‘Estela
de Luz’, Monumento a la Corrupción
2012, año de elecciones en Estados Unidos y en México,
se inicia con la información de que en 2011 la guerra
de Calderón dejó más de 12 mil muertos
y la deportación de más de 400 mil indocumentados,
y el mayor desencuentro entre los pueblos de ambos países.
De ahí que ante la inauguración en Chapultepec
del adefesio arquitectónico denominado Estela de Luz,
muchos sugieren se le llame el Monumento a la Corrupción,
aunque otros proponen que sea bautizado como Memorial de los
Crímenes de la guerra de Calderón.
La “guerra contra el narco” que Calderón
pretende suya, aunque se la hayan impuesto, ha llevado a una
entrega descarada del petróleo y de los recursos básicos
a las trasnacionales, a un control de las agencias de Washington
sobre instancias del Estado mexicano, al desmantelamiento
de la nación y a un empobrecimiento del pueblo, pero
también a un mejor control por Estados Unidos del narcotráfico
internacional, a reordenar el mercado y a asegurar lo que
llaman su seguridad nacional. Para eso han servido las políticas
de violación sistemática de los derechos de
los mexicanos durante cinco años y más de 50
mil muertes: un saldo que ningún gobernante mexicano
ha tenido desde el santanismo y que quiere proseguir con una
imposición.
La campaña presidencial de México en 2012 sí
es, a diferencia de la estadunidense, un momento clave para
redefinir al país y decidir si queremos ser una nación
dueña de su destino o abismarnos hacia un protectorado:
si queremos ser un país regido por leyes o las normas
no escritas del mercado…
El pueblo mexicano está diciendo a la élite
del poder de México que ¡Ya basta!, y si ese
clamor no lo entienden sus integrantes en este 2012, tendrán
la responsabilidad de haber llevado al país a un abismo
de profundidad desconocida.
Luis Javier Garrido, Documento ‘La Estela’ (fragmento)