La OPC-CLETA y el Foro Social Mundial
Por la Organización Político Cultural CLETA en su 35 aniversario
“Hagamos que las transformaciones nacionales hagan cambios globales”
El capitalismo neoliberal se expande como un tsunami destructivo sobre todas las regiones del planeta. No hay país que pueda librarse de esta ola de crímenes tan aberrantes como la pobreza extrema en la que viven miles de millones de seres humanos, la destrucción de los ecosistemas, la exclusión de las culturas originarias, la represión de toda disidencia… en suma la destrucción de la vida y su posibilidad de cambio.
Pero esta avalancha de crímenes que es el neoliberalismo, no es un fenómeno natural, ni mucho menos azaroso, sino que tiene directores y administradores: grupos de poder que se reúnen periódicamente para distribuir sus ganancias económicas y políticas y darle rumbo y organización a la ignominia.
Por su parte, y desde los 90, la lucha anticapitalista perdió gran parte de su identidad internacional y global. Los movimientos se focalizaron y pocos fueron los mantuvieron un trabajo internacional.
Pero no tardaron mucho en re-encontrarse: las voces de resistencia y de lucha global coincidieron una vez más en sus demandas, porque los problemas se hicieron globales, desde la India hasta la Pataganonia desde África hasta Rusia, los movimientos se descubrieron luchando contra un enemigo común: la globalización capitalista.
Darle rumbo a estas voces, manos y pensamientos de tantos colores y culturas ha sido uno de los retos que asumió el Foro Social Mundial. Con masivas manifestaciones, con propuestas y declaraciones de la lucha mundial, el FSM pronto se consolidó como un grito de esperanza en el horizonte global.
Han pasado ya varios de estos encuentros en los que la participación de nuestro país, era prácticamente nula y donde los grupos de lucha nacionales no se veían representados.
Y aunque son varias las criticas que hacerse al alcance y significado nacionales de estos foros, la OPC-CLETA asumió la invitación que hiciera Leo Gabriel, uno de los principales promotores mundiales de este evento, para incorporar a México en las movilizaciones mundiales organizadas por el foro.
Difícil es mantener un espacio tan abierto en un país donde la izquierda está desdibujada y encontrada. La organización de este evento, ha incorporado a numerosos movimientos de liberación de este país, pero han faltado voces importantes.
La OPC-CLETA considera que el Foro Social Mundial, con su lema: acciones locales para cambios globales, es un espacio importante de acción política internacional, que debe ser retomado por la izquierda anticapitalista de este país. En esta primera etapa, el Foro Social en México, no fue retomado por una izquierda unida, ni por una idea común de lucha nacional que lo asumiera con conciencia y con convicción. Sin embargo, consideramos que las condiciones políticas y económicas de este país, están haciendo que los movimientos realmente coherentes y unidos con el pueblo, se distingan de aquellos que sólo usan al pueblo para gestionar espacios de poder individual o de grupo.
Así pues, en la organización de este foro, se están poniendo en juego diversas formas de hacer política y de hacer cultura, que van desde la gestación de las propuestas hasta sus resultados organizativos, todo será evaluado por la misma situación del pueblo, que exige como nunca honestidad, consecuencia y eficacia.
Y es que las acciones locales para cambios globales, pasan necesariamente por las acciones locales para transformaciones nacionales, y éstas son y seguirán siendo las prioridades de la organización anticapitalista mexicana. Las fuerzas sociales de tumultos deberán convertirse en fuerzas políticas de multitudes organizadas y con conciencia de sus acciones. No es suficiente quedarse en el plano del espectáculo y la intelectualidad crítica, pero puede ser un paso importante para llegar a la conciencia colectiva que distinga a sus enemigos inmediatos y que logre tocar al pueblo en sus formas de habitar el mundo, en sus capacidades para responder, para organizarse, para consolidar una fuerza política.
Derrocar a los gobiernos traidores, neoliberales e hipócritas, expropiar de los capitalistas lo que le corresponde inherentemente al pueblo trabajador de México, exigen ser estrategias comunes que nos hagan hacer tareas específicas, locales, y globales. Ya que si bien el enemigo mundial sigue avanzando en su destrucción de la humanidad, para enfrentarlo debemos enfrentar antes a sus representantes nacionales: Felipe Calderón como representante de la podredumbre estatal e institucional y a Carlos Slim como representante de la voracidad insaciable de los capitalistas.
Muchos nombres e instituciones habrán de sacarse de todos los ámbitos, el local el estatal y el nacional, y cada movimiento de lucha de este país deberá hacerlos explícitos y comunicarlos a todos los espacios de lucha.
Este Foro Social Mundial podrá ser usado entonces, para que México muestre al mundo, que no sólo otro mundo es posible, sino que las transformaciones políticas y económicas, las victorias sobre los enemigos del pueblo, pueden ser reales… pueden ser nacionales. Entonces quizás, nos uniremos con otros países como Cuba, para enfrentar juntos al gran ejército del imperio, al gran enemigo de la humanidad.
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