Machete@rte
Hoy
Paro Nacional de la CNTE
El
Maestro Luchando También Está Enseñando
Los maestros de la
Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, CNTE, tomaron ayer
simbólicamente el Palacio Nacional, y como parte de sus acciones, hoy llevarán
a cabo un paro nacional de 24 horas en todo el país, que incluye movilizaciones en los estados y una marcha
del Zócalo a Los Pinos –a las 10:00 horas--, como una forma de presión para que
sus demandas sean atendidas, entre ellas otorgar más recursos a la educación y
aumentar cien por ciento el salario magisterial, pues apenas les aumentaron
cinco pesos diarios.
El paro ocurrirá en por lo
menos diez estados de la República, donde los maestros democráticos de la CNTE
han ganado presencia en la lucha contra el charrismo sindical y la renuncia de
la usurpadora del Sindicato Nacional de Maestros, SNTE, Elba Esther Gordillo,
actual secretaria general del PRI y admiradora y amiga declarada de Vicente
Fox.
El paro nacional lo acordaron
maestros del sur-sureste mexicano, principalmente, y algunos del norte, de los
estados de Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Zacatecas, estado de
México y Michoacán, entre otros.
Los ejes de la marcha que los
mentores realizarán del Zócalo a Los Pinos, son por el rechazo total al tope
salarial de 5.76%, contra la dictadura de la camaleona de Gordillo, y por el
rescate del ISSSTE y el sistema pensionario.
Desde abril, cientos de
maestros de la Coordinadora instalaron en el Zócalo capitalino el Campamento
Nacional por la Defensa de la Educación Pública, en demanda de sus
planteamientos, y como espacio de reflexión, discusión y construcción de lo que
ellos llaman el Plan Nacional de Educación Alternativa.
También los mentores han
denunciado el proyecto de privatización educativa, que se da a través del
Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, la Ley General
de Educación, la Carrera Magisterial y las Escuelas de Calidad, entre otros
programas neoliberales.
El pasado martes, Jorge
Carpizo, ex rector de la UNAM, ex procurador general de la República, ex
presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y ex secretario de
Gobernación, lanzó una acusación en la CNDH contra María de la Luz Lima
Malvido, subprocuradora de la PGR, en la que, a través de tres videos, prueba
que la funcionaria perteneció en su juventud a un grupo de ultraderecha, robó
un portafolio a un cura, usó drogas y estuvo indirectamente implicada en un
caso de tortura.
Por su parte, la CNDH,
encabezada por José Luis Soberanes, se deslindó de la queja, pues ésta denuncia
delitos y no propiamente violaciones a los derechos humanos, por lo que
corresponde a la PGR investigar la situación.
Carpizo presentó las pruebas
porque, dijo, le pareció “imposible” ocultar las evidencias, que supuestamente
prueban la responsabilidad de la funcionaria en un encubrimiento e “incluso”,
orden de tortura.
Sin embargo, es claro que detrás
de esto, está el informe sobre el caso Posadas, pues la acusación se da
precisamente en las vísperas de su presentación. ¿Por qué estaría Carpizo tan
interesado en la renuncia de la acusada? Es más, ¿por qué Carpizo “casualmente”
recibió de forma anónima los videos justo antes de la presentación del informe,
misma que sería el viernes? ¿Habrá algo en el informe que comprometa a Carpizo?
No hay que olvidar que los videos fueron extraídos de la bóveda de la PGR, es
decir, posiblemente estuvieron involucrados otros funcionarios de la PGR en la
filtración. Incluso Rafael Macedo de la Concha, titular de la dependencia, lo
calificó como “traición” por parte del personal e informó que hasta habrán
sanciones contra ellos.
El asunto es turbio, pues en
todo esto están involucrados el cardenal Juan Sandoval Iñiguez, el diputado
panista Fernando Guzmán y el abogado Ortega Sánchez, quienes fueron señalados
por Carpizo como vinculados con el “grupo de ultraderecha” al que perteneció la
denunciada. Y justamente ellos, junto con algunos panistas, habían denunciado a
Jorge Carpizo durante su titularidad en la PGR, de ocultar información sobre el
caso en 1993. Ellos, y toda la Iglesia en general sostienen la tesis del
“complot”, que consta en asegurar que
la muerte del cardenal fue encubierta por el gobierno de Carlos Salinas.
Macedo de la Concha, por lo
pronto, le dio su respaldo a la subprocuradora, pero a raíz de las acusaciones,
la honorabilidad de María de la Luz Lima Malvido queda en entredicho, al igual
que la investigación hecha por la subprocuraduría a su cargo, la cual se
encarga del caso Posadas. En caso de que el informe presentara acusaciones
contra Carpizo, éste ya se les adelantó, y desvirtuó, al menos frente a la
opinión pública, el contenido del informe.
Y además de ganarte una retribución económica digna,
colabora políticamente para acabar con tanta injusticia. Nosotros te
capacitamos.
Informes al teléfono 5592-3328 (de 9 a 17 horas)
Estudiantes
de la UNAM: se están formando brigadas de distribución en todas las escuelas.
Intégrate.
Dicen
Secretarios y Legisladores No Hay Deuda de Agua
El secretario de Gobernación,
Santiago Creel, la Secretaría de Relaciones Exteriores y legisladores priístas,
coincidieron en que México no tiene ningún adeudo de agua con Estados Unidos, y
que el problema se está politizando a causa de las elecciones en Texas y las
próximas a realizarse en ese país.
Hablaron de trabajar
coordinadamente para resolver este conflicto con EU, y recurrir, en caso
extremo, a la Corte de la Haya.
Sin embargo, aunque Creel haya
dicho que hay que “ver los intereses del país antes que cualquier otro
interés”, el asunto del agua queda como la misma gata, no’más que revolcada,
pues reconocen un tratado que vence hasta septiembre, y hasta entonces, no hay
deuda.
Esto también muestra una nueva
confusión dentro del gabinete foxista, pues mientras Gobernación y Relaciones
Exteriores dicen que no hay deuda, el rey del ajo, Javier USAbiaga, secretario
de Agricultura, asegura que sí es posible pagar el agua y que “el agua es de
quien tiene los derechos”, justificando la entrega del vital líquido a EU.
Ante esta nueva necedad de Don
Usa, campesinos de Tamaulipas se organizaron y acordaron tomar las oficinas de
la Gerencia Regional de la Comisión Nacional del Agua. En caso de que la
cerrazón del gobierno continúe, amenazaron con tomar puentes internacionales y
bloquear carreteras.
Y es que la situación no es
para menos. El norte del país enfrenta una de las peores sequías en años, y el
afluente del Bravo, está prácticamente desangrado. Esto lo saben todos, pues
incluso altos funcionarios y legisladores están coincidiendo en que lo primero
es el abasto interno. Pero esto no les interesa ni a los gringos ni al gobierno
foxista, quienes ya pactaron la entrega del líquido, sin considerar a los miles
de sedientos compatriotas.
La bancada de diputados
panistas se sumó a la intención que tiene Fox de privatizar la energía
eléctrica para vendérsela a sus cuates extranjeros. Felipe Calderón Hinojosa,
coordinador de los diputados panistas hizo su propuesta que incluye “capital
100% privado que pueda generar energía eléctrica” y la creación de una
industria paralela a la Comisión Federal de Electricidad.
Recordemos que hace algunos
días, Fox fue a Europa y le ofreció abiertamente a los empresarios la inversión
en el sector eléctrico, aunque no se ha discutido. Pues bien, los panistas
están haciendo eco de estos mandatos que le hacen a Fox los grandes
capitalistas, que serán los únicos que saldrán beneficiados por la reforma
eléctrica.
“Para el PAN es muy claro que
lo más conveniente y lo que daría mayor seguridad a los inversionistas y a los
consumidores sería una reforma constitucional (al artículo 27)”, declaró el
legislador panista, quien se enfrenta al rechazo de las bancadas panistas y
perredistas en el Congreso.
Respecto a la industria
paralela, ya está contemplado que entrará bajo los lineamientos del libre
mercado, pues, el mismo legislador dijo que se debe evitar que se creen grupos
monopólicos, como podría tomarse actualmente la CFE.
A los panistas les parece muy
importante que “la generación de energía eléctrica pueda ser suministrada por
particulares nacionales o extranjeros”. Es claro que buscan quedar bien con sus
verdaderos patrones, los empresarios.
Pero las consecuencias de la
privatización de la luz eléctrica serán perjudiciales sobre todo para los
trabajadores, quienes verán atacados sus bolsillos ante el aumento paulatino
del energético.
En suma, la propuesta del PAN
es la creación de una empresa privada de distribución eléctrica paralela a la
CFE, que sirva como instrumento de competencia. En efecto, no se trata de
privatizar a la CFE, sino simplemente de retirarle el subsidio y construir una
institución privada, controlada por los grandes magnates extranjeros.
Por último, declaró
descaradamente: “para el PAN es muy claro que lo más conveniente, lo más
adecuado ... sería una reforma constitucional”, misma que permita la
privatización al 100% de la electricidad.
Por otra parte, César
Jáuregui, senador panista, dijo que es posible cambiar el artículo 27
constitucional para autorizar la inversión privada en la industria eléctrica. Y
en efecto, los legisladores lo pueden hacer, pero, en su calidad de
representantes del pueblo, no están respondiendo al papel que les ha sido
asignado, sino que en todo caso funcionarían como representantes de los
intereses de los ricos.
Calumnia EU a
Cuba y Otros Países de Promover el Terrorismo
Estados Unidos reiteró sus
señalaciones contra Irán, Irak, Libia, Sudán, Corea del Norte, Siria y hasta
Cuba, de ser terroristas y patrocinar el terrorismo internacional.
A través de un documento
presentado por el secretario de Estado gringo, Colin Powell, el gobierno gringo
informó que ninguno de estos países se ha disociado de todo lazo con el
terrorismo.
Otra vez los capitalistas
yanquis acusan a países que no están alineados con ellos y su guerra de
intervención, sometimiento y exterminio contra los pueblos subdesarrollados del
mundo. Pero hay que tener cuidado de no caer en su juego, pues
Estados Unidos es el peor
terrorista del mundo y en estos momentos está destruyendo, junto con Israel, a
Palestina, y está amenazando a Cuba con endurecer más el bloqueo económico.
No hay que dejar pasar tampoco
que los señalamientos hacia Cuba tienen que ver con la búsqueda de votos a
favor de Jebb Bush, hermano de George, quien anda recabando fondos y votos en
su campaña de reelección como gobernador de Florida, guarida de muchos cubanos
exiliados anticastristas con los que el clan Bush quiere quedar mejor. En estos
momentos los señalamientos de EU contra Cuba son por cuestiones
electorales.
Bush Prepara Condiciones para Alargar la Guerra
Las
autoridades yanquis fueron responsables en los atentados del 11 de septiembre
de 2001, pues sabían de antemano de la amenaza de ataques aéreos contra Estados
Unidos y descuidaron sus medidas de seguridad. Pero para desviar la atención del
pueblo estadounidense y de una parte de la opinión internacional que cuestiona
la culpabilidad de George Bush en los ataques a Nueva York, las autoridades
gringas han levantado una pantalla de manipulación haciéndole creer a la
opinión pública que la red terrorista Al Qaeda, de Bin Laden, es una amenaza
constante contra los norteamericanos. Eso lo han declarado en los últimos días
desde las agencias de inteligencia, el portavoz de la Casa Blanca, Ari
Fleischer, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, el secretario de Estado,
Colin Powell y el vicepresidente Dick Cheney. Faltaba en declarar el
Presidente, y ayer George Bush afirmó que Al Qaeda "es una amenaza
real" y está "lista para atacar de nuevo" a Estados Unidos.
Según informes del Buró Federal de Investigación, FBI, dijo Bush, "al
Qaeda está activa, planeando y preparando algo", y agregó: "todas las
mañanas leo amenazas".
Pero
para hacer más grande la confusión entre el pueblo norteamericano y ante la
comunidad mundial, Bush advirtió que algunas amenazas no están nada más
dirigidas contra objetivos americanos, "sino contra nuestros amigos y
aliados" de Europa, "entre
ellos Italia". Por eso Bush fue a visitar a Alemania, Rusia, Francia e
Italia para convencerlos más "sobre la necesidad de continuar la batalla
contra el terrorismo".
Sin
embargo, los que están planeando y preparando algo parecen ser las autoridades
estadounidenses, a parte de desviar la atención pública, pues a través de esta
campaña de horror que están desatando las autoridades y muchos medios de
comunicación de ese país, George Bush está validando una vez más su campaña
bélica y la continuidad de su guerra.
Más
allá, es posible que Estados Unidos esté planeando un autoatentado, o
confabulando en un autoataque, que justifique el alargamiento de su
"justicia infinita", es decir de la guerra mundial. Y en caso de que
esto ocurra, de una vez Bush está diciéndole a la población que "sería
difícil detener" a los terroristas.
Mientras
tanto, están en la lista de terroristas varios países del Medio Oriente y
África, y hasta Cuba.
Cotorreando Chido
Esa Manera de Pensar...
Dicen que Martha Sahagún se quiso “pasar de lanza” utilizando a
niños de la calle para hacerse publicidad, por lo que, acompañada de la prensa
abordó a un chamaco que estaba en la Alameda Central. Ésta fue la conversación
que se dio:
Martha.- ¿Cómo te llamas, chiquillo?
Niño de la Calle.- Me dicen Pepito.
Martha.- ¿Cómo Pepe Grillo el del cuento?
Pepito.- No, porque soy pícaro como el Pepito de los cuentos
colorados.
Martha.- A ver si eres tan chipocludo; contéstame esta pregunta:
si hay cinco pájaros parados en un arbusto y le disparas a uno con una pistola,
¿cuántos pájaros quedarían?
Pepito.- Ninguno, porque uno moriría y los otros cuatro saldrían
volando.
Martha.- Bien Pepito, la respuesta que estaba buscando era cuatro,
pero me encanta tu manera de pensar.
Pepito.- ¿Le puedo hacer una pregunta?
Martha.- Claro, yo soy de la organización ¡Vamos México! y estoy
para servir a todos los pobres niños de la calle, como tú. Pregunta lo que
quieras.
Pepito.- Si hay tres mujeres sentadas en un banco comiéndose un
helado y la primera lo está lamiendo, la segunda lo está mordiendo y la tercera
lo está chupando, ¿cuál de ellas está casada?
Martha.- (Sonrojada y contestando tímidamente) Bueno, no estoy
segura... supongo que la que lo está chupando.
Pepito.- No. La que está casada es la que lleva el anillo de bodas
en el dedo, pero me encanta su manera de pensar.
Martha Sahagún se dio la media vuelta y le pidió a los periodistas
que no publicaran nada.
Todos recordamos la frase de Vicente
Fox cuando era candidato a la Presidencia, que decía así: “el conflicto de
Chiapas lo resuelvo en 15 minutos”; además, dijo que habría “una nueva relación
estado-pueblos indígenas, respetando sus costumbres”.
Haciendo un
poco de historia, los Acuerdos de San Andrés, entre el Ejercito Zapatista de
Liberación Nacional y la COCOPA (Comité de Concordia y Pacificación), debían dar
origen a una ley que reconociera la autonomía de los pueblos indígenas, el
derecho a su cultura y a sus formas de organización social y política, entre
otras tantas, siendo esto sólo una de las tres señales para la continuación del
dialogo; Fox también tendría que desmilitarizar Chiapas y liberar a los que han
caído como presos políticos por el conflicto.
Pero, hasta
el momento, ¿qué ha hecho Fox siendo Presidente?
Promovió una “ley indígena”que
no representa a la ley COCOPA original. En dicha ley, no sólo no se les da
autonomía a los pueblos indígenas, sino que les da luz verde a los industriales
del capital transnacional para explotar el agua, el petróleo, la biodiversidad,
administrar mano de obra barata, etc; todo esto en el Plan Puebla Panamá.
También
implementó una campaña pública de desprestigio, culpándolos del estancamiento
del conflicto y tachándolos de intransigentes, siendo en realidad él quien no
cumplió con las 3 señales, como lo declaró la comandante Esther, cuando habló
ante el Congreso. Éstas son sus palabras: “Del gobierno de Fox, vemos que no quiere
cumplir las tres señales que pedimos nosotros para poder dialogar, que se
retire de siete posiciones de las 259 donde están los ejércitos, que salgan los
presos zapatistas y que lo reconozcan los Acuerdos de San Andrés. Según dice
que sí, que ya cumplió, pero vemos que no...”
En
sus viajes (que son muchos), declara que en Chiapas hay una “santa paz”,
mientras promueve la guerra de baja intensidad (grupos paramilitares,
divisiones, militarización ) etc.
Con todo lo
anterior, el conflicto en Chiapas continúa y ya ha pasado más de un año desde
que asumió oficialmente la Presidencia. Por eso nosotros le preguntamos a
Vicente: Y los quince minutos, ¿en dónde quedaron?
La resolución del conflicto en Chiapas, no sólo ayudaría a la causa zapatista, sino que ayudaría al desarrollo del campo y a la educación en el país, cosas que, dicho sea de paso, también prometió apoyar, tal y como lo veremos mas adelante en esta columna.
Como vemos,
Fox no cumple con sus promesas, y, aún peor, sus acciones resultan en contra
del pueblo, misma razón por la que pedimos su renuncia. Si tú deseas apoyarnos
o saber mas, puedes contactarnos al teléfono 5592-3328, o consultando nuestra
pagina http://mx.geocities.com/adiosfox
Mientras dicen que no hay
dinero para los gastos públicos y hacen recortes presupuestales, Francisco Gil
Díaz, secretario de Hacienda, dijo que México está en posibilidad de pagar 3
mil millones de dólares en concepto de deuda externa este año.
Es extraño que le digan a los
maestros disidentes que no se puede dar más dinero a la educación, cuando se le
entregará tanto dinero a la deuda eterna, una deuda que ni usted ni yo
contrajimos, pero que a fin de cuentas terminamos pagando.
También es curioso que
argumenten falta de recursos para impulsar las reformas constitucionales y
privatizar la luz, la salud y hasta el agua, cuando tanto dinero se le está
entregando al extranjero.
Gil Díaz dice que estas
medidas aportan estabilización al país. ¿Qué estabilidad puede haber en un país
donde un gran porcentaje de los recursos provenientes de impuestos va para el
extranjero, y se le regresa al pueblo una miseria en bienes y servicios?
Estabilidad para el gobierno es quedar bien con el extranjero.
El secretario de Hacienda dijo que gracias a la
recuperación de la economía norteamericana, México podría alcanzar un
crecimiento del 1.6 por ciento al PIB al terminar este año. Y por lo tanto,
dirían, hay que entregarle nuestros recursos a EU para que se recuperen mejor y
nos arrastren al camino de la recuperación.
Surge Organización Revolucionaria 2 de Diciembre
En
un video y un comunicado dejados en diferentes puntos de Acapulco a nombre de
la Organización Revolucionaria 2 de Diciembre (OR-2), 12 jóvenes con vestimenta
tipo militar cubiertos del rostro y con fusiles de asalto AK 47 dijeron ser
parte de una Nueva Brigada Campesina de Ajusticiamiento.
El
nuevo grupo armado, autodenominado NBCA, señala que combatirá en forma similar
a como lo hizo en las décadas de los años 60 y 70 la Brigada de Ajusticiamiento
del Partido de los Pobres, que comandaba en Atoyac de Álvarez el rebelde Lucio
Cabañas.
Con
diversas poses, la columna de 12 sujetos viste uniformes color verde olivo y un
pañuelo azul en el rostro con dos orificios para los ojos y botas tipo militar.
El
video y unas fotografías también dejadas en diversos sitios se tomaron en algún
paraje de la sierra de Guerrero en la celebración del 35 aniversario de la
masacre de la plaza cívica de Atoyac de Álvarez.
En
la cinta se muestra que los hombres armados entonan el Himno Nacional,
flanqueados por la Bandera nacional a la izquierda y a la derecha la del grupo
armado, que consiste en un paño verde olivo con una estrella de cinco picos al
centro, cruzada por un fusil y las siglas NBCA en azul y en forma vertical a la
derecha.
"Queremos
darle la lucha al Gobierno neoliberal, al Gobierno vende patrias, al Gobierno
que día a día nos está dejando en las ruinas, nos está desangrando más y que
solamente está haciendo un frente común, un frente unitario desde diferentes
trincheras y desde diferentes formas de encabezar la lucha armada
revolucionaria.
"La
lucha armada es una alternativa viable en estos momentos y de importancia para
la transformación del sistema que se está viviendo en México, en donde no hay
democracia, en donde no hay libertad de política, en donde todo se está
enmascarando y se trata de ocultar la verdad", apunta el comunicado.
La
brigada de ajusticiamiento pide la libertad de todos los presos políticos y de
conciencia del país, el cese a la represión y a la militarización y el rechazo
a la política del Presidente Vicente Fox.
Además
solicita el esclarecimiento de la muerte de la defensora de derechos humanos
Digna Ochoa y "un sin fin" de injusticias cometidas a lo largo y
ancho del país.
El
orador del video de unos 12 minutos de imágenes, quien no se identifica,
asegura que esa agrupación armada es semejante a la Brigada de Ajusticiamiento que
encabezaba Cabañas.
"Sabemos
que no somos los mismos que estuvieron en esas contiendas heroicas, ni
pretendemos con nada de ellos, simple y sencillamente nos consideramos parte de
todo un movimiento revolucionario y en el cual nuestra trinchera la estamos
considerando desde este lugar de la sierra, desde algún lugar de
Guerrero", indicó.
La
videocinta al parecer se grabó el pasado 18 de mayo, cuando se conmemoró el 35
aniversario de la masacre de Atoyac del Álvarez, cuando Lucio Cabañas decidió
iniciar su lucha armada.
“La desmemoria protege a los
criminales, por eso no hay nunca que dejar de hablar y denunciar estos hechos”.
Benítez Dumont
Vicente Fox, en
el Comité de Ministros del Consejo de Europa, respondiendo a los
cuestionamientos de los anfitriones respecto a la situación de los indígenas
mexicanos, el conflicto zapatista y su preocupación por el riesgo que corren
los defensores de los Derechos Humanos (DH) en México, contestó que su gobierno
está dando muestras claras de “voluntad política” para reiniciar el diálogo con
los zapatistas. Aunque todavía corren “riesgos” los defensores de los DH, el
gobierno está tomando medidas para frenar tal situación, dijo. La ley indígena,
agregó, da muestras de un trato digno a las comunidades autóctonas.
Este debate se originó a raíz de un informe que presentó la Comisión
Civil Internacional de Observación por los Derechos Humanos (CCIODH), en el
cual destaca que EN MÉXICO PERSISTE LA MILITARIZACIÓN EN TERRITORIO CHIAPANECO
Y NO SE HA OBSTACULIZADO LA PRESENCIA DE LOS GRUPOS PARAMILITARES. Novedoso,
¿no?
Una muestra clara para reanudar el diálogo con los zapatistas es la
desocupación militar y la disolución de los grupos paramilitares de los
territorios en rebeldía. En algunos territorios autónomos (Francisco Villa,
Emiliano Zapata, Miguel Hidalgo, San Marcos y otros), una patrulla de soldados
recorre anunciando, desde finales de abril, a las bases de apoyo que van a
“barrer con ellos” y con todo lo que tienen. El ejército tiene una base de
operaciones en Río Jordán y otra en Santo Tomás; los soldados diario patrullan
la cañada.
En otro lugar, En Santiago Pinotepa Nacional, Oaxaca, el sacerdote
Sergio Herrera Arias fue amenazado de la forma más cobarde de la guerra sucia:
una llamada telefónica anónima y amenazante. Y es que, bajo su tutela, 200
mujeres del municipio elaboraron una carta en la que le piden al gobernador
Murat, al presidente Fox y a los legisladores locales y federales para que
intervengan y solucionen el problema poselectoral que agobia a la comunidad y
que sólo ha sembrado terror, heridos y muertos. La amenaza de muerte dirigida
al sacerdote se relaciona de manera directa a estos conflictos.
Cuentos De La Araña
Panteonera
(Por favor al
leerlo hágalo con propiedad con la “Ese” española)
¡Rrree diez!, vaya que son monas las arañas madrileñas, sobre todo las
que viven en un palacio como mi linda emperatriz ¿La vieron de vesti´o largo?
así color pastelito como a ella le gusta, sólo que ni en la tierra del chotis,
pudo dejar de hacer corajillos.
Anda, los periodistas se parecen al gachupín ése, que si se moría en
Madrid quería lo enterraran en México y si moría en México pues que lo llevaran
a España ¡Sólo por joder! Y vaya que joden, ni siquiera en la tierra de los
ancestros de su maridín lo dejaron en paz, inventando que él sabia de la cita
del hombre que sobrevivió a la castañeda, con el pelón ése al que le dicen
hormiga atómica. ¡Vaya!…. ¡qué culpa tienen mis primas las hormigas para que
las comparen con el tal Salinas, hombre!
En fin, a ella ni le va ni le viene, ¡total!, qué tiene de malo que el
de las botas de charol se lleve bien con el que le modificó la Constitución
para que pudiera ser el manda más, en esta tierra que según la virgen de la
macarena ya pronto podrá convertirse en dominios de decencia y el que no lo
crea que se espere a lo que pronto dirá el Papa.
¡Ey!, y hablando de cosas de religión, lo gringos esos que usan a sus
iglesias para adoctrinar indígenas, ya ni la joden con la mala campaña que le
han hecho a los curas, que si son jotos, que si son enamora´os, ¡va!, como si
entre sus pastores hubiera puros puros. Eso es lo que habían de investigar los
reporteros ahora que ya mi linda MM aconsejó a su ranchero para que les diera
su ley de transparencia y derecho a la información. Que indaguen sobre las
atrocidades de las sectas y que dejen al bueno de Enésimo manejar con libertad
las regalías de Juan Diego que sí esta reconocido por la Santa Madre Iglesia.
Lo que el país necesita es reactivar su economía y éste es un buen negocio.
¿Por qué la envidia?
Por lo que a mí toca, la verdad me la he pasa´o muy bien. Me piqué a
uno que otro currito panzón, con sangre sabor a Jamón serrano aderezada con
Jerez del bueno. Aunque la verdad me urge probar otra vez sangre de tacos y
garnachas para que se me quite este sezeo.
Solo en internet :
Reabierta, Investigacion Sobre Crimen Del Cardenal Posadas
México, 22 May (Notimex).-
Las investigaciones orientadas a esclarecer el homicidio del Cardenal Juan
Jesús Posadas Ocampo, del que este viernes se cumplen nueve años, se encuentran
formalmente reabiertas; eso es lo que provoca "el temor de que da muestras
hoy el ex procurador Jorge Carpizo Mcgregor", reveló el legislador panista
de Jalisco, Fernando Guzmán Pérez Peláez.
"El caso está
reabierto", externó categórico el legislador, tras explicar que hace un
año, la Procuraduría General de la República (PGR) había decidido enviar a
reserva el expediente debido a la carencia de elementos nuevos en la
investigación.
En el marco de una
accidentada presentación del libro "Sangre de Mayo", en la que sus
autores -Héctor Moreno y Alberto Villasana- sugieren hipótesis del cómplot,
ante la oficial de una confusión, el cardenal Juan Sandoval Iñiquez, de
Guadalajara, dejó en claro que su decisión de empujar la reapertura de las
pesquisas en torno del homicidio de su antecesor, constituye "un reclamo
de la Iglesia toda, y no sólo personal.
Hoy -amplió- mi demanda es
la de la Conferencia del Episcopado Mexicano".
Previamente, el purpurado
había sido interrumpido en su exposisión por un supuesto sobrino del fallecido
obispo Luis Reynoso Cervantes, quien le recriminó las acusaciones lanzadas
contra su tío, referente a que él no participaba de manera legal en el grupo
interinstitucional conformado por la PGR, autoridades estatales de Jalisco y
representantes de la Iglesia Católica.
Entrevistado por separado,
el senador panista, Diego Fernández de Cevallos, se mostró optimista sobre el
informe que en los próximos días va a presentar la PGR sobre el particular, y
detalló que él espera que todo ello se lleve con respeto al pueblo.
El líder panista en el
Senado de la República convocó a las partes en conflicto a conducirse con la verdad
y a dejar a un lado el agravio y las descalificaciones.
Indicó que será necesario
leer los documentos dados a conocer por las diferentes corrientes que defienden
las hipótesis del complot y del crimen de Estado.
Fernández de Cevallos
sostuvo que tanto el ex rector Jorge Carpizo ha manejado sus argumentos y los
ha defendido para confirmar la tesis de la confusión, en tanto que el Cardenal
Juan Sandoval Iñiguez aún se mantiene en la postura de que fue un crimen de
Estado.
"Se requiere de la
verdad y no el agravio; es un asunto que la procuraduría debe manejar con apego
a la verdad.
El senador panista, por
otra parte, también mostró su desacuerdo con respecto a la pugna entre Jorge
Carpizo y la subprocuradora de Coordinación General y Desarrollo de la PGR,
María de la Luz Lima Malvido, con respecto a las diferencias de opinión sobre
el motivo del asesinato del Cardenal Posadas.
Los diferentes
entrevistados buscaron la forma de evadir a los reporteros. Un caso concreto
fue el del Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, quien salió rodeado de varias
personas y que fue sacado de la Colonia Roma abordo de una patrulla de
Seguridad Pública del sector Cuauhtémoc.
El prelado no respondió a
ninguna de las preguntas que le lanzaron los reporteros y se negó a emitir algun
tipo de comentario. Abordó de inmediato la patrulla CUH72324, del sector
Cuauhtémoc, la que de inmediato arrancó para alejarlo de la casa Lamm.
Durante la presentación del
libro "Sangre de Mayo" también se presentaron más de una docena de
supuestos defraudados con viajes al Vaticano durante el jubileo 2000, programa
turístico que estuvo respaldado por el propio Juan Sandoval Iñiguez.
Se Enfrentan Jóvenes y Policía Alemana
El enfrentamiento entre
jóvenes berlineses y la Policía alemana se da justo cuando el Presidente
estadounidense, George W. Bush, inicia una visita a este país europeo. Algunos
jóvenes apedrearon a los policías
AP.- Berlín, Alemania (22
mayo 2002).-
Jóvenes encapuchados y
manifestantes propalestinos chocaron con la Policía berlinesa el miércoles tras
el arribo del Presidente estadounidense George W. Bush a la capital alemana.
Los incidentes alteraron el
clima pacífico de una protesta previa contra la posibilidad de una nueva
ofensiva en la guerra declarada por Estados Unidos al terrorismo.
Los propalestinos, agitando
banderas y vistiendo el típico pañuelo a cuadros, quemaron banderas
estadounidenses en el mismo lugar donde poco antes se habían concentrado los
pacifistas.
Algunos jóvenes apedrearon
a los agentes de Policía, que estaban equipados con pertrechos antimotines.
Los incidentes desbarataron
la manifestación pacífica. La Policía informó que detuvo a varios individuos,
pero no dio cifras.
Bush se encontraba a más de
700 metros del lugar de los incidentes, en un restaurante cerca de la Puerta de
Brandeburgo, junto con el Canciller alemán, Gerhard Schroeder, y el Alcalde
berlinés Klaus Wowereit.
Unos 10 mil policías fueron
apostados para impedir el acceso de los manifestantes al centro cívico
berlinés, donde Bush pasaba la noche y se reunirá mañana con miembros del
gobierno.
También, durante su breve
estadía, hablará ante el Parlamento alemán.
La manifestación antibélica
fue organizada por grupos pacifistas y antiglobalización. Pero tuvieron que
ceder el terreno a los grupos propalestinos y anticapitalistas que convergieron
en el lugar.
Cuba: BATALLA DE IDEAS
22 de mayo de 2002.-
EDITORIAL Granma
COMO ERA DE esperarse, el
20 de mayo el señor Bush lanzó su virulento brulote contra Cuba desde
Washington y Miami. En esa misma fecha, sacaron de sus horarios habituales su
emisora subversiva de televisión y la ubicaron en el horario de nuestras Mesas
Redondas. Anunciaron más gastos, medidas y tecnologías para sembrar veneno en
nuestro país.
Días antes, el 6 de mayo,
habían lanzado ya, a través de un Subsecretario de Estado, la malvada calumnia
de que en Cuba se desarrollaba un programa de armas biológicas.
Ayer, 21 de mayo, en horas
del mediodía, divulgaron el Informe Anual del Departamento de Estado, en el
que, como en otros muchos temas, juzgan y deciden quiénes en el mundo
patrocinan el terrorismo, apoyan el narcotráfico, violan los derechos humanos,
etcétera, etcétera, etcétera.
Como es habitual,
incluyeron deportivamente a nuestro país en una lista de países que apoyan el
terrorismo. No se trata, sin embargo, de un año y un deporte cualquiera. Hace
apenas unos meses, el pueblo norteamericano fue víctima de un brutal crimen de
este carácter. Si a esto se une la repetida y arbitraria inclusión de Cuba en
tal lista para inducir temor y antipatía en los ciudadanos norteamericanos
hacia nuestro país, se puede apreciar cuán cínica e irresponsable puede ser la
actuación de la mafia ignorante y siniestra que goza de la mayor influencia en
el círculo íntimo del Presidente de Estados Unidos. De tal modo era
groseramente mentirosa y endeble la calumnia sobre armas biológicas, que
algunos altos funcionarios del gobierno tuvieron la sensatez de apartarse
discretamente de la estúpida falacia. Toda una peligrosa guerra política relámpago
estilo nazi desatada contra Cuba, creyendo los muy tontos que nos sorprenderían
y aturdirían.
Al señor Bush se le pudo
ver por las pantallas de televisión en Miami: rostro colérico, cara de malo,
muecas extrañas. Parecía alguien con ganas de matar, no se sabe a quién o a
quiénes. Hablaba y frenaba. Quería añadir y se detenía. Usaba frases
amenazantes, pretendiendo tal vez infundir miedo en quienes sabe de sobra, o
debiera saberlo, que jamás se inmutarán frente al insulto grosero, la furia
rabiosa y las armas asesinas de un poderoso emperador con el dedo en el
gatillo. Sólo faltaba la espuma en la imagen televisiva de los labios del señor
Bush.
El público histérico, de
apátridas, mercenarios, malversadores de ayer y de hoy, de modo especial
terroristas que han sembrado luto y muerte en el seno de nuestro pueblo a lo
largo de más de 40 años, que aplaudía frenéticamente cuanta frase amenazante se
pronunciaba contra nuestro país y a la promesa de ser duros con Cuba, mantener
y arreciar el bloqueo económico, provocó repugnancia y asco en nuestro heroico
pueblo, más unido y dispuesto que nunca a luchar.
Los argumentos, engaños,
trucos, demagogia, mentiras y calumnias del señor Bush serán demolidos uno a
uno.
No importa cuántos días se
prolongue este duro combate de nuestra larga lucha. Estamos envueltos en el
fragor de una gran Batalla de Ideas, en una lucha sin precedentes entre la
verdad y la mentira, la ignorancia y los conocimientos políticos e históricos,
la cultura y la barbarie, la ética y la ausencia total de principios y valores
morales, la honestidad y el cinismo; entre la opresión y la liberación, la
justicia y la injusticia, la igualdad y la desigualdad, las pesadillas del
pasado y los sueños del futuro, la destrucción y la preservación de la naturaleza,
el exterminio y la supervivencia de nuestra especie.
El 19 de mayo, día de su
caída en combate, se montó guardia permanente ante la tumba de Martí. Y para
todos los tiempos.
¡No existe ni existirá
fuerza en el mundo que nos haga desistir, abandonar o traicionar nuestras
nobles causas!
Y sin que nada nos aparte
del camino, continuaremos siendo inconmovibles amigos y aliados del pueblo de
Estados Unidos y de cualquier otro pueblo del mundo en la lucha contra el
terrorismo.
Nuevo Atentado Suicida En Israel
Jueves, 23 de mayo de 2002
Al menos tres personas
murieron y unas 20 resultaron heridas luego de que un atacante suicida detonó
una bomba en el pueblo de Rishon Letzion, 15 kilómetros al sur de Tel Aviv.
El estallido ocurrió a
finales de la tarde (hora local) en la calle Rotschild, en la transitada zona
comercial de la localidad.
La televisión israelí dijo
que el atacante intentó entrar en un café, pero no lo consiguió.
Según se informó, la
Brigada de Mártires de al-Aqsa se atribuyó el atentado, que ocurrió horas
después de que Israel dio muerte a uno de sus comandantes en un campo de
refugiados en las afueras de Naplusa.
El liderazgo palestino
emitió un comunicado en el que condenó el hecho, afirmando que se enteró
"con rabia e indignación del nuevo ataque terrorista contra civiles
israelíes en Rishon Letzion".
Hace dos semanas, este
pueblo fue escenario de un atentado suicida palestino que cobró la vida de 15
personas.
Ira israelí
El gobierno de Israel
reaccionó con enojo el incidente, pero funcionarios declararon que por ahora no
habrá un cambio de política.
El portavoz del ministerio
de Relaciones Exteriores, Gideon Meir, calificó el hecho como "otro
perverso ataque palestino contra los civiles israelíes".
Por su parte, David Baker,
portavoz del premier Ariel Sharon, dijo: "Israel no se doblegará ante el
terrorismo y tomará las medidas necesarias para erradicarlo".
Enron: Citan A Funcionarios De Bush
Miércoles, 22 de mayo de
2002
Un comité del senado
estadounidense decidió este miércoles citar a funcionarios de la Casa Blanca
para que revelen información sobre sus vínculos con el gigante energético en
bancarrota, Enron.
Por 9 votos contra 8, la
Comisión de Asuntos Gubernamentales del Senado autorizó a su presidente, el demócrata
Joseph Lieberman, a que ordene la convocatoria de miembros de la oficina
ejecutiva del presidente George W. Bush y del vicepresidente Dick Cheney.
La decisión fue tomada
luego de un debate que duró más de dos horas y que provocó duras divisiones
ente republicanos y demócratas.
Es la primera vez desde la
llegada de Bush al poder que la Casa Blanca enfrenta este tipo de medidas.
Una portavoz de Bush
manifestó sentirse perpleja ante lo que describió como el estilo de
confrontación adoptado por el comité.
Hasta ahora, la Casa Blanca
se ha negado a divulgar el alcance de sus vínculos con Enron.
Contribuciones
Enron, una de las
corporaciones más exitosas de la década de los 90, se declaró en quiebra al
revelarse que había ocultado millones de dólares en deudas, utilizando una
compleja serie de socios financieros externos.
La bancarrota de la
compañía, la más grande en la historia de las corporaciones estadounidenses,
dejó a los inversionistas con enormes pérdidas e hizo desaparecer los fondos
para las jubilaciones de muchos ex empleados de la empresa.
La compañía fue uno de los
principales donantes de fondos para la campaña presidencial del ahora
presidente de Estados Unidos.
El gobierno de Bush,
conocido por sus nexos con la industria energética, admitió que a finales del
año pasado el presidente de Enron, Kenneth Lay, se comunicó telefónicamente con
personal de la Casa Blanca, cuando la compañía estaba por declararse en
quiebra.
Una de los puntos centrales
de la comisión del senado es averiguar por qué los reguladores federales no
detectaron a tiempo las prácticas irregulares de la empresa.
Quedan Cinco Días Para Salvar A Amina
El día 27 de mayo se verá
el recurso presentado contra la ejecución de Amina Lawal, condenada a morir lapidada
por haber tenido un hijo después de su divorcio. Como recordarán, el mismo día
en que Safiya fue indultada, gracias a la presión internacional, se produjo la
condena de esta otra mujer, AMINA LAWAL. Quizá por el desgaste de la campaña
por Safiya, el caso idéntico de Amina no ha logrado la repercusión mediática de
aquel ni ha obtenido la solidaridad de todos que pueda salvarla de una muerte
no sólo injusta sino que nos repugna desde todo punto de vista.
Por favor, si aún no han
depositado su firma, venzan la pereza y háganlo. Quedan cinco días. Ingresen en
la página que Amnistía Internacional creó para Safiya y que se mantiene para
Amina.
Gracias.
http://www.amnistiaporsafiya.org/
¿ Por qué la Gran Prensa en
Bogotá no publica ésta crónica que dió la vuelta a Europa ?
".....Un muchacho del sector aparece con una bolsa
llena de camisetas y piyamas perforadas por balas. "¡Mire, mire, hermano!
Los organismos de seguridad entran a golpear, a amenazar y a disparar. Entonces,
si puedo, si tengo con qué, les hago un tiro y me bajo al que sea... ".
Dos años de control y masacre de paras y militares en barrios
de Medellín
-Alertas sólo se disparan cuando llega la guerilla !!
"Los niños todavía estaban aquí. No sabemos cómo el
tiro no mató a ninguno. Recogimos el plomo aplastado y lo botamos, porque
después dicen que somos guerrilleras".
Por Carlos Alberto Giraldo M. *
Medellín
En las laderas de la zona oriental las autodefensas
intentan cerrar un cerco entre los barrios Carambolas y Caicedo La Sierra.
A las nueve horas de la mañana brumosa de este viernes 26 de
abril, un comando paramilitar incursionó en las calles de Santo Domingo Savio y
se llevó a dos hombres y una mujer. Algunos milicianos del Eln, vestidos de
civil, patrullan el sector alertados por el ataque. En sus rostros se notan
malestar y desconcierto.
"La guerra está encendida. Cada vez hay más presión, más
intensidad y más brutalidad. El año pasado le cortaron la cabeza con un hacha a
un pelado que no tenía nada qué ver en esto y se la mandaron a la casa. Era Día
de la Madre. Si ellos van con todo, a la gente, aquí, también le toca responder
con todo", narra un joven que confirma que la cita, para hablar del tema, está
cancelada por razones de fuerza mayor.
El fragor de los enfrentamientos se descubre en los avances y
retrocesos de las fuerzas armadas ilegales, calle a calle. Hace sólo tres meses
había presencia paramilitar en un sector de este vecindario conocido como La
29, en el cruce con la calle 107B. Los embates de los milicianos de izquierda
los obligaron a replegarse. "Hubo muchos muertos".
Pero los "paras" siguen muy cerca, a sólo doce
cuadras, en la entrada al barrio San Pablo, en la carrera 34 con la calle 97.
Allí hay retenes casi a diario para investigar quién se transporta en los
buses, en los colectivos, en los taxis. También para cuidar que nada viaje
oculto en las cajuelas de los autos o en las cinturas y los morrales de los
pasajeros. Un grafiti, pintado en la pared de una tienda del lugar, advierte
esa presencia: "ACU llegamos". Tantos ojos que vigilan, tantas
preguntas inquisidoras, tantos rayones en las paredes con lemas de guerra,
tantos jóvenes que patrullan en esta parte del nororiente de Medellín, pero
también en el occidente, revelan que ese ambiente caldeado del campo, con
ejércitos irregulares que chocan y ponen a los civiles en medio del fuego
cruzado, ahora está aquí, en la ciudad.
Los niños están llevando la peor parte con el uso de
armamento pesado, en especial de fusiles.
¡Quién dijo miedo!
Dora* veía a Pedro El Escamoso, la novela de televisión,
mientras aguardaba que su marido y su hermano terminaran de comer los frijoles
con arroz que les acababa de servir. Todo estaba en calma cuando sonó el primer
disparo. Salió al balcón y vio a varios policías al trote. Subían por la calle
estrecha de enfrente de su casa en busca de milicianos. "Ahora la 'ley'
viene por aquí y lo saca, pero es prendido".
La mujer entró de nuevo a la sala de su casa, que también es
comedor y dormitorio. No pudo tirarse al piso porque sus dos parientes ya
ocupaban el espacio libre. "Fui a meterme detrás de la nevera, nada. Luego
al baño, no me hallaba del susto". De pronto, algo pegó, en seco, contra
uno de los costados del refrigerador. Los hombres, aún bocabajo, alcanzaron la
pieza caliente y humeante. Era un tiro de fusil. Unas cuadras arriba
Willington, un menor de 17 años, había caído herido de muerte sobre la placa
deportiva de cemento del barrio La Independencia #2. Otros muchachos intentaban
evacuar al herido, moribundo, pero la balacera no daba tregua. "Ese día
también hirieron a Ángela, una vecina", recuerda la dama.
Varios habitantes de ese vecindario de la Comuna 13 del
occidente de Medellín sostienen que en ocasiones la Policía ha hecho asaltos de
imprevisto, apoyada con tanquetas y fuego de fusilería. También denuncian que
en un sitio llamado La Torre (una estructura de la red de energía) toman
posiciones varios fancotiradores que, por momentos, han disparado
indiscriminadamente.
En varias viviendas del sector hay huellas de los disparos en
los techos y en las paredes. En la Guardería Carrusel, que funciona en una casa
prefabricada que cuelga de una de las laderas de esta parte de Medellín, hay un
orificio quince centímetros abajo del marco de aluminio de una ventana con
vista a La Torre. Cuatro mujeres que cuidan a los catorce niños que reciben
atención en la vivienda dicen que hace tres semanas, a las dos de la tarde, el
balazo perforó la pared, delgada y débil. "Los niños todavía estaban aquí.
No sabemos cómo el tiro no mató a ninguno. Recogimos el plomo aplastado y lo
botamos, porque después dicen que somos guerrilleras".
Apenas a cuatro y ocho metros del jardín infantil, otras dos
viviendas están agujereadas: una en el contador de energía y la otra en el
tejado. En la segunda, la bala pasó una cortina y se clavó en un envase de lata
que estaba en la nevera, lleno de chocolate. Una mujer enseña el boquete en el
tarro y la puerta del refigerador parchada con masilla. A una menor de diez
años, una bala de fusil le partió los huesos de su antebrazo izquierdo y luego
se le metió en el abdomen. Recibió atención de urgencia en la Unidad Intermedia
de San Javier y después en el Pabellón Infantil del Hospital San Vicente de
Paúl. La dieron de alta el miércoles pasado.
"Había salido con mi tía a comprar unas pastillas para
mi papito (abuelito) y al doblar la esquina me dieron. No sé por qué. Cuando vi
la sangre me puse a llorar. Me llevaron en una moto. Me sacaron la bala
estripada de la barriga". Un francotirador la alcanzó desde una colina del
barrio Corazón. "No pueden ver jóvenes reunidos aquí porque abren
fuego", agrega una familiar de la menor, que ahora, por miedo, prefiere no
salir a la calle.
En jaque
Después de subir un millar de escalas desde la placa
polideportiva de La Independencia #2 hasta el filo de la loma, se descubre una
veintena de casas desocupadas.
Allí, en la calle 34B con la carrera 111, es notoria la huida
de los vecinos por miedo a las balaceras. "Cacorros, afeminados,
pirovos", les dicen a los milicianos en un grafiti pintado en una vivienda
abandonada. En otro muro se lee: "Cap (Comandos Armados del Pueblo)
morirán".
Una caseta que había debajo de La Torre ha sido destruida.
Nadie sale, nadie se asoma. De pronto aparecen seis policías que se escondían
en una de las propiedades abandonadas. Están tensos, con sus fusiles y sus binoculares
en las manos. "La orden de mi general es estar aquí".
El agente al mando sostiene que su tarea es evitar que los
insurgentes maten y cobren vacunas. También intenta ubicar, según dice, a
francotiradores de la guerrilla apostados en otros puntos de la ladera, pero no
disparar contra los civiles. "Incluso, los milicianos se nos han metido
hasta aquí a lanzarnos petardos".
En febrero mataron al teniente Casas, subcomandante del
Cuerpo de Reacción Antiterrorista de la Policía Metropolitana, Coran. Ese día
una patrulla del CTI de la Fiscalía había sido emboscada por milicianos en el
sector de San Michel, en San Javier, al otro lado del cañón que forman los
barrios de la Comuna 13, que vistos desde La Torre parecen un tablero de
ajedrez hecho con ladrillos desnudos. El oficial tomó los binóculos para
inspeccionar el área, pero un tiro certero de carabina le pegó abajo del ojo y
le atravesó la cabeza. Sólo se escuchó, en una fracción de segundos, un golpe
suave, como el de una moneda en un pedazo de madera. "Mi teniente se
desplomó".
En el laberinto
La guerra urbana se desarrolla en un territorio repleto de
callecitas, pasadizos, callejones, cañadas, escalinatas y ranchos que forman un
laberinto, una maraña de caminos trazada por la sucesión inestable e
impredecible de las invasiones de miles de pobladores llegados del campo y de
otras barriadas de Medellín, expulsados por la violencia o empujados por la
necesidad.
Uno de los más recientes, empinados y distantes asentamientos
está en la zona nororiental. Allí, los ranchos de madera apenas toman forma.
Unos cuantos ostentan cuerpos de ladrillo y pisos de cemento. Un grupo de seis
policías, en tres motos, intenta subir por la loma de barro rojizo, ablandado
por el invierno y las aguas negras que se escurren desde las casuchas más
altas.
En algunos lotes la gente siembra café y plátano. Es un mundo
a mitad de camino entre el campo, que se ve metros arriba, en lo alto de la
montaña, y la ciudad, que se descubre a lo lejos, humeante y dura, igual que
las paredes y las calles que cubren la barriga que se forma al centro del
valle.
"Allá abajo el Gobierno ignora nuestra situación:
epidemias, plagas, diarreas, desnutrición. Es infrahumano como se vive aquí.
Este vecindario es tranquilo, pero en otros aledaños como Bello Oriente y La
Cruz se dan bloqueos al transporte, a los alimentos.
"Hay registros, casa por casa. A veces el Ejército y la
Policía entran con encapuchados o patrullan de civil", relata un grupo de
líderes comunitarios. Ellos dicen estar al margen de los actores armados. Pero
la guerra acosa y por todos los lados las intimidaciones y las agresiones se
extienden como una epidemia.
Un informe de un colectivo de Derechos Humanos, que se titula
Medellín-Colombia, la Otra Palestina, observa que los pobladores más pobres,
después de construir sus tugurios con cartón y plástico, y un poco de madera,
"se encuentran en una ciudad de gobernantes que nos los quieren porque la
afean y, por consiguiente, se les estigmatiza de ser milicianos y
guerrilleros".
Hoy Carambolas, un barrio de la Zona Nororiental, es un
ejemplo y es también centro de la disputa entre comandos de las autodefensas
del Bloque Metro, los organismos de seguridad oficiales y las milicias de las
Farc y del Eln. "Esa es tierra de candela. Más de diez familias se han
ido. Estamos tensos porque a los líderes nos ponen en la mira".
En ese barrio, que suena a tacada de billar, operaban los
Núcleos Revolucionarios 6 y 7, absorbidos desde enero por las Autodefensas de
Córdoba y Urabá. "Llegaron los paracos y les ofrecieron plata y, como se
dice popularmente, se torcieron".
Un joven que conoce la situación de la Zona Nororiental
explica que unos 20 militantes que había allí están armados ahora con fusiles.
"Lo que pasa es que cogieron a 26 manes, que eran de la comandancia de los
6 y 7 y quedaron desmantelados. Los infiltraron y un día, en una operación
simultánea, cayeron casi todos.
"Al calor y al miedo de ese golpe, además de agobiados
por el desempleo, los otros pelados se plegaron a los 'paras' ".
En los últimos días las mujeres adultas, cabeza de hogar,
sufren el drama del reclutamiento de sus muchachos. "Hay una sentencia:
las familias meten a sus hijos a la guerra o se van del sector. Es una cuota
humana. ¿Para qué? Los vuelven matones a sueldo, los engañan con plata y lo más
seguro es que no los volvemos a ver", reflexiona una madre y líder de esa
ladera.
"Bajo el velo de la impunidad" se adentra en los
barrios "la figura del control paramilitar; miles de jóvenes son obligados
a participar en la red que se viene construyendo", denuncia al respecto un
documento de defensores de Derechos Humanos.
...En alrededores de Medellín está la escuela de
entrenamiento de los paras. Muy cerca está la base artillada de la
contraguerrilla del Ejército...
"Aquí estamos"
Nuestra guía se despista entre el montón de escalas y
pasadizos. Ahora tomamos un recodo estrecho y desembocamos a un cruce de calles
más amplias donde cuatro muchachos y una mujer nos observan. Pronto indagan por
el sentido de la visita. Son miembros de las Milicias Bolivarianas de las Farc.
Recelosos consultan con un superior y nos solicitan que
esperemos. Poco a poco baja la tensión y aparece un hombre de aspecto fornido,
joven, con su rostro cubierto por una camiseta. Dice que debemos esperar una
hora, hasta que llegue "otro mando". Puntual, al mediodía, aparece el
combatiente autorizado para hablar.
"Lo que está
pasando en estos barrios se debe a un conflicto que se viene generalizando en
el país. Paramilitares y guerrilla enfrentan una lucha que, en parte, se
decide" allí. El hombre habla pausado. Sólo se ven sus ojos, hundidos en
la sombra que forma su capucha improvisada.
Dice que no hay interés en atacar a nadie, salvo a la Policía y al
Ejército, "si es del caso". La actitud es defensiva, aclara.
"No sólo hay heridos, hay muertos. Hay niños asesinados
ante la intensidad de lo que ocurre. ¿Qué medidas tomamos? La gente sabe que no
debe salir cuando haya enfrentamientos, cuando suenen tiros. Hay un conflicto
entre ellos y nosotros, los que tenemos las armas. La comunidad no tiene nada
que ver, muchos no saben ni quiénes somos, pero los organismos de seguridad
dicen que tienen que saber".
Un integrante de los Comandos Armados del Pueblo, Cap, se une
al diálogo. Ambos coinciden en que la gente no tiene por qué poner los muertos.
"Uno, como guerrero, como combatiente, le parece duro".
Sentados sobre una escalas que dan entrada a una vivienda,
los encapuchados advierten que en el sector las Farc, el Eln y los Cap están
unidos "contra la agresión estatal". Los combates cada vez son más
duros, según relatan: "el sábado 20
apareció un helicóptero y rafaguió. Pero no sabían cuál era su objetivo.
Por fortuna, la comunidad no resultó afectada".
Ocultos tras un camión viejo, los milicianos señalan una
colina en la cual se ubican francotiradores enemigos. Al tiempo, aceptan que el
conflicto se está "urbanizando" y que "en los campos sólo
quedarán los pájaros y los micos".
"Esto se prolongará hasta que el Estado tome conciencia.
En el momento tenemos focos (presencia) por todos lados". Aseveran, antes
de terminar el diálogo y perderse por un callejón, que los organismos de
seguridad no "nos verán arrodillados".
En aquel alto
La vía llega a su final, muy arriba, sobre la margen norte de
la quebrada Santa Elena. Es de mañana y en la última parada de los buses y
colectivos, y en una vía que estrecha su garganta hasta cerrarse, un grupo de
tres jóvenes del Bloque Metro de las Autodefensas requisan a los pasajeros de
los automotores.
José, un moreno delgado que llegó a Medellín desde Acandí,
Chocó, luego que a su padre lo mataran las Farc, relata que un grupo de hombres
uniformados de militares y policías entró al barrio en un camión. "Nos
confiamos de que era la ley, ¡pero qué va, hermano, eran guerrilleros!
¡Hijueputa, por poco nos encienden! Pero así es esto".
Señala la cara sur del Cerro Pan de Azúcar, en una actitud de
expedicionario y de campaña, y advierte que esta noche planea meterse a un
vecindario que está del otro lado. Se llama Mano de Dios. Con su acento urabaense,
algo risueño, dice que allá le tienen "algo guardado".
A su mando está un grupo de unos 40 muchachos, algunos de
ellos ex miembros de las milicias 6 y 7 de Noviembre, que controlaron el
vecindario a principios y mediados de los noventa, y después, tras un proceso de
desmovilización, decidieron volver a echar mano de los fierros que les
ofrecieron sus antiguos enemigos: "los paras".
En una descripción del terreno, José cuenta que por los
pinares que se avistan más arriba de la vieja carretera a Santa Elena, a veces
se descuelgan "comisiones" del frente Carlos Alirio Buitrago del Eln.
Señala un pequeño barrio, el 8 de Marzo, ubicado al otro lado de la hondonada,
y dice que sólo le falta ese pedazo para tener el control de la zona.
"Brisas de Oriente, que está al lado, ya es de nosotros".
Sostiene que las milicias que antes estaban en los
territorios que hoy controla el Bloque Metro de las Autodefensas atropellaban a
la gente. Había asesinatos, atracos y robos. Una pregunta obligada: "¿y ustedes
acaso no hacen lo mismo?".
Él responde que se "ajusticia" sólo a quien ha
pasado todos los límites y que no hay "vacunas" (extorsiones). Sólo
"se percibe una platica" de una empresa de transportes del sector.
"Del Estado Mayor recibimos un mercado por mes" y una modesta
"mensualidad".
Los muchachos reciben adoctrinamiento y aprenden maniobras
militares en la Escuela Corazón del Bloque Metro de las Autodefensas,
controlada por "Rodrigo", un hombre de unos 35 años, a quien los
jóvenes llaman, imperturbables y firmes, "mi comando". Allí se echan
unos tiritos en un despoblado y aprenden a manejar fusiles.
Ahora esos mismos chicos suben por unas escalas de tierra del
vecindario mientras que una mujer desplazada del municipio de Ciudad Bolívar
los ve pasar. Está en su rancho, con piso de barro. Le pregunto qué piensa al
ver a esos jóvenes armados: "la cosa está tranquila, lo malo es tanta
pobreza". Su esposo no consigue trabajo porque sólo sabe sembrar.
Moros y Cristianos
Al otro lado de la ciudad, en el Occidente, también de
mañana, tres jóvenes milicianos del Eln, en cuclillas, cuentan balas de fusil
que sacan de una bolsa plástica, mientras que por sus radios les dicen a otros
compañeros, ubicados en lugares estratégicos para combatir con los
francotiradores de La Torre, que "hagan otros dos tiros a ver cómo se pone
la cosa".
Al caer la noche, sobre la vía principal de acceso al barrio,
los milicianos cruzan una cadena de acero, de un poste de la energía a otro, y
la unen con un candado. En adelante, ningún carro puede pasar. En el día, en un
paredón se lee la advertencia de que el avance a los extraños es restringido:
"prohibido el paso de taxis y particulares ELN".
Un muchacho del sector aparece con una bolsa llena de camisetas
y piyamas perforadas por balas. "¡Mire, mire, hermano! Los organismos de
seguridad entran a golpear, a amenazar y a disparar. Entonces, si puedo, si
tengo con qué, les hago un tiro y me bajo al que sea".
Esas palabras, cargadas de resentimiento, se suman a las de
José, a las del Policía de La Torre, a las de los milicianos de las Farc y de
los Cap y a las de la gente que sufre en esas calles empinadas. Se revuelven
con la letra de una canción de salsa que ahora suena en un parlante en la esquina
y que es un mensaje para la gente de Medellín, que parece no enterarse de lo
que pasa: "¡en guerra nadie gana/ en guerra todos perdimos igual!".
Por Diego Villaroel
1541
La Conferencia de Ratisbona
termina sin poder reunificar la Iglesia Católica: desde entonces se considera
al protestantismo una nueva religión.
1764
Con la bendición del Fortín
de San Gabriel, se cumple la fundación de la ciudad de Angostura, que se había
empezado a trasladar desde Santo Tomé. Fue Don Joaquín Sabás Moreno de Mendoza
quien realizó, por encargo de Don José Solano, el traslado de dicha ciudad
venezolana.
1774
Francisco de Orduña, en
nombre del virrey del Río de la Plata, toma posesión del archipiélago de las
Malvinas, recuperadas por los españoles de los ingleses.
1810
El Cabildo abierto de
Buenos Aires destituye al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y nombra una
Junta de Gobierno.
1863
En Venezuela, Antonio
Guzmán Blanco, por los Federales, y Pedro José Rojas, por el Gobierno de Páez, ratificaron
el Tratado definitivo del cese a la Guerra de los 5 años, mediante el llamado
Convenio o Tratado de Coche.
1895
Rubén Darío escribe en una
hora y media su famosa "Marcha triunfal" para la velada patriótica
del 25 de mayo, tras el compromiso contraído con el Ateneo de Buenos Aires.
1896
El Gobierno español rechaza
la mediación de los Estados Unidos para poner fin a la guerra de Cuba.
1900
Edwin Votey patenta la
pianola.
1908
Los hermanos Wright
presentan su artefacto "volador" en la oficina de patentes
estadounidenses.
1930
Presentación, por primera
vez, de un espectáculo de televisión, en un teatro de la ciudad estadounidense
de Schenectady (estado de Nueva York).
1933
La lucha en Cuba contra la
dictadura del general Machado toma aspectos de verdadera guerra civil.
1952
El Gobierno argentino
denuncia la existencia de un complot para asesinar al presidente Juan Domingo
Perón y a su esposa.
1958
La Confederación de
Colombia establece una nueva Constitución.
1985
La UNESCO otorga el premio
Simón Bolívar al Grupo de Contadora, que lleva dos años de mediación para
facilitar la solución pacífica de la crisis de Centroamérica.
1996
El Gobierno mexicano
anuncia la reforma de la Constitución para garantizar los derechos de los
pueblos indígenas.
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Estado de Derecho vs Estado Autoritario
Susana López
En una entrevista publicada por El Pais el
domingo 12 de Mayo (pág. 24), el Ministro del Interior, Mariano Rajoy, definía
así a los partidos "de extrema derecha" que aumentan su
influencia en Europa: "El discurso que utilizan estas fuerzas
políticas, para tener apoyo, es siempre el mismo, el de la inmigración y el de
la delincuencia, y la unión de ambos elementos." Es decir, la relación
directa entre Inmigración e inseguridad ciudadana. Parecería, por lo tanto, que
estaba definiendo a su propio partido. Y añadía: "Es un discurso, en mi
opinión, absolutamente demagógico..." Pero, al recordarle el
periodista que, precisamente a él, se le reprocha que transmita ese mensaje,
responde algo verdaderamente bilioso: "No creo que haya habido grandes
reproches hacia mi discurso. Esta semana he tenido que responder a una pregunta
de la oposición en el Congreso y yo creo que hay bastantes más niveles de
coincidencia que de discrepancia, en relación con este tema." En El
País del domingo siguiente, 19 de Mayo, la entrevista, en las mismas páginas,
corresponde al Sr. Rodríguez Zapatero, que anuncia un programa del PSOE basado
en la seguridad (situada, tal cual, en primer plano), la familia y la reducción
de impuestos y dice, en relación con la política de inmigración necesaria, que
ésta "debe basarse en tres aspectos: control de fronteras, devolución
de quienes entran en España ilegalmente e integración de los inmigrantes."
(es habitual, en este tipo de declaraciones litúrgicas, que lo de la integración
aparezca siempre en último lugar, como coletilla indispensable). Viene a
coincidir, en efecto, con el tratamiento básicamente policial y represivo del
"fenómeno" de la inmigración, que sustenta el PP.
En el mismo diario, Joaquín Arango y Manuel
Pimentel se pronuncian al respecto en sendos artículos sobre "La Seguridad
y la Inmigración". Destaco, de ambos, dos cuestiones elementales, que, sin
embargo, no aparecen en el discurso del partido gobernante ni en el de la leal
oposición.
Del primero, la confusión –para mi absolutamente
interesada- entre inmigrantes ("figura social que no corresponde a
todos los extranjeros", sino solo a aquellos que vienen a trabajar y
que proceden de países no comunitarios –los comunitarios no son ya inmigrantes,
son ciudadanos de la UE-) y extranjeros "que buscan en países distintos
del suyo mejores oportunidades para delinquir", sea en una banda
organizada o por su cuenta, y que pueden ser, a su vez, comunitarios o no
comunitarios (hay ejemplos sin fin de apacibles ciudadanos alemanes, franceses
o ingleses que resultan ser delincuentes notables; como de árabes o
iberoamericanos de alto rango que se dedican al blanqueo de dinero, a la droga
o al tráfico de armas).
Del segundo, algo que abunda en lo anterior: "...existen
mafias de delincuencia (...) que no son de trabajadores sino de organizaciones
poderosas como las de la Costa del Sol o de Madrid", y una apostilla
tremenda: "Nos dicen que los inmigrantes ilegales son delincuentes",
pero "Es prácticamente imposible entrar legalmente en nuestro país.
Casi el 90% de los inmigrantes regularizados en España entraron por vías no
legales." Y algo debe saber de eso quien fue Ministro de Trabajo de
Aznar hasta la imposición de "su" Ley de Extranjería.
Quiere decir, por una parte, que la
"globalización" del capital no solo está provocando horrores y
penalidades en los países "pobres" (algunos nadarían en la abundancia
si el FMI y sus gobernantes corruptos lo permitieran), que producen un
dislocamiento incontrolable de los movimientos migratorios, sino que también
"globaliza" la delincuencia organizada, permitiendo su fácil
expansión hacia los países "ricos", cuyas poblaciones pagan
igualmente su tributo.
Son, en este caso, los sectores pobres de las
sociedades ricas –los que sienten en sus propias carnes la mordedura de la
exclusión y de la carencia de lo básico para vivir con dignidad en una sociedad
económicamente desarrollada- los más proclives a interiorizar el mensaje de la
inseguridad y los más vulnerables ante el discurso xenófobo. A ellos se suman
ahora las clases medias, que han logrado un cierto nivel de bienestar, pero, a
diferencia de los más pudientes, no pueden costearse la seguridad privada para
defenderlo y demandan más seguridad "en la calle, en sus viviendas, en
sus coches...", como testifica complaciente Rodríguez Zapatero. Les
pasa, quizá, desapercibido, que las carencias de los desposeídos y el temor a
perder algo de quienes algo poseen, no tienen que ver con la inmigración sino
con las políticas de los gobiernos propios. Antes que los inmigrantes, existían
ya en nuestro país el paro (en tasas más altas que las actuales), la pobreza,
el chabolismo... y la inseguridad ciudadana que esto conlleva. Nos faltaba,
solamente, el "chivo expiatorio", más necesario ahora que nunca, para
explicar cómo puede perpetuarse esta situación cuando la riqueza se ha
duplicado.
Por otra parte, hay que hacer una última
precisión (se han hecho ya bastantes) sobre la "realidad
incontrovertible" de las estadísticas sobre delincuencia e inmigración,
tan aireadas por el Gobierno.
No solo se confunde interesadamente en ellas
inmigrante (trabajador o trabajadora de un país no comunitario) con extranjero
que comete delitos, sino que oculta lo que podríamos llamar la "focalización"
de la acción policial. Si ésta se enfoca, prioritariamente, a combatir la
"inmigración ilegal" (¿es también inocente la identificación de ese
término con mafias y traficantes de seres humanos?) y a ello se añade la
"visibilidad" del presunto delincuente (ser árabe, sudamericano o
negro, a condición de que, al menos en apariencia, sea pobre), seguiremos
teniendo espectaculares aumentos de la población reclusa "inmigrante"
y una buena tapadera, eficiente pero execrable y enormemente peligrosa, para
encubrir los redivivos fantasmas racistas y xenófobos de un Gobierno que no
sabe cómo desenvolverse cuando los vientos de la inflación y la pérdida de
empleos le vienen de cara.
Mal haría, por último, la leal oposición, en
agitar, como un trofeo conquistado al adversario, la bandera de la seguridad,
poniéndola como garante de las libertades. La inseguridad es el fruto más
genuino de la desigualdad y la injusticia llevadas a un determinado límite. Y
mientras ambas persistan, solo podrá garantizarse la seguridad con más
represión y más cárceles, a costa de cesiones en el terreno de las libertades.
No hagamos, desde la izquierda, experimentos tan peligrosos, porque, al final,
la mejor respuesta, si no se cuestionan las raíces, la dará siempre la derecha,
cuando no Le Pen. Eso es lo que ocurre cuando los perfiles que delimitan las
diferencias básicas entre izquierda y derecha se difuminan. Eso es lo que está
pasando en Europa.
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Enrique
Morente: «es horrible que se atropelle a palestina con el consentimiento del
mundo millonario»
La verdad
«No sabemos ya quiénes son los
terroristas y de quién debemos defendernos», se lamenta el artista
La Verdad, (22-5-2002) Qué envidia provoca Enrique Morente (Granada, 1942),
porque habla por teléfono con la vista de la Alhambra al fondo, desplegándose
sobre el cantaor como un manto protector. Maestro del flamenco, experimentador
y cantor de García Lorca, el sábado actuará en el festival Murcia Tres Culturas
(judía, árabe y cristiana). «Cantaré en Murcia a favor de la paz, no hay causa
más importante a la que se pueda entregar un artista», dice.
-Mal está el patio: Israel y Palestina se alejan de la paz y se devoran. ¿Cómo
vive usted esta octava plaga bíblica que es la guerra?
-Estoy muy angustiado, porque se pasa la
vida y veo que todas las esperanzas e ilusiones puestas en que mejore el ser
humano, en que podamos convivir en paz, a veces parecen utopías imposibles y te
vienes abajo. Que en pleno año 2002 se cometan estos atropellos con Palestina,
con el consentimiento, o por lo menos con la vista gorda, del mundo millonario,
pudiente, es horrible. No sabemos ya quiénes son los terroristas y de quién
debemos defendernos.
-Del mundo millonario que usted cita formamos parte todos nosotros, y tampoco
es que nos quite mucho el sueño este conflicto.
-Menos aún se lo quita a quienes tienen
más responsabilidad y medios que nosotros, que es la gente de los altos
poderes, llenos de ambición y de soberbia y agarrados al poder a costa de lo
que sea. Estos sinvergüenzas se sirven de todo, incluso de la religión. Yo, que
soy un amante del arte y la cultura religiosos, detesto que se engañe al pueblo
en nombre de cualquier Dios. La gente de la calle no tiene las herramientas
para luchar y, por otra parte, es cierto que no nos acordamos de que peligramos
todos hasta que no nos ponen la bomba en nuestra cocina. Se unen el hambre y
las ganas de comer: unos, para tener todo el oro del petróleo para ellos,
utilizan a Alá; y los otros, para tener más terreno que no es suyo en
Palestina, van avanzando y arrasando hacia Ramala y hacia donde haga falta sin
ninguna compasión.
-¿Qué solución propone usted?
-Yo creo que los altos mandos de la OTAN
y de EE UU tienen una enorme responsabilidad en este tema, porque los pueblos
que disfrutan de tranquilidad y quieren la paz seguro que los van a secundar si
utilizan su poder en favor de la justicia. Lo que pasa es que ya no sabe uno si
lo que se quiere es la guerra para vender armas o yo qué sé. Estamos vivos de
milagro.
-¿Vivos de milagro y obsesionados con el
dinero?
-Locos por el dinero. Los españoles
pertenecemos ya al mundo millonario, y la mayoría vivimos bien, ¿qué más
queremos? Qué tristeza que tanta gente con la vida resuelta, entre la que me
incluyo, esté un poco cruzada de brazos. Yo intento descargar mi conciencia,
pero seguramente lo que hago no es suficiente.
-¿Se refiere a su participación en
conciertos como los organizados por la asociación Contra la Europa del capital?
-Sí, colaboraré siempre a favor de los
desprotegidos, y estoy dispuesto a trabajar para buenas causas siempre que vea
claro a qué se destina el dinero. Quiero colaborar, ayudar, yo tengo ya
suficiente.
Despreciables
-¿Qué opina de quienes critican y tachan de ingenuos a la gente que lucha en
los movimientos antiglobalización?
-A mí me parece despreciable tratar de desmoralizar y de atacar los
sentimientos de la única gente que quiere hacer algo por los demás. Ahora se
está hablando de si Manu Chao hace demagogia o no. ¡Hombre!, todo el que se
moja y critica a los poderosos corre el riesgo de caer en la demagogia, pero la
pregunta es, ¿qué necesidad tiene Manu Chao de implicarse a favor del
movimiento antiglobalización? Ninguna. A la gente que hace algo por cambiar el
mundo hay que estimularla, no machacarla.
-Dice usted que no le gustaría meter la
pata, ¿lo ha hecho muchas veces?
-Sí, he metido la pata muchas veces, para
qué decir lo contrario. Unas veces he metido la pata hasta el fondo, y muchas
otras he puesto toda la ilusión en cosas que al final no han salido como
esperaba. Estoy contento con pocas cosas, aunque a veces llegan recompensas y
respiro.
-¿La vanidad no le tienta?
-Cuando lo hace la echo a patadas. Me
parece de tontos estar mirándose el ombligo y celebrando lo simpático que es
uno.
-Dicen los críticos que hace mucho tiempo que está usted por encima del bien y
del mal.
-Qué voy a decir yo a eso, sólo que tengo
que aprender muchísimo, y lo digo de verdad.
-Lo cierto es que usted es considerado el
maestro cuando se habla de experimentar con el flamenco.
-No tengo yo conciencia de maestro, quizá
porque pienso que todo lo que he hecho en mi carrera es poco y que es más lo
que debería haber hecho. Bueno, lo haré, tengo que trabajar más y mejor, no he
llegado a ningún sitio.
-En Omega, su trabajo junto a Lagartija Nick, mezcla rock y flamenco. ¿Dónde
poner el límite a la experimentación?
-No debe haber límite, aunque tampoco es
una obligación experimentar. El artista no debe sentirse obligado a
experimentar, ni a resultar interesante, ni a ser oportuno. El artista está
obligado a hacer lo que sienta. Es una cuestión de sentimiento, no de
imaginación.
-La Paquera recordaba en estas páginas lo
que ha cambiado el panorama del flamenco en unos años. De casi tener que pedir
perdón por cantar, algunos cantaores, como ella, ahora están tratados como
auténticas glorias.
-La Paquera se lo merece todo, porque es una barbaridad, la primerísima voz
flamenca que tenemos hoy en España. El camino ha sido áspero, pero ha llegado
el momento de la gracia. Yo se lo digo a mi hija Estrella y a los que vienen,
que sean conscientes del momento que les ha tocado y que lo aprovechen.
Las
Matanzas En Nepal y Las Mentiras Del Portavoz De La Casa Blanca
Higinio Polo
La semana pasada aparecían en la prensa
española e internacional noticias que daban cuenta de que unos 140 soldados
nepalíes habían muerto el 7 de mayo en un ataque de "rebeldes
maoístas" en Rolpa, a casi quinientos kilómetros de Katmandú, la capital
del país, en el preciso momento en que el presidente del gobierno nepalí, Sher
Bahadur Deuba, se encontraba en Washington recibiendo la promesa de que el
gobierno de George W. Bush iba a ayudar al gobierno de Nepal a combatir a los
rebeldes. Las informaciones periodísticas, que pasaban por alto los muertos
entre las filas rebeldes, hablaban de que el gobierno norteamericano pensaba
presentar al Congreso de Representantes una petición para entregar varias
decenas de millones de dólares en ayuda militar destinada a combatir a la
guerrilla, y todo indica que esas ayudas millonarias van a llegar
rápidamente a Nepal. Para justificar esas partidas de la muerte, el inefable
Ari Fleischer, portavoz de la Casa Blanca, que ha sido acusado por destacados
representantes de la prensa internacional de mentir en diferentes ocasiones, declaraba
-sin sentir ningún embarazo- que "Nepal hace frente a una rebelión maoísta
y Nepal es un ejemplo de democracia; por eso Estados Unidos se ha comprometido
a ayudar".
No ha habido más informaciones en los grandes
medios de comunicación. Cualquier ciudadano poco avisado tal vez podría creer
al portavoz presidencial de un poderoso país, y tal vez consideraría un exceso
que los críticos de Ari Fleischer le tildasen de nuevo de mentiroso. Pero para
vergüenza del portavoz de la Casa Blanca, Nepal no tiene nada que ver con lo
que Fleischer afirmaba: es un país que ha vivido desde los años sesenta con una
peculiar democracia llamada Panchayat, que encubría una dictadura, en la
que el rey Birendra persiguió sistemáticamente toda disidencia política, aunque
en 1990 -forzado por las protestas de la población- aceptase iniciar un
controlado proceso de apertura democrática que tuvo como consecuencia las
elecciones de 1991: en Katmandú el Partido Comunista consiguió casi el ochenta
por ciento de los votos, aunque en las zonas rurales ganó, con abundantes
indicios de fraude, el Partido del Congreso Nepalí, un partido monárquico,
instrumento de los círculos ligados al rey, y que controla actualmente el
gobierno. El corrupto sistema imperante en todas las esferas de la vida del
país continuó, hasta el extremo de que altos cargos militares se vieron
acusados de enriquecerse con los recursos nacionales y algunos responsables
gubernamentales llegaron al extremo de vender sus propios pasaportes
diplomáticos a las redes de contrabando.
El rey Birendra, un hombre educado en Harvard,
en los Estados Unidos, profundamente corrupto, era un rey considerado por el
régimen y por los religiosos como la reencarnación del dios Visnú, que gobernó
con mano de hierro y que mantenía una monarquía de corte casi feudal. Durante
la década de los noventa, la población pudo comprobar la falsedad de las
promesas de cambio político y de progreso social, y Amnistía Internacional
denunció el recurso de la monarquía a la táctica, de siniestro recuerdo, de
hacer "desaparecer" a miembros de la oposición: son decenas y decenas
los casos documentados por Amnistía Internacional, así como también las
denuncias sobre el recurso sistemático a la tortura en los centros de detención
del ejército y la policía. Fue esa situación sin salida la que llevó al inicio
de la rebelión comunista en 1996, que está en el origen de la actual crisis del
sistema imperante en Nepal. En junio de 2001, se produce el asesinato del rey
Birendra, que aunque fue presentado inicialmente por los grandes medios de
comunicación occidentales -con confusas informaciones y equívocas referencias-
como una consecuencia de los enfrentamientos con la guerrilla, fue en realidad
una matanza de la familia real realizada por el príncipe heredero, que
posteriormente se suicidó. En realidad, persisten todavía las sospechas de que
los asesinatos fuesen una conspiración urdida por el nuevo monarca, Gyanendra,
hermano de Birendra, y hombre situado todavía más a la derecha que el anterior
rey, hasta el punto de que Gyanedra acusó a su hermano de ser demasiado benigno
en la represión de los oponentes políticos. Su llegado al trono estuvo envuelta
en manifestaciones y protestas por todo el país.
El nuevo rey Gyanedra no ha cambiado nada de la
corrupta y feudal monarquía nepalí, y, si cabe, ha acentuado más la represión
política: en abril de este mismo año Amnistía Internacional denunciaba que las
fuerzas de seguridad del régimen habían ejecutado a unos 1.300 presuntos
militantes comunistas, además de haber detenido a miles de personas en todo el
país. La vida de la población continúa siendo de una dureza insoportable: los
campesinos sobreviven en una situación extrema, trabajando las tierras
propiedad del rey, de los grandes propietarios ligados a la monarquía y de los
religiosos, a cambio de salarios de miseria. En muchas zonas rurales la
esperanza media de vida de los campesinos no alcanza siquiera los 35 años.
El régimen de Gyanedra ha decretado el estado de
excepción en el país desde noviembre del pasado año y la situación no deja de
agravarse: en los escasos días que llevamos del mes de mayo se ha producido una
matanza de más de 500 miembros del Partido Comunista de Nepal. Según Amnistía
Internacional, que ha pedido una investigación independiente, el propio
gobierno de Katmandú ha reconocido la muerte de 548 militantes comunistas,
junto con 3 soldados y 1 policía. Todas las alarmas se han disparado: según la
misma organización humanitaria, el gobierno nepalí no ha facilitado el número
de heridos ni de detenidos en los combates, lo que le hace temer que se estén
produciendo más matanzas, puesto que es un comportamiento habitual de las
fuerzas gubernamentales recurrir al asesinato en lugar de proceder a la
detención de las personas. En su último llamamiento, Amnistía Internacional ha
expresado también su preocupación por el hecho de que las autoridades nepalíes
ofrezcan públicamente recompensas a cualquier persona por la captura, vivos o
muertos, de destacados dirigentes comunistas. Es obvio que ello supone un
abierto llamamiento al asesinato.
Esa es la atroz situación en Nepal, que sin duda
Ari Fleischer conoce, como sin duda la conocen también en el Departamento de
Estado norteamericano. No sabría decir qué es más inquietante, si el torvo
soberano nepalí o los atildados funcionarios gubernamentales de Washington que
juegan con el destino y con la vida de millones de personas y que justifican a
verdugos amigos. Los ciudadanos norteamericanos, y la propia opinión
internacional, deberían reflexionar sobre la peculiar circunstancia de que
tipos como Ari Fleischer, que consideran a Nepal "un ejemplo de
democracia" y no tienen inconveniente en declararlo públicamente, sean los
responsables de dirigir un gran país como los Estados Unidos. Sin duda, sujetos
como Ari Fleischer son algo más que un síntoma, porque no sólo son cómplices de
los verdugos, no sólo desmienten cada día su presunta preocupación por la
libertad y por las instituciones democráticas, no sólo avergüenzan a los
ciudadanos norteamericanos que siguen creyendo en la honestidad de sus
gobernantes, sino que nos ponen ante la evidencia de que su país es un peligro
para el mundo. Ari Fleischer miente, y sabe que lo hace, pero quiere seguir
cabalgando en la impunidad y la mentira.
Boris Kagarlitsky
ZNet en español
Un sentimiento contrario a EE.UU. domina en sondeos de opinión en
Rusia. Tres corrientes principales comparten esa opinión, que va en continuo crecimiento.
Las
encuestas de opinión muestran que el sentimiento antiyanqui en Rusia ha llegado
a un nivel tal como no se había visto desde los días de la Guerra Fría. Esta
hostilidad no es el producto de una confrontación política, como fue el caso
durante la era soviética, o de un callejón sin salida diplomático, como sucedió
cuando le tocó hacer la guardia a Primakov como Primer Ministro.
Paradójicamente, esa tendencia ha aumentado en un período de asociación
política sin precedentes entre Rusia y Estados Unidos en la "guerra contra
el terrorismo". La popularidad de EE.UU. alcanzó su cenit durante la
perestroika. Los rusos querían a EE.UU. sobre todo porque se les había
prohibido hacerlo durante 40 años. Pero todo eso cambió durante los años 90,
cuando el apoyo de EE.UU. a las políticas impopulares de Boris Yeltsin socavó
continuamente su atractivo. Recuerdo cómo en octubre de 1993, después del
bombardeo del Parlamento, mis estudiantes estadounidenses se vieron rodeados
por una malevolencia generalizada. "Díganle a la gente que ustedes son
"canadienses," les aconsejé. "Los canadienses nunca le hacen
daño a nadie."
El humor antiestadounidense llegó al
máximo durante el conflicto en los países balcánicos. Por primera vez,
multitudes de jóvenes encolerizados se reunieron fuera de la Embajada de EE.UU.
–no los indigentes o marginales, sino que chicos de la clase media que habían
crecido en la era poscomunista y que nunca pasaron por el adoctrinamiento
ideológico de las escuelas soviéticas. Esas escenas desmintieron la teoría de
que después de 10 a 15 años de democracia y reformas de libre mercado, los
rusos llegarían a considerarse como parte de Occidente.
La tragedia del 11 de septiembre
alteró en algo esa situación. La gente sintió pena por los estadounidenses,
aunque su piedad estuvo a menudo mezclada con alegría por el mal ajeno del tipo
expresado en la popular consigna: "Lo sentimos por el pueblo
estadounidense, mas no por EE.UU." Pero la actitud hacia EE.UU. mejoró
significativamente.
Resultó, sin embargo, que esa
tendencia no duró mucho. Las cifras favorables a EE.UU. en Rusia comenzaron a
caer junto con las bombas lanzadas por aviones de EE.UU. sobre Afganistán. La
hostilidad aumentó cuando tropas de EE.UU. aparecieron en Asia Central y
llegaron a la ebullición cuando Washington impuso restricciones a las
importaciones de Rusia. Según datos recogidos durante esta primavera por la
Fundación de la Opinión Pública, más de un 70 por ciento de los encuestados
consideraron a EE.UU. un país hostil.
Los políticos de todos los colores
no han dejado de notar este clima. Ahora se permiten algunos "ataques
antiyanquis" para mejorar sus cifras en preparación para las elecciones
parlamentarias del próximo año. Putin y su círculo íntimo, por otro lado no tienen
gran alternativa fuera de demostrar su lealtad a sus aliados de EE.UU. Como
resultado, parecen más y más aislados de la sociedad.
El antiyanquismo ruso es tan diverso
como Rusia misma, y expresa tres visiones del mundo diferentes, incluso
mutuamente excluyentes.
Los nacionalistas, para comenzar,
nunca han sido grandes hinchas de EE.UU. Odian a los estadounidenses sobre todo
porque odian a todo el mundo exterior. En Estados Unidos ven a un país que
difunde la conspiración judía mundial y las repulsivas ideas de corrección
política, derechos humanos y tolerancia racial. Sospechan que EE.UU. suministra
ayuda clandestina a los combatientes chechenios.
Los numerosos políticos rusos
ignorantes y sin principios constituyen el segundo grupo principal. Saben que
los ataques contra EE.UU. son muy populares con el gran público. Más importante
aún es que pueden acusar a extranjeros por sus propios estúpidos errores. Para
ellos, el antiyanquismo es una coartada política. Pueden hablar de una
confrontación sin pensar en el significado de sus palabras.
La Rusia de hoy no es la Unión
Soviética, e ideológicamente está en el mismo campo que Estados Unidos. Pero
una memoria semi-consciente del pasado soviético sigue formando parte de la
psiquis nacional. En sus sueños, los rusos de clase alta siguen viéndose como
secretarios de comités del Partido Comunista.
El tercer grupo critica a EE.UU. por
el mismo motivo que la izquierda en todo el mundo critica a la administración
Bush. Para ellos, EE.UU. es un país con un historial dudoso de derechos
humanos, del medioambiente y de las relaciones raciales –un país que contempla
con indiferencia los sufrimientos de los chechenios y de los palestinos. Ésta
sigue siendo la posición de una minoría. Pero es una minoría que va creciendo.
Muchas cosas en Rusia dependen de
cuál de estas tendencias logrará imponerse. Para superar los sentimientos
contrarios a EE.UU. propiamente tales, sin embargo, algo tiene que cambiar en
los propios EE.UU.
Boris Kagarlitsky es un sociólogo que trabaja en Moscú.
Título original: Roots of Anti-Americanism
Autor: Boris Kagarlitsky, The Moscow Times, 10 de abril de 2002
http://www.zmag.org/content/ForeignPolicy/kagaranti.cfm
Traducido por Germán Leyens
Carlos
A. Lozano, dirigente del Partido Comunista Colombiano:
"El
diálogo con las FARC lo rompió el gobierno porque no quería discutir las causas
sociales, políticas y económicas de la guerra"
Pascual
Serrano
En sólo dos meses transcurridos desde que
el gobierno colombiano abandonase el diálogo con las FARC, ya son 1.612 los
combatientes muertos entre los dos bandos. El vicesecretario del Partido
Comunista Colombiano y director del semanario Voz, Carlos Lozano, analiza la
situación de Colombia durante su visita a Madrid con motivo del Foro Social
Trasatlántico, la "contracumbre" de jefes de Estado de la UE y
América Latina.
¿Cuál es la razón por la que, a su entender,
Pastrana ha roto el proceso de diálogo con las FARC?
Porque tiene una presión grande de EEUU, mandos
militares y la oligarquía colombiana, que no desean afrontar las cuestiones de
fondo. Quieren sólo compromiso de las FARC de cese de hostilidades y no abordar
los temas de la Agenda Común, es decir, los temas sociales, políticos y
económicos.
Desde octubre se veía inminente la llegada de un
acuerdo humanitario y también de un acuerdo que permitía llegar a una tregua.
Entonces pasaría a un primer plano la denominada Agenda Común, algo que no
querían discutir. Para ellos no era negociable ni el proyecto económico
neoliberal del gobierno, ni la reforma agraria, ni el Plan Colombia. Su único
modelo era darle duro a la guerrilla para obligarla a negociar en condiciones
de debilidad.
Por ello, no respetaron el plazo de 48 horas
para que las FARC abandonaran la zona de distensión. El objetivo no era sólo
acosar a la guerrilla en su salida, sino no dar tiempo a la intervención de la
comunidad internacional que impidiera la ruptura del diálogo.
Los gobierno de la UE no han tenido una postura
uniforme respecto a la consideración de si las FARC o el ELN se deben considerar
grupos terroristas, ¿cuál es su opinión?
Con esa calificación no se ayuda al proceso de
paz en Colombia. Un funcionario del ministerio de Asuntos Exteriores español me
reconocía que mediante esa consideración se presionaría a las FARC. Eso no es
verdad, lo único que se consigue es cerrar espacios a la negociación y se
legitima a un gobierno que lo único que ha hecho es aplicar el terrorismo de
Estado no actuando contra el paramilitarismo y sus masacres.
Mira la contradicción que supone pretender dar
la imagen de que se quiere llegar a acuerdos con el ELN mediante los diálogos
que está manteniendo con ellos en La Habana, y, al mismo tiempo, intentar
incluirlos en el listado de grupos terroristas.
La muerte de más de cien personas en la iglesia
de Bojayá, cuya responsabilidad se ha adjudicado a las FARC, ha conmocionado al
mundo y han hecho dudar a muchas personas sobre los métodos de combate de la
insurgencia colombiana, ¿qué opinión le merecen esos acontecimientos?
Sin duda es una tragedia. Ninguna guerra, por
justa que sea, esta exenta de estos actos dramáticos. Las FARC han reconocido
su error. Aquí lo que ocurrió es que los paramilitares tendieron una trampa,
encerraron a la población en la iglesia para después provocar un ataque de la
guerrilla y desencadenar la matanza. Pero tampoco debemos olvidar que el
ejército también comete tropelías y los paramilitares no se dedican a combatir
a la guerrilla sino a matar a la población civil. Hechos como éste demuestran
que es necesario buscar los espacios para el diálogo, es necesario el fin del
conflicto y no sólo su humanización.
Durante los tres años de existencia de la zona
de despeje, las FARC se convirtieron en el gobierno y la Administración de esta
amplia extensión de territorio colombiano, ¿cómo valora esa experiencia?
La zona de despeje ha tenido más elementos
positivos que negativos. La criminalidad bajó mucho en ese periodo. En San
Vicente de Caguán, en los tres años, sólo ha habido una muerte violenta y fue
un crimen pasional. Desaparecieron los hurtos, los robos, etc., incluso aumentó
el espíritu cívico de la población. Se construyeron puentes comunales e
infraestructuras con el trabajo de toda la colectividad. Infraestructuras que
ahora ha bombardeado el ejército.
La existencia de la zona de despeje ha estado
sometida a toda una campaña de agresión mediática para desautorizar su
existencia a pesar de que era imprescindible para poder mantener un diálogo. A
finales del pasado mes de octubre, Pastrana ya puso unas determinadas
condiciones a esta zona de despeje. Aparecieron sobrevuelos militares, la
prohibición del acceso a extranjeros, etc... Fueron decisiones tomadas
unilateralmente que violaban los términos de un primer acuerdo basado en la
creación de esta zona y que tenían como objetivo acabar con el diálogo.
En cambio, nadie habla de otra zona de
desmilitarización y despeje, que es el Paramiyo, en la región de Urabá. Se
trata de una zona respetada por el ejército donde vive el jefe de los
paramilitares, Carlos Castaño. No en barracones sino en grandes mansiones. Allí
acuden políticos, financieros y militares a negociar con los paramilitares.
¿Por qué no se actúa allí?.
¿Ha ocupado ya el ejército toda la zona de
despeje?
El máximo responsable militar, el general
Tapias, dijo que tenía, desde el mismo momento de su creación, un plan para
tomar la zona del despeje en ocho días, lo que, por otro lado, demuestra su
nula apuesta por la paz. Después se dieron treinta días. Han pasado tres meses
y sólo tienen los cascos urbanos mediante masivos bombardeos desde al aire, han
destrozado todas las infraestructuras de la región, incluidas las pistas de
aterrizaje legales. No han capturado a ningún mando de las FARC.
El Partido Comunista Colombiano ha apostado ante
las últimas elecciones presidenciales por la experiencia del Frente Social y
Político. ¿Cómo se crea este proyecto y cuál es su valoración?
El Frente Social y Político (FSP) es una
propuesta inicial de la CUT, la Coordinadora Unitaria de Trabajadores que
agrupa a diferentes sindicatos sectoriales de izquierda. No es, por tanto, sólo
la suma de varias organizaciones políticas, sino también sociales. Entre los
partidos políticos están el Partido Comunista Colombiano, Presentes por el
Socialismo, Dignidad Obrera, PCML y, posteriormente, se incorporan otros
sectores y personalidades. El FSP colma una expectativa importante y una
necesidad para la lucha en Colombia. Ese espacio se ocupará en la medida en que
el Frente apueste por una política de izquierdas, de apuesta por una solución
dialogada al conflicto. Los comunistas pensamos que el Frente no acota todos
los movimientos de izquierda en Colombia, hay que ampliarlo, incluso incluyendo
las propuestas de la guerrilla.
Desde luego existe el peligro de que se
reproduzca la persecución y masacre que sufrió la Unión Patriótica, el anterior
proyecto político en el que nos integramos los comunistas, pero hasta el
momento la oligarquía ha permitido que exista este movimiento porque necesita
justificar la existencia de una democracia. Pero estoy convencido de que si la
fuerza del Frente aumenta habrá serios peligros. Los comunistas debemos estar
preparados para proteger este nuevo proyecto.
Es inevitable hablar del Plan Colombia. ¿Cómo se
está desarrollando?
El Plan Colombia, tras un gasto de 1.300 millones
de dólares en dos años, ya ha cumplido su primer ciclo, el de dotar a las
Fuerzas Militares de material bélico y de incrementar sus tropas, las que ha
multiplicado por tres. Así se ha creado en Tres Esquinas (Caquetá) la mayor
central de inteligencia del mundo. Ese era el propósito del Plan Colombia.
Luego está el plan de fumigaciones de cultivos ilícitos, con todo lo que
conlleva de catástrofe medioambiental y de agresión a los recursos de
subsistencia de miles de campesinos. Nuestra lectura es que el Plan Colombia se
desnudó solo. El argumento asistencialista y de lucha contra el narcotráfico,
esgrimido en un principio desde el gobierno, ya nadie se lo cree. Del total de
fondos gastados, el 85 % se ha destinado a gastos militares y un 9 % a fumigaciones.
Ahora que se ha agotado el primer dinero, el presidente buscará más fondos,
porque dice que aunque ahora tienen más aviones, no dispone de dinero para
combustible. Algo que no va a ser tan sencillo, porque el Partido Demócrata
norteamericano ya ha expresado sus reservas sobre el comportamiento del
ejército colombiano y el desvío de fondos del Plan. Durante la campaña
electoral hemos podido observar cómo los candidatos no han demostrado excesivo
entusiasmo por el Plan Colombia, está muy desgastado. La propia oligarquía está
criticando que tras haber gastado 1.300 millones de dólares no ha habido éxitos
militares significativos.
Las FARC ya han recordado que dos meses después
de la ruptura del diálogo ya han muerto 1612 combatientes, ¿qué piensa de ello?
Y si esta guerra se mantiene, aún aumentará
mucho más el número de muertos. Tras la ruptura del diálogo, un comandante de
las FARC le dijo a Pastrana: "nos veremos a encontrar dentro de cinco mil
muertos". Y lo triste es que el mayor número de víctimas procede de la
guerra sucia del ejército y los paramilitares. En el año 2001 fueron asesinados
173 sindicalistas y en lo que va de año, setenta. De eso no dicen nada, aunque
ya lo han denunciado las Naciones Unidas. Sin ninguna duda, quienes más pierden
en esta guerra son los derechos humanos.
Apostando
al socialismo
Claudio
Katz
El desmoronamiento de la economía argentina ha
propinado un severo golpe al credo neoliberal y está demostrando también que el
modelo vigente no es la única causa del colapso. El derrumbe es una producto
combinado de este esquema, los efectos de la dependencia y la irracionalidad
capitalista. Sobre estos tres campos hay que actuar simultáneamente con un
proyecto orientado al socialismo.
impunidad neoliberal
Los neoliberales intentan probar que no
tienen ninguna responsabilidad en la fulminante depresión actual y
simplemente olvidan que en la Argentina se ensayó el mayor experimento
contemporáneo de privatizaciones, desregulaciones y apertura comercial. Sus
artífices gozaron de total impunidad para rematar empresas públicas,
desnacionalizar la industria, flexibilizar el empleo y liberalizar el sistema
financiero. Tuvieron las manos libres para operar sin anestesia y los
resultados de su gestión están a la vista. Nadie puede argumentar seriamente
que la crisis es ajena a la política neoliberal o que proviene de las
asignaturas que dejó pendiente esta orientación.
Los economistas del establishment continúan
despotricando contra el déficit fiscal, como si el quebranto fiscal fuera una
herencia de otro sistema. Critican el despilfarro de fondos públicos, ocultando
que firmaron todas las resoluciones de salvataje estatal de los bancos y
empresas de sus socios y patrones. Se enfurecen contra el endeudamiento externo
que ellos mismos agigantaron para financiar las fugas de capital, los
autopréstamos, el lavado de dinero y la corrupción organizada. Si Lopez Murphy
, Broda, C. Rodríguez, R. Fernández, Melconian o Redrado pueden seguir
pontificando desde los medios de comunicación es porque la clase dominante
solventa su mensaje, contra el repudio mayoritario de la población.
También la predica del FMI se apoya en este
ejercicio descarado del poder. El Fondo no pretende convencer a nadie.
Simplemente envía directivas a sus empleados del Banco Central y el Ministerio
de Economía, recurriendo a veces a un breve trámite por el Congreso y los
Tribunales. Los banqueros ya no exhiben "las reformas realizadas"
como un ejemplo mundial de modernización. Ahora buscan ocultar su paternidad del
colapso, atribuyendo la culpa del desastre a los argentinos. Afirman que somos
gente desorganizada, irresponsable y desanimada y declaran que "merecemos
sufrir", padeciendo el trato de una "república bananera".
Este discurso despectivo es también asumido por
el gobierno y sus aliados radicales, en abierta oposición con los sentimientos
populares y por eso el abismo que separa a la clase dominante del grueso de la
población se acrecienta día a día. El servilismo cotidiano de todos los
funcionarios reactiva el deseo de "que se vayan todos", porque
resulta especialmente chocante observar cómo los hombres del gobierno suscriben
cada nuevo insulto de las elites norteamericanas o europeas. Invariablemente
aceptan que "los argentinos somos así" y convocan a superar
"nuestra indisciplina con más ajuste". Pero como ningún funcionario
sobrevive con bonos lecop, ni revuelve la basura para alimentarse pueden
repetir una y otra vez este llamado al padecimiento colectivo. Ellos no tienen
hijos que se desmayan de hambre en la escuela, ni familiares inmolados por la
estafa a los ahorristas. Por eso desde su burbuja de bienestar siguen adelante
con recortes que empujan al país a la africanización social y al eventual
desmembramiento de la nación.
LAS ACEPCIONES DEL MODELO
La caracterización de la crisis como un
resultado del modelo neoliberal -y no tan sólo de errores de política
económica- goza actualmente de un alto nivel de aceptación. Pero el problema
aparece cuándo se debe definir que significa exactamente el modelo, porque esta
denominación tiene múltiples acepciones. Hasta principio de año era corriente
identificarlo con la convertibilidad y se esperaba revertirlo mediante la
devaluación. Pero el fin de la paridad fija sólo desembocó en un rebrote
inflacionario y en una caída adicional del producto bruto.
Como siempre ocurre en estos casos, los
promotores de la devaluación ahora afirman que el giro cambiario fue
"excesivo", "mal aplicado" o "instrumentado sin
medidas complementarias". Olvidan que este descontrol es la norma de las
devaluaciones, que habitualmente apuntan a perpetrar transferencias regresivas
del ingreso. Y este propósito fue plenamente alcanzado durante el primer
cuatrimestre con el aumento de los precios minoristas (21%) y los mayoristas
(57%). Dada la baja incidencia que tienen las exportaciones sobre el nivel del
empleo y el enorme costo actual de la financiación industrial, no es para nada
sorprendente el efecto depresivo de la devaluación sobre la producción y el
consumo.
Una segunda acepción identifica al modelo con la
apertura comercial, la desindustrialización y la pérdida de rentabilidad de los
grupos empresarios locales. Sus exponentes de la UIA esperaban atacar estos
males mediante la pesificación y la licuación a costa del erario público.
Todavía nadie sabe a cuánto ascenderá la cuenta final de este subsidio, que no
sirvió para detener el derrumbe industrial. Las ganancias que Perez Companc o
Telefónica obtuvieron con la licuación se están esfumando con la profundización
de la recesión y la morosidad de la cobranza. La violenta caída del poder
adquisitivo y la consiguiente contracción de las ventas diluye actualmente el
impacto de una subvención directa al capital.
En esta evidencia se apoya la tercera acepción
de modelo que subraya su carácter excluyente y regresivo, es decir contractivo
de la demanda. Este rasgo se ha reforzado dramáticamente con el gobierno de
Dhulade, que en solo un cuatrimestre ha sumado dos millones de nuevos pobres al
ejército de 14 millones de personas sumidas en la miseria. La activa
participación de Mendiguren y la UIA en este agravamiento de la pauperización
confirma que los actores del "shock redistributivo" no serán -como
esperan los economistas de la CTA- los empresarios locales.
Los capitalistas siempre piensan individualmente
en sus ganancias y no en el mejoramiento general del poder de compra y por eso
aspiran a que su competidor -y no ellos- impulsen las ventas cargando con el
costo de un aumento del ingreso. La prioridad de la UIA no es la reactivación
de la demanda, sino la conversión del miserable subsidio al desempleo en un
nuevo piso salarial, mediante la eliminación de las indemnizaciones y la
consolidación de los atropellos sociales de los últimos años. Para recomponer
el poder adquisitivo hay que recurrir a otra vía: la lucha y la movilización
popular.
Dependencia y Endeudamiento Externo
Desde que la Argentina se convirtió en la oveja
negra del mercado financiero mundial, muchos economistas han descubierto que el
pago de la deuda externa imposibilita la respiración de la economía nacional.
Por eso dejaron de considerar a esta hipoteca cómo un dato inamovible, un
obstáculo menor o un problema exclusivamente continental. Por ejemplo, los
autores del Plan Fénix, que en septiembre pasado postulaban la renegociación de
la deuda, ahora proponen la suspensión de los pagos.
También los economistas de la CTA se han sumado
a esta exigencia. Aunque continúan deduciendo de la asociación de los
acreedores con los grupos capitalistas nacionales la inutilidad de batallar por
el desconocimiento de la deuda, han aceptado que la suspensión de pagos resulta
imprescindible frente al actual default de gran parte del pasivo. Este reclamo
implica reconocer que la crisis también obedece al sometimiento a los
acreedores.
Pero este diagnóstico no es explicitado por
ningún defensor del distanciamiento con el FMI. Sus artífices no hablan de la
dependencia, de la subordinación al imperialismo, ni interpretan a la deuda
como una expresión de relaciones de recolonización. Al contrario, conciben la
suspensión de los pagos como una breve etapa de ostracismo que concluirá con el
retorno a la "comunidad financiera internacional", una vez lograda la
reactivación, la acumulación de divisas y el acuerdo con los bancos. Pero
olvidan que esta política ya fue intentada en los 80 con Grinspun en la
Argentina y A.Garcia en Perú. Y tampoco recuerdan que en ambos casos el
conflicto con el FMI concluyó con pedidos de perdón y aceptación de las
exigencias de los acreedores, que en la actualidad serán mucho mayores.
Una tregua con el FMI no resuelve el problema de
la deuda. Esta hipoteca expresa en el plano financiero la misma relación de
dependencia que refleja el intercambio desigual en el campo comercial, o la
remisión de utilidades en la esfera industrial. Y esta subordinación múltiple
-que bloquea el crecimiento, segmenta la fuerza de trabajo, desarticula la
acumulación y fragmenta el mercado interno- no es patrimonio exclusivo de la
Argentina. Afecta a todas las naciones periféricas y es la causa inmediata de
las crisis que durante los 90 golpearon a México, Brasil, Rusia y el Sudeste
Asiático.
La suspensión de los pagos de la deuda será
provechosa si constituye el punto de partida de una política antiimperialista.
Como medida transitoria de renegociación con el FMI conduce a un previsible
aumento de las tensiones con final desfavorable para el país. En cambio, una
moratoria real implicaría poner fin a la parodia de default que festejó el
Congreso y que no significó ninguna interrupción efectiva de los pagos. El
reciente desembolso de 680 millones de dólares, por ejemplo, constituye tan
solo el episodio más reciente del cronograma de pagos que el gobierno pretende
implementar mientras aguanten las reservas. La Argentina le paga al FMI para
que sus inspectores definan cuántos despidos soportarán las provincias, cómo
deben cerrarse las causas judiciales de Rohm y Moneta y cuál es la ley de
quiebras que facilita la próxima oleada de extranjerización industrial. El
dinero que se niega a los pequeños ahorristas lo reciben puntualmente los
organismos que auditan el ajuste.
Reconstruir la economía exige poner fin a este
sometimiento, mediante una ruptura con el FMI que concretamente anule las
misiones de sus enviados. Mientras el Ministerio de Economía continúe efectivamente
manejado por A Krueger y A Singh no será posible diseñar ningún presupuesto
autónomo, ni fijar cuánto se gastará en las prioridades de alimentación,
educación, salud o inversión pública.
Nadie puede argumentar seriamente que esta
ruptura "nos alejará del mundo", porque el país tiene cortado el
crédito internacional desde hace más de un año, no recibe un solo dólar de
inversión y hasta soporta la humillación del visado para cualquier ciudadano
que pretenda viajar al Primer Mundo. Quiénes empujaron al país a esta situación
de paria dentro del capitalismo, no tienen gran autoridad para atemorizar a la
población con los eventuales efectos de una política independiente.
Cómo la Argentina ya se encuentra aislada, el
problema radica en definir a qué mundo quiere insertarse. El planeta de los
banqueros, burócratas y empresarios que frecuentan Washington y Davos es el
universo que empujó al país a su actual desmoronamiento. Otro mundo es habitado
por millones de trabajadores, jóvenes y desocupados que encabezan en las calles
de Seattle, Barcelona y Porto Alegre la protesta global contra el capital. Con
ellos puede contar la Argentina si resuelve ponerse de pie frente al Fondo
Monetario.
Lecciones Del Capitalismo Real
La dimensión del desplome económico ha reavivado
el interés por indagar cuál es la relación entre la crisis actual y los
desequilibrios intrínsecos del capitalismo. En gran medida esta atención
proviene de la expropiación que han sufrido los pequeños ahorristas por parte
de los banqueros. No fue el fantasma comunista quién confiscó las magras
indemnizaciones y reservas de los depositantes, sino los bancos que simbolizan
la confianza social en el sistema. Estas instituciones vulneraron los
contratos, desconocieron la propiedad privada, ignoraron sus compromisos y
estafaron a millones de personas. La población ha podido experimentar en carne
propia que la realidad del capitalismo es muy diferente al ideal que difunden
sus apologistas. Han podido verificar como este régimen, lejos de retribuir el esfuerzo
individual y premiar la acumulación personal, recurre a la apropiación directa
de los ingresos familiares.
Ya es por otra parte inocultable que tampoco la
pauperización masiva de la población es ajena a la acción del capitalismo.
Quiénes identificaban a este régimen social con la prosperidad, nunca
imaginaron que en el granero del mundo se carnearían caballos y se comerían
gatos. Y jamás supusieron que una generación de niños sufriría la pérdida de
peso, altura y coeficiente mental como consecuencia de la desnutrición. Aquí no
hubo guerras, ni catástrofes naturales, sino un desastre social que lejos de
"afectar a todos" favorece a los grupos concentrados del capital.
Estos empresarios aprovechan el desempleo masivo para desconocer las conquistas
laborales y alargar las jornadas de trabajo a cambio de salarios irrisorios.
Hoy puede observarse sin ningún velo hasta que punto el capitalismo es un
sistema de explotación que no puede "humanizarse", porque se basa en
ganancias surgidas de la plusvalía extraída a los asalariados.
También las privatizaciones han desenmascarado
la realidad del capitalismo. Su asimilación inicial con la eficiencia, la
inversión y la creación de empleo ha quedado completamente desmentida. La venta
de las empresas públicas creó el botín de una gran depredación, liderada por
compañías que operan sin riesgo y con ganancias aseguradas por el estado. Pero
este saqueo no obedece a la "falta de capitalismo". Al contrario, es
el crudo efecto de la acción de este sistema. Los monopolios, las rentas
financieras, las manipulaciones de precios, la corrupción y los desfalcos son
rasgos corrientes de este régimen.
El rostro brutal del capitalismo no tiene
maquillaje en la Argentina, ni en la mayor parte de los países periféricos. Por
eso muchos sueñan con emular la vertiente norteamericana, suiza o alemana de
este régimen, como si la ubicación de cada país en la estratificada división
mundial del trabajo fuera electiva y no compulsiva. A ningún habitante de Asia,
Africa o Latinoamérica le agrada la ubicación que le ha tocado a su país en la
economía mundial. Pero esta inserción es el producto histórico de un sistema
caracterizado por la polarización y la transferencia sistemática de recursos de
la periferia al centro. Especialmente en la mundialización actual no hay lugar
para la prosperidad colectiva y por eso día a día se acentúan las asimetrías
del ingreso, el consumo y el beneficio, incluso en los países del Primer Mundo.
La ilusión de escapar a esta realidad
"construyendo otro capitalismo" ha sido el sueño repetido de todos
los desarrollistas. Pero al cabo de varias décadas de frustrados experimentos,
convendría reconocer que este objetivo es inalcanzable en un sistema mundial
dominado por el poder imperialista. De esta conclusión se puede deducir la
inutilidad de cualquier acción, mayores lamentos por el destino que "nos
tocó a los argentinos" o indagar cual es la vía no capitalista para a
revertir la decadencia del país.
Por este camino se avanza elaborando un programa
concreto de emancipación socialista y no sólo proclamando que el capitalismo es
el origen de la hecatombe nacional. La catástrofe de la economía argentina no
es un resultado exclusivo, ni directo de la "crisis mundial", como lo
prueba el impacto diferenciado de la recesión global sobre cada país. La
depresión que acumula Japón desde hace una década no ha provocado, por ejemplo,
un desastre social comprable a la devastación argentina. E incluso dentro del
mapa periférico el resultado de la crisis ha sido desigual.
Reconocer que el "problema es el
capitalismo" es vital para concebir una alternativa. Pero resulta
necesario dotar a esta propuesta de un contenido concreto para evitar que el
socialismo aparezca como un objetivo tan inalcanzable como irrealizable.
Demostrar que un régimen basado en las reglas de mercado y la competencia puede
ser reemplazado por otro sistema de organización racional de la producción,
orientado a la satisfacción de las necesidades sociales prioritarias de la
población es la principal tarea de los economistas de izquierda. La terrible
realidad del país nos empuja a un compromiso mayor en la elaboración de un
proyecto anticapitalista viable.
Las Pautas De La Construcción Socialista
La crisis argentina es un resultado combinado
del modelo neoliberal, la inserción periférica y los desequilibrios del
capitalismo. Estas tres causas explican el estallido, la profundidad y la
singularidad de la actual depresión. La economía colapsó porque funciona en
torno al beneficio, en condiciones de creciente dependencia y sometida a
políticas desreguladoras. Los traumáticos efectos de esta triple combinación no
pueden ser superadas en favor de la mayoría si se adoptan medidas acotadas en
cada uno de estos tres planos. No alcanza con revertir la política antiliberal,
cortar con la dependencia o emanciparse del capital. Se requiere intervenir
simultáneamente en todos los terrenos, con distintos tiempos e intensidades.
Este es el sentido de un programa socialista regido por la planificación, pero
conectado a la acción del mercado bajo una gestión participativa y democrática.
La aplicación de este programa apunta, en primer
término, a lograr la recuperación del poder adquisitivo mediante un aumento
general de salarios mínimos y efectivos junto al establecimiento de un seguro de
desempleo indexados, que permitan comenzar a elevar los ingresos básicos al
nivel del costo de la canasta familiar. Una parte de las empresas puede
absorber este aumento con las ganancias acumuladas en los últimos años,
mientras que en el sector público (y en parte de las pequeñas empresas) la
mejora sería financiada con impuestos progresivos (especialmente a las
compañías beneficiarias de la pesificación y la devaluación), el cobro efectivo
de impuestos a los grandes evasores y la estatización del sistema previsional.
Recurriendo al control popular de los precios y de los abastecimientos se
afrontaría el eventual peligro de un rebrote inflacionario, que en condiciones
de aguda depresión y altísima capacidad ociosa no debería ser significativo.
Para favorecer el repunte de la demanda se buscará disminuir drásticamente la
tasa de desempleo, reduciendo la jornada laboral mediante la distribución de
las horas de trabajo y la contratación de nuevos empleados.
El objetivo es poner en marcha un proceso de
reindustrialización aprovechando los abundantes recursos del país y sin
fantasear con el ingreso masivo de inversiones externas. Pero esta estrategia
de crecimiento no apunta a "vivir con lo nuestro" aislando la
economía nacional del circuito mundial, porque la utopía de edificar un
socialismo puramente nacional en el siglo XXI es más ilusoria que la fantasía
de erigir -en esta misma etapa- un capitalismo pujante restringido a sus
propias fronteras. Por eso el rechazo del ALCA debe ir asociado con la
reformulación completa de las alianzas regionales, en función de los intereses
de los trabajadores del Cono Sur.
Una reindustrialización acelerada exige la
vigencia de múltiples formas de propiedad, articuladas en torno a las políticas
establecidas en el sector industrial, de servicios y del comercio exterior
nacionalizados. La propia dinámica de la crisis tenderá a fisonomizar cuál será
la gravitación proporcional de la propiedad privada, cooperativa y estatal en
el campo industrial. Hay que prestar particular atención al proceso de
recuperación de las empresas abandonadas por sus dueños y retomadas por los
trabajadores. Aquí se puede alentar la gestión cooperativa, siempre y cuándo se
establezcan medidas para evitar el ahogo de estas empresas por la falta de
abastecimientos, mercados y financiación. Para asegurar la viabilidad de estos
emprendimientos resultan decisivos los convenios con el estado y su integración
a la planificación industrial. Lo que debe descartarse es la devolución de las
empresas quebradas a sus viejos o nuevos dueños capitalistas.
La reconstrucción económica exige destinar el
grueso de los recursos generados por el no pago de la deuda externa a programas
de educación, salud y alimentación gratuita para toda la población. La ruptura
con el FMI implica el desconocimiento de la deuda fraudulenta, pero no el
aislamiento financiero y comercial del país. Se apuntaría a realizar un
replanteo radical de los flujos de exportaciones e importaciones, utilizando
los excedentes de la producción agroexportadora a favor de la modernización
industrial, que en el pasado se frustró por la sistemática subvención a los
grupos empresarios. Este programa exige no solo el control de cambios, sino
también el monopolio estatal del comercio exterior, porque si una veintena de
compañías maneja el ingreso de divisas la política cambiaria queda aprisionada
por estas maniobras especulativas.
Cómo el sistema financiero se encuentra al borde
de la bancarrota, el desafío actual es definir cuál será su reemplazo. Ya no
está en juego sólo el ahorro de los pequeños depositantes, sino el trabajo de
50.000 bancarios y el crédito a miles de empresas. La reconstrucción del
sistema financiero en torno a una estructura integralmente nacionalizada es la
única forma de asegurar un manejo racional de los préstamos en función de las
prioridades de inversión y consumo.
Pero esta nacionalización no repetirá el
salvataje de los banqueros, sino que implicará ante todo una transferencia sin
indemnización de las propiedades y activos de los bancos que se nieguen a
devolver el dinero confiscado a los ahorristas, o que amenacen con irse del
país. La secuencia de medidas en favor de los ahorristas debería ser:
intervención de los bancos bajo control de los empleados para verificar el
estado real de cada entidad, análisis de los grandes créditos que podrían
precancelarse, intimación de los bancos a devolver el dinero robado y comienzo
del proceso de nacionalización del sistema. A partir de aquí debería
constituirse un fondo general destinado a devolver el dinero robado a los
pequeños ahorristas, dentro de las posibilidades del proceso de reconstrucción
económica. La devolución es más factible con esta propuesta que con el bono o
la hiperinflación que prepara el gobierno y por otra parte, asegura justicia a los
estafados y castigo a los estafadores. Además, garantiza al pequeño ahorrista
los mismos niveles de empleo e ingreso básicos que obtendrá el conjunto de la
población.
Se debe instrumentar una secuencia equivalente
de medidas en el terreno de las empresas privatizadas. Primero hay que prohibir
cualquier aumento tarifario, frenando la fuga de divisas y el vaciamiento
organizado que las compañías están implementando para cubrir sus pérdidas con
el deterioro de los servicios y la anulación de las inversiones. Posteriormente
hay que iniciar el proceso de recuperación estatal de las empresas
estratégicas, mediante la renacionalización sin ningún tipo de indemnización.
Pero en este terreno resulta vital impedir el retorno al pasado de gestión
burocrática al servicio de los contratistas privados. La constitución de
organismos de control independiente de carácter electivo y popular, que auditen
la transparencia de las inversiones, los costos y los rendimientos de cada
compañía es el camino para evitar la repetición de la ineficiencia y el
derroche burocráticos. Un organismo público puede controlar efectivamente a
otro si participa la población, porque en este caso no influirá ningún lobby
privado distribuyendo coimas y repartiendo privilegios.
La aplicación de este programa permitiría
inaugurar una economía de transición socialista, estructurada en torno a la
planificación democrática, la gestión popular y la propiedad colectiva, pero
enlazada a la vigencia del mercado y a variadas formas de acumulación privada en
distintos sectores de la producción, el comercio y el agro. Esta opción
corresponde al carácter de la crisis y a la situación periférica del país y
permite actuar de manera simultánea sobre los efectos más nocivos del modelo
neoliberal, la inserción periférica y la irracionalidad capitalista. Se apunta
a combinar en diversos grados la aplicación de medidas antiliberales,
antiimperalistas y anticapitalistas para favorecer la construcción socialista.
Estas propuestas sintetizan los lineamientos
básicos de una iniciativa que cobrará fuerza si los trabajadores y el pueblo
aceptan su conveniencia y viabilidad. Serán ellos y no un grupo de tecnócratas
quiénes definan, cuándo y de qué forma podría aplicarse esta plataforma. Los
economistas de izquierda sólo contribuimos con nuestra elaboración a la
construcción colectiva del poder popular que podría implementar este proyecto.
Mientras que los economistas del régimen desarrollan su carrera rindiendo
cuentas a la clase dominante, nuestro proyecto está sometido a la consideración
de las asambleas de vecinos, piqueteros, trabajadores, estudiantes,
profesionales, organizaciones de derechos humanos y partidos de izquierda.
Ellos son nuestros interlocutores y nuestros jueces. El programa socialista es
una propuesta abierta a la discusión de todas las instancias de la lucha
popular.
21 de mayo 2002
Economista, profesor de la UBA, investigador del
Conicet
Intervención
en el Foro Social Mundial de Porto Alegre
Las
Relaciones De Propiedad Y Las Relaciones Sociales De Producción En La Lucha Por
El Socialismo
François Chesnais
Herramienta
Compañeros,
compañeras, es con mucha emoción que hago uso de la palabra en este gran
auditorio. Es con mucha emoción que llego aquí como invitado de Vía Campesina y
del MST, en el contexto de durísimos combates por la tierra cuyos objetivos
entiendo y comparto totalmente.
Antes de entrar en el tema, voy a
dedicar mi intervención a los estudiantes de la Plaza de Tiananmen. Ellos
fueron y son nuestros hermanos y hermanas y no podemos conversar sobre el
socialismo con la participación en esta mesa de un representante de la China,
sin hacerlo recordando que no puede haber socialismo sin respeto absoluto a las
libertades de expresión política y de organización.
Para nosotros, reunidos hoy en esta
sala, en este ciclo de seminarios, la tarea planteada es la de restablecer el
proyecto del socialismo o comunismo (para mí ambos son sinónimos) en su
dimensión más fundamental: como proyecto de emancipación humana colectiva e
individual, tanto social como de cada hombre y mujer en tanto que individuo,
pero tenemos que hacerlo en base a los procesos económicos y políticos y a las luchas
sociales que se están dando y produciendo hoy mismo.
Dar forma teórica y respuestas
políticas a procesos económicos y políticos concretos
Compañeros, compañeras, en el
Manifiesto Comunista Marx y Engels afirman que las posiciones de los comunistas
no son otra cosa –y yo diría que no pueden y no deben ser otra cosa- que la
expresión general de las condiciones reales y efectivas de la lucha de clases
existente en un momento histórico dado, de un movimiento que se desarrolla ante
nuestros ojos. Es en este marco en el que voy a plantear algunas cuestiones.
Hoy, nuestra tarea es plantear ese
proyecto de emancipación humana colectiva e individual dentro del movimiento
multiforma llamado "antiglobalización" que busca las vías de su
coordinación en el combate contra el capitalismo globalizado. Este movimiento
aún tiene que alcanzar plena conciencia de sí mismo y, en ese sentido, nuestra
tarea es ayudarlo a encontrar una salida verdadera, un camino de superación del
capitalismo y de destrucción de sus aparatos de dominación. Los hombres y las
mujeres dominados y explotados buscan nuevamente una vía para tomar en sus
manos el combate para su emancipación. Nadie puede hacerlo por ellos. El
principio fundamental establecido por Marx y Engels en el Manifiesto sostiene
que la emancipación de la clase trabajadora sólo puede ser obra de la propia
clase trabajadora. Este principio vale igualmente para este nuevo movimiento
social y político contra la globalización capitalista e imperialista, ese nuevo
movimiento hacia un internacionalismo actuante.
Lo único que nosotros los comunistas
podemos hacer es establecer en cada etapa de la lucha, tanto inmediata como a
largo plazo, las prioridades de la acción y las opciones sobre las formas de
lucha.
¿Cuáles deben ser, en el marco
internacional actual y dentro de esa perspectiva internacionalista –sobre la
cual el compañero cubano insistió tan justamente- las prioridades de nuestro
movimiento?
En primer lugar, mi opinión es que
hoy en día la prioridad entre las prioridades es la de defender el proceso
revolucionarios incipiente en Argentina, contra las amenazas externas ya
declaradas y las amenazas internas que se darán más adelante.
En segundo lugar, y relacionado con
lo anterior, tenemos que estar prontos para actuar contra toda intervención en
Colombia, Venezuela y Cuba. Tenemos que tomar en serio las amenazas de George
Bush, entender que para ese señor y su gobierno nosotros somos terroristas, en
tanto que cuestionamos el orden capitalista e imperialista y luchamos contra él.
Por lo tanto, debemos comprender que la tercer gran prioridad es dirigirnos
hacia la juventud, la clase trabajadora y los organismos antiglobalización en
Estados Unidos para llevarlos hacia nuestro lado. No podemos dejar de combatir
para que las fuerzas que se reunieron en Seattle vuelvan a reunirse otra vez
para luchar contra los planes de George Bush en América Latina y el Caribe. A
finales de los años '50 y '60 la revolución cubana supo encontrar un fuerte
apoyo en la juventud y la intelectualidad estadounidense. El pueblo de Vietnam
también supo hacerlo. Esto debe repetirse, y resulta vital, ya que el
militarismo imperialista sólo puede detenerse de esta manera.
Socialismo y libertades de
pensamiento, de expresión política y de organización
He utilizado la expresión
"socialismo o comunismo" como proyecto de emancipación humana
colectiva e individual. Este fue el proyecto de Marx, no sólo del "joven
Marx", sino también del Marx de la Comuna de París, del Marx de los
comentarios de los programas del Partido Social Demócrata Alemán, de Marx hasta
su muerte. He utilizado la expresión de emancipación humana colectiva e
individual, pero la elección de esta definición no es una actitud neutral; por
el contrario, lleva consigo una serie de consecuencias fundamentales, tanto
para el mañana como para hoy.
Para mañana significa que, una vez
superado el momento inicial de aislamiento político y de destrucción
organizativa y física de los aparatos y estructuras de dominación capitalista e
imperialista, junto a los que defiendan esa dominación, no puede haber
socialismo sin el respeto –sin excepción- de los derechos de expresión política
y cultural, de organización de reunión en el plano económico, político y
cultural.
Todos los pasos que fueron dados
para restringir estos derechos, primero fuera del partido bolchevique contra
otros partidos y después, rápidamente, dentro del propio partido, prepararon
las condiciones para la dictadura stalinista y el dominio económico, político y
social de una burocracia, junto a la reconstrucción de una sociedad de
dominación social. En el caso de China, mi opinión es que, como en todos los
países donde la revolución fue canalizada para conformarla de acuerdo al modelo
soviético stalinista, estos derechos fueron negados desde el inicio y la Plaza
de Tiananmen es la expresión más ardua de todo esto. Hoy conocemos las
consecuencias, sabemos el resultado final: la restauración capitalista, y este
camino no puede volver a ser el nuestro.
Esta conclusión no es una nueva
abstracción, sino que tiene consecuencias prácticas para el ahora. Las tiene en
el plano del reconocimiento de los movimientos sociales y de las formas
alternativas de lucha que tienen rasgos que anuncian o prefiguran las
relaciones constitutivas del socialismo. También las tiene con respecto a las
relaciones que tenemos que establecer entre militantes, entre luchadores
organizados y no organizados, tanto dentro como entre los movimientos sociales,
las organizaciones políticas y los sindicatos. La libertad de expresión y el
respeto a las posiciones de los demás es algo que tenemos que construir hoy
mismo, y así como lo hacemos en esta sala tenemos que hacerlo en toda la acción
política.
El lugar teórico estratégico del
concepto de relaciones de propiedad
Compañeros, compañeras ¿en qué
consiste el proyecto emancipador? O más precisamente ¿sobre la base de qué tipo
de relaciones sociales puede sostenerse este proyecto? La respuesta que
propongo es decir que el proyecto emancipador tiene que sostenerse en
relaciones de propiedad y de producción que permitan a los trabajadores de la
ciudad y del campo dos cuestiones fundamentales: en primera instancia,
determinar y decidir ellos mismos, a través de mecanismos colectivos de
decisión política, la destinación social y el uso de los medios de producción,
comunicación e intercambio acumulados socialmente o legados por la naturaleza y
el trabajo de generaciones anteriores. En segunda instancia, en el marco de las
decisiones tomadas en este nivel, organizar en forma autónoma el trabajo en los
niveles descentralizados donde se desarrollan las capacidades de producción.
El concepto de relaciones de
propiedad, desde un enfoque teórico y político marxista, no se refiere al mero
aspecto superficial –lo que es mío, lo que es tuyo, lo que es de ellos- ni
siquiera solamente a lo que determina en forma inmediata el nivel de vida, sino
que se refiere a las relaciones que determinan la destinación social, el uso y
también el no uso de la tierra –que ustedes conocen mejor que yo- de los
recursos naturales, los medios de producción y comunicación y de la
distribución de los productos colectivos del trabajo social.
Una de las mayores contradicciones
de hoy, cuyas consecuencias están en ascenso en la toma de conciencia del
movimiento "antiglobalización" pero que todavía hay que comprender
mejor, es la contradicción entre el autogobierno de la socialización e
internacionalización de los medios de producción y comunicación y su
apropiación privada en forma concentrada en manos de unos pocos.
Vivimos en una sociedad en que la
producción está altamente socializada. La gran mayoría de los productos
industriales son el resultado de una corporación productiva compleja e intensa;
incluso una gran parte de la producción agrícola también se apoya en los resultados
de esa corporación del sector industrial. Sin embargo, la sociedad de los
productores manuales e intelectuales hoy está apartada de cualquier influencia
sobre la destinación de su trabajo. Vivimos en efecto en una sociedad en la que
las decisiones más importantes dictadas respecto al destino social, al uso y no
uso de los medios de producción y a la distribución de los resultados del
trabajo socializado están concentradas en muy pocas manos, e incluso se
encuentran fuera del alcance de los mecanismos políticos de las instituciones
parlamentarias electivas. Esta es la primera dimensión de la relación tan
decisiva que mantienen los trabajadores con los medios de producción.
La segunda dimensión, inseparable de
la primera, contiene la relación de cada colectivo de trabajo, fábrica, taller,
finca, con los medios de producción con los cuales los trabajadores de este
colectivo de trabajo realizan su trabajo concreto. Hoy en día, estos son
propiedad privada de empresas, de grupos industriales, de latifundistas y de
accionistas. El trabajo social acumulado se presenta como propiedad del capital
y, por lo tanto, como una fuerza ajena a los trabajadores. La relación que los
trabajadores sostienen con los medios de producción consiste en ser explotados
como asalariados del capital y es esa relación la que se tiene que romper. Hoy
en día, la relación pasa por la intermediación del mercado del trabajo y por la
determinación, en todo momento y en forma brutal, si los propietarios de los
medios de producción deciden descentrar la actividad productiva fuera de la
fábrica, desplazar la producción hacia países o naciones en los que la taza de
ganancia pueda ser más alta para ellos.
Enfrentamientos con la burguesía en
el terreno de la propiedad
Tanto las relaciones de propiedad
como las relaciones concretas de los trabajadores con sus medios de producción
son centrales en la obra de Marx y en muchos escritos de Engels. Su comprensión
ha sido pormenorizada por muchos comentarios de Marx y tenemos que volver a
esos conceptos. La importancia teórica, de cara a estos conceptos, tiene
consecuencias políticas muy importantes.
Primero, para determinar la
pretensión de una sociedad posrevolucionaria de denominarse socialista y que
esa sociedad tenga un futuro como economía no capitalista. Y entiendo la
capacidad de Cuba de resistir, porque en este país, al menos hay rasgos de esas
relaciones directas de los trabajadores con sus medios de producción, y es por
ello que la sociedad cubana resiste.
Segundo, la importancia teórica de
estos conceptos nos permite identificar y reconocer reivindicaciones, demandas
y formas de acción que desafían a la burguesía en el plano de las relaciones de
propiedad, o que acercan, aunque sea en forma transitoria, a una nueva forma de
relación de los trabajadores con sus medios de producción.
Es en este punto de la intervención
que debo resaltar la importancia que tiene para mí estar aquí presente como
convidado de Vía Campesina y del MST, y más aun resaltar la importancia que a
mi entender tiene la reivindicación defendida por el MST de negar el derecho de
los propietarios de esterilizar el uso de la tierra. Su acción es un desafío en
el plano de las relaciones de propiedad de la tierra y significa el
entendimiento de que las relaciones de propiedad de los medios de producción es
una relación determinante para combatir a la burguesía y para construir nuevas
formas de relación social.
Vengo de la tradición política de
Rosa Luxemburgo, de Gramsci y de Trotsky, en la cual la huelga general con
ocupación de fábricas, el tipo de huelgas de Torino, de Francia del '36 y del
'68, eran huelgas para luchar y establecer elementos de control obrero sobre la
producción. Estas son formas de lucha que desafían a la burguesía en la base de
su poder.
El capitalismo neoliberal pone la
sociedad en peligro
Compañeros, compañeras, hemos
entrado en una fase histórica nueva que exige por parte de nosotros la mayor
atención y la mayor de las luchas. Hemos entrado en una fase histórica marcada
por el inicio de un proceso de colapso de países y de sus estructuras
económicas, sociales y políticas bajo el peso de las exacciones del capital
financiero internacional. Esto es algo nuevo. En el siglo XX, los momentos de
colapso social radical derivaron directamente de las guerras antiimperialistas.
En el siglo XXI, los momentos de colapso social van a ser el resultado de la
actuación del capital financiero, las potencias hegemónicas y las instituciones
internacionales encabezadas por el FMI. El proceso realmente ya ha comenzado en
la década del '90, pero resultó difícil caracterizarlo con certeza por estar
ligado, o bien a las condiciones particulares de desintegración de los Estados
multinacionales dirigidos tanto por la burocracia stalinista como por los
Estados satélite de esta, o a las condiciones particulares de los Estados
multinacionales creados en África de forma totalmente artificial, como
resultado del triple proceso de colonización, descolonización y recolonización
neoliberal. El colapso de la sociedad indonesa también podría interpretarse en
términos de una combinación entre el impacto de la crisis financiera y factores
de lucha nacional y religiosa particulares.
Pero con Argentina estamos
enfrentando un caso puro de colapso de las estructuras sociales, justamente en
uno de los países más desarrollados fuera de los países centrales del
imperialismo. Este colapso es el resultado de la integración total y completa
de Argentina dentro de los mecanismos de la llamada "economía
globalizada", y de la adhesión absoluta –sin restricciones- de la
burguesía parasitaria local y de todos sus partidos políticos a los patrones
del llamado "neoliberalismo".
¿Cuáles son los objetivos del
neoliberalismo? Los objetivos perseguidos por estas políticas han sido la
liberación, desregulación y privatización de la economía con fines deliberados,
por parte del capital financiero bajo todas sus configuraciones -grupos
industriales y multinacionales, bancos internacionales y fondos de inversión
financiera- que han operado para devolverle a ese capital toda su libertad, es
decir, la totalidad de las prerrogativas que tenían antes de la crisis de los
años '30 y los procesos revolucionarios de la segunda guerra mundial.
Había que liberar el capital,
devolverle su libertad. Había que desmontar las reglas de trabajo que
desmontaban las relaciones entre el capital y las empresas. Había que ofrecer
las compras de todas las industrias del Estado o nacionalizadas. Había que dar
libertad de acción en el campo de las inversiones y de la salud. Había que
desmontar los sistemas de inversión publica para someterlo a los mercados
financieros y, por ultimo, había que crear nuevos derecho para la propiedad
privada, como ese nuevo derecho a la propiedad científica y a las patentes.
Este proceso ha beneficiado al
capital mas concentrado en todas sus formas y a todas las configuraciones del
capital financiero, pero se ha hecho siempre de la forma mas fuerte, a favor de
y bajo el dominio del sector más financierizado del capital financiero. Los
ganadores han sido los portadores de títulos de deudas públicas y de empresas,
el sistema accionista, la banca internacional y las bolsas de valores mundiales
con Wall Street y el NASDAQ en su centro. Vale decir que estamos viviendo,
hemos vivido y estamos combatiendo en el marco del capital rentista puro, en el
auge de la renta como categoría económica, política y social dominante, en el
auge de todos los privilegios dentro del capitalismo, de explotación sin
inversión o con inversión mínima y de extracción de plusvalía. El dominio de la
renta es el dominio del saqueo. Estamos frente a un sistema que no se dirige a
la reproducción ampliada del capital, sino hacia la pura reproducción del
dominio de una oligarquía financiera y de sus aparatos de poder y dominación.
Esto queda totalmente claro en los
discursos de Bush cuando habla en nombre de aquellos que no tienen otro
objetivo que el de mantener y reproducir su dominación, cualquiera sea el costo
para el mundo entero.
Defender el derecho de
autodeterminación política y social del pueblo argentino
Compañeros, compañeras, termino mi
intervención con algunas consideraciones respecto al sentido de solidaridad que
tenemos que tener con Argentina, frente a la magnitud y brutalidad del colapso
económico y social del pueblo argentino que ha producido una rebelión popular
importantísima.
La sociedad argentina ha sido
destrozada en sus estructuras por ese capitalismo que lleva, en el marco del
neoliberalismo, hacia sus ultimas consecuencias las tendencias destructivas que
están analizados en la obra de Marx y los grandes teóricos marxistas. Esto lo
sabíamos ya. Lo que no se podía prever con certeza, es que frente a este
colapso de la sociedad argentina, se asistiera a esta gran rebelión, este
levantamiento de todo el pueblo contra la destrucción social bestial sufrida
por la nación en tanto que pueblo explotado y dominado. Esto, hoy, es el hecho
de importancia, de una importancia extraordinaria.
¿Cuáles son los rasgos más
importantes del proceso argentino? Sin ninguna duda para mí el rasgo más importante
es la capacidad de auto-convocación y de auto-organización demostrado. A estas
alturas, de este proceso de reagrupamiento del pueblo para defender a su
existencia misma, las asambleas vecinales como la asamblea interbarrial del
Parque Centenario, por un lado, y el movimiento "piquetero", por
otro, son las dos instituciones principales que concretizan la
autoorganización.
¿Cuáles podrían ser las respuestas a
los desafíos de la confrontación entre el pueblo argentino, la oligarquía local
y el imperialismo – imperialismo del FMI, de los bancos y de las
multinacionales tanto europeas como norteamericanas – que se desprenden del
análisis sobre las relaciones de producción y de propiedad presentado en esta
intervención?
En primer lugar, se trata obviamente
de defender al pueblo argentino y a sus organizaciones en el momento en que
decida tomar una serie de medidas urgentes para detener la salida de recursos y
terminar con los mecanismos de saqueo, de captación entera del producto del
trabajo de este país. Terminar con el saqueo, supone por supuesto el repudio de
la deuda exterior, que no es del pueblo sino de la oligarquía
"nacional" y de los gobiernos sucesivos, empezando por los de la
dictadura militar. Pero supone también una serie de medidas para impedir la
huída de recursos: el control de cambios, la congelación de las ganancias de
las empresas extranjeras, la interdicción de la exportación de capital y el
levantamiento del secreto bancario. Esto a su vez supone no solo medidas
ejecutivas, sino la actuación directa de los trabajadores de la banca y del
sistema financiero. Si los trabajadores de este sector actúan en este sentido
tenemos que estar con ellos para darles nuestro apoyo.
Ya sabemos por las noticias traídas
por compañeros argentinos que las asambleas barriales están tomando iniciativas
siempre más audaces para atender a las necesidades básicas, por ejemplo en
materia de salud (financiamiento y abastamiento de los hospitales). Yo opino
que a medida que la crisis económica y la crisis política (que no son
idénticas, sino interconectadas) se profundizan, y que las multinacionales
empezarán a irse por miedo del proceso que en su esencia, es revolucionario:
Los trabajadores argentinos estarán confrontados a la necesidad de establecer
formas de control obrero sobre la producción en las fábricas. Tendremos que
estar listos para apoyar a tal formación de comités de fábrica, es algo que
tenemos que apoyar. Mas adelante puede darse que se plantee la expropiación de
las empresas extranjeras.
Pero ese proceso, como ya lo dijo el
camarada cubano, sólo puede vivir, sólo tiene porvenir, si puede contar
realmente con el apoyo internacionalista. Es por eso que quisiera hacerle una
propuesta al MST, al compañero Juan Pedro, la propuesta -incluso la demanda- de
que del sector del movimiento social de este Foro salga una demanda, un
llamamiento a todos los trabajadores de América Latina y de fuera de América
Latina para que apoyen a la Argentina, para que apoyen a Cuba. Pero
particularmente, una declaración de apoyo a esa incipiente revolución Argentina
para que también pueda llevarla a mi regreso a Europa. Un llamamiento de
solidaridad total y de reivindicación de su repudio a la deuda pública, de
apoyo a la construcción de asambleas en los barrios, en las fábricas, de
creación de un nuevo proceso institucional, porque la única salida es la
construcción de un orden político nuevo.
Todo esto no constituye una
abstracción, sino que significa la creación de relaciones de producción e
instituciones de un nuevo tipo de poder. Esto es el socialismo, y cuando
comienza a plantearse, como creo que lo están haciendo en la Argentina, tenemos
que afirmar nuestra solidaridad. Eso es el internacionalismo. Eso es el combate
para el socialismo.
* Chesnais es un destacado
intelectual marxista, especializado en economía industrial internacional y en
economía de la innovación tecnológica. Fue economista de la OCDE, actuando en
la Dirección de Ciencia, Tecnología e Industria (DSTI). Asimismo fue miembro
del laboratorio de investigaciones LAREA-CEREM en la Universidad París-X
Nanterre y actualmente es profesor en la Universidad de París-XIII
Villetaneuse. Es autor de La mondialisation du capital (Paris, Editions Syros,
1994) y coordinador de La mondialisation financière. Genèse, coût et enjeux (Paris, Editions
Syros, 1996). Es uno de los principales animadores
del proyecto teórico y editorial que expresa la revista Carré Rouge.
Herramienta ha publicado varios de sus trabajos
La
Polarización Izquierda/Derecha: Entre Las Urnas Y La Calle
James Petras
Traducido para Rebelión por L.B.
Introducción
Los medios de comunicación, los académicos y los políticos
convencionales han centrado su atención en el aumento del poder electoral de la
derecha y de la extrema derecha. La reciente primera ronda electoral francesa,
en la que el voto combinado de la extrema derecha aglutinó al 20% del
electorado, suele ser mencionada como ilustrativa del giro hacia la extrema
derecha. En el espacio de unos pocos días, sin embargo, más de medio millón de
manifestantes se echaron a las calles de Paris y de otras ciudades en contra de
Le Pen.
Mi tesis es que no hay un giro generalizado hacia la derecha, sino más bien una
agudización de la polarización entre derecha e izquierda, con aquélla
manifestándose en las urnas y ésta en la calle. Esta polarización es el reflejo
de diversas y complejas situaciones y adopta una gran variedad de formas y
expresiones. El mismo concepto de polarización derecha/izquierda requiere una
explicación debido a la confusión política que envuelve a los conceptos de
"izquierda" y "derecha".
Vamos a proceder definiendo los términos de nuestra discusión para después
analizar y describir la polarización y concluir centrándonos en el análisis de
sus implicaciones teóricas y políticas.
Derecha e
izquierda hoy.
Académicos,
periodistas y publicistas políticos han creado una gran cantidad de confusión
con su negligente catalogación de los regímenes políticos. Por ejemplo, el
líder político francés Le Pen es clasificado correctamente como de "extrema
derecha" debido a su retórica racista y xenófoba. Sin embargo, la
Administración Bush, implicada en guerras (Afganistán, Colombia), golpes de
Estado (Venezuela) y planes para futuras guerras (Irak), es calificada
erróneamente como "conservadora", en lugar de ser catalogada
correctamente como "régimen de extrema derecha". Igualmente, la Gran
Bretaña de Tony Blair y la Francia de Jospin y la anterior Administración de
Clinton son catalogadas como de "centro izquierda", a pesar de que
recortaron drásticamente programas de bienestar social y promovieron la
especulación financiera y las conquistas militares en los Balcanes y, en el
caso de Jospin, privatizaron más empresas del sector público que ninguno de sus
predecesores conservadores. Claramente, la etiqueta más adecuada es la de
"conservador" o "centro-derecha".
En la
práctica, muchos de los políticos de centro-derecha no son
"conservadores" en el sentido genérico de que apoyan las
disposiciones constitucionales vigentes: Blair y Clinton rebasaron ampliamente
las limitaciones constitucionales al usurpar poderes de guerra en los Balcanes,
mientras que Jospin privatizó Air France, France Telecom y las industrias de
Defensa sin contar con la autorización del Parlamento. La transición del
"centro-derecha" a la derecha y la extrema derecha tiene sus raíces
precisamente en las repercusiones negativas que sus políticas socio-económicas
tienen sobre sus electorados populares
Hoy en día la fuerza significativa y dinámica de la auténtica izquierda se
encuentra en la calle, halla su expresión en movilizaciones masivas y no en el
proceso electoral. En Italia, 300.000 personas se manifestaron en contra del
capital y dos millones en contra de Berlusconi; en España, 400.000 personas, en
su mayoría manifestantes anti-capitalistas, protestaron en contra de la cumbre
de la UE y de la presidencia española de Aznar. Lo que antes se llamaba
"centro-izquierda" se ha desplazado hoy hacia el centro-derecha o
hacia la derecha, y lo que era considerado como derecha se ha convertido en
extrema derecha.
En la
actualidad, el centro-izquierda se halla debilitado o es inexistente; los
debates electorales tienen lugar entre el centro-derecha, la derecha y la
extrema derecha. A diferencia de la izquierda, los partidos de la derechas operan
a través de las instituciones del poder y tienen poca capacidad o interés para
promover movilizaciones en la calle, salvo en períodos de campaña electoral.
Las
políticas que definen a todas las variedades de la derecha incluyen los
siguientes elementos: privatización de empresas públicas, recortes de los
servicios del sector público, desregulación de la economía, debilitamiento de
los sindicatos, activación de leyes que precarizan el empleo y las coberturas
sociales y apoyo a las guerras imperiales, pasadas y futuras. Las diferencias
entre los diferentes partidos de derecha incluyen diversos grados de
proteccionismo (Bush y Le Pen estarían a la cabeza, Blair y Aznar serían más
"liberales"), inmigración (la mayoría de la derecha europea es restrictiva,
Le Pen y Haider son partidarios de la expulsión), Oriente Medio (los EEUU y Le
Pen apoyan a Sharon incondicionalmente, el resto de los europeos son
moderadamente críticos).
En Latinoamérica la derecha y la extrema derecha abarcan a casi todos los
regímenes que apoyan las guerras e intervenciones de los EEUU, aceptan la Zona
Latinoamericana de Libre Comercio y siguen las recetas de instituciones
europeo-estadounidenses tales como el FMI. En realidad, se hallan incluidos en
ese rubro todos los regímenes del área excepto Cuba y Venezuela.
En
Latinoamérica la izquierda electoral -es decir, el centro-izquierda-o bien se
ha movido hacia el centro-derecha --y hasta más a la derecha incluso--, o bien
es una fuerza minoritaria. La máxima expresión de la izquierda realmente
existente se encuentra en los grandes movimientos sociopolíticos y en los
alzamientos populares de carácter organizado como los que han derrocado a dos
presidentes en Ecuador, a cuatro presidentes en Argentina y al presidente de
Bolivia. La izquierda tiene muchas expresiones, demandas y formas de acción
diferentes. Pero existe un vínculo común que las une a todas: el hecho de que
su acción descansa en movilizaciones masivas en la calle -acción directa-y su
rechazo del imperialismo americano (Plan Colombia, ALCA, etc), del pago de la
deuda externa, de las políticas de ajuste estructural y de otras prescripciones
del FMI. En la mayoría de los casos, apoya la reforma agraria, la
nacionalización de los bancos, el incremento drástico del papel económico del
Estado a través de inversiones públicas en servicios sociales, protección y
promoción del mercado doméstico, nuevas formas directas de representación
popular y mayor igualdad social vía legislación tributaria de carácter
progresivo, expropiación de monopolios y confiscación de fortunas ilegales.
Existe
todavía una izquierda electoral, particularmente en Europa (Francia e Italia,
principalmente) y en Latinoamérica (Argentina, Brasil, México, Ecuador), pero
no ha tenido un impacto significativo en su papel institucional: solo cuando
los activistas y líderes de la izquierda electoral se convierten en partes de
un movimiento mayor de acción directa consiguen tener algún impacto.
Resumiendo,
las antiguas divisiones electorales entre el centro-izquierda y la derecha se
han convertido al día de hoy en irrelevantes: la mayoría de los partidos
Comunistas y Socialdemócratas han adoptado políticas de centro-derecha y de
derecha, favoreciendo al capital y a las guerras imperiales y abandonando la
legislación social del Estado de Bienestar. Las divisiones izquierda/derecha,
no obstante, son más relevantes que nunca si tomamos como protagonistas a los
crecientes movimientos de masa de izquierda y a las fuerzas
electorales/institucionales de la derecha.
El giro
derechista: La marcha a través de las instituciones.
Los
éxitos electorales de los partidos políticos de ultraderecha en Francia (Le
Pen), Austria (Haider), Israel (Sharon) están directamente relacionados con el
giro hacia la derecha de las antiguas coaliciones de
"centro-izquierda". Los regímenes putativos de
"centro-izquierda" han demostrado estar a favor de la reducción del
gasto público -amenazado así el sistema de Seguridad Social que ampara a los
ancianos--, a favor de la reducción de las barreras arancelarias en detrimento
de los pequeños agricultores, a favor de aplicar medidas de inmigración
selectiva, y han introducido la "flexibilidad laboral" (abaratando el
precio del trabajo y dando facilidades al despido de trabajadores de mayor
edad), incrementando de ese modo la precariedad laboral, enfatizando medidas
policiales en lugar de invertir en empleo para atajar la violencia juvenil,
etc. El resultado del giro derechista es que sectores significativos del pueblo
se sienten engañados y abandonados por los partidos tradicionales de derecha y
de izquierda. Además, el antiguo "centro-izquierda" ha ampliado e
intensificado la privatización de empresas públicas, convirtiéndose así en la
percepción popular en una coalición de grandes empresarios, indistinguible de
la derecha tradicional.
Del lado
de la derecha, la difuminación de diferencias con el centro-izquierda en
cuestiones socioeconómicas tiene el doble efecto de empujar a la derecha más
cerca de la extrema derecha en temas como la represión policial (ley y orden),
inmigración (mayores restricciones) y aumento de connivencias públicas con las
grandes empresas. En este contexto, las proclamas xenófobas y chauvinistas de
la extrema derecha son legitimadas por la derecha, mientras que sus políticas proteccionistas
y liberales atraen a los pequeños empresarios, agricultores y tenderos
amenazados por las políticas liberales del antiguo centro-izquierda.
De igual
importancia en la esfera internacional, las políticas extremadamente
militaristas e imperialistas que surgen de Washington han contribuido a
fortalecer a la extrema derecha. El apoyo de la Administración Bush al líder
ultraderechista israelí Ariel Sharon y la masacre de afganos, palestinos y,
próximamente, de iraquíes, refuerza y legitima la postura
"antiárabe", "antimusulmana" y "antiinmigrante"
de la extrema derecha. Igualmente, la adopción por parte de Washington de la
causa del unilateralismo, su postura de "el imperio americano
primero", y su chovinista campaña doméstica alimentada con retórica
antiterrorista, se acomoda perfectamente con la posición de Le Pen, Haider y el
resto de la ultraderecha europea.
Se puede argumentar con fundamento que el mayor elemento de avance e impulso
para la extrema derecha lo constituye la elección y gobierno del equipo
Bush-Rumsfeld-Cheney. El programa de la ultraderecha europea busca imitar a la
Administración estadounidense. No obstante, la ultraderecha europea tiene un
problema de relaciones públicas, puesto que está lastrada también con el
equipaje ideológico de un abierto antisemitismo y de un racismo declarado
públicamente.
Mientras que los medios de comunicación de masas hablan o escriben acerca de la
"conservadora" Administración Bush, en realidad se trata de una
Administración todo menos conservadora en lo que respecta a su esencia y a su
política. La Administración Bush ha denunciado y rechazado de forma unilateral
toda una serie de acuerdos internacionales de carácter fundamental: el acuerdo
de Kioto sobre calentamiento del planeta, el acuerdo con Rusia sobre misiles
antibalísticos, el tratado sobre guerra biológica y bacteriológica. La
Administración Bush se ha opuesto a la creación de un tribunal internacional
con capacidad para juzgar crímenes contra la humanidad. La Administración Bush
ha impuesto tarifas aduaneras y cuotas para proteger el comercio no competitivo
de madera, tejidos, azúcar, automóviles, acero y numerosas otras industrias, en
violación del acuerdo GATT y de las normas de la Organización Internacional del
Comercio. El régimen de Bush no preserva el status quo económico -sus políticas
representan una ruptura radical y un giro hacia políticas ultraderechistas.
En el área de las relaciones internacionales, la Administración Bush ha
profundizado y ampliado las políticas de conquista militar iniciadas por
Clinton a través de la implementación de un estrategia de guerra permanente. La
guerra de la Administración Bush contra Afganistán, sus bases militares en Asia
central, Filipinas, América Latina, los Balcanes, la organización del fallido
golpe de Estado militar en Venezuela, marcan un nuevo y virulento estadio de
expansión militar.
Tanto en estilo como en sustancia (en forma de expansión militar unilateral),
los más altos estrategas políticos de los EEUU defienden públicamente la destrucción
de Afganistán, rechazan cualquier influencia europea y abrazan abiertamente la
opción de intervenir en otros países. Bush llama a Sharon un "hombre de
paz" en el mismo momento en que las fuerzas armadas israelíes masacran,
encarcelan, torturan y desplazan a millares de palestinos.
El historial de la Administración Bush sobre la guerra y los musulmanes es
mucho más ultraderechista que las retóricas de Le Pen y Haider, y, ciertamente,
excede holgadamente las políticas de derechistas europeos convencionales como
Berlusconi y Aznar. Le Pen habla de proteger a las industria francesa de los
efectos de la "globalización", pero Bush ha instituido una vasta
panoplia de barreras comerciales. Le Pen amenaza principalmente a los
inmigrantes árabes, pero Bush ha encarcelado y acosado a cientos de miles de
inmigrantes árabes y ha abastecido de armamento estratégico, apoyo diplomático
y ayuda económica a Israel, que se dedica a expulsar de su tierra a los
palestinos. Le Pen propuso proyectar el poder imperial francés hacia el mundo,
pero la construcción imperial de Bush sobrepasa hasta lo inimaginable los
ensueños de Le Pen. Le Pen propone aumentar los poderes de la policía y reducir
el crimen y las actividades terroristas. Bush, a través del Acta Patriótica y con
un presupuesto de 27 billones de dólares a su disposición, ha puesto ya en pie
una batería legislativa que autoriza los tribunales militares y otras medidas
policiales que violan la Constitución. Le Pen apoya con palabras la guerra de
Sharon contra los palestinos, pero Bush lo auxilia con armas y dinero.
El principal área de diferencia se refiere al uso que Le Pen hace de la
retórica antisemita, que es evitada por Bush. Si, tal como suponen la mayoría
de los comentaristas, políticos y gurús mediáticos, Le Pen representa a la
extrema derecha, entonces no cabe ninguna duda de que la Administración Bush
representa a la ultra-ultraderecha. En la práctica, en cuestiones relativas a
la guerra, a la política, al imperio, a los inmigrantes árabes, a los tratados
internacionales --que son los temas sobre los cuales se arguye la adscripción
de Le Pen a la ultraderecha--, la práctica de Bush es mucho más contundente,
directa y tiene mayores consecuencias. Además, el apoyo electoral a Bush y su
ascenso al poder está muy en la línea -incluso superándola-del enfoque de Le
Pen. Bush recibió sólo el 24% de los votos del electorado (el 49% del 50% que
votó), lo cual representa una minoría del voto popular, y recurrió a maniobras
ilegales en Florida para hacerse con el poder. Le Pen y la ultraderecha
obtuvieron aproximadamente el 18% de los votos y no recurrieron a métodos
ilegales para llegar al poder.
Lo significativo del "ascenso de la extrema derecha" no es el apoyo
electoral mayoritario, sino las políticas que se implementan una vez que llega
al poder. Una vez en el poder, la minoritaria y ultraderechista Administración
Bush se aprovechó de la guerra y de la manipulación masiva de la psicosis
terrorista para definir la agenda política a nivel mundial y para asegurarse la
mayoría en el interior. Igualmente significativo, regímenes convencionales de
derechas como Chirac, Aznar y Berlusconi y antiguos centro-izquierdistas
reconvertidos al conservadurismo como Blair, Jospin, Schroeder y otros
colaboraron con las políticas belicistas y ultraderechistas de Washington o les
presentaron una oposición inefectiva. Solo cuando las medidas proteccionistas
estadounidenses sobre el acero afectaron a los intereses empresariales europeos
y japoneses se decidieron éstos a responder con amenazas de sanciones. Entre
los regímenes conservadores europeos, solo la Inglaterra de Tony Blair ha
seguido la agenda imperial ultraderechista marcada por Washington, apoyando los
planes de Bush para una futura guerra en el Golfo.
El hecho de que la ultraderecha europea esté adquiriendo prominencia no se debe
solo o principalmente a cuestiones domésticas, sino a que cuenta con un modelo
y un competidor en la Administración Bush. Menciono el "auge de la
ultraderecha" como una suposición y no como un hecho, ya que los datos
electorales comparativos del voto a Le Pen difícilmente se compadecen con la
tesis de un eclosión de la ultraderecha. El voto de Le Pen en la segunda vuelta
de las elecciones presidenciales del 2002 fue una réplica del voto que obtuvo siete
años antes. El voto combinado de la izquierda (trotskistas, comunistas,
socialistas de izquierda y verdes) en la primera vuelta fue prácticamente el
mismo que el de Le Pen.
Lo significativo del voto a la ultraderecha no es su matriz doméstica, sino su
imitación de la política nacional e internacional de la Administración Bush.
Mientras que el respetable ultraderechista de la Administración Bush y Blair
critica severamente a Le Pen y a la extrema derecha europea por sus excesos
retóricos, omite deliberadamente las mayores similitudes de perspectiva global
que les vincula a ellos. El éxito de la Administración Bush en obtener apoyo
popular para atacar a grupos musulmanes y su campaña antiterrorista ha
cautivado la imaginación de los políticos europeos ultraderechistas. Igualmente
significativo, las amenazas políticas de Washington, su postura unilateralista
y su proteccionismo comercial amenazan la soberanía y la expansión europeas. La
débil respuesta de la derecha europea (tanto del antiguo centro izquierda como
de los conservadores tradicionales) al matonismo global de Washington
proporciona un terreno fértil para las políticas de "primero los
franceses" de la ultraderecha, que no es sino una réplica de la política
de Washington.
Si el "giro derechista" ha obtenido su máximo avance y expresión en
los EE.UU, un giro similar hacia la derecha ha tomado fuerza en la política
electoral europea. Si descartamos las etiquetas tradicionales de "centro
izquierda" y "centro derecha" propias del pasado, la actual política
de los regímenes europeos en las últimas décadas presenta un cariz, una
estrategia y una práctica indefectiblemente contrarias a los intereses de los
trabajadores y favorable a las grandes empresas. El giro a la derecha, sin
embargo, varía en velocidad y extensión y en las características que presenta
en cada país, especialmente en lo que respecta a la fuerza de los movimientos
de masa y de los sindicatos. Ningún país europeo, ya esté gobernado por
antiguos socialdemócratas, por cristianodemócratas, por conservadores o por
cualquier otro partido tradicional, ha aumentado la cobertura social de la
clase trabajadora. Al contrario, todos los regímenes han debilitado la
legislación que protege el empleo, la seguridad de los trabajadores y los
derechos sindicales; prestaciones sociales, sanitarias y educativas han sido
recortadas en diferentes grados. Con la posible excepción de Francia (y esta
excepción apenas debe nada al régimen) la jornada laboral no ha sido reducida;
de hecho, la multiplicación del empleo precario y mal retribuido ha dado como
resultado el pluriempleo y la jornada laboral intensiva. Los regímenes europeos
han participado y brindado su apoyo a las guerras lideradas por los EE.UU, al
bombardeo e invasión de Irak y Yugoslavia, con instalación de bases permanentes
en Macedonia, Kosovo, Albania y Afganistán y al control aéreo todo Irak. Los
regímenes europeos han adoptado la agenda "militaro-neoliberal"
promovida por sus bancos y multinacionales y han financiado la expansión hacia
Europa del Este, Rusia, Oriente Medio y América Latina, en muchos casos en
competencia con y/o colaboración con los EE.UU. La convergencia de todos los
partidos políticos europeos mayoritarios en la agenda
"militaro-neoliberal" significa que existe un vacío prácticamente
total en la izquierda electoral --ningún partido representa a las personas
perjudicadas por las políticas neoliberales, por el expansionismo militar y por
los subsidios a las grandes empresas y bancos. El sistema multipartidista
europeo se han convertido en el sistema americano de "un partido y dos
facciones". En este contexto de unanimidad de partidos electorales y de
hostilidad y descontento popular, han emergido dos fuerzas encontradas: la
ultraderecha electoral y la izquierda extraparlamentaria han surgido y han
ganado el apoyo de las masas. La ultraderecha ha cosechado apoyo electoral
practicando una "oposición pasiva" a las políticas de los partidos
neoliberales. La base de su apoyo la constituyen personas mayores temerosas del
aumento de criminalidad derivado del declive social y de las políticas
neoliberales que generan el desempleo juvenil (especialmente entre los jóvenes
inmigrantes). También obtienen el apoyo de pequeñas empresas y agricultores
amenazados por la competencia de productos importados y de las grandes
empresas. En este sentido, la ultraderecha combina una política
"proteccionista" con respecto a los productores extranjeros y una
"política liberal" con respecto a los monopolios domésticos. Los
ultras también atraen a veteranos de guerra de conflictos coloniales,
tradicionalistas cristianos e inveterados partidarios de sectas o movimientos
de naturaleza fascista o cuasifascista. El atractivo más potente, sin embargo,
lo ejerce el "sentimiento nacional", la afirmación de la soberanía
nacional en contra de la Unión Europea controlada por las grandes empresas no
democráticas, en contra de la influencia cultural de los EE.UU y a favor de una
mayor independencia cultural norteamericana. La ultraderecha es hostil a los
sindicatos, tanto por razones ideológicas (son dirigidos por
"comunistas"), como por razones económicas (frenan la productividad).
Instan a los trabajadores a unirse para "proteger sus puestos de trabajo
contra los extranjeros", en lugar de aunar fuerzas contra las multinacionales
que dictan sus despidos. Finalmente, la ultraderecha se hace eco del mantra
antiterrorista para reforzar su consigna a favor de un Estado policial fuerte y
lo combina con sus políticas antimigratorias y antiizquierdistas, a fin de
atraer a derechistas convencionales. Esta mezcla de retórica antisistema
combinada con un programa liberal favorable al sistema se superpone a las
convencionales apelaciones de la "vieja derecha" a Dios, la patria y
la vieja empresa. La vitriólica retórica de la extrema derecha agudiza la
polarización política, religiosa y racial existente entre la izquierda y la
derecha al tiempo que trata de oscurecer las crecientes divisiones de clase
provocadas por las políticas neoliberales.
La extrema derecha ha avanzado electoralmente y ha elegido el terreno de la
política institucional, pero no ha demostrado tener un poder significativo en
las calles. Sus millones de partidarios son en su mayoría votantes, por razones
demográficas, y porque su política está dirigida al fortalecimiento del aparato
estatal capitalista y al reforzamiento de las políticas liberales en el plano
doméstico, e incluso quizá al establecimiento de un "liberalismo
global" una vez electos. Los ataques van dirigidos contra los partidos, no
contra la policía o el ejército; contra personalidades y no contra la propiedad
privada y relaciones; contra aspectos concretos de las políticas liberales, no
contra el liberalismo en sí. El enfoque "exclusionista" con respecto
a los no-europeos y la adopción abierta de una política de "mayor
represión policial" (las políticas de "ley y orden" o de
tolerancia cero) se ha nutrido de la legislación restrictiva en materia de
inmigración aprobada por la nueva y vieja derecha en el poder, la campaña
antiterrorista orquestada por Washington y los expeditivos poderes policiales
promovidos por el ex-alcalde de Nueva York, paladín de la "tolerancia
cero", Rudolph Giuliani. El enfoque institucional-electoral de la extrema
derecha les ha investido de un acierta "legitimidad constitucional"
-juegan con las mismas reglas que la derecha neoliberal convencional-e
infundido a su convergencia programática en aspectos básicos una razón para
trabajar dentro del sistema. La "polarización institucional" y la
intensa competición interpartidista acerca de quién representa mejor los
intereses capitalistas de Europa (pequeño capital versus gran capital,
productores internacionales versus productores domésticos) eclipsa la común
hostilidad de la extrema derecha y de las derechas convencionales contra la creciente
oposición extraparlamentaria de izquierda.
El giro izquierdista: La calle es nuestra.
La convergencia de ex-socialdemócratas y ex-comunistas con partidos liberales y
conservadores para apoyar al capital internacional, a las guerras imperiales y a
la legislación antiobrera ha provocado que cientos de miles de obreros,
empleados públicos y particularmente jóvenes se hayan volcado hacia la
"política callejera". Desde Seattle hasta Ottawa, desde Melbourne
hasta Génova y Barcelona, decenas de millares de personas se han organizado
primero en contra de la "globalización" y después en contra del
capitalismo. Las manifestaciones han aglutinado a decenas de millones de
personas y han conducido a la proliferación de un vasto tejido de seguidores,
organizadores y grupos coordinadores internacionales. Movimientos regionales
contrarios al Tratado de Libre Comercio Latinoamericano (ALCA) han crecido en
fuerza y tamaño. La arena electoral ha sido desbordada debido al fuerte bloqueo
institucional (el monopolio de los partidos burgueses sobre los medios de
comunicación, las limitaciones consagradas en los mecanismos electorales) y
porque los cuerpos legislativos electos son impotentes frente a la
centralización del poder en instituciones de carácter ejecutivo, Bancos
Centrales y otras instituciones no refrendadas por sufragio. La corrupción, la
cooptación y la impotencia de las instituciones elegidas por sufragio han
obligado a trabajadores, campesinos, desempleados, disidentes y opositores de
izquierdas a adoptar formas de lucha extraparlamentaria, cosa que a la postre
ha resultado ser más eficaz para plantear las cuestiones y asegurar el cambio.
Las manifestaciones masivas de Seattle, Londres, Génova, Melbourne, Barcelona,
han sido mucho más eficaces para politizar y activar a una nueva generación de
jóvenes que todas las campañas electorales de la "izquierda" y
"centro-izquierda" juntas. Las manifestaciones de las plataformas
antiglobalización y anticapital han sido mucho más efectivas a la hora de
llamar la atención sobre las injusticias del Nuevo Orden Imperial y las
organizaciones financieras internacionales (FMI, Banco Mundial, IDF, etc) que
cualquier crítica realizada en el Congreso. Los debates públicos en los foros
internacionales de masas acerca de cuestiones tales como la deuda externa, la
privatización o el neoliberalismo son mucho más eficaces para generar
solidaridad internacional con los pobres y explotados del Tercer Mundo que el
atronador silencio de los salones del Congreso de los EEUU y que los solitarios
críticos de los Parlamentos europeos. Las movilizaciones extra-parlamentarias
en contra del FMI, de las multinacionales, de la Organización del Libre
Comercio (WTO) les han colocado a la defensiva: cada uno de los lugares en los
que celebran sus reuniones es rodeado por cientos de miles de activistas y
tiene que ser protegido con alambre de espino y por miles de policías
auxiliados con helicópteros y vehículos blindados:
La polarización de clases enfrenta a jóvenes, agricultores, empleados y profesionales
contra las clases dirigentes financieras e industriales. A medida que los
antiguos partidos socialdemócratas y comunistas se desplazan hacia el
centro-derecha y hacen suya la agenda neoliberal de derechas, los movimientos
extraparlamentarios van ocupando el espacio de la Izquierda y se aprestan a
enfrentarse a la ultraderecha y a las políticas neoliberales de la nueva y
vieja derecha.
En Francia los movimientos obreros de masas de los años 1995-96 precipitaron la
derrota del Gobierno de derechas; la misma presión social consiguió forzar al
régimen neoliberal de Jospin a introducir la jornada laboral de 35 horas
semanales antes de que se procediera a pivatizar Air France, las industrias de
Defensa, las telecomunicaciones y antes de "flexibilizar" las
condiciones de trabajo en beneficio de los patrones.
No fueron las tibias e impotentes resoluciones del Parlamento europeo
criticando a la banca internacional lo que forzó a la Organización Mundial del
Comercio a reunirse en una isla remota del Golfo Pérsico. Fue la amenaza de
otra "Génova" más militante y de mayores proporciones.
La polarización entre los regímenes electorales de derechas (incluida la
antigua centro-izquierda y la derecha convencional) y la izquierda
extraparlamentaria se manifiesta en el Tercer Mundo, en Asia y en América
Latina. En el Tercer Mundo, el "giro derechista" de Europa y los EEUU
-el ascenso al poder de la ultraderecha en Washington y la acomodación europea
a sus designios-ha ahondado y radicalizado la polarización izquierda-derecha.
Polarización
creciente en América Latina
Hay muchos indicios que demuestran el corrimiento hacia la ultraderecha
en América Latina. En México, el régimen de Fox ha roto con todas las prácticas
anteriores en materia de asuntos exteriores y ha abrazado de forma abierta las
posiciones intervensionistas de los EEUU; propuso un Plan Pueblo-Panamá que
convierte la economía mexicana en una inmensa maquiladora (economía de plantas
de ensamblaje), estuvo a punto de provocar la ruptura de relaciones
diplomáticas con Cuba, y, a través de su ministro de Asuntos Exteriores Jorge
Castaneda, abandonó cualquier apariencia de una política exterior
independiente. En el terreno de la política interior, Fox promueve la
privatización progresiva de la lucrativa industria petrolífera y la aplicación
de una tasa sobre los artículos básicos de consumo de la población. El régimen
de Fox es un claro ejemplo de la forma y el contenido implícitos en el giro
hacia la extrema derecha: subordinación absoluta al proyecto estadounidense de
construcción imperial unilateral, aceptación sin restricciones del control
estadounidense de todos los recursos estratégicos de la economía y aceptación
incondicional de los acuerdos de "libre comercio" auspiciados por
EEUU.
Mientras el régimen de Fox se desplaza progresivamente hacia la derecha, la
oposición popular no ha dejado de crecer. Con motivo de las manifestaciones
multitudinarias del 1 de mayo, a lo largo y ancho de toda la geografía mexicana
sindicatos grandes y pequeños, organizaciones indígenas y campesinas
manifestaron su repudio a la hostilidad de Fox contra Cuba y a su servilismo
con respecto a la Administración Bush. La oposición parlamentaria integrada por
el centro izquierda (PRD) y la derecha (PRI) critica a Fox y trata de modificar
sus políticas. Sin embargo, la derrota de la agenda de Fox llegará por efecto
de la presión de la masa de mexicanos que se hallan fuera de los salones del
Congreso -las manifestaciones del Primero de Mayo en las calles del país.
Venezuela ha experimentado el grado más alto de polarización socio-política de
su historia reciente. La derecha proimperial, dirigida, financiada y apoyada
por la Administración Bush y respaldada por la totalidad de la burguesía
respaldó un fallido golpe de Estado militar que fracasó por la acción de las
masas pobres del campo y de la ciudad y por algunos sectores del ejército.
Hasta los poderes institucionales estuvieron divididos: una minoría se alió al
golpe auspiciado por los EEUU y la burguesía, mientras que una mayoría prestó
su apoyo a la exitosa restauración de la democracia liberal protagonizada por
las masa populares.
La extrema derecha de Washington halló su correlato en la ultraderecha
venezolana. Esto se hizo evidente durante el golpe fallido de abril del 2002.
Las primeras medidas adoptadas por el cabecilla del golpe, el líder empresarial
Carmona, estaban en absoluta sintonía con la agenda de Washington: embargo
petrolífero a Cuba, rechazo de las cuotas de producción de crudo acordadas por
la OPEP, alineamiento con la política exterior de Bush, disolución de todas las
instituciones elegidas por sufragio (casi todas ellas con mayoría de votos a
favor de Chávez). El acceso al poder de la ultraderecha en Venezuela adoptó la
forma de un régimen títere de carácter autoritario entregado de pies y manos a
los designios de Washington, dispuesto a efectuar una purga masiva de todas las
instituciones públicas para eliminar de ellas a cualquier representante del
movimiento bolivariano (los partidarios del gobierno del presidente Chávez).
La oposición al golpe de Estado no provino inicialmente de los representantes
electos, del Congreso o de las fuerzas armadas. Vino de cientos de miles de
pobres, organizados o no, que tomaron las calles de Caracas y de otras grandes ciudades
para reinstaurar a Chávez en el poder. Esta demostración de poder popular animó
a grupos de militares "lealistas" a rechazar el golpe y provocó que
los indecisos generales se decantaran a favor del sector "lealista"
de las fuerzas armadas. Algunos militares que habían respaldado el golpe desde
su misma concepción tuvieron que hacer verdaderas piruetas cuando constataron
el fracaso del putsch, sumándose a la demanda de restauración democrática a fin
de estar en mejores condiciones para imponer sus términos al repuesto
presidente Chávez.
A pesar de los relatos de los medios de comunicación citando el papel relevante
jugado por las fuerzas armadas, el verdadero punto de inflexión del proceso de
restauración de Chávez y de la democracia radicó en los cientos de miles de
personas que reocuparon Caracas y amenazaron con tomar al asalto el palacio
presidencial. El grueso de las fuerzas armadas se vio enfrentado a una doble
elección: o bien aliarse con los golpistas y provocar una sangrienta guerra
civil de desenlace incierto, o bien intervenir para impedir al populacho tomar
las riendas del Gobierno y radicalizar el proceso político. El ejército
intervino tanto para frenar la radicalización popular como para reponer en el
poder a Chávez y restaurar la democracia liberal. La complejidad de la
polarización venezolana, en donde Chávez, representante de una mezcla de
política exterior de corte nacionalista y política interior neoliberal, se
enfrenta a una burguesía nacional y unos líderes sindicales absolutamente
subordinados a los intereses de Washington, se superpone a una real
polarización de clases. Una clase alta que goza de privilegios de gran solera y
que practica el racismo, la corrupción y el pillaje se enfrenta a una masa
encolerizada de pobres y a una clase media-baja en proceso de declive social
azotadas por índices de desempleo superiores el 60% y por una tasa de pobreza
que rebasa el 80%.
Propietarios de apartamentos en Miami y especuladores de Wall Street contra
pobres habitantes de los "ranchos" que salpican las colinas que
circundan Caracas. Chávez no ha organizado y satisfecho las demandas básicas de
las masa de pobres que le apoyan. Sin embargo, ha politizado y dado forma
política a su hostilidad en contra de los ricos y poderosos, les ha inculcado
un sentimiento de orgullo racial por su origen africano y ha afirmado la
identidad nacional venezolana a través de una política exterior independiente.
Participación popular e independencia son dos cosas que sacan de sus casillas a
Washington y a las clases dominantes locales y que les animan a preparar el
terreno para el Golpe 2.
El acceso al poder de la ultraderecha en los EEUU significa luz verde para
golpistas de todo pelaje y abierto apoyo público a más represión para mantener
la situación de pillaje extranjero de las economías nacionales. Colombia es el
tercer ejemplo del ascenso de la ultraderecha en la política electoral. El
candidato presidencial Uribe, que figura como favorito, es el vocero de la
consigna de Washington: guerra total contra la insurgencia popular. Mientras
tanto, la Administración Bush se encuentra preparando un programa de ayuda
nuevo, multianual y multimillonario, dirigido específicamente contra la
guerrilla de base campesina. En Colombia el régimen de Pastrana, que cuenta con
el respaldo estadounidense, rompió las negociaciones que mantenía con los
insurgentes y lanzó una infructuosa ofensiva militar contra la guerrilla que
provocó la escalación del conflicto y el aumento de los asesinatos de civiles
no combatientes por parte de elementos paramilitares.
El Plan Colombia --el paquete de ayuda ofrecido inicialmente por Clinton para
frenar el avance de la insurgencia popular en Colombia-- ha sido ampliado por
la Administración Bush con el Plan Andino, que supone la militarización del
Ecuador y de Perú, la creación de nuevas bases militares en San Salvador, Manta
(Ecuador) y la parte central y norte del Perú, así como la intervención directa
de funcionarios militares estadounidenses, de Fuerzas Especiales y de
mercenarios a sueldo.
La militarización de la política colombiana auspiciada por los EEUU ha
provocado una polarización que alcanza las proporciones de una guerra civil
entre la oligarquía y los militares, por un lado, y la guerrilla y el
campesinado, por otro. La pugna política se dirime en Colombia extramuros del
Congreso. Su forma actual es la de la confrontación directa entre el Estado
Mayor de las fuerzas armadas y la insurgencia popular extraparlamentaria.
La política argentina revela una polarización social y política extremas entre
el "régimen electoral" no electo (el presidente Duhalde no fue
plebiscitado en las urnas) y la vasta mayoría del electorado cuyo principal
slogan es "¡Que se vayan todos!". La revuelta popular del 19-20 de
diciembre del 2001 fue un estallido espontáneo de cólera, una manifestación de
hostilidad y rechazo de la clase política en general, de los partidos
mayoritarios, de los líderes provinciales, municipales y congresionales y en
especial del Presidente, que huyó de la Casa Rosada en helicóptero para evitar
cruzarse con los cientos de miles de ex-miembros de las clase media y de
desempleados que se echaron a la calle para manifestar su ira.
La polarización social no podía ser peor: los bancos (en su mayoría de
propiedad extranjera), apoyados por el Gobierno, confiscaron todos los ahorros
de la clase media (más de 45 billones de dólares), mientras que entre 30 y 40
billones de dólares pertenecientes a la élite del país volaron fuera del país
justo antes del congelamiento de las cuentas bancarias. La clase financiera
(que obtiene unos beneficios anuales de más del 30%) propuso a través del
régimen del autoelecto presidente Duhalde y con el beneplácito del FMI y del
Banco Mundial que el Gobierno emitiera bonos de diez años a un interés del 2%
como pago a los ahorristas cuyos ahorros los bancos afirmaban no estar en
condiciones de restituir dado que los fondos habían sido evacuados a sus
oficinas centrales.
Esta polarización socio-política queda reflejada en la emergencia de
instituciones políticas paralelas: "asambleas populares" vecinales en
las que participan miembros de la clase media depauperada, pensionistas,
empleados públicos, trabajadores, desempleados y otros. Las asambleas populares
reflejan la creciente politización y participación de la mayoría argentina y se
postulan como alternativas a las instituciones formales que han perdido toda su
legitimidad y carácter representativo.
La distancia que separa a la gran mayoría de los argentinos de sus élites
políticas y clases dirigentes se ha ensanchado y ahondado como nunca lo había
hecho en toda la historia de la República. Por un lado, tenemos a una clase
gobernante formada por banqueros extranjeros, financieros locales y poderosos
"grupos económicos" poseedores de un capital superior a los 150
billones de dólares depositados en cuentas en el extranjero y que ha confiscado
los ahorros de cada uno de los argentinos, y en el otro lado tenemos a una gran
masa de argentinos sin ahorros --el 30% de ellos sin empleo, el 50% de ellos
viviendo por debajo del umbral de pobreza--, a pensionistas incapaces de
subsistir a base de pensiones retrasadas o devaluadas de 50 dólares mensuales
(y descendiendo), y a cientos de miles de empleados públicos en las provincias
(trabajadores de la sanidad, maestros, funcionarios, empleados municipales,
etc) que llevan meses sin cobrar su salario (y cuando lo perciben se les abona
con una moneda "provincial" de curso legal restringido a la
provincia). En este contexto de depauperación masiva y de cinco años de recesión
económica (la industria cayó en un 20% durante el ejercicio 2001-2002), el FMI,
el Banco Mundial y la Administración Bush, respaldadas por la Unión Europea,
exigen mayores recortes presupuestarios, la eliminación de déficits y monedas
provinciales y más despidos como condición para la concesión de nuevos
préstamos. Habida cuenta del grado de polarización social y dado el aislamiento
del régimen, el acatamiento de las directrices de Washington es imposible sin
contar con un régimen de fuerza, bien sea una dictadura militar en toda regla o
bien un régimen presidencialista dispuesto a hacerse con un poder dictatorial.
La Administración Bush y el FMI reclaman abiertamente un Presidente que tenga
la "voluntad" necesaria para implementar las medidas económicas
necesarias para reducir las obligaciones de la deuda externa y aliviar a los
bancos extranjeros de sus obligaciones financieras con respecto a los
ahorristas argentinos. En este contexto en el que la disyuntiva es entre
supervivencia colectiva/nacional o pobreza/desintegración inducida por la
ingerencia imperialista, la mayoría popular se halla dividida por luchas
intestinas entre facciones de izquierda y por la dispersión de las protestas.
La polarización socioeconómica no ha cuajado aún en un liderazgo unificado y
organizado capaz de desafiar al poder estatal. Y tampoco la derecha favorable a
un golpe de Estado cuenta con el más mínimo apoyo social para ejecutar una
intentona.
El desplazamiento hacia la derecha y la ultraderecha de los partidos gobernantes
de EEUU y Europa tuvo un poderoso impacto en América latina. En primer lugar,
el giro derechista en los EEUU y Europa condujo al saqueo de las economías y
provocó una creciente crisis económica. En segundo lugar, ahondó la
polarización socio-económica al concentrar la riqueza y alentar el fraude
bancario que por valor de billones de dólares se ha realizado a expensas de los
ahorristas y contribuyentes. En tercer lugar, la derecha europea y
estadounidense aspira a saquear aún más a poblaciones que se hallan en estado
de cuasi-indigencia y a economías en declive por medio de nuevas exigencias que
impiden la recuperación económica y que hacen más fácil la transferencia de
mayores volúmenes de riqueza hacia el exterior y hacia las capas superiores. Y,
en cuarto lugar, dado el aislamiento total de los regímenes clientelares y el
rechazo unánime de las nuevas medidas, Washington está optando de forma abierta
por las intervenciones militares y por regímenes autoritarios y dictatoriales
con o sin fachada electoral democrática. Nada refleja con mayor precisión el
ascenso de la ultraderecha en Washington que las extremas medidas económicas y
la polarización social y política de América Latina.
A lo largo y ancho de América latina la clase política ha fracasado en la tarea
de impedir el colapso de los índices del nivel de vida, la depauperación de la
clase media y el incremento del número de desempleados y de empleados
precarios, colectivos éstos que agrupan al 50-80% de la población trabajadora.
Por el contrario, la derecha (los antiguos partidos de
"centro-izquierda") han sido cómplices de este proceso al aprobar
legislaciones regresivas que acarrean recortes drásticos de los servicios
públicos y que satisfacen las obligaciones de la deuda externa y al privatizar
empresa públicas rentables. Los partidos de la izquierda electoral han sido
unos críticos vociferantes pero impotentes, marginados por el crecimiento de
los poderes ejecutivos y por el rol dominante de los banqueros europeos y
estadounidenses y de los funcionarios del FMI, del Banco Mundial y del IDF. En
muchos casos, los partidos de izquierda se han deslizado a través del espectro
político hacia el centro e incluso hacia la derecha a fin de acomodarse al
poder imperial. El resultado es que la polarización socio-política en América
latina tiene lugar entre los movimientos extraparlamentarios y el imperialismo
estadounidense-europeo ligado a las élites políticas domésticas y a las clases
dirigentes.
Brasil es un buen ejemplo. En los años noventa el Partido Social Democrático
brasileño de Cardoso se movió a la derecha, abrazó la política neoliberal y se
alió con la ultraderecha, con el partido de los terratenientes (PFL) y con la
derecha (PMDB), abrazó a Wall Street y recibió el apoyo de Washington. En las elecciones
del 2002, el autotitulado Partido de los Trabajadores se movió del
centro-izquierda a la derecha, hizo suya la agenda neoliberal, atacó al
Movimiento de Trabajadores Sin Tierra, expresó su apoyo a Washington y se alió
con el ultraderechista Partido Liberal.
Solo los movimientos sociales del tipo del Movimiento de Trabajadores Rurales
Sin Tierra (MTRST) permanece para expresar y defender los intereses y demandas
populares.
La calle, y no la urna electoral, es el camino para la creación de auténticas
formas de representación democrática en contra de las instituciones políticas
oficiales marcadas por la corrupción, la impotencia y la complicidad. Solo los
movimientos de masas han sido capaces de derribar a presidentes conchabados con
las instituciones imperiales en la tarea de empobrecer a la población y saquear
la economía. La lista de presidentes expulsados del poder por los movimientos
de masas es larga y va creciendo con el tiempo: cuatro presidentes en un solo
mes en Argentina, dos presidentes en Ecuador, uno en Venezuela, Brasil y
Bolivia. El poder social de los movimientos de masas ha permitido el
establecimiento en granjas de más de 300.000 familias sin tierra en el Brasil,
ha defendido la fuente de ingresos de miles de cultivadores de coca en Bolivia
y Colombia, ha derrotado un golpe de Estado orquestado por los EEUU y ha
restaurado la democracia en Venezuela.
Se aprecia un extraordinario contraste entre el poder, la integridad y la
eficacia de los movimientos sociopolíticos izquierdistas de masas y la
impotencia, el oportunismo y la marginalidad de los partidos electorales de
izquierda. El extremismo derechista de los EEUU y de Europa ha debilitado las
opciones electorales del centro-izquierda, ha minado sus bases de apoyo en los
sindicatos y en la antigua clase media y ha sentado las condiciones para una
confrontación clásica entre la reacción dictatorial y la revolución.
La polarización del Oriente Medio.
El giro hacia la ultraderecha en los EEUU ha alentado y fortalecido a la
ultraderecha en todo el mundo. Existen innumerables ejemplos de ello, desde el
apoyo estadounidense a la invasión y destrucción israelí de los Territorios
Ocupados, a la consolidación de la dictadura militar en Pakistán del aliado de
Washington general Mussharaf, hasta los estrechos lazos con el régimen indio
del BJP, partido hindú extremista, antimusulman y partidario del libre mercado.
En Asia Central, los dirigentes de las antiguas Repúblicas Soviéticas abren sus
puertas a las bases imitares estadounidenses y se convierten así de hecho en
clientes subordinados del imperio estadounidense. En la India, el régimen del
BJP, alineado con la campaña antiterrorista de Washington, mantiene alianzas
con los fascistas hindúes de Gujarat que organizaron los progroms antimusulmanes
y asesinaron y mutilaron a millares de personas y desplazaron a más de 150.000
personas. En Pakistán, el General Mussharaf ha autorizado a las Fuerzas
Especiales estadounidenses a intervenir y atacar a comunidades tribales de
Pakistán, al tiempo que se organizaba un referéndum fraudulento para ampliar su
mandato (obtuvo el 98% de los votos, dato del cual se hizo eco la prensa
imperial occidental sin la menor muestra de sonrojo o ironía). En las
Filipinas, el régimen Macapagal-Arroyo ha rebasado todas las barreras
constitucionales y ha autorizado a los EUU a reimplantar bases militares y a
emplear directamente a oficiales estadounidenses de alto rango en la lucha
contra los separatistas musulmanes. El desplazamiento hacia la ultraderecha en
Asia Central/Pakistán, India y Filipinas (mensurable por el creciente índice de
recolonización del territorio, penetración militar e implacable represión de
minorías y disidentes) está directamente relacionado con el ascenso al poder en
los EEUU de la ultraderecha y con su interés mutuo por consolidar el poder
local y ponerlo al servicio de la dominación imperial.
La alianza Bush-Sharon es el mejor ejemplo de la convergencia de la
ultraderecha en el poder. La invasión militar israelí de ciudades palestinas y
la política de tierra quemada que ha dejado a sin hogar a cientos de miles de
personas y que ha causado decenas de miles de muertos, heridos o prisioneros en
campos de concentración, fue apoyada militarmente por Washington y recibió el
apoyo abrumador del Congreso y del Senado norteamericanos. En el Senado el voto
fue de 94-2, y en el Congreso de 352-21. En medio de la matanza de Jenin el
presidente Bush alabó a Sharon calificándole de "hombre de paz" y
denunció a los resistentes palestinos como "terroristas". Poderosos
líderes judíos del Congreso encabezados por el senador Lieberman establecieron
la conexión, relacionando la guerra de Israel contra el pueblo palestino con la
ofensiva militar estadounidense a escala global. La política ultraderechista
israelí de arrasamiento de las instituciones económicas, sociales y políticas
palestinas tiene como objetivo, tal como declara el escritor israelí Uri
Avnery, expulsar a los palestinos de sus tierras, posición que cuenta con el
apoyo público del líder de la mayoría del Congreso Richard Armey, quien reclamó
la expulsión forzosa de todos los palestinos de los Territorios Ocupados. Esta
versión fascista de la Solución Final procede del tercer político con más poder
de EEUU, el tercero en la línea de sucesión presidencial después de Bush y el
vicepresidente Cheney. El extremismo estadounidense e israelí ha polarizado
completamente a la opinión pública palestina y árabe a favor de la resistencia
armada y ha ejercido una presión enorme sobre los clientes políticos estadounidenses
de Egipto, Arabia Saudita y sobre Yasir Arafat. Exceptuando a los tres emiratos
árabes del Golfo, el eje Israel-EEUU está completamente aislado y su proyectada
guerra contra Irak suscita un rechazo prácticamente unánime.
La dinámica estadounidense de adhesión a posturas extremistas en el Oriente
Medio está estrechamente relacionada con los poderosos lobbies judíos de los
EEUU. El Comité de Asuntos Públicos Americano-Israelíes (AIPAC), que emplea a
140 personas, es descrito por el Financial Times como "uno de los cinco
principales grupos de presión en Washington" (FT, 2 de mayo del 2002, p.
4). Para propagar las políticas del Gobierno israelí y asegurarse el apoyo
político y militar estadounidense a Israel la AIPAC trabaja en estrecha conexión
con los 37 miembros judíos del Congreso estadounidense, con el Comité
Judeo-Americano, con los presidentes de las principales organizaciones judías y
con los influyentes líderes fundamentalistas ultraderechistas cristianos,
especialmente con los líderes del Congreso Thomas Delay y con el líder de la
mayoría en el Senado Richard
"Me-alegraría-que-Israel-pillara-toda-Cisjordania" Armey. Dentro de
la Administración Bush, los incondicionales partidarios ultraderechistas de
Sharon incluyen a personalidades tanto judías (Perle y Wolfwitz en el
Pentágono) como no judías (el vicepresidente Cheney y el secretario de Defensa
Rumsfeld).
Esta poderosa constelación de fuerzas ideológicas y étnico/religiosas ha
desbancado a las compañías petrolíferas estadounidenses aliadas con los
productores árabes de crudo a la hora de dibujar las líneas maestras de la
política estadounidense en Oriente Medio. El resultado es una política
pro-israelí extraordinariamente desequilibrada basada exclusivamente en
estrechas consideraciones militares y la transformación de Israel en un
proveedor subrogado de operativos e instructores de contrainsurgencia que
operan según testimonios en Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y otros países.
La guerra estadounidense-israelí contra los palestinos ha hecho de la cuestión
del anticolonialismo y del antiimperialismo el eje central de confrontación en
el Oriente Medio, marginando a los críticos parlamentarios de Europa y del
Oriente Medio. Sharon y sus protectores estadounidenses han elevado la apuesta:
rendición incondicional a la fuerza militar o resistencia armada. La
ultraderecha ha minado la posición del centro. El apoyo a Sharon ha aumentado
drásticamente en Israel hasta un 75% entre la población judía; en los EEUU
cerca de 100.000 judíos estadounidenses desfilaron en apoyo de Sharon y el
AIPAC y las organizaciones judías aliadas recolectaron cientos de millones de
dólares por medio de la venta de bonos israelíes de emergencia y aseguraron el
apoyo prácticamente unánime del Congreso americano y de los medios de
comunicación de masas a Israel. Por otro lado, millones de europeos y decenas
de millones de árabes y musulmanes han tomado posiciones a favor de la
resistencia palestina. Mientras, Sharon y sus aliados laboristas proclaman su
derecho a masacrar palestinos, hacen suyo el lema de Bush de que "o estás
conmigo o estás contra mí" y rechazan toda crítica proveniente de las
Naciones Unidas, la Cruz Roja y otras organizaciones. Los EEUU respaldaron el
rechazo de Sharon a autorizar la creación de una comisión investigadora para
esclarecer la masacre de Jenin.
La arrogancia colonial israelí ante la condena de la opinión pública mundial es
emblemática de su confianza en el respaldo de Washington y en la capacidad de
los lobbies y políticos judíos para ejercer su influencia sobre las dos cámaras
del Congreso estadounidense.
Europa y
los EEUU: ¿Polarización?
La polarización entre el imperialismo y los movimientos socio-políticos
constituye un factor de importancia creciente en la política europea. El movimiento
antiglobalización se ha radicalizado en los últimos años, adoptando una
posición anticapitalista, antiimperialista y antiisraelí en el contexto de la
ofensiva militar global estadounidense y de la invasión israelí de la nación
palestina. Desde Londres hasta Praga y desde Génova hasta Barcelona las
manifestaciones han ido creciendo en tamaño y han ido radicalizando sus
programas. Los movimientos sociales y políticos han crecido en proporción
directa al giro derechista de los antiguos partidos socialdemócratas. El
Partido Laborista Británico es el partido de la City de Londres, es el partido
que se opone a la reducción de la jornada laboral de los trabajadores
británicos y al aumento de salarios hasta equipararlos con los del resto de los
países europeos. El socialista Jospin y sus satélites verdes y comunistas
privatizaron más empresas públicas que los partidos políticos de la derecha
convencional. Aznar, el gobernante español, ha apoyado la agenda militar global
ultraderechista de Bush, ha secundado a Washington en su apoyo al fallido golpe
de Estado en Venezuela y está en primera línea a la hora de apoyar los intentos
del FMI por imponer nuevas medidas draconianas a la clase trabajadora argentina
para rescatar a los banqueros españoles y a los monopolios españoles del
petróleo y las telecomunicaciones. En sintonía con Bush y Blair, Aznar ha
recortado severamente las libertades democráticas por medio de una serie de
medidas antiterroristas que ha conducido a la ilegalización de partidos
disidentes y ha restringido las protestas civiles pacíficas. Durante la marcha
contra la cumbre de la UE de Barcelona (marzo del 2002), Aznar movilizó a más
de 20.000 policías y elementos de las fuerzas armadas con helicópteros y buques
de guerra para intimidar a los protestantes. La estrategia le salió rana porque
más de 400.000 manifestantes llenaron las calles.
En Italia, Alemania y Francia, la política electoral se desplaza hacia la
derecha y los movimientos sociales ocupan un lugar privilegiado como principal
fuerza de oposición. En Francia, durante la primera vuelta de las elecciones
presidenciales, la coalición encabezada por Jospin sufrió un estrepitoso
fracaso, la abstención se disparó hasta cerca del 30% y el ultraderechista Le
Pen se hizo con cerca del 20% de los votos emitidos. En la segunda vuelta, sin
embargo, cerca de un millón de personas se manifestaron en la calle y se
movilizaron en contra de la derecha fascista, consiguiendo que decreciera el
apoyo obtenido por ésta. Desgraciadamente, la izquierda extraparlamentaria fue
incapaz de convencer a los votantes para que rechazaran al vencedor derechista
Chirac.
En Italia, más de dos millones de trabajadores se manifestaron en contra de la
legislación antiobrera de Berlusconi en lo que constituyó la mayor protesta
desde el final de la Segunda guerra Mundial, y consiguieron bloquear la
legislación -algo que el centro-izquierda y la izquierda electorales habían
sido incapaces de conseguir.
Mientras se intensifica la presión del imperialismo estadounidense y aumenta el
descontento popular desde abajo, la clase dirigente europea oscila entre la
crítica a los EEUU y la capitulación y el respaldo a las políticas de
Washington. Los movimientos sociales y políticos europeos han obligado a los
gobiernos europeos a aceptar el protocolo de Kioto, a criticar la masacre de
palestinos perpetrada por Sharon, a apoyar al Tribunal Internacional de
Crímenes contra la Humanidad, el acuerdo internacional contra la guerra
bacteriológica y química, el tratado ABM antimisiles, y todo ello frente a la
oposición unilateral de los EEUU. Por otro lado, la clase dirigente europea ha
secundado la ofensiva militar de Washington, comenzando por la guerra de
Afganistán. La UE apoya la posición del FMI y de los EEUU sobre Argentina y
Europa y ha seguido la política comercial estadounidense consistente en
proteccionismo de cara al mercado interior y liberalismo de cara al mercado
exterior. Esta política ha conducido a una serie de grandes disputas
comerciales causadas por la competencia con el imperialismo rival para
controlar el mercado global. Las tarifas estadounidenses que gravan el acero
producido en Europa y los subsidios concedidos a los productores
estadounidenses han provocado las represalias europeas. La Zona de Libre
Comercio propuesta por los EEUU en América latina es un intento de monopolizar
mercados a expensas de Europa. Las decisiones unilaterales estadounidenses en
materia de medio ambiente están diseñadas para abaratar los costes de
producción de la industria estadounidense y mejorar así su posición
competitiva. Las intervenciones militares estadounidenses y las atrocidades que
llevan aparejadas precisan, para ser posibles, que Washington rechace cualquier
autoridad judicial internacional. La dinámica de la actual carrera estadounidense
por la hegemonía no incluye el compartir riqueza y mercados con su socio
imperial europeo. Parafraseando a Bush, "o estás conmigo o estás con mi
enemigo". El "ultraimperialismo" de la ultraderecha en el poder
ha creado un cierto grado de polarización entre los EEUU y la UE, siendo
Washington más fuerte en el plano militar y Europa más fuerte en el plano
económico.
Hasta ahora, en todas las cuestiones centrales Europa ha capitulado ante
Washington tras expresar dudas, reservaciones e incluso críticas. Con el
ascenso de la derecha en Inglaterra, Italia, España y Francia, la UE seguirá la
política militarista e intervensionista excepto en los casos en que ello
suponga perjuicio para sus intereses estratégicos, por ejemplo una guerra
contra Irak que obstruya el flujo del crudo y mine su economía. Es poco
probable que las disputas comerciales lleguen a dar paso a una guerra
comercial, pues Europa carece de la voluntad para enfrentarse a los EEUU. No
obstante, dado el poder creciente de los movimientos anticapitalistas europeos
y la militancia de los movimientos sindicales franceses, italianos y, en menor
medida, alemanes, la derecha europea no puede sumarse a la agenda
estadounidense sin perjudicar a sus propias multinacionales y sin provocar la
oposición de las masas. La llave del ahondamiento de la polarización existente
entre Europa y los EEUU la tienen en su mano los movimientos
extraparlamentarios, no los cálculos capitalistas de los regímenes derechistas.
Conclusión
La polarización a escala mundial se está produciendo entre la
ultraderecha y la derecha que detenta el poder estatal, por un lado, y la
izquierda que ocupa las calles y los movimientos socio-políticos de masas, por
otro. Esta es la realidad política que define a este comienzo de siglo XXI. El
ascenso al poder de la ultraderecha en Washington con su doctrina de guerras
permanentes y de dominación total ha ahondado la polarización en América
Latina, Asia y Europa. El giro derechista del centro-izquierda y su asimilación
de las posiciones de la derecha ha provocado que sean los movimientos
socio-políticos de izquierda la única alternativa existente al proceso de
construcción imperial emprendido por los EEUU.
El poder de la derecha/ultraderecha reside en su control del poder estatal,
incluyendo a los instrumentos de represión y a las instituciones económicas
básicas. Estas bases de poder proporcionan continuidad de acción y control
sobre los medios de comunicación.
El poder de la izquierda reside en su capacidad para la movilización de masas y
en su ocasional capacidad para derribar a líderes políticos, paralizar la
actividad económica y plantar cara a las cumbres que organizan los poderes
imperiales.
La debilidad de la ultraderecha/derecha reside en su posición estructural como
raíz última del expolio mundial, de la explotación y la destrucción ecológica,
cuyas consecuencias afectan a varios miles de millones de personas y sólo
benefician a una minoría.
La debilidad de la izquierda radica en la falta de continuidad de su acción y
su carencia de una clara estrategia para hacerse con el poder estatal.
Poderosos en la oposición, los movimientos socio-políticos de izquierda carecen
sin embargo de la vocación por acceder al poder estatal y al mando que
caracteriza a la derecha.
A medida que el tiempo pasa va aumentando la intensidad del conflicto implícito
en el proceso de polarización. La ultraderecha de Washington interviene
militarmente en todo el planeta, presionando a sus clientes para que efectúen
recortes draconianos en los programas sociales, e intensifica su acción
militar. Los golpes de Estado militares, la consolidación de la dictadura
militar en Pakistán y el genocidio perpetrado por Sharon en los territorios
palestinos se han convertido en la norma. En la izquierda, los movimientos de
masas copan las calles, la totalidad del pueblo palestino resiste, las
guerrillas colombianas contraatacan, las manifestaciones anticapitalistas en
Europa aumentan en tamaño y extensión. La izquierda electoral es marginada y el
antiguo centro-izquierda se alinea con la derecha.
El punto teórico es que hoy en día la polarización no adopta la forma de una
simple confrontación entre partidos de izquierda y el Estado. Hoy en día las
mayores batallas tienen lugar entre los partidos de la izquierda extraparlamentaria
y los Estados imperiales que operan en alianza con sus clientes locales. En
segundo lugar, la arena política electoral está siendo desbordada por todos los
flancos. La derecha gobierna a golpe de decretos ejecutivos imperiales y la
izquierda responde con manifestaciones en la calle.
La derecha obtiene su poder gracias al monopolio que ejerce sobre el proceso
electoral y después gobierna al servicio de los intereses de la gran empresa.
La izquierda se moviliza utilizando sus redes internacionales y nacionales,
Internet y dando expresión articulada a quejas compartidas por amplias capas de
la población pero que son ignoradas por los "órganos electos"
nominales.
Nos
encontramos en un período de guerras, de creciente poder de gobiernos derechistas
autoritarios, de profundización de la polarización social y de una acción
extraparlamentaria cada vez más eficaz. Se trata de un período de guerras
permanentes, de golpes de Estado y de construcción imperial sin fin. Estas
"circunstancias impuestas" son los vectores fuerza que impulsan el
resurgir de las movilizaciones de masas a lo largo y ancho de América latina.
El desenlace político de esta polarización no está predeterminado: dependerá de
la intervención política de uno u otro antagonista. Existen al menos cuatro
escenarios posibles:
Escenario
nº 1: La polarización y la confrontación se resuelven con una vuelta a la
socialdemocracia. La izquierda extraparlamentaria crece y amenaza el dominio
del capital pero carece de vocación de poder. La clase dirigente, temerosa de
perder poder, riqueza y propiedades, negocia con el "mal menor" -un
centro-izquierda resucitado-- un pacto social que implica el reparto de la
riqueza.
Escenario nº 2: La polarización se resuelve con la victoria de la derecha y la ultraderecha,
que dan paso a un imperio mundial estadounidense basado en regímenes represivos
tercermundistas y en un sistema político unipartidista al estilo estadounidense
en Europa.
Escenario nº 3: Movilizaciones izquierdistas combinadas con conflictos
intestinos de los poderes imperiales, guerras comerciales y crisis económicas
culminan con la toma del poder estatal por parte de la izquierda y con el
comienzo de la socialización de los medios de producción.
Escebario nº 4: Polarización continua, irresuelta y sin desenlace definitivo.
El imperio estadounidense no es sostenible por su coste económico y por la
debilidad de sus regímenes clientelares; los movimientos socio-políticos
plantan cara a los dictadores y a los regímenes clientelares pero son incapaces
de tomar el poder; la UE se agita en un torbellino de luchas de clase y de
conflictos derivados de la inmigración.
A la
vista de estos posibles escenarios, ¿qué hacer? ¿Qué se puede hacer para
conseguir que el tercer escenario se convierta en realidad?
La tarea primera y fundamental de la izquierda extraparlamentaria es romper
resueltamente todos los lazos que la unen con la izquierda electoral y
concentrarse en ampliar su base da masas más allá de su base electoral original
y desarrollar una estrategia de poder estatal. Esto exige la ruptura total con
la izquierda sectaria y con ideólogos de la "espontaneidad" que
fragmentan los movimientos y/o transforman a los poderosos movimientos de masas
en grupos de presión.
En segundo lugar, la izquierda extraparlamentaria debe desarrollar continuidad
de acción, tomando parte directa en las luchas cotidianas que se desarrollan a
nivel de barrio y sindicato y en las luchas de los trabajadores rurales. La
movilización de masas con ocasión de eventos internacionales debe estar
subordinada a la construcción de organizaciones continuas orientadas a la
consolidación de movimientos de clase nacionales.
En tercer lugar, los movimientos extraparlamentarios deben asumir el hecho de
que su principal adversario lo constituye el imperialismo estadounidense y
europeo y no una cierta vaga idea de globalización o de imperio. La claridad
ideológica es esencial para la formulación de un programa alternativo. La
posibilidad de un renacimiento de una fuerza electoralista de centro-izquierda
es altamente improbable a causa del giro derechista. Por otro lado, incluso
bajo la presión de las masas es improbable que la clase capitalista vaya a
aceptar regresar al Estado de Bienestar. Casi con toda seguridad adoptará
soluciones ultraderechistas. Incluso suponiendo que se produzca la reaparición
de un centro-izquierda viable, difícilmente será una formación estable dado el
actual grado de polarización de la escena política.
Una
victoria definitiva de la derecha/ultraderecha tendría lugar en la mayoría de
los lugares sin una base de masas significativa. Pero incluso una dictadura
militar nacida de un golpe de Estado orquestado por los EEUU tendría que
afrontar el problema de cómo gobernar sin disponer de recursos económicos (el
propio régimen golpista habría sido alumbrado para continuar pagando la deuda
externa, etc) e incluso sin la aquiescencia tácita de la clase trabajadora.
La izquierda debe movilizarse para impedir que la ultraderecha tome el poder,
absteniéndose de pactar con la derecha bajo ninguna de sus formas. Solo a
través de la independencia política, de la acumulación desde debajo del poder
político y de una vocación de poder estatal podrá resolverse la actual
polarización en una dirección históricamente progresista.