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Aprueban la Destrucción del Maíz Ancestral

El Ser Humano Único Animal que Envenena a sus Hijos

 

Por Enrique Cisneros Luján

El ser humano es el único animal que envenena a sus hijos, lo mismo física que mentalmente. Ningún otro animal comete esa barbarie. Y esto se comprueba ahora que el gobierno mexicano por voz de su seudo secretario de agricultura Alberto Cárdenas, dijo: no hay problema que se permita la entrada de maíz transgénico pues “no se ha probado que las alteraciones genéticas hagan daño a la salud”.

Hasta los animales más feroces o que se consideran nocivos protegen a sus crías de envenenamientos, no así el ser humano que sabe que productos como la Coca Cola o toda la comida chatarra causa daños a la salud, las consume y no impide que sus hijos la ingieran. Lo mismo sucede en el campo de la mente: hay muchos estudios que demuestran lo dañino que es para la salud mental, sobre todo en los niños, los programas televisivos que promueven la violencia (por solo poner un ejemplo), sin embargo, los mismos padres mandan a sus hijos a ver televisión para quitarse la responsabilidad de atenderlos.

Emotivamente muchos padres se olvidan que sus hijos sienten y en general la sociedad se estructura para que todo sentimiento se traduzca en convertir el amor, la solidaridad y la ternura, en meras mercancías. Así se envenena sobre todo a los niños.

Los mexicanos somos los hijos del maíz, que tiene la gran cualidad con respecto a otros productos, de que no nace silvestre sino que es producto de la creación humana de nuestros antepasados, quienes durante siglos lo cultivaron para llevarlo a las mesas de millones de seres humanos. Ahora un patán como el señor Cárdenas se siente con la autoridad de aniquilar ese conocimiento ancestral y por lo mismo con la posibilidad de envenenar con sus transgénicos a los hijos del maíz.

¿Hasta cuándo vamos a soportar que esa bola de genocidas sigan violentando a los pueblos y a sus culturas? ¿Reaccionaremos cuándo todo esté acabado? ¿Cuando el agua en el mundo se haya contaminado, cuando la madre naturaleza reaccione con tsunamis y ciclones para sacudirse a esta plaga que se llama ser humano, que cada vez demuestra que es más bruto, que es el más agresivo del resto de los animales?

Si seguimos a este paso todos los productos que nos da generosamente la tierra, Tonantzin, Nuestra Madre, pasarán a ser piezas que solo se conservarán en museos y la basura transgénica será la que se encargue de terminar de contaminar, debilitar y finamente aniquilar al género humano.

La aplicación de hormonas para el crecimiento prematuro de vacas, pollos, corderos y muchos más animales, se traduce en el aceleramiento hormonal de los seres humanos que las comen. Por ello ahora los niños dejan de ser infantes prematuramente y desde tempranas edades pasan a ser adultos físicos, aunque mentalmente sigan siendo niños.

Estas y muchas alternaciones tienen su único sentido en que algunos vivales se hagan ricos controlando semillas o vendiendo carne que es sólo bagazo. Esto es tan absurdo como envenenar a millones de seres humanos con la ilusión ficticia (por pasajera y adictiva) de la felicidad que dan las drogas, para que unos cuantos narcotraficantes se hagan millonarios y ahora, vaya ironía, entren a la lista de los más ricos del mundo como acaba de acceder el Chapo Guzmán en la revista Forbes.

Estas y otras más son maneras criminales en que el ser humano envenena a sus hijos y todavía se tiene la petulancia de autonombrarse seres inteligentes hechos a imagen y semejanza de lo que los que muchos enajenadores llaman dioses.

 

 

 

 

 

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