El Lector Opina
Réplica de Otro Lector
En la sección “El Lector Opina” de Machetearte edición 20 de Junio del 2009 encontramos que la doctora Guadalupe Cerón quien afirma que: “Los pases automáticos en CCH y preparatorias son con un promedio que francamente deja mucho que desear, y se creen merecedores de un lugar, y sin embargo un estudiante con un buen promedio que no estudio en estos planteles no puede acceder por falta de butacas en C.U.”
Respuesta: Las preparatorias son parte medular de una educación integral de la UNAM , que se contempla desde la iniciación universitaria cuya forma de admisión a ellas es mediante examen de admisión (debido a la casi nula cantidad lugares disponibles) por lo cual, todo aquel que logre aprobar dicho examen, es merecedor de ingresar al sistema integral de la UNAM.
Todos los seres humanos son merecedores a una educación pública, gratuita y de calidad, hay que exigirla.
Si la UNAM les niega el ingreso por pase automático a sus propios alumnos con calificaciones que van desde un rango de 6.0 hasta el 7.99, esto equivale dudar de sus propias evaluaciones internas y su propio sistema educativo integral.
Aquellas calificaciones de 6.0 a 10 que provienen de escuelas externas a la UNAM , deben tener la oportunidad de ser evaluadas para que dichos alumnos ingresen a ella.
Continúa: “…pero se han puesto a reflexionar si verdaderamente en sus planteles están las mejores mentes, los estudiantes más preparados o más dedicados…”
Lo cierto es que los alumnos que están en la UNAM son aquellos que han aprobado el examen de admisión en cualquiera de sus niveles (aunque en la práctica existen 30% de lugares ocupados por “recomendados”, cosa que ella misma no cuestiona, ni cuestiona porque no se crean más espacios para recibir a más alumnos), y aquellos “mejores alumnos” que no se encuentran en la UNAM , son los que reprobaron el examen de admisión y que sumado al poco espacio educativo autorizado por el gobierno, no son admitidos.
Se hace examen de admisión para ingresar a las prepas, el examen para que los alumnos de las mismas ingresen a licenciatura debe ser eliminado debido a que la UNAM es la que aprobó a sus alumnos y no debe dudar de la calidad de su propia educación, así como de cualquiera de sus calificaciones aprobatorias.
Las escuelas privadas tienen y deben hacer su examen de admisión a licenciatura, debido a que la UNAM no las evaluó y estas pudieron haber sido manipuladas corruptamente por el simple y sencillo hecho de ser "privadas".
La eliminación del pase reglamentado a las preparatorias de la UNAM , no responde a intereses de mejorar la calidad, sino a desmembrar el proyecto integral de la UNAM , venderla en partes y desaparecerla convirtiéndola en varias escuelas privadas. Lo anterior también elimina a los estudiantes más humildes y que obviamente son los que estudian en escuelas públicas como las Preparatorias de la UNAM.
Por último nos dice: “Las Cifras de la Facultad de Medicina son impresionantes pero les tengo una pregunta ¿hay demasiados médicos en este país? Si pero en las regiones urbanas, en las rurales ni se paran…”
La doctora olvida que el sistema de salud en las grandes ciudades, es insuficiente en medicamentos, infraestructura y servicios, eso es cosa de dominio público, decir que en las regiones urbanas hay demasiados médicos es vivir en otro circulo o estamento, el estamento de los hospitales privados donde la mayoría de los mexicanos no tienen acceso.
Por último, podemos decir que en la mayor parte de los posgrados no se necesita examen de admisión y cuando lo hay, este funge como examen indicativo donde casi todos son admitidos, debido a la poca demanda de los mismos.
P. D. Es más fácil entrar a la licenciatura que al bachillerato; luego entonces, es más fácil entrar al posgrado que a la licenciatura; la causa es "la oferta y la demanda", así que no se sientan exquisitos esos del posgrado que en su mayoría son de escuelas externas, pues si la UNAM tiene investigaciones que aportan, se debe a sus institutos de investigación y proyectos desarrollados en licenciatura principalmente.
José Alfredo Saavedra Rodríguez