Con Peña
Nieto el Narco Tomaría la Presidencia de México
Por Enrique Cisneros.
Los planes de los yanquis para poder controlar a México
son claros: terminar de convertir al país en un narco-estado.
Esto significa que todo se mueva en torno de la producción,
distribución y supuesto combate a la droga. Con esto
los militares mexicanos, mediante mandos gringos impuestos,
tendrían el control del país y gran parte del
presupuesto nacional se dedicaría a cuestiones militares:
compra de armamento, pago de asesores, etc. Por ello, a pesar
de que la DEA tiene la información de cómo se
mueven los cárteles de la droga, el presidente de los
Estados Unidos fue el primero que sin tener resultados oficiales,
reconoció a Peña Nieto como presidente electo.
Los gringos saben que los millones de dólares que el
PRI utilizó para llevar adelante el fraude provienen
del narco, del lavado de dinero y del erario público.
Pero a ellos no les interesa que en México hayan muerto
más de 60 mil mexicanos en la “guerrita”
contra el narco, a ellos sólo les importan las grandes
ganancias de los fabricantes gringos de armamento y la militarización
de México para prevenir levantamientos populares, como
los que se están dando en varias partes del mundo, incluyendo
los Estados Unidos.
Las pruebas de que los cárteles de la droga apoyaron
a Peña Nieto se incrementan día a día:
primero se demostró que en las casillas del llamado triangulo
del narcotráfico (que incluye los límites de Sinaloa,
Durango y Chihuahua), los narcos amenazaron a las poblaciones
para que votaran por el PRI, además de que aparecieron
miles de votos priístas en pueblos fantasmas. Después,
la gente le entregó a AMLO tarjetas de Monex donde se
descubrió la triangulación de recursos entre seis
empresas y una persona física con Monex, ocultando el
origen de los recursos, ya sean públicos o del crimen
organizado, para beneficiar a la campaña de Peña
Nieto. Con ello se demostró que hubo rebase de tope de
gastos de campaña de más de cuatro mil 200 millones
de pesos.
Las compañías apócrifas con la que se triangularon
recursos fueron Atama, Koleos, Inizzio y Efra y se sostiene
que son ilegales porque la mayoría no tienen una dirección
y porque sus declaraciones son falsas, por ejemplo, una de ellas
manifiesta a Hacienda que la empresa es de dos obreros que obtuvieron
en un año ganancias de más de mil millones de
pesos, mismos que se gastaron en aportaciones que están
vinculadas con la empresa Monex, vinculada con recursos que
entregó a operadores del PRI.
En el caso de Efra, la periodista Carmen Aristegui descubrió
que es la fachada de una seudo empresa que facturó con
Monex más de 90 millones de pesos en tarjetas “Recompensa
Si Vale” que fueron usadas para la compra de votos de
Enrique Peña nieto. El dueño de la empresa fantasma
es el prominente priísta Gabino Fraga Mouret. Ante estas
y mucha evidencia más, el presidente del IFE Leonardo
Valdéz Zurita declaró que iniciarán una
investigación que estará lista para el mes de
enero de 2013, sólo le faltó decir: ya cuando
haya tomado posesión Enrique Peña Nieto.
Por otra parte, para imponer mandos gringos en el ejército
mexicano, los norteamericanos le exigieron a Peña Nieto
que antes de las elecciones declarará que su “asesor”
militar sería el general de origen colombiano-norteamericano
Oscar Naranjo, conocido por ser un chacal represor, con vínculos
con el narcotráfico Ante esto los militares mexicanos
tiene tres puntos de vista excluyentes: los que están
dispuestos a supeditarse a los mandos gringos, los que sin cuestionar
el papel del narco quieren seguir teniendo el mando y otro,
muy pequeño, que está por un ejército nacionalista
y patriota. A ello se deben las pugnas que han llevado a la
cárcel hasta a un general de brigada que fue subsecretario
de la Defensa Nacional.
Por lo que respecta a los grandes capitalistas nacionales e
internacionales, le exigieron a Peña Nieto que inmediatamente
trabajara junto con el PRI y el PAN para aprobar lo que pomposamente
pregonan como “las reformas estructurales que el país
necesita”, frasecita que muchos trabajadores, analfabetos
políticos repiten como loros. Dichas reformas implican
regalarle PEMEX a los empresarios, anular las conquistas laborales,
eliminar la educación pública, entre otras medidas.
Por ello Peña Nieto, para no perder apoyo y le legitimen
su elección, insiste en que hay que dar ese paso.
Supeditado a los narcos, a los Estados Unidos y a los grandes
capitalistas, como lo está Felipe Calderón, Enrique
Peña Nieto será defendido como triunfante de las
elecciones, salvo que el pueblo mexicano accione patrióticamente
para la defensa de la nación y de toda la clase trabajadora.
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