Atenco, Mujeres
en Resistencia
Por Sofía González y Marisa Alcalá
El pasado fin de semana Machetearte asistió al Centro
Prodh (Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro
Juárez), donde se llevó a cabo la presentación
del libro Atenco: 6 años de impunidad, de resistencia
como conmemoración a la los actos violentos y de injusticia
acontecidos los días 3 y 4 de mayo de 2006 en San Salvador
Atenco, en el cual más de 36 mujeres fueron torturadas
y violadas por agentes de la policía federal y estatal
del Estado de México para reprimir su protesta.
Amnistía Internacional es participe de la lucha que continuaron
12 de las mujeres de Atenco en busca de justicia; su representante,
Alberto Herrera, mencionó que: “El olvido no debe
de existir y los obstáculos no deben de hacer callar
a nadie. México es un ejemplo de impunidad, la atención
está puesta en las elecciones las cuales son una deuda
en cuestión de derechos humanos, esa deuda tiene caras,
tiene nombres”.
Agregó: “Debemos de aclarar esas historias, y considero
indignante que a pesar de las variadas pruebas las mujeres de
San Salvador Atenco tengan que volver a dar sus testimonios,
mostrando sus historias de dolor una y otra vez, sin ningún
fruto. ¿Cuál es la justificación para que
a 6 años de distancia los responsables plenamente identificados
con testimonios de las víctimas y muchas otras pruebas
en el consejo ministerial no estén rindiendo cuentas
ante la justicia? Para Amnistía Internacional, San Salvador
Atenco y olvido son dos frases que no pueden congeniarse”.
Posteriormente Rosalba Hernández, participe en la elaboración
del libro afirmó: “la Academia puede aportar algo:
posicionarse políticamente para evitar la violencia legítima.
Atenco cimbró a la Academia para mover y hacer una reflexión
crítica contra el nuevo método de represión
hacia los movimientos sociales en el sexenio de Felipe Calderón,
acompañados de la reforma penal que permite justificar
la violencia en nombre de la seguridad Nacional”.
Completó que “la estrategia ha sido fallida y usar
el cuerpo de las mujeres como campo de guerra ha posibilitado
la cohesión de la comunidad para recordarnos que no estamos
solos. Los movimientos sociales tienen incidencia si se asimilan
colectivamente.
“La justicia Internacional ha tenido que atender los casos
que el Estado Mexicano no ha podido resolver, volviendo en el
último recurso de los derechos fracturados de las mujeres
logrando así cambios legislativos. Logrando que el feminicidio,
resultado de un daño estructural, sea estudiado colectivamente
y así situar mejor los casos de violencia contra la mujer.
Buscamos justica, pero justica no es sólo castigar a
los responsables, es darle seguridad a los niños, acabar
con estos códigos penales encontrando un eco en la Comisión
de Derechos Humanos y no en documentos negros que serán
guardados”.
Por su parte las compañeras Italia Méndez y Edith
Rosales, mujeres de Atenco, cerraron la conferencia con su testimonio
como miembros activos del movimiento en busca de justicia por
los acontecimientos represivos en mayo de 2006. Nos recuerdan
que la responsabilidad de los gobernantes ha sido poco evidenciada
y que ellas nunca aceptaron el rol impuesto por dichas autoridades.
No son las mujeres típicas de casa, por lo cual luchan
para dejar de ser víctimas, culpables y con dolor. Se
han transformado en mujeres que no escogieron el silencio; ya
no son las violadas ni las alborotadoras de Atenco.
En la conferencia Edith argumentó: “En las elecciones
Peña Nieto es tema de discusión, pero él
solo sirve a la burguesía, y es el culpable de las represiones
ocurridas hace 6 años. A partir de esto es donde las
organizaciones forman resistencias contrastándose con
el deber de seguir con la fuerza colectiva, solidaridad y a
esto es a lo que debemos de apostar”.
Por otro lado en el libro Atenco: 6 años de impunidad,
de resistencia, se expresa lo siguiente: “El gobierno
está acostumbrado a reprimir los movimientos y criminalizarlos
ante la opinión pública y, por medio de la descalificación,
justificar la represión. Sin embargo, nunca se imaginó
la solidaridad y fusión que originó”.
Italia Méndez declaró en la presentación
del libro: “No tengo un nudo en la garganta por tristeza,
si no de rabia. Nos enfrentamos a los medios de comunicación
que nos criminaliza, pero seguimos en la lucha por libertad,
justicia y también por la constitución de una
verdad que acallaron con tortura. ¿Qué pasa si
al estado deja de funcionarle la tortura? Seguiremos luchando
con dignidad y para construir Justicia y libertad”.
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