Ninis: Producto
de un Sistema Carente de Oportunidades
Por: Héctor Adrian García Puga
“La verdad no me dan ganas de trabajar, los trabajos en
los que he estado me pagan muy mal y la neta no aguantaba a
mis patrones, eran bien negreros y mejor los mande a la goma”,
así es como responde Ángel un chavo de 23 años,
al que le gusta el rock, y disfruta de dar una vuelta todos
los sábados en el tianguis cultural del chopo, ubicado
a un costado del metro Buenavista. Esta respuesta de ángel
es el fiel reflejo de lo que acontece en el país en donde
la juventud parece estorbarle al gobierno, ya que los denominados
ninis (ni estudian, ni trabajan y en algunos casos ni quieren
hacerlo) no han tenido las oportunidades de desarrollo a las
que todo ser humano tiene derecho. Es deber del estado crear
las condiciones necesarias para el optimo crecimiento integral
de las y los jóvenes. En recientes declaraciones del
gobierno federal encabezado por Felipe Calderón , se
han enredado en las cifras de desocupación tanto laboral
como escolar de la juventud , ya que para el secretario de educación
Alonso Lujambio son 250 mil los jóvenes que no estudian
ni trabajan , pero el rector de la Universidad Nacional Autónoma
de México José Narro desmintió tal cifra
al situarla en su justa dimensión: “los jóvenes
en este país que no estudian y muchos menos trabajan
son mas de 7 millones , esta es una cifra alarmante que nos
replantea si hemos seguido las políticas correctas en
materia de educación y empleo”.
Esta nueva modalidad de llamar nini al joven o adolescente que
no “hace nada”, es propia de un sistema basado en
el capitalismo salvaje. Las viejas formulas liberales y ahora
desde hace más de veinticinco años el llamado
neoliberlismo, han puesto en la palestra a una juventud deseosa
de mejorar sus condiciones de vida, de ser escuchada, de alzar
la voz contra las ofensas y la represión. Pero no solo
esta generación de los años ochentas para acá,
ha sufrido las desigualdades; recordemos los trágicos
sucesos del 68, cuando se buscaban mejorías en los ámbitos
sociales, laborales y de integración. En las décadas
de los 60 y 70 surgieron movimientos contraculturales y de lucha
que buscaban esa penetración en la sociedad capitalista
al servicio del estado, el surgimiento del genero Rock nació
de la necesidad de dar voz a la juventud que anhelaba con una
sociedad más justa y equitativa. Bandas como: Los Ramones,
Pink Floyd, Led Zeppelin solo por mencionar a las más
representativas cantan y entonan himnos reclamando al gobierno
el porque tanta injusticia y los jóvenes se ven reflejados
en dicha música y por consiguiente son una válvula
de escape a la opresión que los arrastra sin misericordia
alguna. Recordemos episodios como Woodstock en Nueva York y
Avandaro en México donde la juventud se revelo y acudió
de manera masiva a dejarse ver y sentirse escuchada aquejada
por una sociedad hipócrita y represiva con un gobierno
sordo, salvaje e indolente.
“La neta si necesito trabajar , por que en mi casa falta
la lana, por eso me vi en la necesidad de salirme de la escuela
, alcance a terminar el segundo de prepa y de ahí me
metí a trabajar a una tienda de ropa en el centro , pero
no manches me pagaban a la semana 500 pesos y pus la neta eso
no alcanza ni pa’ las chelas valedor”, de manera
tajante así es como reviró a Machetearte Ángel,
al cuestionarle si ha buscado trabajo , ya que el forma parte
de esa población nini. Como este ejemplo hay millones,
y las autoridades desde las municipales hasta las federales
han hecho caso omiso a los cuestionamientos de diversos sectores.
El empleo que se ofrece en México es poco, mal pagado
y con horarios corridos que no permiten seguir estudiando; las
trasnacionales extranjeras como: Mc Donalds, Coca Cola, Walmart,
Burguer King, MoviStar y Telcel en el caso nacional encuentran
en México el paraíso perfecto para seguir creciendo
y produciendo a pasos agigantados a costa de la mano de obra
barata que encuentran aquí. Recordemos que este episodio
nos es nuevo pues ya durante la revolución industrial
del siglo XIX, se contrataba obreros infantiles que no pasaban
de los 12 años y en muchos casos hasta menos.
Sabemos de antemano que la juventud debe de igual forma buscar
los mecanismos necesarios para insertarse en el área
que más le convenga y satisfaga, ya que la formula capitalista
y neoliberal que domina a buena parte de occidente es simplemente
dos cosas: “estudias o trabajas”. Dicha fórmula
da coerción y mantiene intacto el tejido sociocultural
de una sociedad cada vez más consumista y mercantilista.
Para esto es necesario que el gobierno depredador genere las
políticas económicas necesarias y viables, en
aras de tener una juventud preparada y abierta, para evitar
en lo posible que engrosen las filas de la delincuencia y el
narcotráfico.
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