Machete@rte

Jueves 23 de mayo del 2002

Número 390

 

Hoy Paro Nacional de la CNTE

El Maestro Luchando También Está Enseñando

 

Los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, CNTE, tomaron ayer simbólicamente el Palacio Nacional, y como parte de sus acciones, hoy llevarán a cabo un paro nacional de 24 horas en todo el país, que incluye  movilizaciones en los estados y una marcha del Zócalo a Los Pinos –a las 10:00 horas--, como una forma de presión para que sus demandas sean atendidas, entre ellas otorgar más recursos a la educación y aumentar cien por ciento el salario magisterial, pues apenas les aumentaron cinco pesos diarios.

 

El paro ocurrirá en por lo menos diez estados de la República, donde los maestros democráticos de la CNTE han ganado presencia en la lucha contra el charrismo sindical y la renuncia de la usurpadora del Sindicato Nacional de Maestros, SNTE, Elba Esther Gordillo, actual secretaria general del PRI y admiradora y amiga declarada de Vicente Fox.

 

El paro nacional lo acordaron maestros del sur-sureste mexicano, principalmente, y algunos del norte, de los estados de Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Zacatecas, estado de México y Michoacán, entre otros.

 

Los ejes de la marcha que los mentores realizarán del Zócalo a Los Pinos, son por el rechazo total al tope salarial de 5.76%, contra la dictadura de la camaleona de Gordillo, y por el rescate del ISSSTE y el sistema pensionario.  

 

Desde abril, cientos de maestros de la Coordinadora instalaron en el Zócalo capitalino el Campamento Nacional por la Defensa de la Educación Pública, en demanda de sus planteamientos, y como espacio de reflexión, discusión y construcción de lo que ellos llaman el Plan Nacional de Educación Alternativa. 

 

También los mentores han denunciado el proyecto de privatización educativa, que se da a través del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, la Ley General de Educación, la Carrera Magisterial y las Escuelas de Calidad, entre otros programas neoliberales.

 

 

 

Te dicen apóstol para que aceptes la injusticia

Te dicen apóstol para que aceptes la injusticia
te dan medallas para no aumentarte tu salario
te dan reconocimientos para que calles tu verdad
te aplauden abnegado, sufrido, para que dejes de luchar.
Si aceptas los sobornos te nombran en los diarios
como virtuoso que sabe dar su vida por la Patria
como ejemplo para jóvenes y niños
maestro recto que sufre porque ese es su destino.
Pero si quieres ser apóstol que lucha y se rebela
si quieres enseñar con el ejemplo
si sales a las calles a ilustrar sobre el civismo
te dicen revoltoso, que enseñas terrorismo.
Si llamas a tu pueblo a luchar por la justicia
en los medios dirán que te mueve la flojera  
pero si aceptas callado lo que mande el amo
ganarás (quizá) las migajas que te dé el tirano.
Si enseñas a Zapata como letra muerta de los libros
te darán diplomados y apapachos
pero si luchas con tu pueblo por ¡Tierra y Libertad!
Tendrás serios problemas con la autoridad.   
Si escondes a tus niños las infamias de los gringos
el robo de medio territorio mexicano
te premiarán con viajes, préstamos, permisos
que se ganan agachados los sumisos.
Pero si orgulloso defiendes tus derechos
como lo hiciera Hidalgo, Magón, Villa, o Morelos
serás boletinado, atacado, perseguido
pues el tirano tiembla cuando ve a un maestro erguido.
Y si digo maestro, no excluyo a la maestra
que además de ser con el hombre, vilmente explotada
como mujer sufre infames vejaciones
por los que en la escuela se manejan cual patrones.
Si callada acepta ser juguete del poder
mientras les plazca la adularán y llenarán de premios
pero si es rebelde, digna y luchadora
dirán: que lástima me causa la señora.
Ustedes deciden maestros y maestras
como quieren que sus niños los recuerden
como marionetas que ofertan mezquindad
o como seres humanos que siembran dignidad.

 

 

 

Caso Posadas Detrás del Pleito Entre Ex Procurador Carpizo y PGR

 

El pasado martes, Jorge Carpizo, ex rector de la UNAM, ex procurador general de la República, ex presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y ex secretario de Gobernación, lanzó una acusación en la CNDH contra María de la Luz Lima Malvido, subprocuradora de la PGR, en la que, a través de tres videos, prueba que la funcionaria perteneció en su juventud a un grupo de ultraderecha, robó un portafolio a un cura, usó drogas y estuvo indirectamente implicada en un caso de tortura.

 

Por su parte, la CNDH, encabezada por José Luis Soberanes, se deslindó de la queja, pues ésta denuncia delitos y no propiamente violaciones a los derechos humanos, por lo que corresponde a la PGR investigar la situación.

 

Carpizo presentó las pruebas porque, dijo, le pareció “imposible” ocultar las evidencias, que supuestamente prueban la responsabilidad de la funcionaria en un encubrimiento e “incluso”, orden de tortura.

 

Sin embargo, es claro que detrás de esto, está el informe sobre el caso Posadas, pues la acusación se da precisamente en las vísperas de su presentación. ¿Por qué estaría Carpizo tan interesado en la renuncia de la acusada? Es más, ¿por qué Carpizo “casualmente” recibió de forma anónima los videos justo antes de la presentación del informe, misma que sería el viernes? ¿Habrá algo en el informe que comprometa a Carpizo? No hay que olvidar que los videos fueron extraídos de la bóveda de la PGR, es decir, posiblemente estuvieron involucrados otros funcionarios de la PGR en la filtración. Incluso Rafael Macedo de la Concha, titular de la dependencia, lo calificó como “traición” por parte del personal e informó que hasta habrán sanciones contra ellos.

 

El asunto es turbio, pues en todo esto están involucrados el cardenal Juan Sandoval Iñiguez, el diputado panista Fernando Guzmán y el abogado Ortega Sánchez, quienes fueron señalados por Carpizo como vinculados con el “grupo de ultraderecha” al que perteneció la denunciada. Y justamente ellos, junto con algunos panistas, habían denunciado a Jorge Carpizo durante su titularidad en la PGR, de ocultar información sobre el caso en 1993. Ellos, y toda la Iglesia en general sostienen la tesis del “complot”,  que consta en asegurar que la muerte del cardenal fue encubierta por el gobierno de Carlos Salinas.

 

Macedo de la Concha, por lo pronto, le dio su respaldo a la subprocuradora, pero a raíz de las acusaciones, la honorabilidad de María de la Luz Lima Malvido queda en entredicho, al igual que la investigación hecha por la subprocuraduría a su cargo, la cual se encarga del caso Posadas. En caso de que el informe presentara acusaciones contra Carpizo, éste ya se les adelantó, y desvirtuó, al menos frente a la opinión pública, el contenido del informe.

 

 

 

Súmate a las Brigadas de Distribución de Machetearte-Diario

 

Y además de ganarte una retribución económica digna, colabora políticamente para acabar con tanta injusticia. Nosotros te capacitamos.

Informes al teléfono 5592-3328 (de 9 a 17 horas)

Estudiantes de la UNAM: se están formando brigadas de distribución en todas las escuelas. Intégrate.

 

 

 

 

Dicen Secretarios y Legisladores No Hay Deuda de Agua

 

El secretario de Gobernación, Santiago Creel, la Secretaría de Relaciones Exteriores y legisladores priístas, coincidieron en que México no tiene ningún adeudo de agua con Estados Unidos, y que el problema se está politizando a causa de las elecciones en Texas y las próximas a realizarse en ese país.

 

Hablaron de trabajar coordinadamente para resolver este conflicto con EU, y recurrir, en caso extremo, a la Corte de la Haya.

 

Sin embargo, aunque Creel haya dicho que hay que “ver los intereses del país antes que cualquier otro interés”, el asunto del agua queda como la misma gata, no’más que revolcada, pues reconocen un tratado que vence hasta septiembre, y hasta entonces, no hay deuda.

 

Esto también muestra una nueva confusión dentro del gabinete foxista, pues mientras Gobernación y Relaciones Exteriores dicen que no hay deuda, el rey del ajo, Javier USAbiaga, secretario de Agricultura, asegura que sí es posible pagar el agua y que “el agua es de quien tiene los derechos”, justificando la entrega del vital líquido a EU.

 

Ante esta nueva necedad de Don Usa, campesinos de Tamaulipas se organizaron y acordaron tomar las oficinas de la Gerencia Regional de la Comisión Nacional del Agua. En caso de que la cerrazón del gobierno continúe, amenazaron con tomar puentes internacionales y bloquear carreteras.

 

Y es que la situación no es para menos. El norte del país enfrenta una de las peores sequías en años, y el afluente del Bravo, está prácticamente desangrado. Esto lo saben todos, pues incluso altos funcionarios y legisladores están coincidiendo en que lo primero es el abasto interno. Pero esto no les interesa ni a los gringos ni al gobierno foxista, quienes ya pactaron la entrega del líquido, sin considerar a los miles de sedientos compatriotas.

 

 

Panistas Piden Privatización Total de Luz

 

La bancada de diputados panistas se sumó a la intención que tiene Fox de privatizar la energía eléctrica para vendérsela a sus cuates extranjeros. Felipe Calderón Hinojosa, coordinador de los diputados panistas hizo su propuesta que incluye “capital 100% privado que pueda generar energía eléctrica” y la creación de una industria paralela a la Comisión Federal de Electricidad.

 

Recordemos que hace algunos días, Fox fue a Europa y le ofreció abiertamente a los empresarios la inversión en el sector eléctrico, aunque no se ha discutido. Pues bien, los panistas están haciendo eco de estos mandatos que le hacen a Fox los grandes capitalistas, que serán los únicos que saldrán beneficiados por la reforma eléctrica.

“Para el PAN es muy claro que lo más conveniente y lo que daría mayor seguridad a los inversionistas y a los consumidores sería una reforma constitucional (al artículo 27)”, declaró el legislador panista, quien se enfrenta al rechazo de las bancadas panistas y perredistas en el Congreso.

 

Respecto a la industria paralela, ya está contemplado que entrará bajo los lineamientos del libre mercado, pues, el mismo legislador dijo que se debe evitar que se creen grupos monopólicos, como podría tomarse actualmente la CFE.

A los panistas les parece muy importante que “la generación de energía eléctrica pueda ser suministrada por particulares nacionales o extranjeros”. Es claro que buscan quedar bien con sus verdaderos patrones, los empresarios.

 

Pero las consecuencias de la privatización de la luz eléctrica serán perjudiciales sobre todo para los trabajadores, quienes verán atacados sus bolsillos ante el aumento paulatino del energético.

 

En suma, la propuesta del PAN es la creación de una empresa privada de distribución eléctrica paralela a la CFE, que sirva como instrumento de competencia. En efecto, no se trata de privatizar a la CFE, sino simplemente de retirarle el subsidio y construir una institución privada, controlada por los grandes magnates extranjeros.

 

Por último, declaró descaradamente: “para el PAN es muy claro que lo más conveniente, lo más adecuado ... sería una reforma constitucional”, misma que permita la privatización al 100% de la electricidad.

 

Por otra parte, César Jáuregui, senador panista, dijo que es posible cambiar el artículo 27 constitucional para autorizar la inversión privada en la industria eléctrica. Y en efecto, los legisladores lo pueden hacer, pero, en su calidad de representantes del pueblo, no están respondiendo al papel que les ha sido asignado, sino que en todo caso funcionarían como representantes de los intereses de los ricos.

 

 

 

Calumnia EU a Cuba y Otros Países de Promover el Terrorismo

 

Estados Unidos reiteró sus señalaciones contra Irán, Irak, Libia, Sudán, Corea del Norte, Siria y hasta Cuba, de ser terroristas y patrocinar el terrorismo internacional.

 

A través de un documento presentado por el secretario de Estado gringo, Colin Powell, el gobierno gringo informó que ninguno de estos países se ha disociado de todo lazo con el terrorismo.

 

Otra vez los capitalistas yanquis acusan a países que no están alineados con ellos y su guerra de intervención, sometimiento y exterminio contra los pueblos subdesarrollados del mundo. Pero hay que tener cuidado de no caer en su juego, pues

Estados Unidos es el peor terrorista del mundo y en estos momentos está destruyendo, junto con Israel, a Palestina, y está amenazando a Cuba con endurecer más el bloqueo económico.

 

No hay que dejar pasar tampoco que los señalamientos hacia Cuba tienen que ver con la búsqueda de votos a favor de Jebb Bush, hermano de George, quien anda recabando fondos y votos en su campaña de reelección como gobernador de Florida, guarida de muchos cubanos exiliados anticastristas con los que el clan Bush quiere quedar mejor. En estos momentos los señalamientos de EU contra Cuba son por cuestiones electorales. 

 

 

Bush Prepara Condiciones para Alargar la Guerra

 

Las autoridades yanquis fueron responsables en los atentados del 11 de septiembre de 2001, pues sabían de antemano de la amenaza de ataques aéreos contra Estados Unidos y descuidaron sus medidas de seguridad. Pero para desviar la atención del pueblo estadounidense y de una parte de la opinión internacional que cuestiona la culpabilidad de George Bush en los ataques a Nueva York, las autoridades gringas han levantado una pantalla de manipulación haciéndole creer a la opinión pública que la red terrorista Al Qaeda, de Bin Laden, es una amenaza constante contra los norteamericanos. Eso lo han declarado en los últimos días desde las agencias de inteligencia, el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, el secretario de Estado, Colin Powell y el vicepresidente Dick Cheney. Faltaba en declarar el Presidente, y ayer George Bush afirmó que Al Qaeda "es una amenaza real" y está "lista para atacar de nuevo" a Estados Unidos. Según informes del Buró Federal de Investigación, FBI, dijo Bush, "al Qaeda está activa, planeando y preparando algo", y agregó: "todas las mañanas leo amenazas".

 

Pero para hacer más grande la confusión entre el pueblo norteamericano y ante la comunidad mundial, Bush advirtió que algunas amenazas no están nada más dirigidas contra objetivos americanos, "sino contra nuestros amigos y aliados" de Europa,  "entre ellos Italia". Por eso Bush fue a visitar a Alemania, Rusia, Francia e Italia para convencerlos más "sobre la necesidad de continuar la batalla contra el terrorismo".

Sin embargo, los que están planeando y preparando algo parecen ser las autoridades estadounidenses, a parte de desviar la atención pública, pues a través de esta campaña de horror que están desatando las autoridades y muchos medios de comunicación de ese país, George Bush está validando una vez más su campaña bélica y la continuidad de su guerra.

 

Más allá, es posible que Estados Unidos esté planeando un autoatentado, o confabulando en un autoataque, que justifique el alargamiento de su "justicia infinita", es decir de la guerra mundial. Y en caso de que esto ocurra, de una vez Bush está diciéndole a la población que "sería difícil detener" a los terroristas.

 

Mientras tanto, están en la lista de terroristas varios países del Medio Oriente y África, y hasta Cuba.

 

 

 

Cotorreando Chido

 

Esa Manera de Pensar...

 

Dicen que Martha Sahagún se quiso “pasar de lanza” utilizando a niños de la calle para hacerse publicidad, por lo que, acompañada de la prensa abordó a un chamaco que estaba en la Alameda Central. Ésta fue la conversación que se dio:

Martha.- ¿Cómo te llamas, chiquillo?

Niño de la Calle.- Me dicen Pepito.

Martha.- ¿Cómo Pepe Grillo el del cuento?

Pepito.- No, porque soy pícaro como el Pepito de los cuentos colorados.  

Martha.- A ver si eres tan chipocludo; contéstame esta pregunta: si hay cinco pájaros parados en un arbusto y le disparas a uno con una pistola, ¿cuántos pájaros quedarían?

Pepito.- Ninguno, porque uno moriría y los otros cuatro saldrían volando.

Martha.- Bien Pepito, la respuesta que estaba buscando era cuatro, pero me encanta tu manera de pensar.

Pepito.- ¿Le puedo hacer una pregunta?

Martha.- Claro, yo soy de la organización ¡Vamos México! y estoy para servir a todos los pobres niños de la calle, como tú. Pregunta lo que quieras.

Pepito.- Si hay tres mujeres sentadas en un banco comiéndose un helado y la primera lo está lamiendo, la segunda lo está mordiendo y la tercera lo está chupando, ¿cuál de ellas está casada?

Martha.- (Sonrojada y contestando tímidamente) Bueno, no estoy segura... supongo que la que lo está chupando.

Pepito.- No. La que está casada es la que lleva el anillo de bodas en el dedo, pero me encanta su manera de pensar.

Martha Sahagún se dio la media vuelta y le pidió a los periodistas que no publicaran nada.

 

 

 

MARFCHATE YA!

 

“El conflicto de Chiapas lo resuelvo en 15 minutos”

 

Todos recordamos la frase de Vicente Fox cuando era candidato a la Presidencia, que decía así: “el conflicto de Chiapas lo resuelvo en 15 minutos”; además, dijo que habría “una nueva relación estado-pueblos indígenas, respetando sus costumbres”.

 

Haciendo un poco de historia, los Acuerdos de San Andrés, entre el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional y la COCOPA (Comité de Concordia y Pacificación), debían dar origen a una ley que reconociera la autonomía de los pueblos indígenas, el derecho a su cultura y a sus formas de organización social y política, entre otras tantas, siendo esto sólo una de las tres señales para la continuación del dialogo; Fox también tendría que desmilitarizar Chiapas y liberar a los que han caído como presos políticos por el conflicto. 

 

Pero, hasta el momento, ¿qué ha hecho Fox siendo Presidente?

 

Promovió una “ley indígena”que no representa a la ley COCOPA original. En dicha ley, no sólo no se les da autonomía a los pueblos indígenas, sino que les da luz verde a los industriales del capital transnacional para explotar el agua, el petróleo, la biodiversidad, administrar mano de obra barata, etc; todo esto en el Plan Puebla Panamá.

 

También implementó una campaña pública de desprestigio, culpándolos del estancamiento del conflicto y tachándolos de intransigentes, siendo en realidad él quien no cumplió con las 3 señales, como lo declaró la comandante Esther, cuando habló ante el Congreso. Éstas son sus palabras: “Del gobierno de Fox, vemos que no quiere cumplir las tres señales que pedimos nosotros para poder dialogar, que se retire de siete posiciones de las 259 donde están los ejércitos, que salgan los presos zapatistas y que lo reconozcan los Acuerdos de San Andrés. Según dice que sí, que ya cumplió, pero vemos que no...”

 

En sus viajes (que son muchos), declara que en Chiapas hay una “santa paz”, mientras promueve la guerra de baja intensidad (grupos paramilitares, divisiones, militarización ) etc.

 

Con todo lo anterior, el conflicto en Chiapas continúa y ya ha pasado más de un año desde que asumió oficialmente la Presidencia. Por eso nosotros le preguntamos a Vicente: Y los quince minutos, ¿en dónde quedaron?

 

La resolución del conflicto en Chiapas, no sólo ayudaría a la causa zapatista, sino que ayudaría al desarrollo del campo y a la educación en el país, cosas que, dicho sea de paso, también prometió apoyar, tal y como lo veremos mas adelante en esta columna.

 

Como vemos, Fox no cumple con sus promesas, y, aún peor, sus acciones resultan en contra del pueblo, misma razón por la que pedimos su renuncia. Si tú deseas apoyarnos o saber mas, puedes contactarnos al teléfono 5592-3328, o consultando nuestra pagina http://mx.geocities.com/adiosfox

 

 

Pagará México 3 Mil Millones de Dólares de Deuda Externa

 

Mientras dicen que no hay dinero para los gastos públicos y hacen recortes presupuestales, Francisco Gil Díaz, secretario de Hacienda, dijo que México está en posibilidad de pagar 3 mil millones de dólares en concepto de deuda externa este año.

Es extraño que le digan a los maestros disidentes que no se puede dar más dinero a la educación, cuando se le entregará tanto dinero a la deuda eterna, una deuda que ni usted ni yo contrajimos, pero que a fin de cuentas terminamos pagando.

 

También es curioso que argumenten falta de recursos para impulsar las reformas constitucionales y privatizar la luz, la salud y hasta el agua, cuando tanto dinero se le está entregando al extranjero.

 

Gil Díaz dice que estas medidas aportan estabilización al país. ¿Qué estabilidad puede haber en un país donde un gran porcentaje de los recursos provenientes de impuestos va para el extranjero, y se le regresa al pueblo una miseria en bienes y servicios? Estabilidad para el gobierno es quedar bien con el extranjero.

 

El secretario de Hacienda dijo que gracias a la recuperación de la economía norteamericana, México podría alcanzar un crecimiento del 1.6 por ciento al PIB al terminar este año. Y por lo tanto, dirían, hay que entregarle nuestros recursos a EU para que se recuperen mejor y nos arrastren al camino de la recuperación.

 

 

Surge Organización Revolucionaria 2 de Diciembre

 

En un video y un comunicado dejados en diferentes puntos de Acapulco a nombre de la Organización Revolucionaria 2 de Diciembre (OR-2), 12 jóvenes con vestimenta tipo militar cubiertos del rostro y con fusiles de asalto AK 47 dijeron ser parte de una Nueva Brigada Campesina de Ajusticiamiento.

 

El nuevo grupo armado, autodenominado NBCA, señala que combatirá en forma similar a como lo hizo en las décadas de los años 60 y 70 la Brigada de Ajusticiamiento del Partido de los Pobres, que comandaba en Atoyac de Álvarez el rebelde Lucio Cabañas.

 

Con diversas poses, la columna de 12 sujetos viste uniformes color verde olivo y un pañuelo azul en el rostro con dos orificios para los ojos y botas tipo militar.

 

El video y unas fotografías también dejadas en diversos sitios se tomaron en algún paraje de la sierra de Guerrero en la celebración del 35 aniversario de la masacre de la plaza cívica de Atoyac de Álvarez.

 

En la cinta se muestra que los hombres armados entonan el Himno Nacional, flanqueados por la Bandera nacional a la izquierda y a la derecha la del grupo armado, que consiste en un paño verde olivo con una estrella de cinco picos al centro, cruzada por un fusil y las siglas NBCA en azul y en forma vertical a la derecha.

 

"Queremos darle la lucha al Gobierno neoliberal, al Gobierno vende patrias, al Gobierno que día a día nos está dejando en las ruinas, nos está desangrando más y que solamente está haciendo un frente común, un frente unitario desde diferentes trincheras y desde diferentes formas de encabezar la lucha armada revolucionaria.

 

"La lucha armada es una alternativa viable en estos momentos y de importancia para la transformación del sistema que se está viviendo en México, en donde no hay democracia, en donde no hay libertad de política, en donde todo se está enmascarando y se trata de ocultar la verdad", apunta el comunicado.

 

La brigada de ajusticiamiento pide la libertad de todos los presos políticos y de conciencia del país, el cese a la represión y a la militarización y el rechazo a la política del Presidente Vicente Fox.

 

Además solicita el esclarecimiento de la muerte de la defensora de derechos humanos Digna Ochoa y "un sin fin" de injusticias cometidas a lo largo y ancho del país.

 

El orador del video de unos 12 minutos de imágenes, quien no se identifica, asegura que esa agrupación armada es semejante a la Brigada de Ajusticiamiento que encabezaba Cabañas.

 

"Sabemos que no somos los mismos que estuvieron en esas contiendas heroicas, ni pretendemos con nada de ellos, simple y sencillamente nos consideramos parte de todo un movimiento revolucionario y en el cual nuestra trinchera la estamos considerando desde este lugar de la sierra, desde algún lugar de Guerrero", indicó.

 

La videocinta al parecer se grabó el pasado 18 de mayo, cuando se conmemoró el 35 aniversario de la masacre de Atoyac del Álvarez, cuando Lucio Cabañas decidió iniciar su lucha armada.

 

 

 

Las Paradojas de los Presidentes

La Desmemoria Protege A Los Criminales

 

“La desmemoria protege a los criminales, por eso no hay nunca que dejar de hablar y denunciar estos hechos”.

Benítez Dumont

 

Vicente Fox, en el Comité de Ministros del Consejo de Europa, respondiendo a los cuestionamientos de los anfitriones respecto a la situación de los indígenas mexicanos, el conflicto zapatista y su preocupación por el riesgo que corren los defensores de los Derechos Humanos (DH) en México, contestó que su gobierno está dando muestras claras de “voluntad política” para reiniciar el diálogo con los zapatistas. Aunque todavía corren “riesgos” los defensores de los DH, el gobierno está tomando medidas para frenar tal situación, dijo. La ley indígena, agregó, da muestras de un trato digno a las comunidades autóctonas.

 

Este debate se originó a raíz de un informe que presentó la Comisión Civil Internacional de Observación por los Derechos Humanos (CCIODH), en el cual destaca que EN MÉXICO PERSISTE LA MILITARIZACIÓN EN TERRITORIO CHIAPANECO Y NO SE HA OBSTACULIZADO LA PRESENCIA DE LOS GRUPOS PARAMILITARES. Novedoso, ¿no?

 

Una muestra clara para reanudar el diálogo con los zapatistas es la desocupación militar y la disolución de los grupos paramilitares de los territorios en rebeldía. En algunos territorios autónomos (Francisco Villa, Emiliano Zapata, Miguel Hidalgo, San Marcos y otros), una patrulla de soldados recorre anunciando, desde finales de abril, a las bases de apoyo que van a “barrer con ellos” y con todo lo que tienen. El ejército tiene una base de operaciones en Río Jordán y otra en Santo Tomás; los soldados diario patrullan la cañada.

 

En otro lugar, En Santiago Pinotepa Nacional, Oaxaca, el sacerdote Sergio Herrera Arias fue amenazado de la forma más cobarde de la guerra sucia: una llamada telefónica anónima y amenazante. Y es que, bajo su tutela, 200 mujeres del municipio elaboraron una carta en la que le piden al gobernador Murat, al presidente Fox y a los legisladores locales y federales para que intervengan y solucionen el problema poselectoral que agobia a la comunidad y que sólo ha sembrado terror, heridos y muertos. La amenaza de muerte dirigida al sacerdote se relaciona de manera directa a estos conflictos.

 

Na’chiñá

 

 

Cuentos De La Araña Panteonera

(Por favor al leerlo hágalo con propiedad con la “Ese” española)

 

¡Rrree diez!, vaya que son monas las arañas madrileñas, sobre todo las que viven en un palacio como mi linda emperatriz ¿La vieron de vesti´o largo? así color pastelito como a ella le gusta, sólo que ni en la tierra del chotis, pudo dejar de hacer corajillos.

 

Anda, los periodistas se parecen al gachupín ése, que si se moría en Madrid quería lo enterraran en México y si moría en México pues que lo llevaran a España ¡Sólo por joder! Y vaya que joden, ni siquiera en la tierra de los ancestros de su maridín lo dejaron en paz, inventando que él sabia de la cita del hombre que sobrevivió a la castañeda, con el pelón ése al que le dicen hormiga atómica. ¡Vaya!…. ¡qué culpa tienen mis primas las hormigas para que las comparen con el tal Salinas, hombre!

 

En fin, a ella ni le va ni le viene, ¡total!, qué tiene de malo que el de las botas de charol se lleve bien con el que le modificó la Constitución para que pudiera ser el manda más, en esta tierra que según la virgen de la macarena ya pronto podrá convertirse en dominios de decencia y el que no lo crea que se espere a lo que pronto dirá el Papa.

 

¡Ey!, y hablando de cosas de religión, lo gringos esos que usan a sus iglesias para adoctrinar indígenas, ya ni la joden con la mala campaña que le han hecho a los curas, que si son jotos, que si son enamora´os, ¡va!, como si entre sus pastores hubiera puros puros. Eso es lo que habían de investigar los reporteros ahora que ya mi linda MM aconsejó a su ranchero para que les diera su ley de transparencia y derecho a la información. Que indaguen sobre las atrocidades de las sectas y que dejen al bueno de Enésimo manejar con libertad las regalías de Juan Diego que sí esta reconocido por la Santa Madre Iglesia. Lo que el país necesita es reactivar su economía y éste es un buen negocio. ¿Por qué la envidia?

 

Por lo que a mí toca, la verdad me la he pasa´o muy bien. Me piqué a uno que otro currito panzón, con sangre sabor a Jamón serrano aderezada con Jerez del bueno. Aunque la verdad me urge probar otra vez sangre de tacos y garnachas para que se me quite este sezeo.

 

 

 

Solo en internet :

 

Reabierta, Investigacion Sobre Crimen Del Cardenal Posadas

 

México, 22 May (Notimex).- Las investigaciones orientadas a esclarecer el homicidio del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, del que este viernes se cumplen nueve años, se encuentran formalmente reabiertas; eso es lo que provoca "el temor de que da muestras hoy el ex procurador Jorge Carpizo Mcgregor", reveló el legislador panista de Jalisco, Fernando Guzmán Pérez Peláez.

 

"El caso está reabierto", externó categórico el legislador, tras explicar que hace un año, la Procuraduría General de la República (PGR) había decidido enviar a reserva el expediente debido a la carencia de elementos nuevos en la investigación.

 

En el marco de una accidentada presentación del libro "Sangre de Mayo", en la que sus autores -Héctor Moreno y Alberto Villasana- sugieren hipótesis del cómplot, ante la oficial de una confusión, el cardenal Juan Sandoval Iñiquez, de Guadalajara, dejó en claro que su decisión de empujar la reapertura de las pesquisas en torno del homicidio de su antecesor, constituye "un reclamo de la Iglesia toda, y no sólo personal.

 

Hoy -amplió- mi demanda es la de la Conferencia del Episcopado Mexicano".

 

Previamente, el purpurado había sido interrumpido en su exposisión por un supuesto sobrino del fallecido obispo Luis Reynoso Cervantes, quien le recriminó las acusaciones lanzadas contra su tío, referente a que él no participaba de manera legal en el grupo interinstitucional conformado por la PGR, autoridades estatales de Jalisco y representantes de la Iglesia Católica.

 

Entrevistado por separado, el senador panista, Diego Fernández de Cevallos, se mostró optimista sobre el informe que en los próximos días va a presentar la PGR sobre el particular, y detalló que él espera que todo ello se lleve con respeto al pueblo.

 

El líder panista en el Senado de la República convocó a las partes en conflicto a conducirse con la verdad y a dejar a un lado el agravio y las descalificaciones.

 

Indicó que será necesario leer los documentos dados a conocer por las diferentes corrientes que defienden las hipótesis del complot y del crimen de Estado.

 

Fernández de Cevallos sostuvo que tanto el ex rector Jorge Carpizo ha manejado sus argumentos y los ha defendido para confirmar la tesis de la confusión, en tanto que el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez aún se mantiene en la postura de que fue un crimen de Estado.

 

"Se requiere de la verdad y no el agravio; es un asunto que la procuraduría debe manejar con apego a la verdad.

 

El senador panista, por otra parte, también mostró su desacuerdo con respecto a la pugna entre Jorge Carpizo y la subprocuradora de Coordinación General y Desarrollo de la PGR, María de la Luz Lima Malvido, con respecto a las diferencias de opinión sobre el motivo del asesinato del Cardenal Posadas.

 

Los diferentes entrevistados buscaron la forma de evadir a los reporteros. Un caso concreto fue el del Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, quien salió rodeado de varias personas y que fue sacado de la Colonia Roma abordo de una patrulla de Seguridad Pública del sector Cuauhtémoc.

 

El prelado no respondió a ninguna de las preguntas que le lanzaron los reporteros y se negó a emitir algun tipo de comentario. Abordó de inmediato la patrulla CUH72324, del sector Cuauhtémoc, la que de inmediato arrancó para alejarlo de la casa Lamm.

 

Durante la presentación del libro "Sangre de Mayo" también se presentaron más de una docena de supuestos defraudados con viajes al Vaticano durante el jubileo 2000, programa turístico que estuvo respaldado por el propio Juan Sandoval Iñiguez.

 

 

Se Enfrentan Jóvenes y Policía Alemana

 

El enfrentamiento entre jóvenes berlineses y la Policía alemana se da justo cuando el Presidente estadounidense, George W. Bush, inicia una visita a este país europeo. Algunos jóvenes apedrearon a los policías

 

AP.- Berlín, Alemania (22 mayo 2002).-

 

Jóvenes encapuchados y manifestantes propalestinos chocaron con la Policía berlinesa el miércoles tras el arribo del Presidente estadounidense George W. Bush a la capital alemana.

 

Los incidentes alteraron el clima pacífico de una protesta previa contra la posibilidad de una nueva ofensiva en la guerra declarada por Estados Unidos al terrorismo.

 

Los propalestinos, agitando banderas y vistiendo el típico pañuelo a cuadros, quemaron banderas estadounidenses en el mismo lugar donde poco antes se habían concentrado los pacifistas.

 

Algunos jóvenes apedrearon a los agentes de Policía, que estaban equipados con pertrechos antimotines.

 

Los incidentes desbarataron la manifestación pacífica. La Policía informó que detuvo a varios individuos, pero no dio cifras.

 

Bush se encontraba a más de 700 metros del lugar de los incidentes, en un restaurante cerca de la Puerta de Brandeburgo, junto con el Canciller alemán, Gerhard Schroeder, y el Alcalde berlinés Klaus Wowereit.

 

Unos 10 mil policías fueron apostados para impedir el acceso de los manifestantes al centro cívico berlinés, donde Bush pasaba la noche y se reunirá mañana con miembros del gobierno.

 

También, durante su breve estadía, hablará ante el Parlamento alemán.

 

La manifestación antibélica fue organizada por grupos pacifistas y antiglobalización. Pero tuvieron que ceder el terreno a los grupos propalestinos y anticapitalistas que convergieron en el lugar.

 

 

Cuba: BATALLA DE IDEAS

22 de mayo de 2002.- EDITORIAL Granma

 

COMO ERA DE esperarse, el 20 de mayo el señor Bush lanzó su virulento brulote contra Cuba desde Washington y Miami. En esa misma fecha, sacaron de sus horarios habituales su emisora subversiva de televisión y la ubicaron en el horario de nuestras Mesas Redondas. Anunciaron más gastos, medidas y tecnologías para sembrar veneno en nuestro país.

 

Días antes, el 6 de mayo, habían lanzado ya, a través de un Subsecretario de Estado, la malvada calumnia de que en Cuba se desarrollaba un programa de armas biológicas. 

 

Ayer, 21 de mayo, en horas del mediodía, divulgaron el Informe Anual del Departamento de Estado, en el que, como en otros muchos temas, juzgan y deciden quiénes en el mundo patrocinan el terrorismo, apoyan el narcotráfico, violan los derechos humanos, etcétera, etcétera, etcétera.

 

Como es habitual, incluyeron deportivamente a nuestro país en una lista de países que apoyan el terrorismo. No se trata, sin embargo, de un año y un deporte cualquiera. Hace apenas unos meses, el pueblo norteamericano fue víctima de un brutal crimen de este carácter. Si a esto se une la repetida y arbitraria inclusión de Cuba en tal lista para inducir temor y antipatía en los ciudadanos norteamericanos hacia nuestro país, se puede apreciar cuán cínica e irresponsable puede ser la actuación de la mafia ignorante y siniestra que goza de la mayor influencia en el círculo íntimo del Presidente de Estados Unidos. De tal modo era groseramente mentirosa y endeble la calumnia sobre armas biológicas, que algunos altos funcionarios del gobierno tuvieron la sensatez de apartarse discretamente de la estúpida falacia. Toda una peligrosa guerra política relámpago estilo nazi desatada contra Cuba, creyendo los muy tontos que nos sorprenderían y aturdirían.

 

Al señor Bush se le pudo ver por las pantallas de televisión en Miami: rostro colérico, cara de malo, muecas extrañas. Parecía alguien con ganas de matar, no se sabe a quién o a quiénes. Hablaba y frenaba. Quería añadir y se detenía. Usaba frases amenazantes, pretendiendo tal vez infundir miedo en quienes sabe de sobra, o debiera saberlo, que jamás se inmutarán frente al insulto grosero, la furia rabiosa y las armas asesinas de un poderoso emperador con el dedo en el gatillo. Sólo faltaba la espuma en la imagen televisiva de los labios del señor Bush.

 

El público histérico, de apátridas, mercenarios, malversadores de ayer y de hoy, de modo especial terroristas que han sembrado luto y muerte en el seno de nuestro pueblo a lo largo de más de 40 años, que aplaudía frenéticamente cuanta frase amenazante se pronunciaba contra nuestro país y a la promesa de ser duros con Cuba, mantener y arreciar el bloqueo económico, provocó repugnancia y asco en nuestro heroico pueblo, más unido y dispuesto que nunca a luchar. 

 

Los argumentos, engaños, trucos, demagogia, mentiras y calumnias del señor Bush serán demolidos uno a uno. 

 

No importa cuántos días se prolongue este duro combate de nuestra larga lucha. Estamos envueltos en el fragor de una gran Batalla de Ideas, en una lucha sin precedentes entre la verdad y la mentira, la ignorancia y los conocimientos políticos e históricos, la cultura y la barbarie, la ética y la ausencia total de principios y valores morales, la honestidad y el cinismo; entre la opresión y la liberación, la justicia y la injusticia, la igualdad y la desigualdad, las pesadillas del pasado y los sueños del futuro, la destrucción y la preservación de la naturaleza, el exterminio y la supervivencia de nuestra especie.

 

El 19 de mayo, día de su caída en combate, se montó guardia permanente ante la tumba de Martí. Y para todos los tiempos.

 

¡No existe ni existirá fuerza en el mundo que nos haga desistir, abandonar o traicionar nuestras nobles causas! 

 

Y sin que nada nos aparte del camino, continuaremos siendo inconmovibles amigos y aliados del pueblo de Estados Unidos y de cualquier otro pueblo del mundo en la lucha contra el terrorismo.

 

  

Nuevo Atentado Suicida En Israel

Jueves, 23 de mayo de 2002

 

Al menos tres personas murieron y unas 20 resultaron heridas luego de que un atacante suicida detonó una bomba en el pueblo de Rishon Letzion, 15 kilómetros al sur de Tel Aviv.

 

El estallido ocurrió a finales de la tarde (hora local) en la calle Rotschild, en la transitada zona comercial de la localidad.

 

La televisión israelí dijo que el atacante intentó entrar en un café, pero no lo consiguió.

 

Según se informó, la Brigada de Mártires de al-Aqsa se atribuyó el atentado, que ocurrió horas después de que Israel dio muerte a uno de sus comandantes en un campo de refugiados en las afueras de Naplusa.

 

El liderazgo palestino emitió un comunicado en el que condenó el hecho, afirmando que se enteró "con rabia e indignación del nuevo ataque terrorista contra civiles israelíes en Rishon Letzion".

 

Hace dos semanas, este pueblo fue escenario de un atentado suicida palestino que cobró la vida de 15 personas.

 

Ira israelí

 

El gobierno de Israel reaccionó con enojo el incidente, pero funcionarios declararon que por ahora no habrá un cambio de política.

 

El portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Gideon Meir, calificó el hecho como "otro perverso ataque palestino contra los civiles israelíes".

 

Por su parte, David Baker, portavoz del premier Ariel Sharon, dijo: "Israel no se doblegará ante el terrorismo y tomará las medidas necesarias para erradicarlo".

 

 

Enron: Citan A Funcionarios De Bush

Miércoles, 22 de mayo de 2002

 

Un comité del senado estadounidense decidió este miércoles citar a funcionarios de la Casa Blanca para que revelen información sobre sus vínculos con el gigante energético en bancarrota, Enron.

 

Por 9 votos contra 8, la Comisión de Asuntos Gubernamentales del Senado autorizó a su presidente, el demócrata Joseph Lieberman, a que ordene la convocatoria de miembros de la oficina ejecutiva del presidente George W. Bush y del vicepresidente Dick Cheney.

 

La decisión fue tomada luego de un debate que duró más de dos horas y que provocó duras divisiones ente republicanos y demócratas.

 

Es la primera vez desde la llegada de Bush al poder que la Casa Blanca enfrenta este tipo de medidas.

 

Una portavoz de Bush manifestó sentirse perpleja ante lo que describió como el estilo de confrontación adoptado por el comité.

 

Hasta ahora, la Casa Blanca se ha negado a divulgar el alcance de sus vínculos con Enron.

 

Contribuciones

 

Enron, una de las corporaciones más exitosas de la década de los 90, se declaró en quiebra al revelarse que había ocultado millones de dólares en deudas, utilizando una compleja serie de socios financieros externos.

 

La bancarrota de la compañía, la más grande en la historia de las corporaciones estadounidenses, dejó a los inversionistas con enormes pérdidas e hizo desaparecer los fondos para las jubilaciones de muchos ex empleados de la empresa.

La compañía fue uno de los principales donantes de fondos para la campaña presidencial del ahora presidente de Estados Unidos.

 

El gobierno de Bush, conocido por sus nexos con la industria energética, admitió que a finales del año pasado el presidente de Enron, Kenneth Lay, se comunicó telefónicamente con personal de la Casa Blanca, cuando la compañía estaba por declararse en quiebra.

 

Una de los puntos centrales de la comisión del senado es averiguar por qué los reguladores federales no detectaron a tiempo las prácticas irregulares de la empresa.

 

 

Quedan Cinco Días Para Salvar A Amina

 

 

El día 27 de mayo se verá el recurso presentado contra la ejecución de Amina Lawal, condenada a morir lapidada por haber tenido un hijo después de su divorcio. Como recordarán, el mismo día en que Safiya fue indultada, gracias a la presión internacional, se produjo la condena de esta otra mujer, AMINA LAWAL. Quizá por el desgaste de la campaña por Safiya, el caso idéntico de Amina no ha logrado la repercusión mediática de aquel ni ha obtenido la solidaridad de todos que pueda salvarla de una muerte no sólo injusta sino que nos repugna desde todo punto de vista.

 

Por favor, si aún no han depositado su firma, venzan la pereza y háganlo. Quedan cinco días. Ingresen en la página que Amnistía Internacional creó para Safiya y que se mantiene para Amina.

 

Gracias.

 

http://www.amnistiaporsafiya.org/

 

 

 

 

¿ Por qué la Gran Prensa en Bogotá no publica ésta crónica que dió la vuelta a Europa ?

 

       ".....Un muchacho del sector aparece con una bolsa llena de camisetas y piyamas perforadas por balas. "¡Mire, mire, hermano! Los organismos de seguridad entran a golpear, a amenazar y a disparar. Entonces, si puedo, si tengo con qué, les hago un tiro y me bajo al que sea... ".

      Dos años de control y masacre de paras y militares en barrios de Medellín

      -Alertas sólo se disparan cuando llega la guerilla  !!

 

       "Los niños todavía estaban aquí. No sabemos cómo el tiro no mató a ninguno. Recogimos el plomo aplastado y lo botamos, porque después dicen que somos guerrilleras".

 

      Por Carlos Alberto Giraldo M. *

 

      Medellín

 

            En las laderas de la zona oriental las autodefensas intentan cerrar un cerco entre los barrios Carambolas y Caicedo La Sierra.

 

      A las nueve horas de la mañana brumosa de este viernes 26 de abril, un comando paramilitar incursionó en las calles de Santo Domingo Savio y se llevó a dos hombres y una mujer. Algunos milicianos del Eln, vestidos de civil, patrullan el sector alertados por el ataque. En sus rostros se notan malestar y desconcierto.

 

      "La guerra está encendida. Cada vez hay más presión, más intensidad y más brutalidad. El año pasado le cortaron la cabeza con un hacha a un pelado que no tenía nada qué ver en esto y se la mandaron a la casa. Era Día de la Madre. Si ellos van con todo, a la gente, aquí, también le toca responder con todo", narra un joven que confirma que la cita, para hablar del tema, está cancelada por razones de fuerza mayor.

 

      El fragor de los enfrentamientos se descubre en los avances y retrocesos de las fuerzas armadas ilegales, calle a calle. Hace sólo tres meses había presencia paramilitar en un sector de este vecindario conocido como La 29, en el cruce con la calle 107B. Los embates de los milicianos de izquierda los obligaron a replegarse. "Hubo muchos muertos".

 

      Pero los "paras" siguen muy cerca, a sólo doce cuadras, en la entrada al barrio San Pablo, en la carrera 34 con la calle 97. Allí hay retenes casi a diario para investigar quién se transporta en los buses, en los colectivos, en los taxis. También para cuidar que nada viaje oculto en las cajuelas de los autos o en las cinturas y los morrales de los pasajeros. Un grafiti, pintado en la pared de una tienda del lugar, advierte esa presencia: "ACU llegamos". Tantos ojos que vigilan, tantas preguntas inquisidoras, tantos rayones en las paredes con lemas de guerra, tantos jóvenes que patrullan en esta parte del nororiente de Medellín, pero también en el occidente, revelan que ese ambiente caldeado del campo, con ejércitos irregulares que chocan y ponen a los civiles en medio del fuego cruzado, ahora está aquí, en la ciudad.

 

 

            Los niños están llevando la peor parte con el uso de armamento pesado, en especial de fusiles.

 

¡Quién dijo miedo!

 

      Dora* veía a Pedro El Escamoso, la novela de televisión, mientras aguardaba que su marido y su hermano terminaran de comer los frijoles con arroz que les acababa de servir. Todo estaba en calma cuando sonó el primer disparo. Salió al balcón y vio a varios policías al trote. Subían por la calle estrecha de enfrente de su casa en busca de milicianos. "Ahora la 'ley' viene por aquí y lo saca, pero es prendido".

 

      La mujer entró de nuevo a la sala de su casa, que también es comedor y dormitorio. No pudo tirarse al piso porque sus dos parientes ya ocupaban el espacio libre. "Fui a meterme detrás de la nevera, nada. Luego al baño, no me hallaba del susto". De pronto, algo pegó, en seco, contra uno de los costados del refrigerador. Los hombres, aún bocabajo, alcanzaron la pieza caliente y humeante. Era un tiro de fusil. Unas cuadras arriba Willington, un menor de 17 años, había caído herido de muerte sobre la placa deportiva de cemento del barrio La Independencia #2. Otros muchachos intentaban evacuar al herido, moribundo, pero la balacera no daba tregua. "Ese día también hirieron a Ángela, una vecina", recuerda la dama.

 

      Varios habitantes de ese vecindario de la Comuna 13 del occidente de Medellín sostienen que en ocasiones la Policía ha hecho asaltos de imprevisto, apoyada con tanquetas y fuego de fusilería. También denuncian que en un sitio llamado La Torre (una estructura de la red de energía) toman posiciones varios fancotiradores que, por momentos, han disparado indiscriminadamente.

 

      En varias viviendas del sector hay huellas de los disparos en los techos y en las paredes. En la Guardería Carrusel, que funciona en una casa prefabricada que cuelga de una de las laderas de esta parte de Medellín, hay un orificio quince centímetros abajo del marco de aluminio de una ventana con vista a La Torre. Cuatro mujeres que cuidan a los catorce niños que reciben atención en la vivienda dicen que hace tres semanas, a las dos de la tarde, el balazo perforó la pared, delgada y débil. "Los niños todavía estaban aquí. No sabemos cómo el tiro no mató a ninguno. Recogimos el plomo aplastado y lo botamos, porque después dicen que somos guerrilleras".

 

      Apenas a cuatro y ocho metros del jardín infantil, otras dos viviendas están agujereadas: una en el contador de energía y la otra en el tejado. En la segunda, la bala pasó una cortina y se clavó en un envase de lata que estaba en la nevera, lleno de chocolate. Una mujer enseña el boquete en el tarro y la puerta del refigerador parchada con masilla. A una menor de diez años, una bala de fusil le partió los huesos de su antebrazo izquierdo y luego se le metió en el abdomen. Recibió atención de urgencia en la Unidad Intermedia de San Javier y después en el Pabellón Infantil del Hospital San Vicente de Paúl. La dieron de alta el miércoles pasado.

 

      "Había salido con mi tía a comprar unas pastillas para mi papito (abuelito) y al doblar la esquina me dieron. No sé por qué. Cuando vi la sangre me puse a llorar. Me llevaron en una moto. Me sacaron la bala estripada de la barriga". Un francotirador la alcanzó desde una colina del barrio Corazón. "No pueden ver jóvenes reunidos aquí porque abren fuego", agrega una familiar de la menor, que ahora, por miedo, prefiere no salir a la calle.

 

          

      En jaque

 

      Después de subir un millar de escalas desde la placa polideportiva de La Independencia #2 hasta el filo de la loma, se descubre una veintena de casas desocupadas.

 

      Allí, en la calle 34B con la carrera 111, es notoria la huida de los vecinos por miedo a las balaceras. "Cacorros, afeminados, pirovos", les dicen a los milicianos en un grafiti pintado en una vivienda abandonada. En otro muro se lee: "Cap (Comandos Armados del Pueblo) morirán".

 

      Una caseta que había debajo de La Torre ha sido destruida. Nadie sale, nadie se asoma. De pronto aparecen seis policías que se escondían en una de las propiedades abandonadas. Están tensos, con sus fusiles y sus binoculares en las manos. "La orden de mi general es estar aquí".

 

      El agente al mando sostiene que su tarea es evitar que los insurgentes maten y cobren vacunas. También intenta ubicar, según dice, a francotiradores de la guerrilla apostados en otros puntos de la ladera, pero no disparar contra los civiles. "Incluso, los milicianos se nos han metido hasta aquí a lanzarnos petardos".

 

      En febrero mataron al teniente Casas, subcomandante del Cuerpo de Reacción Antiterrorista de la Policía Metropolitana, Coran. Ese día una patrulla del CTI de la Fiscalía había sido emboscada por milicianos en el sector de San Michel, en San Javier, al otro lado del cañón que forman los barrios de la Comuna 13, que vistos desde La Torre parecen un tablero de ajedrez hecho con ladrillos desnudos. El oficial tomó los binóculos para inspeccionar el área, pero un tiro certero de carabina le pegó abajo del ojo y le atravesó la cabeza. Sólo se escuchó, en una fracción de segundos, un golpe suave, como el de una moneda en un pedazo de madera. "Mi teniente se desplomó".

 

      En el laberinto

 

      La guerra urbana se desarrolla en un territorio repleto de callecitas, pasadizos, callejones, cañadas, escalinatas y ranchos que forman un laberinto, una maraña de caminos trazada por la sucesión inestable e impredecible de las invasiones de miles de pobladores llegados del campo y de otras barriadas de Medellín, expulsados por la violencia o empujados por la necesidad.

 

      Uno de los más recientes, empinados y distantes asentamientos está en la zona nororiental. Allí, los ranchos de madera apenas toman forma. Unos cuantos ostentan cuerpos de ladrillo y pisos de cemento. Un grupo de seis policías, en tres motos, intenta subir por la loma de barro rojizo, ablandado por el invierno y las aguas negras que se escurren desde las casuchas más altas.

 

      En algunos lotes la gente siembra café y plátano. Es un mundo a mitad de camino entre el campo, que se ve metros arriba, en lo alto de la montaña, y la ciudad, que se descubre a lo lejos, humeante y dura, igual que las paredes y las calles que cubren la barriga que se forma al centro del valle.

 

      "Allá abajo el Gobierno ignora nuestra situación: epidemias, plagas, diarreas, desnutrición. Es infrahumano como se vive aquí. Este vecindario es tranquilo, pero en otros aledaños como Bello Oriente y La Cruz se dan bloqueos al transporte, a los alimentos.

 

      "Hay registros, casa por casa. A veces el Ejército y la Policía entran con encapuchados o patrullan de civil", relata un grupo de líderes comunitarios. Ellos dicen estar al margen de los actores armados. Pero la guerra acosa y por todos los lados las intimidaciones y las agresiones se extienden como una epidemia.

 

      Un informe de un colectivo de Derechos Humanos, que se titula Medellín-Colombia, la Otra Palestina, observa que los pobladores más pobres, después de construir sus tugurios con cartón y plástico, y un poco de madera, "se encuentran en una ciudad de gobernantes que nos los quieren porque la afean y, por consiguiente, se les estigmatiza de ser milicianos y guerrilleros".

 

      Hoy Carambolas, un barrio de la Zona Nororiental, es un ejemplo y es también centro de la disputa entre comandos de las autodefensas del Bloque Metro, los organismos de seguridad oficiales y las milicias de las Farc y del Eln. "Esa es tierra de candela. Más de diez familias se han ido. Estamos tensos porque a los líderes nos ponen en la mira".

 

      En ese barrio, que suena a tacada de billar, operaban los Núcleos Revolucionarios 6 y 7, absorbidos desde enero por las Autodefensas de Córdoba y Urabá. "Llegaron los paracos y les ofrecieron plata y, como se dice popularmente, se torcieron".

 

      Un joven que conoce la situación de la Zona Nororiental explica que unos 20 militantes que había allí están armados ahora con fusiles. "Lo que pasa es que cogieron a 26 manes, que eran de la comandancia de los 6 y 7 y quedaron desmantelados. Los infiltraron y un día, en una operación simultánea, cayeron casi todos.

 

      "Al calor y al miedo de ese golpe, además de agobiados por el desempleo, los otros pelados se plegaron a los 'paras' ".

 

      En los últimos días las mujeres adultas, cabeza de hogar, sufren el drama del reclutamiento de sus muchachos. "Hay una sentencia: las familias meten a sus hijos a la guerra o se van del sector. Es una cuota humana. ¿Para qué? Los vuelven matones a sueldo, los engañan con plata y lo más seguro es que no los volvemos a ver", reflexiona una madre y líder de esa ladera.

 

      "Bajo el velo de la impunidad" se adentra en los barrios "la figura del control paramilitar; miles de jóvenes son obligados a participar en la red que se viene construyendo", denuncia al respecto un documento de defensores de Derechos Humanos.

 

 

            ...En alrededores de Medellín está la escuela de entrenamiento de los paras. Muy cerca está la base artillada de la contraguerrilla del Ejército...

      "Aquí estamos"

      Nuestra guía se despista entre el montón de escalas y pasadizos. Ahora tomamos un recodo estrecho y desembocamos a un cruce de calles más amplias donde cuatro muchachos y una mujer nos observan. Pronto indagan por el sentido de la visita. Son miembros de las Milicias Bolivarianas de las Farc.

 

      Recelosos consultan con un superior y nos solicitan que esperemos. Poco a poco baja la tensión y aparece un hombre de aspecto fornido, joven, con su rostro cubierto por una camiseta. Dice que debemos esperar una hora, hasta que llegue "otro mando". Puntual, al mediodía, aparece el combatiente autorizado para hablar.

 

      "Lo que está pasando en estos barrios se debe a un conflicto que se viene generalizando en el país. Paramilitares y guerrilla enfrentan una lucha que, en parte, se decide" allí. El hombre habla pausado. Sólo se ven sus ojos, hundidos en la sombra que forma su capucha improvisada.  Dice que no hay interés en atacar a nadie, salvo a la Policía y al Ejército, "si es del caso". La actitud es defensiva, aclara.

 

      "No sólo hay heridos, hay muertos. Hay niños asesinados ante la intensidad de lo que ocurre. ¿Qué medidas tomamos? La gente sabe que no debe salir cuando haya enfrentamientos, cuando suenen tiros. Hay un conflicto entre ellos y nosotros, los que tenemos las armas. La comunidad no tiene nada que ver, muchos no saben ni quiénes somos, pero los organismos de seguridad dicen que tienen que saber".

 

      Un integrante de los Comandos Armados del Pueblo, Cap, se une al diálogo. Ambos coinciden en que la gente no tiene por qué poner los muertos. "Uno, como guerrero, como combatiente, le parece duro".

 

      Sentados sobre una escalas que dan entrada a una vivienda, los encapuchados advierten que en el sector las Farc, el Eln y los Cap están unidos "contra la agresión estatal". Los combates cada vez son más duros, según relatan: "el sábado 20  apareció un helicóptero y rafaguió. Pero no sabían cuál era su objetivo. Por fortuna, la comunidad no resultó afectada".

 

      Ocultos tras un camión viejo, los milicianos señalan una colina en la cual se ubican francotiradores enemigos. Al tiempo, aceptan que el conflicto se está "urbanizando" y que "en los campos sólo quedarán los pájaros y los micos".

 

      "Esto se prolongará hasta que el Estado tome conciencia. En el momento tenemos focos (presencia) por todos lados". Aseveran, antes de terminar el diálogo y perderse por un callejón, que los organismos de seguridad no "nos verán arrodillados".

 

      En aquel alto

      La vía llega a su final, muy arriba, sobre la margen norte de la quebrada Santa Elena. Es de mañana y en la última parada de los buses y colectivos, y en una vía que estrecha su garganta hasta cerrarse, un grupo de tres jóvenes del Bloque Metro de las Autodefensas requisan a los pasajeros de los automotores.

 

      José, un moreno delgado que llegó a Medellín desde Acandí, Chocó, luego que a su padre lo mataran las Farc, relata que un grupo de hombres uniformados de militares y policías entró al barrio en un camión. "Nos confiamos de que era la ley, ¡pero qué va, hermano, eran guerrilleros! ¡Hijueputa, por poco nos encienden! Pero así es esto".

 

      Señala la cara sur del Cerro Pan de Azúcar, en una actitud de expedicionario y de campaña, y advierte que esta noche planea meterse a un vecindario que está del otro lado. Se llama Mano de Dios. Con su acento urabaense, algo risueño, dice que allá le tienen "algo guardado".

 

      A su mando está un grupo de unos 40 muchachos, algunos de ellos ex miembros de las milicias 6 y 7 de Noviembre, que controlaron el vecindario a principios y mediados de los noventa, y después, tras un proceso de desmovilización, decidieron volver a echar mano de los fierros que les ofrecieron sus antiguos enemigos: "los paras".

 

      En una descripción del terreno, José cuenta que por los pinares que se avistan más arriba de la vieja carretera a Santa Elena, a veces se descuelgan "comisiones" del frente Carlos Alirio Buitrago del Eln. Señala un pequeño barrio, el 8 de Marzo, ubicado al otro lado de la hondonada, y dice que sólo le falta ese pedazo para tener el control de la zona. "Brisas de Oriente, que está al lado, ya es de nosotros".

 

      Sostiene que las milicias que antes estaban en los territorios que hoy controla el Bloque Metro de las Autodefensas atropellaban a la gente. Había asesinatos, atracos y robos. Una pregunta obligada: "¿y ustedes acaso no hacen lo mismo?".

 

      Él responde que se "ajusticia" sólo a quien ha pasado todos los límites y que no hay "vacunas" (extorsiones). Sólo "se percibe una platica" de una empresa de transportes del sector. "Del Estado Mayor recibimos un mercado por mes" y una modesta "mensualidad".

 

      Los muchachos reciben adoctrinamiento y aprenden maniobras militares en la Escuela Corazón del Bloque Metro de las Autodefensas, controlada por "Rodrigo", un hombre de unos 35 años, a quien los jóvenes llaman, imperturbables y firmes, "mi comando". Allí se echan unos tiritos en un despoblado y aprenden a manejar fusiles.

 

      Ahora esos mismos chicos suben por unas escalas de tierra del vecindario mientras que una mujer desplazada del municipio de Ciudad Bolívar los ve pasar. Está en su rancho, con piso de barro. Le pregunto qué piensa al ver a esos jóvenes armados: "la cosa está tranquila, lo malo es tanta pobreza". Su esposo no consigue trabajo porque sólo sabe sembrar.

 

      Moros y Cristianos

      Al otro lado de la ciudad, en el Occidente, también de mañana, tres jóvenes milicianos del Eln, en cuclillas, cuentan balas de fusil que sacan de una bolsa plástica, mientras que por sus radios les dicen a otros compañeros, ubicados en lugares estratégicos para combatir con los francotiradores de La Torre, que "hagan otros dos tiros a ver cómo se pone la cosa".

 

      Al caer la noche, sobre la vía principal de acceso al barrio, los milicianos cruzan una cadena de acero, de un poste de la energía a otro, y la unen con un candado. En adelante, ningún carro puede pasar. En el día, en un paredón se lee la advertencia de que el avance a los extraños es restringido: "prohibido el paso de taxis y particulares ELN".

 

      Un muchacho del sector aparece con una bolsa llena de camisetas y piyamas perforadas por balas. "¡Mire, mire, hermano! Los organismos de seguridad entran a golpear, a amenazar y a disparar. Entonces, si puedo, si tengo con qué, les hago un tiro y me bajo al que sea".

 

      Esas palabras, cargadas de resentimiento, se suman a las de José, a las del Policía de La Torre, a las de los milicianos de las Farc y de los Cap y a las de la gente que sufre en esas calles empinadas. Se revuelven con la letra de una canción de salsa que ahora suena en un parlante en la esquina y que es un mensaje para la gente de Medellín, que parece no enterarse de lo que pasa: "¡en guerra nadie gana/ en guerra todos perdimos igual!".

 

      

 

Efemérides 22 de Mayo

Por Diego Villaroel

 

 

1541

La Conferencia de Ratisbona termina sin poder reunificar la Iglesia Católica: desde entonces se considera al protestantismo una nueva religión.

 

1764

Con la bendición del Fortín de San Gabriel, se cumple la fundación de la ciudad de Angostura, que se había empezado a trasladar desde Santo Tomé. Fue Don Joaquín Sabás Moreno de Mendoza quien realizó, por encargo de Don José Solano, el traslado de dicha ciudad venezolana.

 

1774

Francisco de Orduña, en nombre del virrey del Río de la Plata, toma posesión del archipiélago de las Malvinas, recuperadas por los españoles de los ingleses.

 

1810

El Cabildo abierto de Buenos Aires destituye al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y nombra una Junta de Gobierno.

 

1863

En Venezuela, Antonio Guzmán Blanco, por los Federales, y Pedro José Rojas, por el Gobierno de Páez, ratificaron el Tratado definitivo del cese a la Guerra de los 5 años, mediante el llamado Convenio o Tratado de Coche.

 

1895

Rubén Darío escribe en una hora y media su famosa "Marcha triunfal" para la velada patriótica del 25 de mayo, tras el compromiso contraído con el Ateneo de Buenos Aires.

 

1896

El Gobierno español rechaza la mediación de los Estados Unidos para poner fin a la guerra de Cuba.

 

1900

Edwin Votey patenta la pianola.

 

1908

Los hermanos Wright presentan su artefacto "volador" en la oficina de patentes estadounidenses.

 

1930

Presentación, por primera vez, de un espectáculo de televisión, en un teatro de la ciudad estadounidense de Schenectady (estado de Nueva York).

 

1933

La lucha en Cuba contra la dictadura del general Machado toma aspectos de verdadera guerra civil.

 

1952

El Gobierno argentino denuncia la existencia de un complot para asesinar al presidente Juan Domingo Perón y a su esposa.

 

1958

La Confederación de Colombia establece una nueva Constitución.

 

1985

La UNESCO otorga el premio Simón Bolívar al Grupo de Contadora, que lleva dos años de mediación para facilitar la solución pacífica de la crisis de Centroamérica.

 

1996

El Gobierno mexicano anuncia la reforma de la Constitución para garantizar los derechos de los pueblos indígenas.

 

 

 

 

Estado de Derecho vs Estado Autoritario

Susana López

En una entrevista publicada por El Pais el domingo 12 de Mayo (pág. 24), el Ministro del Interior, Mariano Rajoy, definía así a los partidos "de extrema derecha" que aumentan su influencia en Europa: "El discurso que utilizan estas fuerzas políticas, para tener apoyo, es siempre el mismo, el de la inmigración y el de la delincuencia, y la unión de ambos elementos." Es decir, la relación directa entre Inmigración e inseguridad ciudadana. Parecería, por lo tanto, que estaba definiendo a su propio partido. Y añadía: "Es un discurso, en mi opinión, absolutamente demagógico..." Pero, al recordarle el periodista que, precisamente a él, se le reprocha que transmita ese mensaje, responde algo verdaderamente bilioso: "No creo que haya habido grandes reproches hacia mi discurso. Esta semana he tenido que responder a una pregunta de la oposición en el Congreso y yo creo que hay bastantes más niveles de coincidencia que de discrepancia, en relación con este tema." En El País del domingo siguiente, 19 de Mayo, la entrevista, en las mismas páginas, corresponde al Sr. Rodríguez Zapatero, que anuncia un programa del PSOE basado en la seguridad (situada, tal cual, en primer plano), la familia y la reducción de impuestos y dice, en relación con la política de inmigración necesaria, que ésta "debe basarse en tres aspectos: control de fronteras, devolución de quienes entran en España ilegalmente e integración de los inmigrantes." (es habitual, en este tipo de declaraciones litúrgicas, que lo de la integración aparezca siempre en último lugar, como coletilla indispensable). Viene a coincidir, en efecto, con el tratamiento básicamente policial y represivo del "fenómeno" de la inmigración, que sustenta el PP.

En el mismo diario, Joaquín Arango y Manuel Pimentel se pronuncian al respecto en sendos artículos sobre "La Seguridad y la Inmigración". Destaco, de ambos, dos cuestiones elementales, que, sin embargo, no aparecen en el discurso del partido gobernante ni en el de la leal oposición.

Del primero, la confusión –para mi absolutamente interesada- entre inmigrantes ("figura social que no corresponde a todos los extranjeros", sino solo a aquellos que vienen a trabajar y que proceden de países no comunitarios –los comunitarios no son ya inmigrantes, son ciudadanos de la UE-) y extranjeros "que buscan en países distintos del suyo mejores oportunidades para delinquir", sea en una banda organizada o por su cuenta, y que pueden ser, a su vez, comunitarios o no comunitarios (hay ejemplos sin fin de apacibles ciudadanos alemanes, franceses o ingleses que resultan ser delincuentes notables; como de árabes o iberoamericanos de alto rango que se dedican al blanqueo de dinero, a la droga o al tráfico de armas).

Del segundo, algo que abunda en lo anterior: "...existen mafias de delincuencia (...) que no son de trabajadores sino de organizaciones poderosas como las de la Costa del Sol o de Madrid", y una apostilla tremenda: "Nos dicen que los inmigrantes ilegales son delincuentes", pero "Es prácticamente imposible entrar legalmente en nuestro país. Casi el 90% de los inmigrantes regularizados en España entraron por vías no legales." Y algo debe saber de eso quien fue Ministro de Trabajo de Aznar hasta la imposición de "su" Ley de Extranjería.

Quiere decir, por una parte, que la "globalización" del capital no solo está provocando horrores y penalidades en los países "pobres" (algunos nadarían en la abundancia si el FMI y sus gobernantes corruptos lo permitieran), que producen un dislocamiento incontrolable de los movimientos migratorios, sino que también "globaliza" la delincuencia organizada, permitiendo su fácil expansión hacia los países "ricos", cuyas poblaciones pagan igualmente su tributo.

Son, en este caso, los sectores pobres de las sociedades ricas –los que sienten en sus propias carnes la mordedura de la exclusión y de la carencia de lo básico para vivir con dignidad en una sociedad económicamente desarrollada- los más proclives a interiorizar el mensaje de la inseguridad y los más vulnerables ante el discurso xenófobo. A ellos se suman ahora las clases medias, que han logrado un cierto nivel de bienestar, pero, a diferencia de los más pudientes, no pueden costearse la seguridad privada para defenderlo y demandan más seguridad "en la calle, en sus viviendas, en sus coches...", como testifica complaciente Rodríguez Zapatero. Les pasa, quizá, desapercibido, que las carencias de los desposeídos y el temor a perder algo de quienes algo poseen, no tienen que ver con la inmigración sino con las políticas de los gobiernos propios. Antes que los inmigrantes, existían ya en nuestro país el paro (en tasas más altas que las actuales), la pobreza, el chabolismo... y la inseguridad ciudadana que esto conlleva. Nos faltaba, solamente, el "chivo expiatorio", más necesario ahora que nunca, para explicar cómo puede perpetuarse esta situación cuando la riqueza se ha duplicado.

Por otra parte, hay que hacer una última precisión (se han hecho ya bastantes) sobre la "realidad incontrovertible" de las estadísticas sobre delincuencia e inmigración, tan aireadas por el Gobierno.

No solo se confunde interesadamente en ellas inmigrante (trabajador o trabajadora de un país no comunitario) con extranjero que comete delitos, sino que oculta lo que podríamos llamar la "focalización" de la acción policial. Si ésta se enfoca, prioritariamente, a combatir la "inmigración ilegal" (¿es también inocente la identificación de ese término con mafias y traficantes de seres humanos?) y a ello se añade la "visibilidad" del presunto delincuente (ser árabe, sudamericano o negro, a condición de que, al menos en apariencia, sea pobre), seguiremos teniendo espectaculares aumentos de la población reclusa "inmigrante" y una buena tapadera, eficiente pero execrable y enormemente peligrosa, para encubrir los redivivos fantasmas racistas y xenófobos de un Gobierno que no sabe cómo desenvolverse cuando los vientos de la inflación y la pérdida de empleos le vienen de cara.

Mal haría, por último, la leal oposición, en agitar, como un trofeo conquistado al adversario, la bandera de la seguridad, poniéndola como garante de las libertades. La inseguridad es el fruto más genuino de la desigualdad y la injusticia llevadas a un determinado límite. Y mientras ambas persistan, solo podrá garantizarse la seguridad con más represión y más cárceles, a costa de cesiones en el terreno de las libertades. No hagamos, desde la izquierda, experimentos tan peligrosos, porque, al final, la mejor respuesta, si no se cuestionan las raíces, la dará siempre la derecha, cuando no Le Pen. Eso es lo que ocurre cuando los perfiles que delimitan las diferencias básicas entre izquierda y derecha se difuminan. Eso es lo que está pasando en Europa.

 

 

Enrique Morente: «es horrible que se atropelle a palestina con el consentimiento del mundo millonario»

La verdad

«No sabemos ya quiénes son los terroristas y de quién debemos defendernos», se lamenta el artista

La Verdad, (22-5-2002) Qué envidia provoca Enrique Morente (Granada, 1942), porque habla por teléfono con la vista de la Alhambra al fondo, desplegándose sobre el cantaor como un manto protector. Maestro del flamenco, experimentador y cantor de García Lorca, el sábado actuará en el festival Murcia Tres Culturas (judía, árabe y cristiana). «Cantaré en Murcia a favor de la paz, no hay causa más importante a la que se pueda entregar un artista», dice.


-Mal está el patio: Israel y Palestina se alejan de la paz y se devoran. ¿Cómo vive usted esta octava plaga bíblica que es la guerra?

-Estoy muy angustiado, porque se pasa la vida y veo que todas las esperanzas e ilusiones puestas en que mejore el ser humano, en que podamos convivir en paz, a veces parecen utopías imposibles y te vienes abajo. Que en pleno año 2002 se cometan estos atropellos con Palestina, con el consentimiento, o por lo menos con la vista gorda, del mundo millonario, pudiente, es horrible. No sabemos ya quiénes son los terroristas y de quién debemos defendernos.

-Del mundo millonario que usted cita formamos parte todos nosotros, y tampoco es que nos quite mucho el sueño este conflicto.

-Menos aún se lo quita a quienes tienen más responsabilidad y medios que nosotros, que es la gente de los altos poderes, llenos de ambición y de soberbia y agarrados al poder a costa de lo que sea. Estos sinvergüenzas se sirven de todo, incluso de la religión. Yo, que soy un amante del arte y la cultura religiosos, detesto que se engañe al pueblo en nombre de cualquier Dios. La gente de la calle no tiene las herramientas para luchar y, por otra parte, es cierto que no nos acordamos de que peligramos todos hasta que no nos ponen la bomba en nuestra cocina. Se unen el hambre y las ganas de comer: unos, para tener todo el oro del petróleo para ellos, utilizan a Alá; y los otros, para tener más terreno que no es suyo en Palestina, van avanzando y arrasando hacia Ramala y hacia donde haga falta sin ninguna compasión.

-¿Qué solución propone usted?

-Yo creo que los altos mandos de la OTAN y de EE UU tienen una enorme responsabilidad en este tema, porque los pueblos que disfrutan de tranquilidad y quieren la paz seguro que los van a secundar si utilizan su poder en favor de la justicia. Lo que pasa es que ya no sabe uno si lo que se quiere es la guerra para vender armas o yo qué sé. Estamos vivos de milagro.

-¿Vivos de milagro y obsesionados con el dinero?

-Locos por el dinero. Los españoles pertenecemos ya al mundo millonario, y la mayoría vivimos bien, ¿qué más queremos? Qué tristeza que tanta gente con la vida resuelta, entre la que me incluyo, esté un poco cruzada de brazos. Yo intento descargar mi conciencia, pero seguramente lo que hago no es suficiente.

-¿Se refiere a su participación en conciertos como los organizados por la asociación Contra la Europa del capital?

-Sí, colaboraré siempre a favor de los desprotegidos, y estoy dispuesto a trabajar para buenas causas siempre que vea claro a qué se destina el dinero. Quiero colaborar, ayudar, yo tengo ya suficiente.

Despreciables

-¿Qué opina de quienes critican y tachan de ingenuos a la gente que lucha en los movimientos antiglobalización?

-A mí me parece despreciable tratar de desmoralizar y de atacar los sentimientos de la única gente que quiere hacer algo por los demás. Ahora se está hablando de si Manu Chao hace demagogia o no. ¡Hombre!, todo el que se moja y critica a los poderosos corre el riesgo de caer en la demagogia, pero la pregunta es, ¿qué necesidad tiene Manu Chao de implicarse a favor del movimiento antiglobalización? Ninguna. A la gente que hace algo por cambiar el mundo hay que estimularla, no machacarla.

-Dice usted que no le gustaría meter la pata, ¿lo ha hecho muchas veces?

-Sí, he metido la pata muchas veces, para qué decir lo contrario. Unas veces he metido la pata hasta el fondo, y muchas otras he puesto toda la ilusión en cosas que al final no han salido como esperaba. Estoy contento con pocas cosas, aunque a veces llegan recompensas y respiro.

-¿La vanidad no le tienta?

-Cuando lo hace la echo a patadas. Me parece de tontos estar mirándose el ombligo y celebrando lo simpático que es uno.

-Dicen los críticos que hace mucho tiempo que está usted por encima del bien y del mal.

-Qué voy a decir yo a eso, sólo que tengo que aprender muchísimo, y lo digo de verdad.

-Lo cierto es que usted es considerado el maestro cuando se habla de experimentar con el flamenco.

-No tengo yo conciencia de maestro, quizá porque pienso que todo lo que he hecho en mi carrera es poco y que es más lo que debería haber hecho. Bueno, lo haré, tengo que trabajar más y mejor, no he llegado a ningún sitio.

-En Omega, su trabajo junto a Lagartija Nick, mezcla rock y flamenco. ¿Dónde poner el límite a la experimentación?

-No debe haber límite, aunque tampoco es una obligación experimentar. El artista no debe sentirse obligado a experimentar, ni a resultar interesante, ni a ser oportuno. El artista está obligado a hacer lo que sienta. Es una cuestión de sentimiento, no de imaginación.

-La Paquera recordaba en estas páginas lo que ha cambiado el panorama del flamenco en unos años. De casi tener que pedir perdón por cantar, algunos cantaores, como ella, ahora están tratados como auténticas glorias.

-La Paquera se lo merece todo, porque es una barbaridad, la primerísima voz flamenca que tenemos hoy en España. El camino ha sido áspero, pero ha llegado el momento de la gracia. Yo se lo digo a mi hija Estrella y a los que vienen, que sean conscientes del momento que les ha tocado y que lo aprovechen.

 

Las Matanzas En Nepal y Las Mentiras Del Portavoz De La Casa Blanca

Higinio Polo

La semana pasada aparecían en la prensa española e internacional noticias que daban cuenta de que unos 140 soldados nepalíes habían muerto el 7 de mayo en un ataque de "rebeldes maoístas" en Rolpa, a casi quinientos kilómetros de Katmandú, la capital del país, en el preciso momento en que el presidente del gobierno nepalí, Sher Bahadur Deuba, se encontraba en Washington recibiendo la promesa de que el gobierno de George W. Bush iba a ayudar al gobierno de Nepal a combatir a los rebeldes. Las informaciones periodísticas, que pasaban por alto los muertos entre las filas rebeldes, hablaban de que el gobierno norteamericano pensaba presentar al Congreso de Representantes una petición para entregar varias decenas de millones de dólares en ayuda militar destinada a combatir a la guerrilla, y todo indica que esas ayudas millonarias van a llegar rápidamente a Nepal. Para justificar esas partidas de la muerte, el inefable Ari Fleischer, portavoz de la Casa Blanca, que ha sido acusado por destacados representantes de la prensa internacional de mentir en diferentes ocasiones, declaraba -sin sentir ningún embarazo- que "Nepal hace frente a una rebelión maoísta y Nepal es un ejemplo de democracia; por eso Estados Unidos se ha comprometido a ayudar".

No ha habido más informaciones en los grandes medios de comunicación. Cualquier ciudadano poco avisado tal vez podría creer al portavoz presidencial de un poderoso país, y tal vez consideraría un exceso que los críticos de Ari Fleischer le tildasen de nuevo de mentiroso. Pero para vergüenza del portavoz de la Casa Blanca, Nepal no tiene nada que ver con lo que Fleischer afirmaba: es un país que ha vivido desde los años sesenta con una peculiar democracia llamada Panchayat, que encubría una dictadura, en la que el rey Birendra persiguió sistemáticamente toda disidencia política, aunque en 1990 -forzado por las protestas de la población- aceptase iniciar un controlado proceso de apertura democrática que tuvo como consecuencia las elecciones de 1991: en Katmandú el Partido Comunista consiguió casi el ochenta por ciento de los votos, aunque en las zonas rurales ganó, con abundantes indicios de fraude, el Partido del Congreso Nepalí, un partido monárquico, instrumento de los círculos ligados al rey, y que controla actualmente el gobierno. El corrupto sistema imperante en todas las esferas de la vida del país continuó, hasta el extremo de que altos cargos militares se vieron acusados de enriquecerse con los recursos nacionales y algunos responsables gubernamentales llegaron al extremo de vender sus propios pasaportes diplomáticos a las redes de contrabando.

El rey Birendra, un hombre educado en Harvard, en los Estados Unidos, profundamente corrupto, era un rey considerado por el régimen y por los religiosos como la reencarnación del dios Visnú, que gobernó con mano de hierro y que mantenía una monarquía de corte casi feudal. Durante la década de los noventa, la población pudo comprobar la falsedad de las promesas de cambio político y de progreso social, y Amnistía Internacional denunció el recurso de la monarquía a la táctica, de siniestro recuerdo, de hacer "desaparecer" a miembros de la oposición: son decenas y decenas los casos documentados por Amnistía Internacional, así como también las denuncias sobre el recurso sistemático a la tortura en los centros de detención del ejército y la policía. Fue esa situación sin salida la que llevó al inicio de la rebelión comunista en 1996, que está en el origen de la actual crisis del sistema imperante en Nepal. En junio de 2001, se produce el asesinato del rey Birendra, que aunque fue presentado inicialmente por los grandes medios de comunicación occidentales -con confusas informaciones y equívocas referencias- como una consecuencia de los enfrentamientos con la guerrilla, fue en realidad una matanza de la familia real realizada por el príncipe heredero, que posteriormente se suicidó. En realidad, persisten todavía las sospechas de que los asesinatos fuesen una conspiración urdida por el nuevo monarca, Gyanendra, hermano de Birendra, y hombre situado todavía más a la derecha que el anterior rey, hasta el punto de que Gyanedra acusó a su hermano de ser demasiado benigno en la represión de los oponentes políticos. Su llegado al trono estuvo envuelta en manifestaciones y protestas por todo el país.

El nuevo rey Gyanedra no ha cambiado nada de la corrupta y feudal monarquía nepalí, y, si cabe, ha acentuado más la represión política: en abril de este mismo año Amnistía Internacional denunciaba que las fuerzas de seguridad del régimen habían ejecutado a unos 1.300 presuntos militantes comunistas, además de haber detenido a miles de personas en todo el país. La vida de la población continúa siendo de una dureza insoportable: los campesinos sobreviven en una situación extrema, trabajando las tierras propiedad del rey, de los grandes propietarios ligados a la monarquía y de los religiosos, a cambio de salarios de miseria. En muchas zonas rurales la esperanza media de vida de los campesinos no alcanza siquiera los 35 años.

El régimen de Gyanedra ha decretado el estado de excepción en el país desde noviembre del pasado año y la situación no deja de agravarse: en los escasos días que llevamos del mes de mayo se ha producido una matanza de más de 500 miembros del Partido Comunista de Nepal. Según Amnistía Internacional, que ha pedido una investigación independiente, el propio gobierno de Katmandú ha reconocido la muerte de 548 militantes comunistas, junto con 3 soldados y 1 policía. Todas las alarmas se han disparado: según la misma organización humanitaria, el gobierno nepalí no ha facilitado el número de heridos ni de detenidos en los combates, lo que le hace temer que se estén produciendo más matanzas, puesto que es un comportamiento habitual de las fuerzas gubernamentales recurrir al asesinato en lugar de proceder a la detención de las personas. En su último llamamiento, Amnistía Internacional ha expresado también su preocupación por el hecho de que las autoridades nepalíes ofrezcan públicamente recompensas a cualquier persona por la captura, vivos o muertos, de destacados dirigentes comunistas. Es obvio que ello supone un abierto llamamiento al asesinato.

Esa es la atroz situación en Nepal, que sin duda Ari Fleischer conoce, como sin duda la conocen también en el Departamento de Estado norteamericano. No sabría decir qué es más inquietante, si el torvo soberano nepalí o los atildados funcionarios gubernamentales de Washington que juegan con el destino y con la vida de millones de personas y que justifican a verdugos amigos. Los ciudadanos norteamericanos, y la propia opinión internacional, deberían reflexionar sobre la peculiar circunstancia de que tipos como Ari Fleischer, que consideran a Nepal "un ejemplo de democracia" y no tienen inconveniente en declararlo públicamente, sean los responsables de dirigir un gran país como los Estados Unidos. Sin duda, sujetos como Ari Fleischer son algo más que un síntoma, porque no sólo son cómplices de los verdugos, no sólo desmienten cada día su presunta preocupación por la libertad y por las instituciones democráticas, no sólo avergüenzan a los ciudadanos norteamericanos que siguen creyendo en la honestidad de sus gobernantes, sino que nos ponen ante la evidencia de que su país es un peligro para el mundo. Ari Fleischer miente, y sabe que lo hace, pero quiere seguir cabalgando en la impunidad y la mentira.

 

Las Raíces del Sentimiento Antiyanqui

Boris Kagarlitsky
ZNet en español

Un sentimiento contrario a EE.UU. domina en sondeos de opinión en Rusia. Tres corrientes principales comparten esa opinión, que va en continuo crecimiento.

Las encuestas de opinión muestran que el sentimiento antiyanqui en Rusia ha llegado a un nivel tal como no se había visto desde los días de la Guerra Fría. Esta hostilidad no es el producto de una confrontación política, como fue el caso durante la era soviética, o de un callejón sin salida diplomático, como sucedió cuando le tocó hacer la guardia a Primakov como Primer Ministro. Paradójicamente, esa tendencia ha aumentado en un período de asociación política sin precedentes entre Rusia y Estados Unidos en la "guerra contra el terrorismo". La popularidad de EE.UU. alcanzó su cenit durante la perestroika. Los rusos querían a EE.UU. sobre todo porque se les había prohibido hacerlo durante 40 años. Pero todo eso cambió durante los años 90, cuando el apoyo de EE.UU. a las políticas impopulares de Boris Yeltsin socavó continuamente su atractivo. Recuerdo cómo en octubre de 1993, después del bombardeo del Parlamento, mis estudiantes estadounidenses se vieron rodeados por una malevolencia generalizada. "Díganle a la gente que ustedes son "canadienses," les aconsejé. "Los canadienses nunca le hacen daño a nadie."

El humor antiestadounidense llegó al máximo durante el conflicto en los países balcánicos. Por primera vez, multitudes de jóvenes encolerizados se reunieron fuera de la Embajada de EE.UU. –no los indigentes o marginales, sino que chicos de la clase media que habían crecido en la era poscomunista y que nunca pasaron por el adoctrinamiento ideológico de las escuelas soviéticas. Esas escenas desmintieron la teoría de que después de 10 a 15 años de democracia y reformas de libre mercado, los rusos llegarían a considerarse como parte de Occidente.

La tragedia del 11 de septiembre alteró en algo esa situación. La gente sintió pena por los estadounidenses, aunque su piedad estuvo a menudo mezclada con alegría por el mal ajeno del tipo expresado en la popular consigna: "Lo sentimos por el pueblo estadounidense, mas no por EE.UU." Pero la actitud hacia EE.UU. mejoró significativamente.

Resultó, sin embargo, que esa tendencia no duró mucho. Las cifras favorables a EE.UU. en Rusia comenzaron a caer junto con las bombas lanzadas por aviones de EE.UU. sobre Afganistán. La hostilidad aumentó cuando tropas de EE.UU. aparecieron en Asia Central y llegaron a la ebullición cuando Washington impuso restricciones a las importaciones de Rusia. Según datos recogidos durante esta primavera por la Fundación de la Opinión Pública, más de un 70 por ciento de los encuestados consideraron a EE.UU. un país hostil.

Los políticos de todos los colores no han dejado de notar este clima. Ahora se permiten algunos "ataques antiyanquis" para mejorar sus cifras en preparación para las elecciones parlamentarias del próximo año. Putin y su círculo íntimo, por otro lado no tienen gran alternativa fuera de demostrar su lealtad a sus aliados de EE.UU. Como resultado, parecen más y más aislados de la sociedad.

El antiyanquismo ruso es tan diverso como Rusia misma, y expresa tres visiones del mundo diferentes, incluso mutuamente excluyentes.

Los nacionalistas, para comenzar, nunca han sido grandes hinchas de EE.UU. Odian a los estadounidenses sobre todo porque odian a todo el mundo exterior. En Estados Unidos ven a un país que difunde la conspiración judía mundial y las repulsivas ideas de corrección política, derechos humanos y tolerancia racial. Sospechan que EE.UU. suministra ayuda clandestina a los combatientes chechenios.

Los numerosos políticos rusos ignorantes y sin principios constituyen el segundo grupo principal. Saben que los ataques contra EE.UU. son muy populares con el gran público. Más importante aún es que pueden acusar a extranjeros por sus propios estúpidos errores. Para ellos, el antiyanquismo es una coartada política. Pueden hablar de una confrontación sin pensar en el significado de sus palabras.

La Rusia de hoy no es la Unión Soviética, e ideológicamente está en el mismo campo que Estados Unidos. Pero una memoria semi-consciente del pasado soviético sigue formando parte de la psiquis nacional. En sus sueños, los rusos de clase alta siguen viéndose como secretarios de comités del Partido Comunista.

El tercer grupo critica a EE.UU. por el mismo motivo que la izquierda en todo el mundo critica a la administración Bush. Para ellos, EE.UU. es un país con un historial dudoso de derechos humanos, del medioambiente y de las relaciones raciales –un país que contempla con indiferencia los sufrimientos de los chechenios y de los palestinos. Ésta sigue siendo la posición de una minoría. Pero es una minoría que va creciendo.

Muchas cosas en Rusia dependen de cuál de estas tendencias logrará imponerse. Para superar los sentimientos contrarios a EE.UU. propiamente tales, sin embargo, algo tiene que cambiar en los propios EE.UU.

Boris Kagarlitsky es un sociólogo que trabaja en Moscú.

Título original: Roots of Anti-Americanism
Autor: Boris Kagarlitsky, The Moscow Times, 10 de abril de 2002
http://www.zmag.org/content/ForeignPolicy/kagaranti.cfm
Traducido por Germán Leyens

 

 

 

Carlos A. Lozano, dirigente del Partido Comunista Colombiano:

 

"El diálogo con las FARC lo rompió el gobierno porque no quería discutir las causas sociales, políticas y económicas de la guerra"

Pascual Serrano

En sólo dos meses transcurridos desde que el gobierno colombiano abandonase el diálogo con las FARC, ya son 1.612 los combatientes muertos entre los dos bandos. El vicesecretario del Partido Comunista Colombiano y director del semanario Voz, Carlos Lozano, analiza la situación de Colombia durante su visita a Madrid con motivo del Foro Social Trasatlántico, la "contracumbre" de jefes de Estado de la UE y América Latina.

¿Cuál es la razón por la que, a su entender, Pastrana ha roto el proceso de diálogo con las FARC?

Porque tiene una presión grande de EEUU, mandos militares y la oligarquía colombiana, que no desean afrontar las cuestiones de fondo. Quieren sólo compromiso de las FARC de cese de hostilidades y no abordar los temas de la Agenda Común, es decir, los temas sociales, políticos y económicos.

Desde octubre se veía inminente la llegada de un acuerdo humanitario y también de un acuerdo que permitía llegar a una tregua. Entonces pasaría a un primer plano la denominada Agenda Común, algo que no querían discutir. Para ellos no era negociable ni el proyecto económico neoliberal del gobierno, ni la reforma agraria, ni el Plan Colombia. Su único modelo era darle duro a la guerrilla para obligarla a negociar en condiciones de debilidad.

Por ello, no respetaron el plazo de 48 horas para que las FARC abandonaran la zona de distensión. El objetivo no era sólo acosar a la guerrilla en su salida, sino no dar tiempo a la intervención de la comunidad internacional que impidiera la ruptura del diálogo.

Los gobierno de la UE no han tenido una postura uniforme respecto a la consideración de si las FARC o el ELN se deben considerar grupos terroristas, ¿cuál es su opinión?

Con esa calificación no se ayuda al proceso de paz en Colombia. Un funcionario del ministerio de Asuntos Exteriores español me reconocía que mediante esa consideración se presionaría a las FARC. Eso no es verdad, lo único que se consigue es cerrar espacios a la negociación y se legitima a un gobierno que lo único que ha hecho es aplicar el terrorismo de Estado no actuando contra el paramilitarismo y sus masacres.

Mira la contradicción que supone pretender dar la imagen de que se quiere llegar a acuerdos con el ELN mediante los diálogos que está manteniendo con ellos en La Habana, y, al mismo tiempo, intentar incluirlos en el listado de grupos terroristas.

La muerte de más de cien personas en la iglesia de Bojayá, cuya responsabilidad se ha adjudicado a las FARC, ha conmocionado al mundo y han hecho dudar a muchas personas sobre los métodos de combate de la insurgencia colombiana, ¿qué opinión le merecen esos acontecimientos?

Sin duda es una tragedia. Ninguna guerra, por justa que sea, esta exenta de estos actos dramáticos. Las FARC han reconocido su error. Aquí lo que ocurrió es que los paramilitares tendieron una trampa, encerraron a la población en la iglesia para después provocar un ataque de la guerrilla y desencadenar la matanza. Pero tampoco debemos olvidar que el ejército también comete tropelías y los paramilitares no se dedican a combatir a la guerrilla sino a matar a la población civil. Hechos como éste demuestran que es necesario buscar los espacios para el diálogo, es necesario el fin del conflicto y no sólo su humanización.

Durante los tres años de existencia de la zona de despeje, las FARC se convirtieron en el gobierno y la Administración de esta amplia extensión de territorio colombiano, ¿cómo valora esa experiencia?

La zona de despeje ha tenido más elementos positivos que negativos. La criminalidad bajó mucho en ese periodo. En San Vicente de Caguán, en los tres años, sólo ha habido una muerte violenta y fue un crimen pasional. Desaparecieron los hurtos, los robos, etc., incluso aumentó el espíritu cívico de la población. Se construyeron puentes comunales e infraestructuras con el trabajo de toda la colectividad. Infraestructuras que ahora ha bombardeado el ejército.

La existencia de la zona de despeje ha estado sometida a toda una campaña de agresión mediática para desautorizar su existencia a pesar de que era imprescindible para poder mantener un diálogo. A finales del pasado mes de octubre, Pastrana ya puso unas determinadas condiciones a esta zona de despeje. Aparecieron sobrevuelos militares, la prohibición del acceso a extranjeros, etc... Fueron decisiones tomadas unilateralmente que violaban los términos de un primer acuerdo basado en la creación de esta zona y que tenían como objetivo acabar con el diálogo.

En cambio, nadie habla de otra zona de desmilitarización y despeje, que es el Paramiyo, en la región de Urabá. Se trata de una zona respetada por el ejército donde vive el jefe de los paramilitares, Carlos Castaño. No en barracones sino en grandes mansiones. Allí acuden políticos, financieros y militares a negociar con los paramilitares. ¿Por qué no se actúa allí?.

¿Ha ocupado ya el ejército toda la zona de despeje?

El máximo responsable militar, el general Tapias, dijo que tenía, desde el mismo momento de su creación, un plan para tomar la zona del despeje en ocho días, lo que, por otro lado, demuestra su nula apuesta por la paz. Después se dieron treinta días. Han pasado tres meses y sólo tienen los cascos urbanos mediante masivos bombardeos desde al aire, han destrozado todas las infraestructuras de la región, incluidas las pistas de aterrizaje legales. No han capturado a ningún mando de las FARC.

El Partido Comunista Colombiano ha apostado ante las últimas elecciones presidenciales por la experiencia del Frente Social y Político. ¿Cómo se crea este proyecto y cuál es su valoración?

El Frente Social y Político (FSP) es una propuesta inicial de la CUT, la Coordinadora Unitaria de Trabajadores que agrupa a diferentes sindicatos sectoriales de izquierda. No es, por tanto, sólo la suma de varias organizaciones políticas, sino también sociales. Entre los partidos políticos están el Partido Comunista Colombiano, Presentes por el Socialismo, Dignidad Obrera, PCML y, posteriormente, se incorporan otros sectores y personalidades. El FSP colma una expectativa importante y una necesidad para la lucha en Colombia. Ese espacio se ocupará en la medida en que el Frente apueste por una política de izquierdas, de apuesta por una solución dialogada al conflicto. Los comunistas pensamos que el Frente no acota todos los movimientos de izquierda en Colombia, hay que ampliarlo, incluso incluyendo las propuestas de la guerrilla.

Desde luego existe el peligro de que se reproduzca la persecución y masacre que sufrió la Unión Patriótica, el anterior proyecto político en el que nos integramos los comunistas, pero hasta el momento la oligarquía ha permitido que exista este movimiento porque necesita justificar la existencia de una democracia. Pero estoy convencido de que si la fuerza del Frente aumenta habrá serios peligros. Los comunistas debemos estar preparados para proteger este nuevo proyecto.

Es inevitable hablar del Plan Colombia. ¿Cómo se está desarrollando?

El Plan Colombia, tras un gasto de 1.300 millones de dólares en dos años, ya ha cumplido su primer ciclo, el de dotar a las Fuerzas Militares de material bélico y de incrementar sus tropas, las que ha multiplicado por tres. Así se ha creado en Tres Esquinas (Caquetá) la mayor central de inteligencia del mundo. Ese era el propósito del Plan Colombia. Luego está el plan de fumigaciones de cultivos ilícitos, con todo lo que conlleva de catástrofe medioambiental y de agresión a los recursos de subsistencia de miles de campesinos. Nuestra lectura es que el Plan Colombia se desnudó solo. El argumento asistencialista y de lucha contra el narcotráfico, esgrimido en un principio desde el gobierno, ya nadie se lo cree. Del total de fondos gastados, el 85 % se ha destinado a gastos militares y un 9 % a fumigaciones. Ahora que se ha agotado el primer dinero, el presidente buscará más fondos, porque dice que aunque ahora tienen más aviones, no dispone de dinero para combustible. Algo que no va a ser tan sencillo, porque el Partido Demócrata norteamericano ya ha expresado sus reservas sobre el comportamiento del ejército colombiano y el desvío de fondos del Plan. Durante la campaña electoral hemos podido observar cómo los candidatos no han demostrado excesivo entusiasmo por el Plan Colombia, está muy desgastado. La propia oligarquía está criticando que tras haber gastado 1.300 millones de dólares no ha habido éxitos militares significativos.

Las FARC ya han recordado que dos meses después de la ruptura del diálogo ya han muerto 1612 combatientes, ¿qué piensa de ello?

Y si esta guerra se mantiene, aún aumentará mucho más el número de muertos. Tras la ruptura del diálogo, un comandante de las FARC le dijo a Pastrana: "nos veremos a encontrar dentro de cinco mil muertos". Y lo triste es que el mayor número de víctimas procede de la guerra sucia del ejército y los paramilitares. En el año 2001 fueron asesinados 173 sindicalistas y en lo que va de año, setenta. De eso no dicen nada, aunque ya lo han denunciado las Naciones Unidas. Sin ninguna duda, quienes más pierden en esta guerra son los derechos humanos.

 

 

 

Apostando al socialismo

Claudio Katz

El desmoronamiento de la economía argentina ha propinado un severo golpe al credo neoliberal y está demostrando también que el modelo vigente no es la única causa del colapso. El derrumbe es una producto combinado de este esquema, los efectos de la dependencia y la irracionalidad capitalista. Sobre estos tres campos hay que actuar simultáneamente con un proyecto orientado al socialismo.

impunidad neoliberal

Los neoliberales intentan probar que no tienen ninguna responsabilidad en la fulminante depresión actual y simplemente olvidan que en la Argentina se ensayó el mayor experimento contemporáneo de privatizaciones, desregulaciones y apertura comercial. Sus artífices gozaron de total impunidad para rematar empresas públicas, desnacionalizar la industria, flexibilizar el empleo y liberalizar el sistema financiero. Tuvieron las manos libres para operar sin anestesia y los resultados de su gestión están a la vista. Nadie puede argumentar seriamente que la crisis es ajena a la política neoliberal o que proviene de las asignaturas que dejó pendiente esta orientación.

Los economistas del establishment continúan despotricando contra el déficit fiscal, como si el quebranto fiscal fuera una herencia de otro sistema. Critican el despilfarro de fondos públicos, ocultando que firmaron todas las resoluciones de salvataje estatal de los bancos y empresas de sus socios y patrones. Se enfurecen contra el endeudamiento externo que ellos mismos agigantaron para financiar las fugas de capital, los autopréstamos, el lavado de dinero y la corrupción organizada. Si Lopez Murphy , Broda, C. Rodríguez, R. Fernández, Melconian o Redrado pueden seguir pontificando desde los medios de comunicación es porque la clase dominante solventa su mensaje, contra el repudio mayoritario de la población.

También la predica del FMI se apoya en este ejercicio descarado del poder. El Fondo no pretende convencer a nadie. Simplemente envía directivas a sus empleados del Banco Central y el Ministerio de Economía, recurriendo a veces a un breve trámite por el Congreso y los Tribunales. Los banqueros ya no exhiben "las reformas realizadas" como un ejemplo mundial de modernización. Ahora buscan ocultar su paternidad del colapso, atribuyendo la culpa del desastre a los argentinos. Afirman que somos gente desorganizada, irresponsable y desanimada y declaran que "merecemos sufrir", padeciendo el trato de una "república bananera".

Este discurso despectivo es también asumido por el gobierno y sus aliados radicales, en abierta oposición con los sentimientos populares y por eso el abismo que separa a la clase dominante del grueso de la población se acrecienta día a día. El servilismo cotidiano de todos los funcionarios reactiva el deseo de "que se vayan todos", porque resulta especialmente chocante observar cómo los hombres del gobierno suscriben cada nuevo insulto de las elites norteamericanas o europeas. Invariablemente aceptan que "los argentinos somos así" y convocan a superar "nuestra indisciplina con más ajuste". Pero como ningún funcionario sobrevive con bonos lecop, ni revuelve la basura para alimentarse pueden repetir una y otra vez este llamado al padecimiento colectivo. Ellos no tienen hijos que se desmayan de hambre en la escuela, ni familiares inmolados por la estafa a los ahorristas. Por eso desde su burbuja de bienestar siguen adelante con recortes que empujan al país a la africanización social y al eventual desmembramiento de la nación.

LAS ACEPCIONES DEL MODELO

La caracterización de la crisis como un resultado del modelo neoliberal -y no tan sólo de errores de política económica- goza actualmente de un alto nivel de aceptación. Pero el problema aparece cuándo se debe definir que significa exactamente el modelo, porque esta denominación tiene múltiples acepciones. Hasta principio de año era corriente identificarlo con la convertibilidad y se esperaba revertirlo mediante la devaluación. Pero el fin de la paridad fija sólo desembocó en un rebrote inflacionario y en una caída adicional del producto bruto.

Como siempre ocurre en estos casos, los promotores de la devaluación ahora afirman que el giro cambiario fue "excesivo", "mal aplicado" o "instrumentado sin medidas complementarias". Olvidan que este descontrol es la norma de las devaluaciones, que habitualmente apuntan a perpetrar transferencias regresivas del ingreso. Y este propósito fue plenamente alcanzado durante el primer cuatrimestre con el aumento de los precios minoristas (21%) y los mayoristas (57%). Dada la baja incidencia que tienen las exportaciones sobre el nivel del empleo y el enorme costo actual de la financiación industrial, no es para nada sorprendente el efecto depresivo de la devaluación sobre la producción y el consumo.

Una segunda acepción identifica al modelo con la apertura comercial, la desindustrialización y la pérdida de rentabilidad de los grupos empresarios locales. Sus exponentes de la UIA esperaban atacar estos males mediante la pesificación y la licuación a costa del erario público. Todavía nadie sabe a cuánto ascenderá la cuenta final de este subsidio, que no sirvió para detener el derrumbe industrial. Las ganancias que Perez Companc o Telefónica obtuvieron con la licuación se están esfumando con la profundización de la recesión y la morosidad de la cobranza. La violenta caída del poder adquisitivo y la consiguiente contracción de las ventas diluye actualmente el impacto de una subvención directa al capital.

En esta evidencia se apoya la tercera acepción de modelo que subraya su carácter excluyente y regresivo, es decir contractivo de la demanda. Este rasgo se ha reforzado dramáticamente con el gobierno de Dhulade, que en solo un cuatrimestre ha sumado dos millones de nuevos pobres al ejército de 14 millones de personas sumidas en la miseria. La activa participación de Mendiguren y la UIA en este agravamiento de la pauperización confirma que los actores del "shock redistributivo" no serán -como esperan los economistas de la CTA- los empresarios locales.

Los capitalistas siempre piensan individualmente en sus ganancias y no en el mejoramiento general del poder de compra y por eso aspiran a que su competidor -y no ellos- impulsen las ventas cargando con el costo de un aumento del ingreso. La prioridad de la UIA no es la reactivación de la demanda, sino la conversión del miserable subsidio al desempleo en un nuevo piso salarial, mediante la eliminación de las indemnizaciones y la consolidación de los atropellos sociales de los últimos años. Para recomponer el poder adquisitivo hay que recurrir a otra vía: la lucha y la movilización popular.

Dependencia y Endeudamiento Externo

Desde que la Argentina se convirtió en la oveja negra del mercado financiero mundial, muchos economistas han descubierto que el pago de la deuda externa imposibilita la respiración de la economía nacional. Por eso dejaron de considerar a esta hipoteca cómo un dato inamovible, un obstáculo menor o un problema exclusivamente continental. Por ejemplo, los autores del Plan Fénix, que en septiembre pasado postulaban la renegociación de la deuda, ahora proponen la suspensión de los pagos.

También los economistas de la CTA se han sumado a esta exigencia. Aunque continúan deduciendo de la asociación de los acreedores con los grupos capitalistas nacionales la inutilidad de batallar por el desconocimiento de la deuda, han aceptado que la suspensión de pagos resulta imprescindible frente al actual default de gran parte del pasivo. Este reclamo implica reconocer que la crisis también obedece al sometimiento a los acreedores.

Pero este diagnóstico no es explicitado por ningún defensor del distanciamiento con el FMI. Sus artífices no hablan de la dependencia, de la subordinación al imperialismo, ni interpretan a la deuda como una expresión de relaciones de recolonización. Al contrario, conciben la suspensión de los pagos como una breve etapa de ostracismo que concluirá con el retorno a la "comunidad financiera internacional", una vez lograda la reactivación, la acumulación de divisas y el acuerdo con los bancos. Pero olvidan que esta política ya fue intentada en los 80 con Grinspun en la Argentina y A.Garcia en Perú. Y tampoco recuerdan que en ambos casos el conflicto con el FMI concluyó con pedidos de perdón y aceptación de las exigencias de los acreedores, que en la actualidad serán mucho mayores.

Una tregua con el FMI no resuelve el problema de la deuda. Esta hipoteca expresa en el plano financiero la misma relación de dependencia que refleja el intercambio desigual en el campo comercial, o la remisión de utilidades en la esfera industrial. Y esta subordinación múltiple -que bloquea el crecimiento, segmenta la fuerza de trabajo, desarticula la acumulación y fragmenta el mercado interno- no es patrimonio exclusivo de la Argentina. Afecta a todas las naciones periféricas y es la causa inmediata de las crisis que durante los 90 golpearon a México, Brasil, Rusia y el Sudeste Asiático.

La suspensión de los pagos de la deuda será provechosa si constituye el punto de partida de una política antiimperialista. Como medida transitoria de renegociación con el FMI conduce a un previsible aumento de las tensiones con final desfavorable para el país. En cambio, una moratoria real implicaría poner fin a la parodia de default que festejó el Congreso y que no significó ninguna interrupción efectiva de los pagos. El reciente desembolso de 680 millones de dólares, por ejemplo, constituye tan solo el episodio más reciente del cronograma de pagos que el gobierno pretende implementar mientras aguanten las reservas. La Argentina le paga al FMI para que sus inspectores definan cuántos despidos soportarán las provincias, cómo deben cerrarse las causas judiciales de Rohm y Moneta y cuál es la ley de quiebras que facilita la próxima oleada de extranjerización industrial. El dinero que se niega a los pequeños ahorristas lo reciben puntualmente los organismos que auditan el ajuste.

Reconstruir la economía exige poner fin a este sometimiento, mediante una ruptura con el FMI que concretamente anule las misiones de sus enviados. Mientras el Ministerio de Economía continúe efectivamente manejado por A Krueger y A Singh no será posible diseñar ningún presupuesto autónomo, ni fijar cuánto se gastará en las prioridades de alimentación, educación, salud o inversión pública.

Nadie puede argumentar seriamente que esta ruptura "nos alejará del mundo", porque el país tiene cortado el crédito internacional desde hace más de un año, no recibe un solo dólar de inversión y hasta soporta la humillación del visado para cualquier ciudadano que pretenda viajar al Primer Mundo. Quiénes empujaron al país a esta situación de paria dentro del capitalismo, no tienen gran autoridad para atemorizar a la población con los eventuales efectos de una política independiente.

Cómo la Argentina ya se encuentra aislada, el problema radica en definir a qué mundo quiere insertarse. El planeta de los banqueros, burócratas y empresarios que frecuentan Washington y Davos es el universo que empujó al país a su actual desmoronamiento. Otro mundo es habitado por millones de trabajadores, jóvenes y desocupados que encabezan en las calles de Seattle, Barcelona y Porto Alegre la protesta global contra el capital. Con ellos puede contar la Argentina si resuelve ponerse de pie frente al Fondo Monetario.

Lecciones Del Capitalismo Real

La dimensión del desplome económico ha reavivado el interés por indagar cuál es la relación entre la crisis actual y los desequilibrios intrínsecos del capitalismo. En gran medida esta atención proviene de la expropiación que han sufrido los pequeños ahorristas por parte de los banqueros. No fue el fantasma comunista quién confiscó las magras indemnizaciones y reservas de los depositantes, sino los bancos que simbolizan la confianza social en el sistema. Estas instituciones vulneraron los contratos, desconocieron la propiedad privada, ignoraron sus compromisos y estafaron a millones de personas. La población ha podido experimentar en carne propia que la realidad del capitalismo es muy diferente al ideal que difunden sus apologistas. Han podido verificar como este régimen, lejos de retribuir el esfuerzo individual y premiar la acumulación personal, recurre a la apropiación directa de los ingresos familiares.

Ya es por otra parte inocultable que tampoco la pauperización masiva de la población es ajena a la acción del capitalismo. Quiénes identificaban a este régimen social con la prosperidad, nunca imaginaron que en el granero del mundo se carnearían caballos y se comerían gatos. Y jamás supusieron que una generación de niños sufriría la pérdida de peso, altura y coeficiente mental como consecuencia de la desnutrición. Aquí no hubo guerras, ni catástrofes naturales, sino un desastre social que lejos de "afectar a todos" favorece a los grupos concentrados del capital. Estos empresarios aprovechan el desempleo masivo para desconocer las conquistas laborales y alargar las jornadas de trabajo a cambio de salarios irrisorios. Hoy puede observarse sin ningún velo hasta que punto el capitalismo es un sistema de explotación que no puede "humanizarse", porque se basa en ganancias surgidas de la plusvalía extraída a los asalariados.

También las privatizaciones han desenmascarado la realidad del capitalismo. Su asimilación inicial con la eficiencia, la inversión y la creación de empleo ha quedado completamente desmentida. La venta de las empresas públicas creó el botín de una gran depredación, liderada por compañías que operan sin riesgo y con ganancias aseguradas por el estado. Pero este saqueo no obedece a la "falta de capitalismo". Al contrario, es el crudo efecto de la acción de este sistema. Los monopolios, las rentas financieras, las manipulaciones de precios, la corrupción y los desfalcos son rasgos corrientes de este régimen.

El rostro brutal del capitalismo no tiene maquillaje en la Argentina, ni en la mayor parte de los países periféricos. Por eso muchos sueñan con emular la vertiente norteamericana, suiza o alemana de este régimen, como si la ubicación de cada país en la estratificada división mundial del trabajo fuera electiva y no compulsiva. A ningún habitante de Asia, Africa o Latinoamérica le agrada la ubicación que le ha tocado a su país en la economía mundial. Pero esta inserción es el producto histórico de un sistema caracterizado por la polarización y la transferencia sistemática de recursos de la periferia al centro. Especialmente en la mundialización actual no hay lugar para la prosperidad colectiva y por eso día a día se acentúan las asimetrías del ingreso, el consumo y el beneficio, incluso en los países del Primer Mundo.

La ilusión de escapar a esta realidad "construyendo otro capitalismo" ha sido el sueño repetido de todos los desarrollistas. Pero al cabo de varias décadas de frustrados experimentos, convendría reconocer que este objetivo es inalcanzable en un sistema mundial dominado por el poder imperialista. De esta conclusión se puede deducir la inutilidad de cualquier acción, mayores lamentos por el destino que "nos tocó a los argentinos" o indagar cual es la vía no capitalista para a revertir la decadencia del país.

Por este camino se avanza elaborando un programa concreto de emancipación socialista y no sólo proclamando que el capitalismo es el origen de la hecatombe nacional. La catástrofe de la economía argentina no es un resultado exclusivo, ni directo de la "crisis mundial", como lo prueba el impacto diferenciado de la recesión global sobre cada país. La depresión que acumula Japón desde hace una década no ha provocado, por ejemplo, un desastre social comprable a la devastación argentina. E incluso dentro del mapa periférico el resultado de la crisis ha sido desigual.

Reconocer que el "problema es el capitalismo" es vital para concebir una alternativa. Pero resulta necesario dotar a esta propuesta de un contenido concreto para evitar que el socialismo aparezca como un objetivo tan inalcanzable como irrealizable. Demostrar que un régimen basado en las reglas de mercado y la competencia puede ser reemplazado por otro sistema de organización racional de la producción, orientado a la satisfacción de las necesidades sociales prioritarias de la población es la principal tarea de los economistas de izquierda. La terrible realidad del país nos empuja a un compromiso mayor en la elaboración de un proyecto anticapitalista viable.

Las Pautas De La Construcción Socialista

La crisis argentina es un resultado combinado del modelo neoliberal, la inserción periférica y los desequilibrios del capitalismo. Estas tres causas explican el estallido, la profundidad y la singularidad de la actual depresión. La economía colapsó porque funciona en torno al beneficio, en condiciones de creciente dependencia y sometida a políticas desreguladoras. Los traumáticos efectos de esta triple combinación no pueden ser superadas en favor de la mayoría si se adoptan medidas acotadas en cada uno de estos tres planos. No alcanza con revertir la política antiliberal, cortar con la dependencia o emanciparse del capital. Se requiere intervenir simultáneamente en todos los terrenos, con distintos tiempos e intensidades. Este es el sentido de un programa socialista regido por la planificación, pero conectado a la acción del mercado bajo una gestión participativa y democrática.

La aplicación de este programa apunta, en primer término, a lograr la recuperación del poder adquisitivo mediante un aumento general de salarios mínimos y efectivos junto al establecimiento de un seguro de desempleo indexados, que permitan comenzar a elevar los ingresos básicos al nivel del costo de la canasta familiar. Una parte de las empresas puede absorber este aumento con las ganancias acumuladas en los últimos años, mientras que en el sector público (y en parte de las pequeñas empresas) la mejora sería financiada con impuestos progresivos (especialmente a las compañías beneficiarias de la pesificación y la devaluación), el cobro efectivo de impuestos a los grandes evasores y la estatización del sistema previsional. Recurriendo al control popular de los precios y de los abastecimientos se afrontaría el eventual peligro de un rebrote inflacionario, que en condiciones de aguda depresión y altísima capacidad ociosa no debería ser significativo. Para favorecer el repunte de la demanda se buscará disminuir drásticamente la tasa de desempleo, reduciendo la jornada laboral mediante la distribución de las horas de trabajo y la contratación de nuevos empleados.

El objetivo es poner en marcha un proceso de reindustrialización aprovechando los abundantes recursos del país y sin fantasear con el ingreso masivo de inversiones externas. Pero esta estrategia de crecimiento no apunta a "vivir con lo nuestro" aislando la economía nacional del circuito mundial, porque la utopía de edificar un socialismo puramente nacional en el siglo XXI es más ilusoria que la fantasía de erigir -en esta misma etapa- un capitalismo pujante restringido a sus propias fronteras. Por eso el rechazo del ALCA debe ir asociado con la reformulación completa de las alianzas regionales, en función de los intereses de los trabajadores del Cono Sur.

Una reindustrialización acelerada exige la vigencia de múltiples formas de propiedad, articuladas en torno a las políticas establecidas en el sector industrial, de servicios y del comercio exterior nacionalizados. La propia dinámica de la crisis tenderá a fisonomizar cuál será la gravitación proporcional de la propiedad privada, cooperativa y estatal en el campo industrial. Hay que prestar particular atención al proceso de recuperación de las empresas abandonadas por sus dueños y retomadas por los trabajadores. Aquí se puede alentar la gestión cooperativa, siempre y cuándo se establezcan medidas para evitar el ahogo de estas empresas por la falta de abastecimientos, mercados y financiación. Para asegurar la viabilidad de estos emprendimientos resultan decisivos los convenios con el estado y su integración a la planificación industrial. Lo que debe descartarse es la devolución de las empresas quebradas a sus viejos o nuevos dueños capitalistas.

La reconstrucción económica exige destinar el grueso de los recursos generados por el no pago de la deuda externa a programas de educación, salud y alimentación gratuita para toda la población. La ruptura con el FMI implica el desconocimiento de la deuda fraudulenta, pero no el aislamiento financiero y comercial del país. Se apuntaría a realizar un replanteo radical de los flujos de exportaciones e importaciones, utilizando los excedentes de la producción agroexportadora a favor de la modernización industrial, que en el pasado se frustró por la sistemática subvención a los grupos empresarios. Este programa exige no solo el control de cambios, sino también el monopolio estatal del comercio exterior, porque si una veintena de compañías maneja el ingreso de divisas la política cambiaria queda aprisionada por estas maniobras especulativas.

Cómo el sistema financiero se encuentra al borde de la bancarrota, el desafío actual es definir cuál será su reemplazo. Ya no está en juego sólo el ahorro de los pequeños depositantes, sino el trabajo de 50.000 bancarios y el crédito a miles de empresas. La reconstrucción del sistema financiero en torno a una estructura integralmente nacionalizada es la única forma de asegurar un manejo racional de los préstamos en función de las prioridades de inversión y consumo.

Pero esta nacionalización no repetirá el salvataje de los banqueros, sino que implicará ante todo una transferencia sin indemnización de las propiedades y activos de los bancos que se nieguen a devolver el dinero confiscado a los ahorristas, o que amenacen con irse del país. La secuencia de medidas en favor de los ahorristas debería ser: intervención de los bancos bajo control de los empleados para verificar el estado real de cada entidad, análisis de los grandes créditos que podrían precancelarse, intimación de los bancos a devolver el dinero robado y comienzo del proceso de nacionalización del sistema. A partir de aquí debería constituirse un fondo general destinado a devolver el dinero robado a los pequeños ahorristas, dentro de las posibilidades del proceso de reconstrucción económica. La devolución es más factible con esta propuesta que con el bono o la hiperinflación que prepara el gobierno y por otra parte, asegura justicia a los estafados y castigo a los estafadores. Además, garantiza al pequeño ahorrista los mismos niveles de empleo e ingreso básicos que obtendrá el conjunto de la población.

Se debe instrumentar una secuencia equivalente de medidas en el terreno de las empresas privatizadas. Primero hay que prohibir cualquier aumento tarifario, frenando la fuga de divisas y el vaciamiento organizado que las compañías están implementando para cubrir sus pérdidas con el deterioro de los servicios y la anulación de las inversiones. Posteriormente hay que iniciar el proceso de recuperación estatal de las empresas estratégicas, mediante la renacionalización sin ningún tipo de indemnización. Pero en este terreno resulta vital impedir el retorno al pasado de gestión burocrática al servicio de los contratistas privados. La constitución de organismos de control independiente de carácter electivo y popular, que auditen la transparencia de las inversiones, los costos y los rendimientos de cada compañía es el camino para evitar la repetición de la ineficiencia y el derroche burocráticos. Un organismo público puede controlar efectivamente a otro si participa la población, porque en este caso no influirá ningún lobby privado distribuyendo coimas y repartiendo privilegios.

La aplicación de este programa permitiría inaugurar una economía de transición socialista, estructurada en torno a la planificación democrática, la gestión popular y la propiedad colectiva, pero enlazada a la vigencia del mercado y a variadas formas de acumulación privada en distintos sectores de la producción, el comercio y el agro. Esta opción corresponde al carácter de la crisis y a la situación periférica del país y permite actuar de manera simultánea sobre los efectos más nocivos del modelo neoliberal, la inserción periférica y la irracionalidad capitalista. Se apunta a combinar en diversos grados la aplicación de medidas antiliberales, antiimperalistas y anticapitalistas para favorecer la construcción socialista.

Estas propuestas sintetizan los lineamientos básicos de una iniciativa que cobrará fuerza si los trabajadores y el pueblo aceptan su conveniencia y viabilidad. Serán ellos y no un grupo de tecnócratas quiénes definan, cuándo y de qué forma podría aplicarse esta plataforma. Los economistas de izquierda sólo contribuimos con nuestra elaboración a la construcción colectiva del poder popular que podría implementar este proyecto. Mientras que los economistas del régimen desarrollan su carrera rindiendo cuentas a la clase dominante, nuestro proyecto está sometido a la consideración de las asambleas de vecinos, piqueteros, trabajadores, estudiantes, profesionales, organizaciones de derechos humanos y partidos de izquierda. Ellos son nuestros interlocutores y nuestros jueces. El programa socialista es una propuesta abierta a la discusión de todas las instancias de la lucha popular.

21 de mayo 2002

Economista, profesor de la UBA, investigador del Conicet

claudiok@arnet.com.ar

 

 

 

 

 

Intervención en el Foro Social Mundial de Porto Alegre

 

Las Relaciones De Propiedad Y Las Relaciones Sociales De Producción En La Lucha Por El Socialismo

François Chesnais
Herramienta

Compañeros, compañeras, es con mucha emoción que hago uso de la palabra en este gran auditorio. Es con mucha emoción que llego aquí como invitado de Vía Campesina y del MST, en el contexto de durísimos combates por la tierra cuyos objetivos entiendo y comparto totalmente.

Antes de entrar en el tema, voy a dedicar mi intervención a los estudiantes de la Plaza de Tiananmen. Ellos fueron y son nuestros hermanos y hermanas y no podemos conversar sobre el socialismo con la participación en esta mesa de un representante de la China, sin hacerlo recordando que no puede haber socialismo sin respeto absoluto a las libertades de expresión política y de organización.

Para nosotros, reunidos hoy en esta sala, en este ciclo de seminarios, la tarea planteada es la de restablecer el proyecto del socialismo o comunismo (para mí ambos son sinónimos) en su dimensión más fundamental: como proyecto de emancipación humana colectiva e individual, tanto social como de cada hombre y mujer en tanto que individuo, pero tenemos que hacerlo en base a los procesos económicos y políticos y a las luchas sociales que se están dando y produciendo hoy mismo.

Dar forma teórica y respuestas políticas a procesos económicos y políticos concretos

Compañeros, compañeras, en el Manifiesto Comunista Marx y Engels afirman que las posiciones de los comunistas no son otra cosa –y yo diría que no pueden y no deben ser otra cosa- que la expresión general de las condiciones reales y efectivas de la lucha de clases existente en un momento histórico dado, de un movimiento que se desarrolla ante nuestros ojos. Es en este marco en el que voy a plantear algunas cuestiones.

Hoy, nuestra tarea es plantear ese proyecto de emancipación humana colectiva e individual dentro del movimiento multiforma llamado "antiglobalización" que busca las vías de su coordinación en el combate contra el capitalismo globalizado. Este movimiento aún tiene que alcanzar plena conciencia de sí mismo y, en ese sentido, nuestra tarea es ayudarlo a encontrar una salida verdadera, un camino de superación del capitalismo y de destrucción de sus aparatos de dominación. Los hombres y las mujeres dominados y explotados buscan nuevamente una vía para tomar en sus manos el combate para su emancipación. Nadie puede hacerlo por ellos. El principio fundamental establecido por Marx y Engels en el Manifiesto sostiene que la emancipación de la clase trabajadora sólo puede ser obra de la propia clase trabajadora. Este principio vale igualmente para este nuevo movimiento social y político contra la globalización capitalista e imperialista, ese nuevo movimiento hacia un internacionalismo actuante.

Lo único que nosotros los comunistas podemos hacer es establecer en cada etapa de la lucha, tanto inmediata como a largo plazo, las prioridades de la acción y las opciones sobre las formas de lucha.

¿Cuáles deben ser, en el marco internacional actual y dentro de esa perspectiva internacionalista –sobre la cual el compañero cubano insistió tan justamente- las prioridades de nuestro movimiento?

En primer lugar, mi opinión es que hoy en día la prioridad entre las prioridades es la de defender el proceso revolucionarios incipiente en Argentina, contra las amenazas externas ya declaradas y las amenazas internas que se darán más adelante.

En segundo lugar, y relacionado con lo anterior, tenemos que estar prontos para actuar contra toda intervención en Colombia, Venezuela y Cuba. Tenemos que tomar en serio las amenazas de George Bush, entender que para ese señor y su gobierno nosotros somos terroristas, en tanto que cuestionamos el orden capitalista e imperialista y luchamos contra él. Por lo tanto, debemos comprender que la tercer gran prioridad es dirigirnos hacia la juventud, la clase trabajadora y los organismos antiglobalización en Estados Unidos para llevarlos hacia nuestro lado. No podemos dejar de combatir para que las fuerzas que se reunieron en Seattle vuelvan a reunirse otra vez para luchar contra los planes de George Bush en América Latina y el Caribe. A finales de los años '50 y '60 la revolución cubana supo encontrar un fuerte apoyo en la juventud y la intelectualidad estadounidense. El pueblo de Vietnam también supo hacerlo. Esto debe repetirse, y resulta vital, ya que el militarismo imperialista sólo puede detenerse de esta manera.

Socialismo y libertades de pensamiento, de expresión política y de organización

He utilizado la expresión "socialismo o comunismo" como proyecto de emancipación humana colectiva e individual. Este fue el proyecto de Marx, no sólo del "joven Marx", sino también del Marx de la Comuna de París, del Marx de los comentarios de los programas del Partido Social Demócrata Alemán, de Marx hasta su muerte. He utilizado la expresión de emancipación humana colectiva e individual, pero la elección de esta definición no es una actitud neutral; por el contrario, lleva consigo una serie de consecuencias fundamentales, tanto para el mañana como para hoy.

Para mañana significa que, una vez superado el momento inicial de aislamiento político y de destrucción organizativa y física de los aparatos y estructuras de dominación capitalista e imperialista, junto a los que defiendan esa dominación, no puede haber socialismo sin el respeto –sin excepción- de los derechos de expresión política y cultural, de organización de reunión en el plano económico, político y cultural.

Todos los pasos que fueron dados para restringir estos derechos, primero fuera del partido bolchevique contra otros partidos y después, rápidamente, dentro del propio partido, prepararon las condiciones para la dictadura stalinista y el dominio económico, político y social de una burocracia, junto a la reconstrucción de una sociedad de dominación social. En el caso de China, mi opinión es que, como en todos los países donde la revolución fue canalizada para conformarla de acuerdo al modelo soviético stalinista, estos derechos fueron negados desde el inicio y la Plaza de Tiananmen es la expresión más ardua de todo esto. Hoy conocemos las consecuencias, sabemos el resultado final: la restauración capitalista, y este camino no puede volver a ser el nuestro.

Esta conclusión no es una nueva abstracción, sino que tiene consecuencias prácticas para el ahora. Las tiene en el plano del reconocimiento de los movimientos sociales y de las formas alternativas de lucha que tienen rasgos que anuncian o prefiguran las relaciones constitutivas del socialismo. También las tiene con respecto a las relaciones que tenemos que establecer entre militantes, entre luchadores organizados y no organizados, tanto dentro como entre los movimientos sociales, las organizaciones políticas y los sindicatos. La libertad de expresión y el respeto a las posiciones de los demás es algo que tenemos que construir hoy mismo, y así como lo hacemos en esta sala tenemos que hacerlo en toda la acción política.

El lugar teórico estratégico del concepto de relaciones de propiedad

Compañeros, compañeras ¿en qué consiste el proyecto emancipador? O más precisamente ¿sobre la base de qué tipo de relaciones sociales puede sostenerse este proyecto? La respuesta que propongo es decir que el proyecto emancipador tiene que sostenerse en relaciones de propiedad y de producción que permitan a los trabajadores de la ciudad y del campo dos cuestiones fundamentales: en primera instancia, determinar y decidir ellos mismos, a través de mecanismos colectivos de decisión política, la destinación social y el uso de los medios de producción, comunicación e intercambio acumulados socialmente o legados por la naturaleza y el trabajo de generaciones anteriores. En segunda instancia, en el marco de las decisiones tomadas en este nivel, organizar en forma autónoma el trabajo en los niveles descentralizados donde se desarrollan las capacidades de producción.

El concepto de relaciones de propiedad, desde un enfoque teórico y político marxista, no se refiere al mero aspecto superficial –lo que es mío, lo que es tuyo, lo que es de ellos- ni siquiera solamente a lo que determina en forma inmediata el nivel de vida, sino que se refiere a las relaciones que determinan la destinación social, el uso y también el no uso de la tierra –que ustedes conocen mejor que yo- de los recursos naturales, los medios de producción y comunicación y de la distribución de los productos colectivos del trabajo social.

Una de las mayores contradicciones de hoy, cuyas consecuencias están en ascenso en la toma de conciencia del movimiento "antiglobalización" pero que todavía hay que comprender mejor, es la contradicción entre el autogobierno de la socialización e internacionalización de los medios de producción y comunicación y su apropiación privada en forma concentrada en manos de unos pocos.

Vivimos en una sociedad en que la producción está altamente socializada. La gran mayoría de los productos industriales son el resultado de una corporación productiva compleja e intensa; incluso una gran parte de la producción agrícola también se apoya en los resultados de esa corporación del sector industrial. Sin embargo, la sociedad de los productores manuales e intelectuales hoy está apartada de cualquier influencia sobre la destinación de su trabajo. Vivimos en efecto en una sociedad en la que las decisiones más importantes dictadas respecto al destino social, al uso y no uso de los medios de producción y a la distribución de los resultados del trabajo socializado están concentradas en muy pocas manos, e incluso se encuentran fuera del alcance de los mecanismos políticos de las instituciones parlamentarias electivas. Esta es la primera dimensión de la relación tan decisiva que mantienen los trabajadores con los medios de producción.

La segunda dimensión, inseparable de la primera, contiene la relación de cada colectivo de trabajo, fábrica, taller, finca, con los medios de producción con los cuales los trabajadores de este colectivo de trabajo realizan su trabajo concreto. Hoy en día, estos son propiedad privada de empresas, de grupos industriales, de latifundistas y de accionistas. El trabajo social acumulado se presenta como propiedad del capital y, por lo tanto, como una fuerza ajena a los trabajadores. La relación que los trabajadores sostienen con los medios de producción consiste en ser explotados como asalariados del capital y es esa relación la que se tiene que romper. Hoy en día, la relación pasa por la intermediación del mercado del trabajo y por la determinación, en todo momento y en forma brutal, si los propietarios de los medios de producción deciden descentrar la actividad productiva fuera de la fábrica, desplazar la producción hacia países o naciones en los que la taza de ganancia pueda ser más alta para ellos.

Enfrentamientos con la burguesía en el terreno de la propiedad

Tanto las relaciones de propiedad como las relaciones concretas de los trabajadores con sus medios de producción son centrales en la obra de Marx y en muchos escritos de Engels. Su comprensión ha sido pormenorizada por muchos comentarios de Marx y tenemos que volver a esos conceptos. La importancia teórica, de cara a estos conceptos, tiene consecuencias políticas muy importantes.

Primero, para determinar la pretensión de una sociedad posrevolucionaria de denominarse socialista y que esa sociedad tenga un futuro como economía no capitalista. Y entiendo la capacidad de Cuba de resistir, porque en este país, al menos hay rasgos de esas relaciones directas de los trabajadores con sus medios de producción, y es por ello que la sociedad cubana resiste.

Segundo, la importancia teórica de estos conceptos nos permite identificar y reconocer reivindicaciones, demandas y formas de acción que desafían a la burguesía en el plano de las relaciones de propiedad, o que acercan, aunque sea en forma transitoria, a una nueva forma de relación de los trabajadores con sus medios de producción.

Es en este punto de la intervención que debo resaltar la importancia que tiene para mí estar aquí presente como convidado de Vía Campesina y del MST, y más aun resaltar la importancia que a mi entender tiene la reivindicación defendida por el MST de negar el derecho de los propietarios de esterilizar el uso de la tierra. Su acción es un desafío en el plano de las relaciones de propiedad de la tierra y significa el entendimiento de que las relaciones de propiedad de los medios de producción es una relación determinante para combatir a la burguesía y para construir nuevas formas de relación social.

Vengo de la tradición política de Rosa Luxemburgo, de Gramsci y de Trotsky, en la cual la huelga general con ocupación de fábricas, el tipo de huelgas de Torino, de Francia del '36 y del '68, eran huelgas para luchar y establecer elementos de control obrero sobre la producción. Estas son formas de lucha que desafían a la burguesía en la base de su poder.

El capitalismo neoliberal pone la sociedad en peligro

Compañeros, compañeras, hemos entrado en una fase histórica nueva que exige por parte de nosotros la mayor atención y la mayor de las luchas. Hemos entrado en una fase histórica marcada por el inicio de un proceso de colapso de países y de sus estructuras económicas, sociales y políticas bajo el peso de las exacciones del capital financiero internacional. Esto es algo nuevo. En el siglo XX, los momentos de colapso social radical derivaron directamente de las guerras antiimperialistas. En el siglo XXI, los momentos de colapso social van a ser el resultado de la actuación del capital financiero, las potencias hegemónicas y las instituciones internacionales encabezadas por el FMI. El proceso realmente ya ha comenzado en la década del '90, pero resultó difícil caracterizarlo con certeza por estar ligado, o bien a las condiciones particulares de desintegración de los Estados multinacionales dirigidos tanto por la burocracia stalinista como por los Estados satélite de esta, o a las condiciones particulares de los Estados multinacionales creados en África de forma totalmente artificial, como resultado del triple proceso de colonización, descolonización y recolonización neoliberal. El colapso de la sociedad indonesa también podría interpretarse en términos de una combinación entre el impacto de la crisis financiera y factores de lucha nacional y religiosa particulares.

Pero con Argentina estamos enfrentando un caso puro de colapso de las estructuras sociales, justamente en uno de los países más desarrollados fuera de los países centrales del imperialismo. Este colapso es el resultado de la integración total y completa de Argentina dentro de los mecanismos de la llamada "economía globalizada", y de la adhesión absoluta –sin restricciones- de la burguesía parasitaria local y de todos sus partidos políticos a los patrones del llamado "neoliberalismo".

¿Cuáles son los objetivos del neoliberalismo? Los objetivos perseguidos por estas políticas han sido la liberación, desregulación y privatización de la economía con fines deliberados, por parte del capital financiero bajo todas sus configuraciones -grupos industriales y multinacionales, bancos internacionales y fondos de inversión financiera- que han operado para devolverle a ese capital toda su libertad, es decir, la totalidad de las prerrogativas que tenían antes de la crisis de los años '30 y los procesos revolucionarios de la segunda guerra mundial.

Había que liberar el capital, devolverle su libertad. Había que desmontar las reglas de trabajo que desmontaban las relaciones entre el capital y las empresas. Había que ofrecer las compras de todas las industrias del Estado o nacionalizadas. Había que dar libertad de acción en el campo de las inversiones y de la salud. Había que desmontar los sistemas de inversión publica para someterlo a los mercados financieros y, por ultimo, había que crear nuevos derecho para la propiedad privada, como ese nuevo derecho a la propiedad científica y a las patentes.

Este proceso ha beneficiado al capital mas concentrado en todas sus formas y a todas las configuraciones del capital financiero, pero se ha hecho siempre de la forma mas fuerte, a favor de y bajo el dominio del sector más financierizado del capital financiero. Los ganadores han sido los portadores de títulos de deudas públicas y de empresas, el sistema accionista, la banca internacional y las bolsas de valores mundiales con Wall Street y el NASDAQ en su centro. Vale decir que estamos viviendo, hemos vivido y estamos combatiendo en el marco del capital rentista puro, en el auge de la renta como categoría económica, política y social dominante, en el auge de todos los privilegios dentro del capitalismo, de explotación sin inversión o con inversión mínima y de extracción de plusvalía. El dominio de la renta es el dominio del saqueo. Estamos frente a un sistema que no se dirige a la reproducción ampliada del capital, sino hacia la pura reproducción del dominio de una oligarquía financiera y de sus aparatos de poder y dominación.

Esto queda totalmente claro en los discursos de Bush cuando habla en nombre de aquellos que no tienen otro objetivo que el de mantener y reproducir su dominación, cualquiera sea el costo para el mundo entero.

Defender el derecho de autodeterminación política y social del pueblo argentino

Compañeros, compañeras, termino mi intervención con algunas consideraciones respecto al sentido de solidaridad que tenemos que tener con Argentina, frente a la magnitud y brutalidad del colapso económico y social del pueblo argentino que ha producido una rebelión popular importantísima.

La sociedad argentina ha sido destrozada en sus estructuras por ese capitalismo que lleva, en el marco del neoliberalismo, hacia sus ultimas consecuencias las tendencias destructivas que están analizados en la obra de Marx y los grandes teóricos marxistas. Esto lo sabíamos ya. Lo que no se podía prever con certeza, es que frente a este colapso de la sociedad argentina, se asistiera a esta gran rebelión, este levantamiento de todo el pueblo contra la destrucción social bestial sufrida por la nación en tanto que pueblo explotado y dominado. Esto, hoy, es el hecho de importancia, de una importancia extraordinaria.

¿Cuáles son los rasgos más importantes del proceso argentino? Sin ninguna duda para mí el rasgo más importante es la capacidad de auto-convocación y de auto-organización demostrado. A estas alturas, de este proceso de reagrupamiento del pueblo para defender a su existencia misma, las asambleas vecinales como la asamblea interbarrial del Parque Centenario, por un lado, y el movimiento "piquetero", por otro, son las dos instituciones principales que concretizan la autoorganización.

¿Cuáles podrían ser las respuestas a los desafíos de la confrontación entre el pueblo argentino, la oligarquía local y el imperialismo – imperialismo del FMI, de los bancos y de las multinacionales tanto europeas como norteamericanas – que se desprenden del análisis sobre las relaciones de producción y de propiedad presentado en esta intervención?

En primer lugar, se trata obviamente de defender al pueblo argentino y a sus organizaciones en el momento en que decida tomar una serie de medidas urgentes para detener la salida de recursos y terminar con los mecanismos de saqueo, de captación entera del producto del trabajo de este país. Terminar con el saqueo, supone por supuesto el repudio de la deuda exterior, que no es del pueblo sino de la oligarquía "nacional" y de los gobiernos sucesivos, empezando por los de la dictadura militar. Pero supone también una serie de medidas para impedir la huída de recursos: el control de cambios, la congelación de las ganancias de las empresas extranjeras, la interdicción de la exportación de capital y el levantamiento del secreto bancario. Esto a su vez supone no solo medidas ejecutivas, sino la actuación directa de los trabajadores de la banca y del sistema financiero. Si los trabajadores de este sector actúan en este sentido tenemos que estar con ellos para darles nuestro apoyo.

Ya sabemos por las noticias traídas por compañeros argentinos que las asambleas barriales están tomando iniciativas siempre más audaces para atender a las necesidades básicas, por ejemplo en materia de salud (financiamiento y abastamiento de los hospitales). Yo opino que a medida que la crisis económica y la crisis política (que no son idénticas, sino interconectadas) se profundizan, y que las multinacionales empezarán a irse por miedo del proceso que en su esencia, es revolucionario: Los trabajadores argentinos estarán confrontados a la necesidad de establecer formas de control obrero sobre la producción en las fábricas. Tendremos que estar listos para apoyar a tal formación de comités de fábrica, es algo que tenemos que apoyar. Mas adelante puede darse que se plantee la expropiación de las empresas extranjeras.

Pero ese proceso, como ya lo dijo el camarada cubano, sólo puede vivir, sólo tiene porvenir, si puede contar realmente con el apoyo internacionalista. Es por eso que quisiera hacerle una propuesta al MST, al compañero Juan Pedro, la propuesta -incluso la demanda- de que del sector del movimiento social de este Foro salga una demanda, un llamamiento a todos los trabajadores de América Latina y de fuera de América Latina para que apoyen a la Argentina, para que apoyen a Cuba. Pero particularmente, una declaración de apoyo a esa incipiente revolución Argentina para que también pueda llevarla a mi regreso a Europa. Un llamamiento de solidaridad total y de reivindicación de su repudio a la deuda pública, de apoyo a la construcción de asambleas en los barrios, en las fábricas, de creación de un nuevo proceso institucional, porque la única salida es la construcción de un orden político nuevo.

Todo esto no constituye una abstracción, sino que significa la creación de relaciones de producción e instituciones de un nuevo tipo de poder. Esto es el socialismo, y cuando comienza a plantearse, como creo que lo están haciendo en la Argentina, tenemos que afirmar nuestra solidaridad. Eso es el internacionalismo. Eso es el combate para el socialismo.

* Chesnais es un destacado intelectual marxista, especializado en economía industrial internacional y en economía de la innovación tecnológica. Fue economista de la OCDE, actuando en la Dirección de Ciencia, Tecnología e Industria (DSTI). Asimismo fue miembro del laboratorio de investigaciones LAREA-CEREM en la Universidad París-X Nanterre y actualmente es profesor en la Universidad de París-XIII Villetaneuse. Es autor de La mondialisation du capital (Paris, Editions Syros, 1994) y coordinador de La mondialisation financière. Genèse, coût et enjeux (Paris, Editions Syros, 1996). Es uno de los principales animadores del proyecto teórico y editorial que expresa la revista Carré Rouge. Herramienta ha publicado varios de sus trabajos

 

La Polarización Izquierda/Derecha: Entre Las Urnas Y La Calle

James Petras
Traducido para Rebelión por L.B.


Introducción

Los medios de comunicación, los académicos y los políticos convencionales han centrado su atención en el aumento del poder electoral de la derecha y de la extrema derecha. La reciente primera ronda electoral francesa, en la que el voto combinado de la extrema derecha aglutinó al 20% del electorado, suele ser mencionada como ilustrativa del giro hacia la extrema derecha. En el espacio de unos pocos días, sin embargo, más de medio millón de manifestantes se echaron a las calles de Paris y de otras ciudades en contra de Le Pen.


Mi tesis es que no hay un giro generalizado hacia la derecha, sino más bien una agudización de la polarización entre derecha e izquierda, con aquélla manifestándose en las urnas y ésta en la calle. Esta polarización es el reflejo de diversas y complejas situaciones y adopta una gran variedad de formas y expresiones. El mismo concepto de polarización derecha/izquierda requiere una explicación debido a la confusión política que envuelve a los conceptos de "izquierda" y "derecha".


Vamos a proceder definiendo los términos de nuestra discusión para después analizar y describir la polarización y concluir centrándonos en el análisis de sus implicaciones teóricas y políticas.


Derecha e izquierda hoy.

Académicos, periodistas y publicistas políticos han creado una gran cantidad de confusión con su negligente catalogación de los regímenes políticos. Por ejemplo, el líder político francés Le Pen es clasificado correctamente como de "extrema derecha" debido a su retórica racista y xenófoba. Sin embargo, la Administración Bush, implicada en guerras (Afganistán, Colombia), golpes de Estado (Venezuela) y planes para futuras guerras (Irak), es calificada erróneamente como "conservadora", en lugar de ser catalogada correctamente como "régimen de extrema derecha". Igualmente, la Gran Bretaña de Tony Blair y la Francia de Jospin y la anterior Administración de Clinton son catalogadas como de "centro izquierda", a pesar de que recortaron drásticamente programas de bienestar social y promovieron la especulación financiera y las conquistas militares en los Balcanes y, en el caso de Jospin, privatizaron más empresas del sector público que ninguno de sus predecesores conservadores. Claramente, la etiqueta más adecuada es la de "conservador" o "centro-derecha".

En la práctica, muchos de los políticos de centro-derecha no son "conservadores" en el sentido genérico de que apoyan las disposiciones constitucionales vigentes: Blair y Clinton rebasaron ampliamente las limitaciones constitucionales al usurpar poderes de guerra en los Balcanes, mientras que Jospin privatizó Air France, France Telecom y las industrias de Defensa sin contar con la autorización del Parlamento. La transición del "centro-derecha" a la derecha y la extrema derecha tiene sus raíces precisamente en las repercusiones negativas que sus políticas socio-económicas tienen sobre sus electorados populares


Hoy en día la fuerza significativa y dinámica de la auténtica izquierda se encuentra en la calle, halla su expresión en movilizaciones masivas y no en el proceso electoral. En Italia, 300.000 personas se manifestaron en contra del capital y dos millones en contra de Berlusconi; en España, 400.000 personas, en su mayoría manifestantes anti-capitalistas, protestaron en contra de la cumbre de la UE y de la presidencia española de Aznar. Lo que antes se llamaba "centro-izquierda" se ha desplazado hoy hacia el centro-derecha o hacia la derecha, y lo que era considerado como derecha se ha convertido en extrema derecha.

En la actualidad, el centro-izquierda se halla debilitado o es inexistente; los debates electorales tienen lugar entre el centro-derecha, la derecha y la extrema derecha. A diferencia de la izquierda, los partidos de la derechas operan a través de las instituciones del poder y tienen poca capacidad o interés para promover movilizaciones en la calle, salvo en períodos de campaña electoral.

Las políticas que definen a todas las variedades de la derecha incluyen los siguientes elementos: privatización de empresas públicas, recortes de los servicios del sector público, desregulación de la economía, debilitamiento de los sindicatos, activación de leyes que precarizan el empleo y las coberturas sociales y apoyo a las guerras imperiales, pasadas y futuras. Las diferencias entre los diferentes partidos de derecha incluyen diversos grados de proteccionismo (Bush y Le Pen estarían a la cabeza, Blair y Aznar serían más "liberales"), inmigración (la mayoría de la derecha europea es restrictiva, Le Pen y Haider son partidarios de la expulsión), Oriente Medio (los EEUU y Le Pen apoyan a Sharon incondicionalmente, el resto de los europeos son moderadamente críticos).

En Latinoamérica la derecha y la extrema derecha abarcan a casi todos los regímenes que apoyan las guerras e intervenciones de los EEUU, aceptan la Zona Latinoamericana de Libre Comercio y siguen las recetas de instituciones europeo-estadounidenses tales como el FMI. En realidad, se hallan incluidos en ese rubro todos los regímenes del área excepto Cuba y Venezuela.

En Latinoamérica la izquierda electoral -es decir, el centro-izquierda-o bien se ha movido hacia el centro-derecha --y hasta más a la derecha incluso--, o bien es una fuerza minoritaria. La máxima expresión de la izquierda realmente existente se encuentra en los grandes movimientos sociopolíticos y en los alzamientos populares de carácter organizado como los que han derrocado a dos presidentes en Ecuador, a cuatro presidentes en Argentina y al presidente de Bolivia. La izquierda tiene muchas expresiones, demandas y formas de acción diferentes. Pero existe un vínculo común que las une a todas: el hecho de que su acción descansa en movilizaciones masivas en la calle -acción directa-y su rechazo del imperialismo americano (Plan Colombia, ALCA, etc), del pago de la deuda externa, de las políticas de ajuste estructural y de otras prescripciones del FMI. En la mayoría de los casos, apoya la reforma agraria, la nacionalización de los bancos, el incremento drástico del papel económico del Estado a través de inversiones públicas en servicios sociales, protección y promoción del mercado doméstico, nuevas formas directas de representación popular y mayor igualdad social vía legislación tributaria de carácter progresivo, expropiación de monopolios y confiscación de fortunas ilegales.

Existe todavía una izquierda electoral, particularmente en Europa (Francia e Italia, principalmente) y en Latinoamérica (Argentina, Brasil, México, Ecuador), pero no ha tenido un impacto significativo en su papel institucional: solo cuando los activistas y líderes de la izquierda electoral se convierten en partes de un movimiento mayor de acción directa consiguen tener algún impacto.

Resumiendo, las antiguas divisiones electorales entre el centro-izquierda y la derecha se han convertido al día de hoy en irrelevantes: la mayoría de los partidos Comunistas y Socialdemócratas han adoptado políticas de centro-derecha y de derecha, favoreciendo al capital y a las guerras imperiales y abandonando la legislación social del Estado de Bienestar. Las divisiones izquierda/derecha, no obstante, son más relevantes que nunca si tomamos como protagonistas a los crecientes movimientos de masa de izquierda y a las fuerzas electorales/institucionales de la derecha.


El giro derechista: La marcha a través de las instituciones.

Los éxitos electorales de los partidos políticos de ultraderecha en Francia (Le Pen), Austria (Haider), Israel (Sharon) están directamente relacionados con el giro hacia la derecha de las antiguas coaliciones de "centro-izquierda". Los regímenes putativos de "centro-izquierda" han demostrado estar a favor de la reducción del gasto público -amenazado así el sistema de Seguridad Social que ampara a los ancianos--, a favor de la reducción de las barreras arancelarias en detrimento de los pequeños agricultores, a favor de aplicar medidas de inmigración selectiva, y han introducido la "flexibilidad laboral" (abaratando el precio del trabajo y dando facilidades al despido de trabajadores de mayor edad), incrementando de ese modo la precariedad laboral, enfatizando medidas policiales en lugar de invertir en empleo para atajar la violencia juvenil, etc. El resultado del giro derechista es que sectores significativos del pueblo se sienten engañados y abandonados por los partidos tradicionales de derecha y de izquierda. Además, el antiguo "centro-izquierda" ha ampliado e intensificado la privatización de empresas públicas, convirtiéndose así en la percepción popular en una coalición de grandes empresarios, indistinguible de la derecha tradicional.

Del lado de la derecha, la difuminación de diferencias con el centro-izquierda en cuestiones socioeconómicas tiene el doble efecto de empujar a la derecha más cerca de la extrema derecha en temas como la represión policial (ley y orden), inmigración (mayores restricciones) y aumento de connivencias públicas con las grandes empresas. En este contexto, las proclamas xenófobas y chauvinistas de la extrema derecha son legitimadas por la derecha, mientras que sus políticas proteccionistas y liberales atraen a los pequeños empresarios, agricultores y tenderos amenazados por las políticas liberales del antiguo centro-izquierda.

De igual importancia en la esfera internacional, las políticas extremadamente militaristas e imperialistas que surgen de Washington han contribuido a fortalecer a la extrema derecha. El apoyo de la Administración Bush al líder ultraderechista israelí Ariel Sharon y la masacre de afganos, palestinos y, próximamente, de iraquíes, refuerza y legitima la postura "antiárabe", "antimusulmana" y "antiinmigrante" de la extrema derecha. Igualmente, la adopción por parte de Washington de la causa del unilateralismo, su postura de "el imperio americano primero", y su chovinista campaña doméstica alimentada con retórica antiterrorista, se acomoda perfectamente con la posición de Le Pen, Haider y el resto de la ultraderecha europea.

Se puede argumentar con fundamento que el mayor elemento de avance e impulso para la extrema derecha lo constituye la elección y gobierno del equipo Bush-Rumsfeld-Cheney. El programa de la ultraderecha europea busca imitar a la Administración estadounidense. No obstante, la ultraderecha europea tiene un problema de relaciones públicas, puesto que está lastrada también con el equipaje ideológico de un abierto antisemitismo y de un racismo declarado públicamente.

Mientras que los medios de comunicación de masas hablan o escriben acerca de la "conservadora" Administración Bush, en realidad se trata de una Administración todo menos conservadora en lo que respecta a su esencia y a su política. La Administración Bush ha denunciado y rechazado de forma unilateral toda una serie de acuerdos internacionales de carácter fundamental: el acuerdo de Kioto sobre calentamiento del planeta, el acuerdo con Rusia sobre misiles antibalísticos, el tratado sobre guerra biológica y bacteriológica. La Administración Bush se ha opuesto a la creación de un tribunal internacional con capacidad para juzgar crímenes contra la humanidad. La Administración Bush ha impuesto tarifas aduaneras y cuotas para proteger el comercio no competitivo de madera, tejidos, azúcar, automóviles, acero y numerosas otras industrias, en violación del acuerdo GATT y de las normas de la Organización Internacional del Comercio. El régimen de Bush no preserva el status quo económico -sus políticas representan una ruptura radical y un giro hacia políticas ultraderechistas.

En el área de las relaciones internacionales, la Administración Bush ha profundizado y ampliado las políticas de conquista militar iniciadas por Clinton a través de la implementación de un estrategia de guerra permanente. La guerra de la Administración Bush contra Afganistán, sus bases militares en Asia central, Filipinas, América Latina, los Balcanes, la organización del fallido golpe de Estado militar en Venezuela, marcan un nuevo y virulento estadio de expansión militar.

Tanto en estilo como en sustancia (en forma de expansión militar unilateral), los más altos estrategas políticos de los EEUU defienden públicamente la destrucción de Afganistán, rechazan cualquier influencia europea y abrazan abiertamente la opción de intervenir en otros países. Bush llama a Sharon un "hombre de paz" en el mismo momento en que las fuerzas armadas israelíes masacran, encarcelan, torturan y desplazan a millares de palestinos.

El historial de la Administración Bush sobre la guerra y los musulmanes es mucho más ultraderechista que las retóricas de Le Pen y Haider, y, ciertamente, excede holgadamente las políticas de derechistas europeos convencionales como Berlusconi y Aznar. Le Pen habla de proteger a las industria francesa de los efectos de la "globalización", pero Bush ha instituido una vasta panoplia de barreras comerciales. Le Pen amenaza principalmente a los inmigrantes árabes, pero Bush ha encarcelado y acosado a cientos de miles de inmigrantes árabes y ha abastecido de armamento estratégico, apoyo diplomático y ayuda económica a Israel, que se dedica a expulsar de su tierra a los palestinos. Le Pen propuso proyectar el poder imperial francés hacia el mundo, pero la construcción imperial de Bush sobrepasa hasta lo inimaginable los ensueños de Le Pen. Le Pen propone aumentar los poderes de la policía y reducir el crimen y las actividades terroristas. Bush, a través del Acta Patriótica y con un presupuesto de 27 billones de dólares a su disposición, ha puesto ya en pie una batería legislativa que autoriza los tribunales militares y otras medidas policiales que violan la Constitución. Le Pen apoya con palabras la guerra de Sharon contra los palestinos, pero Bush lo auxilia con armas y dinero.

El principal área de diferencia se refiere al uso que Le Pen hace de la retórica antisemita, que es evitada por Bush. Si, tal como suponen la mayoría de los comentaristas, políticos y gurús mediáticos, Le Pen representa a la extrema derecha, entonces no cabe ninguna duda de que la Administración Bush representa a la ultra-ultraderecha. En la práctica, en cuestiones relativas a la guerra, a la política, al imperio, a los inmigrantes árabes, a los tratados internacionales --que son los temas sobre los cuales se arguye la adscripción de Le Pen a la ultraderecha--, la práctica de Bush es mucho más contundente, directa y tiene mayores consecuencias. Además, el apoyo electoral a Bush y su ascenso al poder está muy en la línea -incluso superándola-del enfoque de Le Pen. Bush recibió sólo el 24% de los votos del electorado (el 49% del 50% que votó), lo cual representa una minoría del voto popular, y recurrió a maniobras ilegales en Florida para hacerse con el poder. Le Pen y la ultraderecha obtuvieron aproximadamente el 18% de los votos y no recurrieron a métodos ilegales para llegar al poder.

Lo significativo del "ascenso de la extrema derecha" no es el apoyo electoral mayoritario, sino las políticas que se implementan una vez que llega al poder. Una vez en el poder, la minoritaria y ultraderechista Administración Bush se aprovechó de la guerra y de la manipulación masiva de la psicosis terrorista para definir la agenda política a nivel mundial y para asegurarse la mayoría en el interior. Igualmente significativo, regímenes convencionales de derechas como Chirac, Aznar y Berlusconi y antiguos centro-izquierdistas reconvertidos al conservadurismo como Blair, Jospin, Schroeder y otros colaboraron con las políticas belicistas y ultraderechistas de Washington o les presentaron una oposición inefectiva. Solo cuando las medidas proteccionistas estadounidenses sobre el acero afectaron a los intereses empresariales europeos y japoneses se decidieron éstos a responder con amenazas de sanciones. Entre los regímenes conservadores europeos, solo la Inglaterra de Tony Blair ha seguido la agenda imperial ultraderechista marcada por Washington, apoyando los planes de Bush para una futura guerra en el Golfo.

El hecho de que la ultraderecha europea esté adquiriendo prominencia no se debe solo o principalmente a cuestiones domésticas, sino a que cuenta con un modelo y un competidor en la Administración Bush. Menciono el "auge de la ultraderecha" como una suposición y no como un hecho, ya que los datos electorales comparativos del voto a Le Pen difícilmente se compadecen con la tesis de un eclosión de la ultraderecha. El voto de Le Pen en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 2002 fue una réplica del voto que obtuvo siete años antes. El voto combinado de la izquierda (trotskistas, comunistas, socialistas de izquierda y verdes) en la primera vuelta fue prácticamente el mismo que el de Le Pen.

Lo significativo del voto a la ultraderecha no es su matriz doméstica, sino su imitación de la política nacional e internacional de la Administración Bush. Mientras que el respetable ultraderechista de la Administración Bush y Blair critica severamente a Le Pen y a la extrema derecha europea por sus excesos retóricos, omite deliberadamente las mayores similitudes de perspectiva global que les vincula a ellos. El éxito de la Administración Bush en obtener apoyo popular para atacar a grupos musulmanes y su campaña antiterrorista ha cautivado la imaginación de los políticos europeos ultraderechistas. Igualmente significativo, las amenazas políticas de Washington, su postura unilateralista y su proteccionismo comercial amenazan la soberanía y la expansión europeas. La débil respuesta de la derecha europea (tanto del antiguo centro izquierda como de los conservadores tradicionales) al matonismo global de Washington proporciona un terreno fértil para las políticas de "primero los franceses" de la ultraderecha, que no es sino una réplica de la política de Washington.

Si el "giro derechista" ha obtenido su máximo avance y expresión en los EE.UU, un giro similar hacia la derecha ha tomado fuerza en la política electoral europea. Si descartamos las etiquetas tradicionales de "centro izquierda" y "centro derecha" propias del pasado, la actual política de los regímenes europeos en las últimas décadas presenta un cariz, una estrategia y una práctica indefectiblemente contrarias a los intereses de los trabajadores y favorable a las grandes empresas. El giro a la derecha, sin embargo, varía en velocidad y extensión y en las características que presenta en cada país, especialmente en lo que respecta a la fuerza de los movimientos de masa y de los sindicatos. Ningún país europeo, ya esté gobernado por antiguos socialdemócratas, por cristianodemócratas, por conservadores o por cualquier otro partido tradicional, ha aumentado la cobertura social de la clase trabajadora. Al contrario, todos los regímenes han debilitado la legislación que protege el empleo, la seguridad de los trabajadores y los derechos sindicales; prestaciones sociales, sanitarias y educativas han sido recortadas en diferentes grados. Con la posible excepción de Francia (y esta excepción apenas debe nada al régimen) la jornada laboral no ha sido reducida; de hecho, la multiplicación del empleo precario y mal retribuido ha dado como resultado el pluriempleo y la jornada laboral intensiva. Los regímenes europeos han participado y brindado su apoyo a las guerras lideradas por los EE.UU, al bombardeo e invasión de Irak y Yugoslavia, con instalación de bases permanentes en Macedonia, Kosovo, Albania y Afganistán y al control aéreo todo Irak. Los regímenes europeos han adoptado la agenda "militaro-neoliberal" promovida por sus bancos y multinacionales y han financiado la expansión hacia Europa del Este, Rusia, Oriente Medio y América Latina, en muchos casos en competencia con y/o colaboración con los EE.UU. La convergencia de todos los partidos políticos europeos mayoritarios en la agenda "militaro-neoliberal" significa que existe un vacío prácticamente total en la izquierda electoral --ningún partido representa a las personas perjudicadas por las políticas neoliberales, por el expansionismo militar y por los subsidios a las grandes empresas y bancos. El sistema multipartidista europeo se han convertido en el sistema americano de "un partido y dos facciones". En este contexto de unanimidad de partidos electorales y de hostilidad y descontento popular, han emergido dos fuerzas encontradas: la ultraderecha electoral y la izquierda extraparlamentaria han surgido y han ganado el apoyo de las masas. La ultraderecha ha cosechado apoyo electoral practicando una "oposición pasiva" a las políticas de los partidos neoliberales. La base de su apoyo la constituyen personas mayores temerosas del aumento de criminalidad derivado del declive social y de las políticas neoliberales que generan el desempleo juvenil (especialmente entre los jóvenes inmigrantes). También obtienen el apoyo de pequeñas empresas y agricultores amenazados por la competencia de productos importados y de las grandes empresas. En este sentido, la ultraderecha combina una política "proteccionista" con respecto a los productores extranjeros y una "política liberal" con respecto a los monopolios domésticos. Los ultras también atraen a veteranos de guerra de conflictos coloniales, tradicionalistas cristianos e inveterados partidarios de sectas o movimientos de naturaleza fascista o cuasifascista. El atractivo más potente, sin embargo, lo ejerce el "sentimiento nacional", la afirmación de la soberanía nacional en contra de la Unión Europea controlada por las grandes empresas no democráticas, en contra de la influencia cultural de los EE.UU y a favor de una mayor independencia cultural norteamericana. La ultraderecha es hostil a los sindicatos, tanto por razones ideológicas (son dirigidos por "comunistas"), como por razones económicas (frenan la productividad). Instan a los trabajadores a unirse para "proteger sus puestos de trabajo contra los extranjeros", en lugar de aunar fuerzas contra las multinacionales que dictan sus despidos. Finalmente, la ultraderecha se hace eco del mantra antiterrorista para reforzar su consigna a favor de un Estado policial fuerte y lo combina con sus políticas antimigratorias y antiizquierdistas, a fin de atraer a derechistas convencionales. Esta mezcla de retórica antisistema combinada con un programa liberal favorable al sistema se superpone a las convencionales apelaciones de la "vieja derecha" a Dios, la patria y la vieja empresa. La vitriólica retórica de la extrema derecha agudiza la polarización política, religiosa y racial existente entre la izquierda y la derecha al tiempo que trata de oscurecer las crecientes divisiones de clase provocadas por las políticas neoliberales.

La extrema derecha ha avanzado electoralmente y ha elegido el terreno de la política institucional, pero no ha demostrado tener un poder significativo en las calles. Sus millones de partidarios son en su mayoría votantes, por razones demográficas, y porque su política está dirigida al fortalecimiento del aparato estatal capitalista y al reforzamiento de las políticas liberales en el plano doméstico, e incluso quizá al establecimiento de un "liberalismo global" una vez electos. Los ataques van dirigidos contra los partidos, no contra la policía o el ejército; contra personalidades y no contra la propiedad privada y relaciones; contra aspectos concretos de las políticas liberales, no contra el liberalismo en sí. El enfoque "exclusionista" con respecto a los no-europeos y la adopción abierta de una política de "mayor represión policial" (las políticas de "ley y orden" o de tolerancia cero) se ha nutrido de la legislación restrictiva en materia de inmigración aprobada por la nueva y vieja derecha en el poder, la campaña antiterrorista orquestada por Washington y los expeditivos poderes policiales promovidos por el ex-alcalde de Nueva York, paladín de la "tolerancia cero", Rudolph Giuliani. El enfoque institucional-electoral de la extrema derecha les ha investido de un acierta "legitimidad constitucional" -juegan con las mismas reglas que la derecha neoliberal convencional-e infundido a su convergencia programática en aspectos básicos una razón para trabajar dentro del sistema. La "polarización institucional" y la intensa competición interpartidista acerca de quién representa mejor los intereses capitalistas de Europa (pequeño capital versus gran capital, productores internacionales versus productores domésticos) eclipsa la común hostilidad de la extrema derecha y de las derechas convencionales contra la creciente oposición extraparlamentaria de izquierda.



El giro izquierdista: La calle es nuestra.

La convergencia de ex-socialdemócratas y ex-comunistas con partidos liberales y conservadores para apoyar al capital internacional, a las guerras imperiales y a la legislación antiobrera ha provocado que cientos de miles de obreros, empleados públicos y particularmente jóvenes se hayan volcado hacia la "política callejera". Desde Seattle hasta Ottawa, desde Melbourne hasta Génova y Barcelona, decenas de millares de personas se han organizado primero en contra de la "globalización" y después en contra del capitalismo. Las manifestaciones han aglutinado a decenas de millones de personas y han conducido a la proliferación de un vasto tejido de seguidores, organizadores y grupos coordinadores internacionales. Movimientos regionales contrarios al Tratado de Libre Comercio Latinoamericano (ALCA) han crecido en fuerza y tamaño. La arena electoral ha sido desbordada debido al fuerte bloqueo institucional (el monopolio de los partidos burgueses sobre los medios de comunicación, las limitaciones consagradas en los mecanismos electorales) y porque los cuerpos legislativos electos son impotentes frente a la centralización del poder en instituciones de carácter ejecutivo, Bancos Centrales y otras instituciones no refrendadas por sufragio. La corrupción, la cooptación y la impotencia de las instituciones elegidas por sufragio han obligado a trabajadores, campesinos, desempleados, disidentes y opositores de izquierdas a adoptar formas de lucha extraparlamentaria, cosa que a la postre ha resultado ser más eficaz para plantear las cuestiones y asegurar el cambio.

Las manifestaciones masivas de Seattle, Londres, Génova, Melbourne, Barcelona, han sido mucho más eficaces para politizar y activar a una nueva generación de jóvenes que todas las campañas electorales de la "izquierda" y "centro-izquierda" juntas. Las manifestaciones de las plataformas antiglobalización y anticapital han sido mucho más efectivas a la hora de llamar la atención sobre las injusticias del Nuevo Orden Imperial y las organizaciones financieras internacionales (FMI, Banco Mundial, IDF, etc) que cualquier crítica realizada en el Congreso. Los debates públicos en los foros internacionales de masas acerca de cuestiones tales como la deuda externa, la privatización o el neoliberalismo son mucho más eficaces para generar solidaridad internacional con los pobres y explotados del Tercer Mundo que el atronador silencio de los salones del Congreso de los EEUU y que los solitarios críticos de los Parlamentos europeos. Las movilizaciones extra-parlamentarias en contra del FMI, de las multinacionales, de la Organización del Libre Comercio (WTO) les han colocado a la defensiva: cada uno de los lugares en los que celebran sus reuniones es rodeado por cientos de miles de activistas y tiene que ser protegido con alambre de espino y por miles de policías auxiliados con helicópteros y vehículos blindados:

La polarización de clases enfrenta a jóvenes, agricultores, empleados y profesionales contra las clases dirigentes financieras e industriales. A medida que los antiguos partidos socialdemócratas y comunistas se desplazan hacia el centro-derecha y hacen suya la agenda neoliberal de derechas, los movimientos extraparlamentarios van ocupando el espacio de la Izquierda y se aprestan a enfrentarse a la ultraderecha y a las políticas neoliberales de la nueva y vieja derecha.

En Francia los movimientos obreros de masas de los años 1995-96 precipitaron la derrota del Gobierno de derechas; la misma presión social consiguió forzar al régimen neoliberal de Jospin a introducir la jornada laboral de 35 horas semanales antes de que se procediera a pivatizar Air France, las industrias de Defensa, las telecomunicaciones y antes de "flexibilizar" las condiciones de trabajo en beneficio de los patrones.

No fueron las tibias e impotentes resoluciones del Parlamento europeo criticando a la banca internacional lo que forzó a la Organización Mundial del Comercio a reunirse en una isla remota del Golfo Pérsico. Fue la amenaza de otra "Génova" más militante y de mayores proporciones.

La polarización entre los regímenes electorales de derechas (incluida la antigua centro-izquierda y la derecha convencional) y la izquierda extraparlamentaria se manifiesta en el Tercer Mundo, en Asia y en América Latina. En el Tercer Mundo, el "giro derechista" de Europa y los EEUU -el ascenso al poder de la ultraderecha en Washington y la acomodación europea a sus designios-ha ahondado y radicalizado la polarización izquierda-derecha.



Polarización creciente en América Latina


Hay muchos indicios que demuestran el corrimiento hacia la ultraderecha en América Latina. En México, el régimen de Fox ha roto con todas las prácticas anteriores en materia de asuntos exteriores y ha abrazado de forma abierta las posiciones intervensionistas de los EEUU; propuso un Plan Pueblo-Panamá que convierte la economía mexicana en una inmensa maquiladora (economía de plantas de ensamblaje), estuvo a punto de provocar la ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba, y, a través de su ministro de Asuntos Exteriores Jorge Castaneda, abandonó cualquier apariencia de una política exterior independiente. En el terreno de la política interior, Fox promueve la privatización progresiva de la lucrativa industria petrolífera y la aplicación de una tasa sobre los artículos básicos de consumo de la población. El régimen de Fox es un claro ejemplo de la forma y el contenido implícitos en el giro hacia la extrema derecha: subordinación absoluta al proyecto estadounidense de construcción imperial unilateral, aceptación sin restricciones del control estadounidense de todos los recursos estratégicos de la economía y aceptación incondicional de los acuerdos de "libre comercio" auspiciados por EEUU.

Mientras el régimen de Fox se desplaza progresivamente hacia la derecha, la oposición popular no ha dejado de crecer. Con motivo de las manifestaciones multitudinarias del 1 de mayo, a lo largo y ancho de toda la geografía mexicana sindicatos grandes y pequeños, organizaciones indígenas y campesinas manifestaron su repudio a la hostilidad de Fox contra Cuba y a su servilismo con respecto a la Administración Bush. La oposición parlamentaria integrada por el centro izquierda (PRD) y la derecha (PRI) critica a Fox y trata de modificar sus políticas. Sin embargo, la derrota de la agenda de Fox llegará por efecto de la presión de la masa de mexicanos que se hallan fuera de los salones del Congreso -las manifestaciones del Primero de Mayo en las calles del país.

Venezuela ha experimentado el grado más alto de polarización socio-política de su historia reciente. La derecha proimperial, dirigida, financiada y apoyada por la Administración Bush y respaldada por la totalidad de la burguesía respaldó un fallido golpe de Estado militar que fracasó por la acción de las masas pobres del campo y de la ciudad y por algunos sectores del ejército. Hasta los poderes institucionales estuvieron divididos: una minoría se alió al golpe auspiciado por los EEUU y la burguesía, mientras que una mayoría prestó su apoyo a la exitosa restauración de la democracia liberal protagonizada por las masa populares.

La extrema derecha de Washington halló su correlato en la ultraderecha venezolana. Esto se hizo evidente durante el golpe fallido de abril del 2002. Las primeras medidas adoptadas por el cabecilla del golpe, el líder empresarial Carmona, estaban en absoluta sintonía con la agenda de Washington: embargo petrolífero a Cuba, rechazo de las cuotas de producción de crudo acordadas por la OPEP, alineamiento con la política exterior de Bush, disolución de todas las instituciones elegidas por sufragio (casi todas ellas con mayoría de votos a favor de Chávez). El acceso al poder de la ultraderecha en Venezuela adoptó la forma de un régimen títere de carácter autoritario entregado de pies y manos a los designios de Washington, dispuesto a efectuar una purga masiva de todas las instituciones públicas para eliminar de ellas a cualquier representante del movimiento bolivariano (los partidarios del gobierno del presidente Chávez).

La oposición al golpe de Estado no provino inicialmente de los representantes electos, del Congreso o de las fuerzas armadas. Vino de cientos de miles de pobres, organizados o no, que tomaron las calles de Caracas y de otras grandes ciudades para reinstaurar a Chávez en el poder. Esta demostración de poder popular animó a grupos de militares "lealistas" a rechazar el golpe y provocó que los indecisos generales se decantaran a favor del sector "lealista" de las fuerzas armadas. Algunos militares que habían respaldado el golpe desde su misma concepción tuvieron que hacer verdaderas piruetas cuando constataron el fracaso del putsch, sumándose a la demanda de restauración democrática a fin de estar en mejores condiciones para imponer sus términos al repuesto presidente Chávez.

A pesar de los relatos de los medios de comunicación citando el papel relevante jugado por las fuerzas armadas, el verdadero punto de inflexión del proceso de restauración de Chávez y de la democracia radicó en los cientos de miles de personas que reocuparon Caracas y amenazaron con tomar al asalto el palacio presidencial. El grueso de las fuerzas armadas se vio enfrentado a una doble elección: o bien aliarse con los golpistas y provocar una sangrienta guerra civil de desenlace incierto, o bien intervenir para impedir al populacho tomar las riendas del Gobierno y radicalizar el proceso político. El ejército intervino tanto para frenar la radicalización popular como para reponer en el poder a Chávez y restaurar la democracia liberal. La complejidad de la polarización venezolana, en donde Chávez, representante de una mezcla de política exterior de corte nacionalista y política interior neoliberal, se enfrenta a una burguesía nacional y unos líderes sindicales absolutamente subordinados a los intereses de Washington, se superpone a una real polarización de clases. Una clase alta que goza de privilegios de gran solera y que practica el racismo, la corrupción y el pillaje se enfrenta a una masa encolerizada de pobres y a una clase media-baja en proceso de declive social azotadas por índices de desempleo superiores el 60% y por una tasa de pobreza que rebasa el 80%.

Propietarios de apartamentos en Miami y especuladores de Wall Street contra pobres habitantes de los "ranchos" que salpican las colinas que circundan Caracas. Chávez no ha organizado y satisfecho las demandas básicas de las masa de pobres que le apoyan. Sin embargo, ha politizado y dado forma política a su hostilidad en contra de los ricos y poderosos, les ha inculcado un sentimiento de orgullo racial por su origen africano y ha afirmado la identidad nacional venezolana a través de una política exterior independiente. Participación popular e independencia son dos cosas que sacan de sus casillas a Washington y a las clases dominantes locales y que les animan a preparar el terreno para el Golpe 2.

El acceso al poder de la ultraderecha en los EEUU significa luz verde para golpistas de todo pelaje y abierto apoyo público a más represión para mantener la situación de pillaje extranjero de las economías nacionales. Colombia es el tercer ejemplo del ascenso de la ultraderecha en la política electoral. El candidato presidencial Uribe, que figura como favorito, es el vocero de la consigna de Washington: guerra total contra la insurgencia popular. Mientras tanto, la Administración Bush se encuentra preparando un programa de ayuda nuevo, multianual y multimillonario, dirigido específicamente contra la guerrilla de base campesina. En Colombia el régimen de Pastrana, que cuenta con el respaldo estadounidense, rompió las negociaciones que mantenía con los insurgentes y lanzó una infructuosa ofensiva militar contra la guerrilla que provocó la escalación del conflicto y el aumento de los asesinatos de civiles no combatientes por parte de elementos paramilitares.

El Plan Colombia --el paquete de ayuda ofrecido inicialmente por Clinton para frenar el avance de la insurgencia popular en Colombia-- ha sido ampliado por la Administración Bush con el Plan Andino, que supone la militarización del Ecuador y de Perú, la creación de nuevas bases militares en San Salvador, Manta (Ecuador) y la parte central y norte del Perú, así como la intervención directa de funcionarios militares estadounidenses, de Fuerzas Especiales y de mercenarios a sueldo.

La militarización de la política colombiana auspiciada por los EEUU ha provocado una polarización que alcanza las proporciones de una guerra civil entre la oligarquía y los militares, por un lado, y la guerrilla y el campesinado, por otro. La pugna política se dirime en Colombia extramuros del Congreso. Su forma actual es la de la confrontación directa entre el Estado Mayor de las fuerzas armadas y la insurgencia popular extraparlamentaria.

La política argentina revela una polarización social y política extremas entre el "régimen electoral" no electo (el presidente Duhalde no fue plebiscitado en las urnas) y la vasta mayoría del electorado cuyo principal slogan es "¡Que se vayan todos!". La revuelta popular del 19-20 de diciembre del 2001 fue un estallido espontáneo de cólera, una manifestación de hostilidad y rechazo de la clase política en general, de los partidos mayoritarios, de los líderes provinciales, municipales y congresionales y en especial del Presidente, que huyó de la Casa Rosada en helicóptero para evitar cruzarse con los cientos de miles de ex-miembros de las clase media y de desempleados que se echaron a la calle para manifestar su ira.

La polarización social no podía ser peor: los bancos (en su mayoría de propiedad extranjera), apoyados por el Gobierno, confiscaron todos los ahorros de la clase media (más de 45 billones de dólares), mientras que entre 30 y 40 billones de dólares pertenecientes a la élite del país volaron fuera del país justo antes del congelamiento de las cuentas bancarias. La clase financiera (que obtiene unos beneficios anuales de más del 30%) propuso a través del régimen del autoelecto presidente Duhalde y con el beneplácito del FMI y del Banco Mundial que el Gobierno emitiera bonos de diez años a un interés del 2% como pago a los ahorristas cuyos ahorros los bancos afirmaban no estar en condiciones de restituir dado que los fondos habían sido evacuados a sus oficinas centrales.

Esta polarización socio-política queda reflejada en la emergencia de instituciones políticas paralelas: "asambleas populares" vecinales en las que participan miembros de la clase media depauperada, pensionistas, empleados públicos, trabajadores, desempleados y otros. Las asambleas populares reflejan la creciente politización y participación de la mayoría argentina y se postulan como alternativas a las instituciones formales que han perdido toda su legitimidad y carácter representativo.

La distancia que separa a la gran mayoría de los argentinos de sus élites políticas y clases dirigentes se ha ensanchado y ahondado como nunca lo había hecho en toda la historia de la República. Por un lado, tenemos a una clase gobernante formada por banqueros extranjeros, financieros locales y poderosos "grupos económicos" poseedores de un capital superior a los 150 billones de dólares depositados en cuentas en el extranjero y que ha confiscado los ahorros de cada uno de los argentinos, y en el otro lado tenemos a una gran masa de argentinos sin ahorros --el 30% de ellos sin empleo, el 50% de ellos viviendo por debajo del umbral de pobreza--, a pensionistas incapaces de subsistir a base de pensiones retrasadas o devaluadas de 50 dólares mensuales (y descendiendo), y a cientos de miles de empleados públicos en las provincias (trabajadores de la sanidad, maestros, funcionarios, empleados municipales, etc) que llevan meses sin cobrar su salario (y cuando lo perciben se les abona con una moneda "provincial" de curso legal restringido a la provincia). En este contexto de depauperación masiva y de cinco años de recesión económica (la industria cayó en un 20% durante el ejercicio 2001-2002), el FMI, el Banco Mundial y la Administración Bush, respaldadas por la Unión Europea, exigen mayores recortes presupuestarios, la eliminación de déficits y monedas provinciales y más despidos como condición para la concesión de nuevos préstamos. Habida cuenta del grado de polarización social y dado el aislamiento del régimen, el acatamiento de las directrices de Washington es imposible sin contar con un régimen de fuerza, bien sea una dictadura militar en toda regla o bien un régimen presidencialista dispuesto a hacerse con un poder dictatorial. La Administración Bush y el FMI reclaman abiertamente un Presidente que tenga la "voluntad" necesaria para implementar las medidas económicas necesarias para reducir las obligaciones de la deuda externa y aliviar a los bancos extranjeros de sus obligaciones financieras con respecto a los ahorristas argentinos. En este contexto en el que la disyuntiva es entre supervivencia colectiva/nacional o pobreza/desintegración inducida por la ingerencia imperialista, la mayoría popular se halla dividida por luchas intestinas entre facciones de izquierda y por la dispersión de las protestas. La polarización socioeconómica no ha cuajado aún en un liderazgo unificado y organizado capaz de desafiar al poder estatal. Y tampoco la derecha favorable a un golpe de Estado cuenta con el más mínimo apoyo social para ejecutar una intentona.

El desplazamiento hacia la derecha y la ultraderecha de los partidos gobernantes de EEUU y Europa tuvo un poderoso impacto en América latina. En primer lugar, el giro derechista en los EEUU y Europa condujo al saqueo de las economías y provocó una creciente crisis económica. En segundo lugar, ahondó la polarización socio-económica al concentrar la riqueza y alentar el fraude bancario que por valor de billones de dólares se ha realizado a expensas de los ahorristas y contribuyentes. En tercer lugar, la derecha europea y estadounidense aspira a saquear aún más a poblaciones que se hallan en estado de cuasi-indigencia y a economías en declive por medio de nuevas exigencias que impiden la recuperación económica y que hacen más fácil la transferencia de mayores volúmenes de riqueza hacia el exterior y hacia las capas superiores. Y, en cuarto lugar, dado el aislamiento total de los regímenes clientelares y el rechazo unánime de las nuevas medidas, Washington está optando de forma abierta por las intervenciones militares y por regímenes autoritarios y dictatoriales con o sin fachada electoral democrática. Nada refleja con mayor precisión el ascenso de la ultraderecha en Washington que las extremas medidas económicas y la polarización social y política de América Latina.

A lo largo y ancho de América latina la clase política ha fracasado en la tarea de impedir el colapso de los índices del nivel de vida, la depauperación de la clase media y el incremento del número de desempleados y de empleados precarios, colectivos éstos que agrupan al 50-80% de la población trabajadora. Por el contrario, la derecha (los antiguos partidos de "centro-izquierda") han sido cómplices de este proceso al aprobar legislaciones regresivas que acarrean recortes drásticos de los servicios públicos y que satisfacen las obligaciones de la deuda externa y al privatizar empresa públicas rentables. Los partidos de la izquierda electoral han sido unos críticos vociferantes pero impotentes, marginados por el crecimiento de los poderes ejecutivos y por el rol dominante de los banqueros europeos y estadounidenses y de los funcionarios del FMI, del Banco Mundial y del IDF. En muchos casos, los partidos de izquierda se han deslizado a través del espectro político hacia el centro e incluso hacia la derecha a fin de acomodarse al poder imperial. El resultado es que la polarización socio-política en América latina tiene lugar entre los movimientos extraparlamentarios y el imperialismo estadounidense-europeo ligado a las élites políticas domésticas y a las clases dirigentes.

Brasil es un buen ejemplo. En los años noventa el Partido Social Democrático brasileño de Cardoso se movió a la derecha, abrazó la política neoliberal y se alió con la ultraderecha, con el partido de los terratenientes (PFL) y con la derecha (PMDB), abrazó a Wall Street y recibió el apoyo de Washington. En las elecciones del 2002, el autotitulado Partido de los Trabajadores se movió del centro-izquierda a la derecha, hizo suya la agenda neoliberal, atacó al Movimiento de Trabajadores Sin Tierra, expresó su apoyo a Washington y se alió con el ultraderechista Partido Liberal.

Solo los movimientos sociales del tipo del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MTRST) permanece para expresar y defender los intereses y demandas populares.

La calle, y no la urna electoral, es el camino para la creación de auténticas formas de representación democrática en contra de las instituciones políticas oficiales marcadas por la corrupción, la impotencia y la complicidad. Solo los movimientos de masas han sido capaces de derribar a presidentes conchabados con las instituciones imperiales en la tarea de empobrecer a la población y saquear la economía. La lista de presidentes expulsados del poder por los movimientos de masas es larga y va creciendo con el tiempo: cuatro presidentes en un solo mes en Argentina, dos presidentes en Ecuador, uno en Venezuela, Brasil y Bolivia. El poder social de los movimientos de masas ha permitido el establecimiento en granjas de más de 300.000 familias sin tierra en el Brasil, ha defendido la fuente de ingresos de miles de cultivadores de coca en Bolivia y Colombia, ha derrotado un golpe de Estado orquestado por los EEUU y ha restaurado la democracia en Venezuela.

Se aprecia un extraordinario contraste entre el poder, la integridad y la eficacia de los movimientos sociopolíticos izquierdistas de masas y la impotencia, el oportunismo y la marginalidad de los partidos electorales de izquierda. El extremismo derechista de los EEUU y de Europa ha debilitado las opciones electorales del centro-izquierda, ha minado sus bases de apoyo en los sindicatos y en la antigua clase media y ha sentado las condiciones para una confrontación clásica entre la reacción dictatorial y la revolución.




La polarización del Oriente Medio.



El giro hacia la ultraderecha en los EEUU ha alentado y fortalecido a la ultraderecha en todo el mundo. Existen innumerables ejemplos de ello, desde el apoyo estadounidense a la invasión y destrucción israelí de los Territorios Ocupados, a la consolidación de la dictadura militar en Pakistán del aliado de Washington general Mussharaf, hasta los estrechos lazos con el régimen indio del BJP, partido hindú extremista, antimusulman y partidario del libre mercado. En Asia Central, los dirigentes de las antiguas Repúblicas Soviéticas abren sus puertas a las bases imitares estadounidenses y se convierten así de hecho en clientes subordinados del imperio estadounidense. En la India, el régimen del BJP, alineado con la campaña antiterrorista de Washington, mantiene alianzas con los fascistas hindúes de Gujarat que organizaron los progroms antimusulmanes y asesinaron y mutilaron a millares de personas y desplazaron a más de 150.000 personas. En Pakistán, el General Mussharaf ha autorizado a las Fuerzas Especiales estadounidenses a intervenir y atacar a comunidades tribales de Pakistán, al tiempo que se organizaba un referéndum fraudulento para ampliar su mandato (obtuvo el 98% de los votos, dato del cual se hizo eco la prensa imperial occidental sin la menor muestra de sonrojo o ironía). En las Filipinas, el régimen Macapagal-Arroyo ha rebasado todas las barreras constitucionales y ha autorizado a los EUU a reimplantar bases militares y a emplear directamente a oficiales estadounidenses de alto rango en la lucha contra los separatistas musulmanes. El desplazamiento hacia la ultraderecha en Asia Central/Pakistán, India y Filipinas (mensurable por el creciente índice de recolonización del territorio, penetración militar e implacable represión de minorías y disidentes) está directamente relacionado con el ascenso al poder en los EEUU de la ultraderecha y con su interés mutuo por consolidar el poder local y ponerlo al servicio de la dominación imperial.

La alianza Bush-Sharon es el mejor ejemplo de la convergencia de la ultraderecha en el poder. La invasión militar israelí de ciudades palestinas y la política de tierra quemada que ha dejado a sin hogar a cientos de miles de personas y que ha causado decenas de miles de muertos, heridos o prisioneros en campos de concentración, fue apoyada militarmente por Washington y recibió el apoyo abrumador del Congreso y del Senado norteamericanos. En el Senado el voto fue de 94-2, y en el Congreso de 352-21. En medio de la matanza de Jenin el presidente Bush alabó a Sharon calificándole de "hombre de paz" y denunció a los resistentes palestinos como "terroristas". Poderosos líderes judíos del Congreso encabezados por el senador Lieberman establecieron la conexión, relacionando la guerra de Israel contra el pueblo palestino con la ofensiva militar estadounidense a escala global. La política ultraderechista israelí de arrasamiento de las instituciones económicas, sociales y políticas palestinas tiene como objetivo, tal como declara el escritor israelí Uri Avnery, expulsar a los palestinos de sus tierras, posición que cuenta con el apoyo público del líder de la mayoría del Congreso Richard Armey, quien reclamó la expulsión forzosa de todos los palestinos de los Territorios Ocupados. Esta versión fascista de la Solución Final procede del tercer político con más poder de EEUU, el tercero en la línea de sucesión presidencial después de Bush y el vicepresidente Cheney. El extremismo estadounidense e israelí ha polarizado completamente a la opinión pública palestina y árabe a favor de la resistencia armada y ha ejercido una presión enorme sobre los clientes políticos estadounidenses de Egipto, Arabia Saudita y sobre Yasir Arafat. Exceptuando a los tres emiratos árabes del Golfo, el eje Israel-EEUU está completamente aislado y su proyectada guerra contra Irak suscita un rechazo prácticamente unánime.

La dinámica estadounidense de adhesión a posturas extremistas en el Oriente Medio está estrechamente relacionada con los poderosos lobbies judíos de los EEUU. El Comité de Asuntos Públicos Americano-Israelíes (AIPAC), que emplea a 140 personas, es descrito por el Financial Times como "uno de los cinco principales grupos de presión en Washington" (FT, 2 de mayo del 2002, p. 4). Para propagar las políticas del Gobierno israelí y asegurarse el apoyo político y militar estadounidense a Israel la AIPAC trabaja en estrecha conexión con los 37 miembros judíos del Congreso estadounidense, con el Comité Judeo-Americano, con los presidentes de las principales organizaciones judías y con los influyentes líderes fundamentalistas ultraderechistas cristianos, especialmente con los líderes del Congreso Thomas Delay y con el líder de la mayoría en el Senado Richard "Me-alegraría-que-Israel-pillara-toda-Cisjordania" Armey. Dentro de la Administración Bush, los incondicionales partidarios ultraderechistas de Sharon incluyen a personalidades tanto judías (Perle y Wolfwitz en el Pentágono) como no judías (el vicepresidente Cheney y el secretario de Defensa Rumsfeld).

Esta poderosa constelación de fuerzas ideológicas y étnico/religiosas ha desbancado a las compañías petrolíferas estadounidenses aliadas con los productores árabes de crudo a la hora de dibujar las líneas maestras de la política estadounidense en Oriente Medio. El resultado es una política pro-israelí extraordinariamente desequilibrada basada exclusivamente en estrechas consideraciones militares y la transformación de Israel en un proveedor subrogado de operativos e instructores de contrainsurgencia que operan según testimonios en Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y otros países.

La guerra estadounidense-israelí contra los palestinos ha hecho de la cuestión del anticolonialismo y del antiimperialismo el eje central de confrontación en el Oriente Medio, marginando a los críticos parlamentarios de Europa y del Oriente Medio. Sharon y sus protectores estadounidenses han elevado la apuesta: rendición incondicional a la fuerza militar o resistencia armada. La ultraderecha ha minado la posición del centro. El apoyo a Sharon ha aumentado drásticamente en Israel hasta un 75% entre la población judía; en los EEUU cerca de 100.000 judíos estadounidenses desfilaron en apoyo de Sharon y el AIPAC y las organizaciones judías aliadas recolectaron cientos de millones de dólares por medio de la venta de bonos israelíes de emergencia y aseguraron el apoyo prácticamente unánime del Congreso americano y de los medios de comunicación de masas a Israel. Por otro lado, millones de europeos y decenas de millones de árabes y musulmanes han tomado posiciones a favor de la resistencia palestina. Mientras, Sharon y sus aliados laboristas proclaman su derecho a masacrar palestinos, hacen suyo el lema de Bush de que "o estás conmigo o estás contra mí" y rechazan toda crítica proveniente de las Naciones Unidas, la Cruz Roja y otras organizaciones. Los EEUU respaldaron el rechazo de Sharon a autorizar la creación de una comisión investigadora para esclarecer la masacre de Jenin.

La arrogancia colonial israelí ante la condena de la opinión pública mundial es emblemática de su confianza en el respaldo de Washington y en la capacidad de los lobbies y políticos judíos para ejercer su influencia sobre las dos cámaras del Congreso estadounidense.




Europa y los EEUU: ¿Polarización?


La polarización entre el imperialismo y los movimientos socio-políticos constituye un factor de importancia creciente en la política europea. El movimiento antiglobalización se ha radicalizado en los últimos años, adoptando una posición anticapitalista, antiimperialista y antiisraelí en el contexto de la ofensiva militar global estadounidense y de la invasión israelí de la nación palestina. Desde Londres hasta Praga y desde Génova hasta Barcelona las manifestaciones han ido creciendo en tamaño y han ido radicalizando sus programas. Los movimientos sociales y políticos han crecido en proporción directa al giro derechista de los antiguos partidos socialdemócratas. El Partido Laborista Británico es el partido de la City de Londres, es el partido que se opone a la reducción de la jornada laboral de los trabajadores británicos y al aumento de salarios hasta equipararlos con los del resto de los países europeos. El socialista Jospin y sus satélites verdes y comunistas privatizaron más empresas públicas que los partidos políticos de la derecha convencional. Aznar, el gobernante español, ha apoyado la agenda militar global ultraderechista de Bush, ha secundado a Washington en su apoyo al fallido golpe de Estado en Venezuela y está en primera línea a la hora de apoyar los intentos del FMI por imponer nuevas medidas draconianas a la clase trabajadora argentina para rescatar a los banqueros españoles y a los monopolios españoles del petróleo y las telecomunicaciones. En sintonía con Bush y Blair, Aznar ha recortado severamente las libertades democráticas por medio de una serie de medidas antiterroristas que ha conducido a la ilegalización de partidos disidentes y ha restringido las protestas civiles pacíficas. Durante la marcha contra la cumbre de la UE de Barcelona (marzo del 2002), Aznar movilizó a más de 20.000 policías y elementos de las fuerzas armadas con helicópteros y buques de guerra para intimidar a los protestantes. La estrategia le salió rana porque más de 400.000 manifestantes llenaron las calles.

En Italia, Alemania y Francia, la política electoral se desplaza hacia la derecha y los movimientos sociales ocupan un lugar privilegiado como principal fuerza de oposición. En Francia, durante la primera vuelta de las elecciones presidenciales, la coalición encabezada por Jospin sufrió un estrepitoso fracaso, la abstención se disparó hasta cerca del 30% y el ultraderechista Le Pen se hizo con cerca del 20% de los votos emitidos. En la segunda vuelta, sin embargo, cerca de un millón de personas se manifestaron en la calle y se movilizaron en contra de la derecha fascista, consiguiendo que decreciera el apoyo obtenido por ésta. Desgraciadamente, la izquierda extraparlamentaria fue incapaz de convencer a los votantes para que rechazaran al vencedor derechista Chirac.

En Italia, más de dos millones de trabajadores se manifestaron en contra de la legislación antiobrera de Berlusconi en lo que constituyó la mayor protesta desde el final de la Segunda guerra Mundial, y consiguieron bloquear la legislación -algo que el centro-izquierda y la izquierda electorales habían sido incapaces de conseguir.

Mientras se intensifica la presión del imperialismo estadounidense y aumenta el descontento popular desde abajo, la clase dirigente europea oscila entre la crítica a los EEUU y la capitulación y el respaldo a las políticas de Washington. Los movimientos sociales y políticos europeos han obligado a los gobiernos europeos a aceptar el protocolo de Kioto, a criticar la masacre de palestinos perpetrada por Sharon, a apoyar al Tribunal Internacional de Crímenes contra la Humanidad, el acuerdo internacional contra la guerra bacteriológica y química, el tratado ABM antimisiles, y todo ello frente a la oposición unilateral de los EEUU. Por otro lado, la clase dirigente europea ha secundado la ofensiva militar de Washington, comenzando por la guerra de Afganistán. La UE apoya la posición del FMI y de los EEUU sobre Argentina y Europa y ha seguido la política comercial estadounidense consistente en proteccionismo de cara al mercado interior y liberalismo de cara al mercado exterior. Esta política ha conducido a una serie de grandes disputas comerciales causadas por la competencia con el imperialismo rival para controlar el mercado global. Las tarifas estadounidenses que gravan el acero producido en Europa y los subsidios concedidos a los productores estadounidenses han provocado las represalias europeas. La Zona de Libre Comercio propuesta por los EEUU en América latina es un intento de monopolizar mercados a expensas de Europa. Las decisiones unilaterales estadounidenses en materia de medio ambiente están diseñadas para abaratar los costes de producción de la industria estadounidense y mejorar así su posición competitiva. Las intervenciones militares estadounidenses y las atrocidades que llevan aparejadas precisan, para ser posibles, que Washington rechace cualquier autoridad judicial internacional. La dinámica de la actual carrera estadounidense por la hegemonía no incluye el compartir riqueza y mercados con su socio imperial europeo. Parafraseando a Bush, "o estás conmigo o estás con mi enemigo". El "ultraimperialismo" de la ultraderecha en el poder ha creado un cierto grado de polarización entre los EEUU y la UE, siendo Washington más fuerte en el plano militar y Europa más fuerte en el plano económico.

Hasta ahora, en todas las cuestiones centrales Europa ha capitulado ante Washington tras expresar dudas, reservaciones e incluso críticas. Con el ascenso de la derecha en Inglaterra, Italia, España y Francia, la UE seguirá la política militarista e intervensionista excepto en los casos en que ello suponga perjuicio para sus intereses estratégicos, por ejemplo una guerra contra Irak que obstruya el flujo del crudo y mine su economía. Es poco probable que las disputas comerciales lleguen a dar paso a una guerra comercial, pues Europa carece de la voluntad para enfrentarse a los EEUU. No obstante, dado el poder creciente de los movimientos anticapitalistas europeos y la militancia de los movimientos sindicales franceses, italianos y, en menor medida, alemanes, la derecha europea no puede sumarse a la agenda estadounidense sin perjudicar a sus propias multinacionales y sin provocar la oposición de las masas. La llave del ahondamiento de la polarización existente entre Europa y los EEUU la tienen en su mano los movimientos extraparlamentarios, no los cálculos capitalistas de los regímenes derechistas.


Conclusión

La polarización a escala mundial se está produciendo entre la ultraderecha y la derecha que detenta el poder estatal, por un lado, y la izquierda que ocupa las calles y los movimientos socio-políticos de masas, por otro. Esta es la realidad política que define a este comienzo de siglo XXI. El ascenso al poder de la ultraderecha en Washington con su doctrina de guerras permanentes y de dominación total ha ahondado la polarización en América Latina, Asia y Europa. El giro derechista del centro-izquierda y su asimilación de las posiciones de la derecha ha provocado que sean los movimientos socio-políticos de izquierda la única alternativa existente al proceso de construcción imperial emprendido por los EEUU.

El poder de la derecha/ultraderecha reside en su control del poder estatal, incluyendo a los instrumentos de represión y a las instituciones económicas básicas. Estas bases de poder proporcionan continuidad de acción y control sobre los medios de comunicación.

El poder de la izquierda reside en su capacidad para la movilización de masas y en su ocasional capacidad para derribar a líderes políticos, paralizar la actividad económica y plantar cara a las cumbres que organizan los poderes imperiales.

La debilidad de la ultraderecha/derecha reside en su posición estructural como raíz última del expolio mundial, de la explotación y la destrucción ecológica, cuyas consecuencias afectan a varios miles de millones de personas y sólo benefician a una minoría.

La debilidad de la izquierda radica en la falta de continuidad de su acción y su carencia de una clara estrategia para hacerse con el poder estatal. Poderosos en la oposición, los movimientos socio-políticos de izquierda carecen sin embargo de la vocación por acceder al poder estatal y al mando que caracteriza a la derecha.

A medida que el tiempo pasa va aumentando la intensidad del conflicto implícito en el proceso de polarización. La ultraderecha de Washington interviene militarmente en todo el planeta, presionando a sus clientes para que efectúen recortes draconianos en los programas sociales, e intensifica su acción militar. Los golpes de Estado militares, la consolidación de la dictadura militar en Pakistán y el genocidio perpetrado por Sharon en los territorios palestinos se han convertido en la norma. En la izquierda, los movimientos de masas copan las calles, la totalidad del pueblo palestino resiste, las guerrillas colombianas contraatacan, las manifestaciones anticapitalistas en Europa aumentan en tamaño y extensión. La izquierda electoral es marginada y el antiguo centro-izquierda se alinea con la derecha.

El punto teórico es que hoy en día la polarización no adopta la forma de una simple confrontación entre partidos de izquierda y el Estado. Hoy en día las mayores batallas tienen lugar entre los partidos de la izquierda extraparlamentaria y los Estados imperiales que operan en alianza con sus clientes locales. En segundo lugar, la arena política electoral está siendo desbordada por todos los flancos. La derecha gobierna a golpe de decretos ejecutivos imperiales y la izquierda responde con manifestaciones en la calle.


La derecha obtiene su poder gracias al monopolio que ejerce sobre el proceso electoral y después gobierna al servicio de los intereses de la gran empresa. La izquierda se moviliza utilizando sus redes internacionales y nacionales, Internet y dando expresión articulada a quejas compartidas por amplias capas de la población pero que son ignoradas por los "órganos electos" nominales.

Nos encontramos en un período de guerras, de creciente poder de gobiernos derechistas autoritarios, de profundización de la polarización social y de una acción extraparlamentaria cada vez más eficaz. Se trata de un período de guerras permanentes, de golpes de Estado y de construcción imperial sin fin. Estas "circunstancias impuestas" son los vectores fuerza que impulsan el resurgir de las movilizaciones de masas a lo largo y ancho de América latina.

El desenlace político de esta polarización no está predeterminado: dependerá de la intervención política de uno u otro antagonista. Existen al menos cuatro escenarios posibles:

Escenario nº 1: La polarización y la confrontación se resuelven con una vuelta a la socialdemocracia. La izquierda extraparlamentaria crece y amenaza el dominio del capital pero carece de vocación de poder. La clase dirigente, temerosa de perder poder, riqueza y propiedades, negocia con el "mal menor" -un centro-izquierda resucitado-- un pacto social que implica el reparto de la riqueza.


Escenario nº 2: La polarización se resuelve con la victoria de la derecha y la ultraderecha, que dan paso a un imperio mundial estadounidense basado en regímenes represivos tercermundistas y en un sistema político unipartidista al estilo estadounidense en Europa.


Escenario nº 3: Movilizaciones izquierdistas combinadas con conflictos intestinos de los poderes imperiales, guerras comerciales y crisis económicas culminan con la toma del poder estatal por parte de la izquierda y con el comienzo de la socialización de los medios de producción.


Escebario nº 4: Polarización continua, irresuelta y sin desenlace definitivo. El imperio estadounidense no es sostenible por su coste económico y por la debilidad de sus regímenes clientelares; los movimientos socio-políticos plantan cara a los dictadores y a los regímenes clientelares pero son incapaces de tomar el poder; la UE se agita en un torbellino de luchas de clase y de conflictos derivados de la inmigración.

A la vista de estos posibles escenarios, ¿qué hacer? ¿Qué se puede hacer para conseguir que el tercer escenario se convierta en realidad?


La tarea primera y fundamental de la izquierda extraparlamentaria es romper resueltamente todos los lazos que la unen con la izquierda electoral y concentrarse en ampliar su base da masas más allá de su base electoral original y desarrollar una estrategia de poder estatal. Esto exige la ruptura total con la izquierda sectaria y con ideólogos de la "espontaneidad" que fragmentan los movimientos y/o transforman a los poderosos movimientos de masas en grupos de presión.


En segundo lugar, la izquierda extraparlamentaria debe desarrollar continuidad de acción, tomando parte directa en las luchas cotidianas que se desarrollan a nivel de barrio y sindicato y en las luchas de los trabajadores rurales. La movilización de masas con ocasión de eventos internacionales debe estar subordinada a la construcción de organizaciones continuas orientadas a la consolidación de movimientos de clase nacionales.

En tercer lugar, los movimientos extraparlamentarios deben asumir el hecho de que su principal adversario lo constituye el imperialismo estadounidense y europeo y no una cierta vaga idea de globalización o de imperio. La claridad ideológica es esencial para la formulación de un programa alternativo. La posibilidad de un renacimiento de una fuerza electoralista de centro-izquierda es altamente improbable a causa del giro derechista. Por otro lado, incluso bajo la presión de las masas es improbable que la clase capitalista vaya a aceptar regresar al Estado de Bienestar. Casi con toda seguridad adoptará soluciones ultraderechistas. Incluso suponiendo que se produzca la reaparición de un centro-izquierda viable, difícilmente será una formación estable dado el actual grado de polarización de la escena política.

Una victoria definitiva de la derecha/ultraderecha tendría lugar en la mayoría de los lugares sin una base de masas significativa. Pero incluso una dictadura militar nacida de un golpe de Estado orquestado por los EEUU tendría que afrontar el problema de cómo gobernar sin disponer de recursos económicos (el propio régimen golpista habría sido alumbrado para continuar pagando la deuda externa, etc) e incluso sin la aquiescencia tácita de la clase trabajadora.

La izquierda debe movilizarse para impedir que la ultraderecha tome el poder, absteniéndose de pactar con la derecha bajo ninguna de sus formas. Solo a través de la independencia política, de la acumulación desde debajo del poder político y de una vocación de poder estatal podrá resolverse la actual polarización en una dirección históricamente progresista.

 

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