resumen, podemos afirmar que existía una agenda interna atorada que no podía desarrollarse por otros medios que no fueran bélicos, de ahí la necesidad de, si no intervenir en un conflicto ya existente, inventar uno.

 

Las Causas Externas

 

Desde su inicio, la administración de Bush Jr. se distinguió por su hostilidad para con la comunidad internacional. Si bien es cierto esta hostilidad es ya habitual en el gobierno estadounidense independiente-mente si se encentra en el poder un gobierno demócrata o republicano, la dinastía Bush no solo parece padecer aquello que en términos siquiátricos se conoce como actitudes pasivo-agresivas, sino que incluso busca la franca confrontación adoptando con ello siempre dentro de la siquiatría- un comportamiento francamente antisocial o sicopático. Estas son afirmaciones que tienen sustento en la realidad como lo demostraron hechos como los siguientes, que si bien no son los más importantes, si son los más recientes: 1) La negativa a ratificar el Protocolo de Kyoto para la protección del medio ambiente. La ratificación de dicho estatuto internacional perjudicaría a las grandes transnacionales estadounidenses al obligarlas a reducir su emisión de contaminantes. Esto por supuesto se traduciría no solo en graves erogaciones económicas de dichas compañías para modernizar y sanear sus sistemas productivos en aras de cumplir con el Estatuto, sino que además limitaría su capacidad de crecimiento pues tendrían que adquirir tecnología mucho más costosa pero menos contaminante- si quisieran abrir nuevas plantas con la "agravante" de tener que someterse a la auditoría y revisión de agentes externos; 2) el abandono de la delegación estadounidense -junto con la de Israel- de la Conferencia Mundial contra el Racismo en Durban, Sudáfrica. Durante el periodo inmediatamente anterior a dicha conferencia, el Estado israelí había implementado -con el apoyo logístico y militar estadounidense- una política homicida para responder a la Intifada palestina (movimiento de rebeldía popular que siguió a la provocación del Primer Ministro israelí, Ariel Sharon; 3) la negativa a respetar el Anti-Ballistic Missile Treaty (ABM) de 1978 a la que se encontraban obligados los Estados Unidos. Este tratado se ha erigido como un obstáculo legal importante para el despliegue del Sistema Nacional de Defensa Antimisil, ya que este último, no solo atenta contra los intereses de seguridad nacional rusos y chinos (principalmente) al romper el equilibrio nuclear prevaleciente, sino que atenta también contra la seguridad internacional de cualquier Estado en todo el globo pues implica una escalada militar nuclear unilateral en el espacio, es decir, implica una revitalización mejorada de la Iniciativa para la Defensa Estratégica (IDE) o "Guerra de las Galaxias" propuesta por Ronald Reagan en la década de los ochenta. Si a estos tres eventos agregamos el conflicto diplomático que se suscitó entre China y Estados Unidos a raíz de la caída de un avión espía estadounidense en territorio chino, entonces tenemos que la confrontación abierta y peligrosa con el mundo entero era perfectamente previsible como constante en la política exterior de la nueva administración estadounidense.

 

 

Esta hostilidad por parte de la élite política estadounidense tiene primordialmente dos objetivos en materia de política exterior relacionados con el atentado-: 1) dar una demostración de poder al tercer mundo, no solo por parte de los Estados Unidos, sino también por sus aliados del primer mundo al conformar una alianza para defender un interés de clase común; 2) fortalecer políticamente la posición estadounidense en el Asia Central. Para comprender el primero de estos objetivos tenemos que recordar que la cita de que en política "la forma es también fondo", lo cual es eternamente real. En un mundo en el que la globalización como proceso se ha erigido contra lo que cualquier persona medianamente racional desearía-, no como vehículo, sino como conductor del "desarrollo" internacional, las demostraciones de poder de los fuertes son aún más necesarias para mantener a los débiles como tales. Es decir, la agresión de la alianza militar más poderosa de la historia -dirigida por el país más rico y poderoso del globo- contra uno de los países más pobres y socialmente más atrasados tiene un gran contenido simbólico que no puede ser dejado de lado: así pues, la forma, efectivamente, es fondo también. Por otra parte tenemos Afganistán como pieza geoestratégica en el Asia Central. Su importancia es tal para la política exterior estadounidense que se desarrollará a continuación con más calma.

 

Afganistán: Una joya Geopolítica

 

Los medios de comunicación pusieron énfasis en la idea de que la reacción que habrían de tener los Estados Unidos como respuesta al atentado del 11 de septiembre sería una "venganza". Este énfasis fue tan acentuado y tan centrado en los aspectos viscerales que habría de tener la contesta-ción de los Estados Unidos, que permitió a los medios de comunicación dejar de lado un hecho fundamental: cualquier acción que determinara llevar a cabo el gabinete de George W. Bush no sería irreflexiva y por moti-vos viscerales como se trató de hacer creer a la opinión pública-, sino que sería fríamente pensada y, lo más importante, sería congruente con los principios y con los objetivos de política exterior de los Estados Unidos.

 

Afganistán es un país en miseria devastado por la guerra, habitado por 21 millones de personas con uno de los PIB per cápita más bajos del mundo. Sus tierras áridas apenas dan para la siembra de unos cuantos pro-ductos agrícolas y para la alimentación de los rebaños de los pastores de la región, además de que la sociedad afgana en su conjunto vive en condiciones similares a las que existían antes de la revolución industrial. A diferencia de Colombia país cuyo control se ha vuelto estratégico por los recursos de la Amazonia-, Afganistán es probablemente una de las regio-nes menos solicitadas para la inversión productiva pues no es una tierra atractiva en lo absoluto para la actividad industrial y/o económica más allá de un débil sector primario. Siendo esta la situación de la región del conflicto ¿qué interés podrían tener los Estados Unidos en controlar militar-mente, si no todo el país, al menos un sector de la tierra afgana?. Por sí mismo, Afganistán es un objetivo militar fácil pero sin mayor importancia. La resistencia que los talibanes son capaces de oponer contra el ejército más poderoso del mundo apoyado por una alianza militar sin precedente (la Organización del Tratado del Atlántico Norte) es insignificante en el más amplio de los sentidos. La pregunta de fondo entonces es :¿qué ganan los Estados Unidos con el ataque al talibán?, y la respuesta es sencilla: una posición geopolítica importantísima. Pese a que la tierra afgana es pobre en recursos de todo tipo, su posición geopolítica la hacen clave para influir en la política internacional pues es un punto de presión interna y regional tanto contra China como contra Rusia; además, desde Afganistán se puede muy bien monitorear la evolución política regional pues no debemos olvidar que existen diversos actores regionales con armamento nuclear y que se encuentran en conflicto. Por si esto fuera poco, el control total, o incluso parcial de Afganistán abre nuevas posibilidades para la explotación de los recursos petroleros del Mar Caspio que son algunos de los más cuantiosos en todo el globo y cuya explotación se encuentra monopolizada actualmente por Rusia pese a la serie de proyectos alternativos que ya existen.

 

Un primer dato que conviene tomar en cuenta es el hecho de que Afganistán se encuentra en el corazón del mundo islámico. Como es bien sabido la región del Asia Central esta compuesta por un mosaico de culturas cuyas diferencias pueden ser fácilmente exacerbadas por las potencias occidentales con fines políticos. Esto ya ocurrió en pasado y puede ocurrir de nuevo. Una posición militar estadounidense en Afganistán sería un foco de desestabilización para grandes potencias regionales como China y Rusia, y también repercutiría en el equilibrio de fuerzas de las potencias regionales del Medio Oriente como Iran e Israel, y de aquellas en el subcontinente indio en el que se encuentran Pakistán y la propia India. Como prueba basta ver el caso de Chechenia, donde la CIA, apoyaba al movimiento separatista checheno para debilitar internamente al Estado ruso. Este es el mismo peligro que corre China pues en la provincia occidental de Xing Kiang existen guerrillas musulmanas ya establecidas que enarbolan la bandera del separatismo tal como en Chechenia. La situación en Chechenia y Xing Kiang se agrava si consideramos que no son movimientos aislados y que tienen fuertes nexos entré sí, con el talibán en Afganistán y con muchos otros movimientos separatistas en el resto del Asia Central como el Islamic Movement of Uzbekistán (IMU). Estos movimientos separatistas integracionistas en el Asia Central tienen tal importancia para los países en la región que les han llevado incluso a firmar acuerdos militares para combatirlos. De todo esto se desprende que, de acuerdo con las enseñanzas de la real politik, lo que menos les conviene a los Estados Unidos es combatir al terrorismo en el Asia Central, porque de hecho les es favorable en términos absolutos en tanto que desangra internamente a sus competidores políticos en la región (China y Rusia): si no se posee estabilidad interna, con dificultad se puede proyectar fortaleza en el exterior. Causarle problemas tanto a los chinos como a los rusos se encuentra ciertamente en la agenda de política exterior estadounidense pues no podemos ni debemos olvidar los acercamientos evidentes entre ambas potencias con vías a conformar un bloque político para oponerse a la agenda militarista que representaba el despliegue del Sistema Nacional de Defensa Antimisil. Es importante considerar todo lo anterior pues casi todos los jugadores aquí mencionados cuentan con armamento nuclear, además de que en el caso de China y Rusia, no se puede dejar de lado que poseen asientos permanentes en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con derecho a veto. Por otra parte tenemos que una posición militar en Afganistán sería ideal para cubrir el flanco oriental del Mar Caspio cuyos recursos petroleros son codiciados por todas las potencias occidentales (actualmente, todo el petróleo que sale del puerto de Bakú en Azerbaiyán tiene que pasar por territorio ruso). Afganistán en fin, por su ubicación, es una joya que los Estados Unidos no podían dejar ir.

 

Los Medios y la Propaganda

 

Uno de los mecanismos que más auxilió al gobierno estadounidense en su tarea de despertar la histeria, el racismo y la xenofobia necesarios para comenzar Libertad Duradera fue la utilización de la propaganda en los medios masivos de información. La manipulación ideológica que dominó el inconsciente colectivo mundial no terminó a principios de la década de los noventa con la disolución del la URSS, de hecho, ocurrió todo lo contrario. Como se demuestra desde la hipótesis de Francis Fukuyama de "el fin de la historia" (en la que se aseguraba que la democracia liberal y el libre mercado habían llegado para quedarse), hasta el Choque de Civilizaciones de Samuel P. Huntington, los mecanismos propagandísticos estadounidenses están más vivos que nunca. El trato mediático que se dio a los acontecimientos del 11 de septiembre no fueron ni objetivos ni mesurados: la intoxicación informativa y las campañas de desinformación que se utilizaron para acusar a Osama bin Laden sirvieron para avalar, dentro y fuera de los Estados Unidos, las iniciativas bélicas con los que la élite estadounidense habría de llevar a cabo sus proyectos geoestratégicos internacionales, su política de reactivación económica y sus proyectos de dominación política interna.

 

La utilización de los medios de comunicación para la consecución de objetivos políticos tiene una larga historia y existe una amplia bibliografía al respecto. De entre todos los libros escritos sobre el tema destaca el de Edward S Herman y Noam Chomsky, Los Guardianes de la Libertad. Considerados como los paradigmas de la prensa libre, crítica y objetiva, en este texto, Chomsky y Herman ponen al desnudo el apoyo que prestaron el New York Times y el Washington Post entre otros- a los objetivos de la administración en turno, omitiendo, exagerando o distorsionando la información -según fuera el caso- con el objeto de mantener bajo control a la opinión pública doméstica e internacional. En el caso que nos ocupa los medios no actuaron de forma diferente, y de hecho, no tenían porque hacerlo ya que la desinformación y la "manufactura del consenso" por parte de los medios de información más importantes han sido constantes a todo o largo de la historia de forma casi sistemática y prácticamente sin excepción. Existen antecedentes lo suficientemente importantes al respecto como para avalar esta afirmación pues como bien sostiene Martha Montaño:

 

"En materia de conflictos étnicos e internacionales, mientras que unos son exagerados, como Irak, otros corren, tal vez la suerte, de ser ignorados. Los kurdos en Turquía, oprimidos con violencia, son menos importantes que los establecidos en Irak cuyo idioma es oficial. Haití no es más importante que Sudán, el país más grande de África donde tiene lugar la guerra más olvidada del planeta. Un millón de muertes en Ruanda en una semana no contaron con la atención y los recursos que provocaron 200 mil en Bosnia-Herzegovina en tres años."

 

Para los fines del presente ensayo me centraré a modo de ejemplo en cuatro casos particulares: Irak, Ruanda, Serbia y Somalia. Esto con el ob-jeto de enmarcar el trato mediático que dan los medios a los sucesos internacionales y que se hizo efectivo desde el primer momento también en los atentados del 11 de septiembre, que habré de analizar también más adelante.

 

Irak, tras la Guerra del Golfo, perdió muchas más cosas de las que el observador no familiarizado con esta cuestión supone. No solo perdió el control de más de la mitad de su territorio con el establecimiento de las llamadas "zonas de exclusión" bajo control británico-estadounidense, sino que también perdió y sigue perdiendo- algo aún más importante: millones vidas inocentes. Como ya había mencionado las sanciones impuestas al país por medio de la ONU aunque por mandato estadounidense- ha provocado a la fecha la muerte de casi 2 millones de personas por la falta de alimentos y medicinas; es decir, la "solución" impuesta por los Estados Unidos ha ocasionado más muertes por hambre y enfermedad que la cantidad de personas que asesinó el propio Saddam Hussein durante la Guerra del Golfo. ¿Qué medio masivo de información en los Estados Unidos ha denunciado públicamente de forma reiterada este hecho criminal acusando directamente a los responsables?. Ninguno. Si bien es cierto Saddam Hussein es un gobernante atroz, los Estados Unidos han matado directa-mente en Irak muchas más personas con bombardeos y por medio del bloqueo- que aquel sátrapa al que acusan de asesino. ¿Cuántos "críticos" en los medios han denunciado esta situación?. La distorsión que tiene la opinión pública sobre lo que ocurre en Irak ha posibilitados que tanto los comandantes británicos como los estadounidenses puedan afirmar sin tapujo con toda naturalidad que en Irak se realizan bombardeos "periódicos" sin que nadie se alarme o recrimine esta política de exterminio. ¿Acaso los hombres, mujeres y niños iraquíes que padecen diariamente este infierno son más culpables que quienes murieron en el ataque del 11 de septiembre?. Humanamente hablando ¿acaso es más tolerable la muerte de iraquíes inocentes que la de estadounidenses inocentes?. ¿Por qué el hecho de que habitualmente estén muriendo hombres, mujeres y niños en Irak ya no es importante para los medios de información?. Por una simple razón: no son estúpidos y tampoco son suicidas; y es que en este caso los directos responsables no son solo Saddam Hussein y quienes le apoyan, sino también quienes diseñan la política exterior de los Estados Unidos hacia aquel país y los propios medios de información.

 

 

En este mismo tenor encontramos otro ejemplo importante como es el caso de Ruanda. En la guerra civil de Ruanda entre hutus y tutsis, cerca de un millón de personas se aniquilaron mayormente con piedras, palos y machetes en el lapso de una semana. De este evento hoy ya muy pocos se acuerdan, aunque el infierno continúa: Amnistía Internacional ha denunciado que a la fecha se pueden contar más de 2 millones y medio de muertes relacionadas con la guerra civil. Como en el caso de Irak, la situación en Ruanda tampoco a interesado demasiado a los medios de comunicación estadounidenses por la doble atenuante racista con la que se manejan: no solo son "negros", sino también africanos, y por eso, estas notas no levanta demasiado el rating. Comparado con este infierno sobre la tierra, la tragedia que lo fue- del 11 de septiembre parece realmente minúscula, y sin embargo el caso de Ruanda no ha merecido mayor espacio en las principales cadenas de televisión o en influyentes diarios y revistas. Muchas personas de hecho, jamás se dieron por enteradas de la situación por la que pasó Ruanda y por la que todavía atraviesa. En este caso, los medios de comunicación se han comportado como si la tragedia humana que esta ocurriendo en aquel lugar no existiera, o como si no fuera importante en lo más mínimo. Como en el caso de Irak, la manipulación de los medios de comunicación es evidente aunque de diferente forma.

 

En el primer caso el de Irak- se trata de acostumbrar al público a una nota (el asesinato de iraquíes por las fuerzas aliadas británico-estadounidenses) al grado de que sea aceptada como algo natural y sin importancia; en cambio, en el segundo caso el de Ruanda- el intento es hacer como si no existiera los hechos ignorándolos a propósito para que la opinión pública no les preste demasiada atención dentro de una lógica de que "ojos que no ven, corazón que no siente". Los casos aquí expuestos no son más que dos de los muchos ejemplos con los que se puede exhibir la manipula-ción informativa por parte de Estados Unidos y sus aliados.

 

En contraste con estos ejemplos en los que los medios fomentan la indiferencia y el desconocimiento respectivamente, encontramos la otra cara de la moneda: la histeria colectiva y la exaltación de los sentimientos excluyentes y condenatorios del público que por ellos se "informa". A este respecto conviene recordar dos episodios más que tuvieron lugar reciente-mente: Serbia y Somalia.

 

Al estallar el conflicto en Kosovo, al fin de la década de los noventa, comenzó una campaña militar por parte de la OTAN en la que se arrojaron 3,300 misiles Tomahawk diarios sobre Belgrado. Esto provocó una destrucción prácticamente total de la capital serbia matando a muchos miles de inocentes. Esto no preocupó demasiado a los medios de comunicación que prefirieron fomentar una histeria global cuando un F-117 Stealth fue derribado por las baterías antiaéreas serbias. La vida de los prisioneros de guerra estadounidenses fue respetada y al fin, fueron devueltos a su patria. Si el ataque de la OTAN fue por motivos "humanitarios" para detener las atrocidades que los serbios cometían contra los albanos kosovares ¿por qué la intervención de la OTAN provocó más muertos que aquellos que habían causado las fuerzas serbias? ¿Por qué nada de esto importó a los medios de comunicación que defendieron a la OTAN como un paradigma de justicia y valentía? ¿Vale acaso más la vida de dos soldados estadouni-denses que la de miles de serbios inocentes? Para los medios la respuesta es incuestionable: si.

 

Una situación similar ocurrió en Somalia, cuando marines estadounidenses fueron asesinados por milicianos locales entrenados por Al-Qaeda; el mundo entero se consternó por las notas que presentaron la prensa escrita y los medios electrónicos por la muerte de militares estadounidenses y por el macabro festejo que realizaron los asesinos por lo ocurrido, sin embargo, ninguno de todos ellos alzó la voz para protestar con la misma vehemencia por la muerte por hambre de decenas de miles de somalíes que para esa fecha ya habían ocurrido y que continúan hoy en día.

 

Como es evidente, la actitud que tuvieron los medios en Serbia y Somalia fue totalmente otra de la que tuvieron en Irak y Ruanda. Tanto en Serbia como en Somalia, los medios masivos de información consiguieron provocar la consternación mundial magnificando y exagerando de forma desproporcionada las notas sobre la captura y muerte de soldados "occidentales", actuación que, como es claro, era congruente con los intereses del gobierno estadounidense.

 

Estos fenómenos demuestran algo muy importante: para el público estadounidense victima de la intoxicación y la desinformación de sus propios medios de información y de su propio gobierno- lo que vale no es la vida humana ni las tragedias sociales, sino el peligro de que todo aquello que porta barras y estrellas pueda ser mancillado. Obviamente, el ciudadano común estadounidense no actúa así por naturaleza, sino que lo hacen reaccionar de este modo, ¿como? mediante complejos mecanismo de control sicosocial como lo fue en su momento la Oficina para la Diplomacia Publica (ODP) durante la administración Reagan.

 

En el caso del atentado del 11 de septiembre la nueva Oficina para la Diplomacia Pública fueron los medios de comunicación. Inmediatamente después del atentado, por todo el mundo circularon imágenes de la CNN en la que se veía a niños y mujeres palestinas "festejando" los sucesos en Washington y Nueva York. Como es natural, estas imágenes hirieron en lo más profundo a la ciudadanía estadounidense que, agraviada, no estaba dispuesta a soportar también la burla. El efecto fue inmediato y pocas horas después de los acontecimientos había ya un consenso casi absoluto en la población estadounidense respecto a la necesidad de atacar militar-mente a alguien, a quien fuera. Pocos días después del atentado comenzó a circular información que señalaba que las imágenes que había mostrado la CNN en las que se veía el supuesto festejo de palestinos, eran manipuladas. En este sentido habían dos versiones. La primera sostenía que las imágenes eran legítimas, es decir, los niños palestinos y las mujeres si estaban festejando, pero no el atentado, sino la invasión a Kuwait de 1991 por parte de Irak. La segunda de estas versiones sostenía que a las mujeres y a los niños palestinos se les ofreció una paga para que festejaran, cosa que hicieron inocentemente (y decimos inocentemente porque no estaban al tanto del uso que se le darían a esas imágenes). Después del desmentido oficial de la CNN las imágenes no fueron transmitidas más y se tendió un velo de silencio en torno al asunto. Si las imágenes fueron adaptadas a la circunstancia, si toda la escena fue un montaje, o si las imágenes eran legítimas tomas de un festejo por la atrocidad del 11 de septiembre no tiene ya mucha importancia, así como tampoco lo tiene el hecho de que esas mismas imágenes no hayan sido transmitidas más pues la temprana transmisión de las mismas consiguió su cometido inmediato: indignar y enfurecer al pueblo estadounidense para avalar una respuesta militar,. Si una enseñanza dejó a los gobernantes de los Estados Unidos la guerra de Vietnam con su consecuente "Síndrome de Vietnam"- es que para llevar a cabo un acto de agresión duradera, es indispensable contar con el apoyo de la opinión pública para lo cual es importante la complicidad de los medios Esto es valido no solo al interior de los Estados Unidos sino para todo el mundo cristiano en el que lo que dice el New York Times, CNN y el Washington Post es dogma de fe.

 

 

Osama bin Laden y el ´Choque de Civilizaciones´

 

Los pilares ideológico-propagandísticos sobre los que se apoyó la élite estadounidense en el caso del atentado del 11 de septiembre fueron precisamente los expuestos por Huntington en su Choque de Civilizaciones. De acuerdo con el profesor de Harvard, los próximos conflictos bélicos habrán de estar regidos por las diferencias entre civilizaciones y no tanto por los intereses políticos de la naciones. El contenido del texto en esencia no es más que la propuesta ideológica de que el enemigo a vencer a partir del fin de la Guerra Fría son las civilizaciones diferentes pues su otredad atenta contra "nuestros sus- principios y valores más fundamentales". En esencia, y para fines políticos, la propuesta de Huntington es que el ene-migo a vencer no son ya los "comunistas", sino los "musulmanes", ya que, a decir de Huntington: "las fronteras del islam se encuentran bañadas en sangre". De acuerdo con esta propuesta siempre dentro de un marco propagandístico-, de ahora en adelante, los responsables de todo lo terrible que ocurra en las relaciones internacionales puede ser atribuidos a "los is-lamicos" (what ever that means); a partir de este momento, ya no importa que los "rusos" o los "comunistas" hayan desaparecido con el Imperio del mal (Reagan), pues ya existe un nuevo chivo expiatorio que puede justificar la inyección directa de recursos en el complejo militar-industrial estadounidense y los proyectos bélicos que de él deriven. Aunque cualquier analista serio de asuntos internacionales da a los postulados de Huntington el valor que tienen como lo que son (propaganda), el bombardeo mediático -ya en películas, artículos o comentarios de "expertos" en los medios masivos de información-, ha creado un cerco que, además de ser difícil de evitar, ha distorsionado la percepción que tiene el ciudadano común de la realidad. Esta es una campaña de guerra sicológica permanente que les ha sido muy efectiva hasta el momento: "los árabes" son la nueva amenaza internacional, ergo, tenemos todo el mundo cristiano- que combatirlos. A la luz de estos antecedentes es que tiene que ser estudiado el trato mediático del atentado y sus consecuencias socio-políticas. Evidentemente, esta propaganda ideológica es para consumo interno es decir, para todos los países no musulmanes-. Con este fundamento ideológico (intoxicación propagandística), vender la idea al mundo occidental de que autores de los atentados al Pentágono y las Torres Gemelas son de origen musulmán es cosa fácil.

 

Según la propaganda oficial la intervención en Afganistán es un medio para alcanzar un objetivo, que es, acabar con Osama bin Laden. En la realidad, las cosas son al revez: acusar a Osama bin Laden es un medio que les va a permitir a los Estados Unidos conseguir los objetivos que ya hemos repasado. Osama bin Laden fue señalado como presunto responsable del atentado, lo que quiere decir que, en primera instancia, no pasa de ser un sospechoso; sin embargo, el trato que guió las acciones posteriores de los Estados Unidos y sus aliados respecto a bin Laden y Al-Qaeda no fue el que se daría aun sospechoso, sino el que se le daría a un culpable. La distinción es importante porque tras los sucesos que hicieron a bin Laden el hombre más buscado del mundo, Estados Unidos y sus aliados nunca mostraron nada más que sospechas y "pruebas" tan endebles de su culpabilidad que su utilización para una condena en un juzgado serio y formal sería ridícula. Esto no quiere decir que el saudita esté lleno de bondades, tan solo quiere decir que señalarlo como el culpable sin presentar pruebas contundentes como efectivamente ocurrió- es muy fácil, como es también que el público lo crea (cosa que también ocurrió).

 

Todos aquellos que sin pensarlo condenan a bin Laden no hacen mayor reparo en el hecho de que, además de que tiene nexos personales-empresariales con la familia Bush, fue además un agente destacado de la CIA mientras se trataba de combatir al Imperio del Mal en Afganistán. Así como en el pasado el gobierno estadounidense lo utilizó contra un amigo externo y después como un enemigo, hoy lo utiliza como chivo expiatorio para justificar los objetivos internos y de política exterior que repasamos líneas arriba. Cierto es que bin Laden dirige una organización de terrorista responsable de una serie considerable de graves atentados terroristas, sin embargo, vale la pena reflexionar en respecto a la conveniencia real que tendría para bin Laden la realización de aquellos atentados. Quienes lo tachan como responsable directo de la acción del 11 de septiembre están obviando un dato revelador. Al-Qaeda, la organización de Osama bin Laden, opera en al menos 60 países de entre los cuales Pakistán y Afganistán forman parte. ¿Qué sentido tendría realizar un atentado como el de el 11 de septiembre si la reacción inmediata de los Estados Unidos sería bombardear Afganistán, probablemente el único país en el mundo en el que bin Laden tenía un refugio seguro por su afinidad con el talibán?. Se podría alegar que la visión política de bin Laden se limita al ámbito regional, sin embargo, con dificultad podría ser de este modo si consideramos el alcance internacional que tiene Al-Qaeda. Como algunos analistas llegaron a afirmar correctamente: después del 11 de septiembre, quien qui-era que haya sido el autor del atentado se convirtió inmediatamente en el mejor aliado de los estadounidenses y en el peor enemigo del Islam, pues este último es el que resultó más perjudicado.

 

Curiosamente, dentro de un uso excesivo de términos como "fundamentalismo" y "radicalismo" (propagandísticamente utilizados para descalificar a "los musulmanes"), la posición más mesurada la demostró el talibán e incluso el propio bin Laden, siendo ellos los "intolerantes musulmanes radicales fundamentalistas" por excelencia. En alguna de sus primeras declaraciones, Osama bin Laden, llegó a asegurar que si se le ofrecían pruebas nótese que pidió pruebas -que indicaran que fue él el autor, estaba dispuesto a entregarse a un tribunal internacional imparcial. Por su parte, el régimen talibán en todo momento tuvo la disposición de negociar para evitar una confrontación bélica. Hasta aquí, tanto la afirmación de bin Laden como la de los talibán son todo menos radicales y/o fundamentalistas. De hecho, son propuestas por demás racionales que tuvieron como respuesta la negativa sistemática a la negociación por parte de los Estados Unidos y sus aliados, y la agresión sin fundamento contra el pueblo afgano.

 

El Triunfo

 

Si la hipótesis que me he propuesto defender es correcta la del autoatentado- entonces los sucesos que ocurrieron poco después del 11 de septiembre significaron un éxito prácticamente absoluto para George W. Bush. Los beneficios para la clase política en el poder en los Estados Unidos fueron inmediatos. Pocas horas después del atentado fue aprobado casi por unanimidad pues tan solo se opuso una congresista afroamericana- un presupuesto de 40 mil millones de dólares para enfrentar la crisis, de los cuales 20 mil millones tendrían un uso estrictamente militar. Esta acción tuvo diversos resultados: 1) se daba por terminado el debate interno entre republicanos y demócratas respecto a la orientación que deberían de tener las asignaciones presupuestales. Hay que recordar que mientras los demócratas pretendían un presupuesto que fortaleciera la política social, los republicanos estaban por un presupuesto más enfocado a las cuestiones militares y de seguridad interna. Como vimos líneas arriba, al perder los republicanos el control absoluto del congreso la posi-bilidad de sacar adelante sus proyectos era incierta. Tras los atentados, este problema quedó resuelto. 2) Tener disponibles no menos de 20 mil millones de dólares listos para contratos con la industria militar se traduce, en primer lugar, en un salvavidas para las firmas que forman parte de esta industria, pues no podemos olvidar que la desaceleración económica que sufrían los Estados Unidos estaba a punto de convertirse en una recesión, que desataría como consecuencia una crisis económica de grandes proporciones. Así pues, si una industria tenía que ser salvada, tenía que ser la militar por la afinidad política que existe entre estas empresas y la ideología y los antecedentes de George W. Bush y su gabinete. 3) Tener un cheque en blanco por más de 20 mil millones de dólares para contratos con las firmas de la industria militar es sin duda una gran oportunidad para saldar las deudas electorales que contrajeron Bush y todo su equipo con estos sectores que, abiertamente, les dieron todo su respaldo durante el periodo electoral. Así pues, resuelto el problema del congreso y de la falta de fondos para gastos militares, no hay razón para no saldar las deudas de campaña. 4) Intervenir militarmente en Afganistán es la punta de lanza de lo que posteriormente puede ser el aseguramiento de las fuentes energéticas del Mar Caspio 5) El shock sicológico que fue para el pueblo estadounidense ver en todos los canales de televisión como se derribaban las Torres Gemelas y como se encontraba herido el centro de su poder militar; además de observar con rabia como se "festejaba" en Palestina, fue demasiado, aunque positivo para los proyectos intervensionistas de los republicanos ya que con esto se superabaaunque de forma de transitoria- el llamado "Síndrome de Vietnam", es decir, la oposición de un pueblo a emprender una guerra de agresión contra una nación más débil. Este problema se venía arrastrando desde la década de los setenta, pero tras el atentado, el "Síndrome de Vietnam" fue superado por los sentimientos racistas, xenófobos y patrioteros (que no patriotas) que el gobierno a través de los medios- consiguió despertar en su población. 6) Las restricción de las libertades civiles como medida de "seguridad" que fueron implementadas por George W. Bush le dieron carta blanca a las agencias de seguridad y espionaje político para hacer prácticamente lo que quieran dentro de los Estados Unidos. Tras los atentados y de acuerdo con las nuevas disposiciones, en Estados Unidos la sola sospecha de terrorismo da la facultad a cualquier agente de seguridad estadounidense de detener a cualquier persona por más de 72 horas para interrogarla- sin la obligación de presentarla ante un juez; del mismo modo, esta misma sospecha de terrorismo abre la posibilidad de allanar el domicilio de cualquier persona sin la necesidad de una orden de cateo; así también se aprobaron disposiciones jurídicas para enjuiciar a personas sospechosas en secreto y condenarlas incluso a pena capital en ausencia y sin su conocimiento. La aplicación de todas estas medidas de corte fascistoide trae consigo el peligro de estas puedan ser utilizadas como mecanismos de represión de la disidencia política interna con la excusa del combate al terrorismo. 7) Finalmente, el coraje popular del pueblo estadounidense justificado sin duda, aunque manipulado políticamente- exigía una respuesta rápida y contundente de George W. Bush, por lo que era la oportunidad perfecta para el nuevo presidente de legitimarse ante una sociedad que no votó por él y que, de hecho, no creía en él como presidente. El ataque a Afganistán es una acción a todas luces violatoria no solo de los derechos humanos más fundamentales sino también contraria a los principios más básicos del derecho internacional establecidos en la carta de las Naciones Unidas. Esta acción permitió a Bush demostrar la ferocidad de la que era capaz "por defender la patria" buscando Justicia Infinita"primero, y Libertad Duradera después. Más allá de la retórica, la guerra de agresión emprendida contra Afganistán permitió a George W. Bush obtener de su público interno la legitimidad que no consiguió en las urnas.

 

Como se puede observar, la respuesta que dio la élite estadounidense a la crisis originada por el atentado es totalmente congruente con sus necesidades políticas internas y externas de la clase política en el poder. Es por esto que conviene reafirmar lo que ya se expresó con anterioridad: quien quiera que haya sido el responsable de los atentados en Washington y Nueva York le hizo un gran favor al régimen de George W. Bush y a los sectores más conservadores de la clase política estadounidense. Ellos fueron los beneficiarios absolutos de un atentado que al islam y a sus seguidores en general no les trajo nada bueno en ningún sentido.

 

Conclusiones

 

Por todo lo aquí visto podemos sacar una serie de conclusiones que, sin ser definitivas (tendrían que ser avaladas por los sucesos futuros), si pueden servir como pautas de referencia para decodificar el atentado del 11 de septiembre y la posterior agresión a Afganistán como lo que son: lecciones de real politik.

 

Los Estados Unidos respondieron a un acto de terrorismo con medios terroristas totalmente prohibidos por la legislación internacional hecho por el cual se colocan ellos y quienes les apoyan- a la misma altura de quienes cometieron el atentado del 11 de septiembre.

 

 

El respaldo de las naciones a las operaciones militares en Afganistán responde a intereses de clase en el caso de los países ricos, a miedo en el caso de las naciones pobre, y a intereses de estabilización política en el caso de los países del Asia Central, y Rusia y China en alguna medida.

 

 

Los antecedentes de política exterior estadounidense le han hecho acreedor a la posibilidad real de ser objetivo de atentados terroristas de gran envergadura. Debido a que muchos países han sido agredidos y han sufrido violaciones severas a sus derechos humanos, esos mismos países podrían ser sospechosos de la autoría de los atentados del 11 de septiembre, sin embargo, ninguno de ellos tiene la capa-cidad real para organizar y ejecutar un golpe con las características del ocurrido el 11 de septiembre.

 

 

La participación de las más altas esferas del poder estadounidense en la realización de los atentados del 11 de septiembre es un requisito infranqueable para la ejecución de un atentado como el que tuvo lugar en esa fecha, en tanto que ningún grupo aislado -o incluso con el apoyo de algún Estado- habría tenido la capacidad por sí solo de ejecutarlo tal y como fue. En otras palabras, la complicidad interna a altos niveles resulta indispensable.

 

 

Las condiciones políticas internas así como el contexto internacional que rodearon al atentado son antecedentes que, junto con las ventajas que trae aparejadas a mediano y largo plazo la "venganza" contra los "terroristas" en Afganistán, son importantes pues demuestran que la élite estadounidense tenía motivos políticos reales y de peso para montar un autotentado, como ya ha ocurrido en el pasado. Además de que la naturaleza del gobierno en funciones fortalece esta posibilidad como una opción real.

 

 

El hecho no se hallan dado a conocer pruebas jurídicamente contundentes que sirvan para demostrar la culpabilidad de Osama bin Laden y su organización Al-Qaeda, y de que se haya emprendido ya una acción militar -que jurídicamente puede interpretarse como una guerra de agresión-, fortalecen la tesis de que los Estados Unidos no buscaron culpables sino chivos expiatorios que les permitieran hacer lo que tenían que hacer para preservar el status quo. En otras palabras, no se buscó quien la hizo, sino quien la pague; y no para ejecutar una "venganza" sino más bien para conseguir, con mayor facilidad, los objetivos políticos de la nueva administración en los Estados Unidos.

 

 

Los medios de información sirvieron como el mecanismo idóneo para despertar sentimientos de xenofobia, racismo, chovinismo e incluso de actitudes neo-fascistas al hacer uso sistemático de la des-información y de la intoxicación informativa por medio de estímulos propagandísticos basados en los esquemas establecidos por Samuel P. Huntington para la post-guerra fría. Dentro de estos esquemas, Osama bin Laden era muy fácil de vender como el culpable independientemente de si era culpable en realidad o no.

 

 

Las características políticas que privan en la región de Eurasia hacen de Afganistán una joya en términos geopolíticos. Por su localización, la posibilidad de establecer un complejo militar estadounidense en Afganistán, hacían de este país la llave para el control geopolítico y geoeconómico de la región; así, el ataque y el muy probable- control de Afganistán por parte de Estados Unidos es congruente con sus objetivos y sus estrategias de dominio de recursos y de contención de sus adversarios políticos en la región.

 

 

La agresión del la alianza militar más poderosa de la historia contra uno de los países más pobres del globo no es algo nuevo y tiene como objetivo, además del control regional, el aleccionamiento de las naciones del tercer mundo por parte de las naciones ricas: como ocurrió en Nicaragua, Guatemala Vietnam entre otros, la lección es que el tercer mundo no puede ni debe hacer nada que no coincida con los intereses de las naciones del primer mundo sin correr el riesgo de ser agredido por este.

 

 

Los sectores más duros y conservadores de la élite política en los Estados Unidos resultaron ser los más beneficiados por los sucesos del 11 de septiembre, del mismo modo en que también los sectores más duros de los grupos anti-estadounidenses resultaron beneficia-dos. Los más perjudicados resultaron ser los sectores moderados y racionales, así como el derecho internacional y todos los avances que se habían conseguido como los principios de resolución pacífica de las controversias y de proscripción de la amenaza internacional.

 

 

La forma como ocurrieron los sucesos del 11 de septiembre, los antecedentes que pesan sobre el gobierno estadounidense, la naturaleza de la administración que está actualmente en funciones, el comporta-miento que tuvo la administración Bush frente a la crisis y las oportunidades que en el corto, mediano y largo plazo trajeron consigo las tragedias de Washington y Nueva York son elementos suficientes para afirmar que lo que se exhibe como un atentado fue en realidad un autoatentado.

 

 

La lógica que puede explicar las guerras y lo que se conoce como "terrorismo" en el Siglo XXI no es muy diferente a aquella que se aplica para entender los mismos fenómenos en el Siglo XX: Los ricos contra los pobres, los fuertes contra los débiles y los que tienen más de lo que quieren contra los que no saben ni siquiera si se tienen a sí mismos.

 

Bibliografía y Hemerografía

 

Libros

 

BRZEZINSKY, Zbigniew, The Grand Chessboard, Edit. Basic Books, New York, 1997.

 

CHOMSKY, Noam & Herman, Edward S. Los Guardianes de la Libertad, Edit. Grijalbo Mondadori, España, 1995.

 

The New Military Humanism: Lessons From Kosovo, Edit. Common Courage Press, New York, 1998.

 

 

Lo Que Realmente Quiere el Tio Sam, Edit. Siglo XXI, México, 1997.

 

 

Como Mantener a raya a la Plebe, Edit. Siglo XXI, México, 2001.

 

DIETERICH, Heinz, Cuba ante la Razón Cínica, Edit. Nuestro Tiempo, México, 1994.

 

EU y el Terrorismo Internacional, Edit. Plaza y Valdez, México, 1988.

 

 

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VARGAS Ll., Alvaro, En el Reino del Espanto, Edit. Grijalbo, México, 2000

 

Institutos

 

Federation of American Scientists (http://www.fas.org)

 

Stockholm Institute Peace Research Institute (http://www.sipri.se)

Organización de las Naciones Unidas

(http://www.un.org)

 

 

Puerto Rico es una colonia de Estados Unidos

 

Por José R. Bas García

Revista de Ciencias Sociales de la Universidad de Puerto Rico

 

El Partido Independentista Puertorriqueño fundamenta su lucha a favor de la independencia de Puerto Rico en la convicción de que seguimos siendo una colonia de los Estados Unidos y por tanto, nos cobija el derecho de los pueblos a su libertad y soberanía.  Desde el momento en que las fuerzas invasoras norteamericanas, dirigidas por el General Nelson Miles, desembarcaron en Puerto Rico en el 1898, se sentaron las bases de nuestra relación con los Estados Unidos.  El famoso discurso que el General pronunció al llegar termina con unas declaraciones que al día de hoy tienen vigencia:

 

“....and to bestow upon you the immunities and blessings of the liberal institutions of our government….. to give to all within the control of its military and naval forces the advantages and blessings of the enlightened civilization.” [1]

 

Todo estaría bajo el control del aparato militar y las fuerzas navales de los Estados Unidos.  A partir de entonces, nuestras relaciones con la metrópoli norteamericana han tenido algunos cambios cosméticos que solo tienen que ver con la administración de la colonia y la organización de un gobierno interno, pero nunca  se le ha otorgado a los puertorriqueños el control total sobre su vida y destino.  Nunca se nos han transferido los poderes soberanos para poder decidir en todas aquellas áreas que afectan la vida colectiva de nuestro pueblo.

 

Ha quedado demostrado recientemente que los puertorriqueños no tenemos ninguna autoridad para decidir sobre asuntos tan vitales como por ejemplo, el uso que la Marina de Guerra de los Estados Unidos le da a nuestras tierras en Vieques.  Hemos tenido que luchar contra viento y marea, hasta ir a la cárcel, para llamar la atención del gobierno civil de los Estados Unidos, el presidente y los congresistas norteamericanos, para que ejerzan su autoridad y resuelvan una situación que para nosotros es fundamentalmente injusta.  Hemos tenido que batallar para lograr poner en la balanza del poder el interés nuestro como pueblo contra el interés de la metrópoli, representado hoy igual que en el 1898, por la Marina de Guerra de Estados Unidos.  A la fecha de este escrito no ha habido el más mínimo asomo de voluntad por parte del gobierno norteamericano de satisfacer las demandas de los puertorriqueños.

 

Nos preguntamos si estas son las circunstancias típicas en que los países soberanos resuelven sus diferencias.  La contestación es obvia.  No puede ser, a menos que sean enemigos.  Entonces, tenemos que concluir que Puerto Rico está totalmente subordinado al poder, a la soberanía, al control de los Estados Unidos sin su consentimiento.

 

En la segunda mitad del siglo XX, la Organización de las Naciones Unidas se propuso liquidar el colonialismo en el mundo.  Así vimos surgir a la comunidad de pueblos libres muchas naciones que estaban más atrasadas que Puerto Rico.  Nadie que se respete a sí mismo sería capaz de justificar el colonialismo con los argumentos trillados de inmadurez política o insuficiencia económica.  En todos los círculos internacionales ha sido aceptada la opinión de que mientras el colonialismo impide el proceso de madurez política para el gobierno propio y frena la capacidad de un pueblo para fijar sus propias metas de desarrollo, la independencia desarrolla un nuevo espíritu nacional y abre nuevas posibilidades a la capacidad creadora de los pueblos.

 

La Resolución 1514-XV de la Naciones Unidas que se aprobó el 14 de diciembre de 1960  dice:

 

“La continuación del colonialismo impide el desarrollo de la cooperación económica internacional y entorpece el desarrollo social, cultural y económico de los pueblos dependientes.”

 

También dice más adelante:

 

“La falta de preparación en el orden político, económico, social y educativo no deberá servir de pretexto para retrasar la independencia.”

 

Al tratar de ilustrar lo que sería Puerto Rico bajo la independencia es imposible anticipar todas las circunstancias que se darán una vez obtenida ésta.  Por lo tanto no es posible hacer un análisis detallado y veraz de beneficios y de costos bajo la independencia.  La independencia supone una reestructuración económica con nuevas dimensiones y posibilidades que incluyen eventos tan complejos y tan impredecibles como las relaciones económicas internacionales futuras.  El derecho de los pueblos a la independencia es irrenunciable.

 

En el pasado distintas personas han descrito las relaciones entre Puerto Rico y los Estados Unidos de distintas formas.  Unos han dicho que existen deficiencias de democracia.  Otros le llamamos con su nombre crudo: la colonia.  En ambos casos están implícitas una limitaciones, unas faltas de poderes para podernos desenvolver como pueblo.  Veamos de qué se tratan algunas, según nos las menciona y explica el Dr. Antonio J. González:

 

Servicio Militar

 

En el momento en que el Dr. González dio su disertación (1966), existía el Servicio Militar obligatorio en los Estados Unidos.  Bajo esta disposición los hijos de Puerto Rico tenían que ir a las guerras que los Estados Unidos declaraban a otros países.  De esa forma los puertorriqueños pelearon en las dos guerras mundiales, como también en Corea y en Vietnam.  Posteriormente, el gobierno norteamericano dispuso que su ejército fuera de voluntarios y desde entonces solamente aquellos puertorriqueños que optaran por servir lo harían.  Lo importante es que el poder para cambiar esta ley reside en el gobierno de la metrópoli, no en el de Puerto  Rico.  No tenemos opción.  Si en el futuro Estados Unidos necesitara hacer que el servicio militar sea obligatorio nuevamente, los puertorriqueños, que no participamos en las discusiones diplomáticas, ni en la elaboración de la política exterior de los Estados Unidos, tendríamos que volver a pelear sus guerras en contra de nuestra voluntad.

 

Regulación de la emigración

 

Todos los pueblos necesitan poder regular los movimientos migratorios por razones sociales, por razones de seguridad y por razones económicas.  La autoridad absoluta en materia de emigración descansa en el gobierno federal.  En virtud de lo anterior, Puerto Rico tiene que admitir a todo aquel que el gobierno de los Estados Unidos autorice a residir en su territorio, con lo cual pierde el control sobre cualquier medida  de protección económica que pudiera establecer.

 

Sistema de Comunicaciones

 

Puerto Rico no tiene autoridad para regular asuntos relacionados con el establecimiento de sistemas de comunicación con el exterior.  El gobierno de Estados Unidos es quien tiene esta autoridad en forma exclusiva.  La Agencia Federal de Comunicaciones es la que tiene poder para otorgar y cancelar licencias para establecer y operar estaciones de radio y de televisión en la isla.  Aún el gobierno de Puerto Rico tiene que someterse a esta agencia para operar una estación pública.

 

Comercio exterior

 

El gobierno de Puerto Rico carece de personalidad jurídica y por tanto está impedido de hacer tratados comerciales con el resto del mundo.  El comercio que podamos establecer con otros países tiene que hacerse por conducto de los Estados Unidos y sujetarse a las condiciones de los tratados internacionales que Estados Unidos haya pactado con estos, sin que Puerto Rico haya tenido ninguna participación.  Obviamente, Puerto Rico no puede abrirse campo en los mercados del mundo ni puede establecer planes de desarrollo económico orientados al comercio exterior debido a esta limitación.

 

Transporte marítimo

 

Una de las disposiciones de la Ley Foraker de 1900 que aún están vigentes es la relacionada con las leyes de cabotaje de Estados Unidos.  Estas obligan a que el tráfico de toda mercadería entre puertos dentro de territorio de ese país tenga que transportarse en barcos de la marina mercante norteamericana.  Puerto Rico está obligado a cumplir con esta disposición y no puede beneficiarse de los costos más bajos que ofrecen los barcos con matrícula de otros países.  De esta manera se encarecen, al añadírsele costos excesivos de transportación, los productos que llegan y salen de la isla.  Se estima que para 1999 los costos añadidos a la mercancía por concepto de transportación en barcos de Estados Unidos ascendieron a $500 millones.[2]

 

Mercado común obligado

 

La incapacidad del gobierno de Puerto Rico para ordenar su comercio internacional de conformidad con los objetivos del desarrollo económico, la ausencia de poderes para regular las importaciones y exportaciones mediante política arancelaria y su incapacidad para poder organizar una marina mercante propia son limitaciones de orden legal que  imponen a Puerto Rico un mercado común forzado con los Estados Unidos.  Si bien es cierto que los productos de Puerto Rico entran libres de impuestos al mercado de los Estados Unidos, también es cierto que los productos de Estados Unidos entran a Puerto Rico libres de controles de aduana.  Sin embargo, los Estados Unidos pueden establecer límites y restricciones al mercado de nuestros productos en su territorio.  El volumen de ventas de productos importados de los Estados Unidos es mayor que el volumen de nuestras exportaciones; el balance neto ha sido siempre a favor de ellos.  En el 1999 Puerto Rico exportó artículos y servicios por un valor de $43,335 millones, mientras que sus compras de artículos y servicios o importaciones fueron de $59,292 millones.[3]

 

Salarios

 

En Puerto Rico rigen las disposiciones de la ley de Salarios Mínimos Federales.  El gobierno nuestro no puede implementar una política de salarios para todos los sectores económicos en armonía con sus planes de desarrollo.

 

Sistema monetario

 

Puerto Rico está limitado en su poder para establecer una política monetaria y bancaria a tono con su política de desarrollo económico.  No tenemos poder para regular la oferta monetaria de conformidad con las oscilaciones económicas.  Este control es necesario para regular las presiones de la inflación que retardan el crecimiento económico.

 

Además de los anteriores, hay otros poderes que mencionaré a continuación que por ley ostenta el Congreso de los Estados Unidos sobre Puerto Rico.  Estos son: el poder sobre expropiación forzosa, el poder sobre declaración de guerra, el poder sobre aviación y fletes, poder sobre el espacio aéreo, poder sobre la nacionalidad y ciudadanía, poder sobre la bancarrota, poder sobre crímenes penados por leyes federales y sobre el castigo a los mismos, límites marítimos y guardia costanera, poder para determinar la constitucionalidad de las leyes y procedimientos, poder sobre las patentes y más.[4]

 

Hemos mencionado solamente algunas de las limitaciones que tiene Puerto Rico y que están impuestas o regidas por la relación de subordinación política a los Estados Unidos.  Las condiciones descritas anteriormente fueron establecidas desde el principio de la dominación norteamericana y modificadas según la autoridad que reside en el Congreso de los Estados Unidos para regir y gobernar unilateralmente sobre los territorios que pertenecen a ese país.  Estas no son cláusulas negociadas entre Puerto Rico y los Estados Unidos.  Estas son cláusulas que tienen sus raíces en las leyes orgánicas que aprobó el Congreso de los Estados Unidos para Puerto Rico a partir de 1900 y que permanecen en vigor hasta hoy.

 

El hecho de que Puerto Rico tenga que aceptar las disposiciones de leyes impuestas por otro país, sin su consentimiento pone al relieve el carácter colonial de nuestra relación con los Estados Unidos.  En Puerto Rico, a esto se le llama “Estado Libre Asociado”.  En el derecho internacional se le llama “colonia”.[5]

 

¡Atrévete a Ser Libre!

 

 

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 [1] Diffie, Bailey W. and Justine,  Porto Rico: A Broken Pledge, 1931, Chapter 1

[2] Irizarry Mora, Dr. Edwin, Economía de Puerto Rico, Evolución y Perspectiva, 2001, Cap. 5, pág 113

[3] Irizarry Mora, Dr. Edwin, igual, Cap 5, pág 116.

[4] Berríos Martínez, Rubén, La independencia de Puerto Rico, razón y lucha, 1983, Discurso sobre el coloniaje en Puerto Rico ante las Naciones Unidas, pronunciado en agosto de 1973.

[5] Berríos Martínez, Rubén, La independencia de Puerto Rico, razón y lucha, 1983, Discurso sobre el coloniaje en Puerto Rico ante las Naciones Unidas, pronunciado en agosto de 1973.

 

 

 

General Argentino  no Descarta el Uso del Poder Militar

 

El general de División pasó revista a los efectivos del Regimiento de Infantería de Monte 9 "Coronel Pagola", con asiento en Iguazú. Dijo que al Ejército le preocupa e inquieta la situación de la República. Aseguró que el uso de la fuerza militar no es “en éste momento hipótesis de trabajo”

 

Por Fernando Oz

 

El general del Ejército Hernán Guillermo Olmos no descartó que se llegue a una instancia de crisis social donde “haya que decidir el empleo del poder militar”, aunque aseguró que “por ahora” es una hipótesis que no está siendo analizada en la fuerza. Asimismo, justificó los encuentros entre militares y hombres del sector político y económico porque al Ejército “preocupa” la situación de la sociedad.

 

El inicio del día se mostraba caluroso en la Plaza de Armas del Regimiento de Infantería de Monte 9 "Coronel Pagola", con asiento en la localidad de Puerto Iguazú. El Comandante del segundo Cuerpo de Ejercito, General de División Hernán Guillermo Olmos, terminaba de pasar revista a los efectivos de la unidad a la cuál visitaba por primera vez desde que fue puesto en su cargo.

 

Antes del inicio de la entrevista con Olmos, un suboficial entrega un prolijo papel en donde consta algunas de las preguntas que los periodistas presentes pueden hacerle al flamante jefe del segundo Cuerpo, bajo el título de "Probable Cuestionario". Al final del listado de siete preguntas, se destaca una diplomática aclaración: "Teniendo en cuenta la personalidad del señor Comandante, toda otra pregunta que ustedes consideren, seguramente será respondida sin ningún otro particular".

 

El General Olmos acepta con agrado una entrevista en privado con Misiones On Line. Tres oficiales más escuchan atentamente la corta entrevista.

 

MOL- En el Segundo Cuerpo de Ejercito, a su mando, la unidad del Regimiento 9 se encuentra en una zona particular, más precisamente en la llamada Triple Frontera. Hay versiones que indican que del otro lado de la frontera se encontrarían células terroristas dormidas. ¿Usted cree que el ejército debe participar de la tan mentada lucha contra el terrorismo? ¿Tiene alguna opinión al respecto?

 

- Por el momento ninguna. Es un problema de las fuerzas de seguridad y de las fuerzas policiales, no tenemos previsión alguna al respecto.

 

- ¿Cómo ve la crisis nacional desde su ámbito en las Fuerzas Armadas?

 

- Bueno... no voy a opinar políticamente. Lo único que le puedo decir es que para el Ejército es un año muy difícil, con muchas incógnitas sobre todo de ejecución presupuestaria que es nuestro talón de Aquiles.

 

- Hace unos días atrás un jefe de unidad me decía que administraban miseria. ¿Usted qué cree?

 

- Y... podríamos cambiar algunas palabras pero el resultado sería más o menos el mismo.

 

- Distintos medios nacionales, hace algunas semanas atrás, hacían referencia sobre distintas reuniones que el jefe del Ejército, teniente general Ricardo Brinzoni, mantuvo con altos dirigentes del establishment empresarial. Reuniones similares mantuvo el general Daniel Manuel Reimundes. Hay muchas especulaciones al respecto y seguramente usted está al tanto. ¿Tiene alguna opinión sobre el tema?

 

- Son reuniones normales donde los jefes militares toman contacto con distintos sectores del país para compartir opiniones sobre la situación nacional. Nosotros además de soldados somos ciudadanos y nos preocupa, nos inquieta la situación de la República. Dentro de nuestras misiones, ésta es una de aquellas, que es el apoyo a la comunidad, por lo tanto cómo está la comunidad que rodea a los asentamientos militares es para nosotros muy importante conocerlo porque en todas las emergencias, allí esta el Ejército.

 

- En los cursos que se brinda a los oficiales del Ejército en la Escuela de Guerra, ya en el año '99 dentro del los programas existían hipótesis de conflictos sociales dentro del territorio nacional. También se manejaban hipótesis de guerra contra el terrorismo en la Zona de la Triple Frontera. ¿Usted tiene conocimiento de esto? ¿Qué dice al respecto?

 

- A mí no me consta. Yo no he estado en la Escuela de Guerra en esos años, de modo que... siempre es una posibilidad, no se descarta que la situación pueda llevarnos a una... un momento tal en el que haya que decidir el empleo del poder militar, pero no es en éste momento hipótesis de trabajo de la duodécima Brigada ni del segundo Cuerpo de Ejército.

 

- ¿Cree que el Ejército debe participar en misiones contra el terrorismo en otros países?

 

- Esa es una decisión política del Estado. Nosotros somos soldados y cumplimos misiones.

 

- ¿Usted cree que la situación de Colombia afecta la región?

 

- Pienso que puede tener repercusiones, que hasta el momento nosotros no las hemos vivido.

 

 

El FBI Espía Correos Electrónicos

 

Tomado de Clarín

 

La polémica sobre cómo, cuándo y con qué fines se puede o no controlar Internet sigue dividiendo a usuarios y gobiernos. La batalla legal en torno al "Carnivore", un programa secreto del FBI, encendió otra vez la siempre acalorada disputa sobre la intrusión de los servicios de inteligencia en las casillas de correo electrónico. Se espera que la publicación de los detalles de funcionamiento del programa aclaren algunas de las sospechas que los organismos dedicados a la protección de la privacidad tienen sobre el FBI.

 

El "Carnivore", Jaqueado Por La Justicia Federal De Los Ee.Uu.

 

Un juzgado federal de los Estados Unidos ordenó al FBI dar a conocer los detalles de funcionamiento del sistema "Carnivore" (www.fbi.gov/hq/lab/carnivore/carnivore.htm), un software que el Buró de Inteligencia viene instalando en distintas compañías proveedoras del servicio de Internet (ISPs) para monitorear e-mails que podrían contener información sobre posibles actos criminales. Por el momento, la decisión de la Corte da por tierra con los argumentos del gobierno, que se escudaba en que el carácter de la tecnología empleada (precisamente el software "Carnivore") tiene categoría de "secreto de Estado".

 

Apoyándose en la Ley de Procedimientos relacionados con Información Clasificada y, más tarde, en la llamada "Patriot Act", que sobrevino a los atentados del 11 de septiembre, el Gobieno de los EE.UU. excluyó la posibilidad de que el público y los abogados defensores de distintas causas en las que estaba implicado el software conocieran cómo funciona el programa, lo que según la entidad demandante, el Centro de Información Sobre la Privacidad Electrónica (www.epic.org), constituye un "abuso potencial" a la privacidad.

 

No es la primera vez que este Centro obtiene un resultado favorable contra el FBI, aunque, hasta el momento, el organismo de inteligencia nunca contestó todos sus pedidos. Sin embargo, ahora, la Justicia declaró que el demandante debe conocer "todos los expedientes del FBI referentes a los sistemas de intercepción y/o revisión de mensajes del correo electrónico". (www.techlawjournal.com/courts/epicvdoj/20020325order.asp). Y da plazo hasta el 24 de mayo para que el FBI acate el mandato.

 

Esta nueva orden judicial es, hasta hoy, el último capítulo de la batalla que el mencionado Centro de Información Sobre la Privacidad Electrónica (EPIC) sostiene con el Departamento de Justicia, cuyos miembros han fallado varias veces a favor de la implementación de esta tecnología "en determinados casos". Su trascendencia deriva de que, seguramente, estos fallos sentarán las bases que garanticen (o no) la injerencia que el Gobierno estadounidense pretende tener en Internet, y también sus criterios de control y tipos de supervisión.

 

Hasta aquí, el FBI daba por sentado que había cumplido con los requerimientos de EPIC, y entendía que la petición que se le hacía (la publicación de algunos expedientes del programa) estaba saldada. Pero los abogados privacistas fueron más allá y demandaron la ampliación de la información: "Hemos obtenido datos técnicos sobre su funcionamiento, pero también debemos tratar los asuntos legales y las implicancias políticas", reclamaron.

 

David Sobel, vocero de EPIC dijo que, "como crece la probabilidad de que el uso de este tipo de técnicas aumente, es cada vez más importante que conozcamos más de ellas, de cómo se están utilizando y de cómo está considerando el Departamento de Justicia las cuestiones legales al respecto". ¿Qué hizo el Departamento de Justicia? Ante la cantidad de reclamos y demandas de las ONGs dedicadas a la custodia de la privacidad, comisionó al Instituto Illions de Tecnología para que hiciera una revisión del "Carnivore".

 

Después de dos meses de análisis, se llegó a la conclusión de que el programa "no proporciona más información que a la que se puede acceder con una orden judicial" y, por lo tanto, no constituye un riesgo para los proveedores de servicios de Internet. Pero la discusión no terminó allí, ya que los investigadores enfrentaron muchas restricciones a la hora de trabajar, razón por la que varias universidades se negaron a realizar el estudio e, incluso, dudaron acerca de la independencia del mismo.

 

 

 

Carta del Partido Comunista Cubano: A los Amigos de Cuba

 

Con el triunfo de la Revolución el primero de enero de 1959, los  malversadores del tesoro público   cubano, los asesinos y torturadores de la policía de Batista, sus jefes militares corruptos, que habían ordenado el bombardeo indiscriminado de población civil, la mafia que controlaba los casinos de juego y la prostitución en Cuba, encontraron inmediato asilo en territorio norteamericano y con el patrocinio generoso de fondos federales suministrados por sucesivas Administraciones republicanas y demócratas, han reproducido en la ciudad de Miami el poder criminal que ejercieron en nuestro país en el pasado.

 

Desde inicios de la década del 60 la CIA integró, organizó y entrenó a todos esos personajes en decenas de organizaciones terroristas utilizándolos para su guerra de más de cuarenta años contra Cuba:  invasión mercenaria derrotada en Bahía de Cochinos; organización de bandas armadas en las montañas; ataques y sabotajes contra naves, aeronaves, instalaciones económicas, diplomáticas, turísticas; introducción deliberada de enfermedades como el dengue hemorrágico, de plagas en los cultivos y de virus para diezmar el ganado; violaciones de nuestro espacio aéreo y marítimo, así como cientos de planes para el asesinato de nuestros dirigentes.

 

Gerardo Hernández, René González, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González son cinco jóvenes cubanos que lucharon, a riesgo de sus vidas, contra esos grupos terroristas que operan libremente en Miami y cuyas actividades criminales constan en documentos oficiales del gobierno de Estados Unidos,  han sido reflejadas en la prensa de ese país e incluso han sido reconocidas públicamente por sus propios autores.

 

Ellos son inocentes.  Pero un tribunal, precisamente de Miami, los ha condenado.  No por sus actos, sino por su fidelidad a la Patria.

 

Al respecto, deseamos destacar algunas de las violaciones e irregularidades que han acompañado todo este proceso:

 

---    Violación de la VI Enmienda de la Constitución de Estados Unidos al realizar el juicio en un lugar Miami-  Durante todo el proceso hubo una intensa y permanente campaña en la prensa local para estigmatizar a los acusados y presionar a la jueza y al jurado.

 

---     Violación de la VIII Enmienda, al mantenerlos en condiciones de reclusión crueles e inusuales, en confinamiento solitario por dos períodos, el primero de 17 meses y el segundo de 48 días, lo que obstaculizó su defensa y les ha ocasionado a ellos y a sus familiares sufrimientos que constituyen violaciones de sus derechos humanos.

 

---     Manipulación de pruebas y  El gobierno clasificó todas sus pruebas como secretas e hizo que fueran tratadas de acuerdo con la Ley de Procedimiento de la Información Clasificada (CIPA), lo que complicó el proceso e hizo más difícil la labor de la defensa.

 

---     Se ignoró la Ley de Libertad de Información (FOIA) al no accederse a solicitudes de la defensa para que fuesen considerados documentos oficiales relevantes al esclarecimiento de los hechos.

 

---     En un caso sin precedentes, fueron condenados por supuesto espionaje contra Estados Unidos sin que fueran presentadas pruebas o testimonios que mostrasen que habían obtenido o buscado  informaciones para perjudicar a ese país.  Por el contrario, importantes testigos específicamente negaron que ellos hubiesen realizado espionaje:  el general James R. Clapper, ex   jefe de la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa; general Charles Wilhelm, ex comandante  en jefe del Comando Sur; general Edward Atkeson, ex -vicejefe  del Estado Mayor del Ejército para Inteligencia; almirante Eugene Carrol,  ex  vicejefe de  quien ocupó una posición destacada en el Comando del Sistema de Defensa Aérea de Norteamérica.

 

Carece de precedentes también la condena a Gerardo Hernández por asesinato premeditado, sin haberse presentado pruebas o testigos, ni siquiera evidencias circunstanciales, que lo vincularan personalmente con el supuesto crimen.  Se le condenó por un acto - el incidente del 24 de febrero de 1996 que provocó el derribo de dos avionetas de la organización contrarrevolucionaria  de Miami Hermanos al Rescate -  en el que no tuvo participación alguna. Al juzgar la decisión tomada ese día por la República de Cuba en legítima defensa, el tribunal violó la Doctrina del Acto de Estado que ha sido claramente reconocida por la Corte Suprema de Estados Unidos. Al  juzgar la conducta del Estado cubano.

 

El carácter vengativo e irracional de las sentencias, desproporcionadas respecto a las pruebas fabricadas contra ellos, demuestra hasta qué punto estamos ante un hecho de absoluto desprecio por las propias leyes de Estados Unidos:  Ramón a una cadena perpetua más 18 años; Antonio  a una  cadena perpetua más 10 años;  Fernando a 19 años  y  René a 15 años.

 

Una de las consecuencias más graves y peligrosas de todo este proceso es el respaldo que se le ha dado a los grupos terroristas que operan en Miami y el estímulo a que continúen sus acciones criminales contra Cuba.

 

Al denunciar estos hechos, el Partido Comunista de Cuba expresa su profunda convicción sobre la justeza de la causa que estos cinco jóvenes han defendido y espera la contribución de todas las fuerzas amigas y de aquellas que simplemente respetan la ley  y la justicia, al esfuerzo que realiza hoy nuestro pueblo para que ellos regresen a su Patria.

 

COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

 

La Habana, abril del 2002

 

AÑO DE LOS HÉROES PRISIONEROS DEL IMPERIO

 


 

Acusan a Grupos Económicos de Alentar Paro en Petrolera Venezolana

 

Caracas, 4 abr (PL) El diputado del gubernamental Movimiento V Republica de Venezuela Nicolás Maduro acusó hoy a grupos económicos de alentar la paralización de la industria petrolera.

 

Maduro, quien participó en una comisión parlamentaria mediadora en el conflicto existente en Petróleos de Venezuela (PDVSA), denunció a elementos que responden a sectores transnacionales como responsables del diferendo.

 

Miembros de la nómina mayor y ejecutiva de la empresa están encabezando un paro hasta ahora parcial, fundamentalmente en las áreas administrativas, en rechazo a la nueva Junta Directiva de la corporación.

 

El parlamentario apuntó que las transnacionales apuestan a destruir a la primera industria nacional y junto a ellos siguen quienes pretenden derrocar al gobierno del presidente Hugo Chávez.

 

Señaló como participantes de esa conjura a Pedro Carmona, presidente de la organización empresarial Fedecámaras, y a Carlos Ortega, impugnado presidente de la Confederación de Trabajadores Venezolanos (CTV).

 

Ellos representan a los grupos económicos y políticos a los cuales interesa el caos e imponer en Venezuela una dictadura de corte derechista, añadió Maduro.

 

El legislador recordó que, desde el día anterior, advirtió a algunos gerentes de PDVSA de la escalada organizada en esa dirección, lo cual se comprobó con las acciones desestabilizadoras emprendidas durante esta jornada.

 

Por su parte, Freddy Morales, de la gerencia de Finanzas de esa corporacion, dijo que son irresponsables quienes falsamente levantan la bandera de una supuesta meritocracia para impulsar una agenda de carácter político contra la nación.

 

Los trabajadores petroleros, agregó, expresamos la fidelidad a los valores y principios institucionales de la corporación y rechazamos manifestaciones que sólo tienen como objetivo la oposición al gobierno, agregó.

 

Mientras el grupo de gerentes anunció que mañana continuarán las paralizaciones y aseguro que afectarán el suministro de combustible a nivel nacional, se esperan las disposiciones de la Junta Directiva.

 

De acuerdo con las palabras de su presidente, Gastón Parra, se adoptarán medidas para restaurar la disciplina en PDVSA y evitar lo que calificó de maniobra política.

 

 

Sobre la Iglesia de la Natividad en Belén

 

Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón." (Lucas 2:7)

 

La actual Basílica de la Natividad fue construida por el emperador Justiniano (527-565), en el lugar de la anterior basílica de Constantino (siglo IV) que había resultado severamente dañada durante la revuelta de los samaritanos en 529. La basílica está dedicada a la Santa Madre de Dios (Theotokos). El tradicional lugar de la Natividad está conservado en la gruta ubicada debajo del coro.

 

Durante el período de los reinos cruzados, cuando ellos controlaban efectivamente el área de Jerusalén (1099-1187), la Basílica de la Natividad en Belén fue utilizada para las ceremonias de investidura real.

 

Ingreso Cruzado a la Gruta de la Natividad

 

El contorno del edificio es el de una basílica clásica, con un narthex, una nave, cuatro pasillos (dos a cada lado), un coro, cruceros y un ábside.

 

La orientación es este-oeste, con el ábside y el santuario hacia el oriente. Monumentales escaleras a ambos lados del coro conducen hasta la gruta de la Natividad.

 

El Altar del Pesebre situado donde estuvo el pesebre de Jesús.

 

Las puertas en el lado sur de la basílica conducen a los adyacentes monasterios armenio y griego; las puertas en el lado norte del edificio conducen a la iglesia franciscana (católica romana) de Santa Catalina de Alejandría.

 

La entrada principal a la basílica se encuentra en el lado oeste. Dos de las entradas originales del siglo VII fueron tapiadas. El portón norte está disimulado por un contrafuerte; el portón sur, por una pared del adyacente monasterio armenio. El tamaño del restante portón central fue reducido varias veces y la actual entrada tiene sólo 1,2 m de altura.

 

Arquitectónicamente, el resto de la basílica permaneció igual desde el momento de su construcción, con algunos pequeños remanentes de las decoraciones originales o medievales. En lo alto de las paredes de la nave aún se pueden ver fragmentos de mosaicos bizantinos del siglo XII. También son visibles restos de la decoración cruzada en los pilares que separan los pasillos en el cuerpo principal de la iglesia. Las partes superiores de estos pilares están pintadas con imágenes de diversos santos de las iglesias de Occidente y Oriente (entre los que se cuentan San Sabas, San Eutimio, San Olaf de Noruega, San Canuto de Dinamarca y San Catal de Irlanda).

 

El Techo De La Basílica Data Del Siglo XIV.

 

Desde las Cruzadas, partes de la iglesia pasaron a ser propiedad de las comunidades ortodoxa griega, ortodoxa armenia y católica romana. Los derechos, privilegios y posesiones de estas comunidades están protegidos por el Status Quo de los Santos Lugares (1852), tal como está garantizado en el artículo XII del Tratado de Berlín (1878).

 

El cuerpo principal de la basílica, incluida la nave, los pasillos, el katholicon (el coro y el santuario), el crucero sur y el Altar de la Natividad en la gruta pertenecen a la Iglesia Ortodoxa Griega.

 

La Iglesia Ortodoxa Armenia tiene la propiedad del crucero norte y el altar en ese lugar. Tiene también el uso en algunas ocasiones del altar ortodoxo griego de la gruta.

 

La Iglesia Latina (católica romana) tiene la propiedad exclusiva del Altar de la Adoración de los Reyes Magos en el área de la Gruta de la Natividad, conocida como "la Gruta del Pesebre". La Iglesia Latina conserva también la propiedad de la estrella de plata debajo del adyacente Altar de la Natividad, con la inscripción "Hic de Virgine Maria Jesus Christus Natus Est".

 

Tanto los armenios como los latinos tienen derecho de paso y de procesión en la nave.

 

 

 

Combatientes Palestinos en la Iglesia de Belén

 

BELEN, Cisjordania (AP) - Veintenas de combatientes palestinos continuaban ocultándose el miércoles en uno de los santuarios más venerados de la cristiandad, la Iglesia de la Natividad en Belén, para refugiarse de las tropas israelíes que invadieron la ciudad.

 

Por otra parte, los tanques israelíes entraron en Naplusa, la mayor ciudad en Cisjordania, dijeron testigos palestinos.

 

El estruendo de los proyectiles de los tanques se escuchaban en Naplusa a medida que los tanques entraban. Entre 300 y 400 tanques rodeaban la ciudad y algunos disparaban contra barricadas erigidas por los palestinos.

 

Por las calles corrían palestinos armados que ya antes habían colocado sacos de arena, minas rudimentarias y cestos de basura en las intersecciones principales.

 

Las fuerzas israelíes expandieron su ofensiva en Cisjordania el miércoles en la madrugada tomando control de las ciudades palestinas de Jenín y Salfit, y rodeando el campamento de refugiados de Jenín, bastión de elementos militantes.

 

Los tanques y helicópteros artillados se tirotearon con centenares de hombres armados en el campamento. Tres milicianos, un enfermero y un niño de 13 años murieron en el enfrentamiento, dijeron líderes militantes.

 

En Belén, ni Israel ni los palestinos han logrado poner fin a la situación en que gran número de policías y militantes palestinos se refugiaron en la Iglesia de la Natividad, construida sobre en que la tradición sitúa el nacimiento de Jesús. Los hombres armados se abrieron paso hasta el santuario el martes luego de horas de intensos combates con las fuerzas israelíes.

 

En la iglesia, los sacerdotes se vieron obligados a dar refugio a policías y milicianos palestinos. Mientras los soldados israelíes rodeaban la iglesia, los palestinos descansaban en el piso de piedra y en los banquillos, dijo Samir, un policía palestino en el interior del templo.

 

Samir, quien sólo proporcionó un nombre, negó las acusaciones israelíes de que ellos disparaban desde la iglesia. "En primer término, la mayoría se quedó sin balas, y en segundo lugar estábamos completamente rodeados", dijo Samir por teléfono.

 

El vocero del ejército, general brigadier Ron Kitrey dijo que Israel no usará la fuerza para sacar a los palestinos de la iglesia, pero que tampoco los dejará libres. Raanan Guissin, asesor del primer ministro israelí Ariel Sharon, dijo que los combatientes "abusan de las iglesias y lugares sagrados en Belén como refugios y como plataformas de ataques a nuestras fuerzas".

 

El gobernador palestino de Belén, Mohamed Madani, dijo que Israel no ha respondido a las peticiones de alimentos y medicinas para los cerca de 200 personas en el interior de la iglesia, incluidos sacerdotes, monjas y civiles palestinos. Diez de los combatientes estaban heridos, incluyendo uno grave, dijo Madani.

 

Los cadáveres de cuatro combatientes muertos el martes permanecían en la calle porque los servicios de rescate no podían llegar al lugar. Dos cuerpos más fueron hallados la noche del miércoles, uno en una mezquita y otro en una iglesia.

 

Entre los cuatro palestinos muertos en el campamento de refugiados había un niño de 13 años, un enfermero de 27 e Izad Amer, líder local del grupo Brigada de Mártires Al Aqsa, una milicia asociada con el movimiento Fatah del líder palestino Yaser Arafat.

 

En Ramala, Cisjordania, Arafat permanecía confinado en sus oficinas por las tropas y tanques israelíes. El complejo de oficinas del líder palestino está ahora rodeado de alambradas de púas.

 

 

 

Sacerdote Confirma Voladura De Puerta De Basílica De La Natividad

 

 

  Los pobrecitos judíos del Holocausto han bombardeado la puerta trasera de la Basílica de la Natividad de Belén, donde se refugiaron hace dos días 200 milicianos palestinos, según el padre Anthony Salman desde el interior del recinto. "Los israelíes han volado la puerta que da al patio de la Basílica, lo único que falta es que empujen la puerta principal con el pie y entren", dijo el padre Salman. Y agregó que "escuchamos explosiones y disparos a nuestro alrededor, pero no vemos lo que pasa".

 

  Sin embargo, un portavoz militar de los pobrecitos judíos del Holocausto aseguró poco antes que el ejército judío se ha limitado a volar con explosivos varias puertas de viviendas que rodean la Basílica y confirmó que se registran intensos combates alrededor de la Iglesia porque los 200 palestinos refugiados en el templo intentan huir y no podían matarlos.

 

  El padre Salman explicó que en el interior de la Basílica hay unas 240 personas, entre milicianos y civiles, y que -dada la situación- los hombres están considerando la posibilidad de rendirse, que los maten y así evitar que las tropas judías entren y mueran civiles.

 

  En su interior hay también una treintena de religiosos y cuatro monjas que atienden a once hombres heridos, dos de ellos en estado grave. Cuatro periodistas italianos, que permanecían en el interior del templo, fueron recogidos ayer por miembros de la legación diplomática de Italia, a pesar de los requerimientos de los religiosos para que se quedaran porque consideraban que constituían la única garantía para impedir que los ´pobrecitos judíos del Holocausto maten a todo el mundo en un ataque como los que nos tienen acostumbrados.

 

  El máximo representante de la Iglesia católica en Tierra Santa, el Patriarca Latino de Jerusalén, Michel Sabah, aseguró ayer que los milicianos palestinos fueron asilados por los frailes en la Basílica de la Natividad "al igual que hubiéramos hecho si hubieran sido israelíes".

 

  La Basílica de la Natividad, el santuario cristiano más importante del mundo, fue erigida en tiempos del emperador Constantino sobre la gruta donde según la tradición nació Jesucristo en Belén, la segunda ciudad sagrada para el mundo cristiano después de Jerusalén. La ciudad bíblica de Belén fue invadida durante la madrugada del martes con tanques norteamericanos por los pobrecitos judíos del Holocausto, que ha declarado la Ciudad Santa de Jerusalén como "zona militar cerrada" expulsando con gases lacrimógenos a los periodistas para que no haya testigos del genocidio.

 

 

Cuba Anuncia A Erradicação Da Dengue Após Intensa Campanha De Saneamento

 

 

 Havana (Cuba) – O presidente cubano, Fidel Castro, proclamou a erradicação da dengue na ilha após 75 dias de intensa campanha que mobilizou milhares de pessoas e na qual o Estado gastou US$ 12,5 milhões. Os cubanos foram mobilizados em todo o país, encarando como uma “guerra” a luta contra o mosquito transmissor da doença, que assola atualmente diversas nações latino-americanas.

 

Em ato público quarta-feira à noite no Teatro Karl Marx de Havana e diante de cerca de 6 mil pessoas, Fidel fez o balanço da campanha contra o mosquito Aedes aegypti em uma jornada transmitida pela televisão estatal que se prolongou até a madrugada de ontem.

 

– A dengue foi erradicada em Cuba e o mosquito Aedes aegypti (vetor da doença) foi praticamente eliminado – disse ele.

 

Essa “batalha foi a resposta a uma situação desagradável constatada a princípios deste ano”, afirmou o mandatário, lembrando que em janeiro passado 150 casos da doença foram notificados. “Tivemos de atuar rapidamente e destinar recursos não previstos para combater esses focos”, advertiu.

 

Em 12 de janeiro, Fidel Castro ordenou a mobilização popular em massa para lutar contra o mosquito transmissor da dengue, que se tornou o “inimigo público número um” no país, identificado com foto nas capas dos jornais na qual o Aedes aparecia na mira de uma arma de guerra.

 

Preparados como se fosse para uma guerra, cientistas, estudantes, operários, militares e até soldados das Forças Armadas foram convocados para integrar grupos de combate equipados com aparelhos de fumigação, conhecidos como “bazucas”, para vistoriar todas as cidades cubanas e eliminar o vetor da doença.

 

Esses grupos de combate usavam camisetas vermelhas, verdes ou amarelas estampadas com a frase “Campanha contra o Aedes aegypti” como identificação para entrar nas casas e eliminar os possíveis criadouros do vetor, mediante a desinsetização das residências.

 

Na campanha nacional contra a dengue foram recolhidos mais de 2,5 milhões de metros cúbicos de lixo e detritos; foram localizadas 21.800 residências com larvas e foi feita fumigação em 700 mil residências.

 

Segundo Fidel Castro, “os organismos internacionais de saúde podem tirar lições desta campanha empreendida pelos cubanos” contra o Aedes aegypti.

 

No final de fevereiro, Castro ofereceu a ajuda de cientistas cubanos aos países latino-americanos que enfrentam a epidemia de dengue.

 

– Se os brasileiros precisarem de ajuda, é só ligar. Se os peruanos precisarem de ajuda, é só ligar – assinalou o presidente cubano, dizendo estar orgulhoso de poder anunciar que Cuba ficou livre do vetor da dengue.

 

 

 

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