Defendamos el Carácter Transformador de la Universidad
Muchos son ya los documentos y posiciones que han emanado ante la masacre que el gobierno de Colombia hizo en Ecuador sobre estudiantes de la UNAM.
Cada vez son más las voces que se alzan para defender la vida y dignidad de nuestros estudiantes asesinados y contra el silencio y la ineptitud del gobierno calderonista para enfrentar la violencia y cerrazón del gobierno colombiano.
La OPC-CLETA se suma a gran parte de estas voces y resalta lo siguiente:
1. No hay peor terrorismo que el que se hace por parte del Estado y los aparatos gubernamentales con su falsa cara de legales y pacifistas.
El gobierno colombiano ha impedido a toda costa la posible solución pacífica y racional del conflicto económico y político que generó la disidencia armada en su país. La masacre en Ecuador confirma una vez más que el gobierno de Álvaro Uribe es una marioneta del imperio estadounidense y que está dispuesto a mantener el conflicto con paramilitares, difamaciones o incluso la destrucción de la soberanía de países vecinos.
Estados Unidos es el principal promotor y cómplice del terrorismo de Estado al invadir y destruir impunemente países como Irak y Afganistán; así como el querer potenciar la guerra y la discordia entre los países latinoamericanos que están en su contra.
El gobierno mexicano, comandado por Felipe Calderón, muestra una vez más su carácter fascista al querer criminalizar a los estudiantes asesinados en Ecuador, en lugar de defenderlos y protegerlos como es su deber político.
2. Se inicia campaña mediática de linchamiento de grupos y posiciones subversivos de la universidad, como antesala y en paralelo a persecuciones políticas sobre la izquierda en general.
Algunos medios impresos y televisivos han dirigido la información sobre la masacre en Ecuador para criminalizar a grupos de izquierda que apoyan las posiciones de movimientos revolucionarios y rebeldes de Latinoamérica. Ponen en el mismo cajón mediático al terrorista, al narcotraficante, al guerrillero y al estudiante, sin diferenciarlos y con una clara intención de buscar su persecución y linchamiento social.
Olvidan que en México los narcotraficantes deben asociarse no con estudiantes, sino con policías y políticos comprados y que sus principales líderes están conformados por exmilitares del ejército. Olvidan que los terroristas son enemigos de Estados Unidos y no de México y que fueron entrenados por los mismos gringos (como Bin Laden); que la gran mayoría de los guerrilleros revolucionarios no se alzan por “ser violentos”, sino por “ser pobres y oprimidos” y para luchar contra la violencia del hambre, la miseria y la traición de las instituciones políticas. Olvidan en fin, que muchos estudiantes brillantes y médicos como el “guerrillero” Che Guevara seguirán siendo un referente de dignidad y amor por la libertad de nuestros pueblos.
Estos medios muestran que son y serán parciales en la información que manejan y no buscarán comprender y aclarar los procesos que se están dando en América Latina y en México, sino que se sumarán a la persecución, difamación de toda disidencia y rebeldía que ha declarado el gobierno calderonista, colombiano y estadunidense.
Muchas organizaciones de izquierda hemos dado alerta roja porque la historia nos enseña que antes de una represión y ofensiva estatal siempre hay una publicidad y un linchamiento de sus medios de comunicación, como para abrir camino a la ignominia. Estas “Noticias” pueden ser un síntoma de esto.
3. Hay que defender a la UNAM contra el ataque de los medios vendidos y ultraconservadores, pero sobre todo hay que defender el carácter transformador y crítico que tenían muchos de los estudiantes asesinados en Ecuador.
Lejos de ser motivo de persecución, el que un estudiante tenga una posición política, que esté dispuesto a transformar su realidad nacional e internacional y que sea crítico y reflexivo del discurso oficial, debería ser un motivo de orgullo.
Aquellos que persiguen y criminalizan a estos estudiantes, pretenden reducir a la universidad a una fábrica de obreros manipulables y con ganas de llenarse sus bolsillos de tonteras y falaces ilusiones de “éxito”. Aquellos que quieren que la UNAM y sus estudiantes organizados sean “reprimidos” y expulsados del ámbito de lo permitido, son los mismos que quieren que la educación sea privatizada y convertida en un oneroso negocio para unos cuantos avariciosos.
Hay que defender el espacio de crítica y responsabilidad política y cultural que tienen todas las universidades públicas pero sobre todo el que (con el pesar de muchos panistas y ultraconservadores) aún tiene la UNAM , mismo que la hace ser un referente de lucha latinoamericana para una educación transformadora y liberadora de la situación de pobreza, injusticia y persecución que viven nuestros pueblos.
“Las aves del más dulce canto defienden su libertad, también con garras”
CLETA-UNAM
Organización Política Cultural-CLETA
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